Comienzan las catas de AOVE en OroLíquido

El aceite de oliva es uno de los grandes clásicos de nuestra preciada dieta mediterránea. Un básico de la cocina que, todo hedonista reconocerá, aporta un sabor único a las elaboraciones cuando es AOVE Premium, bueno de verdad (AOVE son las siglas que los foodies hemos rescatado para en un suspiro decir “aceite de oliva virgen extra” y así conseguir que el resto de mortales crean que somos todavía más snobs, si es posible).

¿Y cómo distinguir un buen AOVE? Más fácil de lo que podría parecer: un AOVE de calidad se reconoce cuando se prueba. Así de simple. Años y años comiendo “pa amb tomàquet” (pan con tomate) aliñado con el que consideras un buen AOVE para, sin esperarlo, abrirse los mares y probar oro líquido de verdad.

cata de verdal en OroLíquido

Fotografía de Geòrgia Casas

Este momento, en el que descubrimos un aceite de alta calidad, se recuerda por siempre jamás. Percibir los aromas del buen aceite, catarlo en paladar, y darse así cuenta que realmente existe una élite en el mundo de los aceites. Este momento, señores y señoras, es para un amante gourmand la llegada a la tierra prometida. No hay caviar, foie ni langosta que pueda acercarse con tal sencillez a la excelencia.

Cata de corbella en pieza diseñada por Elaia Sait

Pieza diseñada para la cata por Elaia Zait. Fotografía de Geòrgia Casas

Para la narradora, este despertar sucedió el pasado viernes 3 de marzo a las 13h en la oleoteca OroLíquido, el templo al que todo amante del aceite premium debe acudir. Allí, de la mano de OroLíquido y Elaia Zait, artesanos de cristalería y vajillas diseñadas para la cata y disfrute de aceites, se realizaba una cata de los AOVE que Xavier Ruzafa elabora en su propia masía, con olivas Corbella y Verdal, variedades autóctonas de la zona del Bages, felizmente recuperadas por Xavier y que embotella bajo la marca  Oliveres del Cardener  pertenencientes al grupo The Barcelona Olive Oil Company.

AOVE de Oliveres del Cardener

Fotografía de Geòrgia Casas

Toda una experiencia que permitió apreciar los matices de estos aceites de primerísima calidad: el Corbella Original, un aceite exquisito y equilibrado en el que descubrimos notas a fruta dulce, hinojo y manzanilla, y que procede de la zona de Navàs, Súria y Cardona, y el Verdal Original, un aceite  con aromas de fruta verde que recuerdan a la hierba recién cortada y a almendras.

Ana, propietaria de OroLíquido y experta buscadora desde el 2005 de los mejores aceites de la Península, nos aconseja que probemos el Corbella rociándolo sobre una bola de helado de vainilla. Apuntado queda en nuestro recetario. El Verdal es un aceite de tal carácter que resulta excelente simplemente con un poco de pan y supremo si con él rociamos un buen jamón de bellota.

Para todo aquel que quiera dejarse fascinar por el mundo del aceite, os aconsejamos pasear hasta la barcelonesa Plaça del Pi y después acercarse a OroLíquido. Ellos, a través de sus  aceites sabiamente seleccionados, se encargarán de llevaros al nivel Premium de este fascinante mundo, bien con su asesoramiento personalizado o bien con su ronda de catas programadas y que con una cita bimensual realizan en su espacio inferior habilitado al efecto.

OroLíquido Carrer de la Palla, 8 08002 Barcelona Teléfono 933 022 980

The Barcelona Olive Oil Company

Elaia Zait

© 2016 Geòrgia Casas. All rights reserved.

 

Cata de Cavas y Vinos de Castillo Perelada

El pasado 8 de marzo, el emblemático Hotel W Barcelona, fue el escenario perfecto para la extraordinaria presentación y cata de cavas y vinos del Grup Peralada (D.O. Empordà) a manos de Alejandro Rodríguez.

Hablar de los caldos del Castillo de Perelada es hablar de historia, de tradición familiar y de arte.

