La Familia Torres ha presentado las nuevas añadas Antología: Milmanda, Mas La Plana, Reserva Real, Grans Muralles y Perpetual

A cargo del Sr. Miquel Torres Maczassek, y en uno de los elegante espacios del Hotel Arts se presentó el 18 de febrero de 2019, las nuevas añadas Antología de los vinos más representativos de la Familia Torres. La marca de vino más admirada del mundo y de la mano de la quinta generación de esta familia dedicada por completo en cuerpo y alma a la elaboración de vinos de prestigio, explicó uno a uno sus 5 vinos insignia de la casa, los que recogen el esfuerzo y la dedicación de esta familia de bodegueros, la herencia que se remonta a  1870 como bodegueros uniendo tradición e innovación en la elaboración, siempre ondeando la bandera del máximo respeto al medio ambiente, y como viticultores se tiene constancia histórica que data de 1678. Esta larga historia como viticultores y bodegueros les permite ser miembro de Primum Familiae Vini, la asociación que integra 12 de las familias centenarias elaboradoras de vino más reputadas de Europa.

Si el Sr. Miguel A. Torres, 4ª generación, revolucionó el mundo del vino con la introducción de la foránea uva cabernet sauvignon en España, y el tiempo le dió la razón con su reconocido y premiado internacionalmente Mas La Plana, hoy en día su hijo Miguel, cogiendo el testigo a su padre, se ha volcado en la filosofía de elaboración de vinos procedentes de viñas singulares, con historia y en la procelosa recuperación de variedades ancestrales catalanas, españolas y chilenas, contabilizando un total de 56 uvas rescatadas del olvido. Un proyecto complicado pero que está comenzando a dar sus resultados con vinos únicos. Avanzado a su tiempo esta recuperación va unido a medidas como el uso de energías renovables, vehículos sostenibles y otras medidas de eficiencia energética que contribuya a reducir las emisiones de CO2, hasta conseguir una disminución del 28% desde que adoptaron estas comprometidas decisiones.

Nuevas añadas de vinos Antología de la Familia Torres

Nuevas añadas de vinos Antología de la Familia Torres

 

Milmanda 2016

Estas viñas que pertenecen a la D.O. Conca de Barberà, están situadas junto al castillo palacio de Milmanda que representan 1.000 años de historia. Comprada en los años «80» por el Sr. Miguel A. donde plantó la uva chardonnay pensando en el tipo de tierra por la gran capacidad de retención de agua que le ayuda a aguantar todo el seco verano y por la teoría de que si los monjes cistercienses plantaban en Borgoña esta variedad junto a sus monasterios, estaba convencido de que ellos la plantaron en su momento. Recogido a mano sus racimos y seleccionando los mejores, el vino envejece durante 6 meses y después toda la crianza en contacto con las levaduras en depósitos durante 10 meses realizando periódicos «bâtonnages» para acumentar el contacto.

Familia Torres_Milmanda_300ppp

Milmanda. Fotografía gentileza de Familia Torres

 

Mas La Plana 2015

Recoge la herencia del «Gran Coronas Etiqueta Negra» que consiguió el reconocimiento internacional,  para sorpresa de todos, al ganar a los mejores vinos franceses en las Olimpiadas del vino de París de 1979. El Sr. Miguel A. (4ª generación) quería demostrar al mundo que en España se hacían grandes vinos y para ello usó la Cabernet Sauvignon a regañadientes de su padre (3ª generación) y de esta manera consiguió que los vinos españoles fueran respetados por los críticos y la  comunidad internacional. Se elabora dentro de la D.O. Penedès con los mejores racimos seleccionados a mano. Después de la fermentación en depósitos de acero inoxidable pasa 18 meses reposando en barricas de robles francés nuevo (85%) de Tronçais y Nevers.

 

FAMILIA TORRES_Mas La Plana_300ppp

Mas La Plana. Fotografía gentileza de la Familia Torres

 

Reserva Real 2015

Se elabora con uva procedente de una finca de 4 hectáreas con suelo de pizarra muy troceado, y de variedades plantadas de cabernet sauvignon, merlot y cabernet franc. Pertenece a la D.O. Penedès. Envejece en barricas nuevas de roble francés nuevo durante 18 meses.

