Dominik Huber presentó en Barcelona el proyecto Terroir sense Fronteres y las nuevas añadas de Terroir al Límit

En unos de los espa­cios de la tien­da bar­ce­lo­ne­sa espe­cia­li­za­da en vinos, El Petit Celler, Domi­nik Huber hizo la pre­sen­ta­ción del pro­yec­to de vinos Terroir Sen­se Fron­te­res en el Mon­tsant y de las nue­vas aña­das de Terroir al Límit del Prio­rat.

En una ani­ma­da con­ver­sa­ción Domi­nik Huber, ale­mán natu­ral de Bavie­ra, con­tó su his­to­ria per­so­nal de como lle­gó al Prio­rat hace ya más de 20 años con dos ideas cla­ras: mejo­rar su domi­nio del cas­te­llano, y ampliar cono­ci­mien­tos del mun­do viní­co­la. A par­tir de aquí su meticu­losi­dad y cons­tan­cia le lle­vó a domi­nar sus dos obje­ti­vos, tan­to nues­tro idio­ma y como el del mun­do del vino, has­ta el pun­to de con­se­guir los lau­re­les con sus 100 pun­tos Par­ker en su vino Les Man­yes 2016. Aun­que reco­no­ció que su pro­pó­si­to últi­mo es que todos sus vinos alcan­cen el podio viní­co­la.

Los vinos que a él le gus­tan y que son los que ela­bo­ra, se ale­jan del exce­so de madu­ra­ción y del gus­to aña­di­do de la made­ra, quie­re un vino sin maqui­lla­je, que dé paso a la expre­sión del terroir. Y tie­ne su expli­ca­ción ya que su fe en la bio­di­ná­mi­ca le hace res­pe­tar la natu­ra­le­za, y por tan­to quie­re que ese mara­vi­llo­so pai­sa­je medi­te­rrá­neo que le rodea se vea refle­ja­do en sus vinos.

Sus vinos son para dis­fru­tar y para unir­los a una bue­na gas­tro­no­mía, por­que no entien­de la bebi­da sin la comi­da. Su leit­mo­tiv es con­se­guir que los clien­tes que com­pran, y obvia­men­te beben su vino, se emo­cio­nen y for­men par­te de una expe­rien­cia con la gas­tro­no­mía como él cuan­do lo está ela­bo­ran­do.

Con los vinos de la Deno­mi­na­ción de Ori­gen Mon­tsant, Terroir sen­se Fron­te­res, en el nom­bre que le ha pues­to a la bode­ga nos lo está dicien­do todo, es su decla­ra­ción de inten­cio­nes, sigue explo­ran­do la expre­sión del terru­ño, del terroir que dirían los fran­ce­ses, obvia com­ple­ta­men­te la made­ra y abo­ga por el ace­ro, el cemen­to y/o el ánfo­ra para obte­ner vinos fres­cos, direc­tos, de mar­ca­da aci­dez y menor gra­dua­ción alcohó­li­ca que lo que con­si­gue en la veci­na DO del Prio­rat.

Las nue­vas aña­das de Terroir al Límit

  • Terra de Cuques Blanc 2017. Vi de terra viva. De viñas de 25 a 30 años de anti­güe­dad. Se ela­bo­ra con 90% de Pedro Xime­nez y 10% de mos­ca­tel de Ale­jan­dría.
  • Terra de Cuques Negre 2017. Vi de terra viva. De viñas entre 25 y 40 años de anti­güe­dad. Se ela­bo­ra con cari­ñe­na y gar­na­cha a par­tes igua­les.
  • Pedra de Guix 2016. Vi de cos­ter. De viñas vie­jas entre 50 y 80 años de edad. Varie­da­des: PX, maca­beo y gar­na­cha blan­ca a par­tes igua­les.
  • Arbos­sar 2017. Vi de cos­ter. Viñas con 110 años. Mono­va­rie­tal de cari­ñe­na.
  • Dits del Terra 2017. Vi de cos­ter. Viñas con 85 años de anti­güe­dad. Cari­ñe­na 100%.
  • Les Man­yes 2017. Vi de altu­ra. Viñas con 55 años y situa­das a 800 metros de alti­tud. Mono­va­rie­tal de gar­na­cha.
  • Les Tos­ses 2017. Vi de altu­ra. Viñas sobre 80 años y plan­ta­das a 600 metros de alti­tud. Cari­ñe­na 100%.
botellas de vino de Terroir al Límit

