«Si siembras amor y ternura, algo te será devuelto»

Tino Martín:  «Siempre estamos a tiempo de modificar nuestras creencias»

Tino Martin

Tino Martín

 

«Puedes aprender a mirar tu vida como si se tratase de tu novia: sonríele, háblale, escúchala, compréndela, atiéndela, ámala…», dice convencido nuestro entrevistado. Nunca es tarde. Tino Martín es maestro, psicólogo y pedagogo jubilado de la vida laboral pero no de la virtual. Sus más de cuatro mil quinientos seguidores en Twitter (@tinomarting) dan fe de que su trabajo diario continúa. Tino ha puesto empeño en crecer y reinventarse. En poner alegría al día a día con las frases y reflexiones que comparte en las redes. Y es, además de un luchador nato, un hombre bueno, sensible y generoso. Lo digo sin temor a equivocarme porque le conozco muy bien. Es mi padre. Sorprendido por mi interés en entrevistarle, insiste en que antes de empezar nuestra conversación deje claro su punto de vista al respecto: «accedo a la petición con una condición: que mis opiniones no modifiquen en absoluto tu forma de entender y vivir la vida».

¿Cómo estás pasando el confinamiento? ¿Qué es lo que más has echado de menos? 

Pues con preocupación por la tragedia sanitaria, económica y social que sufre el mundo pero esperanzado con la idea de que tengamos la capacidad de reponernos y volver a la senda de la normalidad en un tiempo razonable. Lo que más he echado de menos es, sin duda, la presencia de mis tres nietos.

Vivir estos momentos en el campo no tiene precio…

Afortunadamente, el confinamiento me cogió en mi segunda residencia que definitivamente se ha convertido en la habitual. Es un privilegio siempre y más en estos tiempos difíciles, tener la naturaleza a tu disposición.

En ese refugio tinerfeño en el que transcurren tus días, tienes tus huertas «eco», tus gallinas «felices», tu espacio de tranquilidad y aire puro pero también estás conectado al mundo a través de las redes sociales (Twitter)… 

Para mí es el equilibrio perfecto. Todo esto: la naturaleza y sentir desde aquí la cercanía de los demás, me aporta sosiego y paz interior. ¿Qué más puedo pedir?

Creo que cuentas con más de cuatro mil quinientos seguidores en todos los rincones del planeta.

Desde luego no en todos los rincones pero estoy muy satisfecho con los que tengo porque sus aportaciones y su presencia -aunque sea en la distancia- contribuyen a mi bienestar. Y si alguno de mis tweets puede ayudar a alguien de alguna manera, pues doblemente feliz.

¿ Y cómo se te ocurrió entrar en este mundo virtual? 

¿Has olvidado que fuiste tú quien me inició? Es algo que nunca te agradeceré suficientemente.

Es verdad… Ahora que lo dices, fue una gran idea porque me consta que tus frases de ánimo y consejos han puesto un poquito de luz a los días grises de muchas personas… 

No lo sé con certeza pero estoy convencido de algo: si siembras amor y ternura, algo te será devuelto. Esa idea me mantiene activo en Twitter  desde hace más de ocho años y es una interacción enormemente gratificante con un grupito de muy buena gente. Ejercemos de psicólogos mutuamente.

Pues parece una opción fantástica para mucha gente que se jubila y quiere mantener la cabeza y el alma activos. 

Sí, creo que lo es. Yo también era de ese amplio grupo que pensaba que las nuevas tecnologías de la comunicación eran para nuestros hijos y nietos. Pero, afortunadamente, siempre estamos a tiempo de modificar nuestras creencias. De ajustarnos a los tiempos.

Te ha sentado bien esa «modernización» porque te veo en una forma estupenda. Cada vez más…

¿Tú lo crees así? La verdad es que me encuentro bien y eso ya es mucho. Desde hace tiempo pienso  que más que otra cosa, para la última etapa de tu vida «debes ahorrar salud». Y la salud es algo que te tienes que trabajar día a día, acompañado o solo pero haciendo camino siempre.

Y mentalmente, ¿cómo te cuidas?   

Pues mira, la salud mental y la física están íntimamente conectadas. Cuando te sientes físicamente bien, también estarás bien a nivel mental. Y estar bien a nivel mental, te empuja a cuidar tu salud física. Por tanto, no hay ningún secreto. Tan solo, ocuparte de ambas por igual y no pensar que con machacarte en el gimnasio está todo resuelto. Lo digo por los más jóvenes, sobre todo.

Por cierto, ¿se puede aprender a vivir con optimismo?

En la vida se puede casi todo. Así que también puedes aprender a mirar tu vida como si se tratase de tu novia: sonríele, háblale, escúchala, compréndela, atiéndela, ámala…

Y, ¿cómo se mantiene la alegría en estos «días raros»? 

No es nada sencillo sobre todo para quienes han perdido o se encuentran en riesgo de perder a un ser querido. También para quienes no tienen trabajo. En cualquier caso, creo que la alegría es consecuencia de una labor bien hecha, sobre todo. Por tanto, si estás satisfecho o satisfecha de como estás haciendo las cosas, seguro que te encuentras muy cerca de la alegría.

Vayamos más atrás de estos días. ¿Qué le dirías al oído al Tino de hace cuarenta años?

Primero le daría un buen tirón de orejas y, luego, le repetiría durante un tiempo: «la vida no se bebe en un sorbo»; «el trabajo no puede agotar tu tiempo»; «aprende a pensar rápido y a decidir despacio» y «aprende a decir no cuando esa debe ser la respuesta». Y, por último, también le diría: «ama y déjate amar».

Ese Tino, como su hermano y sus cinco hermanas, se dedicaba a enseñar y vivía rodeado de niños y niñas, ¿qué aprendiste tú de los más pequeños?

Muchísimas cosas pero, sobre todo, que la curiosidad y el interés por lo que te rodea es una gran fuente de luz y aprendizaje para cada uno de los días de tu vida. También, que si pierdes la capacidad de sorprenderte a ti mismo, empiezas a morir un poco.

Y volviendo al presente, ¿cómo crees que seremos después de este huracán demoledor? ¿Volveremos a ser los de antes o mejores personas, como dicen algunos?

Pienso que ni una cosa ni la otra. Me explico: van a cambiar bastantes cosas en la manera de entender la vida y de vivirla desde el punto de vista económico y social. En cuanto a si seremos mejores, te diré que los buenos ya son mejores. Y los que no son tan buenos, no van a cambiar de manera significativa, desgraciadamente. Esto al menos, a corto y medio plazo.

Un sueño para cuando volvamos a la «normalidad de verdad»…

Me gustaría ver que todo este dolor ha servido para algo bueno, algo que me haga sentir que los sueños de otros muchos  no fueron fallidos o estériles.

Mirando al futuro, ¿qué cosas te quedan por vivir?

Disfrutar y ver crecer como abuelo lo que «por las prisas de llegar», no pude ver ni disfrutar a plenitud como padre.  Esto sobre todo y, por lo demás, vivir agradecido y expectante el discurrir del tiempo que me quede, sintiéndome útil y querido por los míos, especialmente. Como me he sentido siempre.

¿Y no has pensado en escribir un libro con tus vivencias, pensamientos y versos?   

Tal vez me coge demasiado tarde. Si son cosas cortas me fluyen las ideas pero no sé si podré sentarme a reunirlas en algo más largo…Lo pensaré.

Bueno, terminamos aquí este ejercicio de reflexión en tiempos de  coronavirus y pocas certezas. ¿Qué tal la experiencia? 

Pues te confieso que ha tenido un efecto terapéutico y, además, ha sido una de mis mejores conversaciones con mi hija.

¡Gracias por TODO, con mayúsculas!

De verdad, ha sido un placer. Gracias a ti y buena suerte.

@2020 Noemi Martín. All right reserved

 

 

 

   

 

 

 

«Si no puedes salir, ve hacia adentro»

Ignacio Novo: «Nada hace más falta que alguien entero en un mundo roto»

Fotografía cedida por Ignacio Novo

Fotografía cedida por Ignacio Novo

 

Ignacio Novo Bueno (1962) es periodista, escritor, locutor de radio y conferenciante. Ha desarrollado su carrera profesional en diferentes medios de comunicación y sus cuentas en las principales redes sociales suman medio millón de seguidores en todo el mundo. «Frases para cambiar vidas» es un referente en Twitter, Instagram y Facebook para todos aquellos que buscan una señal que alumbre el camino: conclusiones brillantes que nos guían entre la bruma desde hace más de diez años. En estos momentos, más que nunca, Novo sigue al pie de su torre luminosa.  Porque una frase puede cambiar el rumbo de una vida o al menos calentar un corazón confinado.       

Has dicho que lo difícil estos días no es quedarse en casa sino quedarse sin miedo…

Y decía más: que lo difícil, en realidad, es quedarse sonriendo, elevando el ánimo al resto, tranquilizando a la familia y manteniendo la cabeza erguida; ejerciendo de faro en el que todo el que te rodea encuentre una pizca de luz en mitad de tanta oscuridad. Y decía también que esa es una tarea que aquel que posea la fuerza y la voluntad, debería de hacer en este momento. Nada hace más falta que alguien entero en un mundo roto.

¿Quizá nos ayude conectar más con nosotros mismos y menos con el exterior?

Una de mis máximas favoritas en estos días es la que dice: “Si no puedes salir, ve hacia dentro.” Creo que resume bastante bien lo que ocurre. Estamos confinados, bien, pues convirtamos eso en una oportunidad para conocernos mejor, para profundizar en aquello que experimentamos y en aquello que sentimos y comprender así de qué manera esta crisis nos está cambiando, porque sin duda lo está haciendo.

Hay personas a las que una frase les ha transformado la vida. Seguro que te lo han dicho muchas veces.

Si yo te contara… Parece increíble cómo un simple y modesto mensaje puede llegar a cambiar la vida de una persona de una forma tan radical. Me ha pasado varias veces que alguien me comenta que aquello que escribí en un momento determinado, le hizo cambiar el rumbo de su vida por completo. Y lo cierto es que intimida un poco. Aunque también tengo claro que nunca es lo que yo escribo, sino lo que el lector quiere y desea interpretar y que los mensajes que han de llegarte no te los encuentras: eres tú quien los va buscando.

Cuando empezaste en redes sociales con frases motivadoras en el  año 2009, no había ese boom de psicología positiva que hay ahora, ¿cómo se te ocurrió comenzar a repartir optimismo y superación?

Siempre sentí inclinación natural por esta manera de enfocar las cosas. Incluso cuando debatía con quienes no creen que encarar la vida de un modo positivo fuera útil, recuerdo que siempre les decía que jamás nadie había perdido la vista por mirar el lado bueno de las cosas… al menos que yo supiera. Una actitud positiva provoca una reacción en cadena. Se trata de un catalizador, una chispa que crea resultados extraordinarios a cambio de un mínimo “gasto”.

