Bar Costa. Restaurante y coctelería en el barrio del Raval de Barcelona

Que Mane­ro en Ali­can­te nos mar­có un nor­te en la gas­tro­no­mía de nues­tro país con su con­cep­to de “neo­lu­jo y cele­bran­do el arte del buen vivir” está cla­ro y sal­van­do las dis­tan­cias @barcosta.barcelona tie­ne que ser su emba­ja­dor des­de el Raval de Bar­ce­lo­na.

Tie­ne una deco­ra­ción boni­ta, aco­ge­do­ra con cor­ti­nas del techo al sue­lo, pare­des forra­das de made­ra, sofás y sillas tapi­za­das, todo muy armo­nio­so para sen­tir­te a gus­to en su barra alta con tabu­re­tes para dis­fru­tar de su coc­te­le­ría de autor y clá­si­cos de siem­pre. Cru­zan­do esa mag­né­ti­ca barra de la entra­da que invi­ta a que­dar­se y com­par­tir lle­ga­mos a la zona de come­dor con una luz cáli­da y tenue para cenas román­ti­cas o peque­ños gru­pos

Su coci­na medi­te­rrá­nea, de pro­duc­to de tem­po­ra­da, sin colo­ran­tes arti­fi­cia­les (ya me enten­déis) de pla­tos y tapas de toda la vida que nos gus­tan como sus cro­que­tas de jamón o de pollo de corral bien cru­jien­tes por fue­ra y bien cre­mo­sas por den­tro. Las bra­vas del Bar Cos­ta o sus cala­ma­res fres­cos rebo­za­dos. Luis, su chef fir­ma su tor­ti­lla de pata­ta y cebo­lla hecho al momen­to para chu­par­se los dedos. Avi­so para nave­gan­tes: cre­mo­sa no líqui­da! ensa­la­da de moz­za­re­lla de búfa­la, rúcu­la, beren­je­na, toma­te cora­zón de buey con pes­to de ana­car­dos.
Pla­ti­llos como las viei­ras a la plan­cha con sal­sa holan­de­sa de cúr­cu­ma o el tata­ki de ter­ne­ra mari­na­da con espe­cias ára­bes (un gui­ño al barrio)