Si bien la elaboración de vinos en dicho enclave data de la Edad Media, no sería hasta 1923   en el que Miquel Mateu, político, apasionado del arte y la cultura, e hijo del que fuera cofundador de Hispano-Suiza Damián Mateu, comprara el conjunto monumental del Castillo de Perelada para convertirlo en un referente artístico y, por supuesto, para revitalizar una importante tradición vitivinícola presente en la zona del Empordà.

En 1972, Arturo Suqué, yerno de Miquel Mateu, lideraría una transformación enfocada en la calidad y en la meta de hacer de Perelada una de las más prestigiosas bodegas del país. A parte, junto a su esposa Carmen Mateu, inauguraría el reconocido internacionalmente Festival del Castell de Perelada por el que han pasado infinidad de grandes artistas y músicos.

Hoy en día, Javier Suqué Mateu se encarga de dirigir el rumbo de este gran navío apostando por vinos de calidad, plantando y adquiriendo nuevos viñedos y enfatizando la importancia del I+D mediante una constante investigación en tierras ampurdanesas con la finalidad de aprovechar esas cualidades geofísicas y climatológicas que ofrece este territorio tan amado por Salvador Dalí.

En cuanto a la D.O. Empordà, se caracteriza por una heterogeneidad en la tierra en la que priman la textura arenosa y la pobreza en materia orgánica. Suelen ser suelos ácidos que se sitúan desde el nivel del mar hasta una altura cercana a los 260 metros. El clima disfruta del viento de tramontana, que contribuye de manera activa a la buena salud de las viñas. Con inviernos suaves y veranos calurosos pero templados por el Mediterráneo, la temperatura se sitúa entre los 14 y los 16°C, permitiendo el cultivo de variedades de ciclo medio y largo. Referente a los viñedos, son de antigua implantación, si bien en los últimos años se ha ido renovando para adoptar ciertos cambios varietales. Las uvas que predominan son principalmente cariñena y garnacha negra en tintos, y garnacha blanca y roja junto a  macabeo en blancos.

vinos y cavas de Castillo de Perelada

Para esta cata se presentaron los siguientes cavas y vinos:

Cava Stars Touch of Rosé 2014 (90% garnacha y 10% pinot noir): siendo un homenaje a todas esas estrellas que han pasado y pasarán por el Festival Castell de Perelada, este cava elaborado a partir de uvas seleccionadas bajo la D.O. Cava, ofrece un color pálido y rosáceo, así como finas burbujas con formación de corona. Moderno y agradable, se muestra muy floral en boca, seco, pero con vida ácida. La presencia de fruta blanca es más que notable.

Només Garnatxa Blanca 2016 (100% garnacha blanca): con uvas procedentes de viñedos de entre cincuenta y sesenta años situados en la finca Pont de Molins, se obtiene este monovarietal complejo y con alma de manzana. A la vista, presenta un color amarillo pálido con ligeros toques verdosos. En boca ofrece cierto amargor y un gran recorrido. Un claro ejemplo de lo que es un vino con personalidad.

Collection Blanc 2015 (64% chardonnay y 63% sauvignon blanc): este joven de cabello rubio brillante, rebelde e intenso debe buena parte de su personalidad a un 5% de chardonnay que durante el 2015 vivió intensamente en barrica de acacia, adquiriendo un ligero y peculiar toque de madera que se sumaría a un perfume de frutas dulces y tropicales. En boca es redondo y fresco, con un ligero punto carbónico.

Finca Espolla 2012 (50% syrah, 30% monastrell, 8% cabernet sauvignon, 6% garnacha y 6% samsó): con una extensión de 21 hectáreas, Finca Espolla se sitúa en Les Alberes, cerca de los Pirineos, y tiene como principal característica un suelo negro, ácido y pizarroso. Este leal escudero de las carnes “cortas” (pies, carrilleras…) destaca por un color rojo rubí de capa alta. Encontramos abundantes aromas de frutas rojas, así como a balsámicos. En boca es elegante y con una acidez propia de la tierra de la que procede.