¿Eres consciente de la cantidad de gente a la que has podido ayudar? Te habrán pasado muchas cosas bonitas…

Sí, ya antes me he referido a las veces que alguien te escribe para agradecerte que uno de tus pensamientos fuese el que le diera el coraje suficiente para tomar una decisión que no se atrevía a tomar o que estaba dilatando en exceso. Creo que todos tenemos muy claro qué es lo mejor o lo peor para nuestras vidas. Nos podemos autoengañar pero en el fondo sabemos muy bien cuándo alguien nos conviene o no o cuándo un trabajo es el adecuado o cuándo debemos volar a otra parte y quizá empezar otra vida. Lo sabemos, pero no siempre somos capaces de verbalizarlo. Y así, cuando de pronto lees ese mensaje, que es exactamente lo que no podías explicar, se produce una especie de revelación. En este caso tú simplemente has ejercido de mero transmisor o de intérprete de un sentimiento reprimido.

Y luego están los que piensan que todo esto son pamplinas.

Muchos. Y respeto su opinión. Faltaría más. Pero yo digo siempre que, si el hecho de leer frases positivas de motivación y superación te ayuda a encarar la vida, y aunque solo fuera el día, con un poco más de alegría, o contribuye a darte fuerza para intentar alcanzar algún reto o levantarte el ánimo alicaído por alguna desgracia, ya es suficiente. Hay gente, y mucha, que toma a diario pastillas para conseguir el mismo o parecido efecto y al menos las palabras no tienen tantos efectos secundarios.

Los optimistas como tú, también tendrán sus días negros. Supongo…  

Obvio, pero lo bueno es que mis “días negros” no pasan de grises. Mi actitud rebaja siempre un grado la gravedad de todo lo que me ocurre.

¿Y  días en los que te apetece no decir nada y dejar las redes de lado?

Ahí soy bastante metódico. Estaré más o menos inspirado, que eso ocurre, pero me propongo escribir todos los días pase lo que pase. Es ejercicio, mental, pero ejercicio al fin, y todos los días hay que cuidar cuerpo, mente y alma. Por igual.

Por cierto, ¿se puede aprender a ser optimista?

No parece difícil. Decía el escritor Robert M. Sherfield que los optimistas encuentran alegría en las cosas pequeñas. Están más preocupados por tener muchas pequeñas alegrías en lugar de tener una gran alegría. Y ahí está la clave. Si estamos en espera del gran acontecimiento capaz de cambiar nuestras vidas de una vez y para siempre y transportarnos a una suerte de paraíso de felicidad extrema, con probabilidad nos decepcionaremos. Si somos capaces de disfrutar del sabor de un café, de una conversación relajada con un amigo, de una vista preciosa, de una película, una escapada, y tantas y tantas cosas más que la vida nos regala a diario, seríamos mucho más felices.

Además de los que reparten amor y ánimo, como tú, están los que diseminan odio en las redes sociales. ¿Será por aburrimiento, por maldad, por hacerse los graciosos?

El anonimato en las redes sociales ha generado un montón de “valientes” que evidencian que en el mundo online se tiende a ser menos amable y más ofensivo. Estar como anónimo te da muchas ventajas, puedes decir lo que te dé la gana y no lo asocian a tu persona. Al troll no le importa lo que dice, tampoco las reacciones que pueda provocar, simplemente lo hace para que la gente lo siga, condición que lo hace sentir bien. ¿Un consejo? Jamás respondas. Contestar es alimentar una hiena. Querrá más pedazos de “carne” que deglutir.

¿Recuerdas la frase o frases que hayan tenido más éxito?

Una de las últimas y que trataba de liberar a la gente de las obligaciones que nos autoimponemos sin venir a cuento y que, a veces, sobre todo por el qué dirán, somos incapaces de negar.

Que quede claro:

Está bien cancelar un compromiso.

Está bien no contestar esa llamada.

Está bien cambiar de opinión.

Está bien querer estar solo.

Está bien tomarse un día libre.

Está bien no hacer nada.

Está bien hablar.

Está bien dejar ir.

No te sientas culpable.

¿OK?

Pero quizá en ocasiones sea mejor el silencio que intentar decir algo…

Ya lo decía Chesterton: “El silencio es la réplica más aguda.”

He leído que este virus aparte de ser la pandemia terrible que estamos sufriendo,  es una oportunidad para parar, mirarnos y reflexionar sobre lo que estamos haciendo con nuestras vidas…    

Nunca es deseable un drama así. En absoluto. No deberíamos llegar a tener un mejor conocimiento de nosotros mismos de una forma tan abrupta y obligados por un confinamiento “inhumano” como este, pero ya que estamos tratemos de salir más preparados. Hace poco, perdón por la autocita, decía: “Si después de esta pandemia no somos mejores personas, más solidarios, más compasivos, más empáticos, más competentes, más comprometidos, más generosos, más fuertes… habremos desaprovechado una oportunidad única y todo este miedo, todo este dolor y sufrimiento, toda esta angustia y desesperación, habrán sido en vano.”

Por cierto, me encantó otra afirmación que leía en tus redes sociales hace unas semanas: “las epidemias pueden evitar que nos abracemos pero no que permanezcamos unidos”.

Desde luego. Unidos; resistimos. Divididos; caemos.

¿Qué otra frase nos regalarías para cerrar estas líneas con esperanza?

Una del escritor japonés Haruki Murakami: «…y una vez que la tormenta termine, no recordarás como lo lograste, como sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura, cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella. De eso trata esta tormenta».

Twitter: @Ignacionovo

Instagram: @frasesparacambiar

Facebook: frases para cambiar vidas (grupo de Ignacio Novo)

© 2020 Noemi Martín. All rights reserved

OJALÁ ESTE SUFRIMIENTO NOS AYUDE A EMPATIZAR CON EL DOLOR DE LOS OTROS

Rodolfo Serrano: «Es triste que las redes se conviertan en maquinarias de odio, desinformación y mentira».

Fotografía gentileza de Rodolfo Serrano

Fotografía gentileza de Rodolfo Serrano

 

Rodolfo Serrano (1947), periodista durante más de veinte años en El País, es además, escritor y poeta. Diez libros en el mercado y dos reputados premios: el Giménez Abad a la mejor crónica parlamentaria (2003) y el Mesonero Romanos de Periodismo (2008) confirman su  acertada y poética visión de este momento histórico. Rodolfo es, además, el padre de uno de los cantautores más importantes de este país: Ismael Serrano. Precisamente para él ha escrito versos que se han convertido en fantásticas canciones. Honesto, sencillo, abierto y amigo de sus amigos, Rodolfo Serrano confiesa que a sus años «todo es una pregunta sin respuesta». Hoy, sin embargo, encuentra respuestas sobresalientes para todas nuestras preguntas.                  

¿Y cómo pasa un hombre tan sociable estos días de «recogimiento»?

Con paciencia. Y echando de menos a los nietos, los hijos, los amigos… y los bares.

Tal vez mata más lentamente el virus del miedo  que el coronavirus. Y al primero parece que nadie le presta atención….

Desde luego. El virus del miedo, el de la insolidaridad, el del egoísmo… son los virus a los que no hacemos caso. Ahora deberíamos pensar en quienes sufren y huyen por guerras, por hambre, y les cerramos las puertas. Ese virus mata las almas, la conciencia de ser humano.

Por cierto, como periodista -porque eso se es siempre aunque uno se retire- ¿nos recomienda ver las noticias estos días o es mejor hacer un cierto ayuno informativo?  

Soy incapaz de huir de las noticias. Pero, por salud mental, habría que hacerlo. No entiendo que nos estén repitiendo machaconamente los mismos datos que solo sirven en muchos casos para asustar a la gente. No estoy de acuerdo con esos especiales informativos con tertulianos que no saben de nada y crean un clima asfixiante.

Hablando de comunicación, ¿qué le parece esta  suerte de «libertad de prensa  sin límites» que han otorgado las redes sociales?

Algo incontrolable con lo que hay que intentar convivir. Es triste que las redes se conviertan en maquinarias de odio, desinformación y mentira.

 Y además, malos tiempos para el periodismo

Malos. Tuve la suerte de vivir la edad de oro del periodismo. Hoy siento decepción y tristeza al ver en qué se ha convertido el ejercicio del periodismo.

Hay quién dice que en época de crisis, aflora la creatividad. ¿Ha escrito algún verso durante estas jornadas?

Alguno he escrito. Pero no creas: yo también creo que la creatividad, como a las musas, hay que esperarla trabajando.

Padre de un médico, un periodista y un cantautor. No se puede estar más en la ola…

 Sí. En estos días estoy preocupado por el médico que está en primera línea de combate.

Precisamente en estas jornadas casi aplauden más a Pablo, médico de familia en el Servicio Madrileño de Salud, que a Ismael…    

Me parece bien que aplaudamos, si eso les anima. Y, además es justo aplaudir a sanitarios, policía, bomberos, limpiadoras, trabajadores del transporte… tantos. Pero yo  aplaudo a mis nietos y a todos los niños encerrados en casa sin saber por qué. Y aguantan. Ellos también son héroes.

En cualquier caso, el más conocido de sus hijos es el cantautor Ismael Serrano. ¿Cómo se  lleva ser el padre del artista? ¿Eso de escribir alguna de las letras de sus canciones le ha motivado a sacar a la luz su alma de poeta?

Algo me ha ayudado, claro. Y me siento orgulloso y feliz cada vez que escucho alguna de esas canciones. Y me admira que se pueda hacer belleza musical con cuatro versos. Mis otros dos hijos también han escrito para Ismael.

Por cierto, ¿le contaba usted muchas veces «esa historia tan bonita de gendarmes y fascistas y estudiantes con flequillo»? (en referencia a la canción: Papá cuéntame otra vez).

No tanto. ¿Ves? Esa es una letra de Daniel, escrita con ironía. Les contábamos cosas, claro, pero no tanto. En mi casa hemos pretendido mantener viva la memoria.

Y hablando de letras de canciones, estos días me ha venido recurrentemente a la cabeza una que escribió hace algún tiempo: «Fue terrible aquel año»….

Sí. Es verdad, no lo había pensado. Es una hermosa canción basada en un poema mío. Viene al pelo, sí.

Al hilo de lo anterior, ¿qué  sica escucha durante este encierro?

Siempre escucho tango, a El Polaco Goyeneche, sobre todo. Y a Ismael, claro. A mis amigos cantautores… Internet está lleno de músicos que nos ayudan a sobrellevar estos días.

En estos tiempos de miedo, ¿los recuerdos (como dice un poema suyo) o la imaginación optimista?

Ambas cosas. Los recuerdos no tienen por qué ser tristes. Todo es recuerdo. El futuro no existe, ni el presente que, enseguida, es pasado, recuerdo.

Quizá todo esto nos haga más empáticos, solidarios  y generosos…¿Confía en el ser humano?

No tengo mas remedio que confiar en el ser humano. Y ojalá este sufrimiento nos ayude a empatizar con el dolor de los otros y cambiar nuestra actitud hacia el que viene a nosotros buscando refugio o amor.

Tal vez ahora más que nunca, haya que aprender a vivir en la incertidumbre…  

Cuando se tienen los años que yo tengo, te das cuenta de que todo es incertidumbre. Todo es una pregunta sin respuesta. Y sí, tienes que aprender a vivir con ello.