Grans Muralles 2015

Debe su nombre a las murallas que protegían el monasterio de Poblet de las guerras y de los mercenarios. La seña de identidad personalizada de los vinos que aquí se elaboran provienen de su suelo de pizarra y de las variedades plantadas: cariñena, garnacha, monastrell y las recuperadas querol y garró. Por su localización pertenece a la D.O. Conca de Barberà.

FAMILIA TORRES_Grans Muralles_300ppp

Grans Muralles. Fotografía gentileza de Familia Torres

 

Perpetual 2016

Elaborado con viñas de más de 75 años de edad de variedades cariñena y garnacha en la DOQ Priorat. Suelos de pizarra con baja capacidad de retención de agua le acaban de dar su impronta personal. De pequeñas parcelas pertenecientes a viticultores de la zona y que se cultivan en las pronunciadas laderas. Es el claro homenaje al vino de guarda del Priorat que aguanta perfectamente el paso del tiempo.

Familia Torres_Perpetual_300ppp

Perpetual. Fotografía gentileza de Familia Torres

 

© 2019 José María Toro. All rights reserved.

 

 

 

 

La cata del siglo en Tribut by El Petit Celler de Barcelona rinde homenaje a tres centurias de grandes vinos históricos

Un paseo por el tiempo a lo largo de tres siglos de la mano de grandes vinos que se guardan en la memoria más poética y hedonista. Comenzando en el siglo XIX y concretamente en 1830 con PX Alvear Solera pasando de puntillas por el siglo XX con Clos de l’Obac en 1993 y para finalizar en el actual siglo XXI, en el año 2011, con Milmanda de la Familia Torres. Un recorrido por los avatares de la historia de la humanidad que estos vinos han sido testigos mudos de todo lo acontecido en este tiempo. Cata dirigida y comentada por Sebastià Lozano, propietario y  alma mater de El Petit Celler.

La Cata del Siglo en Tribut by El Petit Celler

La Cata del Siglo en Tribut by El Petit Celler

 

El PX Alvear Solera 1830 puede vanagloriarse que es anterior a la plaga de la filoxera que atacó a las viñas españolas en la década de 1870. Por otro lado, representa a un año convulso en Europa con su revolución burguesa o liberal también llamada, y el cuadro tantas veces admirado y socorrido de «La libertad guiando al pueblo» de Delacroix. Volviendo al vino que nos ocupa, esta solera es la más antigua de Alvear, y recoge toda la influencia de los rayos del astro rey concentrado en una copa, una vez pasificada la uva Pedro Ximénez al sol, ofreciendo una alta concentración de azúcares y 15 grados alcohólicos como el que no quiere la cosa. Bodegas Alvear está dentro de la DO Montilla Moriles, y es la decana de las bodegas en Andalucía ya que data de 1729, elabora ese vino siguiendo los pasos de la crianza oxidativa, por el sistema tradicional de soleras y criaderas propias del Marco de Jerez, acumulando añadas históricas y sacando muy poca cantidad cada año. Color magnéticamente negro que atrae casi de la misma forma e intensidad que un agujero negro del espacio y hermosos ribetes caobas. Notas de uvas pasas, dátiles, miel y cacao. Me lo puedo imaginar en una sobremesa larga con una selección de chocolates y una buena compañía para conversar. Vino que no se comercializa y que tiene un precio, de 275 euros, ridículamente bajo para todo lo que representa.

PX Alvear Solera 1830

PX Alvear Solera 1830

 

Un solo representante del siglo XX y tenía que ser muy relevante para esta cata del siglo: Clos de L’Obac 1993. Año maldito, económicamente hablando, porque se inició una recesión en España, y de esta crisis poca gente se acuerda ¡Qué poca memoria histórica tenemos! Veníamos de vivir exultantes los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla, grandes motores de nuestra riqueza y que fue entrar en este año y pararse de golpe como si les faltase la energía que los movía. Considerado uno de los prioratos más valorados a nivel internacional, esta añada en concreto es muy difícil de encontrar. Este vino representa el esfuerzo de dos soñadores Carles Pastrana y Mariona Jarque que a finales de los años setenta creyeron en el gran potencial de esta zona y que el tiempo les dió la razón. Precio 2.990 euros.

