Carlos Moro explicó las novedades de Bodegas Familiares Matarromera en la Barcelona Wine Week

El empre­sa­rio Car­los Moro de Bode­gas Fami­lia­res Mata­rro­me­ra estu­vo pre­sen­te en la pasa­da edi­ción de Bar­ce­lo­na Wine Week (BWW), cele­bra­da del 3 al 5 de febre­ro en la Ciu­dad Con­dal, la nue­va cita en el calen­da­rio de Fira de Bar­ce­lo­na que tie­ne el vino espa­ñol como pro­ta­go­nis­ta. Allí habló sobre las nove­da­des del gru­po viní­co­la entre ellas la refor­ma inte­gral de Bode­ga Mata­rro­me­ra así como la pre­sen­ta­ción del pri­mer vino ribei­ro de la bode­ga Casar de Vide, pro­pie­dad del mis­mo Car­los Moro. Una zona que cono­ce des­de hace años y que la adqui­rió para hacer un gran vino blan­co para que sea refe­ren­te en esta deno­mi­na­ción de ori­gen galle­ga.  La pri­me­ra cose­cha salió el pasa­do sep­tiem­bre y se ela­bo­ra úni­ca­men­te con uvas autóc­to­nas.

Fotografía gentileza de Bodegas Familiares Matarromera

Foto­gra­fía gen­ti­le­za de Bode­gas Fami­lia­res Mata­rro­me­ra

 

Don Car­los Moro, Pre­mio Nacio­nal de Inno­va­ción, y miem­bro del Comi­té de Inter­vin, que es el orga­ni­za­dor de esta feria, ha que­ri­do res­pal­dar y estar pre­sen­te físi­ca­men­te en su pro­pio stand para apo­yar esta feria que será un refe­ren­te nacio­nal e inter­na­cio­nal. Ade­más de los lazos que le unen a la Ciu­dad Con­dal y Cata­lun­ya como patrono de la Fun­da­ción Prin­ce­sa de Giro­na.

El pro­yec­to de remo­de­la­ción de Mata­rro­me­ra es con­ver­tir­la en la refe­ren­cia del futu­ro como bode­ga. Todo ello sig­ni­fi­ca la frio­le­ra cifra de más de 10MM de euros como inver­sión total. En la pri­ma­ve­ra del 2020 se podrá ver todas las mejo­ras intro­du­ci­das.

Ins­pi­ra­do en los mara­vi­llo­sos y bucó­li­cos cha­teaux fran­ce­ses, la bode­ga de 11.000 metros cua­dra­dos se sitúa en el cen­tro del viñe­do rodea­do por 20 hec­tá­reas de viñas. La bode­ga como tal se está adap­tan­do a los nue­vos tiem­pos con mejo­ras como la ilu­mi­na­ción pasán­do­se al led, todos los depó­si­tos se han sus­ti­tui­do por otros más moder­nos y se han incor­po­ra­do tinos de made­ra reser­va­dos para las selec­cio­nes más espe­cia­les y exclu­si­vas de la casa, a saber, los vinos de pago y los gran­des reser­vas. El inno­va­dor sis­te­ma de embo­te­lla­do ayu­da­rá a mejo­rar nota­ble­men­te el ren­di­mien­to y la pro­duc­ti­vi­dad de esta bode­ga, todo con la idea de intro­du­cir las más alta tec­no­lo­gía en la ela­bo­ra­ción del vino.

Sos­te­ni­bi­li­dad, el caba­llo de bata­lla de las empre­sas para dejar un mun­do mejor a las gene­ra­cio­nes veni­de­ras, tam­bién está pre­sen­te en el pro­yec­to de mejo­ra de la bode­ga. Ges­tión de la ener­gía tan­to por el impac­to eco­nó­mi­co de reduc­ción de cos­tes y aho­rro y el uso de un sis­te­ma inte­gral de ges­tión como par­te fun­da­men­tal de opti­mi­za­ción de los pro­ce­sos pro­duc­ti­vos. Todo esto inclui­do den­tro del plan de la com­pa­ñía de cum­plir los obje­ti­vos “Mata­rro­me­ra Sos­te­ni­ble en Pla­ne­ta Tie­rra. Obje­ti­vo 2030” un ambi­cio­so plan que inclu­yen tér­mi­nos como reuti­li­za­ción, ener­gías reno­va­bles, reduc­ción de emi­sio­nes y por ende la hue­lla de car­bono, reduc­ción de la hue­lla hídri­ca tan­to en el cam­po como en las ins­ta­la­cio­nes bode­gue­ras, mini­mi­za­ción de resi­duos, uso de enva­ses y emba­la­jes con el menor impac­to medioam­bien­tal, uso de la ener­gía reno­va­ble en todos los cen­tros de pro­duc­ción, rie­go sos­te­ni­ble a más de 150 hec­tá­reas que impli­ca un aho­rro de unos 25.000 litros de gasoil para los moto­res de rie­go y evi­tar la emi­sión de más de 60 tone­la­das de CO2 anua­les.