¿Seguirá escribiendo versos de amor y melancolía? ¿Para cuándo un próximo libro?

Pues tendría que haber salido ahora. Pero en estos tiempos los editores, sobre todo los de poesía que suelen ser pequeños, bastante tienen con sobrevivir. Por cierto ahora es el momento de ayudarles comprando sus libros on line.

Y si nos regala algún poema de los suyos para cerrar con un poco de…¿alegría? ¿esperanza?…    

Ahí va uno de mi próximo libro: «Un Cadillac de Segunda Mano» y que publicará Huerga&Fierro:

«Un encuentro»

Nos encontramos después de tantos años.

Tú tan guapa y yo en los mismos bares.

Te acompaña una joven. Dices: Es mi hija.

Tiene tu misma cara. Esa sonrisa

burlona con que siempre me trataste.

Sus ojos son tus ojos. Y adivino

el mismo corazón. Esos latidos

capaces de arrastrarme hasta el infierno.

Me hablas de las cosas que se hablan

cuando todo está dicho y no hay respuestas.

Ella nos mira seguramente preguntándose

si alguna vez fuimos jóvenes o siempre

hemos tenido esta tristeza

de estación sin viajeros y sin trenes.

Ella no dice nada. Solo mira

impaciente el reloj

mientras le cruza

por la cara ese gesto tan tuyo de fastidio.

Te marchas, prometiendo una llamada

que sé que nunca harás.

Vuelves de pronto la cabeza: ¿Sabes?

dentro de poco cumplirá los veinte.

Y qué casualidad. Casi los mismos años

que se han cumplido ya de nuestra huida

al hotel nunca olvidado de Lisboa.

 

Sigue a Rodolfo Serrano en Twitter: @rodolfoserranor

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«NO EXISTE UN MAPA ÚNICO DEL PLACER»

MIRIAM AL ADIB MENDIRI: «Oler, tocar, desear, palpitar, mezclar fluidos… nada de esto lo da un succionador»

 

Fotografía cedida por Miriam Al Adib Mendiri

Fotografía cedida por Miriam Al Adib Mendiri

Miriam Al Adib Mendiri es ginecóloga, obstetra y profesora de un Máster de Sexología. Excelente comunicadora y autora del ya famoso libro «Hablemos de vaginas», divulga temas de salud femenina desde una perspectiva biosocial y de género. La doctora Al Adib tiene, además, una historia personal que explica su visión global de la salud  y su espíritu crítico y respetuoso a partes iguales: es hija de un médico sirio que llegó a España en los años sesenta y se quedó para siempre en nuestro país después de conocer a su esposa y estudiar la carrera en Sevilla. Sencilla, directa y cercana, Miriam nos da, en esta entrevista, las claves para entender algunas cuestiones de salud y sexualidad femenina. Hablamos de mucho más que vaginas, con la doctora Al Adib.      

 

-Aunque todas las especialidades médicas lo exigen, supongo que la ginecología requiere una mayor empatía y cariño a la hora de tratar a la paciente…

Bueno, creo que esto es necesario en todas las áreas de la medicina asistencial. Quien acude a un médico es persona antes que paciente,

Porque a veces la curación comienza en las palabras del médico, ¿no?

Nos comunicamos a través de las palabras y del lenguaje no verbal. La comunicación verbal y no verbal son muy importantes ya que pueden ayudar a aliviar el sufrimiento o todo lo contrario, amplificarlo. Se puede hacer daño tanto si faltamos al rigor científico como si faltamos al trato humano. Ciencia y humanismo han de ir de la mano.

-Por cierto, ¿no necesitaríamos pasar más tiempo en la consulta? En ocasiones sentimos que la visita es de cronómetro…

La carga asistencial es un problema importante que dificulta mucho esa comunicación, evidentemente.

-Tal vez no haría falta preguntar tanto si conociéramos mejor nuestra anatomía y sus ciclos ¿verdad?

Pues sí. La mayoría de las urgencias sobre salud sexual no son verdaderas urgencias, por lo que evidentemente hay mucho desconocimiento.

¿Tendríamos que cuidar más de nosotras mismas y recuperar la sabiduría del cuerpo aunque haya quienes prefieran una pastillita para todo?

Bueno, para gustos los colores. Lo que está claro es que cada cual decide sobre su cuerpo y cómo quiere enfocar su salud. Este es el inalienable principio de autonomía. Hay quienes no quieren tomar esta responsabilidad y lo respeto. Como profesionales debemos informar, luego hay gente que quiere tomar sus decisiones y otra gente que prefiere tomar una actitud pasiva y no decidir nada ni cuidarse. Por eso la medicina es todo un arte. Somos seres biopsicosociales y lo que le vale a una persona puede que no sea igual para otra aunque tenga lo mismo.

-Me consta que crees que hay que romper un axioma, el de que “a mayor intervención médica, mejores resultados”.

Sí. Esto es reflejo del mito del progreso que se instaló desde la Ilustración. Esa fe ciega en el avance técnicocientífico da lugar a esa creencia de que cuanta más medicina mejor. Y tan malo es no tener asistencia médica como tener excesiva. En los países desarrollados la medicalización de la vida es un hecho y no aporta una mejora en la vida de las personas sino todo lo contrario.

¿Hay muchos intereses económicos en la sombra de nuestra salud?

Por supuesto. La ciencia debería ser neutral. Pero no siempre es así. Hay muchos intereses detrás. Lo que no interesa económicamente apenas se estudia. Lo que interesa se estudia mucho pero luego está la manipulación, los sesgos y las medias verdades. Lo que pasa es que este es un tema incómodo y no solemos hablarlo mucho… En esta era de la información hay mucha más desinformación que otra cosa. Hace falta más filosofía de la ciencia y más honestidad intelectual.

-Y hablando de sombras, ¿por qué sigue habiendo oscurantismo con procesos como la regla o asco con cuestiones tan naturales como nuestros fluidos o nuestro vello?

Los masivos medios audiovisuales imponen estereotipos de belleza y no se conforman con el 90-60-90. También los estereotipos han llegado a nuestros genitales. La cultura del porno ha hecho mucho daño. Cada vez más adolescentes llegan a las consultas diciendo que tienen mal sus genitales porque creen que sus labios menores son demasiado grandes. El rasurado integral también se ha impuesto como moda y no me preocupa el rasurado en sí sino la motivación que subyace: la mayoría dice que lo hace por asco o por vergüenza. Por otro lado la regla se oculta obsesivamente pero no me refiero a la sangre en sí sino a todo lo que es la ciclicidad femenina. Tenemos que ser hipersexualizadas y lineales, en los días de la regla por lo visto también, cuando lo más habitual es que cuando tienes la regla no te apetezca precisamente ir a la discoteca a mover el culo como si no hubiera un mañana. Estos anuncios se encargan de hacernos saber que la regla es un asco y hay que disfrazarla a toda costa. Parece que tener momentos en los que necesites un poco de descanso extra fuera algo anormal.

-He leído en tu libro que “Cuándo una mujer se queja de dolor no se le da tanta importancia como a un hombre”…

Si una mujer dice que se encuentra muy cansada o que tiene dolor se tiende a considerar alegremente que esto es por algo psicosomático: “será que estás estresada”. Puede que sea el estrés, pero antes habrá que descartar causas orgánicas. Hay enfermedades como la endometriosis en las que casi la mitad de las mujeres una vez que inician sus síntomas de dolor tienen un retraso en el diagnóstico de una media de ocho años. Y esto ocurre porque no escuchamos sus quejas de dolor. Decimos cosas como “es normal que duela la regla” y muchas de ellas acaban soportando un calvario enorme durante años sin un diagnóstico y encima estigmatizadas con etiquetas como quejicas o flojas.

-Todo va a ser enfermedades. Eres profesora de un Máster de Sexología. ¿Cuál es la diferencia entre fantasía y deseo?

El deseo es algo que si tuvieras la posibilidad de hacerlo, harías. La fantasía es una recreación de la mente, algo que puede servir para disfrutar pero que nunca materializarías. Imagina que ves una película de asesinatos y que el protagonista tiene un arma y tiene cerca al malo. Nos late rápido el corazón, “¡venga! ¡Mátalo!”. Disfrutamos de una película metiéndonos en ese papel pero esto no significa que quieras matar a nadie ni que seas un asesino. Sabemos la diferencia. Pero con el sexo la gente se lía y confunde fantasía y deseo. Se puede fantasear y no es nada malo. Que fantasees con algo no significa que quieras hacer eso pero sí puedes llevarlo a un terreno seguro con tu pareja y jugar con ello. El porno es ficción. Si te crees que eso es el sexo o te obsesionas con ello entonces tienes un serio problema. Si sabes diferenciar lo real de la recreación mental (y no es algo que te obsesiona o se convierta en adicción) entonces no hay ningún problema con disfrutar de la fantasía.

-Por cierto, a estas alturas de la historia, ¿todavía hay mujeres que fingen orgasmos?

Desgraciadamente sí. En el sexo hay un estereotipo que sigue vigente: la mujer es el objeto de placer y el hombre el sujeto de placer.

-Una duda existencial: ¿Hay diversos tipos de orgasmos?

El orgasmo es uno. Por definición es una descarga neurofisiológica, una de las fases de la respuesta sexual humana. Puedes tener sexo sin orgasmo, puedes tener fases prolongadas de meseta… Luego hay una gran riqueza de matices diferentes para nutrir las diferentes sensaciones que se dan en el sexo. No existe un mapa único para el placer.

-¿Y esta revolución con el ya archiconocido succionador? Es increíble ¿no?

Es increíble el éxito que ha tenido, sí. Aunque personalmente opino que un succionador nunca será mejor que el buen sexo. Oler, tocar, desear, palpitar, mezclar fluidos… nada de esto lo da un succionador.

Y hablando de aparatos, hasta ahora no sabía que el vibrador nació como un instrumento médico…

Así fue. Desde la antigua Grecia hasta principios del siglo XX se decía que las mujeres sufrían una enfermedad llamada histeria y que se curaba provocándoles el paroxismo histérico (así lo llamaban, se referían con ello al orgasmo). Los médicos trataban manualmente la histeria, se tiraban una hora aproximadamente con cada mujer, hasta que inventaron el vibrador como utensilio para curar a las mujeres de la histeria. Tremendo.

-Está claro que las nuevas generaciones de mujeres saben de sexo más que la nuestra, pero realmente ¿están bien informadas?

