Castelo de Medina: Vendimia Seleccionada 2018 verdejo y sauvignon blanc

La últi­ma prop­ues­ta de vinos de la bode­ga val­liso­le­tana Caste­lo de Med­i­na adscri­ta a la DO Rue­da, se lla­ma Vendimia Selec­ciona­da y se tratan de dos blan­cos, un verde­jo y un sauvi­gnon blanc, ide­ales para la pri­mav­era y por supuesto para todas las esta­ciones del año.

Bode­gas Caste­lo de Med­i­na ocu­pa un edi­fi­cio con­stru­i­do en 1996 sigu­ien­do los cánones de la arqui­tec­tura tradi­cional castel­lana, es decir a par­tir de ladrillo, piedra, for­ja y madera, pero dota­do de la más avan­za­da tec­nología para la elab­o­ración de vinos de cal­i­dad. Apues­tan por la I+D pero sin perder de vista los prin­ci­p­ios tradi­cionales de elab­o­ración de toda la vida. Tienen más de 180 hec­táreas de viñe­do pro­pio en Villaverde de Med­i­na (Val­ladol­id), de los cuales 170 son de var­iedades blan­cas: verde­jo, sauvi­gnon blanc, viu­ra y chardon­nay, y las restantes 10 hec­táreas son tin­tas de tem­pranil­lo, gar­nacha y syrah. Pueden pre­sumir de muchos pre­mios por sus mono­va­ri­etales tan­to de verde­jo como sauvi­gnon blanc que se pueden con­sul­tar en su web.

Castelo de Medina Verdejo y Sauvignon Blanc Vendimia Seleccionada 2018

Caste­lo de Med­i­na Verde­jo y Sauvi­gnon Blanc Vendimia Selec­ciona­da 2018

 

Caste­lo de Med­i­na Verde­jo Vendimia Selec­ciona­da 2018 ha sido galar­don­a­do como Mejor Vino Blan­co Joven de la Guía Vivir el Vino 2020 y es uno los 11 Mag­ní­fi­cos de esta mis­ma pub­li­cación. Tam­bién ha tenido reconocimien­tos en Fran­cia, así como Medal­la de Oro en el pres­ti­gioso con­cur­so Mundus Vini 2019 de Ale­ma­nia, y en los Saku­ra Awards 2020 de Japón. En su eti­que­ta está rep­re­sen­ta­da la luna y difer­entes estrel­las que bril­lan con luz propia en la bóve­da celeste, en ref­er­en­cia a la vendimia noc­tur­na que se real­iza para man­ten­er todas las notas que car­ac­ter­i­za a la verde­jo. Ha pasa­do 6 meses en sus lías y pos­te­ri­or­mente 3 meses en bar­ri­ca de roble francés, ganan­do en sutileza y ele­gan­cia sin perder la fres­cu­ra de un vino joven. En la cata visu­al es de col­or amar­il­lo limpio y bril­lante con ribetes ver­dosos pro­pios de su juven­tud. En nar­iz nos recuer­da a hino­jo, anís y man­zana, de su cri­an­za en lías nos trae a la memo­ria las notas de pastel­ería y de la bar­ri­ca ligeros tosta­dos y espe­cias. En boca se mues­tra carnoso, redon­do, y apare­cen las fru­tas y las espe­cias. Per­sis­tente ret­ro­gus­to que invi­ta a seguir bebi­en­do. Para acom­pañar aper­i­tivos, mariscos, pesca­dos azules, ahu­ma­dos y carnes blancas.

Castelo de Medina Verdejo Vendimia Seleccionada 2018

Caste­lo de Med­i­na Verde­jo Vendimia Selec­ciona­da 2018

 

Caste­lo de Med­i­na Sauvi­gnon Blanc Vendimia Selec­ciona­da 2018 ha sido recono­ci­do con Medal­la de Oro en Mundus Vini 2020, en el Berlin­er Wein Tro­phy 2019 y en el Asia Wine Tro­phy 2019. En su eti­que­ta el pro­tag­o­nista es el astro rey que hace aflo­rar los aro­mas y sabores trop­i­cales pro­pios de esta uva. Ha pasa­do 9 meses sobre sus lías. La cata a niv­el visu­al es amar­il­lo paji­zo con refle­jos ver­dosos, limpios y bril­lantes. En nar­iz apare­cen fru­tas trop­i­cales y en boca tiene vol­u­men, de paso untu­oso, gra­so y bien estruc­tura­do. Armo­niza con unas oli­vas o anchoas, con que­so, anchoas, ensal­adas con fru­tos sec­os, arro­ces, carnes blan­cas y pesca­dos a la plancha.

Castelo de Medina Sauvignon Blanc Vendimia Seleccionada 2018

Caste­lo de Med­i­na Sauvi­gnon Blanc Vendimia Selec­ciona­da 2018

 

Más infor­ma­ción en la web de Caste­lo de Med­i­na con acce­so direc­to a la tien­da online para la com­pra de estos vinos o cualquier otro de la bode­ga, así como condi­ciones de entre­ga, des­cuen­to del 10% mien­tras dure el Esta­do de Alar­ma, etc.

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Abadal Picapoll y las propuestas de Vinoteca Origen

La picapoll es una var­iedad local y tradi­cional de la zona del Bages, donde se está recu­peran­do su cul­ti­vo. Una uva que expre­sa el ter­roir, que dicen los france­ses, mejor que ningu­na otra, dónde está plan­ta­da des­de hace siglos.

La var­iedad picapoll se fue aban­do­nan­do por su gran pro­duc­tivi­dad pero con poca con­cen­tración de aro­mas. En el caso del Bages y conc­re­ta­mente entre 1899 y 1890, era la var­iedad más exten­sa de la comar­ca. Des­de 1930, en esta comar­ca así como en el resto de Catalun­ya se entró en un pro­ce­so de reduc­ción del cul­ti­vo viní­co­la quedan­do un cul­ti­vo resid­ual de picapoll en todo el ter­ri­to­rio catalán, que por otro lado y gra­cias a sus condi­ciones de adaptación está es la zona más ópti­ma para su cul­ti­vo y donde mejor se expresa.