Segu­ri­dad vial para el acce­so y sali­da de la bode­ga tan­to de visi­tan­tes como de trans­por­tis­tas. 

Para el dise­ño del inte­rio­ris­mo,  sin per­der la iden­ti­dad pro­pia de la bode­ga, se ha usa­do mate­ria­les como la pie­dra, el ladri­llo, la made­ra de roble o el hor­mi­gón. Se han crea­do espa­cios como “La Pla­za de la Bal­co­na­da”, “El Jar­dín Varie­tal”, o la “Sala de los Insig­nes” todo para que el visi­tan­te des­cu­bra y dis­fru­te de for­ma didác­ti­ca de la Esen­cia Mata­rro­me­ra que se inte­gra en el ambi­cio­so pro­yec­to de enotu­ris­mo. 

Fotografía gentileza de Bodegas Familiares Matarromera

Foto­gra­fía gen­ti­le­za de Bode­gas Fami­lia­res Mata­rro­me­ra

 

Bode­ga Matra­rro­me­ra es sin duda la niña boni­ta de Don Car­los Moro, ya que fue la pri­me­ra y por la que sien­te espe­cial debi­li­dad den­tro del gru­po de 10 bode­gas que for­man el gru­po Bode­gas Fami­lia­res Mata­rro­me­ra. Ela­bo­ran vinos de alta gama en 6 Deno­mi­na­cio­nes de Ori­gen, a saber; Ribe­ra del Due­ro, Rio­ja, Rue­da, Cin­ga­lés, Toro y Ribei­ro. Actual­men­te está pre­sen­te en más de 80 paí­ses. Es tal el reco­no­ci­mien­to de sus vinos que uno de ellos “Cum­bres Ibe­ro­ame­ri­ca­nas” for­mó par­te del elen­co de cal­dos ser­vi­dos en la boda de SSMM los Reyes de Espa­ña, Don Feli­pe y Doña Leti­zia. 

Don Carlos Moro. Fotografía gentileza de Bodegas Familiares Matarromera

Don Car­los Moro. Foto­gra­fía gen­ti­le­za de Bode­gas Fami­lia­res Mata­rro­me­ra

 

Casar de Vide, la bode­ga en la Deno­mi­na­ción de Ori­gen Ribei­ro, es la apues­ta per­so­nal de Don Car­los Moro para con­se­guir vinos blan­cos de uva autóc­to­na de las varie­da­des alba­ri­ño, trei­xa­du­ra, gode­llo y torron­tés y que des­ta­quen por su ele­gan­cia y suti­le­za, trans­mi­tien­do fres­cu­ra y deli­ca­de­za, ayu­dan­do a situar esta DO, la deca­na galle­ga, en el lugar que le corres­pon­de por la cali­dad de sus vinos.

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

 

D.O. Ribeiro, la denominación de origen más antigua de Galicia

La his­to­ria se rees­cri­be con­ti­nua­men­te con nue­vos hallaz­gos, y tene­mos que remon­tar­nos a esa épo­ca que los cel­tas ocu­pa­ron la par­te más noroc­ci­den­tal de la Pení­su­la Ibé­ri­ca para que los sesu­dos cien­tí­fi­cos ase­ve­ren que ya por esa épo­ca pre­té­ri­ta se hacía vino a par­tir de exca­va­cio­nes recien­tes. Más tar­de los roma­nos que con su cul­to a Baco, y a ese loco fre­ne­sí, siguie­ron hacien­do zumo de uva y segu­ro que dis­fru­ta­ron de su sabor y sus aro­mas. Pos­te­rior­men­te los bár­ba­ros, de ahí su nom­bre, se lo car­ga­ron. Más tar­de los mon­jes bene­dic­ti­nos y cis­ter­cien­ses recu­pe­ra­ron las plan­ta­cio­nes de viñe­do por dos razo­nes: una por­que nece­si­ta­ban obli­ga­to­ria­men­te el vino para la San­ta Misa y otra por­que era la mane­ra de mar­car la fron­te­ra con los musul­ma­nes en ese perío­do de la Recon­quis­ta ini­cia­da por los rei­nos cris­tia­nos del nor­te de la Penín­su­la Ibé­ri­ca. Mon­jes del Monas­te­rio de Osei­ra, Melón, Cela­no­va, San Mar­ti­ño Pina­rio y por supues­to los Cabil­dos de las cate­dra­les de San­tia­go, Lugo y Ouren­se fue­ron los pri­me­ros intere­sa­dos en ges­tio­nar el cul­ti­vo de la vid en los cam­pos con­lin­dan­tes a los prio­ra­tos.

