Matías i Torres. El vino volcánico de una mujer valiente

Cer­ca del mar y ape­ga­do a la tier­ra. Al amparo de vol­canes y  pino canario. Así, entre cepas vie­jas, crece el vino de una mujer valiente: el vino “Matías i Tor­res”. Vic­to­ria, la quin­ta gen­eración de esta famil­ia amante de los viñe­dos, es cál­i­da, humilde y cer­cana. Como su son­risa fran­ca. Habla con emo­ción del vino, de defend­er las pequeñas cosas, de man­ten­er con­tra vien­tos, tem­pes­tades y algún que otro incen­dio mal­va­do, la tradi­ción y la esen­cia. Vic­to­ria se man­cha las manos y se que­ma bajo el sol atlán­ti­co. No es fácil para una mujer joven apos­tar por un ofi­cio tan com­ple­jo en una isla pequeña. Y sobre todo hac­er­lo bien. Porque el vino de “Matías i Tor­res” atra­pa y embe­le­sa. Por eso, y aunque la pro­duc­ción es lim­i­ta­da, se bebe en Esta­dos Unidos, Ale­ma­nia, Fran­cia o Japón. Tam­bién en lugares míti­cos como el Celler de Can Roca, entre muchos otros.

Listán Prieto de Bodega Matías i Torres. Fotografía de Noemi Martin

Como en todo lo impor­tante, el secre­to es pon­er el alma y dejar­la en cada sur­co, en cada vendimia, en cada poda. Este vino tiene cuer­po. Y cara de una artista esperan­do llu­via. Tam­bién espíritu canario: el del her­moso munici­pio de Fuen­caliente, en el sur de la isla de La Pal­ma. Es ele­gante, sutil y orig­i­nal. Joven y car­ga­do de his­to­ria, la de una de las bode­gas más antiguas de Canarias, fun­da­da en 1885.

Mal­vasía aromáti­ca, diego o bujariego cen­te­nario, albil­lo criol­lo, listán pri­eto, negramoll: uvas sin­gu­lares que duer­men en tone­les de roble y cas­taño jun­to a dos pre­ciosos lagares de madera de tea: la pren­sa tradi­cional de ori­gen romano usa­da en el Archip­iéla­go y que aún emplea Vic­to­ria en sus vinos úni­cos mien­tras escucha a Nina Simone o Abbey Lincoln.

Vinos atlán­ti­cos, musi­cales, vol­cáni­cos. Vinos femeni­nos y osa­dos. Vinos sin sexo. Vinos arte­sanales y deli­ciosos. Vinos isleños e inter­na­cionales. Vinos, siem­pre vinos. Y hechos con el alma.

© 2017 Noe­mi Mar­tin. All rights reserved.

 

Moritz Scottish, la nueva especialidad del Moritz Beer Lab

La Fábri­ca Moritz, que fue cerveza de ref­er­en­cia en Barcelona des­de 1856 se con­tinúa rein­ven­tan­do des­de que en el 2004 se recu­peró el proyec­to de esta cerve­cera. Sus elab­o­ra­ciones clási­cas, Moritz y Epi­dor no pas­teur­izadas, son todo un éxi­to que salen del corazón sub­ter­rá­neo del edi­fi­cio donde se encuen­tra la micro­cervercería, para su con­sumo en el local o bien para lle­var a casa con fecha de caduci­dad corta.

En el 2016 se incor­poró la Moritz Beer Lab para rein­vin­dicar el carác­ter cerve­cero arte­sanal de la com­pañía y de aquí se lan­zaron al mer­ca­do, con gran aceptación entre los con­sum­i­dores, tres edi­ciones lim­i­tadas en el tiem­po: la Moritz Red Ipa, una cerveza que juga­ba con la sofisti­cación del lúpu­lo y fue la primera Moritz de alta fer­mentación. La Moritz Blat que se preparó con levadu­ra de masa madre de los panaderos Triticum (pre­sentes en la Moritz Store) y por últi­mo la Moritz Negra, la cerveza icóni­ca de la mar­ca y que los viejos del lugar record­a­ban, fue recu­per­a­da con moti­vo de la cel­e­bración del 160 aniversario.

Moritz Scottish

Cerveza Moritz Scot­tish. Fotografía de José María Toro

La Moritz Scot­tish Ale es la primera aven­tu­ra de este año 2017 y que se ha pro­duci­do con moti­vo de la cel­e­bración de la 6ª edi­ción de la Barcelona Beer Fes­ti­val (del 24 al 26 de Mar­zo) donde ten­drán stand pro­pio para su degustación. Por dicho moti­vo, excep­cional­mente sal­drá de la Fábri­ca para poder ser con­sum­i­da en la nue­va ubi­cación de La Far­ga de L’Hospitalet.

Moritz Scottish

Cerveza Moritz Scot­tish. Fotografía de José María Toro

Esta edi­ción rinde trib­u­to al país del tartán y está elab­o­ra­da con 6 tipos de mal­tas pál­i­das, caramelizadas y tor­refac­tas, ya que su par­tic­u­lar cli­ma frío imposi­bili­ta la posi­bil­i­dad de cul­ti­var lúpu­lo. Su col­or ámbar roji­zo recuer­da al whisky. Aro­mas a levadu­ra, carame­los y gal­leta. En boca es dulce al prin­ci­pio, un ligero amar­gor de fon­do da paso a un sutil tor­refac­to final que se derivan de las mal­tas. Espuma den­sa y adher­ente que actúa como escu­do pro­tec­tor de los aro­mas has­ta el últi­mo sorbo.

Pen­sa­da para acom­pañar que­sos azules, y platos como la ter­ri­na de paté de cam­paña, salmón ahu­ma­do, carne ahu­ma­da y cre­ma de patatas entre otros.