Clos de L'Obac

Clos de L’Obac 1993

 

Ya entrado en el siglo XXI el primer vino catado fue Barón de Chirel 2006, el precursor de los vinos modernos de Rioja que en 1986 rompió una lanza por acabar con los cánones establecidos en la DOCa Rioja. Elaborado a partes iguales con uva tempranillo y cabernet sauvingnon fue aceptado excepcionalmente por el Consejo Regulador como vino experimental ya que la foránea cabernet sauvignon no es una variedad autorizada en esta DO. La bodeguera Marqués de Riscal, la misma del emblemático e icónico edificio vanguardista diseñado por el arquitecto Frank Gehry, sólo elabora este vino, ya un clásico, en las grandes añadas. Aromas de cueros hasta aparecer fruta negra y roja. Precio 75 euros. 

Barón de Chirel

Barón de Chirel 2006

 

Vega Sicilia Único 2007, de la bodega mítica de la DO Ribera del Duero, fundada en 1864 se convirtió en leyenda cuando en 1915 las botellas de esa añada se regalaron a amigos y aristócratas creándose el halo de exclusivo porque el resto de mortales no podían comprarlo. Los premios conseguidos le fueron dando alas al imaginario colectivo sobre este vino, otorgándole el título de vino de culto.  A título de recordatorio, la añada de 1970 consiguió la consideración de mejor vino de España de todos los tiempos. Aromas a fruta pasificada y en boca excelente textura. Precio 450 euros.

Vega Sicilia Único 2007

Vega Sicilia Único 2007

 

Milmada 2011 de la Familia Torres en la DO Conca de Barberà, procede de unas viñas plantadas en 1980 y elaborado como en la zona de Borgoña y dándole el tratamiento que se merece así como su pertinente envejecimiento para conseguir que la chardonnay luzca en toda su elegancia y majestuosidad. La viña rodea al castillo de Milmanda del siglo IX y está situado muy cerca del Monasterio de Poblet. La Familia Torres tiene una gran sensibilidad por recuperar espacios que forman parte de nuestra historia y es todo un homenaje a los monjes cistercienses que en el siglo XII procedentes de Borgoña plantaron sus viñas en esta zona, por dos motivos principales: necesitaban vino para la Santa Misa y porque era una manera de delimitar el territorio cristiano del musulmán en la época de la Reconquista de la Península Ibérica. Aromas a albaricoque y frutas exóticas. En boca a aromas lácticos de mantequilla. Precio 100 euros.

Milmanda

Milmanda 2011

 

El orden de degustación fue el siguiente: Barón de Chirel, Milmanda, Vega Sicilia, Clos de L’Obac, Alvear PX 1830.

Esta cata del siglo se realizó en Tribut by El Petit Celler. Lo que fuera en un tiempo pretérito una tienda de vinos y productos gourmet se transformó tiempo atrás en un wine bar experience exclusivo donde se sirven escogidos vinos de todo el mundo, los mejores de toda España, y muy especialmente vinos muy buscados de coleccionista. Ofrecen la posibilidad de degustación a copas, gracias al ingenioso sistema de Coravin, y que está compuesto por un elenco total de 250 referencias, de los cuales 60 son vinos generosos y 20 añadas del legendario «Vega Sicilia». Disponen de 12 modelos de copas diferentes, entre Riedel y Zalto, para lograr toda la expresividad de cada vino. Los precios venta al público son de bodega más 6 euros por el descorche si se consume allí. Diversos ambientes: terraza exterior, terraza interior, barra para el vermut, la tienda propiamente dicha con más de 3.000 referencias, la biblioteca, la zona acristalada donde reposan los vinos de culto con control de temperatura y humedad, destacando al final una caja fuerte en desuso que recuerda la anterior ocupación de este local, el almacén con ese aire de speakeasy entre cajas de vinos y bebidas espirituosas, y el hall con cómodos sofás y mesas para pedir tablas de seleccionados embutidos, quesos y conservas, en servicio de lunes a sábado a media tarde. Algunas de las ofertas Wine Xperience ya preparadas para disfrutar son: «Sé Generoso», «Vuelta por Catalunya», «Vuelta por España», «Los 5 Magníficos», y la última «Tribut» para tocar con los dedos de la mano el cielo más hedonista. Abiertos a cualquier petición, ofrecen su equipo de sumilleres para vivir una experiencia más personalizada.

Más información en la web de Tribut by El Petit Celler Carrer Beethoven, 8 08021 Barcelona. Teléfono 932 008 260.

© 2018 José María Toro. All rights reserved.

Cata de Cavas y Vinos de Castillo Perelada

El pasado 8 de marzo, el emblemático Hotel W Barcelona, fue el escenario perfecto para la extraordinaria presentación y cata de cavas y vinos del Grup Peralada (D.O. Empordà) a manos de Alejandro Rodríguez.