Finca Malaveïna 2013 (46% merlot, 21% cabernet sauvignon, 12% cabernet franc, 11% syrah y 10% garnacha): uno de los buques insignia de Perelada, esta «buena vecina» nace de 19 hectáreas de arcilla rojiza y de cantos rodados. Muestra en su rostro un bello color rojo cereza y desprende un aroma a frutos negros con toques tostados. Sus besos son redondos, carnosos, casi cremosos, y ligeramente ácidos, son besos que perduran. Esta vecina envejecerá, por supuesto, pero lo hará de la mejor forma, enamorando de nuevo.

Aires de Garbet 2013 (100% garnacha): De una conjunción dada por el Mediterráneo, la calidez del sol, la tramontana y el suelo pizarroso de la finca Garbet surge este esplendido tinto plagado de recuerdos a hierbas mediterráneas, balsámicos, torrefactos, minerales y frutos rojos. Presenta unos taninos maduros y sedosos, así como un paso por boca agradable y extenso. Igual que Finca Malaveïna, presenta un envejecimiento con buen potencial.

Cava Gran Claustro 2012 (45% pinot noir, 45% chardonnay y 10% xarel·lo): elaborado artesanalmente, se criaba en su origen en las bodegas del claustro situado junto al Castillo Perelada. Se trata de un cava bastante achampanado, de apariencia color amarillo paja con reflejos verdosos y brillantes. Su burbuja es fina y continua, y su sabor, seco y suave, deja vestigios afrutados.

© 2017 Aarón González. All rights reserved 

Mi padre

Mi padre me enseñó a mirar la vida con ojos poéticos.  A que las cosas buenas me alegraran mucho y las tristes me rasgaran el alma. A afrontar los problemas con un toque de dulzura. Quizá por eso a los dos nos pican los mosquitos. Debe ser esta sangre azucarada. También a hablar menos y escribir más. Y a emocionarme sin medida y sin prejuicios. Ya lo saben.

Mi padre me preparó para ser una chica educada. La consigna era clara. No te olvides de dar los buenos días a todo el mundo. Incluso a los bichos con pelo o plumas, tipo gallo o gallinas: -Hola Teo. -Hola Pintas. Los forjadores de esos “huevos felices” tan ricos se merecen un respeto y un saludo.

Mi conciencia sobre el valor del dinero también es obra de mi progenitor. Cien pesetas por una canción en inglés y doscientas por una melodía en el “organito” a pilas. Que quede claro que, con poco éxito, intentó forjar una artista. Aunque siempre nos queda la palabra y la existencia: obra de arte regalada y eternamente agradecida. Sorbitos de café leyendo el periódico.

Mi padre me mostró los colores de la naturaleza y el apego a la tierra isleña. Mandarinas, higos y nísperos dorados en la huerta. Verduras por doquier, fresquitas y cultivadas con amor y constancia. Como todos los proyectos importantes. Cestos de fruta y sueños para obsequiar a familia y amigos. Generosidad inusitada.

Mi padre me enseñó a pisar uvas y no pisar gente. Geografía humana y divina. Volcanes de consejos y recuerdos. Viajes en las enciclopedias y en la carretera. Trayectos de conversaciones rumbo al trabajo. Piedras en el camino. Algunas grandes, otras pequeñas. Y como la canción: rodar y rodar. Siempre hacia delante.  Mi padre me enseñó muchas cosas. Y las que aún le quedan.

BSO Papá cuéntame otra vez Ismael Serrano

© 2017 Noemi Martin. All rights reserved 

Noches Cervezas Alhambra by Nacho Manzano en Barcelona

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Menú de la cena de Noches Cervezas Alhambra by Nacho Manzano. Fotografía de José María Toro

Nunca Asturias, Granada y Barcelona habían estado tan cerca. La alta gastronomía acorta distancias y une personas. Los platos del condecorado chef asturiano Nacho Mazano armonizados con las diferentes variedades de Cervezas Alhambra que nació cerca del monumento homónimo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y un lugar de encuentro en Barcelona, en La Cuina de la Boqueria, a dos pasos de ese templo gastronómico que es el Mercat de la Boqueria.