 

Ruta do río Miño

Ruta do río Miño

 

En 1579 las Orde­nan­zas Muni­ci­pa­les de Riba­da­via deter­mi­na­ron las zonas don­de se podía pro­du­cir, como mani­pu­lar y ven­der vino de Ribei­ro. Todo un pre­ce­den­te de los regla­men­tos de los actua­les Con­se­jos Regu­la­do­res de la actua­li­dad. El Esta­tu­to del Vino en 1932 reco­no­ció a la D.O. Ribei­ro como la más anti­gua e his­tó­ri­ca de Gali­cia. En 1956 se cons­ti­tu­yó su Con­se­jo Regu­la­dor. En 1967 se comen­zó a con­tro­lar las eti­que­tas de los vinos con un tro­quel rea­li­za­do en la mis­ma eti­que­ta de las bote­llas. En 1977 se impu­so la pre­cin­ta cer­ti­fi­ca­do­ra. En 1992 se redi­se­ña su nue­va ima­gen. En enero de 2017 uni­fi­có en una sola pre­cin­ta, pro­du­ci­da por la Real Casa de la Mone­da FNMT, todos los tipos de vinos de la Deno­mi­na­ción de Ori­gen, para garan­ti­zar la cali­dad y la tra­za­bi­li­dad.

En la viña de Finca Teira de Manuel Formigo

En la viña de Fin­ca Tei­ra de Manuel For­mi­go

 

Las carac­te­rís­ti­cas prin­ci­pa­les que dife­ren­cian, y le dan per­so­na­li­dad, a esta zona de Gali­cia son las siguien­tes:

El sue­lo está for­ma­do de mate­ria­les gra­ní­ti­cos, con tex­tu­ras fran­co-are­no­sas y en menor medi­da areno-fran­co­sas. El “sábre­go” o gra­ni­to des­com­pues­to es muy abun­dan­te en todo el  Ribei­ro. Cul­ti­vos aban­ca­la­dos en las pen­dien­tes de las lade­ras, para faci­li­tar su tra­ba­jo y las horas de expo­si­ción al sol. El mini­fun­dis­mo es el otro gran hán­di­cap de la zona.

El cli­ma, como fac­tor deter­mi­nan­te de las uvas a cul­ti­var en esta zona, que aun­que dis­tan­te ape­nas 45 kms. del Océano Atlán­ti­co, la suce­sión de mon­ta­ñas la guar­da de su influen­cia deján­do­la en una zona de tran­si­ción medi­te­rrá­nea que gene­ra una viti­cul­tu­ra en don­de la madu­ra­ción alcohó­li­ca (el azú­car que con­tie­ne la uva) se desa­rro­lle en para­le­lo a la madu­ra­ción fenó­li­ca (se refie­re a sus com­po­nen­tes como los aro­mas, el sabor, el color o los tani­nos), de tal mane­ra que con­ser­van un equi­li­bra­do fres­cor pro­pi­cia­do por la aci­dez natu­ral, domi­nan­do el tar­tá­ri­co sobre el máli­co. La dife­ren­cia tér­mi­ca entre el día y la noche favo­re­cen la len­ta madu­ra­ción res­pe­tan­do los aro­mas y su fres­cor natu­ral. El Ribe­rio se asien­ta sobre 3 valles a par­tir de sus 3 ríos prin­ci­pa­les: Miño, Avia y Arnoia. La influen­cia atlán­ti­ca que entra por el río Miño limi­ta el cul­ti­vo has­ta los 450 metros de altu­ra sobre el nivel del mar.