Moritz

© 2016 José María Toro. All rights reserved.

Comienzan las catas de AOVE en OroLíquido

El aceite de oli­va es uno de los grandes clási­cos de nues­tra pre­ci­a­da dieta mediter­ránea. Un bási­co de la coci­na que, todo hedo­nista recono­cerá, apor­ta un sabor úni­co a las elab­o­ra­ciones cuan­do es AOVE Pre­mi­um, bueno de ver­dad (AOVE son las siglas que los food­ies hemos rescata­do para en un sus­piro decir “aceite de oli­va vir­gen extra” y así con­seguir que el resto de mor­tales cre­an que somos todavía más snobs, si es posible).

¿Y cómo dis­tin­guir un buen AOVE? Más fácil de lo que podría pare­cer: un AOVE de cal­i­dad se reconoce cuan­do se prue­ba. Así de sim­ple. Años y años comien­do “pa amb tomà­quet” (pan con tomate) aliña­do con el que con­sid­eras un buen AOVE para, sin esper­ar­lo, abrirse los mares y pro­bar oro líqui­do de verdad.

cata de verdal en OroLíquido

Fotografía de Geòr­gia Casas

Este momen­to, en el que des­cub­ri­mos un aceite de alta cal­i­dad, se recuer­da por siem­pre jamás. Percibir los aro­mas del buen aceite, catar­lo en pal­adar, y darse así cuen­ta que real­mente existe una élite en el mun­do de los aceites. Este momen­to, señores y seño­ras, es para un amante gour­mand la lle­ga­da a la tier­ra prometi­da. No hay caviar, foie ni lan­gos­ta que pue­da acer­carse con tal sen­cillez a la excelencia.

Cata de corbella en pieza diseñada por Elaia Sait

Pieza dis­eña­da para la cata por Ela­ia Zait. Fotografía de Geòr­gia Casas

Para la nar­rado­ra, este des­per­tar sucedió el pasa­do viernes 3 de mar­zo a las 13h en la oleote­ca OroLíqui­do, el tem­p­lo al que todo amante del aceite pre­mi­um debe acud­ir. Allí, de la mano de OroLíqui­do y Ela­ia Zait, arte­sanos de cristalería y vajil­las dis­eñadas para la cata y dis­frute de aceites, se real­iz­a­ba una cata de los AOVE que Xavier Ruzafa elab­o­ra en su propia masía, con oli­vas Cor­bel­la y Verdal, var­iedades autóc­tonas de la zona del Bages, feliz­mente recu­per­adas por Xavier y que embotel­la bajo la mar­ca  Oliveres del Car­den­er  perte­nen­cientes al grupo The Barcelona Olive Oil Company.

AOVE de Oliveres del Cardener

Fotografía de Geòr­gia Casas

Toda una expe­ri­en­cia que per­mi­tió apre­ciar los mat­ices de estos aceites de primerísi­ma cal­i­dad: el Cor­bel­la Orig­i­nal, un aceite exquis­i­to y equi­li­bra­do en el que des­cub­ri­mos notas a fru­ta dulce, hino­jo y man­zanil­la, y que pro­cede de la zona de Navàs, Súria y Car­dona, y el Verdal Orig­i­nal, un aceite  con aro­mas de fru­ta verde que recuer­dan a la hier­ba recién cor­ta­da y a almendras.

Ana, propi­etaria de OroLíqui­do y exper­ta bus­cado­ra des­de el 2005 de los mejores aceites de la Penín­su­la, nos acon­se­ja que probe­mos el Cor­bel­la rocián­do­lo sobre una bola de hela­do de vainil­la. Apun­ta­do que­da en nue­stro rec­etario. El Verdal es un aceite de tal carác­ter que resul­ta exce­lente sim­ple­mente con un poco de pan y supre­mo si con él roci­amos un buen jamón de bellota.

Para todo aquel que quiera dejarse fasci­nar por el mun­do del aceite, os acon­se­jamos pasear has­ta la barcelone­sa Plaça del Pi y después acer­carse a OroLíqui­do. Ellos, a través de sus  aceites sabi­a­mente selec­ciona­dos, se encar­garán de lle­varos al niv­el Pre­mi­um de este fasci­nante mun­do, bien con su aseso­ramien­to per­son­al­iza­do o bien con su ron­da de catas pro­gra­madas y que con una cita bimen­su­al real­izan en su espa­cio infe­ri­or habil­i­ta­do al efecto.

OroLíqui­do Car­rer de la Pal­la, 8 08002 Barcelona Telé­fono 933 022 980

The Barcelona Olive Oil Company

Ela­ia Zait

© 2016 Geòr­gia Casas. All rights reserved.

 

Cata de Cavas y Vinos de Castillo Perelada

El pasa­do 8 de mar­zo, el emblemáti­co Hotel W Barcelona, fue el esce­nario per­fec­to para la extra­or­di­nar­ia pre­sentación y cata de cavas y vinos del Grup Per­al­a­da (D.O. Empordà) a manos de Ale­jan­dro Rodríguez.

Hablar de los cal­dos del Castil­lo de Pere­la­da es hablar de his­to­ria, de tradi­ción famil­iar y de arte.

Si bien la elab­o­ración de vinos en dicho enclave data de la Edad Media, no sería has­ta 1923   en el que Miquel Mateu, políti­co, apa­sion­a­do del arte y la cul­tura, e hijo del que fuera cofun­dador de His­pano-Suiza Damián Mateu, com­prara el con­jun­to mon­u­men­tal del Castil­lo de Pere­la­da para con­ver­tir­lo en un ref­er­ente artís­ti­co y, por supuesto, para revi­talizar una impor­tante tradi­ción vitiv­iní­co­la pre­sente en la zona del Empordà.