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Cajas de Cervezas Alhambra en La Cuina de la Boquería. Fotografía de José María Toro

De este matrimonio surgió hace algún tiempo las cenas pop-up y clandestinas por diferentes rincones de Madrid y Barcelona. Lugares con historias que contar y que se están convirtiendo en cenas de culto porque son únicas e irrepetibles, y estás o no estás, o lo vives o te lo cuentan. Ya comienzan a ser legión los seguidores de este tipo de eventos que tienen un plus a una cena en un restaurante, dirigido principalmente a personas que disfrutan con la comida y aún más con la experiencia sorpresa.

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Botellines de Cerveza Alhambra Especial. Fotografía de José María Toro

Los platos, la parte sólida, de la mano del chef Nacho Manzano, con una maleta cargada de historias vividas y sus 3 estrellas Michelin que brillan con luz propia en su CV (2 en Casa Marcial de Arriondas y una en La Salgar de Gijón) más todo lo que ha aprendido como chef ejecutivo en el grupo Ibérica Restaurants del Reino Unido, que se ha convertido en un embajador de la gastronomía española y de nuestros productos en Gran Bretaña donde sus locales realizan actividades gastronómicas muy nuestras como calçotadas, chocolate con churros, etc.

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Oricios en una holandesa acidulada y aromáticos sobre yogur. Fotografía de José María Toro

Cervezas Alhambra, la parte líquida, hecha sin prisas, con la serenidad de los más de los 90 años de existencia y que aconseja tomarla con calma, para disfrutarla con todo el cariño como ellos la preparan, igual que la vida: “parar más, sentir más”. En la cena se dieron explicaciones claras y sencillas de como servir correctamente una cerveza para conseguir esa espuma, que como un escudo protector, evita la evaporación rápida de sus aromas. También un análisis de color, olfato y gusto de cada una de las variedades. Cerveza Alhambra Especial, una lager de color dorado brillante, con aromas a cereal tostado y frutas como la manzana y el plátano, su sabor es equilibrado entre el dulce de los cereales tostados y el caramelo, recuerda a las frutas verdes y las florales del lúpulo con el contrapunto de amargor. Cerveza Alhambra Reserva 1925 es una extra lager de colo ámbar dorado, con aromas a cereal, frutales, florales y especiados propios del lúpulo de Saaz, de sabor es intenso pero refrescante a la vez. Por último, la Cerveza Alhambra Roja, del mencionado color tirando a  cobre antiguo, tiene aromas de cereal tostado y manzana verde, en boca su sabor es voluptuoso y penetrante para aparecer en última instancia el cereal.

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Nem de papada, langostinos y finas hierbas. Fotografía de José María Toro

La Cuina de la Boqueria, muy cerca del popular mercado barcelonés homónimo, fue el lugar elegido para esta unión, para este maridaje, para esta armonización de comida asturiana y bebida granadina, para cerrar este triángulo gastronómico.

Platos degustados:

  • Aperitivos: oricios en una holandesa acidulada y aromáticos sobre yogur. Kataifi de centollo y Nem de papada, langostinos y finas hierbas. Todo acompañado de Cerveza Alhambra Especial.
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Alcachofa rustida con emulsión de codium. Fotografía de José María Toro

  • Para emparejar la Cerveza Alhambra Reserva 1925: alcachofa rustida con emulsión de codium y callos de bacalao con agua de vegetación de pimientos, pil-pil y lentejas al comino.
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Callos de bacalao con agua de vegetación de pimientos, pil-pil y lentejas al comino. Fotografía de José María Toro

  • Terrina de jabalí con sus destrozos ennoviada de Cerveza Alhambra Reserva Roja.
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Terrina de jabalí con sus destrozos. Fotografía de José María Toro

  • Postre: crema de yogur con espuma de guisantes y albahaca.
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Crema de yogur con espuma de guisantes y albahaca. Fotografía de José María Toro

El pan artesano, no podía ser de otra manera, para acompañar los diferentes platos, se elaboró con Cerveza Alhambra Reserva 1925 y Cerveza Alhambra Reserva Roja, con notas ácidas y aromas a levadura.