Vinos de Terroir al Límit

Terroir Sen­se Fron­te­res

  • Terroir Sen­se Fron­te­res Bri­sat 2018. Viñas entre 15 y 35 años. Varie­da­des gar­na­cha blan­ca 75%, maca­beo 25%.
  • Terroir Sen­se Fron­te­res Negre 2018. Viñas de edad entre 15 y 35 años. Varie­da­des 75% gar­na­cha y 25 % cari­ñe­na.
  • Vèr­te­bra de la Figue­ra 2018. Viñas entre 40 y 80 años y altu­ra del viñe­do de 600 metros. Mono­va­rie­tal de gar­na­cha negra, tam­bién cono­ci­da en la zona como “gar­na­cha fina”.
  • Guix Ver­mell Negre 2017. Viñas de 45 años y la altu­ra del viñe­do 800 metros. Úni­ca­men­te 100% gar­na­cha negra.
botellas de vino de Terroir Sense Fronteres

Vinos de Terroir Sen­se Fron­te­res

Más infor­ma­ción de los vinos en la web de Terroir Sen­se Fron­te­res y en Terroir Al Límit

La cata del siglo en Tribut by El Petit Celler de Barcelona rinde homenaje a tres centurias de grandes vinos históricos

Un paseo por el tiem­po a lo lar­go de tres siglos de la mano de gran­des vinos que se guar­dan en la memo­ria más poé­ti­ca y hedo­nis­ta. Comen­zan­do en el siglo XIX y con­cre­ta­men­te en 1830 con PX Alvear Sole­ra pasan­do de pun­ti­llas por el siglo XX con Clos de l’O­bac en 1993 y para fina­li­zar en el actual siglo XXI, en el año 2011, con Mil­man­da de la Fami­lia Torres. Un reco­rri­do por los ava­ta­res de la his­to­ria de la huma­ni­dad que estos vinos han sido tes­ti­gos mudos de todo lo acon­te­ci­do en este tiem­po. Cata diri­gi­da y comen­ta­da por Sebas­tià Lozano, pro­pie­ta­rio y  alma mater de El Petit Celler.

La Cata del Siglo en Tribut by El Petit Celler

La Cata del Siglo en Tri­but by El Petit Celler

 

El PX Alvear Sole­ra 1830 pue­de vana­glo­riar­se que es ante­rior a la pla­ga de la filo­xe­ra que ata­có a las viñas espa­ño­las en la déca­da de 1870. Por otro lado, repre­sen­ta a un año con­vul­so en Euro­pa con su revo­lu­ción bur­gue­sa o libe­ral tam­bién lla­ma­da, y el cua­dro tan­tas veces admi­ra­do y soco­rri­do de “La liber­tad guian­do al pue­blo” de Dela­croix. Vol­vien­do al vino que nos ocu­pa, esta sole­ra es la más anti­gua de Alvear, y reco­ge toda la influen­cia de los rayos del astro rey con­cen­tra­do en una copa, una vez pasi­fi­ca­da la uva Pedro Ximé­nez al sol, ofre­cien­do una alta con­cen­tra­ción de azú­ca­res y 15 gra­dos alcohó­li­cos como el que no quie­re la cosa. Bode­gas Alvear está den­tro de la DO Mon­ti­lla Mori­les, y es la deca­na de las bode­gas en Anda­lu­cía ya que data de 1729, ela­bo­ra ese vino siguien­do los pasos de la crian­za oxi­da­ti­va, por el sis­te­ma tra­di­cio­nal de sole­ras y cria­de­ras pro­pias del Mar­co de Jerez, acu­mu­lan­do aña­das his­tó­ri­cas y sacan­do muy poca can­ti­dad cada año. Color mag­né­ti­ca­men­te negro que atrae casi de la mis­ma for­ma e inten­si­dad que un agu­je­ro negro del espa­cio y her­mo­sos ribe­tes cao­bas. Notas de uvas pasas, dáti­les, miel y cacao. Me lo pue­do ima­gi­nar en una sobre­me­sa lar­ga con una selec­ción de cho­co­la­tes y una bue­na com­pa­ñía para con­ver­sar. Vino que no se comer­cia­li­za y que tie­ne un pre­cio, de 275 euros, ridí­cu­la­men­te bajo para todo lo que repre­sen­ta.

PX Alvear Solera 1830

PX Alvear Sole­ra 1830

 

Un solo repre­sen­tan­te del siglo XX y tenía que ser muy rele­van­te para esta cata del siglo: Clos de L’O­bac 1993. Año mal­di­to, eco­nó­mi­ca­men­te hablan­do, por­que se ini­ció una rece­sión en Espa­ña, y de esta cri­sis poca gen­te se acuer­da ¡Qué poca memo­ria his­tó­ri­ca tene­mos! Venía­mos de vivir exul­tan­tes los Jue­gos Olím­pi­cos de Bar­ce­lo­na y la Expo­si­ción Uni­ver­sal de Sevi­lla, gran­des moto­res de nues­tra rique­za y que fue entrar en este año y parar­se de gol­pe como si les fal­ta­se la ener­gía que los movía. Con­si­de­ra­do uno de los prio­ra­tos más valo­ra­dos a nivel inter­na­cio­nal, esta aña­da en con­cre­to es muy difí­cil de encon­trar. Este vino repre­sen­ta el esfuer­zo de dos soña­do­res Car­les Pas­tra­na y Mario­na Jar­que que a fina­les de los años seten­ta cre­ye­ron en el gran poten­cial de esta zona y que el tiem­po les dió la razón. Pre­cio 2.990 euros.