En 1972, Arturo Suqué, yer­no de Miquel Mateu, lid­er­aría una trans­for­ma­ción enfo­ca­da en la cal­i­dad y en la meta de hac­er de Pere­la­da una de las más pres­ti­giosas bode­gas del país. A parte, jun­to a su esposa Car­men Mateu, inau­gu­raría el recono­ci­do inter­na­cional­mente Fes­ti­val del Castell de Pere­la­da por el que han pasa­do infinidad de grandes artis­tas y músicos.

Hoy en día, Javier Suqué Mateu se encar­ga de diri­gir el rum­bo de este gran navío apo­s­tan­do por vinos de cal­i­dad, plan­tan­do y adquirien­do nuevos viñe­dos y enfa­ti­zan­do la impor­tan­cia del I+D medi­ante una con­stante inves­ti­gación en tier­ras ampur­dane­sas con la final­i­dad de aprovechar esas cual­i­dades geofísi­cas y cli­ma­tológ­i­cas que ofrece este ter­ri­to­rio tan ama­do por Sal­vador Dalí.

En cuan­to a la D.O. Empordà, se car­ac­ter­i­za por una het­ero­genei­dad en la tier­ra en la que pri­man la tex­tu­ra arenosa y la pobreza en mate­ria orgáni­ca. Sue­len ser sue­los áci­dos que se sitúan des­de el niv­el del mar has­ta una altura cer­cana a los 260 met­ros. El cli­ma dis­fru­ta del vien­to de tra­mon­tana, que con­tribuye de man­era acti­va a la bue­na salud de las viñas. Con invier­nos suaves y ver­a­nos calurosos pero tem­pla­dos por el Mediter­rá­neo, la tem­per­atu­ra se sitúa entre los 14 y los 16°C, per­mi­tien­do el cul­ti­vo de var­iedades de ciclo medio y largo. Ref­er­ente a los viñe­dos, son de antigua implantación, si bien en los últi­mos años se ha ido ren­o­van­do para adop­tar cier­tos cam­bios vari­etales. Las uvas que pre­dom­i­nan son prin­ci­pal­mente car­iñe­na y gar­nacha negra en tin­tos, y gar­nacha blan­ca y roja jun­to a  macabeo en blancos.

vinos y cavas de Castillo de Perelada

Para esta cata se pre­sen­taron los sigu­ientes cavas y vinos:

-Cava Stars Touch of Rosé 2014 (90% gar­nacha y 10% pinot noir): sien­do un hom­e­na­je a todas esas estrel­las que han pasa­do y pasarán por el Fes­ti­val Castell de Pere­la­da, este cava elab­o­ra­do a par­tir de uvas selec­cionadas bajo la D.O. Cava, ofrece un col­or páli­do y rosáceo, así como finas bur­bu­jas con for­ma­ción de coro­na. Mod­er­no y agrad­able, se mues­tra muy flo­ral en boca, seco, pero con vida áci­da. La pres­en­cia de fru­ta blan­ca es más que notable.

-Només Gar­natxa Blan­ca 2016 (100% gar­nacha blan­ca): con uvas proce­dentes de viñe­dos de entre cin­cuen­ta y sesen­ta años situ­a­dos en la fin­ca Pont de Molins, se obtiene este mono­va­ri­etal com­ple­jo y con alma de man­zana. A la vista, pre­sen­ta un col­or amar­il­lo páli­do con ligeros toques ver­dosos. En boca ofrece cier­to amar­gor y un gran recor­ri­do. Un claro ejem­p­lo de lo que es un vino con personalidad.

-Col­lec­tion Blanc 2015 (64% chardon­nay y 63% sauvi­gnon blanc): este joven de cabel­lo rubio bril­lante, rebelde e inten­so debe bue­na parte de su per­son­al­i­dad a un 5% de chardon­nay que durante el 2015 vivió inten­sa­mente en bar­ri­ca de aca­cia, adquirien­do un ligero y pecu­liar toque de madera que se sumaría a un per­fume de fru­tas dul­ces y trop­i­cales. En boca es redon­do y fres­co, con un ligero pun­to carbónico.

-Fin­ca Espol­la 2012 (50% syrah, 30% monas­trell, 8% caber­net sauvi­gnon, 6% gar­nacha y 6% sam­só): con una exten­sión de 21 hec­táreas, Fin­ca Espol­la se sitúa en Les Alberes, cer­ca de los Piri­neos, y tiene como prin­ci­pal car­ac­terís­ti­ca un sue­lo negro, áci­do y pizarroso. Este leal escud­ero de las carnes “cor­tas” (pies, car­rilleras…) desta­ca por un col­or rojo rubí de capa alta. Encon­tramos abun­dantes aro­mas de fru­tas rojas, así como a bal­sámi­cos. En boca es ele­gante y con una acidez propia de la tier­ra de la que procede.

-Fin­ca Malaveï­na 2013 (46% mer­lot, 21% caber­net sauvi­gnon, 12% caber­net franc, 11% syrah y 10% gar­nacha): uno de los buques insignia de Pere­la­da, esta «bue­na veci­na» nace de 19 hec­táreas de arcil­la rojiza y de can­tos roda­dos. Mues­tra en su ros­tro un bel­lo col­or rojo cereza y desprende un aro­ma a fru­tos negros con toques tosta­dos. Sus besos son redon­dos, carnosos, casi cre­mosos, y lig­era­mente áci­dos, son besos que per­du­ran. Esta veci­na enve­je­cerá, por supuesto, pero lo hará de la mejor for­ma, enam­oran­do de nuevo.