Hablar de los caldos del Castillo de Perelada es hablar de historia, de tradición familiar y de arte.

Si bien la elaboración de vinos en dicho enclave data de la Edad Media, no sería hasta 1923   en el que Miquel Mateu, político, apasionado del arte y la cultura, e hijo del que fuera cofundador de Hispano-Suiza Damián Mateu, comprara el conjunto monumental del Castillo de Perelada para convertirlo en un referente artístico y, por supuesto, para revitalizar una importante tradición vitivinícola presente en la zona del Empordà.

En 1972, Arturo Suqué, yerno de Miquel Mateu, lideraría una transformación enfocada en la calidad y en la meta de hacer de Perelada una de las más prestigiosas bodegas del país. A parte, junto a su esposa Carmen Mateu, inauguraría el reconocido internacionalmente Festival del Castell de Perelada por el que han pasado infinidad de grandes artistas y músicos.

Hoy en día, Javier Suqué Mateu se encarga de dirigir el rumbo de este gran navío apostando por vinos de calidad, plantando y adquiriendo nuevos viñedos y enfatizando la importancia del I+D mediante una constante investigación en tierras ampurdanesas con la finalidad de aprovechar esas cualidades geofísicas y climatológicas que ofrece este territorio tan amado por Salvador Dalí.

En cuanto a la D.O. Empordà, se caracteriza por una heterogeneidad en la tierra en la que priman la textura arenosa y la pobreza en materia orgánica. Suelen ser suelos ácidos que se sitúan desde el nivel del mar hasta una altura cercana a los 260 metros. El clima disfruta del viento de tramontana, que contribuye de manera activa a la buena salud de las viñas. Con inviernos suaves y veranos calurosos pero templados por el Mediterráneo, la temperatura se sitúa entre los 14 y los 16°C, permitiendo el cultivo de variedades de ciclo medio y largo. Referente a los viñedos, son de antigua implantación, si bien en los últimos años se ha ido renovando para adoptar ciertos cambios varietales. Las uvas que predominan son principalmente cariñena y garnacha negra en tintos, y garnacha blanca y roja junto a  macabeo en blancos.

vinos y cavas de Castillo de Perelada

Para esta cata se presentaron los siguientes cavas y vinos:

Cava Stars Touch of Rosé 2014 (90% garnacha y 10% pinot noir): siendo un homenaje a todas esas estrellas que han pasado y pasarán por el Festival Castell de Perelada, este cava elaborado a partir de uvas seleccionadas bajo la D.O. Cava, ofrece un color pálido y rosáceo, así como finas burbujas con formación de corona. Moderno y agradable, se muestra muy floral en boca, seco, pero con vida ácida. La presencia de fruta blanca es más que notable.

Només Garnatxa Blanca 2016 (100% garnacha blanca): con uvas procedentes de viñedos de entre cincuenta y sesenta años situados en la finca Pont de Molins, se obtiene este monovarietal complejo y con alma de manzana. A la vista, presenta un color amarillo pálido con ligeros toques verdosos. En boca ofrece cierto amargor y un gran recorrido. Un claro ejemplo de lo que es un vino con personalidad.

Collection Blanc 2015 (64% chardonnay y 63% sauvignon blanc): este joven de cabello rubio brillante, rebelde e intenso debe buena parte de su personalidad a un 5% de chardonnay que durante el 2015 vivió intensamente en barrica de acacia, adquiriendo un ligero y peculiar toque de madera que se sumaría a un perfume de frutas dulces y tropicales. En boca es redondo y fresco, con un ligero punto carbónico.

Finca Espolla 2012 (50% syrah, 30% monastrell, 8% cabernet sauvignon, 6% garnacha y 6% samsó): con una extensión de 21 hectáreas, Finca Espolla se sitúa en Les Alberes, cerca de los Pirineos, y tiene como principal característica un suelo negro, ácido y pizarroso. Este leal escudero de las carnes “cortas” (pies, carrilleras…) destaca por un color rojo rubí de capa alta. Encontramos abundantes aromas de frutas rojas, así como a balsámicos. En boca es elegante y con una acidez propia de la tierra de la que procede.