Hay más información que antes pero lo malo es que abunda la mala información y esto está haciendo más daño que beneficio. No se trata de acumular más información sin más sino de tener información buena, de calidad y hablar a los jóvenes no solo de la parte negativa del sexo sino también de la positiva: del respeto, el vínculo, las emociones, el amor, el placer…

http://www.miriamginecologia.com

Twitter: @MiriamAlAdib

Instagram: @miriam_al_adib

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Veronica Blume: No estamos tan solos ni somos tan raros como creemos

«Toda la vida escondiendo algo que creía inaceptable y con cuarenta y dos años descubro la inmensa fuerza de verbalizar la verdad»

Veronica Blume

Fotografía cedida por Veronica Blume

 

Veronica Blume (1977) es una de las modelos más importantes de los noventa. Con dieciséis años, en 1993, ganó el concurso «Supermodel of the World» y con ello un contrato millonario con la agencia Ford y una fantástica pero frenética vida en Nueva York. Con veinticinco, vuelve a España para tener a su hijo y decide cambiar el día a día de las pasarelas por la esterilla de yoga. Hoy Veronica Blume sigue siendo bellísima pero además sabe que la verdadera armonía no es la del rostro ni la del cuerpo sino la que no se ve pero se respira. Sus palabras transmiten tanta verdad que es imposible no conectar con un alma tan transparente. Ahora Veronica es una fabulosa maestra de yoga y una mujer valiente y libre que ha hablado hace poco de sus problemas con la bulimia cuando estaba en lo más alto. Tiene una voz serena y clara que brota directa del corazón y escuchar sus podcasts es realmente enriquecedor. (@veroblume)

«The garage», tu precioso centro de yoga en Barcelona, cierra sus puertas.  ¿Comienzas otro ciclo en tu vida?

¡Efectivamente! Se completa un ciclo y empieza otro… Creo que ha sido la decisión mas difícil de mi vida y está siendo un proceso muy bonito, lleno de gratitud y emoción. Con «The garage» he aprendido lo que es el compromiso y también a creer en mí y a conectar desde un lugar absolutamente libre de máscaras. Eso no tiene precio. Ahora vendrán otros aprendizajes pero «The garage» siempre va a ser la plataforma que me cambió para siempre.

Por cierto, al margen del yoga, mucha gente no sabe que tienes una voz muy bonita y eres una excelente comunicadora. ¿Nunca pensaste en dedicarte a la radio?

Jajajajaja, muchísimas gracias. El formato de podcast siempre me gustó y ha formado parte de mi vida durante los últimos años. La experiencia de ser escuchada sin ser vista es muy sanadora y poderosa para mí…y sí, el mundo de la radio siempre me ha fascinado. Tiene una magia especial.

Aterrizas, casi sin buscarlo y con dieciséis años, en el complejo mundo de la moda. ¿Qué asignatura de la vida te hubiera gustado aprender antes de tomar el avión a las pasarelas?

El valor de mí misma, la confianza en que, tal y como yo era, era suficiente. Creo que en la escuela deberíamos aprender a meditar o a relacionarnos con nosotras mismas con respeto. ¡Eso sí sería una herramienta para toda la vida!

Cuando tienes veinticinco años y estás en lo más alto, aparecen en tu vida tus dos grandes maestros: tu hijo y el yoga. ¿Has pensado alguna vez donde estarías si ese test de embarazo no hubiera sido positivo?

¡Uh, miedo me da imaginarlo! Creo que el universo fue muy generoso conmigo y supe tomar la oportunidad.

Sí porque hace poco hablabas con absoluta transparencia de la bulimia. De como el quedarte embarazada te ayudó a luchar para sanarte. Nos cuesta verbalizar ciertas cosas de nuestra vida pero que ligereza cuando una «confiesa que ha vivido»…¿no?

Grabar ese capítulo de mi podcast ha sido el gesto más poderoso que he hecho … ¿en mucho tiempo ? … ¿en mi vida? Seguramente. Toda la vida escondiendo algo que creía no aceptable y con cuarenta y dos años descubro la inmensa fuerza de verbalizar la verdad. La verdad es muy poderosa, ¡me fascina! Poner palabras a las cosas que creemos que no son aceptables es, curiosamente, una forma de conectar con la verdad de muchos otros. No estamos tan solos ni somos tan raros como creemos. Sé que no es fácil pero el efecto no tiene precio.

Y con lo que ahora sabes de la vida, ¿Volverías a ser modelo o dirías: «a mí no me pillan»…? ¿O tal vez sí pero de otro modo modo?

No cambiaría nada. Ha sido perfecto así. Aunque si pudiera volver a elegir no empezaría con quince años, trataría de disfrutarlo más y de reírme un poco más (de mí misma, principalmente).

Momentos increíbles de esos de «guau» habría muchos…

Sí. Lo primero que me viene a la cabeza es el «momentazo» en el que gané aquel concurso de modelos en 1993. De un día para otro, boom, otra vida. Había ganado un premio que no sentía que merecía , tenía 16 años recién cumplidos y en ese momento supe que vivir en Nueva York formaba parte del premio. Como espectacular, ese momento. Luego me pasé años tratando de encajar las piezas … pero «guau» fue muy «guau»…

Por cierto, antes las adolescentes querían ser modelos, ahora «influencers». ¿Han desplazado las segundas a esas grandes modelos que, como tú, pisaban las pasarelas con elegancia suprema?

Yo creo que son cosas distintas. Las modelos de los noventa eran figuras inaccesibles, aparentemente perfectas, modélicas, que no tenían instagram ni solías ver desayunando o al natural. Formaba parte de la burbuja pero también de la magia, del show, las luces y el color de los noventa. Otro detalle es que solamente salíamos en revistas mensuales o campañas de publicidad. ¡Era otra distancia! Hoy ha cambiado todo de forma radical. Las «influencers» se posicionan entre el cliente y la marca , inspiran, influencian a millones de personas desde una ventana mucho más personal e inmediata.

En este mundo que valora tanto la imagen es necesario enseñar a los niños a mirar hacia dentro. ¿Se puede enseñar silencio en medio de tanto ruido?

Se puede y se debería enseñar, especialmente a los mas pequeños aunque sé que es muy difícil. Mi hijo tiene 16 años y veo el ritmo, la vorágine más bien, en la que vive. Aún así, desde que es muy pequeño, hemos instalado un hábito muy sencillo cuando la cosa se descontrola: tres respiraciones largas y profundas. No siempre lo quiere hacer. A veces acaba riendo pero siempre transforma algo a algún nivel.

Y con todo esto de las redes sociales, se piensa (sobre todo los más jóvenes) que la gente bella es la más feliz…

Como madre, vivo alarmada con la visión superficial que valoran los chicos aunque sé que hasta cierto punto mis ídolos de los ochenta tampoco eran muy realistas. Ellos tienen un contacto prácticamente personal con sus ídolos lo cual humaniza mucho y me parece bien. Lo que encuentro más preocupante es que las redes sociales son también la manera en que se relacionan ellos entre sí y creo que ahí la escala de valores es peligrosa.

Vivir desde el amor y la conexión con una misma, ayuda a escapar un poco del caos diario pero supongo que eres humana aunque seas yoguini….

Muchísimo. Lo que enseño es mi propio aprendizaje. Como muchísimos, llegué al mundo del yoga con mil preguntas y ninguna respuesta acerca de cómo relacionarme conmigo misma y con el mundo desde una perspectiva saludable. Mi practica me sostiene, pero eso no significa que pierda los papeles a veces. Un yogui , una yoguini, no está siempre totalmente centrado. Se desvía del camino pero conoce el camino de vuelta.

Por cierto, hoy parece que todo el mundo tiene que hacer yoga. Lo que cuando tú empezaste era casi de «iluminados», ahora es «cool»…

Comencé en 2003 practicando kundalini yoga. En aquel entonces eramos muy pocos y supongo que la imagen que dábamos era de “raros” por lo menos. Hoy está muy de moda y me parece fantástico que sea así. De una manera u otra, debería llegar a la vida de todos. Todo depende de si están preparados para recibirlo en ese momento o si lo reencontrarán mas adelante.

Para ir terminando, cuéntanos un deseo a corto plazo y un sueño más lejano.

A corto plazo: una vez cerrado «The garage», llenar mi agenda de actividades elegidas desde el corazón. Seguiré dando retiros y clases. A largo plazo: unas vacaciones en Asia.

Veronica, detrás de tus palabras tan llenas de verdad, se descubre un alma aún más bonita y serena que el cuerpo que la envuelve…Al final eso es lo importante, ¿no?

¡Es lo mas importante! Lo único importante de verdad…¡La pena es que tardemos tanto en darnos cuenta!

© 2020 Noemi Martín. All rights reserved

LA RAÍZ DE TODOS LOS PROBLEMAS ES LA DESHUMANIZACIÓN DE LA SOCIEDAD

EL DR. MARIO ALONSO PUIG AFIRMA QUE LA GESTIÓN CORRECTA DE LA ANSIEDAD PASA POR NO RESISTIRSE A ELLA

Doctor Mario Alonso Puig
Foto cedida por el Dr. Mario Alonso Puig

«Vivimos en el sótano de la mente y no se nos ha ocurrido pensar que nuestra casa tiene más pisos». Para aprender a subir en ascensor hasta la zona más luminosa de la vida hay que leer y escuchar a personas como el Dr. Mario Alonso Puig. Médico, cirujano y escritor, el currículum de este fantástico doctor es tan brillante como cada una de las palabras que salen de su boca. En su última obra, «Tus tres superpoderes para lograr una vida sana, próspera y feliz» nos enseña que la inspiración, la estrategia y el entrenamiento son fundamentales para conseguir materializar nuestros sueños. Pero antes, ¿qué tal, si como apunta el Dr. Mario Alonso Puig, empezamos por humanizar nuestra sociedad? No es tan difícil.

La conferencia magistral que impartirá el sábado 16 de noviembre en Tenerife se titula «El poder del lenguaje». Las palabras que elegimos son potentes tanto para el que las pronuncia como para el que las recibe, ¿verdad?

Sí, cuando hablamos de las palabras tenemos que entrar en un nivel más profundo del que habitualmente manejamos. Desde un punto de vista superficial, una palabra es algo que alguien dice y que otro escucha pero ¿y si esto solo fuera la envoltura y por dentro nos encontráramos con una forma de energía que tuviera un impacto de mucha más hondura del que imaginamos? Por ejemplo, en estudios que se han realizado en entornos hospitalarios de Estados Unidos, se ha observado que cuando se ponía a una serie de voluntarios frente a una pantalla donde se proyectaban palabras, solo palabras no historias, de tipo negativo: dificultad, peligro, problema, dolor, etc… , resultaba que al contemplarlas se producía una elevación de una hormona en la sangre que se llama cortisol y que es la hormona del miedo. Cuando esta hormona se activa significa que algo fisiológicamente está cambiando. Si a esto le añadimos el tono de voz, que es otra forma de energía, podemos imaginar el enorme impacto que tienen las palabras para curar o para enfermar.

Y al respecto de esto, usted que precisamente es médico y cirujano, ¿considera que la comunidad médica se está abriendo a entender que no todo es tangible y que una palabra de ánimo, una sonrisa de nuestro doctor o todo lo contrario tienen un enorme poder sobre los pacientes?

Sí, creo que en la comunidad médica hay un anhelo y un profundo interés en comunicar cada vez mejor. La comunicación en un entorno de salud precisa de un tipo de fórmulas que los médicos no aprenden a lo largo de sus seis años de carrera. Esto incluye cómo dar una noticia difícil o explicar lo que ocurre de una forma clara. Por eso, por la falta de formación, muchos médicos se sienten inseguros dentro de un tipo de comunicación más cercana. Pero yo sí he encontrado a un montón de especialistas de distintas ramas con un verdadero interés e inquietud por aprender los principios fundamentales de una comunicación poderosa. Pero, claro, es un tema de actitud. Siempre nos encontraremos a un médico cerrado que no quiera saber nada de esto. Como en cualquier profesión.

Sería fantástico tener la oportunidad de escucharle hablar sobre la importancia del lenguaje en directo pero siempre nos queda la posibilidad de acercarnos a uno de sus libros. El último: «Tus tres superpoderes para lograr una vida sana, próspera y feliz». ¿Cuáles son esos superpoderes?

La inspiración, la estrategia y el entrenamiento. Para que una persona active los superpoderes que tiene y que todos tenemos necesita inspiración, necesita encontrar algo que le ayude a pensar y soñar en grande. También precisa de una estrategia, no vale solo con el entusiasmo: hay que saber como dirigir y canalizar la inspiración. Por su parte, el entrenamiento supone que no solo es suficiente tener los conceptos y la inspiración si uno no lo integra practicando ciertas cosas. Así que la inspiración sería la fuerza del corazón, la estrategia sería la fuerza de la cabeza y el entrenamiento, la fuerza de las células y de los músculos, es decir, la capacidad de ponerse en marcha.

Y para poner en funcionamiento estos superpoderes tenemos que esforzarnos por mantener una buena salud, además de cuidar la mente y el alma. Leía en su libro que el deporte nos hace más inteligentes y empáticos…

Sí, así es. Es otra perspectiva de los tres superpoderes. La verdad es que no todo el mundo sabe que el ejercicio físico reduce la posibilidad de tener un alzhéimer, un cáncer o los niveles de ansiedad y depresión. El deporte produce una liberación en el cerebro de una serie de sustancias de nombres complejos que favorecen que las neuronas se comuniquen entre sí, intercambien información y se ayuden unas a otras. Por eso además de prevenir enfermedades, aumenta la inteligencia y mejora la memoria y la creatividad.

La alimentación y el pensamiento son también puntos fundamentales en nuestro bienestar. Me gusta cuando dice que con el pensamiento pasa lo mismo que con la comida, no hay que obsesionarse pero sí escoger la mejor opción. ¿Se pueden elegir los pensamientos como en un bufet?

Sí, el gran neurólogo portugués Antonio Damasio, para mí el número uno del mundo en neurociencia afectiva, ha mostrado claramente como los pensamientos se convierten en sentimientos y los sentimientos en emociones. Cuando una persona empieza a pensar que no puede o que no se puede, inevitablemente activa unos mapas que se llaman los mapas de los sentimientos que generan, a nivel del cuerpo, la incapacidad para poder. Esto es tremendo porque una cosa es pensar que no se puede, otra sentir que no se puede y otra más compleja y negativa es realmente no poder. Por eso tenemos que ser muy cuidadosos con el tipo de pensamientos que elegimos.

Sí porque parece que siempre escogemos los pensamientos más negativos y, como usted afirma, «el mundo real es más benevolente que el mental»…

Lo cierto es que hay una afirmación que he oído en multitud de ocasiones e incluso a varios científicos y que a mí me parece verdad pero solo parcialmente. Es esa de que el cerebro humano siempre está buscando lo negativo. No cabe duda de que el cerebro le da más importancia a la amenaza que a la oportunidad porque ancestralmente era más importante descubrir a un leopardo escondido que encontrar un maravilloso racimo de uvas. Lo que ocurre es que sobre esta tendencia natural para la supervivencia que tienen también los animales, se añaden los procesos mentales donde se exagera esa búsqueda de lo negativo. Ya no es simplemente por un tema de supervivencia física sino por otras razones que serían largas de explicar. Eso es lo que hace que la imaginación sea secuestrada por esta forma de pensamiento y empiece a crear una serie de imágenes que vivimos como reales sin que lo sean. Y así al final damos más peso a este espejismo fruto de una imaginación distorsionada que a la realidad.

De ahí surge, por ejemplo, la ansiedad y luego la lucha por deshacernos de ella cuando parece que lo mejor es abrirle las puertas y aceptarla como compañera de piso…

Claro. Es que lo que funciona es contraintuitivo. Es decir, va al revés. Voy a poner un ejemplo: hace tiempo vi una película de ficción donde había que hacer una carrera para conseguir una llave que abría una puerta, todo en un mundo virtual. En el camino aparecen una serie de monstruos que van eliminando a los contrincantes hasta que uno de ellos descubre que la carrera se gana no yendo hacia adelante sino hacia atrás. Y esto es porque cuando se dirige hacia atrás se abre una compuerta que va a dar a un nivel subterráneo pasando por debajo de los otros coches sin que los monstruos le vean. Pues pasa igual con la ansiedad: la forma de gestionarla es contraintuitiva. Uno cree que tiene que luchar contra ella y el propio Rumi, un verdadero sabio del siglo XII, dijo que hay que darle la bienvenida. Porque el problema no está en la ansiedad. El problema está en la resistencia a ella, en nuestra lucha desenfrenada para intentar quitarla de nuestra vida. Lo que se resiste persiste.

Pues tenemos que aprender mucho… De hecho usted ha planteado la existencia de cuatro zonas vitales, dos buenas (alto rendimiento y renovación) y dos malas (supervivencia y hundimiento) y resulta que muchísima gente, a la pregunta de cómo está, responde que sobreviviendo. ¿Por qué ocurre esto en una sociedad como la nuestra? ¿Qué estamos haciendo mal?

Yo creo que en la raíz de todos los problemas que se pueden evitar hay solo uno: la deshumanización de la sociedad. La sociedad se deshumaniza a una velocidad tremenda. Hay demasiada rivalidad y enfrentamiento porque no estamos viendo a los demás como a nosotros mismos. No vemos lo que nos une a los otros seres humanos sino lo que nos separa. Y, claro, si uno se percata de lo que une es más fácil cooperar pero si solo encuentras lo que te separa es sencillo rivalizar. Por eso, en la medida de mis posibilidades, intento hacer lo que está en mi mano para ayudar a despertar a esta realidad evidente: necesitamos humanizar esta sociedad y tratarnos con más respeto, empatía, cordialidad y compasión.

Aparte de la deshumanización, otro de los venenos que nos aturde es el miedo. Parece que cada vez toleramos menos la incertidumbre…

El principal miedo que tiene el ser humano es miedo al otro. De hecho, tenemos todo un sistema, el de neurocepción, tremendamente complejo y apasionante que se dedica a intentar descubrir más allá de cualquier fachada, máscara o representación si la persona que tenemos enfrente es amiga o enemiga. Esto quiere decir que el mayor miedo que tiene el ser humano es al otro. No solo a la violencia sino también a su crítica y juicio. Por otra parte, tenemos miedo a la incertidumbre derivado de nuestra obsesión por controlar todo, incluso la vida. La vida es lo que es, no lo que nosotros queremos que sea. Y eso hace que nos enfrentemos a ella y a los cambios porque queremos tenerlo todo controlado: es la expresión típica de un yo arrogante y soberbio que quiere estar por encima de todo.

Quizá estaría bien en esos momentos de miedo seguir su recomendación de abrirnos al «kintsugi» japonés y aceptar nuestras heridas y grietas…

Así es, el «kintsugi» es abrirnos a la vulnerabilidad que tenemos, confiar en que hay fuerzas muy poderosas que pueden sanar nuestras heridas y ofrecer este gesto de respeto, cordialidad, empatía y compasión ante las heridas de los demás.

Y para eso necesitamos el silencio que tanto nos falta, ¿verdad?

Sí, solo cuando uno entra en silencio puede apartarse del ruido. Y solo en el silencio, uno descubre su verdadera identidad.

Así que desde el silencio y tras descubrirnos podemos pasar de vivir en el sótano de la mente a un glorioso ático…

Efectivamente. Nuestra casa tiene distintos niveles. Nos hemos creído que solo existe el sótano y en el sótano hay oscuridad, frialdad, incomodidad y poca ilusión. No se nos ha ocurrido pensar que nuestra casa tiene más pisos, por eso no buscamos el ascensor. Cuando se encuentra el ascensor y empiezas a subir y llegas a la azotea te das cuenta de cosas que desde el sótano es imposible ver. Y entonces comienza a haber más ilusión, comprensión, creatividad y entusiasmo.

¿El mundo es de los que se deciden a coger ese ascensor?

El mundo es de los que tienen la humildad suficiente para querer aprender y descubrir. De los que tienen valentía suficiente para explorar y confianza en que antes o después van a descubrir.

¿Y qué hacemos cuando hay escaleras imposibles en ciertos aspectos de nuestra vida? Cuando, por ejemplo, tenemos un trabajo que no nos apasiona ¿es posible aprender a amarlo cual matrimonio de conveniencia?

Solo cuando cambiamos la forma en la que nos relacionamos con ese trabajo. Es decir, cuando mi relación con el trabajo es de absoluto rechazo, obviamente no habrá manera de encontrar nada valioso. Sin embargo, cuando mi relación con ese trabajo o esa situación cambia y me pregunto en qué me puede ayudar a mejorar esto por difícil que sea, no digo que se pase a una estado de fiesta pero se encuentra un sentido distinto a lo que nos ocurre. Y cuando esto sucede, incluso en su sitio absolutamente difícil, se puede alcanzar un grado importante de entusiasmo y serenidad. En esta línea, como ejemplo, están los descubrimientos del psiquiatra austriaco Viktor Frankl que estuvo en cuatro campos de concentración pasando hambre, frío, siendo humillado…Pues bien, a pesar de este infierno de dolor, consiguió establecer una relación tan diferente con su situación que logró que algo nuevo, mágico y transformador se abriera en su corazón. Tanto que creó toda una escuela de psicoterapia, la logoterapia, que ha ayudado a muchísimas personas a salir de los pozos de la frustración y la desesperanza.

Al final parece que, como usted también propone, en la adversidad más que negar los sentimientos hay que evitar ser arrastrados y posicionarse convencidos de que encontraremos la solución.

Así es. Cuando Rumi habla de dejar entrar en tu casa sentimientos que no te gustan, como la ira o la frustración, lo que viene a decir de una forma bellísima y sabia es que no luches con ellos, que no niegues que están ahí, que les dejes pasar, que reconozcas su existencia. Lo que Rumi no te dice es que te pongas a hablar con ellos, que comas con ellos, que cenes con ellos. Es decir, reconocer los sentimientos es aceptar que me pasa algo aunque no me agrade. Y una vez que has hecho esto, esos sentimientos reconocidos pierden fuerza. Es la resistencia la que los empodera. A partir de ahí, hay que llevar el foco a otra cosa, a buscar lo que puedes hacer para generar otro tipo de sentimientos. Esa es la clave.

Para saber más del Dr. Mario Alonso Puig, visitar en twitter e instagram: @MarioAlonsoPuig y @marioalonsopuig

Sus libros por orden de aparición son los siguientes:

Madera de líder
Vivir es un asunto urgente
Reinventarse: tu segunda oportunidad
Ahora yo
El Cociente Agallas
Tómate un respiro. Mindfulness.
El Guardián de la Verdad y la Tercera Puerta del Tiempo
Tus tres superpoderes para lograr una vida más sana, próspera y feliz
© 2019 Noemi Martin. All rights reserved

Sandra Sánchez: el kárate es un arte lleno de sentimiento, garra, fuerza y corazón

«ESTAMOS RODEADOS DE PERSONAS INSPIRADORAS, NO HACE FALTA QUE SEAN CONOCIDAS» 

sandra sánchez foto

Foto cedida por Sandra Sánchez

 

Sandra Sánchez (1981) es la mejor karateca en la modalidad de kata de todos los tiempos. Sí, la mejor del mundo y de la historia. Con 153 centímetros y 48 kilos de fuerza, tenacidad y humildad, la karateca que lo gana todo y que entró en la Selección Española con 33 años, ha demostrado que los sueños pueden cumplirse cuando se trabaja con disciplina. Solidaria y generosa (recientemente ha donado el dinero de un premio para construir un gimnasio para niños en un Hospital) apunta con ilusión a su próximo destino: Tokio 2020. Así es nuestra campeona y Premio Nacional del Deporte: una cabezota genial. 

Aunque empezaste a hacer karate con cuatro años, entras en la Selección Española con treinta y tres y te conviertes en la mejor karateca en katas de todos los tiempos. ¿Dónde estaba metida esta joya?

En Talavera de la Reina, jaja, y algunos viajes por el mundo… Yo había estado compitiendo toda la vida pero los diferentes seleccionadores que hubo creyeron que no que tenía el nivel para entrar en la Selección. Posiblemente tenían razón y seguí mejorando cada año, a ver si les hacía cambiar de opinión.

Supongo que eso solo lo consigue alguien tenaz y un poquito cabezota…

Sí, no puedo negar que soy muy cabezota. Me empeño en hacer algo y no paro, pero es que no me gusta dejar las cosas a medias.

Además, a tus treinta y ocho años desafías el concepto edad, deportivamente hablando. 

La edad en el deporte está cambiando. Cada vez los entrenamientos son de mejor calidad, se conoce más sobre prevención y recuperación de lesiones, alimentación, etc… Y todo eso suma.

Y eso de ser la mejor karateca en katas de todos los tiempos, ¿es una responsabilidad o un aliciente?

No es algo que piense, ni siquiera que crea. Me falta mucho por mejorar y seguir aprendiendo.

Por cierto, ¿qué tal con la japonesa, tu rival en todas las finales ?

Muy bien, la rivalidad es algo que queda en el tatami. Estamos viviendo una etapa deportiva muy intensa y emocionante para las dos coincidiendo en tantas finales. Al final se crea una admiración y un respeto que además de hacernos amigas ahora, cuando todo esto pase, nos unirá de forma especial.

Además, como he oído decir a tu entrenador, al final tu máximo rival eres tú.

Exactamente. En el tatami estás solo, intentando ser una mejor versión que el día anterior y tratando de superarte. Pero es que cada día que te levantas y tienes que dar el 100% en los entrenos, eres tú solo y tu mente quien se pone excusas y justificaciones para no hacerlo o saca fuerzas y razones para dar el máximo.

¿Y cómo se lleva que tu entrenador sea también tu pareja?

Me siento afortunada de poder vivir todo esto con él, nadie me conoce mejor. Ha sabido darme confianza y seguridad, algo que es importante transmitir en el tatami. Pero como es tan duro entrenando y manda tanto, fuera del tatami mando yo para compensar, jaja.

Eres una mujer inspiradora en todos los sentidos pero, ¿quién te inspira a ti?

Nunca he tenido un personaje único porque me inspiró en mucha gente, en historias de vida y de superación. Estamos rodeados de personas inspiradoras, no hace falta que sean conocidas.

¿Qué es un kata? Seguro que para ti es algo más que una secuencia de posturas o técnicas ¿Cómo logras que parezca magia?

El kata es parte de ti. Además del significado que tienen cada una de sus técnicas, está todo lo que expresas y que sale de lo más profundo de tu interior. El karate es un arte y como arte está lleno de sentimiento, garra, fuerza y corazón.

Está claro que el karate es más que un deporte. ¿Cómo puede influir en la personalidad de los niños y jóvenes que lo practican?

Siempre digo que el karate me ha hecho ser como soy, te inculca disciplina, trabajo duro, superación y fomenta valores que por supuesto deben estar en tu interior pero que a través del karate y de un buen maestro se desarrollan. Y todo eso tiene transferencia a tu vida y tu día a día.

El deporte al más alto nivel supone la máxima disciplina y encima el karate es disciplina en estado puro. ¿Queda algún resquicio para una travesurilla? Yo que sé, una copita de vino un día. Una salida nocturna

Jajaja…Yo no bebo, no lo he hecho nunca. Sin embargo, traviesa he sido siempre.. Jajajaja. No salgo de fiesta y soy bastante disciplinada pero hay espacio para desconectar.

¿Y cómo controlas los nervios antes de una competición? ¿Tienes alguna rutina de relajación o aprovechas el subidón de adrenalina?

Confío en todo el trabajo que hay detrás pero eso no significa que los nervios desaparezcan, he aprendido a convivir con mis nervios, siempre están ahí y como no puedo hacer que desaparezcan me he hecho amiga de ellos.

Por cierto, para ponerse nerviosa es que en las Olimpiadas de París 2024 no haya karate ¿Qué criterio es el que lleva a hacer que el breakdance sea deporte olímpico y se elimine al karate? ¿Estamos a tiempo de que se dé marcha atrás?

Los criterios son aleatorios, no hay nada escrito. No existe algo que federaciones y deporte puedan seguir y cumplir y si lo hacen, no depender de otras circunstancias para ser o no deporte olímpico. No sé si hay marcha atrás porque no sé qué es lo que hemos hecho mal ni bien. A nivel de federados, rango de edad, países que practican karate, etc, cumplimos todo. Lo que hay más allá de eso, no lo sé.

Con todos los títulos que tienes (incluido el Premio Nacional del Deporte el mismo año que Rafa Nadal) se te conoce más en Japón donde te paran por la calle que en tu país. ¿Es por qué es España? ¿Por qué es Karate? ¿Por qué eres mujer?

Bueno eso habría que preguntarle a la gente, medios de comunicación, etc… Aunque me siento muy querida en general, quizá si hubiera más foco en todo lo que estamos consiguiendo podríamos llegar a más gente y transmitir todo nuestro trabajo y nuestro karate.

Precisamente, antes de entrar en la Selección Española, estuviste viviendo y entrenando en Dubai donde te acogieron fantásticamente, ¿cómo fue la experiencia? 

Fue una gran oportunidad en mi carrera deportiva. Yo competía en algunos campeonatos internacionales donde podía ir por mi club (no como federación nacional) y fue gracias a Driss, un técnico, y al Dr Alaa y Zitouni. Ellos me vieron y pensaron que tenía cualidades y proyección. De repente, me vi viviendo en Dubai, pudiendo competir en todo el circuito mundial y con un club que confiaba en mí y en lo que podía conseguir. Fue la oportunidad que necesitaba.

Y ahora, ¿hasta cuando vas a estar compitiendo?

Mientras disfrute de esta parte competitiva y tenga margen de mejora, no me pongo fechas.

Para terminar, un libro y un deportista…

Libros muchos. Te digo uno pero hay cientos… Por ejemplo: «El Guerrero a la Sombra del Cerezo». Deportistas: todos los que desde una perspectiva humilde luchan por mejorar y persiguen sus sueños.

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Serafín Zubiri: la vida es música y la música es vida

BLAS CANTÓ ES LA MEJOR ELECCIÓN QUE HA HECHO ESPAÑA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS

Foto cedida por Serafín Zubiri

Foto cedida por Serafín Zubiri

Serafín Zubiri (1964) es un hombre todoterreno. Ser invidente no le ha impedido escalar el Aconcagua o correr en la maratón de La Habana o Nueva York. Dos veces en Eurovisión, vicepresidente durante cuatros años de la Federación Internacional de Deportes para ciegos, locutor o actor, Zubiri sigue en la música reinventándose con valentía y sentido de humor. Próximamente le escucharemos con su piano en un espectáculo sobre Eurovisión que recorrerá toda España.

Músico, locutor, actor, deportista… Eres un hombre imparable, ¿siempre has sido un terremoto?

La verdad es que siempre he sido una persona con muchas inquietudes y me ha gustado diversificar mi vida en distintos ámbitos. Probar sensaciones diferentes… De alguna manera, esto viene conmigo de serie.

Por cierto, en esas aventuras deportivas que has protagonizado (maratones por todo el mundo, patinaje, escalada…) me llama la atención la subida al Aconcagua y sus 6.960 metros de altura. ¿Cómo es esa experiencia? ¿Cómo lo consigues?

Lo logramos con un equipo de montañeros profesionales con los que entrenamos durante un tiempo y fuimos adquiriendo la destreza de movilidad dentro de la montaña con los bastones que utiliza todo el mundo. Y luego usando el resto de los sentidos para llevar a buen puerto la hazaña. Lo conseguimos, y también el Kilimanjaro en África o el Mont Blanc en Europa, entre otros.

Has viajado muchísimo. ¿Qué experiencias sensoriales buscas cuando aterrizas en una ciudad?

Sonidos, olores, comidas… lo que percibo con el resto de los sentidos. También me gusta preguntar mucho para conocer a fondo el entorno en el que estoy y hacerme una imagen más o menos aproximada de los sitios que visito.

Tal vez hasta te abres más a la gente…

No sé, yo creo que eso va más con la persona. No tiene porqué estar determinado por la carencia, en mi caso, de la vista. Depende del carácter más o menos abierto de cada uno.

Además de ese carácter imparable y extrovertido, otra de las cosas que te caracterizan es la alegría y el sentido del humor. Te ríes hasta de ti mismo sin ningún problema. ¿Te ayudado en momentos difíciles esta forma de entender la vida?

Bueno, el sentido del humor es un indicador claro de afrontamiento positivo ante los problemas. Y para mí el sentido del humor es fundamental: hay que tomarse la vida con la seriedad que requiere pero sin darle tanta importancia a las cosas. Es decir, todo en su justa medida y siempre con un sentido positivo.

Tienes dotes de psicólogo. De hecho, has estado estudiando psicología e impartiendo charlas de motivación…

Sí, esa es otra de las partes de mi vida. Llevo catorce o quince años dando charlas de motivación.

Y pasando al tema Eurovisión, que supongo que es uno de los puntos fundamentales en tu carrera con dos participaciones en 1992 y en el año 2000, ¿qué es lo más que recuerdas de estos momentos?

La verdad es que fueron dos experiencias muy interesantes y yo me lo pasé muy bien. Todo en general fue positivo, no recuerdo nada negativo. Sobre todo a mí me llegó muchísimo la segunda vez cuando fui elegido por votación popular en un momento en el que estaba a punto de dejar la música. Fue muy especial, un detonante claro en mi vida. Si no hubiera sido por aquella canción posiblemente yo no estaría ahora hablando contigo.

Te atreverías con una tercera, ¿verdad?

Nunca me lo he planteado pero tampoco lo contrario. No es algo que piense pero tal vez si se dieran las circunstancias y apareciera una canción fantástica… ¿Por qué no? La verdad es que no comprendo a la gente que ha estado en Eurovisión y reniega del Festival. Es poco coherente. Hay que ser consecuente con lo que uno hace. Si en el momento en el que estuviste, lo hiciste sin que nadie te obligara, no se entiende que luego reniegues de tu paso por Eurovisión.

¿Y que te parece Blas Cantó?

La verdad es que creo que este año hemos hecho una gran elección. Me parece perfecta. Posiblemente la mejor elección que ha hecho España en los últimos años, sin duda. Blas es un gran artista, canta muy bien, es un chico joven, guapo… Lo tiene todo para triunfar. Ahora falta la canción que es muy importante.

Por cierto, estás preparando un musical sobre Eurovisión que se estrena el año que viene.

Sí, estoy muy contento con este tema. Llevaba muchos años con la idea en la cabeza y hace dos empecé a prepararlo. Van a ser cuatro décadas en cuatro bloques: años 60, 70, 80 y 90. Dentro de cada década estará lo más representativo de las actuaciones españolas y cada bloque se cerrará con los números más importantes del Festival. Creo que va quedar bien porque tiene un hilo muy coherente. Además, en los bises meteremos cosas más contemporáneas, temas del siglo XXI como la última canción ganadora por Portugal, el «Rise like a Phoenix» de Conchita Wurst , «Euphoria» o «Quédate conmigo». Y todo ello con Anabel Conde (segunda posición en 1995) y su hermana que también es cantante.

Se estrena el próximo 1 de marzo, ¿verdad?

Sí, en el Palacio Euskalduna en Bilbao. Y luego estaremos por todo el país. Va a ser un espectáculo de largo recorrido y espero que dure muchos años. Igual que lo que estoy haciendo ahora: siete años ya con Nino Bravo. A mí me gusta desarrollar espectáculos atemporales que valgan para este año y para dentro de cinco. En el caso de Eurovisión iré introduciendo las nuevas canciones que vayan sonando.

Por ejemplo, si gana Blas Cantó…

Por supuesto, ahí estaría.

Está claro que sigues en la música reinventándote y buscando cosas nuevas. ¿Es difícil continuar ahí a través de los años?

Es complicado pero yo estoy teniendo la suerte de poder conseguirlo. Me siento privilegiado y afortunado por lograrlo. Hay que estar al día, peleando muchísimo, reinventándose…Pero ahí estoy, en la pelea y no me va mal. Así que estoy contento.

La verdad es que eres un hombre inspirador. ¿Tú también te inspiras en algo o alguien?

Sí claro. Sobre todo en la vida en general, en los momentos o situaciones personales que vas pasando. La vida es música y la música es vida. «Todo esto es la música», como decía mi canción en 1992. Al final, uno refleja lo que es y lo que siente a través de lo que mejor sabe hacer. En mi caso, la música. Otros lo podrán plasmar en otro tipo de artes.

«Colgado de un sueño» es la canción con que representas a España en el año 2000 y es la que te devuelve al mundo de la música cuando ibas a abandonarlo. ¿Serafín sigue soñando?

Creo que ya no soy tan soñador como entonces. Quizá soy más pragmático. Aunque bueno, mi sueño es seguir haciendo lo que hago, disfrutar de lo que tengo y mantener una buena salud. No pido más.

© 2019 Noemi Martin. All rights reserved

María José Flaqué: «El gran aprendizaje de estos tiempos es desconectar sin tener que irse al Tíbet»

Se puede meditar a través del baile, la conexión con la naturaleza o la creatividad

foto maría josé flaqué

Foto gentileza de María José Flaqué

 

María José Flaqué (1981) es una referencia espiritual en las redes sociales. Con más de un millón de seguidoras, esta costarricense emprendedora y valiente es la creadora de la plataforma «Mujer Holística»: un lugar en el que inspira a las mujeres para atreverse a tener una vida llena de pasión, amor, bienestar y abundancia. Con dos exitosos libros en el mercado, una de las «health coach» y maestra de meditación más conocidas del mundo virtual, recorre el planeta aprendiendo y enseñando a vivir conectadas con nuestro centro. Para ello es fundamental darse cuenta de que, desde el punto de vista holístico, todas las partes del ser y las áreas de la vida están conectadas. Proteger nuestro espacio y energía es fundamental para encontrar el equilibrio interior.

¿Por qué «mujer holística» y no personas o seres holísticos? ¿Tu trabajo se centra en las mujeres porque son diferentes a los hombres en cuanto a bienestar o espiritualidad?

Cuando comencé con Mujer Holística el llamado fue a trabajar con mujeres. El nombre llegó a mí de la nada y nunca me cuestioné por qué solo con mujeres, simplemente sabía que ese era mi lugar, mi ámbito. Creo que los hombres tienen un camino igual de importante que el nuestro pero no controlaría tan bien los detalles como en el caso de las mujeres porque soy una de ellas. Mujer Holística siempre ha sido un reflejo de mi evolución y, por tanto, de las prácticas que las mujeres necesitan para conectarse con su centro.

¿Cómo se puede mantener la salud física y mental en una sociedad tan exigente? ¿Por qué hay tanta gente enferma?

Hay muchos factores importantes a la hora de mantener la salud física y mental, no se pueden reducir a una línea. Sin embargo, creo que la conexión interior con el Ser y regresar a prácticas que nos conecten con el silencio interno, como la meditación, son el pilar fundamental de una buena salud. En términos de la enfermedad, en mi opinión, el cuerpo refleja todo lo que sucede internamente. Así como es afuera, es adentro. El cuerpo habla a través de síntomas y cuando no escuchamos, continúa hablando hasta que nos lleva a detenernos y ver qué está pasando. Esto nos conduce a la introspección y a traer más consciencia sobre el estilo de vida que estamos llevando. Nos lleva a conocernos mejor.

Le das una gran importancia a la meditación y a muchísimas mujeres (y hombres) les cuesta meditar en el sentido más formal de la palabra. ¿No todo es sentarse, verdad? ¿Hay otras formas de apagar el ruido interno y hacer espacio entre los pensamientos?  

No, la meditación no es sentarse. Meditar es entrenar la mente utilizando un estímulo en particular para que ésta no se deje distraer por pensamientos, emociones o cualquier incomodidad física. En otras palabras: meditar es poder sentir la infinidad de la mente y del espíritu sin que dominen los pensamientos. Muchas veces esto es referido como “poner la mente en blanco”, o liberarla de pensamientos, pero en realidad es simplemente no identificarse con los pensamientos.

Hay muchas formas de meditar, hay tantos caminos de conexión interna como seres humanos sobre el mundo. Puedes entrar en estados de meditación a través del baile, la contemplación, la naturaleza o expresiones de creatividad. Cualquier actividad que ayude a desconectarse de los pensamientos y entrar al silencio interno es una práctica de meditación.

Te defines como nómada digital. Viajas, vives y trabajas en diferentes países. ¿Viajar con mayúsculas, esto es, no solo hacer turismo, te ha ayudado a ver la vida y los problemas de otra forma?  

Sí, totalmente. El tener la bendición de haber vivido y conocido tantos países y culturas me ha ayudado a abrir la mente y poder ver que no hay una sola forma de vivir. También a cuestionar mis creencias y las de la sociedad en la que crecí. Además, me ha permitido entender que no hay una sola forma correcta de vivir, que cada ser humano es un ser soberano de luz que puede escoger su sistema de creencias y como quiere percibir el mundo.

¿Y qué me dices de los estereotipos? Por ejemplo el de la mujer con pareja e hijos. Aún hoy en día, en el siglo XXI, muchas mujeres preguntan a otras por qué están solas o no son madres. A veces hasta en tono inquisitorial. Y a los hombres nadie les cuestiona…

Te voy a responder esto con mi verdad. Siempre he creído que cuando hay algo en la realidad interna de uno, un sistema de creencias, se ve reflejado en el mundo externo. A mí nunca me cuestionan por qué estoy sola o no soy madre. No es algo que permito en mi campo. Yo cuido mucho mi energía, a quién presto atención y de quién me rodeo. Tengo una vida que amo y no dejo espacio ni energía para este tipo de conversaciones y por ende, no entran a mi espacio.

Desde luego eres una mujer de referencia: valiente, libre, espiritual… ¿Cómo has conseguido tener más de un millón de seguidores en redes sociales? ¿Te has sentido abrumada en algún momento de esta experiencia mediática?

Los seguidores llegaron de manera natural, creo que todos tenemos un camino en esta vida y un propósito y el mío es compartirlo con miles de personas. Hace unos años jamás me hubiera imaginado que Mujer Holística crecería de esta forma, pero sucedió. Y sí, he tenido muchos retos a lo largo del tiempo. Ser líder te hace enfrentarte con tu sombra, tus miedos y también tus inseguridades de una forma muy fuerte. Ser emprendedora y tener una plataforma en el mundo espiritual es todo un aprendizaje. Me he sentido abrumada muchas veces pero también sé respetar mis espacios y mi energía. Mis prácticas personales son lo que me han ayudado a mantenerme saludable, centrada y feliz.

Y al hilo de lo anterior, ¿No crees que es insano vivir con tantos estímulos? ¿Cómo podemos empezar a desconectar sin necesidad de marcharnos a un monasterio en el Tíbet?  

Apagar el celular o desconectarse de las redes sociales es un buen punto de partida. Es importante sacar tiempo para uno mismo, entrar al silencio interno y encontrar prácticas de conexión, como caminar en la naturaleza. El gran aprendizaje de estos tiempo es ese, como poder balancear todo y desconectar sin tener que irse al Tíbet, haciendo de nuestro bienestar una prioridad. Y tienes que ser tú el que se decida. Nadie lo hará por ti.  

Afirmas que nuestro estado natural es la abundancia e impartes formación para mujeres emprendedoras. Sin embargo, parece que nos cuesta hablar de espiritualidad y salud integral al mismo tiempo que de bienestar económico y emprendeduría…         

Creo que es nuestra responsabilidad limpiar el sistema de creencias que rige la sociedad en la que vivimos. La creencia de que la espiritualidad y el dinero no van de la mano está obsoleta. El dinero es energía divina y sagrada que nos ayuda a manifestar cosas materiales en el mundo y cumplir con nuestro propósito. Además, sin dinero, es más difícil llegar a más personas con nuestro mensaje. Para mí, el dinero va de la mano con nuestra misión de vida.

¿Hay luz dentro del caos?  

La luz está presente en todo. La divinidad y la creación son la fuente de todo. Detrás de la polaridad, de lo que nos gusta o no nos gusta, está la creación absoluta. No existiría el orden sin el caos, pero detrás de esos dos juntos siempre está la Verdad, la creación absoluta.

¿Cuáles son los próximos retos de Mujer Holística? 

Estoy en el proceso de traer más prácticas energéticas a mi trabajo. Este año estaré incorporando un trabajo mucho más profundo a nivel energético y menos de la mente. Creo que la nueva vibración y nivel de consciencia que estamos viviendo requiere que trabajemos desde un plano más energético y menos mental. Es preciso regresar al cuerpo físico y a las prácticas de conexión con la naturaleza y la energía femenina.

Cada día es un regalo aunque a veces lo olvidamos, ¿verdad?

Correcto.

© 2019 Noemi Martin. All rights reserved

 

El yoga te ayuda a vivir desde la felicidad plena y auténtica

Según Blanca Balaga «la respiración es la clave»

Fotografía gentileza de Blanca Balaga

Fotografía gentileza de Blanca Balaga

 

Blanca Balaga desprende honestidad, sensatez e inspiración en sus palabras y en su práctica. Empezó en el yoga de manera autodidacta, buscando mejorar una escoliosis muy severa que la ha acompañado desde los trece años. Con más de veinticinco mil seguidores en instagram (@almadeindali) y un fantástico libro titulado «Yoga para una vida feliz», Blanca deja claro que no hay excusas para comenzar a sentir desde el alma poderosa que llevamos dentro. Y para ello, el yoga como forma de vida, es el mejor instrumento.

-¿Por qué el título de tu libro: “Yoga para una vida feliz”? ¿Qué puede hacer el yoga para mejorar o cambiar nuestras vidas?

Es una manera de decir que el yoga te ayuda a vivir desde la felicidad plena y auténtica, la que se siente desde el interior. Esa felicidad surge de un estado de presencia y reconexión con nuestra esencia más pura, lo que realmente somos. Ese es el gran regalo de la práctica: sentir que estás presente en cada situación, permitiéndote gestionar mejor las emociones, pensamientos y acciones. Dejar de vivir de forma automática e inconsciente.

-¿El yoga se practica, se siente, se vive…? ¿Es lo mismo hacer yoga que ser un yogui?

El yoga se practica, se siente y se vive, a ser posible las 24 horas. Después, ambos conceptos son relativos, todo depende de la percepción de cada uno. Hacer yoga es realizar las prácticas oportunas para desplegar conciencia, cada uno las que necesite. Pero también se puede estar practicando asanas (posturas) o pranayamas (práctica de respiración) y estar pensando en el trabajo, la pareja, hijos, lista de la compra, etc.. Eso no es “hacer yoga”, aunque también se convierte en una práctica útil si acabas dándote cuenta de ello. Ser yogui también es algo subjetivo. La definición de yogui es “aquella persona que ha alcanzado el estado de Yoga” y eso no pasa desde la primera práctica, de hecho habrá personas que no lo alcancen en años o en esta vida. Hoy en día seguimos dejándonos llevar por las etiquetas y desde la primera clase ya nos autodenominamos yoguis…Como te decía al principio, es relativo.

-Estar presentes en el aquí y ahora no solo sobre la esterilla. ¿Cómo se consigue en este día a día que muchas veces nos zarandea del pasado al futuro? ¿Es la respiración el timón para quedarnos en el presente?

Sin duda la respiración es muy importante, se podría decir que es la clave de todo. Dirigir nuestra atención a ella nos sirve de enfoque, nos centra. También nos ayuda a recoger datos de qué nos pasa o cómo nos sentimos y al centrarnos calmamos el posible barullo de pensamientos que podamos tener, ayudándonos a gestionar mejor cada situación. Todo esto solo respirando profundo y sintiendo esa acción. Además de la respiración hay que ampliar conocimiento sobre el funcionamiento de nuestra mente para entender de dónde vienen las diferentes tendencias de pensamiento, ya sean hacia el pasado o el futuro. Pero sin duda sí: la respiración es la clave.

-Por cierto, ¿cualquiera puede practicar yoga incluso los que se consideran rígidos como palos de escoba? ¿A partir de qué edad y hasta cuándo?

La práctica de yoga es para todos. Sobre todo para las personas dispuestas a emprender este trabajo personal con compromiso. El punto de partida puede ser muy diferente para cada uno pero todos son válidos. Quizá sí remarcaría que para la comprensión de la filosofía yogui haga falta cierto grado de madurez. Pero todo está en adaptar la forma de trabajo.

-Utilizas las redes sociales para difundir tu práctica pero lo haces desde la humildad y la sencillez. ¿Qué opinas del exhibicionismo contorsionista que a veces vemos en las redes sociales? ¿Y de las modalidades cool que se alejan del yoga tradicional?

Gracias por tus palabras. A estas alturas de uso de las redes y práctica a través de ellas, más de seis años, sé que cada persona lo hace lo mejor que puede en cada momento y que todo está bien. No somos quienes para juzgar lo que podamos interpretar a través de una imagen o la lectura de un texto. Al fin y al cabo la vida es un cambio constante. Quién sabe lo que pensarían hace cientos de años (sobre el s.Xlll) cuando tuvo lugar la aparición de las primeras asanas (posturas), teniendo en cuenta que los textos sagrados más antiguos solo hablan de padmasana, postura del loto y variantes para la práctica de meditación…A la hora de usar las redes tenemos que ser honestos con la intencionalidad de nuestras publicaciones y también a la hora de seguir perfiles. Lo que veamos al abrir instagram (por ejemplo) es cosa nuestra. Si no nos gusta siempre podemos dejar de seguir a quien sea.

-Ramiro Calle, uno de los más reputados maestros de yoga de este país, dice que el yoga es básicamente ética…

Se podría decir así. En base a los valores que te mueven, piensas y actúas de una forma u otra. A mí me gusta decir que es una forma de vivir la vida.

-Y siguiendo con más citas, la autora de «Yoga para la depresión», Amy Weintraub, apunta que «a veces es importante no apartarnos de las situaciones difíciles sino sentirlas en nuestros cuerpos, reconocer el estrés, verlo»…

Así es, rechazar el dolor, el rencor, la tristeza o lo que sea, te provoca una situación estresante que refuerza esas emociones. Una emoción es una energía que circula por nuestro cuerpo y que sentimos. Si esa energía no acaba de salir porque la hemos rechazado o apartado, puede llegar a enquistarse en nuestro cuerpo, provocando un desequilibrio y llegando a desencadenar una enfermedad. Tenemos que aprender a vivir las situaciones con las emociones que se despierten en nosotros, observar y acoger a esas sensaciones y aprender a gestionarlas para que acaben su función y podamos dejarlas ir. Es lo que se llama fluir.

-Por cierto, ¿cómo se alimenta un yogui?

Pues básicamente se alimenta lo mejor que puede, como todos. La clave del trabajo personal está en poner conciencia en todo aquello que haces, en la alimentación también. Pero somos personas con sus días mejores y peores. Si algo he aprendido en este proceso de trabajo personal es que todos los extremos son malos. He pasado por épocas en las que únicamente me alimentaba de forma vegetariana, he pasado por otras en las que medía con lupa la cantidad de proteína, carbohidratos, grasas y vegetal, etc. A día de hoy sigo la norma que nos invitó a practicar uno de mis profesores: «come de todo, en la cantidad justa y necesaria y en buena compañía». A ver, sí que es cierto que desde la filosofía yóguica se invita a una alimentación vegetariana, por el principio de ahimsa: no dañar a todo ser vivo que nos rodea. Hoy en día, además, se suma la relación entre la alimentación y la ecología, algo para reflexionar seriamente…Aunque insisto en que no hay que radicalizar nada. Simplemente hay que estar atentos a que el alimento que entre por nuestra boca sea el más adecuado en cada momento, el que nos vaya a nutrir mejor. Y si un día nos apetece comernos una bolsa de chuches pues no sentirnos culpables por ello tampoco.

-¿Qué significa «Alma de Indali», tu nombre en las redes sociales y el título de tu blog?

Indali es el nombre sánscrito que se me otorgó en la formación de profesores. Era algo opcional a lo que yo quise acceder ya que me impliqué al cien por cien en el proceso de formación. Su significado es “mujer poderosa” o «poderoso» y hasta donde he podido averiguar es una palabra indi que todavía está en uso. “Alma de” es una referencia a que todos tenemos un alma poderosa que tenemos que conocer, con la que tenemos que reconectarnos y desde la que debemos vivir. Así pues, se podría decir que el significado del blog es ese: reconectar con el alma poderosa que llevamos dentro.

-¿La práctica física siempre tiene que ir de la mano de la meditación para poder hablar de yoga o basta con ejecutar las asanas?

La verdadera meta del trabajo del yoga es alcanzar el estado de meditación. Así que se podría decir que ni siquiera es necesario practicar asanas. Las posturas, la respiración consciente, los mudras, los mantras, todo son herramientas que nos facilitan el camino hacia la meditación. Así que creo que con esto queda claro qué es lo realmente importante.

-Ya, pero hay personas que en tres meses están haciendo posturas invertidas y otros que tardan años, ¿cómo hacemos para que la práctica no nos frustre?

Trabajando el desapego por el fruto de la acción. Siempre tenemos que mantener la intención de dar lo mejor de nosotros mismos en cada instante y saber la progresión en el trabajo que estemos desempeñando, sean asanas u otra cosa. Aunque también tenemos que saber que es posible que no lleguemos a alcanzar aquello por lo que estamos trabajando. Bien sea porque nuestro camino no es el adecuado (lo sabremos con el tiempo) o porque no tenga que ser, sin más. Para profundizar en estos conceptos es necesario ahondar en el estudio de la filosofía yóguica o cualquier otra fuente que promueva el autoconocimiento

-Tú empezaste de manera autodidacta pero ¿no crees que hay que tener cuidado a la hora de elegir a nuestro maestro de yoga? Una mala práctica puede perjudicarnos en vez de ayudarnos…

Es muy difícil saber qué, cómo y cuánto sabe un profesor hasta que no llevas un tiempo en las clases. Más que cuidado tenemos que ser honestos con lo que realmente es adecuado para nosotros en cada momento y continuar por la senda que mejor nos haga sentir. Es cierto que en pocos años la demanda de clases ha aumentado y en proporción se están formando muchas personas como profesores de yoga. ¿Cómo saber si en la clase que hemos elegido se práctica de forma segura? Es algo delicado de explicar. Existen muchas “formas” de práctica, sobre todo la física, y todas funcionan. La cuestión es que los profesores no sienten el cuerpo de sus alumnos. Por mucho que un alumno advierta de sus limitaciones a un profesor, este podrá saber lo que le va mejor o no, pero no estará en su cuerpo ni sabrá la atención que presta el alumno a las indicaciones o la intensidad que aplica en cada práctica. Desde luego que una mala práctica puede perjudicarnos, incluso causar lesiones. Pero solo cada uno sabe lo que está haciendo y cómo lo hace. Por lo que hay que entender que es una responsabilidad compartida.

¿Y qué opinas de la enseñanza del yoga a los más pequeños? ¿No crees que el yoga debería estar más presente en la educación de los niños?

El yoga aplicado en niños es diferente. Desde luego que es una forma maravillosa de que comiencen su vida con una visión distinta a la habitual, con herramientas para descubrir quienes son realmente y vivir la vida desde «otro lugar». Pero siempre he pensado que los niños tienen que ser niños y que su escala de valores y gestión personal también mejoraría si estuvieran rodeados de adultos sanos y equilibrados que les dieran el amor y comprensión necesarios para crecer con una buen autoestima, entre otras cosas.

© 2019 Noemi Martin. All rights reserved

 

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