Clos de L'Obac

Clos de L’O­bac 1993

 

Ya entra­do en el siglo XXI el pri­mer vino cata­do fue Barón de Chi­rel 2006, el pre­cur­sor de los vinos moder­nos de Rio­ja que en 1986 rom­pió una lan­za por aca­bar con los cáno­nes esta­ble­ci­dos en la DOCa Rio­ja. Ela­bo­ra­do a par­tes igua­les con uva tem­pra­ni­llo y caber­net sau­vin­gnon fue acep­ta­do excep­cio­nal­men­te por el Con­se­jo Regu­la­dor como vino expe­ri­men­tal ya que la forá­nea caber­net sau­vig­non no es una varie­dad auto­ri­za­da en esta DO. La bode­gue­ra Mar­qués de Ris­cal, la mis­ma del emble­má­ti­co e icó­ni­co edi­fi­cio van­guar­dis­ta dise­ña­do por el arqui­tec­to Frank Gehry, sólo ela­bo­ra este vino, ya un clá­si­co, en las gran­des aña­das. Aro­mas de cue­ros has­ta apa­re­cer fru­ta negra y roja. Pre­cio 75 euros. 

Barón de Chirel

Barón de Chi­rel 2006

 

Vega Sici­lia Úni­co 2007, de la bode­ga míti­ca de la DO Ribe­ra del Due­ro, fun­da­da en 1864 se con­vir­tió en leyen­da cuan­do en 1915 las bote­llas de esa aña­da se rega­la­ron a ami­gos y aris­tó­cra­tas creán­do­se el halo de exclu­si­vo por­que el res­to de mor­ta­les no podían com­prar­lo. Los pre­mios con­se­gui­dos le fue­ron dan­do alas al ima­gi­na­rio colec­ti­vo sobre este vino, otor­gán­do­le el títu­lo de vino de cul­to.  A títu­lo de recor­da­to­rio, la aña­da de 1970 con­si­guió la con­si­de­ra­ción de mejor vino de Espa­ña de todos los tiem­pos. Aro­mas a fru­ta pasi­fi­ca­da y en boca exce­len­te tex­tu­ra. Pre­cio 450 euros.

Vega Sicilia Único 2007

Vega Sici­lia Úni­co 2007

 

Mil­ma­da 2011 de la Fami­lia Torres en la DO Con­ca de Bar­be­rà, pro­ce­de de unas viñas plan­ta­das en 1980 y ela­bo­ra­do como en la zona de Bor­go­ña y dán­do­le el tra­ta­mien­to que se mere­ce así como su per­ti­nen­te enve­je­ci­mien­to para con­se­guir que la char­don­nay luz­ca en toda su ele­gan­cia y majes­tuo­si­dad. La viña rodea al cas­ti­llo de Mil­man­da del siglo IX y está situa­do muy cer­ca del Monas­te­rio de Poblet. La Fami­lia Torres tie­ne una gran sen­si­bi­li­dad por recu­pe­rar espa­cios que for­man par­te de nues­tra his­to­ria y es todo un home­na­je a los mon­jes cis­ter­cien­ses que en el siglo XII pro­ce­den­tes de Bor­go­ña plan­ta­ron sus viñas en esta zona, por dos moti­vos prin­ci­pa­les: nece­si­ta­ban vino para la San­ta Misa y por­que era una mane­ra de deli­mi­tar el terri­to­rio cris­tiano del musul­mán en la épo­ca de la Recon­quis­ta de la Penín­su­la Ibé­ri­ca. Aro­mas a alba­ri­co­que y fru­tas exó­ti­cas. En boca a aro­mas lác­ti­cos de man­te­qui­lla. Pre­cio 100 euros.

Milmanda

Mil­man­da 2011

 

El orden de degus­ta­ción fue el siguien­te: Barón de Chi­rel, Mil­man­da, Vega Sici­lia, Clos de L’O­bac, Alvear PX 1830.

