Las nuevas añadas de los vinos de la colección Antología Miquel Torres. Los vinos más emblemáticos de la Familia Torres

Famil­ia Tor­res, que des­de hace 150 años elab­o­ra vinos de gran reconocimien­to nacional e inter­na­cional, pre­sen­tó a pren­sa espe­cial­iza­da el pasa­do 21 de sep­tiem­bre, las nuevas añadas de los vinos más icóni­cos de esta bode­ga familiar. 

Loa cin­co vinos de la colec­ción Antología Miguel Torres

Los vinos que com­po­nen esta selec­ta colec­ción Antología Miguel Tor­res del 2020 son: Mil­man­da 2017, Mas La Plana 2016, Reser­va Real 2016, Grans Muralles 2016 y la nue­va incor­po­ración a esta exclu­si­va selec­ción de Mas de la Rosa 2017. Estos vinos se car­ac­ter­i­zan por su elab­o­ración cuida­da, proce­dentes de viñas ecológ­i­cas y con una per­son­al­i­dad propia que rep­re­sen­ta al ter­ri­to­rio, el paisaje al cual pertenecen y a la uva que ha servi­do de base. 

Miquel Tor­res Maczassek es la quin­ta gen­eración de Famil­ia Tor­res que cumple 150 años en este 2020

Miquel Torres Maczassek hablando en la presenteación
Miquel Tor­res Maczassek 

Miquel Tor­res Maczassek, quin­ta gen­eración de Famil­ia Tor­res que cumple 150 años en este 2020, fue el encar­ga­do de explicar uno a uno los vinos de la colec­ción Antología, y lo que rep­re­sen­tan cada uno de ellos para la Famil­ia Tor­res, y que se resumen en sus pal­abras: “son vinos naci­dos en viñas sin­gu­lares, fin­cas históri­c­as o elab­o­ra­dos con var­iedades recu­per­adas”. A su lado estu­vo acom­paña­do de Josep Sabarich, direc­tor téc­ni­co, que se encar­gó de detal­lar las car­ac­terís­ti­cas tan­to de las uvas, del sue­lo y de la cli­ma­tología de los años en cuestión. Ele­men­tos que dan carác­ter a cada uno de los vinos porque cada año es difer­ente al otro. 

Josep Sabarich explicando las características técnicas de los vinos Antología Miguel Torres
Josep Sabarich

Los vinos de la Con­ca de Barberà

Mil­man­da 2017 en la DO Con­ca de Bar­berà está lig­a­da a la recu­peración del castil­lo de Mil­man­da por Famil­ia Tor­res, ya que for­mó parte en la Edad Media de la ruta de castil­los que servían de cobi­jo a los cris­tianos en los tiem­pos de la Recon­quista. Se cul­ti­va la uva chardon­nay en sue­lo de car­bon­a­to cál­ci­co con gran capaci­dad para reten­er agua, y que por ser fres­cos suavizan los rig­ores calurosos del cli­ma mediterráneo. 

Grans Muralles 2016 de la DO Con­ca de Bar­berà, se elab­o­ra a par­tir de las uvas gar­nacha, car­iñe­na, monas­trell, y las var­iedades recu­per­adas gar­ró y querol. El nom­bre de este vino hace ref­er­en­cia a las mural­las que pro­tegían el Monas­te­rio de Poblet de las guer­ras y mer­ce­nar­ios de épocas pretéri­tas. En la actu­al­i­dad se pueden apre­ciar ese gran muro jun­to a las viñas de Famil­ia Tor­res como recuer­do de su pasa­do defen­si­vo. Grans Muralles 2016 está situ­a­do entre los 50 mejores vinos del mun­do según los pre­mios Decanter con 97 pun­tos. Reval­i­da por segun­do año con­sec­u­ti­vo el títu­lo de “Best in Show” en el may­or cer­ta­men inter­na­cional de vinos y que se ha cel­e­bra­do en la cap­i­tal del Táme­sis. Es uno de los 4 vinos españoles en con­seguir la máx­i­ma dis­tin­ción entre las 16.500 ref­er­en­cias de todo el mundo. 

Los vinos más emblemáti­cos en el Penedès

Mas La Plana 2016 en la DO Penedès es un mono­va­ri­etal de caber­net sauvi­gnon. Su vino ante­cesor Gran Coro­nas Eti­que­ta Negra 1970 supu­so pon­er una pica en Flan­des, mejor dicho en París, ya que en las Olimpiadas del vino de 1979 cel­e­bradas en la cap­i­tal del Sena, con­sti­tuyó un antes y un después al con­seguir impon­erse al resto de vinos galos que com­petían en este pres­ti­gioso con­cur­so orga­ni­za­do por la revista Gault Mil­lau, destruyen­do el mito imper­ante de la época de que la uva caber­net sauvi­gnon sola­mente se desar­rol­la­ba cor­rec­ta­mente en Bur­deos. En la fin­ca que se cul­ti­va este vino mar­avil­loso se están real­izan­do acciones para aumen­tar la bio­di­ver­si­tad con un corre­dor biológi­co, cubier­ta veg­e­tal, insec­tario, trac­tor eléc­tri­co, labran­za a cabal­lo, zona para las tan ben­efi­ciosas abe­jas, etc. Este vino pasa por bar­ri­c­as de roble francés nuevas durante 18 meses. 