Vinya Abadal

Viña Abadal

 

La uva picapoll pro­cede de raci­mos pequeños y com­pactos, con bayas esféri­c­as pequeñas que sue­len pre­sen­tar mar­cas o “pic­a­das” en la piel, de donde le viene el nom­bre. Sus vinos tienen un col­or verde-dora­do, con un buen cuer­po y sabor a limón.

Abadal, la emblemáti­ca bode­ga famil­iar del Bages, no ha para­do por recu­per­ar esta uva, la picapoll, como seña de iden­ti­dad de esta comar­ca cata­lana y que está adheri­da a la D.O. Pla de Bages, has­ta pre­sen­tar uno de sus vinos enseña bajo el nom­bre de Abadal Picapoll y elab­o­ra­da 100% con esta var­iedad de uva.

 

Abadal Picapoll

Abadal Picapoll

 

La nota de cata de la propia bode­ga define este vino como “sin­gu­lar, ele­gante y seduc­tor, com­bi­na las notas cítri­c­as, la fru­ta blan­ca (piña y albari­coque) y las notas flo­rales del entorno boscoso (hino­jo, lavan­da y men­ta). La fer­mentación y cri­an­za de 3 meses sobre lías, le con­fieren vol­u­men y com­ple­ji­dad al vino”.

La críti­ca inter­na­cional y nacional ha cal­i­fi­ca­do Abadal Picapoll 2018 con 90 pun­tos en la pres­ti­giosa Decanter, 92 por James Suck­ling, el críti­co esta­dounidense de vinos y cig­a­r­ros y ex edi­tor senior de la ofic­i­na euro­pea de Wine Spec­ta­tor, y con 91 por la guía Peñín de nue­stro país.

Para tomar en cualquier momen­to del día, y por supuesto para acom­pañar platos de pas­ta, arro­ces y pesca­do. Mi prop­ues­ta de mari­da­je es con unos berbere­chos y con cala­mares a la romana, sus notas cítri­c­as acom­pañan a los berbere­chos y limpian nues­tra boca del exce­so de grasa de los cala­mares invitán­donos a seguir dis­fru­tan­do de estos boca­dos proce­dentes del mar.

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Abadal Picapoll armo­niza­do con berbere­chos y cala­mares a la romana

 

La bode­ga famil­iar Abadal bus­ca elab­o­rar vinos que exp­re­sen la sin­gu­lar­i­dad de su paisaje de la zona cen­tro de Catalun­ya, con sus viñe­dos en ter­raza para com­pen­sar los desnive­les del ter­reno, rodeadas de bosques que le apor­tan sus notas tan par­tic­u­lares de soto­bosque y de bal­sámi­cos, sobre el sue­lo de arcil­la con abun­dante piedra y usan­do las var­iedades tradi­cionales picapoll y mandó que for­man parte de los cul­tivos históri­cos de este territorio.

Bodega Abadal

Bode­ga Abadal

 

Abadal fue fun­da­da en 1983 por Valen­tín Roque­ta, alrede­dor de la masía Roque­ta. Una his­to­ria famil­iar de vitic­ul­tores que se remon­ta has­ta el siglo XII, más conc­re­ta­mente en 1199, aunque exis­ten ves­ti­gios de tra­ba­jos rela­ciona­dos con la vid ya en la época romana. Los doc­u­men­tos que con­fir­man estos tra­ba­jos de viti­cul­tura se sitúan en la Masía Roque­ta, situ­a­da en San­ta María d’Hor­ta d’Avinyó, donde se encuen­tran pren­sas, depósi­tos de piedra, lagares y otros instru­men­tos de esta época pretéri­ta. El ini­cio de la activi­dad com­er­cial de la famil­ia fue cuan­do Ramón Roque­ta Tor­ren­tó en 1898 se trasladó a Man­re­sa y fundó la bode­ga Ramón Roque­ta, perteneciente a la D.O. Catalun­ya. Ya en 1983 se son­sti­tuyó Abadal, de la D.O. Pla de Bages. Más ade­lante ven­drían otros proyec­tos de la famil­ia Roqueta.

Den­tro de la web Vinote­ca Ori­gen podemos encon­trar vinos de 3 DO difer­entes: Pla de Bages, Ter­ra Alta y  Catalun­ya. Las difer­entes mar­cas del grupo como son la propia Abadal que nos ocu­pa, Lafou, Ramón Roque­ta, Sagristía, Mas­salu­ca, La Picos­sa, Vinya Nos­tra, Syn­era y el Aceite Mas Oliv­eras. El elen­co de var­iedades de uvas tam­bién es amplio como: caber­net franc, caber­net sauvi­gnon, chardon­nay, gar­nacha blan­ca, gar­nacha negra, macabeo, mandó, mer­lot, more­nil­lo, picapoll, sam­só, sauvi­gnon blan­co, syrah, sumoll, tem­pranil­lo y xarel.lo. Edi­ciones lim­i­tadas y en cajas para regalar porque siem­pre hay una bue­na excusa para obse­quiar vino, ya sean las fies­tas de Navi­dad, un aniver­sario, una cel­e­bración o como gen­erosa mues­tra de agradecimiento.

Códi­go espe­cial de des­cuen­to de un 10% en la web Vinote­ca Ori­gen con el códi­go HEDONISTA10

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Presentación de Vinyes de Barcelona, el único vino que se elabora en la Ciudad Condal

A seme­jan­za como otras ciu­dades y cap­i­tales del mun­do, como por ejem­p­lo París en el bohemio Mont­martre, o en Kahlen­berg de Viena, Barcelona ya puede pre­sumir de ten­er su pro­pio vino elab­o­ra­do den­tro del tér­mi­no munic­i­pal, más conc­re­ta­mente en la Masía Can Calopa de Dalt en la ver­tiente occi­den­tal de la Sier­ra de Collsero­la, el pul­món verde que rodea a la Ciu­dad Con­dal.

