ELANIO alza el vuelo en FERRATUS: nace un nuevo blanco en Ribera (en tierra de tintos) con alma libre y luz propia

Una nue­va ela­bo­ra­ción naci­da de Albi­llo Mayor pro­ce­den­te de viñe­do joven. Un blan­co fres­co, des­en­fa­da­do y lumi­no­so, pen­sa­do para dis­fru­tar sin arti­fi­cios y mos­trar la mira­da más libre de la bode­ga.

FERRATUS alza el vue­lo con ELANIO 2025, un nue­vo blan­co que suma una voz más joven, fres­ca y direc­ta al uni­ver­so de la bode­ga. Una pro­pues­ta naci­da en Ribe­ra para dis­fru­tar con natu­ra­li­dad, sin arti­fi­cios, y para expre­sar una cara más lige­ra, libre y lumi­no­sa de la Albi­llo Mayor.

Con este lan­za­mien­to, la bode­ga com­ple­ta su gama de blan­cos y pro­po­ne dos lec­tu­ras dis­tin­tas de la varie­dad. Por un lado, FERRATUS BLANCO, una ela­bo­ra­ción más par­ti­cu­lar y com­ple­ja, pro­ce­den­te de viña vie­ja; por otro, este nue­vo vino, naci­do de viñe­do joven, que bus­ca una expre­sión más des­en­fa­da­da, acce­si­ble y pen­sa­da para el dis­fru­te coti­diano.

Su nom­bre pro­ce­de de un ave de silue­ta ele­gan­te y vue­lo lige­ro, sím­bo­lo de liber­tad, agi­li­dad y mira­da pre­ci­sa sobre el pai­sa­je. Esa ima­gen mar­ca tam­bién el carác­ter de este blan­co: sutil, ver­sá­til, fres­co y lumi­no­so, con una ele­gan­cia natu­ral y una for­ma más espon­tá­nea de mirar Ribe­ra.

La uva se cul­ti­va en su mayo­ría en el Pago de Vale­ra, en el entorno de La Horra y Roa, en Bur­gos, don­de la bode­ga posee un viñe­do joven plan­ta­do por ella mis­ma. Sus sue­los, con arci­lla en pro­fun­di­dad, super­fi­cie cal­cá­rea, pre­sen­cia de car­bo­na­tos y mate­ria­les alu­via­les de la vega del Due­ro, apor­tan dre­na­je, ten­sión y equi­li­brio.

En el cam­po se tra­ba­ja con una viti­cul­tu­ra res­pe­tuo­sa, sin adi­ción de abo­nos mine­ra­les, her­bi­ci­das ni insec­ti­ci­das, bus­can­do pre­ser­var la auten­ti­ci­dad del pai­sa­je y obte­ner una expre­sión lim­pia del ori­gen. La ven­di­mia se rea­li­za de for­ma manual, en cajas de 14 kilos, con selec­ción en mesa.

En bode­ga, este blan­co se ela­bo­ra con mace­ra­ción peli­cu­lar a 8 ºCdu­ran­te 12–24 horas, segui­da de pren­sa­do y des­fan­ga­do natu­ral. La fer­men­ta­ción tie­ne lugar en depó­si­tos de ace­ro inoxi­da­ble con lías finas, con el obje­ti­vo de con­ser­var la fres­cu­ra, la tex­tu­ra y la deli­ca­de­za varie­tal. El resul­ta­do es un vino de 13% vol., pen­sa­do para ser­vir­se entre 6 y 8 ºC.

ELANIO es un blan­co infor­mal en el mejor sen­ti­do de la pala­bra: ele­gan­te, direc­to y con­tem­po­rá­neo. Un vino para abrir al sol, com­par­tir sin pri­sa y dis­fru­tar de una copa fres­ca, sin­ce­ra y con per­so­na­li­dad.

ELANIO 2025 está dis­po­ni­ble en for­ma­to 750 ml, con un PVP reco­men­da­do de 11€. Al tra­tar­se de su pri­me­ra aña­da, la pro­duc­ción está limi­ta­da a 3.900 bote­llas.

NOTA DE CATA

• Color ama­ri­llo paja muy páli­do, con deli­ca­dos refle­jos ver­do­sos que evo­can su juven­tud. Lim­pio, bri­llan­te y trans­lú­ci­do, con una lumi­no­si­dad muy atrac­ti­va en copa.

• Nariz sutil y ele­gan­te, don­de la fru­ta apa­re­ce deli­ca­da­men­te inte­gra­da en un con­jun­to armó­ni­co. Se apre­cian finas notas de fru­ta blan­ca fres­ca, pera de agua, piel de man­za­na y un sutil recuer­do de melo­co­tón blan­co, envuel­tas en mati­ces flo­ra­les de rosa blan­ca, flor de almen­dro y man­za­ni­lla sil­ves­tre, con un ele­gan­te fon­do bal­sá­mi­co y de hier­bas de cam­po.

• Entra­da sua­ve y redon­da, con aci­dez bien inte­gra­da y fres­ca. Boca equi­li­bra­da, armó­ni­ca y sedo­sa. Final lige­ra­men­te amar­go, pro­pio de la varie­dad, lim­pio y per­sis­ten­te.

MARIDAJE Y MOMENTO DE CONSUMO

ELANIO es un blan­co pen­sa­do, ante todo, para el ape­ri­ti­vo y para esos momen­tos de dis­fru­te infor­mal en los que ape­te­ce una copa fres­ca, ele­gan­te y sin com­pli­ca­cio­nes.

Por su per­fil sutil y sedo­so, fun­cio­na espe­cial­men­te bien con sopas frías y cre­mas blan­cas sua­ves, como ajo­blan­co, vichys­soi­se o ela­bo­ra­cio­nes de almen­dra y ver­du­ras de tem­po­ra­da. Tam­bién acom­pa­ña con natu­ra­li­dad pro­duc­tos del mar como la gam­ba blan­ca de Huel­va, el maris­co a la plan­cha y el pes­ca­di­to fri­to, des­de ace­días, pes­ca­di­lla o cho­pi­tos has­ta sepia y cala­ma­res.

Su deli­ca­de­za lo hace muy ver­sá­til con que­sos fres­cos y de pas­ta blan­da, así como con embu­ti­dos finos sin pimen­tón, como mor­ta­de­la de Bolo­nia, fuet, jamón de York o jamón de Par­ma. En coci­na sen­ci­lla, encuen­tra una armo­nía ama­ble con car­nes sua­ves como pollo, pavo o ter­ne­ra en ela­bo­ra­cio­nes lige­ras.

En cla­ve dul­ce, pue­de sor­pren­der con cho­co­la­te blan­co y pos­tres cre­mo­sos, como hela­dos de vai­ni­lla, galle­ta Lotus o coo­kies & cream, don­de su fres­cu­ra equi­li­bra la untuo­si­dad y el dul­zor.