Reser­va Real 2016 de la DO Penedès. Se elab­o­ra con los mejores raci­mos de caber­net sauvi­gnon, caber­net franc y mer­lot de la viña Les Arnes que son sola­mente 4 hec­táreas. Este exclu­si­vo vino nació en 1995 coin­ci­di­en­do con la visi­ta real a la bode­ga coin­ci­di­en­do con el 125 aniversario. 

El vino icono del Priorat

Mas de la Rosa 2017 de la DOQ Pri­o­rat. Se elab­o­ra con las uvas car­iñe­na y gar­nacha proce­dente de una históri­ca fin­ca en Por­rera, recien­te­mente propiedad de la Famil­ia Tor­res. Viñas con más de 80 años plan­tadas en sola­mente 1,86 hec­táreas hace que sea un vino de edi­ción muy lim­i­ta­da. Se con­ser­va den­tro de la fin­ca la casa dónde se hacía el vino antiguamente. 

Proyec­tos y objetivos

Tras la pre­sentación el Sr. Miquel Tor­res explicó los nuevos proyec­tos de la bode­ga como plan­tar viña en El Tossal, en la zona más alta del Pri­o­rat porque han encon­tra­do ves­ti­gios de que aquí se hacía vino antigua­mente. Los obje­tivos para la próx­i­ma déca­da son la reduc­ción de un 55% de la emsiones de CO2 por botel­la con respec­to al 2008, colab­o­ran­do con los provee­dores para que sigan este camino, insta­lación de foto­voltaica, caldera de bio­masa, arqui­tec­tura bio­climáti­ca, mejo­ra del ais­lamien­to y la efi­cien­cia energéti­ca, proyec­to de refor­estación, etc. Obje­tivos muy ambi­ciosos pero que son posi­bles, si quer­e­mos con­seguir un mun­do mucho más sostenible. 

Famil­ia Tor­res es miem­bro de la exclu­si­va aso­ciación Pri­mum Famil­i­ae, for­ma­da por 12 famil­ias de vitic­ul­tores que lle­van más de 100 años elab­o­ran­do pres­ti­giosos vinos. Además es la fun­dado­ra de la Inter­na­tion­al Winer­ies for Cli­mate Action, fomen­tan­do la ped­a­gogía de la descar­bonización del sector. 

Más infor­ma­ción de Famil­ia Tor­res en su web https://www.torres.es/es/somos/la-familia

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La Familia Torres ha presentado las nuevas añadas Antología: Milmanda, Mas La Plana, Reserva Real, Grans Muralles y Perpetual

A car­go del Sr. Miquel Tor­res Maczassek, y en uno de los ele­gante espa­cios del Hotel Arts se pre­sen­tó el 18 de febrero de 2019, las nuevas añadas Antología de los vinos más rep­re­sen­ta­tivos de la Famil­ia Tor­res. La mar­ca de vino más admi­ra­da del mun­do y de la mano de la quin­ta gen­eración de esta famil­ia ded­i­ca­da por com­ple­to en cuer­po y alma a la elab­o­ración de vinos de pres­ti­gio, explicó uno a uno sus 5 vinos insignia de la casa, los que reco­gen el esfuer­zo y la ded­i­cación de esta famil­ia de bodegueros, la heren­cia que se remon­ta a  1870 como bodegueros unien­do tradi­ción e inno­vación en la elab­o­ración, siem­pre onde­an­do la ban­dera del máx­i­mo respeto al medio ambi­ente, y como vitic­ul­tores se tiene con­stan­cia históri­ca que data de 1678. Esta larga his­to­ria como vitic­ul­tores y bodegueros les per­mite ser miem­bro de Pri­mum Famil­i­ae Vini, la aso­ciación que inte­gra 12 de las famil­ias cen­te­nar­ias elab­o­rado­ras de vino más rep­utadas de Europa.

Si el Sr. Miguel A. Tor­res, 4ª gen­eración, rev­olu­cionó el mun­do del vino con la intro­duc­ción de la foránea uva caber­net sauvi­gnon en España, y el tiem­po le dió la razón con su recono­ci­do y pre­mi­a­do inter­na­cional­mente Mas La Plana, hoy en día su hijo Miguel, cogien­do el tes­ti­go a su padre, se ha vol­ca­do en la filosofía de elab­o­ración de vinos proce­dentes de viñas sin­gu­lares, con his­to­ria y en la pro­celosa recu­peración de var­iedades ances­trales cata­lanas, españo­las y chile­nas, con­tabi­lizan­do un total de 56 uvas rescatadas del olvi­do. Un proyec­to com­pli­ca­do pero que está comen­zan­do a dar sus resul­ta­dos con vinos úni­cos. Avan­za­do a su tiem­po esta recu­peración va unido a medi­das como el uso de energías ren­ov­ables, vehícu­los sostenibles y otras medi­das de efi­cien­cia energéti­ca que con­tribuya a reducir las emi­siones de CO2, has­ta con­seguir una dis­min­u­ción del 28% des­de que adop­taron estas com­pro­meti­das decisiones.

Nuevas añadas de vinos Antología de la Familia Torres

Nuevas añadas de vinos Antología de la Famil­ia Torres

 

Mil­man­da 2016

Estas viñas que pertenecen a la D.O. Con­ca de Bar­berà, están situ­adas jun­to al castil­lo pala­cio de Mil­man­da que rep­re­sen­tan 1.000 años de his­to­ria. Com­pra­da en los años “80” por el Sr. Miguel A. donde plan­tó la uva chardon­nay pen­san­do en el tipo de tier­ra por la gran capaci­dad de reten­ción de agua que le ayu­da a aguan­tar todo el seco ver­a­no y por la teoría de que si los mon­jes cis­ter­ciens­es planta­ban en Bor­goña esta var­iedad jun­to a sus monas­te­rios, esta­ba con­ven­ci­do de que ellos la plan­taron en su momen­to. Recogi­do a mano sus raci­mos y selec­cio­nan­do los mejores, el vino enve­jece durante 6 meses y después toda la cri­an­za en con­tac­to con las levaduras en depósi­tos durante 10 meses real­izan­do per­iódi­cos “bâton­nages” para acu­men­tar el contacto.

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Mil­man­da. Fotografía gen­tileza de Famil­ia Torres

 

Mas La Plana 2015

Recoge la heren­cia del “Gran Coro­nas Eti­que­ta Negra” que con­sigu­ió el reconocimien­to inter­na­cional,  para sor­pre­sa de todos, al ganar a los mejores vinos france­ses en las Olimpiadas del vino de París de 1979. El Sr. Miguel A. (4ª gen­eración) quería demostrar al mun­do que en España se hacían grandes vinos y para ello usó la Caber­net Sauvi­gnon a regaña­di­entes de su padre (3ª gen­eración) y de esta man­era con­sigu­ió que los vinos españoles fuer­an respeta­dos por los críti­cos y la  comu­nidad inter­na­cional. Se elab­o­ra den­tro de la D.O. Penedès con los mejores raci­mos selec­ciona­dos a mano. Después de la fer­mentación en depósi­tos de acero inox­id­able pasa 18 meses reposan­do en bar­ri­c­as de rob­les francés nue­vo (85%) de Tronçais y Nevers.

 

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Mas La Plana. Fotografía gen­tileza de la Famil­ia Torres

 

Reser­va Real 2015

Se elab­o­ra con uva proce­dente de una fin­ca de 4 hec­táreas con sue­lo de pizarra muy tro­cea­do, y de var­iedades plan­tadas de caber­net sauvi­gnon, mer­lot y caber­net franc. Pertenece a la D.O. Penedès. Enve­jece en bar­ri­c­as nuevas de roble francés nue­vo durante 18 meses.

Grans Muralles 2015

Debe su nom­bre a las mural­las que pro­tegían el monas­te­rio de Poblet de las guer­ras y de los mer­ce­nar­ios. La seña de iden­ti­dad per­son­al­iza­da de los vinos que aquí se elab­o­ran provienen de su sue­lo de pizarra y de las var­iedades plan­tadas: car­iñe­na, gar­nacha, monas­trell y las recu­per­adas querol y gar­ró. Por su local­ización pertenece a la D.O. Con­ca de Bar­berà.

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Grans Muralles. Fotografía gen­tileza de Famil­ia Torres

 

Per­pet­u­al 2016

Elab­o­ra­do con viñas de más de 75 años de edad de var­iedades car­iñe­na y gar­nacha en la DOQ Pri­o­rat. Sue­los de pizarra con baja capaci­dad de reten­ción de agua le aca­ban de dar su impronta per­son­al. De pequeñas parce­las pertenecientes a vitic­ul­tores de la zona y que se cul­ti­van en las pro­nun­ci­adas laderas. Es el claro hom­e­na­je al vino de guar­da del Pri­o­rat que aguan­ta per­fec­ta­mente el paso del tiempo.

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Per­pet­u­al. Fotografía gen­tileza de Famil­ia Torres

 

© 2019 José María Toro. All rights reserved.

 

 

 

 

Cavas 10 d’Abril en El Petit Celler

El pasa­do jueves 20 de abril, El Petit Celler (Beethoven 8, Barcelona) sigu­ien­do su intere­sante y atrac­ti­va prop­ues­ta de catas y activi­dades rela­cionadas con el mun­do del vino y el cava, se encar­gó de traer a la ciu­dad con­dal a 10 d’Abril, una joven pero sabia bode­ga proce­dente de Sant Llorenç d’Hortons, munici­pio situ­a­do en el Alt Penedès, Barcelona. Como por su ori­gen se puede cole­gir, pertenecen a la D.O. Penedès así como a la D.O. Cava.

La D.O. Penedès, situ­a­da entre la cordillera Pre­li­toral y las lla­nuras de la cos­ta mediter­ránea, se car­ac­ter­i­za por una gran riqueza en micro­cli­mas debido a su prox­im­i­dad litoral y a su alti­tud. Con un cli­ma mediter­rá­neo, la zona del Penedès Marí­ti­mo (Baix Penedès y Gar­raf) es más tem­pla­da por la influ­en­cia y prox­im­i­dad del mar, mien­tras  que el Penedès Supe­ri­or (Alt Penedès, Alt Camp, Anoia y Baix Llo­bre­gat) con más pre­cip­ita­ciones, pre­sen­ta  may­or difer­en­cia entre tem­per­at­uras máx­i­mas y mín­i­mas. El Penedès Cen­tral (Alt Penedès) es la sín­te­sis de ambos microclimas.

En cuan­to a sus vinos, la D.O. Penedès se car­ac­ter­i­za por la uti­lización de una vas­ta var­iedad de uva como son el xarel·lo, la par­el­la­da o el macabeo, entre otras, en blan­cos, y el mer­lot, el ull de lle­bre o la monas­trell en tin­tos.

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Cavas y vinos de 10 d’Abril

Cavas 10 d’Abril  da una vuelta de tuer­ca a los vinos y cavas de esta D.O. y, man­te­nien­do sus orí­genes, se cen­tra en la elab­o­ración de unos cal­dos de autor con per­son­al­i­dad propia. Para ello, apues­ta por una agri­cul­tura ecológ­i­ca y una elab­o­ración arte­sanal que garan­ti­zan mat­ices úni­cos y difer­entes en cada línea de producto.

Jaume Raven­tós y Javier Hernán­dez, cabezas vis­i­bles de 10 d’Abril, fueron los encar­ga­dos de expon­er los sigu­ientes vinos y cavas:

  • Vino blan­co Cál­i­da (20% mus­cat y 80% gewürz­tramin­er): Elab­o­ra­do a par­tir de una vendimia noc­tur­na para una madu­ración a baja tem­per­atu­ra de la uva, Cál­i­da se mues­tra ante los ojos con un tono áureo, de inten­si­dad media y con pince­ladas ver­dosas. En nar­iz, ofrece aro­mas prin­ci­pal­mente flo­rales como el jazmín o la rosa, jun­to con toques de melo­cotón. En boca, no es tan goloso como a pri­ori se podría esper­ar, sino que hace gala de esa acidez propia del Penedés. Sedoso y fres­co, per­siste larga­mente en el pal­adar. Acom­pañaría de for­ma ide­al a platos de marisco, ensal­adas y pesca­dos. Se puede decir que Cál­i­da es un vino que trans­mite cal­ma, la cal­ma de la noche campestre del Penedés.
  • Vino blan­co Picu Picu EM8 (Emma 8) (100% xarel·lo): Proce­dente de viñas de unos 50 años, este mono­va­ri­etal se cul­ti­va de for­ma ecológ­i­ca a 300 met­ros de alti­tud en sue­lo cal­cáreo y pedregoso. Si bien su fer­mentación tiene lugar en tan­ques de acero inox­id­able, es el paso por bar­ri­c­as nuevas de cas­taño el que le apor­ta esos sutiles toques bal­sámi­cos, pero, y gra­cias al no abusar de la madera, sin perder los aro­mas esen­ciales del xarel·lo. Con un col­or amar­il­lo cer­cano al dora­do mate, indi­ca que fiel al tipo de agri­cul­tura que prac­ti­can en 10 d’Abril, no se han aña­di­do clar­i­f­i­cantes ni se ha pro­ce­di­do a fil­tra­ciones. Los aro­mas vari­etales fres­cos como el albari­coque jun­to con grá­ciles notas de cri­an­za en cas­taño como ahu­ma­dos o vainil­la, fon­dos tosta­dos y otros mat­ices dul­ces se bat­en en due­lo en las fos­as nasales, mien­tras que su paso por boca es ancho y estruc­tura­do, fres­co, pero con toques áci­dos resul­ta­do del beso de la madera cas­taña. Picu Picu EM8 se tra­ta de un vino pecu­liar, que huye de la indifer­en­cia y del xarel·lo joven, casan­do de man­era ópti­ma con gran var­iedad de platos de la coci­na de prox­im­i­dad mediter­ránea como arro­ces, xaton­adas o esqueix­adas.
  • Cava Reser­va Clos de l’Albert (40% macabeo, 40% xarel·lo y 20% par­el­la­da): Fer­men­ta­do en dos tiem­pos, una primera fer­mentación de las tres var­iedades por sep­a­ra­do en acero inox­id­able con levaduras autóc­tonas del Penedés, y una segun­da en botel­la a tem­per­atu­ra con­stante de 14 y 15°C, Clos de l’Albert se tra­ta de un cava hon­ra­do, en el que se ha bus­ca­do el con­trol y el equi­lib­rio en el car­bóni­co. Ofrece un col­or amar­il­lo con refle­jos dora­dos y una bur­bu­ja ele­gante, fina y per­sis­tente. En nar­iz, la man­zana Gold­en y la verde son las pro­tag­o­nistas jun­to a deriva­dos de su cri­an­za como la almen­dra tosta­da. En el pal­adar, pre­sume de un muy buen equi­lib­rio en el que no hay exce­sos de acidez. Con toques de pastel­ería en el post gus­to y un pun­to lác­ti­co nada abu­si­vo, es exce­lente como aper­i­ti­vo y como paje de pesca­dos, mariscos y carnes blancas.
  • Cava Gran Reser­va Ter­rers de Cal Bayés (40% macabeo, 50% xarel·lo y 40% par­el­la­da): Un brut nature lle­va­do al límite. Sus tres var­iedades se fer­men­tan por sep­a­ra­do per­mi­tien­do al xarel·lo man­ten­er sus aro­mas pri­mar­ios y mejo­rar las car­ac­terís­ti­cas espumantes y a la macabeo apor­tar un per­fil aromáti­co inten­so y com­ple­jo que da ese per­fume tan dis­tin­ti­vo. El col­or, en gran parte debido a esta últi­ma var­iedad, es de un amar­il­lo tosta­do con una bur­bu­ja fina y de desprendimien­to lento. En nar­iz, fru­tas al horno y con­fi­tadas inspi­ran paisajes fres­cos y rús­ti­cos mien­tras que su paso por boca es equi­li­bra­do y suave, seco pero dulce, per­sis­tente y largo. Se tra­ta de un cava para ser toma­do de prin­ci­pio a fin, des­de el aper­i­ti­vo has­ta los postres.

Cava Gran Reserva Terrers de Cal Bagés

Cava Gran Reser­va Ter­rers de Cal Bayés

  • Cava Gran Reser­va Masia Les Forques (100% xarel·lo): Una exce­len­cia proce­dente de viñe­dos viejos situ­a­dos en sue­los de nat­u­raleza cal­cárea en pleno corazón del Penedés. Con una pro­duc­tivi­dad muy baja, todas las viñas se cul­ti­van sin her­bi­ci­das ni insec­ti­ci­das respetan­do así la bio­di­ver­si­dad y el medio ambi­ente. La fer­mentación de la fru­ta se lle­va a cabo en inox­id­able a muy baja tem­per­atu­ra. Tras esta fer­mentación, se deja cer­ca de 12 días en lías de xarel·lo para pasar a otra fer­mentación a base de una levadu­ra de la famil­ia y otra impor­ta­da de Cham­pagne que le otor­ga un toque difer­en­cial a la ulte­ri­or cri­an­za. Este Gran Reser­va mues­tra un tono amar­il­lo paji­zo con refle­jos dora­dos, con rosario de bur­bu­jas finas, per­sis­tentes y lentas. Tan­to en nar­iz como en boca, se com­por­ta de man­era sim­i­lar: notas cre­mosas de fru­ta madu­ra y vainil­la con­viv­en con fon­dos tosta­dos y un com­ple­jo ahu­ma­do que deno­ta una larga cri­an­za. Es pre­cisa­mente este ahu­ma­do tan espe­cial e inten­so el que hace de Masia Les Forques un cava con una capaci­dad inher­ente para difer­en­cia­rse del resto. Caviares, pesca­dos salsea­d­os, carnes y que­sos cura­dos se sen­tirán orgul­losos de ser acom­paña­dos por este cava.
  • Vino tin­to Picu Picu 9 (85% mer­lot y 15% ull de lle­bre): Cri­a­do en bar­ri­c­as de roble francés y pos­te­ri­or­mente en botel­la, es un tin­to en el que se ha bus­ca­do sobreto­do la fres­cu­ra y la ligereza. De un atrac­ti­vo rojo bril­lante pero sin exce­so de col­or, Picu Picu 9 recuer­da a bosque, a jar­dines de jazmín y a tosta­dos. En boca, se mues­tra joven pero sin olvi­dar su cri­an­za en bar­ri­ca que le apor­ta esos mat­ices de vainil­la y de fru­tos sec­os, mien­tras que la pos­te­ri­or en botel­la le hace ser un vino ligero y estruc­tura­do. Picu Picu 9 se tra­ta de un vino ver­sátil, apropi­a­do para acom­pañar carnes, segun­dos platos e inclu­so para el copeo puro y duro (error, el copeo nun­ca es duro), que nació de una nue­va expe­ri­en­cia y que tiene pin­ta de per­du­rar en el mun­do vinícola.

Vino tinto Picu Picu número 9

Vin­to tin­to Picu Picu nº 9

10 d’Abril se reivin­di­can como unos hace­dores espe­ciales, con­cien­ci­a­dos con el carác­ter que tiene que poseer un vino o un cava del Penedès al mis­mo tiem­po que se rigen por unos prin­ci­p­ios en los que pri­man el respeto al medio ambi­ente y la sin­gu­lar­i­dad de la propia bode­ga. En pal­abras de Jaume, «se coopera con payeses para ade­cuar la viña vie­ja a la final­i­dad de la bode­ga», y ese propósi­to no es otro que el de sor­pren­der, ilu­sion­ar y crear unas altas expec­ta­ti­vas que, con el tiem­po, cumplirán.

Más infor­ma­ción de la bode­ga en Cavas 10 d’Abril Para saber más del catál­o­go de ref­er­en­cias así como de las activi­dades futuras de la vinote­ca orga­ni­zado­ra en El Petit Celler  del Car­rer Beethoven, 8 Barcelona 08021 Telé­fono 932 008 260

© 2017 Aarón González. All rights reserved.

Cata de Cavas y Vinos de Castillo Perelada

El pasa­do 8 de mar­zo, el emblemáti­co Hotel W Barcelona, fue el esce­nario per­fec­to para la extra­or­di­nar­ia pre­sentación y cata de cavas y vinos del Grup Per­al­a­da (D.O. Empordà) a manos de Ale­jan­dro Rodríguez.

Hablar de los cal­dos del Castil­lo de Pere­la­da es hablar de his­to­ria, de tradi­ción famil­iar y de arte.

Si bien la elab­o­ración de vinos en dicho enclave data de la Edad Media, no sería has­ta 1923   en el que Miquel Mateu, políti­co, apa­sion­a­do del arte y la cul­tura, e hijo del que fuera cofun­dador de His­pano-Suiza Damián Mateu, com­prara el con­jun­to mon­u­men­tal del Castil­lo de Pere­la­da para con­ver­tir­lo en un ref­er­ente artís­ti­co y, por supuesto, para revi­talizar una impor­tante tradi­ción vitiv­iní­co­la pre­sente en la zona del Empordà.

En 1972, Arturo Suqué, yer­no de Miquel Mateu, lid­er­aría una trans­for­ma­ción enfo­ca­da en la cal­i­dad y en la meta de hac­er de Pere­la­da una de las más pres­ti­giosas bode­gas del país. A parte, jun­to a su esposa Car­men Mateu, inau­gu­raría el recono­ci­do inter­na­cional­mente Fes­ti­val del Castell de Pere­la­da por el que han pasa­do infinidad de grandes artis­tas y músicos.

Hoy en día, Javier Suqué Mateu se encar­ga de diri­gir el rum­bo de este gran navío apo­s­tan­do por vinos de cal­i­dad, plan­tan­do y adquirien­do nuevos viñe­dos y enfa­ti­zan­do la impor­tan­cia del I+D medi­ante una con­stante inves­ti­gación en tier­ras ampur­dane­sas con la final­i­dad de aprovechar esas cual­i­dades geofísi­cas y cli­ma­tológ­i­cas que ofrece este ter­ri­to­rio tan ama­do por Sal­vador Dalí.

En cuan­to a la D.O. Empordà, se car­ac­ter­i­za por una het­ero­genei­dad en la tier­ra en la que pri­man la tex­tu­ra arenosa y la pobreza en mate­ria orgáni­ca. Sue­len ser sue­los áci­dos que se sitúan des­de el niv­el del mar has­ta una altura cer­cana a los 260 met­ros. El cli­ma dis­fru­ta del vien­to de tra­mon­tana, que con­tribuye de man­era acti­va a la bue­na salud de las viñas. Con invier­nos suaves y ver­a­nos calurosos pero tem­pla­dos por el Mediter­rá­neo, la tem­per­atu­ra se sitúa entre los 14 y los 16°C, per­mi­tien­do el cul­ti­vo de var­iedades de ciclo medio y largo. Ref­er­ente a los viñe­dos, son de antigua implantación, si bien en los últi­mos años se ha ido ren­o­van­do para adop­tar cier­tos cam­bios vari­etales. Las uvas que pre­dom­i­nan son prin­ci­pal­mente car­iñe­na y gar­nacha negra en tin­tos, y gar­nacha blan­ca y roja jun­to a  macabeo en blancos.

vinos y cavas de Castillo de Perelada

Para esta cata se pre­sen­taron los sigu­ientes cavas y vinos:

-Cava Stars Touch of Rosé 2014 (90% gar­nacha y 10% pinot noir): sien­do un hom­e­na­je a todas esas estrel­las que han pasa­do y pasarán por el Fes­ti­val Castell de Pere­la­da, este cava elab­o­ra­do a par­tir de uvas selec­cionadas bajo la D.O. Cava, ofrece un col­or páli­do y rosáceo, así como finas bur­bu­jas con for­ma­ción de coro­na. Mod­er­no y agrad­able, se mues­tra muy flo­ral en boca, seco, pero con vida áci­da. La pres­en­cia de fru­ta blan­ca es más que notable.

-Només Gar­natxa Blan­ca 2016 (100% gar­nacha blan­ca): con uvas proce­dentes de viñe­dos de entre cin­cuen­ta y sesen­ta años situ­a­dos en la fin­ca Pont de Molins, se obtiene este mono­va­ri­etal com­ple­jo y con alma de man­zana. A la vista, pre­sen­ta un col­or amar­il­lo páli­do con ligeros toques ver­dosos. En boca ofrece cier­to amar­gor y un gran recor­ri­do. Un claro ejem­p­lo de lo que es un vino con personalidad.

-Col­lec­tion Blanc 2015 (64% chardon­nay y 63% sauvi­gnon blanc): este joven de cabel­lo rubio bril­lante, rebelde e inten­so debe bue­na parte de su per­son­al­i­dad a un 5% de chardon­nay que durante el 2015 vivió inten­sa­mente en bar­ri­ca de aca­cia, adquirien­do un ligero y pecu­liar toque de madera que se sumaría a un per­fume de fru­tas dul­ces y trop­i­cales. En boca es redon­do y fres­co, con un ligero pun­to carbónico.

-Fin­ca Espol­la 2012 (50% syrah, 30% monas­trell, 8% caber­net sauvi­gnon, 6% gar­nacha y 6% sam­só): con una exten­sión de 21 hec­táreas, Fin­ca Espol­la se sitúa en Les Alberes, cer­ca de los Piri­neos, y tiene como prin­ci­pal car­ac­terís­ti­ca un sue­lo negro, áci­do y pizarroso. Este leal escud­ero de las carnes “cor­tas” (pies, car­rilleras…) desta­ca por un col­or rojo rubí de capa alta. Encon­tramos abun­dantes aro­mas de fru­tas rojas, así como a bal­sámi­cos. En boca es ele­gante y con una acidez propia de la tier­ra de la que procede.

-Fin­ca Malaveï­na 2013 (46% mer­lot, 21% caber­net sauvi­gnon, 12% caber­net franc, 11% syrah y 10% gar­nacha): uno de los buques insignia de Pere­la­da, esta «bue­na veci­na» nace de 19 hec­táreas de arcil­la rojiza y de can­tos roda­dos. Mues­tra en su ros­tro un bel­lo col­or rojo cereza y desprende un aro­ma a fru­tos negros con toques tosta­dos. Sus besos son redon­dos, carnosos, casi cre­mosos, y lig­era­mente áci­dos, son besos que per­du­ran. Esta veci­na enve­je­cerá, por supuesto, pero lo hará de la mejor for­ma, enam­oran­do de nuevo.

-Aires de Gar­bet 2013 (100% gar­nacha): De una con­jun­ción dada por el Mediter­rá­neo, la calidez del sol, la tra­mon­tana y el sue­lo pizarroso de la fin­ca Gar­bet surge este esplen­di­do tin­to pla­ga­do de recuer­dos a hier­bas mediter­ráneas, bal­sámi­cos, tor­refac­tos, min­erales y fru­tos rojos. Pre­sen­ta unos tani­nos maduros y sedosos, así como un paso por boca agrad­able y exten­so. Igual que Fin­ca Malaveï­na, pre­sen­ta un enve­jec­imien­to con buen potencial.

-Cava Gran Claus­tro 2012 (45% pinot noir, 45% chardon­nay y 10% xarel·lo): elab­o­ra­do arte­sanal­mente, se cri­a­ba en su ori­gen en las bode­gas del claus­tro situ­a­do jun­to al Castil­lo Pere­la­da. Se tra­ta de un cava bas­tante acham­pana­do, de apari­en­cia col­or amar­il­lo paja con refle­jos ver­dosos y bril­lantes. Su bur­bu­ja es fina y con­tin­ua, y su sabor, seco y suave, deja ves­ti­gios afrutados.

© 2017 Aarón González. All rights reserved 

Restaurante El Caldero y Taberna Murciana

El tradi­cional caldero, para preparar un buen arroz, ocu­pa un lugar priv­i­le­gia­do en el inte­ri­or de este madrileño restau­rante, emba­jador de la gas­tronomía y de los ali­men­tos mur­cianos des­de 1973 en Madrid. Fun­da­do por Anto­nio Valero, hace más de 40 años, la nos­tal­gia de su tier­ra, de sus pro­duc­tos, tan­to de la huer­ta como del Mar Mediter­rá­neo que baña sus costas, le ani­mó a empren­der un nego­cio de restau­ración que diera de com­er a su famil­ia, a sus paisanos y a todo aquél que año­rase este priv­i­le­gia­do ter­ri­to­rio de España.

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Inte­ri­or del Restau­rante. Fotografía gen­tileza del Restau­rante El Caldero

Des­de entonces, y sem­anal­mente recibe mate­ria pri­ma de altísi­ma cal­i­dad para servir platos del rec­etario tradi­cional elab­o­ra­do con mucho car­iño y siem­pre a fuego lento. De aquél primer restau­rante en la cén­tri­ca calle de Huer­tas, del Bar­rio de Las Letras,  la famil­ia Valero ha abier­to una taber­na, en Trav­es­ía de Téllez cer­ca de la Estación de Atocha, dónde se sir­ven los mis­mos pro­duc­tos pero en un for­ma­to más infor­mal. El tes­ti­go lo han toma­do ya sus hijos Alfre­do y Ser­gio que están al frente de ambos negocios.

El pla­to más pop­u­lar y deman­da­do es por supuesto el arroz al caldero, servi­do en el tradi­cional trípode y que se elab­o­ra según la antigua rec­eta marinera, con ajo, tomate, ñoras y pesca­do del Mar Menor. Den­tro del elen­co de arro­ces son destaca­bles: a ban­da, el ciego, con ver­duras de la huer­ta, con cos­til­lar de cha­to mur­ciano (cer­do autóctono de esta región que feliz­mente está en pro­ce­so de recu­peración y que estu­vo a pun­to de su extin­ción por meros intere­ses com­er­ciales sin val­o­rar la cal­i­dad de su carne) o con boni­to del Mediter­rá­neo y gam­bas entre otros.

Platos tam­bién de la zona como el zarangol­lo (es una frita­da de cal­abaza, cebol­la y tomate prin­ci­pal­mente) mur­ciano con gam­ba roja, cara­coles a la men­ta, dora­da a la sal del Mar Menor y los papara­jotes como postre típico.

La car­ta de vinos está muy cuida­da con expli­ca­ciones detal­ladas de la proce­den­cia y fichas de cata para su selec­ción. Espe­cial­mente destaca­ble dos vinos elab­o­ra­dos exclu­si­va­mente para El Caldero: AV 100% Monas­trell, un tin­to de Bode­gas Casa Castil­lo de la DO Jumil­la y que su nom­bre responde a las ini­ciales del fun­dador de este restau­rante, rindién­dole hom­e­na­je con este guiño.  En blan­co tienen Sara Valero, elab­o­ra­do con uva verde­jo, de Bode­gas Señorío de Bara­hon­da de la D.O. Yecla y que recibe el nom­bre de una de sus nietas de la pro­fun­da admiración que tiene por su famil­ia como pun­to de apoyo.

Platos degus­ta­dos:

Ensal­a­da Murciana.

Habitas tier­nas a la Huer­tana, que se desha­cen en la boca

Pulpo asa­do al esti­lo Murciano

Alca­chofas al ajo Cabañil.

Zarangol­lo Mur­ciano con gam­bas, a base cebol­la, tomate, huevo.

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Zarangol­lo mur­ciano con gam­bas rojas. Fotografía gen­tileza de Restau­rante El Caldero

Arroz Cha­to y Arroz al caldero (ali­oli nor­mal, de ñora y de ajete)

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Arroz al caldero. Fotografía gen­tileza de Restau­rante El Caldero

Papara­jotes, que son un postre típi­co de la huer­ta mur­ciana hechos con hojas de limonero recu­bier­tas con una masa hecha bási­ca­mente con hari­na y hue­vo que se fríen y se espolvore­an con azú­car en pol­vo y canela.

Restau­rante El Caldero Calle Huer­tas, 15 Madrid Telé­fono 914 295 044

Taber­na Mur­ciana Trav­es­ía de Téllez, 2 Madrid Telé­fono 914 295 044

© 2016 José María Toro. All rights reserved

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