Este evento estuvo a la venta en la plataforma de Time Out.

© 2017 José María Toro. All rights reserved 

 

Cotton House Hotel

Este céntrico hotel barcelonés cumple 2 años de existencia y como consecuencia de su talentoso savoir faire desde el primer día, le ha validado entrar en la prestigiosa lista internacional de Forbes Travel Guide con una clasificación de 4 estrellas, siendo 5 el máximo. Nació como una pequeña estrella perteneciendo a la extraodinaria selección Autograph Collection by Marriott Rewards y que únicamente aglutina a unos 100 hoteles alrededor del mundo.

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Escalera de caracol en Cotton House Hotel. Fotografía gentileza de Felices Communicology & PR

Los inspectores de esta exclusiva guía valoran aspectos como su ubicación en el epicentro de la Ciudad Condal, rodeado de tiendas de las grandes Maison de la alta costura, monumentos próximos de esos que “justifican el viaje” según la guía verde de turismo Michelin, así como estar envuelto de una gran variedad de restaurantes de lujo y galardonados con estrellas por la guía de tapas roja francesa.

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Biblioteca de Cotton House Hotel. Fotografía gentileza de Felices Communicology & PR

Otros aspectos que han tenido en cuenta: la elegante decoración dirigida por el prestigioso interiorista de proyección internacional Lázaro Rosa Violán y que ha cuidado sus elementos que le dan personalidad, como la escalera de caracol suspendida o la escalera principal de mármol que conduce a su zona común y más exquisita: la biblioteca con prestigiosas vistas a la Gran Vía, así como los salones que conservan su decoración en maderas nobles reflejo de lo que fue una antigua casa burguesa y que nos traslada al siglo XIX, al más puro estilo ochecentista clásico. Su anterior uso, la sede de la Fundación Textil Algodonera, fue la inspiración para su actual nombre y el leitmotiv sobre el cual gira todo su diseño. Su cuidada oferta gastronómica del Restaurante Batuar que está abierto desde las 7 de la mañana hasta la medianoche. Un jardín interior que es un privilegiado oasis en Barcelona. Servicio de sastrería a cargo de Santa Eulalia, la tienda que desde 1843 es un referente en moda de lujo, también ha sido valorado por el comprobador de la guía.

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Brunch en Cotton House Hotel. Fotografía gentileza de Felices Communicology & PR

Por último destacar el servicio de concierge del hotel que ha merecido la distinción de Les Clefs d’Or por los atentos consejos a los huéspedes para vivir con intensidad la vibrante capital catalana.

Cotton House Hotel Gran Vía de les Corts Catalanes, 670 Barcelona 08010 Teléfono 934 505 045

© 2017 José María Toro. All rights reserved

Menú degustación modernista dentro de la Restaurant Lover Week en Restaurante Galaxó del Hotel Casa Fuster

«Perfecto Sr. Doménech, si usted me confirma que ya tiene todos permisos necesarios para la edificación, proceda a ello. Avisaré a la Sra. Fabra para que se persone en su despacho y puedan concretar los detalles de la obra.»

Así, tras colgar su peculiar y rústico Gower-Bell, Mariano Fuster i Fuster, caballero de la alta sociedad mallorquina, pintor e industrial, seguramente habría dado el visto bueno al planteamiento ofrecido por el respetado arquitecto barcelonés Lluís Doménech i Montaner para la construcción en 1905 de uno de los edificios modernistas más exclusivos y elegantes de la capital catalana: La Casa Fuster.