Finca Malaveïna 2013 (46% merlot, 21% cabernet sauvignon, 12% cabernet franc, 11% syrah y 10% garnacha): uno de los buques insignia de Perelada, esta «buena vecina» nace de 19 hectáreas de arcilla rojiza y de cantos rodados. Muestra en su rostro un bello color rojo cereza y desprende un aroma a frutos negros con toques tostados. Sus besos son redondos, carnosos, casi cremosos, y ligeramente ácidos, son besos que perduran. Esta vecina envejecerá, por supuesto, pero lo hará de la mejor forma, enamorando de nuevo.

Aires de Garbet 2013 (100% garnacha): De una conjunción dada por el Mediterráneo, la calidez del sol, la tramontana y el suelo pizarroso de la finca Garbet surge este esplendido tinto plagado de recuerdos a hierbas mediterráneas, balsámicos, torrefactos, minerales y frutos rojos. Presenta unos taninos maduros y sedosos, así como un paso por boca agradable y extenso. Igual que Finca Malaveïna, presenta un envejecimiento con buen potencial.

Cava Gran Claustro 2012 (45% pinot noir, 45% chardonnay y 10% xarel·lo): elaborado artesanalmente, se criaba en su origen en las bodegas del claustro situado junto al Castillo Perelada. Se trata de un cava bastante achampanado, de apariencia color amarillo paja con reflejos verdosos y brillantes. Su burbuja es fina y continua, y su sabor, seco y suave, deja vestigios afrutados.

© 2017 Aarón González. All rights reserved 

Menú degustación modernista dentro de la Restaurant Lover Week en Restaurante Galaxó del Hotel Casa Fuster

«Perfecto Sr. Doménech, si usted me confirma que ya tiene todos permisos necesarios para la edificación, proceda a ello. Avisaré a la Sra. Fabra para que se persone en su despacho y puedan concretar los detalles de la obra.»

Así, tras colgar su peculiar y rústico Gower-Bell, Mariano Fuster i Fuster, caballero de la alta sociedad mallorquina, pintor e industrial, seguramente habría dado el visto bueno al planteamiento ofrecido por el respetado arquitecto barcelonés Lluís Doménech i Montaner para la construcción en 1905 de uno de los edificios modernistas más exclusivos y elegantes de la capital catalana: La Casa Fuster.

Situado en el número 132 del concurrido Paseo de Gracia, el Hotel Casa Fuster esconde bajo su sinuosa y marmórea arquitectura el restaurante Galaxó. En claro homenaje a quién fuera el señor de la casa, Mariano Fuster, el local adquiere el nombre de la cumbre mallorquina Puig de Galatzó dando a entender un carácter mediterráneo que se aúna en perfecta consonancia con la vanguardia encarnada en el espíritu modernista que rezuma cada rincón del hotel. En palabras de Oriol Canillas (chef) y Mireia Pellicer (maître sommelier) «Nuestra gastronomía apuesta por el producto mediterráneo, matizado con gustos exóticos. Priorizamos el sabor tradicional y la minuciosa combinación de gustos; además de una estudiada selección cromática acorde con el periodo modernista al que pertenece este emblemático edificio».

Nada más atravesar la arcada del Hotel Casa Fuster, la sensación de viajar a otra época e incluso a otra dimensión, se apodera del espíritu de uno. Mobiliario dotado de vida gracias a sus formas orgánicas, pomos forjados que inspiran naturaleza, jarrones que bailan al son de tenues luces regalando místicos reflejos…Todo ello da la bienvenida, invitando a adentrarse en lo profundo de este bosque de mármol, forja y madera. Ya en la planta noble, Galaxó se deja ver tímidamente al final de un distribuidor que lóbrego, como si fuera el momento en el que se besan los párpados para iniciar un bonito y onírico viaje, es el encargado de conducir al comensal a su destino. El Hada de Azúcar danza y danza.

Una vez en su interior, un techo que evoca un ondulante mar de plata acoge en su fondo las mesas dispuestas con bastante espacio entre sí para que cada experiencia sea única, íntima e inolvidable.

Gargantuescos arcos de mármol hacen la función de guardianes y de separar las diferentes secciones del Galaxó. Misteriosos espejos añejos y quebrados parecen portales a universos de Carroll. Amplios ventanales son cubiertos por imponentes cortinas moradas que como cataratas de vino, caen y se funden en un vacío que escapa a la vista de la persona ya sentada alrededor de unas mesas siempre acompañadas por esculturas y motivos modernistas.