Vinyes de Barcelona

Vinyes de Barcelona

 

Una antigua masía reha­bil­i­ta­da y ges­tion­a­da por L’o­liv­era Coop­er­a­ti­va es la encar­ga­da de esta gestión, una ini­cia­ti­va a cabal­lo entre román­ti­ca y bucóli­ca. Echan­do la mira­da atrás y para pon­er un poco de orden cronológi­co todo comen­zó en el 2001 cuan­do el Ajun­ta­ment de Barcelona ini­ció este proyec­to insti­tu­cional de pro­ducir un vino mediter­rá­neo que rep­re­sen­tara a la ciu­dad. Clase, el estu­dio de brand­ing, dis­eño y comu­ni­cación visu­al fun­da­do y dirigi­do por Claret Ser­rahi­ma, asum­ió la direc­ción cre­ati­va de la iden­ti­dad de los vinos con eti­que­tas a car­go de artis­tas cata­lanes a simil­i­tud de los grandes chateaux france­ses. En el 2006 Clase redefinió el con­cep­to hacia un proyec­to de recu­peración del pat­ri­mo­nio nat­ur­al de Barcelona en el antiguo cul­ti­vo de la viña en la Masía de Can Calopa. En el 2010 entró L’O­liv­era Coop­er­a­ti­va y se hizo car­go de las 3 hec­táreas de viñe­do con un pro­gra­ma de inclusión social para 20 jóvenes con necesi­dades espe­ciales de dis­capaci­dad y/o de ries­go de exclusión y son los que se encar­gan de todo el pro­ce­so, des­de el cul­ti­vo, el man­ten­imien­to de la viña has­ta su elab­o­ración. Este com­po­nente social se refle­ja en la eti­que­ta rep­re­sen­tan­do a la gente que lo hace posible.

Este vino es el coupage de dos var­iedades mediter­ráneas: la Syrah y la Gar­nacha negra. La primera aña­da, la del 2016, ha hecho la cri­an­za en bar­ri­c­as de roble francés semi­nuevas durante 12 meses. En la cata visu­al se apre­cia un col­or rojo rubí inten­so con tonos vio­láceos pro­pios de su juven­tud. En nar­iz desta­ca la cereza madu­ra, bal­sámi­cos y espe­ci­a­dos. En boca está equi­li­bra­do, sedoso con su pun­to goloso de tani­no fino. Ide­al para acom­pañar todo tipo de carnes y que­sos, espe­cial­mente un cordero al horno con ver­duras.  Como micro proyec­to se tra­ta de una pro­duc­ción muy pequeña de unas 4.500 botel­las actual­mente. Pre­cio ven­ta al públi­co aprox­i­ma­do de la botel­la entre 15 y 20 euros.

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Las catas-cenas del restaurante Tendiez de Barcelona

Tendiez, el restau­rante, bar de tapas y cock­tails del hotel Pull­man Barcelona Skip­per, ha dado el pis­to­le­ta­zo de sal­i­da a sus sesiones de catas y cenas. La cita es cada ter­cer jueves de cada mes, a un pre­cio muy democráti­co que es imposi­ble perdérse­lo. Una invitación para todos los públi­cos, cono nociones o sin, para aden­trarnos, con­sol­i­dar o para ampli­ar conocimien­tos y de una man­era llana y cer­cana, por su parte el restau­rante Tendiez, se com­pro­m­ete a sor­pren­der­nos per­iódica­mente cada ter­cer jueves con una cata difer­ente y unos platos que mari­den a los vinos selec­ciona­dos para la ocasión. 

Restaurante Tendiez

Restau­rante Tendiez

 

La cata real­iza­da el pasa­do 21 de febrero se llevó a cabo, y las próx­i­mas tam­bién, en el ele­gante espa­cio anexo semi reser­va­do del restau­rante Tendiez, una mesa cen­tral para­peta­da entre una bib­liote­ca que invi­ta a leer y cul­ti­varse con sus volúmenes en una de las pare­des, y por la otra, una gran nev­era expos­i­to­ra con los vinos de la car­ta del restau­rante que los con­ser­va a la tem­per­atu­ra cor­rec­ta y que es a la vez toda una declaración de inten­ciones de por qué esta­mos allí, obvi­a­mente a degus­tar y apren­der de vinos y por últi­mo la coci­na abier­ta para poder obser­var los movimien­tos pre­cisos, casi de ciru­janos, por los miem­bros que com­po­nen el cen­tro neurál­gi­co del restau­rante. 

Restaurante Tendiez

Restau­rante Tendiez

 

Esta primera cata estu­vo dirigi­da por Móni­ca, sumiller del equipo de Vila Vinite­ca, la ref­er­en­cia a niv­el estatal en grandes vinos tan­to nacionales como inter­na­cionales así por sus mar­cas exclu­si­vas y su gran ofer­ta de vinos a la avan­za­da para poder com­prar a pre­cios más reduci­dos antes de que sal­gan al mer­ca­do al pre­cio que le cor­re­sponde, vamos lo que viene sien­do una operación de “futur­os”. 

Cata en Restaurante Tendiez

Cata en Restau­rante Tendiez

 

Móni­ca hizo una cata pedagóg­i­ca, fácil de enten­der, con expli­ca­ciones didác­ti­cas y con una acti­tud próx­i­ma para perder ese miedo irra­cional o esa vergüen­za al rídicu­lo que nos inmov­i­liza ante el pro­celoso mun­do del vino y de su especí­fi­ca y críp­ti­ca jer­ga, facil­i­tan­do en todo momen­to que los asis­tentes pudier­an pre­gun­tar todo lo que quisier­an y que nun­ca se habían atre­v­i­do a ello has­ta entonces. Nociones bási­cas de una cata y como empezar metódica­mente des­de la visu­al para dis­tin­guir los col­ores tan­to en blan­co como en tin­to y enten­der su edad (más joven col­ores páli­dos en blan­co y ribetes vio­láceos en los tin­tos ver­sus col­ores dora­dos y ribetes tejas respec­ti­va­mente en los vinos con una edad) lágri­mas que nos indi­can el gra­do alco­hóli­co, es decir fina y ráp­i­da no tienen peso, estruc­tura son bajas en alco­hol, por el con­trario si es grue­sa y baja lenta­mente nos indi­cará que es un vino más carnoso, con estruc­tura y más car­ga alco­hóli­ca.  Aro­mas en la cata nasal expli­can­do los pri­mar­ios (veg­e­tales, fru­tales y flo­res), secun­dar­ios de levaduras con notas de panadería, bollería y de man­te­qui­l­la y los ter­cia­r­ios que nos lo apor­ta la madera de las bar­ri­c­as, ya sean de roble francés o el amer­i­cano más esos pun­tos que pueden dar el tosta­do cuan­do se doman las maderas en la con­fec­ción man­u­al de la bar­ri­ca. La cata oral comen­zó con la descrip­ción de las difer­entes zonas de la lengua y como localizarlas de tal man­era que se acti­va esa sen­sación cuan­do el vino entra en con­tac­to con la super­fi­cie lin­gual, de tal man­era que podemos dis­tin­guir esos sabores dul­ces, sal­a­dos, áci­dos o amar­go y de esta for­ma com­pren­der el por qué del uso de difer­entes copas para que caiga el vino en la zona ade­cua­da de la lengua.  