Situado en el número 132 del concurrido Paseo de Gracia, el Hotel Casa Fuster esconde bajo su sinuosa y marmórea arquitectura el restaurante Galaxó. En claro homenaje a quién fuera el señor de la casa, Mariano Fuster, el local adquiere el nombre de la cumbre mallorquina Puig de Galatzó dando a entender un carácter mediterráneo que se aúna en perfecta consonancia con la vanguardia encarnada en el espíritu modernista que rezuma cada rincón del hotel. En palabras de Oriol Canillas (chef) y Mireia Pellicer (maître sommelier) «Nuestra gastronomía apuesta por el producto mediterráneo, matizado con gustos exóticos. Priorizamos el sabor tradicional y la minuciosa combinación de gustos; además de una estudiada selección cromática acorde con el periodo modernista al que pertenece este emblemático edificio».

Nada más atravesar la arcada del Hotel Casa Fuster, la sensación de viajar a otra época e incluso a otra dimensión, se apodera del espíritu de uno. Mobiliario dotado de vida gracias a sus formas orgánicas, pomos forjados que inspiran naturaleza, jarrones que bailan al son de tenues luces regalando místicos reflejos…Todo ello da la bienvenida, invitando a adentrarse en lo profundo de este bosque de mármol, forja y madera. Ya en la planta noble, Galaxó se deja ver tímidamente al final de un distribuidor que lóbrego, como si fuera el momento en el que se besan los párpados para iniciar un bonito y onírico viaje, es el encargado de conducir al comensal a su destino. El Hada de Azúcar danza y danza.

Una vez en su interior, un techo que evoca un ondulante mar de plata acoge en su fondo las mesas dispuestas con bastante espacio entre sí para que cada experiencia sea única, íntima e inolvidable.

Gargantuescos arcos de mármol hacen la función de guardianes y de separar las diferentes secciones del Galaxó. Misteriosos espejos añejos y quebrados parecen portales a universos de Carroll. Amplios ventanales son cubiertos por imponentes cortinas moradas que como cataratas de vino, caen y se funden en un vacío que escapa a la vista de la persona ya sentada alrededor de unas mesas siempre acompañadas por esculturas y motivos modernistas.

Tras un aperitivo de bienvenida del chef consistente en un suave guacamole con gambas y una selección de sales: la sutil sal rosa del Himalaya, la Flor de Sal con hibisco y la poderosa y oscura sal volcánica de Hawaï, acompañadas con pan blanco y de nueces, y de un excelente AOVE como es el leridano y ecológico Umami, se procedió a la degustación de los siguientes platos:

aperitivo

Aperitivo modernista. Fotografía de Aarón González

Pica Pica Modernista, elegante y colorida composición formada por:

      –Drac del Parc Güell (Canelón de calabacín relleno de mató y vinagreta de pimientos de colores): un trencadís a base de vinagreta de pimientos multicolores cubre a un dragón de suave calabacín que guarda en su interior una nube de ligero requesón.

    –Vidrieres Modernistes (Tartar de salmón con gelatinas de pimiento, pepino y tomate): un tartar de salmón finamente cortado, que evita así la malograda textura de puré, cobijado por un mézclum de hojas jóvenes al que cada bocado va sonsacando pequeños secretos de paladar. Las gelatinas, diferenciadas y llenas de sabor, aportan ese aspecto visual que le confiere el nombre al plato.

      –Sagrada Familia (patata brava): unir dos conceptos tan arraigados como son las patatas bravas con uno de los símbolos emblemáticos no solo del modernismo catalán, sino de la propia identidad barcelonesa, es todo un acierto. Más aún cuando se da la primera dentellada y la lava de este pequeño volcán empieza a verterse por sus costados al mismo tiempo que hace presencia en las papilas del comensal.

Un primer plato digno de un mural de Mucha en el que colores y sabores vuelven a recordar que no se está en un restaurante cualquiera. Se acompaña con un Primer Brut Nature de Pere Ventura (xarel.lo, parellada y macabeo), que aporta reflejos dorados y brillantes.