Tras un aperitivo de bienvenida del chef consistente en un suave guacamole con gambas y una selección de sales: la sutil sal rosa del Himalaya, la Flor de Sal con hibisco y la poderosa y oscura sal volcánica de Hawaï, acompañadas con pan blanco y de nueces, y de un excelente AOVE como es el leridano y ecológico Umami, se procedió a la degustación de los siguientes platos:

aperitivo

Aperitivo modernista. Fotografía de Aarón González

Pica Pica Modernista, elegante y colorida composición formada por:

      –Drac del Parc Güell (Canelón de calabacín relleno de mató y vinagreta de pimientos de colores): un trencadís a base de vinagreta de pimientos multicolores cubre a un dragón de suave calabacín que guarda en su interior una nube de ligero requesón.

    –Vidrieres Modernistes (Tartar de salmón con gelatinas de pimiento, pepino y tomate): un tartar de salmón finamente cortado, que evita así la malograda textura de puré, cobijado por un mézclum de hojas jóvenes al que cada bocado va sonsacando pequeños secretos de paladar. Las gelatinas, diferenciadas y llenas de sabor, aportan ese aspecto visual que le confiere el nombre al plato.

      –Sagrada Familia (patata brava): unir dos conceptos tan arraigados como son las patatas bravas con uno de los símbolos emblemáticos no solo del modernismo catalán, sino de la propia identidad barcelonesa, es todo un acierto. Más aún cuando se da la primera dentellada y la lava de este pequeño volcán empieza a verterse por sus costados al mismo tiempo que hace presencia en las papilas del comensal.

Un primer plato digno de un mural de Mucha en el que colores y sabores vuelven a recordar que no se está en un restaurante cualquiera. Se acompaña con un Primer Brut Nature de Pere Ventura (xarel.lo, parellada y macabeo), que aporta reflejos dorados y brillantes.

Merluza en suquet de chocolate con pastel de patata y boletus: una cama de esponjosas patatas es testigo de este curioso idilio. No se sabe cuándo el cacao empezó su relación con la sirena, lo que sí es más que evidente es que recostados en esos cojines de boletus, mantienen una relación de ensueño, casi prohibida, que sellaron con un blanco e intenso Príncipe de Viana D.O. Navarra (chardonnay). Shostakovich habría compuesto una suite para esta pareja sin dudarlo.

Fricandó de ternera al vermut con naranjas frescas y olivas negras: o como el plato se transforma en un campo de batalla por ver cuál de los ingredientes permanece más tiempo en la mente y en el gusto del comensal. La poderosa pero delicada ternera avanza imparable para ganarse el puesto de paladín modernista, “lástima” que una naranja que no se deja amedrentar por una carne tan fina y dulce, deshaga todo ese sabor para suplantarlo por un frescor ligeramente ácido. Esto provoca un tira y afloja en el que el comensal está deseando probar otro bocado de la primera para obligar al cítrico a actuar. Hasta aquí todo sería más o menos sencillo si no fuera porque otro elemento entra en discordia: de forma furtiva, las olivas negras hacen acto de presencia dando pequeñas estocadas tostadas en el paladar. Han venido, y lo hacen para quedarse. Un tinto joven de Jardins Monastrell D.O. Empordà (garnacha, merlot, syrah y cabernet suavignon) es testigo de tan cruenta batalla.

Casa Fuster (semiesfera de mousse de chocolate con leche y baño de chocolate blanco): líneas curvas modernistas para presentar un postre potente a la par que ligero y, por supuesto, dulce. Una pieza que se podría extrapolar al campo de la arquitectura y encajar perfectamente en cualquier obra de Josep Puig i Cadafalch.

postre,

Semiesfera de mousse de chocolate con leche y baño de chocolate blanco. Fotografía de Aarón González

Tras esta degustación, se concluye que Galaxó es un universo paralelo, un portal al pasado ¿o tal vez al futuro? En definitiva, se puede decir que Galaxó es un lugar para soñar.

Galaxó forma parte de la Restaurant Lover Week organizada por Atrápalo. Del tres al doce de marzo, una selección de restaurantes de Madrid y Barcelona ofrecerán menús exclusivos a un precio asequible e inferior al habitual: 24 euros más IVA y un euro muy especial que irá destinado a colaborar con la ONG Accem y ayudar así a refugiados y a las personas más desfavorecidas.