Vinos catados de Ca N'Estruc

Vinos cata­dos de Ca N’Estruc

 

Cua­tro vinos ase­quibles para una ini­ciación ráp­i­da y defin­i­ti­va, de la bode­ga Ca N’Estruc, de la DO Catalun­ya, perteneciente al grupo de Vila Vinite­ca. Dos blan­cos de difer­ente aña­da para encon­trar la difer­en­cia en el col­or y tam­bién en los aro­mas y sabores: Ca N’Estruc 2018 mono­va­ri­etal de xarel.lo e Idoia Blanc 2017 de xarel.lo, gar­nacha blan­ca, macabeo y chardon­nay. Dos tin­tos para obser­var  asimis­mo estas difer­en­cias: Idoia 2014 de uva syrah (60%) y de gar­nacha (40%) y L’E­qui­lib­rista 2015 de uvas syrah, gar­nacha y cariñena.

Entrantes en Restaurante Tendiez

Entrantes en Restau­rante Tendiez

 

Después de vencer esos miedos ini­ciales y con la desin­hibi­ción propia que provo­ca el pro­bar var­ios vinos, es uno de los efec­tos secun­dar­ios lógi­cos y habit­uales sino se escupe el vino, se pasó a la cena prepara­da para la ocasión y con­sis­tente en tapas a com­par­tir: cuchara de lubi­na en salmuera de remo­lacha, tar­tar de algas, sal­icor­nia y may­one­sa de planc­ton; bom­bón de foie con fru­ta de la pasión y pan de espe­cias; pulpo envuel­to en kadaifi con sal­sa romesco; cro­que­tas cuadradas de jamón ibéri­co y coca tosta­da con tomate de col­gar y aceite de oli­va Tendiez. De pla­to prin­ci­pal pol­lo del Prat o pota bla­va IGP (recono­ci­do por el col­or azu­la­do de sus patas) deshue­sa­do, servi­do con cigalas y sal­sa de vino ran­cio. De postre  tram­pan­to­jo de fal­sa ham­bur­gues de cre­ma hela­da de specu­loos, choco­late y piña natural.

Pollo Prat IGP o "pota blava"

Pol­lo Prat IGP o “pota blava”

 

Platos fir­ma­dos por el chef tit­u­lar del restau­rante Tendiez, José Sánchez. Barcelonés for­ma­do en la pres­ti­giosa Escuela de Restau­ración y Hostel­ería de Barcelona, define su coci­na como mediter­ránea con la cual se siente cómo­do y casa­do emo­cional­mente después de su paso por grandes tem­p­los de la gas­tronomía de la Ciu­dad Con­dal como el ya desa­pare­ci­do Reno, y donde aprendió entre sus fogones de coci­na clási­ca bebi­en­do de la fuente, es decir, de la france­sa. De su paso por Roig Robí volvió a los tradi­cionales platos cata­lanes y en espe­cial a dis­fru­tar con el pesca­do fres­co recién lle­ga­do de la Cos­ta Bra­va. Un pun­to de inflex­ión en su car­rera fue cuan­do entró a colab­o­rar en el restau­rante de tres estrel­las Miche­lin del primer espa­da de los pucheros y sartenes Mar­tin Berasategui. Su for­ja­do en el Hotel Arts  (5 estrel­las G.L.) como chef en el depar­ta­men­to de ban­quetes y cater­ing, le sirvió para tomar la alter­na­ti­va ya  como jefe de coci­na del Hotel Eurostars Grand Mari­na 5 estrel­las G.L. y después de 5 años aquí empezó a tra­ba­jar en el Hotel Pull­man Barcelona Skip­per en el 2006 sien­do el chef tit­u­lar al man­do de sus fogones. 

Falsa hamburguesa

Fal­sa hamburguesa

 

Las futuras catas orga­ni­zadas son prom­ete­do­ras y la próx­i­ma será el 21 de mar­zo y que se tra­ta de un via­je enológi­co sin moverse de la sil­la del restau­rante Tendiez: Rue­da ver­sus Rías Baixas, y Rio­ja ver­sus Rib­era del Duero. Difer­en­cias y simil­i­tudes, tipos de uvas, cli­ma, ter­reno, dos blan­cos y dos tin­tos frente a frente que nos per­mi­tirá imag­i­narnos diver­sos esce­nar­ios para mari­dar con platos de nues­tra gas­tronomía. 

Como avance de las sigu­ientes catas, has­ta un total de 9 para este año 2019,  irán sobre los sigu­ientes temas: vinos bio del Penedès, de vinos inter­na­cionales, de cavas: 2 rosa­dos y dos tradi­cionales, de vinos cata­lanes: 2 de la Con­ca de Bar­berà y 2 de Costers del Seg­re, com­para­ción de un Rio­ja con denom­i­na­ciones de ori­gen más pequeñas pero con grandes vinos como es el caso de Calatayud ( Las Rocas de San Ale­jan­dro), de Madrid ( con el gra­cioso y circense nom­bre El Hom­bre Bala) y de Mén­tri­da (con el cin­e­matográ­fi­co y nov­el­ís­ti­co nom­bre de Las Uvas de la Ira). Para finalizar esta serie y como fin de fies­ta con fue­gos arti­fi­ciales una cata con vinos de alto niv­el: 2 Rio­jas de Pala­cios Remon­do, 1 Pri­o­rat (Les Ter­rass­es de Alvaro Pala­cios)  y 1 Cier­zo (Vil­la De Corul­lón).