Esta cata del siglo se reali­zó en Tri­but by El Petit Celler. Lo que fue­ra en un tiem­po pre­té­ri­to una tien­da de vinos y pro­duc­tos gour­met se trans­for­mó tiem­po atrás en un wine bar expe­rien­ce exclu­si­vo don­de se sir­ven esco­gi­dos vinos de todo el mun­do, los mejo­res de toda Espa­ña, y muy espe­cial­men­te vinos muy bus­ca­dos de colec­cio­nis­ta. Ofre­cen la posi­bi­li­dad de degus­ta­ción a copas, gra­cias al inge­nio­so sis­te­ma de Cora­vin, y que está com­pues­to por un elen­co total de 250 refe­ren­cias, de los cua­les 60 son vinos gene­ro­sos y 20 aña­das del legen­da­rio “Vega Sici­lia”. Dis­po­nen de 12 mode­los de copas dife­ren­tes, entre Rie­del y Zal­to, para lograr toda la expre­si­vi­dad de cada vino. Los pre­cios ven­ta al públi­co son de bode­ga más 6 euros por el des­cor­che si se con­su­me allí. Diver­sos ambien­tes: terra­za exte­rior, terra­za inte­rior, barra para el ver­mut, la tien­da pro­pia­men­te dicha con más de 3.000 refe­ren­cias, la biblio­te­ca, la zona acris­ta­la­da don­de repo­san los vinos de cul­to con con­trol de tem­pe­ra­tu­ra y hume­dad, des­ta­can­do al final una caja fuer­te en desuso que recuer­da la ante­rior ocu­pa­ción de este local, el alma­cén con ese aire de spea­keasy entre cajas de vinos y bebi­das espi­ri­tuo­sas, y el hall con cómo­dos sofás y mesas para pedir tablas de selec­cio­na­dos embu­ti­dos, que­sos y con­ser­vas, en ser­vi­cio de lunes a sába­do a media tar­de. Algu­nas de las ofer­tas Wine Xpe­rien­ce ya pre­pa­ra­das para dis­fru­tar son: “Sé Gene­ro­so”, “Vuel­ta por Cata­lun­ya”, “Vuel­ta por Espa­ña”, “Los 5 Mag­ní­fi­cos”, y la últi­ma “Tri­but” para tocar con los dedos de la mano el cie­lo más hedo­nis­ta. Abier­tos a cual­quier peti­ción, ofre­cen su equi­po de sumi­lle­res para vivir una expe­rien­cia más per­so­na­li­za­da.

Más infor­ma­ción en la web de Tri­but by El Petit Celler Carrer Beetho­ven, 8 08021 Bar­ce­lo­na. Telé­fono 932 008 260.

© 2018 José María Toro. All rights reser­ved.

Cavas 10 d’Abril en El Petit Celler

El pasa­do jue­ves 20 de abril, El Petit Celler (Beetho­ven 8, Bar­ce­lo­na) siguien­do su intere­san­te y atrac­ti­va pro­pues­ta de catas y acti­vi­da­des rela­cio­na­das con el mun­do del vino y el cava, se encar­gó de traer a la ciu­dad con­dal a 10 d’Abril, una joven pero sabia bode­ga pro­ce­den­te de Sant Llo­re­nç d’Hortons, muni­ci­pio situa­do en el Alt Pene­dès, Bar­ce­lo­na. Como por su ori­gen se pue­de cole­gir, per­te­ne­cen a la D.O. Pene­dès así como a la D.O. Cava.

La D.O. Pene­dès, situa­da entre la cor­di­lle­ra Pre­li­to­ral y las lla­nu­ras de la cos­ta medi­te­rrá­nea, se carac­te­ri­za por una gran rique­za en micro­cli­mas debi­do a su pro­xi­mi­dad lito­ral y a su alti­tud. Con un cli­ma medi­te­rrá­neo, la zona del Pene­dès Marí­ti­mo (Baix Pene­dès y Garraf) es más tem­pla­da por la influen­cia y pro­xi­mi­dad del mar, mien­tras  que el Pene­dès Supe­rior (Alt Pene­dès, Alt Camp, Anoia y Baix Llo­bre­gat) con más pre­ci­pi­ta­cio­nes, pre­sen­ta  mayor dife­ren­cia entre tem­pe­ra­tu­ras máxi­mas y míni­mas. El Pene­dès Cen­tral (Alt Pene­dès) es la sín­te­sis de ambos micro­cli­mas.

En cuan­to a sus vinos, la D.O. Pene­dès se carac­te­ri­za por la uti­li­za­ción de una vas­ta varie­dad de uva como son el xarel·lo, la pare­lla­da o el maca­beo, entre otras, en blan­cos, y el mer­lot, el ull de lle­bre o la monas­trell en tin­tos.

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Cavas y vinos de 10 d’A­bril

Cavas 10 d’Abril  da una vuel­ta de tuer­ca a los vinos y cavas de esta D.O. y, man­te­nien­do sus orí­ge­nes, se cen­tra en la ela­bo­ra­ción de unos cal­dos de autor con per­so­na­li­dad pro­pia. Para ello, apues­ta por una agri­cul­tu­ra eco­ló­gi­ca y una ela­bo­ra­ción arte­sa­nal que garan­ti­zan mati­ces úni­cos y dife­ren­tes en cada línea de pro­duc­to.