Merluza en suquet de chocolate con pastel de patata y boletus: una cama de esponjosas patatas es testigo de este curioso idilio. No se sabe cuándo el cacao empezó su relación con la sirena, lo que sí es más que evidente es que recostados en esos cojines de boletus, mantienen una relación de ensueño, casi prohibida, que sellaron con un blanco e intenso Príncipe de Viana D.O. Navarra (chardonnay). Shostakovich habría compuesto una suite para esta pareja sin dudarlo.

Fricandó de ternera al vermut con naranjas frescas y olivas negras: o como el plato se transforma en un campo de batalla por ver cuál de los ingredientes permanece más tiempo en la mente y en el gusto del comensal. La poderosa pero delicada ternera avanza imparable para ganarse el puesto de paladín modernista, “lástima” que una naranja que no se deja amedrentar por una carne tan fina y dulce, deshaga todo ese sabor para suplantarlo por un frescor ligeramente ácido. Esto provoca un tira y afloja en el que el comensal está deseando probar otro bocado de la primera para obligar al cítrico a actuar. Hasta aquí todo sería más o menos sencillo si no fuera porque otro elemento entra en discordia: de forma furtiva, las olivas negras hacen acto de presencia dando pequeñas estocadas tostadas en el paladar. Han venido, y lo hacen para quedarse. Un tinto joven de Jardins Monastrell D.O. Empordà (garnacha, merlot, syrah y cabernet suavignon) es testigo de tan cruenta batalla.

Casa Fuster (semiesfera de mousse de chocolate con leche y baño de chocolate blanco): líneas curvas modernistas para presentar un postre potente a la par que ligero y, por supuesto, dulce. Una pieza que se podría extrapolar al campo de la arquitectura y encajar perfectamente en cualquier obra de Josep Puig i Cadafalch.

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Semiesfera de mousse de chocolate con leche y baño de chocolate blanco. Fotografía de Aarón González

Tras esta degustación, se concluye que Galaxó es un universo paralelo, un portal al pasado ¿o tal vez al futuro? En definitiva, se puede decir que Galaxó es un lugar para soñar.

Galaxó forma parte de la Restaurant Lover Week organizada por Atrápalo. Del tres al doce de marzo, una selección de restaurantes de Madrid y Barcelona ofrecerán menús exclusivos a un precio asequible e inferior al habitual: 24 euros más IVA y un euro muy especial que irá destinado a colaborar con la ONG Accem y ayudar así a refugiados y a las personas más desfavorecidas.

Más información y reservas en Atrápalo

© 2017 Aarón González. All rights reserved 

Me gustan las mujeres

Me gustan las mujeres. Así, como concepto. En grande. Soy una lesbiana filosófica. Me gusta la palabra mujer y todo lo que evoca: grandes dosis de fuerza, unas gotas de superación, cuatro cucharadas de voluntad y todo al caldero. Que hierva dentro de ese cóctel hormonal que nos regaló la naturaleza.
Me gustan las mujeres: delgadas y con kilos de más, madres de vocación y solteras empedernidas, religiosas, ateas, matemáticas y artistas. Me encanta verlas vestidas de policía o de bombera,  al frente de un ayuntamiento o de un juzgado. En un puesto del mercado, en una tienda o presentando un programa de televisión. Donde quieran estar o donde puedan pero siempre libres y valientes.
Me gustan las mujeres. Esas que tienen arrugas alrededor de los ojos y que después de ver la vida desde un rincón ahora pueden decir basta. Las que saben que ya está casi todo dicho pero no hecho. Las que entienden que la lucha continúa. Cada día, en cada esquina. En cada mujer que calla. En cada lágrima, en cada esquela.  
Me gustan las mujeres pero también los hombres que nos ayudan a limpiar nuestras alas. Los que nos respetan y valoran. Los que nos acompañan en las batallas diarias. Los que comprenden que hay que celebrar jornadas como ésta y brindan con nosotras con una sonrisa. Los que comparten la vida con mayúscula y sin rodeos. Los que cocinan, cuidan a los niños o van a la compra. Los que en definitiva  nos aman como se debe amar. Esos, que conste,  me gustan casi tanto como las mujeres.  
© 2017 Noemi Martin. All rights reserved 
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