Cada cata y cena al imbat­i­ble pre­cio de 22,50 euros inclu­i­do el IVA y el park­ing en el pro­pio hotel para que no perder el tiem­po en bus­car aparcamien­to. 

Más infor­ma­ción de novedades y activi­dades en la web del restau­rante Tendiez y en Insta­gram @tendiezbarcelona

Restau­rante Tendiez en el Hotel Pull­man Barcelona Skip­per de la Avda. Litoral, 10 Barcelona 08005 Tel. 932 216 565. Abier­to des­de las 10h has­ta la 1:30h de la madru­ga­da. Ser­vi­cio a la car­ta des­de las 12h has­ta las 24h. Menú sem­anal por 19,50 euros.

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Cata de Cavas y Vinos de Castillo Perelada

El pasa­do 8 de mar­zo, el emblemáti­co Hotel W Barcelona, fue el esce­nario per­fec­to para la extra­or­di­nar­ia pre­sentación y cata de cavas y vinos del Grup Per­al­a­da (D.O. Empordà) a manos de Ale­jan­dro Rodríguez.

Hablar de los cal­dos del Castil­lo de Pere­la­da es hablar de his­to­ria, de tradi­ción famil­iar y de arte.

Si bien la elab­o­ración de vinos en dicho enclave data de la Edad Media, no sería has­ta 1923   en el que Miquel Mateu, políti­co, apa­sion­a­do del arte y la cul­tura, e hijo del que fuera cofun­dador de His­pano-Suiza Damián Mateu, com­prara el con­jun­to mon­u­men­tal del Castil­lo de Pere­la­da para con­ver­tir­lo en un ref­er­ente artís­ti­co y, por supuesto, para revi­talizar una impor­tante tradi­ción vitiv­iní­co­la pre­sente en la zona del Empordà.

En 1972, Arturo Suqué, yer­no de Miquel Mateu, lid­er­aría una trans­for­ma­ción enfo­ca­da en la cal­i­dad y en la meta de hac­er de Pere­la­da una de las más pres­ti­giosas bode­gas del país. A parte, jun­to a su esposa Car­men Mateu, inau­gu­raría el recono­ci­do inter­na­cional­mente Fes­ti­val del Castell de Pere­la­da por el que han pasa­do infinidad de grandes artis­tas y músicos.

Hoy en día, Javier Suqué Mateu se encar­ga de diri­gir el rum­bo de este gran navío apo­s­tan­do por vinos de cal­i­dad, plan­tan­do y adquirien­do nuevos viñe­dos y enfa­ti­zan­do la impor­tan­cia del I+D medi­ante una con­stante inves­ti­gación en tier­ras ampur­dane­sas con la final­i­dad de aprovechar esas cual­i­dades geofísi­cas y cli­ma­tológ­i­cas que ofrece este ter­ri­to­rio tan ama­do por Sal­vador Dalí.

En cuan­to a la D.O. Empordà, se car­ac­ter­i­za por una het­ero­genei­dad en la tier­ra en la que pri­man la tex­tu­ra arenosa y la pobreza en mate­ria orgáni­ca. Sue­len ser sue­los áci­dos que se sitúan des­de el niv­el del mar has­ta una altura cer­cana a los 260 met­ros. El cli­ma dis­fru­ta del vien­to de tra­mon­tana, que con­tribuye de man­era acti­va a la bue­na salud de las viñas. Con invier­nos suaves y ver­a­nos calurosos pero tem­pla­dos por el Mediter­rá­neo, la tem­per­atu­ra se sitúa entre los 14 y los 16°C, per­mi­tien­do el cul­ti­vo de var­iedades de ciclo medio y largo. Ref­er­ente a los viñe­dos, son de antigua implantación, si bien en los últi­mos años se ha ido ren­o­van­do para adop­tar cier­tos cam­bios vari­etales. Las uvas que pre­dom­i­nan son prin­ci­pal­mente car­iñe­na y gar­nacha negra en tin­tos, y gar­nacha blan­ca y roja jun­to a  macabeo en blancos.

vinos y cavas de Castillo de Perelada

Para esta cata se pre­sen­taron los sigu­ientes cavas y vinos:

-Cava Stars Touch of Rosé 2014 (90% gar­nacha y 10% pinot noir): sien­do un hom­e­na­je a todas esas estrel­las que han pasa­do y pasarán por el Fes­ti­val Castell de Pere­la­da, este cava elab­o­ra­do a par­tir de uvas selec­cionadas bajo la D.O. Cava, ofrece un col­or páli­do y rosáceo, así como finas bur­bu­jas con for­ma­ción de coro­na. Mod­er­no y agrad­able, se mues­tra muy flo­ral en boca, seco, pero con vida áci­da. La pres­en­cia de fru­ta blan­ca es más que notable.

-Només Gar­natxa Blan­ca 2016 (100% gar­nacha blan­ca): con uvas proce­dentes de viñe­dos de entre cin­cuen­ta y sesen­ta años situ­a­dos en la fin­ca Pont de Molins, se obtiene este mono­va­ri­etal com­ple­jo y con alma de man­zana. A la vista, pre­sen­ta un col­or amar­il­lo páli­do con ligeros toques ver­dosos. En boca ofrece cier­to amar­gor y un gran recor­ri­do. Un claro ejem­p­lo de lo que es un vino con personalidad.

-Col­lec­tion Blanc 2015 (64% chardon­nay y 63% sauvi­gnon blanc): este joven de cabel­lo rubio bril­lante, rebelde e inten­so debe bue­na parte de su per­son­al­i­dad a un 5% de chardon­nay que durante el 2015 vivió inten­sa­mente en bar­ri­ca de aca­cia, adquirien­do un ligero y pecu­liar toque de madera que se sumaría a un per­fume de fru­tas dul­ces y trop­i­cales. En boca es redon­do y fres­co, con un ligero pun­to carbónico.