Jau­me Raven­tós y Javier Her­nán­dez, cabe­zas visi­bles de 10 d’Abril, fue­ron los encar­ga­dos de expo­ner los siguien­tes vinos y cavas:

  • Vino blan­co Cáli­da (20% mus­cat y 80% gewürz­tra­mi­ner): Ela­bo­ra­do a par­tir de una ven­di­mia noc­tur­na para una madu­ra­ción a baja tem­pe­ra­tu­ra de la uva, Cáli­da se mues­tra ante los ojos con un tono áureo, de inten­si­dad media y con pin­ce­la­das ver­do­sas. En nariz, ofre­ce aro­mas prin­ci­pal­men­te flo­ra­les como el jaz­mín o la rosa, jun­to con toques de melo­co­tón. En boca, no es tan golo­so como a prio­ri se podría espe­rar, sino que hace gala de esa aci­dez pro­pia del Pene­dés. Sedo­so y fres­co, per­sis­te lar­ga­men­te en el pala­dar. Acom­pa­ña­ría de for­ma ideal a pla­tos de maris­co, ensa­la­das y pes­ca­dos. Se pue­de decir que Cáli­da es un vino que trans­mi­te cal­ma, la cal­ma de la noche cam­pes­tre del Pene­dés.
  • Vino blan­co Picu Picu EM8 (Emma 8) (100% xarel·lo): Pro­ce­den­te de viñas de unos 50 años, este mono­va­rie­tal se cul­ti­va de for­ma eco­ló­gi­ca a 300 metros de alti­tud en sue­lo cal­cá­reo y pedre­go­so. Si bien su fer­men­ta­ción tie­ne lugar en tan­ques de ace­ro inoxi­da­ble, es el paso por barri­cas nue­vas de cas­ta­ño el que le apor­ta esos suti­les toques bal­sá­mi­cos, pero, y gra­cias al no abu­sar de la made­ra, sin per­der los aro­mas esen­cia­les del xarel·lo. Con un color ama­ri­llo cer­cano al dora­do mate, indi­ca que fiel al tipo de agri­cul­tu­ra que prac­ti­can en 10 d’Abril, no se han aña­di­do cla­ri­fi­can­tes ni se ha pro­ce­di­do a fil­tra­cio­nes. Los aro­mas varie­ta­les fres­cos como el alba­ri­co­que jun­to con grá­ci­les notas de crian­za en cas­ta­ño como ahu­ma­dos o vai­ni­lla, fon­dos tos­ta­dos y otros mati­ces dul­ces se baten en due­lo en las fosas nasa­les, mien­tras que su paso por boca es ancho y estruc­tu­ra­do, fres­co, pero con toques áci­dos resul­ta­do del beso de la made­ra cas­ta­ña. Picu Picu EM8 se tra­ta de un vino pecu­liar, que huye de la indi­fe­ren­cia y del xarel·lo joven, casan­do de mane­ra ópti­ma con gran varie­dad de pla­tos de la coci­na de pro­xi­mi­dad medi­te­rrá­nea como arro­ces, xato­na­das o esquei­xa­das.
  • Cava Reser­va Clos de l’Albert (40% maca­beo, 40% xarel·lo y 20% pare­lla­da): Fer­men­ta­do en dos tiem­pos, una pri­me­ra fer­men­ta­ción de las tres varie­da­des por sepa­ra­do en ace­ro inoxi­da­ble con leva­du­ras autóc­to­nas del Pene­dés, y una segun­da en bote­lla a tem­pe­ra­tu­ra cons­tan­te de 14 y 15°C, Clos de l’Albert se tra­ta de un cava hon­ra­do, en el que se ha bus­ca­do el con­trol y el equi­li­brio en el car­bó­ni­co. Ofre­ce un color ama­ri­llo con refle­jos dora­dos y una bur­bu­ja ele­gan­te, fina y per­sis­ten­te. En nariz, la man­za­na Gol­den y la ver­de son las pro­ta­go­nis­tas jun­to a deri­va­dos de su crian­za como la almen­dra tos­ta­da. En el pala­dar, pre­su­me de un muy buen equi­li­brio en el que no hay exce­sos de aci­dez. Con toques de pas­te­le­ría en el post gus­to y un pun­to lác­ti­co nada abu­si­vo, es exce­len­te como ape­ri­ti­vo y como paje de pes­ca­dos, maris­cos y car­nes blan­cas.
  • Cava Gran Reser­va Terrers de Cal Bayés (40% maca­beo, 50% xarel·lo y 40% pare­lla­da): Un brut natu­re lle­va­do al lími­te. Sus tres varie­da­des se fer­men­tan por sepa­ra­do per­mi­tien­do al xarel·lo man­te­ner sus aro­mas pri­ma­rios y mejo­rar las carac­te­rís­ti­cas espu­man­tes y a la maca­beo apor­tar un per­fil aro­má­ti­co inten­so y com­ple­jo que da ese per­fu­me tan dis­tin­ti­vo. El color, en gran par­te debi­do a esta últi­ma varie­dad, es de un ama­ri­llo tos­ta­do con una bur­bu­ja fina y de des­pren­di­mien­to len­to. En nariz, fru­tas al horno y con­fi­ta­das ins­pi­ran pai­sa­jes fres­cos y rús­ti­cos mien­tras que su paso por boca es equi­li­bra­do y sua­ve, seco pero dul­ce, per­sis­ten­te y lar­go. Se tra­ta de un cava para ser toma­do de prin­ci­pio a fin, des­de el ape­ri­ti­vo has­ta los pos­tres.
Cava Gran Reserva Terrers de Cal Bagés