-Aires de Gar­bet 2013 (100% gar­nacha): De una con­jun­ción dada por el Mediter­rá­neo, la calidez del sol, la tra­mon­tana y el sue­lo pizarroso de la fin­ca Gar­bet surge este esplen­di­do tin­to pla­ga­do de recuer­dos a hier­bas mediter­ráneas, bal­sámi­cos, tor­refac­tos, min­erales y fru­tos rojos. Pre­sen­ta unos tani­nos maduros y sedosos, así como un paso por boca agrad­able y exten­so. Igual que Fin­ca Malaveï­na, pre­sen­ta un enve­jec­imien­to con buen potencial.

-Cava Gran Claus­tro 2012 (45% pinot noir, 45% chardon­nay y 10% xarel·lo): elab­o­ra­do arte­sanal­mente, se cri­a­ba en su ori­gen en las bode­gas del claus­tro situ­a­do jun­to al Castil­lo Pere­la­da. Se tra­ta de un cava bas­tante acham­pana­do, de apari­en­cia col­or amar­il­lo paja con refle­jos ver­dosos y bril­lantes. Su bur­bu­ja es fina y con­tin­ua, y su sabor, seco y suave, deja ves­ti­gios afrutados.

© 2017 Aarón González. All rights reserved 

Mi padre

Mi padre me enseñó a mirar la vida con ojos poéti­cos.  A que las cosas bue­nas me ale­graran mucho y las tristes me ras­garan el alma. A afrontar los prob­le­mas con un toque de dulzu­ra. Quizá por eso a los dos nos pican los mos­qui­tos. Debe ser esta san­gre azu­cara­da. Tam­bién a hablar menos y escribir más. Y a emo­cion­arme sin medi­da y sin pre­juicios. Ya lo saben.

Mi padre me preparó para ser una chi­ca edu­ca­da. La consigna era clara. No te olvides de dar los buenos días a todo el mun­do. Inclu­so a los bichos con pelo o plumas, tipo gal­lo o gal­li­nas: ‑Hola Teo. ‑Hola Pin­tas. Los for­jadores de esos “huevos felices” tan ricos se mere­cen un respeto y un saludo.

Mi con­cien­cia sobre el val­or del dinero tam­bién es obra de mi prog­en­i­tor. Cien pese­tas por una can­ción en inglés y doscien­tas por una melodía en el “organ­i­to” a pilas. Que quede claro que, con poco éxi­to, inten­tó for­jar una artista. Aunque siem­pre nos que­da la pal­abra y la exis­ten­cia: obra de arte regal­a­da y eter­na­mente agrade­ci­da. Sor­bitos de café leyen­do el periódico.

Mi padre me mostró los col­ores de la nat­u­raleza y el apego a la tier­ra isleña. Man­dari­nas, higos y nísper­os dora­dos en la huer­ta. Ver­duras por doquier, fresquitas y cul­ti­vadas con amor y con­stan­cia. Como todos los proyec­tos impor­tantes. Ces­tos de fru­ta y sueños para obse­quiar a famil­ia y ami­gos. Gen­erosi­dad inusitada.

Mi padre me enseñó a pis­ar uvas y no pis­ar gente. Geografía humana y div­ina. Vol­canes de con­se­jos y recuer­dos. Via­jes en las enci­clo­pe­dias y en la car­retera. Trayec­tos de con­ver­sa­ciones rum­bo al tra­ba­jo. Piedras en el camino. Algu­nas grandes, otras pequeñas. Y como la can­ción: rodar y rodar. Siem­pre hacia delante.  Mi padre me enseñó muchas cosas. Y las que aún le quedan.

BSO Papá cuén­tame otra vez Ismael Serrano

© 2017 Noe­mi Mar­tin. All rights reserved 

Noches Cervezas Alhambra by Nacho Manzano en Barcelona

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Menú de la cena de Noches Cervezas Alham­bra by Nacho Man­zano. Fotografía de José María Toro

Nun­ca Asturias, Grana­da y Barcelona habían esta­do tan cer­ca. La alta gas­tronomía acor­ta dis­tan­cias y une per­sonas. Los platos del con­dec­o­ra­do chef asturi­ano Nacho Mazano armo­niza­dos con las difer­entes var­iedades de Cervezas Alham­bra que nació cer­ca del mon­u­men­to homón­i­mo declar­a­do Pat­ri­mo­nio de la Humanidad por la UNESCO, y un lugar de encuen­tro en Barcelona, en La Cuina de la Boque­ria, a dos pasos de ese tem­p­lo gas­tronómi­co que es el Mer­cat de la Boque­ria.

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Cajas de Cervezas Alham­bra en La Cuina de la Boquería. Fotografía de José María Toro

De este mat­ri­mo­nio surgió hace algún tiem­po las cenas pop-up y clan­des­ti­nas por difer­entes rin­cones de Madrid y Barcelona. Lugares con his­to­rias que con­tar y que se están con­vir­tien­do en cenas de cul­to porque son úni­cas e irrepetibles, y estás o no estás, o lo vives o te lo cuen­tan. Ya comien­zan a ser legión los seguidores de este tipo de even­tos que tienen un plus a una cena en un restau­rante, dirigi­do prin­ci­pal­mente a per­sonas que dis­fru­tan con la comi­da y aún más con la expe­ri­en­cia sorpresa.

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Botellines de Cerveza Alham­bra Espe­cial. Fotografía de José María Toro

Los platos, la parte sól­i­da, de la mano del chef Nacho Man­zano, con una male­ta car­ga­da de his­to­rias vivi­das y sus 3 estrel­las Miche­lin que bril­lan con luz propia en su CV (2 en Casa Mar­cial de Arrion­das y una en La Sal­gar de Gijón) más todo lo que ha apren­di­do como chef ejec­u­ti­vo en el grupo Ibéri­ca Restau­rants del Reino Unido, que se ha con­ver­tido en un emba­jador de la gas­tronomía españo­la y de nue­stros pro­duc­tos en Gran Bre­taña donde sus locales real­izan activi­dades gas­tronómi­cas muy nues­tras como calço­tadas, choco­late con chur­ros, etc.

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Ori­cios en una holan­desa acidu­la­da y aromáti­cos sobre yogur. Fotografía de José María Toro

Cervezas Alham­bra, la parte líqui­da, hecha sin prisas, con la serenidad de los más de los 90 años de exis­ten­cia y que acon­se­ja tomar­la con cal­ma, para dis­fru­tar­la con todo el car­iño como ellos la preparan, igual que la vida: “parar más, sen­tir más”. En la cena se dieron expli­ca­ciones claras y sen­cil­las de como servir cor­rec­ta­mente una cerveza para con­seguir esa espuma, que como un escu­do pro­tec­tor, evi­ta la evap­o­ración ráp­i­da de sus aro­mas. Tam­bién un análi­sis de col­or, olfa­to y gus­to de cada una de las var­iedades. Cerveza Alham­bra Espe­cial, una lager de col­or dora­do bril­lante, con aro­mas a cere­al tosta­do y fru­tas como la man­zana y el plá­tano, su sabor es equi­li­bra­do entre el dulce de los cereales tosta­dos y el carame­lo, recuer­da a las fru­tas verdes y las flo­rales del lúpu­lo con el con­tra­pun­to de amar­gor. Cerveza Alham­bra Reser­va 1925 es una extra lager de colo ámbar dora­do, con aro­mas a cere­al, fru­tales, flo­rales y espe­ci­a­dos pro­pios del lúpu­lo de Saaz, de sabor es inten­so pero refres­cante a la vez. Por últi­mo, la Cerveza Alham­bra Roja, del men­ciona­do col­or tiran­do a  cobre antiguo, tiene aro­mas de cere­al tosta­do y man­zana verde, en boca su sabor es volup­tu­oso y pen­e­trante para apare­cer en últi­ma instan­cia el cereal.

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Nem de papa­da, lan­gosti­nos y finas hier­bas. Fotografía de José María Toro

La Cuina de la Boque­ria, muy cer­ca del pop­u­lar mer­ca­do barcelonés homón­i­mo, fue el lugar elegi­do para esta unión, para este mari­da­je, para esta armo­nización de comi­da asturi­ana y bebi­da granad­i­na, para cer­rar este trián­gu­lo gastronómico.

Platos degus­ta­dos:

  • Aper­i­ti­vos: ori­cios en una holan­desa acidu­la­da y aromáti­cos sobre yogur. Kataifi de cen­tol­lo y Nem de papa­da, lan­gosti­nos y finas hier­bas. Todo acom­paña­do de Cerveza Alham­bra Espe­cial.
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Alca­chofa rusti­da con emul­sión de codi­um. Fotografía de José María Toro

  • Para empare­jar la Cerveza Alham­bra Reser­va 1925: alca­chofa rusti­da con emul­sión de codi­um y cal­los de bacalao con agua de veg­etación de pimien­tos, pil-pil y lente­jas al comino.
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Cal­los de bacalao con agua de veg­etación de pimien­tos, pil-pil y lente­jas al comi­no. Fotografía de José María Toro

  • Ter­ri­na de jabalí con sus destro­zos ennovi­a­da de Cerveza Alham­bra Reser­va Roja.
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Ter­ri­na de jabalí con sus destro­zos. Fotografía de José María Toro

  • Postre: cre­ma de yogur con espuma de guisantes y albahaca.
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Cre­ma de yogur con espuma de guisantes y alba­ha­ca. Fotografía de José María Toro

El pan arte­sano, no podía ser de otra man­era, para acom­pañar los difer­entes platos, se elaboró con Cerveza Alham­bra Reser­va 1925 y Cerveza Alham­bra Reser­va Roja, con notas áci­das y aro­mas a levadura.

Este even­to estu­vo a la ven­ta en la platafor­ma de Time Out.

© 2017 José María Toro. All rights reserved 

 

Cotton House Hotel

Este cén­tri­co hotel barcelonés cumple 2 años de exis­ten­cia y como con­se­cuen­cia de su tal­en­toso savoir faire des­de el primer día, le ha val­i­da­do entrar en la pres­ti­giosa lista inter­na­cional de Forbes Trav­el Guide con una clasi­fi­cación de 4 estrel­las, sien­do 5 el máx­i­mo. Nació como una pequeña estrel­la pertenecien­do a la extrao­d­i­nar­ia selec­ción Auto­graph Col­lec­tion by Mar­riott Rewards y que úni­ca­mente agluti­na a unos 100 hote­les alrede­dor del mundo.

cotton house hotel

Escalera de cara­col en Cot­ton House Hotel. Fotografía gen­tileza de Felices Com­mu­ni­col­o­gy & PR

Los inspec­tores de esta exclu­si­va guía val­o­ran aspec­tos como su ubi­cación en el epi­cen­tro de la Ciu­dad Con­dal, rodea­do de tien­das de las grandes Mai­son de la alta cos­tu­ra, mon­u­men­tos próx­i­mos de esos que “jus­ti­f­i­can el via­je” según la guía verde de tur­is­mo Miche­lin, así como estar envuel­to de una gran var­iedad de restau­rantes de lujo y galar­don­a­dos con estrel­las por la guía de tapas roja francesa.

Cotton House Hotel

Bib­liote­ca de Cot­ton House Hotel. Fotografía gen­tileza de Felices Com­mu­ni­col­o­gy & PR

Otros aspec­tos que han tenido en cuen­ta: la ele­gante dec­o­ración dirigi­da por el pres­ti­gioso inte­ri­or­ista de proyec­ción inter­na­cional Lázaro Rosa Vio­lán y que ha cuida­do sus ele­men­tos que le dan per­son­al­i­dad, como la escalera de cara­col sus­pendi­da o la escalera prin­ci­pal de már­mol que con­duce a su zona común y más exquisi­ta: la bib­liote­ca con pres­ti­giosas vis­tas a la Gran Vía, así como los salones que con­ser­van su dec­o­ración en maderas nobles refle­jo de lo que fue una antigua casa bur­gue­sa y que nos trasla­da al siglo XIX, al más puro esti­lo oche­cen­tista clási­co. Su ante­ri­or uso, la sede de la Fun­dación Tex­til Algo­don­era, fue la inspiración para su actu­al nom­bre y el leit­mo­tiv sobre el cual gira todo su dis­eño. Su cuida­da ofer­ta gas­tronómi­ca del Restau­rante Bat­u­ar que está abier­to des­de las 7 de la mañana has­ta la medi­anoche. Un jardín inte­ri­or que es un priv­i­le­gia­do oasis en Barcelona. Ser­vi­cio de sas­tr­ería a car­go de San­ta Eulalia, la tien­da que des­de 1843 es un ref­er­ente en moda de lujo, tam­bién ha sido val­o­rado por el com­pro­bador de la guía.

brunch

Brunch en Cot­ton House Hotel. Fotografía gen­tileza de Felices Com­mu­ni­col­o­gy & PR

Por últi­mo destacar el ser­vi­cio de concierge del hotel que ha mere­ci­do la dis­tin­ción de Les Clefs d’Or por los aten­tos con­se­jos a los hués­pedes para vivir con inten­si­dad la vibrante cap­i­tal catalana.

Cot­ton House Hotel Gran Vía de les Corts Cata­lanes, 670 Barcelona 08010 Telé­fono 934 505 045

© 2017 José María Toro. All rights reserved

Menú degustación modernista dentro de la Restaurant Lover Week en Restaurante Galaxó del Hotel Casa Fuster

«Per­fec­to Sr. Doménech, si ust­ed me con­fir­ma que ya tiene todos per­misos nece­sar­ios para la edi­fi­cación, pro­ce­da a ello. Avis­aré a la Sra. Fab­ra para que se per­sone en su despa­cho y puedan conc­re­tar los detalles de la obra.»

Así, tras col­gar su pecu­liar y rús­ti­co Gow­er-Bell, Mar­i­ano Fuster i Fuster, caballero de la alta sociedad mal­lorquina, pin­tor e indus­tri­al, segu­ra­mente habría dado el vis­to bueno al planteamien­to ofre­ci­do por el respeta­do arqui­tec­to barcelonés Lluís Doménech i Mon­tan­er para la con­struc­ción en 1905 de uno de los edi­fi­cios mod­ernistas más exclu­sivos y ele­gantes de la cap­i­tal cata­lana: La Casa Fuster.

Situ­a­do en el número 132 del con­cur­ri­do Paseo de Gra­cia, el Hotel Casa Fuster esconde bajo su sin­u­osa y mar­mórea arqui­tec­tura el restau­rante Galaxó. En claro hom­e­na­je a quién fuera el señor de la casa, Mar­i­ano Fuster, el local adquiere el nom­bre de la cum­bre mal­lorquina Puig de Galatzó dan­do a enten­der un carác­ter mediter­rá­neo que se aúna en per­fec­ta con­so­nan­cia con la van­guardia encar­na­da en el espíritu mod­ernista que rezu­ma cada rincón del hotel. En pal­abras de Ori­ol Canil­las (chef) y Mireia Pel­licer (maître som­me­li­er) «Nues­tra gas­tronomía apues­ta por el pro­duc­to mediter­rá­neo, mati­za­do con gus­tos exóti­cos. Pri­or­izamos el sabor tradi­cional y la min­u­ciosa com­bi­nación de gus­tos; además de una estu­di­a­da selec­ción cromáti­ca acorde con el peri­o­do mod­ernista al que pertenece este emblemáti­co edi­fi­cio».

Nada más atrav­es­ar la arca­da del Hotel Casa Fuster, la sen­sación de via­jar a otra época e inclu­so a otra dimen­sión, se apodera del espíritu de uno. Mobil­iario dota­do de vida gra­cias a sus for­mas orgáni­cas, pomos for­ja­dos que inspi­ran nat­u­raleza, jar­rones que bailan al son de tenues luces rega­lan­do mís­ti­cos reflejos…Todo ello da la bien­veni­da, invi­tan­do a aden­trarse en lo pro­fun­do de este bosque de már­mol, for­ja y madera. Ya en la plan­ta noble, Galaxó se deja ver tími­da­mente al final de un dis­tribuidor que lóbrego, como si fuera el momen­to en el que se besan los pár­pa­dos para ini­ciar un boni­to y oníri­co via­je, es el encar­ga­do de con­ducir al comen­sal a su des­ti­no. El Hada de Azú­car dan­za y danza.

Una vez en su inte­ri­or, un techo que evo­ca un ondu­lante mar de pla­ta acoge en su fon­do las mesas dis­pues­tas con bas­tante espa­cio entre sí para que cada expe­ri­en­cia sea úni­ca, ínti­ma e inolvidable.

Gar­gantuescos arcos de már­mol hacen la fun­ción de guardianes y de sep­a­rar las difer­entes sec­ciones del Galaxó. Mis­te­riosos espe­jos añe­jos y que­bra­dos pare­cen por­tales a uni­ver­sos de Car­roll. Amplios ven­tanales son cubier­tos por impo­nentes corti­nas moradas que como cataratas de vino, caen y se fun­den en un vacío que escapa a la vista de la per­sona ya sen­ta­da alrede­dor de unas mesas siem­pre acom­pañadas por escul­turas y motivos modernistas.

Tras un aper­i­ti­vo de bien­veni­da del chef con­sis­tente en un suave gua­camole con gam­bas y una selec­ción de sales: la sutil sal rosa del Himalaya, la Flor de Sal con hibis­co y la poderosa y oscu­ra sal vol­cáni­ca de Hawaï, acom­pañadas con pan blan­co y de nue­ces, y de un exce­lente AOVE como es el leri­dano y ecológi­co Uma­mi, se pro­cedió a la degustación de los sigu­ientes platos:

aperitivo

Aper­i­ti­vo mod­ernista. Fotografía de Aarón González

-Pica Pica Mod­ernista, ele­gante y col­ori­da com­posi­ción for­ma­da por:

      -Drac del Parc Güell (Canelón de cal­abacín rel­leno de mató y vina­gre­ta de pimien­tos de col­ores): un tren­cadís a base de vina­gre­ta de pimien­tos mul­ti­col­ores cubre a un dragón de suave cal­abacín que guar­da en su inte­ri­or una nube de ligero requesón.

    -Vidri­eres Mod­ernistes (Tar­tar de salmón con gelati­nas de pimien­to, pepino y tomate): un tar­tar de salmón fina­mente cor­ta­do, que evi­ta así la mal­ogra­da tex­tu­ra de puré, cobi­ja­do por un méz­clum de hojas jóvenes al que cada boca­do va son­sacan­do pequeños secre­tos de pal­adar. Las gelati­nas, difer­en­ci­adas y llenas de sabor, apor­tan ese aspec­to visu­al que le con­fiere el nom­bre al plato.

      -Sagra­da Famil­ia (pata­ta bra­va): unir dos con­cep­tos tan arraiga­dos como son las patatas bravas con uno de los sím­bo­los emblemáti­cos no solo del mod­ernismo catalán, sino de la propia iden­ti­dad barcelone­sa, es todo un acier­to. Más aún cuan­do se da la primera den­tel­la­da y la lava de este pequeño vol­cán empieza a vert­erse por sus costa­dos al mis­mo tiem­po que hace pres­en­cia en las papi­las del comensal.

Un primer pla­to dig­no de un mur­al de Mucha en el que col­ores y sabores vuel­ven a recor­dar que no se está en un restau­rante cualquiera. Se acom­paña con un Primer Brut Nature de Pere Ven­tu­ra (xarel.lo, par­el­la­da y macabeo), que apor­ta refle­jos dora­dos y brillantes.

-Mer­luza en suquet de choco­late con pas­tel de pata­ta y bole­tus: una cama de espon­josas patatas es tes­ti­go de este curioso idilio. No se sabe cuán­do el cacao empezó su relación con la sire­na, lo que sí es más que evi­dente es que recosta­dos en esos cojines de bole­tus, mantienen una relación de ensueño, casi pro­hibi­da, que sel­l­aron con un blan­co e inten­so Príncipe de Viana D.O. Navar­ra (chardon­nay). Shostakovich habría com­puesto una suite para esta pare­ja sin dudarlo.

-Frican­dó de tern­era al ver­mut con naran­jas fres­cas y oli­vas negras: o como el pla­to se trans­for­ma en un cam­po de batal­la por ver cuál de los ingre­di­entes per­manece más tiem­po en la mente y en el gus­to del comen­sal. La poderosa pero del­i­ca­da tern­era avan­za impa­ra­ble para ganarse el puesto de pal­adín mod­ernista, “lás­ti­ma” que una naran­ja que no se deja ame­drentar por una carne tan fina y dulce, desha­ga todo ese sabor para suplan­tar­lo por un fres­cor lig­era­mente áci­do. Esto provo­ca un tira y aflo­ja en el que el comen­sal está dese­an­do pro­bar otro boca­do de la primera para obligar al cítri­co a actu­ar. Has­ta aquí todo sería más o menos sen­cil­lo si no fuera porque otro ele­men­to entra en dis­cor­dia: de for­ma furti­va, las oli­vas negras hacen acto de pres­en­cia dan­do pequeñas esto­cadas tostadas en el pal­adar. Han venido, y lo hacen para quedarse. Un tin­to joven de Jardins Monas­trell D.O. Empordà (gar­nacha, mer­lot, syrah y caber­net suavi­gnon) es tes­ti­go de tan cru­en­ta batalla.

-Casa Fuster (semi­es­fera de mousse de choco­late con leche y baño de choco­late blan­co): líneas cur­vas mod­ernistas para pre­sen­tar un postre potente a la par que ligero y, por supuesto, dulce. Una pieza que se podría extrap­o­lar al cam­po de la arqui­tec­tura y enca­jar per­fec­ta­mente en cualquier obra de Josep Puig i Cadafalch.

postre,

Semi­es­fera de mousse de choco­late con leche y baño de choco­late blan­co. Fotografía de Aarón González

Tras esta degustación, se con­cluye que Galaxó es un uni­ver­so para­le­lo, un por­tal al pasa­do ¿o tal vez al futuro? En defin­i­ti­va, se puede decir que Galaxó es un lugar para soñar.

Galaxó for­ma parte de la Restau­rant Lover Week orga­ni­za­da por Atrá­pa­lo. Del tres al doce de mar­zo, una selec­ción de restau­rantes de Madrid y Barcelona ofre­cerán menús exclu­sivos a un pre­cio ase­quible e infe­ri­or al habit­u­al: 24 euros más IVA y un euro muy espe­cial que irá des­ti­na­do a colab­o­rar con la ONG Accem y ayu­dar así a refu­gia­dos y a las per­sonas más desfavorecidas.

Más infor­ma­ción y reser­vas en Atrá­pa­lo

© 2017 Aarón González. All rights reserved 

Me gustan las mujeres

Me gus­tan las mujeres. Así, como con­cep­to. En grande. Soy una les­biana filosó­fi­ca. Me gus­ta la pal­abra mujer y todo lo que evo­ca: grandes dosis de fuerza, unas gotas de superación, cua­tro cucharadas de vol­un­tad y todo al caldero. Que hier­va den­tro de ese cóc­tel hor­mon­al que nos regaló la naturaleza.
Me gus­tan las mujeres: del­gadas y con kilos de más, madres de vocación y solteras emped­ernidas, reli­giosas, ateas, matemáti­cas y artis­tas. Me encan­ta ver­las vesti­das de policía o de bombera,  al frente de un ayun­tamien­to o de un juz­ga­do. En un puesto del mer­ca­do, en una tien­da o pre­sen­tan­do un pro­gra­ma de tele­visión. Donde quier­an estar o donde puedan pero siem­pre libres y valientes.
Me gus­tan las mujeres. Esas que tienen arru­gas alrede­dor de los ojos y que después de ver la vida des­de un rincón aho­ra pueden decir bas­ta. Las que saben que ya está casi todo dicho pero no hecho. Las que entien­den que la lucha con­tinúa. Cada día, en cada esquina. En cada mujer que calla. En cada lágri­ma, en cada esquela.  
Me gus­tan las mujeres pero tam­bién los hom­bres que nos ayu­dan a limpiar nues­tras alas. Los que nos respetan y val­o­ran. Los que nos acom­pañan en las batal­las diarias. Los que com­pren­den que hay que cel­e­brar jor­nadas como ésta y brin­dan con noso­tras con una son­risa. Los que com­parten la vida con mayús­cu­la y sin rodeos. Los que coci­nan, cuidan a los niños o van a la com­pra. Los que en defin­i­ti­va  nos aman como se debe amar. Esos, que con­ste,  me gus­tan casi tan­to como las mujeres.  
© 2017 Noe­mi Mar­tin. All rights reserved 

Experiencias gastronómicas de Cervezas Alhambra by Nacho Manzano

Una nue­va expe­ri­en­cia pop-up y clan­des­ti­na ani­mará la Ciu­dad Con­dal el 7 de Mar­zo del cor­ri­ente año en ser­vi­cio de mediodía y cena. El pro­tag­o­nista será el chef asturi­ano Nacho Man­zano con tres estrel­las Miche­lin en su cur­riculm (2 por Casa Mar­cial de Arrion­das y con una estrel­la en La Sal­gar de Gijón) así como respon­s­able del aseso­ramien­to gas­tronómi­co como chef ejec­u­ti­vo de los 8 restau­rantes Ibéri­ca Restau­rants en Gran Bre­taña. Toda una emba­ja­da gas­tronómi­ca españo­la en el Reino Unido que ha con­quis­ta­do los estó­ma­gos de los nativos de ese pais.

Nacho pone la parte sól­i­da y la líqui­da ven­drá de la mano de Cervezas Alham­bra y sus tres espe­cial­i­dades arte­sanas Pre­mi­um: Alham­bra Espe­cial, Alham­bra Reser­va 1925 y Alham­bra Reser­va Roja para armo­nizar con los sabores y aro­mas del chef. Esta cerve­cera nación en 1925 en Grana­da y lle­va el nom­bre en hom­e­na­je del mon­u­men­to Pat­ri­mo­nio de la Humanidad por la Unesco más rep­re­sen­ta­ti­vo de la ciu­dad. Des­de el 2007 for­ma parte de Mahou San Miguel, la com­pañía famil­iar 100% de cap­i­tal español y líder del sec­tor cerve­cero en nue­stro país con una cuo­ta de mer­ca­do del 34%. Mahou nació en 1890 y por tan­to cuen­ta con más de 125 años de his­to­ria. En el 2000 adquir­ió San Miguel. En el 2004 incor­poró la mar­ca canaria Reina y des­de el 2011 Solán de Cabras. Pre­sente en más de 70 país­es pro­duce más del 70% de la cerveza españo­la que se con­sume en el mundo.

Del mari­da­je de los platos de Man­zano con las men­cionadas cervezas sal­drá un menú muy espe­cial y sor­pre­sa que incluirá tres aper­i­tivos, tres platos prin­ci­pales y los postres. Para algunos platos Nacho usará sus rec­etas más ova­cionadas por sus habit­uales y por la críti­ca en gen­er­al. La expe­ri­en­cia gas­tronómi­ca nos trasladará al uni­ver­so culi­nario del triestrel­la­do con aires de Asturias y tam­bién a las influ­en­cias más cos­mopoli­tas de sus con­tin­u­os via­jes alrede­dor del mun­do y adquiri­do a lo largo de los años al frente de los fogones.  El even­to ocur­rirá en el pop­u­lar Bar­rio del Raval en turno de mediodía y de noche a un pre­cio de 55 euros. Y has­ta aquí puedo leer (que diría la famosa pre­sen­ta­do­ra tele­vi­si­va del con­cur­so 1, 2, 3…)

Entradas a la ven­ta en Time Out

© 2017 José María Toro. All rights reserved 

 

 

 

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