-Fin­ca Espol­la 2012 (50% syrah, 30% monas­trell, 8% caber­net sauvi­gnon, 6% gar­nacha y 6% sam­só): con una exten­sión de 21 hec­táreas, Fin­ca Espol­la se sitúa en Les Alberes, cer­ca de los Piri­neos, y tiene como prin­ci­pal car­ac­terís­ti­ca un sue­lo negro, áci­do y pizarroso. Este leal escud­ero de las carnes “cor­tas” (pies, car­rilleras…) desta­ca por un col­or rojo rubí de capa alta. Encon­tramos abun­dantes aro­mas de fru­tas rojas, así como a bal­sámi­cos. En boca es ele­gante y con una acidez propia de la tier­ra de la que procede.

-Fin­ca Malaveï­na 2013 (46% mer­lot, 21% caber­net sauvi­gnon, 12% caber­net franc, 11% syrah y 10% gar­nacha): uno de los buques insignia de Pere­la­da, esta «bue­na veci­na» nace de 19 hec­táreas de arcil­la rojiza y de can­tos roda­dos. Mues­tra en su ros­tro un bel­lo col­or rojo cereza y desprende un aro­ma a fru­tos negros con toques tosta­dos. Sus besos son redon­dos, carnosos, casi cre­mosos, y lig­era­mente áci­dos, son besos que per­du­ran. Esta veci­na enve­je­cerá, por supuesto, pero lo hará de la mejor for­ma, enam­oran­do de nuevo.

-Aires de Gar­bet 2013 (100% gar­nacha): De una con­jun­ción dada por el Mediter­rá­neo, la calidez del sol, la tra­mon­tana y el sue­lo pizarroso de la fin­ca Gar­bet surge este esplen­di­do tin­to pla­ga­do de recuer­dos a hier­bas mediter­ráneas, bal­sámi­cos, tor­refac­tos, min­erales y fru­tos rojos. Pre­sen­ta unos tani­nos maduros y sedosos, así como un paso por boca agrad­able y exten­so. Igual que Fin­ca Malaveï­na, pre­sen­ta un enve­jec­imien­to con buen potencial.

-Cava Gran Claus­tro 2012 (45% pinot noir, 45% chardon­nay y 10% xarel·lo): elab­o­ra­do arte­sanal­mente, se cri­a­ba en su ori­gen en las bode­gas del claus­tro situ­a­do jun­to al Castil­lo Pere­la­da. Se tra­ta de un cava bas­tante acham­pana­do, de apari­en­cia col­or amar­il­lo paja con refle­jos ver­dosos y bril­lantes. Su bur­bu­ja es fina y con­tin­ua, y su sabor, seco y suave, deja ves­ti­gios afrutados.

© 2017 Aarón González. All rights reserved 

Menú degustación modernista dentro de la Restaurant Lover Week en Restaurante Galaxó del Hotel Casa Fuster

«Per­fec­to Sr. Doménech, si ust­ed me con­fir­ma que ya tiene todos per­misos nece­sar­ios para la edi­fi­cación, pro­ce­da a ello. Avis­aré a la Sra. Fab­ra para que se per­sone en su despa­cho y puedan conc­re­tar los detalles de la obra.»

Así, tras col­gar su pecu­liar y rús­ti­co Gow­er-Bell, Mar­i­ano Fuster i Fuster, caballero de la alta sociedad mal­lorquina, pin­tor e indus­tri­al, segu­ra­mente habría dado el vis­to bueno al planteamien­to ofre­ci­do por el respeta­do arqui­tec­to barcelonés Lluís Doménech i Mon­tan­er para la con­struc­ción en 1905 de uno de los edi­fi­cios mod­ernistas más exclu­sivos y ele­gantes de la cap­i­tal cata­lana: La Casa Fuster.

Situ­a­do en el número 132 del con­cur­ri­do Paseo de Gra­cia, el Hotel Casa Fuster esconde bajo su sin­u­osa y mar­mórea arqui­tec­tura el restau­rante Galaxó. En claro hom­e­na­je a quién fuera el señor de la casa, Mar­i­ano Fuster, el local adquiere el nom­bre de la cum­bre mal­lorquina Puig de Galatzó dan­do a enten­der un carác­ter mediter­rá­neo que se aúna en per­fec­ta con­so­nan­cia con la van­guardia encar­na­da en el espíritu mod­ernista que rezu­ma cada rincón del hotel. En pal­abras de Ori­ol Canil­las (chef) y Mireia Pel­licer (maître som­me­li­er) «Nues­tra gas­tronomía apues­ta por el pro­duc­to mediter­rá­neo, mati­za­do con gus­tos exóti­cos. Pri­or­izamos el sabor tradi­cional y la min­u­ciosa com­bi­nación de gus­tos; además de una estu­di­a­da selec­ción cromáti­ca acorde con el peri­o­do mod­ernista al que pertenece este emblemáti­co edi­fi­cio».

Nada más atrav­es­ar la arca­da del Hotel Casa Fuster, la sen­sación de via­jar a otra época e inclu­so a otra dimen­sión, se apodera del espíritu de uno. Mobil­iario dota­do de vida gra­cias a sus for­mas orgáni­cas, pomos for­ja­dos que inspi­ran nat­u­raleza, jar­rones que bailan al son de tenues luces rega­lan­do mís­ti­cos reflejos…Todo ello da la bien­veni­da, invi­tan­do a aden­trarse en lo pro­fun­do de este bosque de már­mol, for­ja y madera. Ya en la plan­ta noble, Galaxó se deja ver tími­da­mente al final de un dis­tribuidor que lóbrego, como si fuera el momen­to en el que se besan los pár­pa­dos para ini­ciar un boni­to y oníri­co via­je, es el encar­ga­do de con­ducir al comen­sal a su des­ti­no. El Hada de Azú­car dan­za y danza.

Una vez en su inte­ri­or, un techo que evo­ca un ondu­lante mar de pla­ta acoge en su fon­do las mesas dis­pues­tas con bas­tante espa­cio entre sí para que cada expe­ri­en­cia sea úni­ca, ínti­ma e inolvidable.

Gar­gantuescos arcos de már­mol hacen la fun­ción de guardianes y de sep­a­rar las difer­entes sec­ciones del Galaxó. Mis­te­riosos espe­jos añe­jos y que­bra­dos pare­cen por­tales a uni­ver­sos de Car­roll. Amplios ven­tanales son cubier­tos por impo­nentes corti­nas moradas que como cataratas de vino, caen y se fun­den en un vacío que escapa a la vista de la per­sona ya sen­ta­da alrede­dor de unas mesas siem­pre acom­pañadas por escul­turas y motivos modernistas.

Tras un aper­i­ti­vo de bien­veni­da del chef con­sis­tente en un suave gua­camole con gam­bas y una selec­ción de sales: la sutil sal rosa del Himalaya, la Flor de Sal con hibis­co y la poderosa y oscu­ra sal vol­cáni­ca de Hawaï, acom­pañadas con pan blan­co y de nue­ces, y de un exce­lente AOVE como es el leri­dano y ecológi­co Uma­mi, se pro­cedió a la degustación de los sigu­ientes platos:

aperitivo

Aper­i­ti­vo mod­ernista. Fotografía de Aarón González

-Pica Pica Mod­ernista, ele­gante y col­ori­da com­posi­ción for­ma­da por:

      -Drac del Parc Güell (Canelón de cal­abacín rel­leno de mató y vina­gre­ta de pimien­tos de col­ores): un tren­cadís a base de vina­gre­ta de pimien­tos mul­ti­col­ores cubre a un dragón de suave cal­abacín que guar­da en su inte­ri­or una nube de ligero requesón.

    -Vidri­eres Mod­ernistes (Tar­tar de salmón con gelati­nas de pimien­to, pepino y tomate): un tar­tar de salmón fina­mente cor­ta­do, que evi­ta así la mal­ogra­da tex­tu­ra de puré, cobi­ja­do por un méz­clum de hojas jóvenes al que cada boca­do va son­sacan­do pequeños secre­tos de pal­adar. Las gelati­nas, difer­en­ci­adas y llenas de sabor, apor­tan ese aspec­to visu­al que le con­fiere el nom­bre al plato.

      -Sagra­da Famil­ia (pata­ta bra­va): unir dos con­cep­tos tan arraiga­dos como son las patatas bravas con uno de los sím­bo­los emblemáti­cos no solo del mod­ernismo catalán, sino de la propia iden­ti­dad barcelone­sa, es todo un acier­to. Más aún cuan­do se da la primera den­tel­la­da y la lava de este pequeño vol­cán empieza a vert­erse por sus costa­dos al mis­mo tiem­po que hace pres­en­cia en las papi­las del comensal.

Un primer pla­to dig­no de un mur­al de Mucha en el que col­ores y sabores vuel­ven a recor­dar que no se está en un restau­rante cualquiera. Se acom­paña con un Primer Brut Nature de Pere Ven­tu­ra (xarel.lo, par­el­la­da y macabeo), que apor­ta refle­jos dora­dos y brillantes.

-Mer­luza en suquet de choco­late con pas­tel de pata­ta y bole­tus: una cama de espon­josas patatas es tes­ti­go de este curioso idilio. No se sabe cuán­do el cacao empezó su relación con la sire­na, lo que sí es más que evi­dente es que recosta­dos en esos cojines de bole­tus, mantienen una relación de ensueño, casi pro­hibi­da, que sel­l­aron con un blan­co e inten­so Príncipe de Viana D.O. Navar­ra (chardon­nay). Shostakovich habría com­puesto una suite para esta pare­ja sin dudarlo.

-Frican­dó de tern­era al ver­mut con naran­jas fres­cas y oli­vas negras: o como el pla­to se trans­for­ma en un cam­po de batal­la por ver cuál de los ingre­di­entes per­manece más tiem­po en la mente y en el gus­to del comen­sal. La poderosa pero del­i­ca­da tern­era avan­za impa­ra­ble para ganarse el puesto de pal­adín mod­ernista, “lás­ti­ma” que una naran­ja que no se deja ame­drentar por una carne tan fina y dulce, desha­ga todo ese sabor para suplan­tar­lo por un fres­cor lig­era­mente áci­do. Esto provo­ca un tira y aflo­ja en el que el comen­sal está dese­an­do pro­bar otro boca­do de la primera para obligar al cítri­co a actu­ar. Has­ta aquí todo sería más o menos sen­cil­lo si no fuera porque otro ele­men­to entra en dis­cor­dia: de for­ma furti­va, las oli­vas negras hacen acto de pres­en­cia dan­do pequeñas esto­cadas tostadas en el pal­adar. Han venido, y lo hacen para quedarse. Un tin­to joven de Jardins Monas­trell D.O. Empordà (gar­nacha, mer­lot, syrah y caber­net suavi­gnon) es tes­ti­go de tan cru­en­ta batalla.

-Casa Fuster (semi­es­fera de mousse de choco­late con leche y baño de choco­late blan­co): líneas cur­vas mod­ernistas para pre­sen­tar un postre potente a la par que ligero y, por supuesto, dulce. Una pieza que se podría extrap­o­lar al cam­po de la arqui­tec­tura y enca­jar per­fec­ta­mente en cualquier obra de Josep Puig i Cadafalch.

postre,

Semi­es­fera de mousse de choco­late con leche y baño de choco­late blan­co. Fotografía de Aarón González

Tras esta degustación, se con­cluye que Galaxó es un uni­ver­so para­le­lo, un por­tal al pasa­do ¿o tal vez al futuro? En defin­i­ti­va, se puede decir que Galaxó es un lugar para soñar.

Galaxó for­ma parte de la Restau­rant Lover Week orga­ni­za­da por Atrá­pa­lo. Del tres al doce de mar­zo, una selec­ción de restau­rantes de Madrid y Barcelona ofre­cerán menús exclu­sivos a un pre­cio ase­quible e infe­ri­or al habit­u­al: 24 euros más IVA y un euro muy espe­cial que irá des­ti­na­do a colab­o­rar con la ONG Accem y ayu­dar así a refu­gia­dos y a las per­sonas más desfavorecidas.

Más infor­ma­ción y reser­vas en Atrá­pa­lo

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Una escapada al Hotel Plaza de Andorra

Desconec­ta (del móvil y del orde­nador) para conec­tar con los tuyos” Con este boni­to y direc­to eslo­gan nos recibe un car­tel de bien­veni­da al Prin­ci­pa­do de Andor­ra. Toda una declaración de intenciones.

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Hall del Hotel Plaza. Foto gen­tileza del mis­mo hotel.

Hotel Plaza C/ Na Maria Plà, 19–21 Andor­ra la Vel­la (Prin­ci­pa­do de Andorra)
Es de agrade­cer entrar en este ele­gante hotel donde el frío min­i­mal­is­mo no cabe en el ideario filosó­fi­co de este emblemáti­co establec­imien­to hotele­ro del pequeño país de los Piri­neos. Sen­tir esa calidez nada más traspasar la puer­ta gira­to­ria y dis­fru­tar de la visión de una dis­tin­gui­da dec­o­ración muy ingle­sa, a base de mue­bles nobles de madera oscu­ra, de grandes corti­nas con cuer­po, escul­turas académi­cas, jar­rones dora­dos y de cristal tal­la­do, alfom­bras mul­l­i­das del dis­eñador Paul Smith que inci­tan a pis­ar­las suave y del­i­cada­mente, piano de cola de col­or ébano bril­lante que invi­ta a dis­fru­tar­lo, larga mesa de cen­tro con jar­rones en difer­entes medi­das y ador­nadas con flo­res que se dis­putan nues­tra aten­ción con su pale­ta cromáti­ca en blan­co y lila alter­nan­do con velas de aspec­to níveo,  pare­des empa­peladas en col­ores claros, sil­las tapizadas en tonos clási­cos, sofás tipo chéster y sil­lones en piel que con­vi­dan a dis­fru­tar de sus asien­tos en los espa­cios comunes con una taza de humeante café y copa de un buen Arma­gnac que nos impreg­ne con sus aro­mas volátiles per­fuma­dos de madera mien­tras esper­amos pacien­te­mente un ir o venir para prac­ticar el shop­ping por las calles andor­ranas o pasear por cualquiera de sus mon­tañas que enam­oran. Un tra­galuz cen­tral que inun­da de clar­i­dad cen­i­tal el lumi­noso patio cen­tral y alrede­dor del cual piv­otan las habita­ciones para los hués­pedes en los pisos supe­ri­ores. Un gran reloj suizo con la impre­sión de la ciu­dad de Genève en su esfera blan­ca, con maquinar­ia a la vista, mar­ca el despi­ada­do e inex­orable paso del tiem­po hacien­do las veces de indi­cador de la hora y de cabecera de la recep­ción del hotel. Todos estos ele­men­tos le apor­tan iden­ti­dad y carác­ter regio jun­to con los cuadros de inspiración tradi­cional cre­an­do una atmós­fera cál­i­da y acogedora.

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Inte­ri­or del restau­rante Plaza en el Hotel Plaza. Foto gen­tileza del mis­mo hotel.

Las 90 habita­ciones de este hotel de 5 estrel­las, 47 son suites, están dec­o­radas sigu­ien­do la mis­ma línea estéti­ca cita­da ante­ri­or­mente, y están prepradas para facil­i­tar tan­to una escapa­da cor­ta o una larga estancia, para pare­jas, famil­ias (niños gratis com­par­tien­do habitación con 2 adul­tos) o de nego­cios. Cuida­do sur­tido de ameni­ties en las habita­ciones. Dispone asimis­mo de gim­na­sio, sauna, y spa para rela­jarse en su cir­cuito de aguas y dejarse mimar por manos exper­tas en la zona de masajes. Salas para reuniones o con­gre­sos ale­ja­dos del mun­danal rui­do. Las estancias de los pisos más altos dis­fru­tan de priv­i­le­giadas vis­tas al mar de teja­dos y tam­bién a las escarpadas mon­tañas que se pueden divis­ar des­de su estratég­i­ca situación, en la zona más com­er­cial de Andor­ra, es otro atrac­ti­vo más de este establec­imien­to hotelero.

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salmón mari­na­do con wasabi y bolas de melón Cantaloup

El capí­tu­lo gas­tronómi­co está rep­re­sen­ta­do por la coci­na de autor del Restau­rante Plaza en el primer piso, dirigi­do por el acred­i­ta­do chef Ser­gi Jerón­i­mo con amplia expe­ri­en­cia en restau­rantes de recono­ci­do pres­ti­gio como los parisi­nos La Tour d’Ar­gent o Le Grand Vefour y el suizo La Sauliere entre otros. En la ofer­ta enológ­i­ca tam­poco se que­da atrás con una bue­na rep­re­sentación de vinos españoles, inter­na­cionales y tam­bién las pocas bode­gas andor­ranas. Del menú degustación desta­co el salmón mari­na­do con wasabi y refres­cante bola de melón Can­taloup como aper­i­ti­vo. De entrante alca­chofas braseadas con un ligero per­fume ahu­ma­do y lan­gosti­no. Estas dos primeras degusta­ciones armo­nizadas con cava Juvé & Camps brut nature reser­va de la famil­ia. El sigu­iente pla­to fue foiegras con man­zana y reduc­ción de opor­to mari­da­do con Escol, un vino de altura, de 1.190 met­ros, a par­tir de uva ries­ling de cul­ti­vo ecológi­co en las mon­tañas andor­ranas. Un vino con aro­mas de piña y fru­tas como el agua­cate, el man­go y la fru­ta de la pasión. Rape con ris­sot­to de azafrán, sal­sa de marisco y cru­jientes tiras de nabos. Para la carne un deli­cioso Tocat de l’ala de la D.O. Empordà elab­o­ra­do con uva sam­só, gar­nacha y syrah para casar con una espaldita de cabri­to deshue­sa­da, zumo de cerezas y laca­do con miel. Para finalizar, un mousse de toffee.

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Vino de altura (vi d’alça­da) Escol. Andorra

Tam­bién se puede optar por una comi­da más infor­mal en la Cafetería Plaza de la plan­ta baja abier­to a todo el mun­do, tan­to si están hospeda­dos como no, además de ten­er un ser­vi­cio de té/café muy cuida­do, coctel­ería y wine bar durante toda la jornada.

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Tar­ta de fre­sa en la Cafetería Plaza.

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