Cava Gran Reser­va Terrers de Cal Bayés

  • Cava Gran Reser­va Masia Les For­ques (100% xarel·lo): Una exce­len­cia pro­ce­den­te de viñe­dos vie­jos situa­dos en sue­los de natu­ra­le­za cal­cá­rea en pleno cora­zón del Pene­dés. Con una pro­duc­ti­vi­dad muy baja, todas las viñas se cul­ti­van sin her­bi­ci­das ni insec­ti­ci­das res­pe­tan­do así la bio­di­ver­si­dad y el medio ambien­te. La fer­men­ta­ción de la fru­ta se lle­va a cabo en inoxi­da­ble a muy baja tem­pe­ra­tu­ra. Tras esta fer­men­ta­ción, se deja cer­ca de 12 días en lías de xarel·lo para pasar a otra fer­men­ta­ción a base de una leva­du­ra de la fami­lia y otra impor­ta­da de Cham­pag­ne que le otor­ga un toque dife­ren­cial a la ulte­rior crian­za. Este Gran Reser­va mues­tra un tono ama­ri­llo paji­zo con refle­jos dora­dos, con rosa­rio de bur­bu­jas finas, per­sis­ten­tes y len­tas. Tan­to en nariz como en boca, se com­por­ta de mane­ra simi­lar: notas cre­mo­sas de fru­ta madu­ra y vai­ni­lla con­vi­ven con fon­dos tos­ta­dos y un com­ple­jo ahu­ma­do que deno­ta una lar­ga crian­za. Es pre­ci­sa­men­te este ahu­ma­do tan espe­cial e inten­so el que hace de Masia Les For­ques un cava con una capa­ci­dad inhe­ren­te para dife­ren­ciar­se del res­to. Cavia­res, pes­ca­dos sal­sea­dos, car­nes y que­sos cura­dos se sen­ti­rán orgu­llo­sos de ser acom­pa­ña­dos por este cava.
  • Vino tin­to Picu Picu 9 (85% mer­lot y 15% ull de lle­bre): Cria­do en barri­cas de roble fran­cés y pos­te­rior­men­te en bote­lla, es un tin­to en el que se ha bus­ca­do sobre­to­do la fres­cu­ra y la lige­re­za. De un atrac­ti­vo rojo bri­llan­te pero sin exce­so de color, Picu Picu 9 recuer­da a bos­que, a jar­di­nes de jaz­mín y a tos­ta­dos. En boca, se mues­tra joven pero sin olvi­dar su crian­za en barri­ca que le apor­ta esos mati­ces de vai­ni­lla y de fru­tos secos, mien­tras que la pos­te­rior en bote­lla le hace ser un vino lige­ro y estruc­tu­ra­do. Picu Picu 9 se tra­ta de un vino ver­sá­til, apro­pia­do para acom­pa­ñar car­nes, segun­dos pla­tos e inclu­so para el copeo puro y duro (error, el copeo nun­ca es duro), que nació de una nue­va expe­rien­cia y que tie­ne pin­ta de per­du­rar en el mun­do viní­co­la.
Vino tinto Picu Picu número 9

Vin­to tin­to Picu Picu nº 9

10 d’Abril se rei­vin­di­can como unos hace­do­res espe­cia­les, con­cien­cia­dos con el carác­ter que tie­ne que poseer un vino o un cava del Pene­dès al mis­mo tiem­po que se rigen por unos prin­ci­pios en los que pri­man el res­pe­to al medio ambien­te y la sin­gu­la­ri­dad de la pro­pia bode­ga. En pala­bras de Jau­me, «se coope­ra con paye­ses para ade­cuar la viña vie­ja a la fina­li­dad de la bode­ga», y ese pro­pó­si­to no es otro que el de sor­pren­der, ilu­sio­nar y crear unas altas expec­ta­ti­vas que, con el tiem­po, cum­pli­rán.

Más infor­ma­ción de la bode­ga en Cavas 10 d’A­bril Para saber más del catá­lo­go de refe­ren­cias así como de las acti­vi­da­des futu­ras de la vino­te­ca orga­ni­za­do­ra en El Petit Celler  del Carrer Beetho­ven, 8 Bar­ce­lo­na 08021 Telé­fono 932 008 260

© 2017 Aarón Gon­zá­lez. All rights reser­ved.

Cata de Fino y Manzanilla en El Petit Celler de Barcelona

El pasa­do 9 de febre­ro, El Petit Celler ofre­ció la pri­me­ra de una serie de catas y mari­da­jes pro­gra­ma­das para todos los públi­cos y que ten­drán lugar sema­nal­men­te.

Situa­do en la calle Beetho­ven del barrio de Sant Ger­va­si (Bar­ce­lo­na), El Petit Celler es un local que aúna el con­cep­to de tien­da de vinos con el de wine bar. Con un catá­lo­go impre­sio­nan­te que abar­ca des­de vinos a pre­cios ase­qui­bles y fami­lia­res has­ta cal­dos exclu­si­vos como los de Domi­nio de Pin­gus o los super­la­ti­vos de la bode­ga Socié­té Civi­le du Châ­teau Petrus, brin­da al clien­te la posi­bi­li­dad de degus­tar el vino que se desee a pre­cio de tien­da, pero ser­vi­do de una for­ma que nada tie­ne que envi­diar a las mesas más ele­gan­tes de la ciu­dad con­dal.

Esta pri­me­ra cata se ofre­ció de manos de Anto­nio Lopo, repu­tado some­lier, cofun­da­dor de la empre­sa de vinos a medi­da Thun­der­wi­ne­ma­kers, y que, escu­da­do por un rom­pe­co­ra­zo­nes jamón de bello­ta 100% ibé­ri­co Cin­co Jotas cor­ta­do a mano, pre­sen­tó cua­tro vinos de dos deno­mi­na­cio­nes de ori­gen dis­tin­tas: D.O. Man­za­ni­lla-San­lú­car de Barra­me­da y D.O. Jerez, Xérès, Sherry.

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Los 4 vinos cata­dos y pla­to de jamón de bello­ta 100% ibé­ri­co 5J. Un rom­pe­co­ra­zo­nes en toda regla. Foto­gra­fía de Aarón Gon­zá­lez

Ambas DO fir­mes defen­so­res de la uva palo­mino, com­par­ten ras­gos idén­ti­cos en su ela­bo­ra­ción, pero la prin­ci­pal dife­ren­cia se encuen­tra en la loca­li­za­ción geo­grá­fi­ca. La man­za­ni­lla se pro­du­ce en San­lú­car, en el que un micro­cli­ma más sua­ve y húme­do que el jere­zano, gra­cias a la cer­ca­nía del Atlán­ti­co y la pre­sen­cia del Gua­dal­qui­vir y las maris­mas, le con­fie­re al vino un carác­ter más yoda­do. Estas con­di­cio­nes medioam­bien­ta­les hacen que el velo de flor san­lu­que­ño per­ma­nez­ca todo el año y sea lige­ra­men­te más grue­so, sua­vi­zan­do el sabor y otor­gan­do un sutil dora­do en apa­rien­cia, mien­tras que el fino de Jerez, con un velo de flor que des­apa­re­ce por efec­to del calor, se apro­xi­ma a un oro páli­do con un toque más agu­do en nariz.

Los cua­tro vinos que se pre­sen­ta­ron en la cata fue­ron:

-Man­za­ni­lla Maru­ja de Bode­gas Juan Piñe­ro (D.O. Man­za­ni­lla-San­lú­car de Barra­me­da): con una vejez media de más de ocho años, esta man­za­ni­lla san­lu­que­ña pre­sen­ta un color ama­ri­llo dora­do con­se­gui­do por un sis­te­ma muy diná­mi­co que favo­re­ce la lon­ge­vi­dad del velo de flor, y una cata con notas yoda­das y mine­ra­les. Con una per­sis­ten­cia en el pala­dar con­si­de­ra­ble, per­mi­te abra­zar con fuer­za pla­tos de maris­co, pes­ca­do, arro­ces y embu­ti­dos.

-Man­za­ni­lla Pasa­da Maru­ja de Bode­gas Juan Piñe­ro (D.O. Man­za­ni­lla-San­lú­car de Barra­me­da): man­za­ni­lla con una edad media de 20 años, mues­tra un tono áureo y, como su her­ma­na menor, ofre­ce notas yoda­das y un final muy lar­go. Se atis­ban notas de miel y curry. Si bien es ideal que a uno le acom­pa­ñe con un buen gui­so, el momen­to álgi­do para besar a Maru­ja es tras dejar que su sen­sua­li­dad ele­ve la tem­pe­ra­tu­ra para caer en sus more­nos bra­zos anda­lu­ces.

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Los 4 vinos cata­dos. Foto­gra­fía de Aarón Gon­zá­lez

-Fino en Rama Urium (D.O. Jerez, Xérès, Sherry): de crian­za bio­ló­gi­ca bajo velo de flor, a sus cin­co años tie­ne en la ele­gan­cia su leit­mo­tiv. Con un pala­dar eléc­tri­co a la par que sua­ve y seco, deja un retro­gus­to amar­go seme­jan­te a la almen­dra cosa que lo hace muy ade­cua­do para con­su­mir­lo con pes­ca­dos, maris­cos sala­dos y, gra­cias a su baja aci­dez, con gaz­pa­chos y ensa­la­das gene­ro­sas en vina­gre.

-Jerez La Pane­sa de Bode­gas Hidal­go (D.O. Jerez, Xérès, Sherry): ela­bo­ra­do según el méto­do de Cria­de­ros y Sole­ra y de lar­ga crian­za bajo velo de flor, este oro líqui­do, vie­jo y bri­llan­te, sor­pren­de por su sua­vi­dad en boca y por una per­sis­ten­cia lar­guí­si­ma refle­jo de una crian­za bio­ló­gi­ca lle­va­da al lími­te. La madu­rez de la leva­du­ra y el micro­cli­ma en el que se encuen­tra la bode­ga de Emi­lio Hidal­go le apor­tan un carác­ter úni­co, así como aro­mas her­bá­ceos y notas amar­gas en su final. Un rey de reyes ideal para acom­pa­ñar tan­to a ibé­ri­cos como a pla­tos de pes­ca­do, arroz, setas, car­nes blan­cas y maris­co.

El Petit Celler C/ Beetho­ven, 8  Bar­ce­lo­na 08021 Telé­fono: 932008260

© 2017 Aarón Gon­zá­lez. All rights reser­ved 

 

Taller de Gin-tonic Premium 5th Gin en El Petit Celler de Barcelona.

Recien­te­men­te se cele­bró en El Petit Celler de Bar­ce­lo­na un mag­ní­fi­co y didác­ti­co taller de Gin-tonic Pre­mium con el elen­co de gine­brar 5th Gin del gru­po Destil.leries del Mares­me Brands magis­tral­men­te impar­ti­do por Jor­di Boa­da.
Ame­nas expli­ca­cio­nes teó­ri­cas sobre el nove­do­so sis­te­ma de ela­bo­ra­ción que pasa por 3 des­ti­la­cio­nes y que se infu­sio­na con botá­ni­cos y fru­tas has­ta obte­ner ori­gi­na­les y lla­ma­ti­vos colo­res y sabo­res para seguir a con­ti­nua­ción con la degus­ta­ción de las 4 gine­bras dis­po­ni­bles en el mer­ca­do de esta mar­ca de Arenys de Munt. Los nom­bres ele­gi­dos para cada una de ellas son todo un gui­ño a los 4 ele­men­tos bási­cos de la natu­ra­le­za.
La flo­ral 5th Water, de color azul tur­que­sa bri­llan­te e hip­no­ti­zan­te. Aro­mas her­bá­ceos y espe­cia­dos. Muy agra­da­ble en boca que recuer­da a las notas flo­ra­les, domi­nan­do el enebro y el corian­dro. Para acom­pa­ñar con un tar­tar de pes­ca­do o car­ne y ahu­ma­dos.
La golo­sa 5th Fire, indi­ca­da para todos los que rehú­yen del acen­tua­do sabor amar­go. De mag­né­ti­co color rosa, aro­mas en nariz a fru­tas del bos­que, fre­sa y gro­se­lla, con retro­gus­to amar­go de enebro. Para armo­ni­zar con unos bom­bo­nes o inclu­so con un hojal­dre de fru­tas del bos­que obvia­men­te.
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Foto­gra­fía de Alva­ro Quin­ta­na

La cítri­ca 5th Earth, para los incon­di­cio­na­les del limón. De un color ama­ri­llo inten­so, que ya nos pre­dis­po­ne a pen­sar en los aro­mas que escon­de. En boca la aci­dez domi­na con un retro­gus­to de man­da­ri­na dul­ce. Para mari­dar con fri­tu­ras de pes­ca­do para que la aci­dez nos lim­pie la boca tras cada sor­bo.

La 5th Air o gine­bra base, es una Lon­don dry gin muy pura a par­tir de la cual se ela­bo­ra toda la gama. Es la más neu­tra pero a la vez la que da más jue­go. De color trans­pa­ren­te y ribe­tes pla­ta, en nariz aro­mas de enebro y en boca es sua­ve con algu­na nota amar­ga. Per­fec­ta para casar con comi­da japo­ne­sa y maris­co coci­do.

Los pre­cios de esta gama de gine­bra, de ele­gan­te dise­ño, gira en torno a los 20 euros.

BSO Faded el tema del norue­go Alan Wal­ker can­ta­do por la frá­gil voz de Ise­lim Solheim.

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