Más información y reservas en Atrápalo

© 2017 Aarón González. All rights reserved 

Intuición e imaginación en la Experiencia Verema BCN 2015

Una primera incursión en la experiencia Verema Barcelona ante más de 100 bodegas disponibles para catar, puede provocar en el neófito a este tipo de eventos un colapso de tal magnitud que deshonraría al mismísimo Baco…Así, y para no perder el norte, en el incomparable marco de una de las salas de este monumento civil de estilo gótico que es el Museu Marítim de la Ciudad Condal, me dejé llevar por la intuición, esa virtud no siempre desarrollada y trabajada, de escuchar el interior de cada uno, y en este caso, percibir dónde debían dirigirse mis pasos ante tanta oferta. Una vez más me rindo ante su innegable acierto.

De las 10 bodegas degustadas con moderación, destaco 2 de ellas porque tenían duende en sus productos,  y en definitiva porque ofrecían vinazos para descubrir.

La primera fue la mallorquina Es Fangar cuyo representante destilaba auténtica pasión por sus vinos y su tierra. Orgulloso como un padre de sus uvas autóctonas de la zona que trabajaba: manto negro, callet, girò blanc y prensal. Degusté un magnífico blanco «Sa Fita» con 4 meses en sus lías a base de prensal, chardonnay y muscat. Sensaciones de frutas como el membrillo, seco en boca y un ligero final dulzón. De la misma bodega «Lo Cortinel.lo», el rosado «Twenty Twelve» y «El.lements» para acabar con su vino estrella,  el corpulento «N’Amarat». Un vino elaborado con manto negro, callet y cabernet sauvignon, con notas ahumadas, en boca era elegante, exótico, para tomar en un atardecer de otoño en el mallorquín acantilado de la playa Caló des Moro, cuando el horizonte se tiñe de colores rojizos… Cierro los ojos y puedo viajar mentalmente a esa preciosa isla… ¡Umm!… ¡sólo pensarlo!…Lo resumo con las palabras de la bodega que usa para su etiqueta:

 «Faith will show you the way to reach the sacred N’Amarat , you will find a Kingdom, rich land and glowing heath». 

“La fe te mostrará el camino para encontar al Santo N’Amarat, descubrirás un reino, una tierra rica y resplandeciente de salud “.

 

FullSizeRender (54)

Vinos de las Bodegas San Alejandro

 

La siguiente que me llamó poderosamente la atención fue la Bodegas San Alejandro de la D.O.Calatayud. Una bodega que rinde tributo a Baltasar Gracián, el gran escritor barroco autor de El Arte de la prudencia –esa virtud tan poco tenida en cuenta hoy en día y que bien valdría su lectura en los colegios para los jóvenes y como libro de cabecera para más de un adulto- y asimismo padre de la célebre y recurrida sentencia «Lo bueno, si breve, dos veces bueno». Y en honor de este destacado paisano, nacido a escasos 8 kms. de la bodega, toman prestado su nombre y se lo han asignado a una línea de vinos elaborados con uva garnacha. Vinos que expresan su clima continental, con grandes diferencias térmicas entre estaciones y tambiénde la noche al día, que le da carácter, lo que viene siendo un vino de terroir. Sus vinos reflejan el paisaje que rodea la bodega. La representante del estand, Virginia, derrochaba entusiasmo al hablar cariñosamente de su producto.  Cuando pensaba que los había catado todos, Virginia me sugirió que  probase el último: la «Garnacha Nátiva 2011 «, un regalo para los sentidos … que la naturaleza, si la tratas bien, te lo da generosamente, y esos viñedos de más de 80 años a 900 metros de altitud te hacen levitar, casi tocar con la punta de los dedos el cielo azul… Imaginaros allí, un mediodía soleado de este veranillo de San Martín que pronto se acabará, copa en mano …Y para expresarme mejor recurro una vez más al jesuita literato Baltasar Gracián: «Son los ímpetus de las pasiones deslizadores de la cordura, y allí es el riesgo de perderse».

Escribo estas cuatro líneas, ¿o quizás son algunas más?, de lo que fue mi experiencia en Verema BCN. Una tarde memorable de un lunes cualquiera de noviembre, de esos difíciles de digerir, que hizo más agradable el comienzo de semana gracias a mi intuición e imaginación…

 

BSO :I don’t like Mondays de Boomtown Rats. Tema que ni anillo al dedo para esos lunes que pasan de puntillas por nuestras vidas y sobre todo por lo que milagrosamente nos salvan toda la semana.

© 2015 Jordi Montoliu. Todos los derechos reservados

A %d blogueros les gusta esto: