Restaurant L’Olivé, un clásico renovado de la restauración barcelonesa que nunca falla

Este cén­tri­co res­tau­ran­te bar­ce­lo­nés acu­mu­la 34 años de expe­rien­cia hacien­do feli­ces a sus clien­tes. Son más de tres déca­das de ser­vi­cio inin­te­rrum­pi­do, excep­to el bre­ve perío­do de cie­rre por la refor­ma, que han apro­ve­cha­do para moder­ni­zar su espa­cio y actua­li­zar pla­tos de la car­ta adap­tán­do­los a los nue­vos tiem­pos, pero sin per­der su esen­cia, como clá­si­co de la esce­na bar­ce­lo­ne­sa de la res­tau­ra­ción que nun­ca falla.

Restaurant L'Olivé

Res­tau­rant L’O­li­vé

 

Para los que habían cono­ci­do el anti­guo L’Olivé les va a gus­tar esta meta­mor­fo­sis, este cam­bio de look, con una deco­ra­ción domi­nan­te por el ver­de oli­va oscu­ro, todo un gui­ño a su nom­bre, que lle­va la fir­ma del estu­dio Láza­ro Rosa-Vio­lán y que en este res­tau­ran­te rom­pe con su per­so­nal esti­lo, y a la vez iden­ti­fi­ca­ble, al que nos tenía tan acos­tum­bra­do. Varias depen­den­cias con­for­man este res­tau­ran­te: la entra­da domi­na­da por su barra para espe­rar a ser sen­ta­do ¡como me gus­ta comen­zar con un cóc­tel! El pasi­llo al come­dor con sus ale­gres mosai­cos del sue­lo que indi­can el camino a seguir, y el mobi­lia­rio en ver­de oscu­ro de esas clá­si­cas coci­nas, con la exce­len­te mate­ria pri­ma a la vis­ta, y detrás, entre los ana­que­les, se pue­de ver la pul­crí­si­ma coci­na en pleno fun­cio­na­mien­to, todo son ine­quí­vo­cas seña­les de que aquí se come bien. Un impres­cin­di­ble horno Jos­per pre­si­de esta sala de ope­ra­cio­nes que es el cora­zón de este res­tau­ran­te. La sala del patio tie­ne ilu­mi­na­ción natu­ral a tra­vés de una cla­ra­bo­ya y sali­da a un jar­dín ver­ti­cal que le otor­ga mucha fres­cu­ra. Jarro­nes y plan­tas rema­tan este esce­na­rio. El salón prin­ci­pal con sus espe­jos que ayu­dan a dar esa sen­sa­ción de ampli­tud y gran­dio­si­dad. Los 4 espa­cios pri­va­dos rodea­dos de arte mag­ni­fi­can esta ele­gan­te expe­rien­cia.

Restaurant L'Olivé

Res­tau­rant L’O­li­vé

 

Un ser­vi­cio impe­ca­ble don­de los vete­ra­nos son men­to­res de los más jóve­nes, diri­gi­do por la aten­ta mira­da de su jefe de sala Albert Alon­so, con muchas tablas acu­mu­la­das.

Restaurant L'Olivé

Res­tau­rant L’O­li­vé

 

La coci­na sigue sien­do igual de sabro­sa o más, pero enla­zan­do con la coci­na salu­da­ble y lige­ra. Pro­vee­do­res esco­gi­dos para cada pro­duc­to y la car­ta de vinos con 125 refe­ren­cias des­de las más clá­si­cas has­ta las más moder­nas y menos cono­ci­das para garan­ti­zar la cali­dad de sus pro­pues­tas. Su chef César Pas­tor, con dila­ta­da expe­rien­cia en otros res­tau­ran­tes, ha poten­cia­do el maris­co, los arro­ces, las suge­ren­cias y ha revi­sa­do gui­sos tra­di­cio­na­les como los callos con gar­ban­zos y el cane­lón de pular­da. Pla­tos de la coci­na tra­di­cio­nal como el rape a la donos­tia­rra se mez­clan con las más moder­nas de lubi­na con sal­sa de estra­gón o el tata­ki de atún a la bra­sa con foie. Los pos­tres tam­bién se han uni­do a esta evo­lu­ción con pro­pues­tas como hela­do de coco con fon­do de cre­ma cata­la­na, tira­mi­sú por par­tes o tim­bal de fre­so­nes con cre­ma cara­me­li­za­da y sor­be­te de limón.

Pla­tos y vinos degus­ta­dos:

  • Fran­so­la de Bode­gas Torres (DO Pene­dès)para acom­pa­ñar los pri­me­ros pla­tos por su fre­cu­ra,  aro­mas de lichi y fru­ta tro­pi­cal.
  • Esquei­xa­da de baca­lao, un pla­to popu­lar de la gas­tro­no­mía cata­la­na que entra muy bien por lo refres­can­te que es. Bajo en calo­rías pero fuen­te impor­tan­te de pro­teí­nas.
Esqueixada de bacalao

Esquei­xa­da de baca­lao

 

  • Deli­cio­sas cro­que­tas de pollo.
Croquetas de pollo

Cro­que­tas de pollo

 

  • Cane­lón de txan­gu­rro cubier­to de cala­ba­cín, mayo­ne­sa de pere­jil, hue­vas de sal­món y toma­te cor­ta­do muy fino.
Canelón de txangurro

Cane­lón de txan­gu­rro

 

  • Rita de Vin­yes Domè­nech (DO Mon­tsant) de notas bal­sá­mi­cas y mine­ra­les.
Rita de Vinyes Domènech

Rita de Vin­yes Domè­nech

 

  • Tar­tar de atún.
Tartar de atún

Tar­tar de atún

 

  • Dul­ces gui­san­tes de tem­po­ra­da con papa­da.
Guisantes con panceta

Gui­san­tes con papa­da

 

  • Espec­ta­cu­lar arroz.
Arroz

Arroz

 

  • Fin­ca Mala­veï­na de Pere­la­da (DO Empor­dà) Vino que expre­sa el terru­ño don­de cre­ce, con influen­cias mari­nas por su cer­ca­nía al mar. De uvas mer­lot, syrah y gar­na­cha. Ater­cio­pe­la­do en boca, y en nariz aor­mas mine­ra­les, a hino­jo y men­ta.
Finca Malaveïna

Fin­ca Mala­veï­na

 

  • Rape a la plan­cha que se ter­mi­na de coci­nar en el horno Jos­per para dar­le ese per­fu­me ahu­ma­do.
Rape a la plancha

Rape a la plan­cha

 

  • Sabro­so chu­le­tón de vaca rubia galle­ga.
Chuletón

Chu­le­tón

 

  • Cho­co­la­te en tex­tu­ras.
Chocolate en texturas

Cho­co­la­te en tex­tu­ras

 

  • Tar­ta de que­so.
Tarta de queso con mousse de maracuyá

Tar­ta de que­so

 

  • Sifón de mara­cu­yá y coulis de fram­bue­sa.
Sifón de maracuyá y coulis de frambuesa

Sifón de mara­cu­yá y coulis de fram­bue­sa

 

El res­tau­ran­te L’Olivé se inau­gu­ró en 1984 por Josep Oli­vé. Con la ayu­da de su hijo, Oriol, ges­tio­nan 4 loca­les más en la Ciu­dad Con­dal: Bar­ce­lo­ne­ta espe­cia­li­za­do en pes­ca­do y maris­co, Paco Meral­go una taber­na de tapas, Bar­ce­lo­na-Milano que fusio­na la gas­tro­no­mía cata­la­na y la ita­lia­na, y por últi­mo Bar Cañe­te la casa de comi­das de las Ram­blas bar­ce­lo­ne­sa. En todos ellos la filo­so­fía que prac­ti­can es la de pro­duc­to y ser­vi­cio al clien­te.

Res­tau­rant L’O­li­vé C/Balmes, 47 08007 Bar­ce­lo­na Telé­fono 934 521 990

© 2018 José María Toro. All rights reser­ved.

San Borondón

Tenía sie­te años.
Fui a San Boron­dón.
Pri­me­ro en un bar­co,
lue­go en un avión.
 
Via­jé segu­ra,
con cin­tu­rón
color dora­do, color de sol.
Y con mi gato,
¡sin él no voy!
 
No con­té  nada
por si pen­sa­ban que esta­ba loca.
O lo inven­ta­ba.
Qué más dará…
 
Era una isla de color fue­go
con mil pal­me­ras,
cer­ca de El Hie­rro
y de La Gome­ra.
Qui­zá La Pal­ma,
no lo recuer­do.
Aun­que lo inten­to. 
 
Estu­ve días
gas­tan­do el tiem­po
entre sus pla­yas y sus vol­ca­nes.
Lo pasé bien.
Cono­cí a niños muy dife­ren­tes,
muy fan­ta­sio­sos.
Cono­cí a hadas,
cono­cí a duen­des
con pies enor­mes.
 
San Boron­dón
está pre­sen­te,
vol­ver a ella sigue en mi men­te
 y en mis dos alas:
 super­vi­vien­tes de la exis­ten­cia.
 
Isla en mi atlas de la uto­pía.
Yo creo en ti
y en mis deli­rios de niña eter­na
Siem­pre lo hice…
Isla fugaz, rin­cón esqui­vo.
Balle­na erran­te, vuel­ve con­mi­go.
© 2018 Noe­mi Mar­tin. All rights reser­ved.

Cuaderno de Arte Moderno. Una visión lúdica

«¡Este no es un libro cual­quie­ra sobre arte!»

Sobre esta rotun­da afir­ma­ción impre­sa en la por­ta­da de este libro, Edi­to­rial Medi­te­rrà­nia en cola­bo­ra­ción con la TATE Publishing publi­ca Cua­derno de Arte Moderno, la últi­ma obra de la escri­to­ra, ilus­tra­do­ra y edi­to­ra de arte Mary Richards.

Cua­derno de Arte Moderno supo­ne un via­je por algu­nas de las per­so­na­li­da­des artís­ti­cas más trans­gre­so­ras, van­guar­dis­tas y ori­gi­na­les sur­gi­das en el siglo XX. Para ello, la auto­ra invi­ta al lec­tor a dejar­se lle­var, a expe­ri­men­tar con los sen­ti­dos, con la crea­ti­vi­dad, y a inter­ac­tuar de mane­ra que, por unos ins­tan­tes se sien­ta en la piel del pro­pio artis­ta. Y no solo eso, ya que la refle­xión está pre­sen­te en bue­na par­te de las acti­vi­da­des, diver­ti­das y entre­te­ni­das, que pre­sen­ta Richards.

Cuaderno de Arte Moderno

Cua­derno de Arte Moderno

 

Con un aca­ba­do visual­men­te atrac­ti­vo (colo­res, com­bi­na­cio­nes de tipo­gra­fías, ilus­tra­cio­nes…) lim­pio y cómo­do para el lec­tor, se con­ver­ti­rá en un apa­sio­nan­te jue­go en el que cual­quie­ra, des­de niños has­ta adul­tos, podrá par­ti­ci­par.

El libro se estruc­tu­ra en die­ci­séis capí­tu­los, die­ci­séis auto­res que, orde­na­dos de for­ma cro­no­ló­gi­ca, son pre­sen­ta­dos con una cita, segui­da de una lige­ra nota bio­grá­fi­ca para con­ti­nuar con los aspec­tos más carac­te­rís­ti­cos de su obra, aca­ban­do con una pro­pues­ta de «ejer­ci­cios» en los que pri­ma la liber­tad a la hora de su rea­li­za­ción. Es decir, no impor­ta la res­pues­ta, nadie la va a corre­gir, pues­to que serán fru­to de la crea­ti­vi­dad de cada uno. De aquí que sea un libro que se pres­te a ser coes­cri­to, raya­do y colo­rea­do sin nin­gún tipo de pie­dad y es que la crea­ti­vi­dad no está hecha para ser pia­do­sa.

Cuaderno de Arte Moderno

Cua­derno de Arte Moderno

 

Paul Klee, Pablo Picas­so, Mar­cel Duchamp, René Magrit­te, Joseph Cor­nell, Fri­da Kah­lo, Loui­se Bour­geo­is, Andy Warhol, Yayoi Kusa­ma, Brid­get Riley, Pau­la Rego, David Hock­ney, Ed Rus­cha, Cindy Sher­man, Rachel Whi­te­read, y Damien Hirst, serán los encar­ga­dos de dar las pau­tas para que el lec­tor deje volar su ima­gi­na­ción, se eva­da y, duran­te unos minu­tos, pue­da for­mar par­te del gru­po surrea­lis­ta pari­sino, com­pro­bar que su casa es un ver­da­de­ro museo de ready­ma­des, o sen­tir­se en la mis­mí­si­ma The Fac­tory acom­pa­ña­do de Jag­ger y Bar­dot antes de ir a tomar unas copas y bai­lar en la míti­ca dis­co­te­ca neo­yor­qui­na Stu­dio 54.

Cua­derno de Arte Moderno es más que un libro, es una alter­na­ti­va para intro­du­cir al lec­tor en el mun­do del arte de una for­ma ame­na, huyen­do del tedio y de la serie­dad que para algu­nos pue­da supo­ner el aden­trar­se en algo tan nece­sa­rio hoy en día como es el arte moderno.

Así pues, ¿quién se ani­ma a retra­tar a su mejor ami­go con los ojos cerra­dos?

BSO Music For A Found Har­mo­nium de la Pen­guin Cafe Orches­tra

© 2018 Aarón Gon­zá­lez. All rights reser­ved.

 

 

D.O. Ribeiro, la denominación de origen más antigua de Galicia

La his­to­ria se rees­cri­be con­ti­nua­men­te con nue­vos hallaz­gos, y tene­mos que remon­tar­nos a esa épo­ca que los cel­tas ocu­pa­ron la par­te más noroc­ci­den­tal de la Pení­su­la Ibé­ri­ca para que los sesu­dos cien­tí­fi­cos ase­ve­ren que ya por esa épo­ca pre­té­ri­ta se hacía vino a par­tir de exca­va­cio­nes recien­tes. Más tar­de los roma­nos que con su cul­to a Baco, y a ese loco fre­ne­sí, siguie­ron hacien­do zumo de uva y segu­ro que dis­fru­ta­ron de su sabor y sus aro­mas. Pos­te­rior­men­te los bár­ba­ros, de ahí su nom­bre, se lo car­ga­ron. Más tar­de los mon­jes bene­dic­ti­nos y cis­ter­cien­ses recu­pe­ra­ron las plan­ta­cio­nes de viñe­do por dos razo­nes: una por­que nece­si­ta­ban obli­ga­to­ria­men­te el vino para la San­ta Misa y otra por­que era la mane­ra de mar­car la fron­te­ra con los musul­ma­nes en ese perío­do de la Recon­quis­ta ini­cia­da por los rei­nos cris­tia­nos del nor­te de la Penín­su­la Ibé­ri­ca. Mon­jes del Monas­te­rio de Osei­ra, Melón, Cela­no­va, San Mar­ti­ño Pina­rio y por supues­to los Cabil­dos de las cate­dra­les de San­tia­go, Lugo y Ouren­se fue­ron los pri­me­ros intere­sa­dos en ges­tio­nar el cul­ti­vo de la vid en los cam­pos con­lin­dan­tes a los prio­ra­tos.

 

Ruta do río Miño

Ruta do río Miño

 

En 1579 las Orde­nan­zas Muni­ci­pa­les de Riba­da­via deter­mi­na­ron las zonas don­de se podía pro­du­cir, como mani­pu­lar y ven­der vino de Ribei­ro. Todo un pre­ce­den­te de los regla­men­tos de los actua­les Con­se­jos Regu­la­do­res de la actua­li­dad. El Esta­tu­to del Vino en 1932 reco­no­ció a la D.O. Ribei­ro como la más anti­gua e his­tó­ri­ca de Gali­cia. En 1956 se cons­ti­tu­yó su Con­se­jo Regu­la­dor. En 1967 se comen­zó a con­tro­lar las eti­que­tas de los vinos con un tro­quel rea­li­za­do en la mis­ma eti­que­ta de las bote­llas. En 1977 se impu­so la pre­cin­ta cer­ti­fi­ca­do­ra. En 1992 se redi­se­ña su nue­va ima­gen. En enero de 2017 uni­fi­có en una sola pre­cin­ta, pro­du­ci­da por la Real Casa de la Mone­da FNMT, todos los tipos de vinos de la Deno­mi­na­ción de Ori­gen, para garan­ti­zar la cali­dad y la tra­za­bi­li­dad.

En la viña de Finca Teira de Manuel Formigo

En la viña de Fin­ca Tei­ra de Manuel For­mi­go

 

Las carac­te­rís­ti­cas prin­ci­pa­les que dife­ren­cian, y le dan per­so­na­li­dad, a esta zona de Gali­cia son las siguien­tes:

El sue­lo está for­ma­do de mate­ria­les gra­ní­ti­cos, con tex­tu­ras fran­co-are­no­sas y en menor medi­da areno-fran­co­sas. El “sábre­go” o gra­ni­to des­com­pues­to es muy abun­dan­te en todo el  Ribei­ro. Cul­ti­vos aban­ca­la­dos en las pen­dien­tes de las lade­ras, para faci­li­tar su tra­ba­jo y las horas de expo­si­ción al sol. El mini­fun­dis­mo es el otro gran hán­di­cap de la zona.

El cli­ma, como fac­tor deter­mi­nan­te de las uvas a cul­ti­var en esta zona, que aun­que dis­tan­te ape­nas 45 kms. del Océano Atlán­ti­co, la suce­sión de mon­ta­ñas la guar­da de su influen­cia deján­do­la en una zona de tran­si­ción medi­te­rrá­nea que gene­ra una viti­cul­tu­ra en don­de la madu­ra­ción alcohó­li­ca (el azú­car que con­tie­ne la uva) se desa­rro­lle en para­le­lo a la madu­ra­ción fenó­li­ca (se refie­re a sus com­po­nen­tes como los aro­mas, el sabor, el color o los tani­nos), de tal mane­ra que con­ser­van un equi­li­bra­do fres­cor pro­pi­cia­do por la aci­dez natu­ral, domi­nan­do el tar­tá­ri­co sobre el máli­co. La dife­ren­cia tér­mi­ca entre el día y la noche favo­re­cen la len­ta madu­ra­ción res­pe­tan­do los aro­mas y su fres­cor natu­ral. El Ribe­rio se asien­ta sobre 3 valles a par­tir de sus 3 ríos prin­ci­pa­les: Miño, Avia y Arnoia. La influen­cia atlán­ti­ca que entra por el río Miño limi­ta el cul­ti­vo has­ta los 450 metros de altu­ra sobre el nivel del mar.

 

En el Priorato de Razamonde

En el Prio­ra­to de Raza­mon­de

 

La ter­ce­ra pata son las varie­da­des de uva per­mi­ti­das por la D.O. Ribei­ro y que son las siguien­tes:

Blan­cas

  • Trei­xa­du­ra son la genui­na expre­sión del terru­ño jun­to a aro­mas de fru­tas, hier­bas aro­má­ti­cas, cítri­cos y flo­ra­les. En boca nos rega­la estruc­tu­ra, pro­fun­di­dad y fres­cor.
  • La deli­ca­da alba­ri­ño nos recuer­da a fru­tas de hue­so, flo­res, bal­sá­mi­cos y cítri­cos. En boca entra como la seda, con fres­cor y estruc­tu­ra lige­ra.
  • Lado, ances­tral y úni­ca en Ribei­ro, pro­por­cio­na hier­bas aro­má­ti­cas, cítri­cos, fru­tas y bal­sá­mi­cos. En boca es fres­cor, sabro­si­dad y estruc­tu­ra fina.
  • La gode­llo es la sobria y sutil ele­gan­cia con sus notas de fru­tas y vege­ta­les. En boca es el sue­lo y pro­por­cio­na sabro­si­dad y untuo­si­dad.
  • La exhu­be­ran­te lou­rei­ra es expre­sión flo­ral, cítri­ca y de hier­bas aro­má­ti­cas. Su paso por boca es deli­ca­do, lige­ro y ele­gan­te.
  • Torron­tés da notas de fru­ta, heno y de hier­bas aro­má­ti­cas. Con estruc­tu­ra lige­ra pasa por boca ama­ble, equi­li­bra­da y sedo­sa.
  • Caí­ño blan­co con su aro­mas de man­za­na y flo­ra­les son inten­sos y aro­má­ti­cos. En boca, los vinos son estruc­tu­ra­dos, con cuer­po y muy ajus­ta­da aci­dez.

Tin­tas

  • Bran­ce­llao de aro­mas de fru­ta roja, bal­sá­mi­cos y espe­cia­dos. Pro­por­cio­na cuer­po y untuo­si­dad sin per­der la fres­cu­ra.
  • Sou­són da un inten­so color y pro­fun­da capa, aro­mas de fru­tos negros y vio­le­tas.
  • La men­cía es sua­ve y des­pren­de fra­gan­cia de fru­tos sil­ves­tres. En boca es equi­li­bra­da y sedo­sa.
  • La com­ple­ja ferrón es de aro­mas de fru­ta roja, hier­bas aro­má­ti­cas, notas bal­sá­mi­cas y lige­ros espe­cia­dos.
  • Caí­ño Lon­go son aro­mas de flo­res, fru­tas fres­cas y bal­sá­mi­cos.
  • Caí­ño Tin­to es exhu­be­ran­te e inten­sa de aro­mas flo­ra­les, cítri­cos y fru­tas rojas.
  • Caíno Bra­vo es aro­ma cítri­co y fru­tal en gene­ral.

Los vinos resul­tan­tes se divi­den en: Ribei­ro, Ribei­ro Cas­tes, Ribei­ro Barri­ca, Ribei­ro Espu­mo­so (según el méto­do tra­di­cio­nal de segun­da fer­men­ta­ción en bote­lla)  y Tos­ta­do Ribei­ro (de uvas pasi­fi­ca­das a cubier­to de aro­mas a fru­tos secos y con­fi­ta­dos, miel, flo­res ama­ri­llas, dul­ce de mem­bri­llo, piel de naran­ja con­fi­ta­da. Vinos con­cen­tra­dos con buen equi­li­brio entre la aci­dez y la dul­zor).

 

Desde la Bodega de Ramón do Casar

Des­de la Bode­ga de Ramón do Casar

 

Otra de las carac­te­rís­ti­cas de la D.O. Ribei­ro, y regla­men­ta­do en 1987,  es su cla­si­fi­ca­ción entre ade­ga (bode­ga), que pue­den ela­bo­rar con uva pro­pia o com­pra  a otros viti­cul­tu­res, y colleiteiro/a (cose­che­ro),  que ela­bo­ran menos de 60.000 litros al año y solo a par­tir de uva de cose­cha pro­pia, sin poder adqui­rir uva de otros viti­cul­to­res.

Los vinos de Ribei­ro repre­sen­tan la esen­cia galle­ga por su pai­sa­je y su gen­te que han lucha­do con­tra todos los ele­men­tos, pero que esa adver­si­dad los hace úni­cos.

© 2018 José María Toro. All rights reser­ved.

 

Un paseo por las viñas y bodegas de la D.O. Ribeiro, la más antigua de Galicia

Este reco­rri­do es solo una peque­ña mues­tra de todo lo que nos pode­mos encon­trar en la Deno­mi­na­ción de Ori­gen más anti­gua de Gali­cia.

Fin­ca Tei­ra es la Ade­ga de Manuel For­mi­go, que reco­gió el tes­ti­go a su padre cuan­do se licen­ció en eno­lo­gía, y se dedi­có a tra­ba­jar las tie­rras fami­lia­res con plan­tas de más de 40 años de edad, en un sue­lo gra­ní­ti­co are­no­so, sin mate­ria orgá­ni­ca, con terra­zas pro­te­gi­das a base de muros de pie­dra para domi­nar las des­con­tro­la­das tor­men­tas que arra­san con rabia cuan­do se dejan caer por este valle del río Avia. Vinos degus­ta­dos For­mi­go, Fin­ca Tei­ra fiel refle­jo del terru­ño de la zona don­de está, Tei­ra X que es todo un home­na­je al rey Alfon­so X El Sabio que men­cio­nó en sus Can­ti­gas al ribei­ro y tam­bién es un gui­ño a la “x” de la uva trei­xa­du­ra. Cho­lo mono­va­rie­tal de lou­rei­ra, la que tie­ne el ciclo más lar­go, la pri­me­ra en bro­tar y la más tar­día en madu­rar. Tos­ta­do es un vino de uvas pasas, que se extrae de un mos­to muy con­cen­tra­do para con­se­guir un vino dul­ce y lo guar­da en una barri­ca de la cual saca la mis­ma can­ti­dad que ingre­sa cada año.

Finca Teira

Fin­ca Tei­ra

 

Terra do Cas­te­lo fun­cio­na como una coope­ra­ti­va for­ma­da por 104 viti­cul­to­res y que el leit­mo­tiv es tra­ba­jar con varie­da­des autóc­to­nas sobre un total de 110 hec­tá­reas, for­ma­das por 1.000 par­ce­las que van des­de las 3 hec­tá­reas a la más peque­ña de ape­nas lle­ga a los 40 metros cua­dra­dos. La ven­di­mia la comien­zan con gode­llo y torron­tés. Para reci­bir la uva de tan­tos viti­cul­to­res tie­nen un estric­to sis­te­ma de orga­ni­za­ción para evi­tar cue­llos de bote­lla inne­ce­sa­rios y que podrían echar a per­der la uva reco­gi­da. Vinos degus­ta­dos: Selec­ción trei­xa­du­ra sobre lías, un vino ele­gan­te, pro­fun­do, fino y madu­ro. Trei­xa­du­ra 2016 de aro­mas a man­za­na y pome­lo. Gode­llo 2015 con notas flo­ra­les, hier­ba fres­ca, anís sil­ves­tre, cítri­cas de pome­lo y limón. Sen­sa­ción 2015 recuer­da a la fru­ta tro­pi­cal, a piña y tam­bién a man­za­na.

Terra do Castelo

Terra do Cas­te­lo

 

Ade­ga Val do Deva, de colle­tei­ra (1), hay muy pocas muje­res en la zona de Ribei­ro al man­do de una bode­ga. Apren­dió a hacer vino de su padre y sigue hacién­do­lo a su mane­ra. Esta mujer valien­te y hecha a sí mis­ma, com­par­te su tra­ba­jo de den­tis­ta con la de bode­gue­ra y meso­ne­ra del nego­cio de tapas que tie­ne en la plan­ta de nivel de calle. Hace vino tin­to por­que le gus­ta­ba a su padre, por­que así pue­de expre­sar su per­so­na­li­dad como bode­gue­ra y por­que según ella, el vino blan­co es lo más fácil. Deja los ras­po­nes para que le dé aro­mas de made­ra pero los con­tro­la para que no cojan aro­mas ver­do­sos.

Val do Deva

Val do Deva

 

Casal de Armán Hoy es la cuar­ta gene­ra­ción de este gru­po fami­liar que se dedi­ca a ela­bo­rar vinos en Ribei­ro. Un vie­jo casal del siglo XVIII en rui­nas y aho­ra feliz­men­te res­tau­ra­do que ade­más de la bode­ga es un hotel rural y res­tau­ran­te de coci­na galle­ga. Para aumen­tar su pro­duc­ción han recu­pe­ra­do tie­rras aban­do­na­das de los mon­tes y usan­do el mis­mo sis­te­ma de muros. Los vinos que ela­bo­ra esta bode­ga son 7 cupos que son los más comer­cia­les, Casal de Armán más estruc­tu­ra­dos y por últi­mo Armán Fin­ca Misenho­ra y Armán Os Lou­rei­ro que son vinos de par­ce­las muy esco­gi­das.

Casal de Armán

Casal de Armán

 

Casal de Armán.

Casal de Armán. Hotel rural, res­tau­ran­te y bode­ga

 

Prio­ra­to de Raza­mon­de situa­do en los terre­nos de un anti­guo con­ven­to de bene­dic­ti­nos que cul­ti­va­ban la viña para pro­du­cir el vino nece­sa­rio para la San­ta Misa, con vis­tas impa­ga­bles e imper­di­bles del río Miño y de las mon­ta­ñas galle­gas. Entre edi­fi­cios del siglo XVII, un hórreo, la fra­gua y unos jar­di­nes son el esce­na­rio ideal para hacer vino de Ribei­ro.  Hoy repre­sen­ta una bode­ga moder­na que le mue­ve el trans­mi­tir toda la esen­cia de Gali­cia. Se com­po­nen de 20 hec­tá­reas de viñas plan­ta­das en espal­de­ra, mayo­ri­ta­ria­men­te de uvas blan­cas (trei­xa­du­ra, gode­llos y lou­rei­ras) y un 10% de uvas negras. Su máxi­ma es la cali­dad y para ello apues­tan por la pro­duc­ción inte­gra­da y solo embo­te­llan vino que sal­ga de sus pro­pias viñas.

Priorato de Razamonde

Prio­ra­to de Raza­mon­de

 

Ramón do Casar Comen­za­ron en el año 2000 y solo ela­bo­ran vino blan­co a par­tir de trei­xa­du­ra, gode­llo y alba­ri­ño. Entre los muchos pre­mios reco­gi­dos en estos años pue­den pre­su­mir de ser el úni­co ribei­ro pre­mia­do en el Cha­llen­ge du Vin 2017. Sus eti­que­tas rin­den home­na­je al incan­sa­ble fotó­gra­fo Alber­to Mar­tí, recien­te­men­te falle­ci­do en el 2017. Su espí­ri­tu ele­va­do y sen­si­ble cap­tó como nadie con su cáma­ra foto­grá­fi­ca esce­nas coti­dia­nas de la Gali­cia en blan­co y negro de las déca­das de los 50 y 60. Inmor­ta­li­zó esce­nas cos­tum­bris­tas y tam­bién el dra­ma de la emi­gra­ción. Vinos que cuen­tan his­to­rias y eti­que­tas que refle­jan una épo­ca pasa­da no muy leja­na y que sigue vive en el recuer­do de las gen­tes de esta tie­rra.

Ramón do Casar

Ramón do Casar

 

Ade­ga Pou­sa­doi­ro Es la his­to­ria de Alfre­do, un vete­ri­na­rio recon­ver­ti­do en colle­tei­ro (1) que here­dó la pasión fami­liar por el cul­ti­vo de la viña. Le tocó acua­li­zar tan­to la viña como la bode­ga con la úni­ca con­sig­na de hacer un vino lo más eco­ló­gi­co posi­ble y bus­can­do no per­der los aro­mas de la fru­ta. Intro­du­ce este zumo de uvas en tinas para dar­le esa sen­sa­ción de baton­na­ge, como si estu­vie­ran en sus lías (micro­or­ga­nis­mos, prin­ci­pal­men­te leva­du­ras, encar­ga­das de rea­li­zar la fer­men­ta­ción alcohó­li­ca, y en menor gra­do bac­te­rias).

Adega Pousadoiro

Ade­ga Pou­sa­doi­ro

 

Más infor­ma­ción en Deno­mi­na­ción de Ori­gen Ribei­ro

(1)  colleteiro/a (cosechero/a) ela­bo­ra su vino exclu­si­va­men­te con sus pro­pias uvas y máxi­mo pue­de pro­du­cir 60.000 litros al año.

BSO Milla­doi­ro en el con­cier­to rea­li­za­do en el Tea­tro Rosa­lía de Cas­tro de A Coru­ña.

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