 

En el Priorato de Razamonde

En el Prio­ra­to de Raza­mon­de

 

La ter­ce­ra pata son las varie­da­des de uva per­mi­ti­das por la D.O. Ribei­ro y que son las siguien­tes:

Blan­cas

  • Trei­xa­du­ra son la genui­na expre­sión del terru­ño jun­to a aro­mas de fru­tas, hier­bas aro­má­ti­cas, cítri­cos y flo­ra­les. En boca nos rega­la estruc­tu­ra, pro­fun­di­dad y fres­cor.
  • La deli­ca­da alba­ri­ño nos recuer­da a fru­tas de hue­so, flo­res, bal­sá­mi­cos y cítri­cos. En boca entra como la seda, con fres­cor y estruc­tu­ra lige­ra.
  • Lado, ances­tral y úni­ca en Ribei­ro, pro­por­cio­na hier­bas aro­má­ti­cas, cítri­cos, fru­tas y bal­sá­mi­cos. En boca es fres­cor, sabro­si­dad y estruc­tu­ra fina.
  • La gode­llo es la sobria y sutil ele­gan­cia con sus notas de fru­tas y vege­ta­les. En boca es el sue­lo y pro­por­cio­na sabro­si­dad y untuo­si­dad.
  • La exhu­be­ran­te lou­rei­ra es expre­sión flo­ral, cítri­ca y de hier­bas aro­má­ti­cas. Su paso por boca es deli­ca­do, lige­ro y ele­gan­te.
  • Torron­tés da notas de fru­ta, heno y de hier­bas aro­má­ti­cas. Con estruc­tu­ra lige­ra pasa por boca ama­ble, equi­li­bra­da y sedo­sa.
  • Caí­ño blan­co con su aro­mas de man­za­na y flo­ra­les son inten­sos y aro­má­ti­cos. En boca, los vinos son estruc­tu­ra­dos, con cuer­po y muy ajus­ta­da aci­dez.

Tin­tas

  • Bran­ce­llao de aro­mas de fru­ta roja, bal­sá­mi­cos y espe­cia­dos. Pro­por­cio­na cuer­po y untuo­si­dad sin per­der la fres­cu­ra.
  • Sou­són da un inten­so color y pro­fun­da capa, aro­mas de fru­tos negros y vio­le­tas.
  • La men­cía es sua­ve y des­pren­de fra­gan­cia de fru­tos sil­ves­tres. En boca es equi­li­bra­da y sedo­sa.
  • La com­ple­ja ferrón es de aro­mas de fru­ta roja, hier­bas aro­má­ti­cas, notas bal­sá­mi­cas y lige­ros espe­cia­dos.
  • Caí­ño Lon­go son aro­mas de flo­res, fru­tas fres­cas y bal­sá­mi­cos.
  • Caí­ño Tin­to es exhu­be­ran­te e inten­sa de aro­mas flo­ra­les, cítri­cos y fru­tas rojas.
  • Caíno Bra­vo es aro­ma cítri­co y fru­tal en gene­ral.

Los vinos resul­tan­tes se divi­den en: Ribei­ro, Ribei­ro Cas­tes, Ribei­ro Barri­ca, Ribei­ro Espu­mo­so (según el méto­do tra­di­cio­nal de segun­da fer­men­ta­ción en bote­lla)  y Tos­ta­do Ribei­ro (de uvas pasi­fi­ca­das a cubier­to de aro­mas a fru­tos secos y con­fi­ta­dos, miel, flo­res ama­ri­llas, dul­ce de mem­bri­llo, piel de naran­ja con­fi­ta­da. Vinos con­cen­tra­dos con buen equi­li­brio entre la aci­dez y la dul­zor).

 

Desde la Bodega de Ramón do Casar

Des­de la Bode­ga de Ramón do Casar

 

Otra de las carac­te­rís­ti­cas de la D.O. Ribei­ro, y regla­men­ta­do en 1987,  es su cla­si­fi­ca­ción entre ade­ga (bode­ga), que pue­den ela­bo­rar con uva pro­pia o com­pra  a otros viti­cul­tu­res, y colleiteiro/a (cose­che­ro),  que ela­bo­ran menos de 60.000 litros al año y solo a par­tir de uva de cose­cha pro­pia, sin poder adqui­rir uva de otros viti­cul­to­res.

Los vinos de Ribei­ro repre­sen­tan la esen­cia galle­ga por su pai­sa­je y su gen­te que han lucha­do con­tra todos los ele­men­tos, pero que esa adver­si­dad los hace úni­cos.

© 2018 José María Toro. All rights reser­ved.