Santiago Ruiz presenta Loureiro 2025. La expresión más pura de una variedad histórica de O Rosal y el primer vino de la nueva Colección Jardín de Variedades

San­tia­go Ruiz pre­sen­ta Lou­rei­ro 2025, ela­bo­ra­do en edi­ción limi­ta­da a par­tir de una de las uvas autóc­to­nas más deli­ca­das de O Rosal. Un nue­vo vino de esta emble­má­ti­ca bode­ga de la DO Rías Bai­xa que ade­más es el pri­me­ro de la Colec­ción Jar­dín de Varie­da­des.

Jar­dín de Varie­da­des es una colec­ción de mono­va­rie­ta­les que nace con el pro­pó­si­to de explo­rar el espí­ri­tu de San­tia­go Ruiz, vini­fi­can­do por sepa­ra­do cada una de las varie­da­des que for­man par­te de su his­tó­ri­co coupa­ge, para des­cu­brir la expre­sión más pura del terroir de O Rosal. Cada vino reve­la el carác­ter sin­gu­lar de una uva autóc­to­na y la diver­si­dad del viñe­do atlán­ti­co: un jar­dín vivo don­de la varie­dad cuen­ta su pro­pia his­to­ria.

Con Lou­rei­ro 2025, la bode­ga San­tia­go Ruiz ha inau­gu­ra­do la Colec­ción reve­lan­do el carác­ter más flo­ral de San­tia­go Ruiz, des­ple­gan­do en soli­ta­rio su esen­cia de fres­cu­ra vibran­te, suti­les aro­mas flo­ra­les y una ele­gan­cia natu­ral que emo­cio­na. Pro­fun­da­men­te res­pe­tuo­so con el lega­do de San­tia­go Ruiz, el con­si­de­ra­do padre de la DO Rías Bai­xas, el enó­lo­go Che­ma Ure­ta es el res­pon­sa­ble de inter­pre­tar la expre­sión de las varie­da­des autóc­to­nas, bus­can­do siem­pre ese equi­li­brio entre fres­cu­ra, emo­ción y auten­ti­ci­dad. Un Jar­dín de Varie­da­des que hoy se abre con el pri­mer Lou­rei­ro 2025.

El ciclo vege­ta­ti­vo para ela­bo­rar este Lou­rei­ro 2025 nos lle­va a un invierno que fue cáli­do y llu­vio­so, y la pri­ma­ve­ra con­ti­nuó con tem­pe­ra­tu­ras sua­ves y abun­dan­tes pre­ci­pi­ta­cio­nes, gene­ran­do bue­nas reser­vas hídri­cas. El verano, muy seco y con tem­pe­ra­tu­ras excep­cio­nal­men­te altas, mar­có regis­tros his­tó­ri­cos en la deno­mi­na­ción. El lou­rei­ro bro­tó muy bien, sin ape­nas fallos en yemas y bue­na can­ti­dad de raci­mos. Las con­di­cio­nes cli­má­ti­cas favo­re­cie­ron una flo­ra­ción per­fec­ta, sin pre­sen­cia de enfer­me­da­des ni pla­gas. Se reali­zó un des­ho­ja­do y acla­reo tem­prano para ase­gu­rar ven­ti­la­ción y ajus­tar el ren­di­mien­to. La ven­di­mia se reali­zó a prin­ci­pios de sep­tiem­bre. En bode­ga, los mos­tos se mos­tra­ron ele­gan­tes, fra­gan­tes y fres­cos, fiel refle­jo del carác­ter sin­gu­lar de esta varie­dad.

Nota de cata de San­tia­go Ruiz Lou­rei­ro 2025:

A nivel visual es de color ama­ri­llo ali­mo­na­do con iri­sa­cio­nes ver­do­sas. De gran bri­llo y lim­pi­dez. En nariz es tre­men­da­men­te aro­má­ti­co, ele­gan­te y deli­ca­do, con aro­mas de flo­res blan­cas, gar­de­nia y azahar, con agra­da­bles recuer­dos de hier­bas fres­cas atlán­ti­cas y un lige­ro toque bal­sá­mi­co de lau­rel. En boca es deli­ca­do como su nariz, los aro­mas flo­ra­les nos lle­nan el pala­dar y la sen­sa­ción de fres­cu­ra nos acom­pa­ña en un reco­rri­do flui­do y ele­gan­te.

P.V.P.: 20,45 €

San­tia­go Ruiz es la his­to­ria de amor de un hom­bre hacia su fami­lia y su tie­rra. Una bode­ga pio­ne­ra de la Deno­mi­na­ción de Ori­gen Rías Bai­xas que, des­de 1984, ela­bo­ra vinos que refle­jan la esen­cia más pura del pai­sa­je en el que nacen. Here­de­ro de la tra­di­ción viní­co­la fami­liar, en la déca­da de los 80 y ya jubi­la­do, San­tia­go Ruiz deci­dió dedi­car su vida a lo que de ver­dad le emo­cio­na­ba: crear vinos de alta cali­dad ela­bo­ra­dos con las uvas más repre­sen­ta­ti­vas de su región. Des­de enton­ces, cada aña­da ha sido un refle­jo fiel de su espí­ri­tu visio­na­rio. Hoy su lega­do sigue vivo de la mano de Sogra­pe, con más de 44 ha de viñe­do en pro­pie­dad en la sub­zo­na de O Rosal, pre­sen­cia en más de 25 mer­ca­dos y un equi­po pro­fe­sio­nal que bus­ca cap­tu­rar la esen­cia de su crea­dor en cada nue­va cose­cha de los dos vinos de la bode­ga: San­tia­go Ruiz, un vino fres­co, ele­gan­te y com­ple­jo, ela­bo­ra­do con cin­co varie­da­des
autóc­to­nas de la región; y Rosa Ruiz, un mono­va­rie­tal de alba­ri­ño pro­ce­den­te de cepas vie­jas.

Sogra­pè se fun­dó en 1942 por Fer­nan­do Van Zeller Gue­des con el obje­ti­vo de mos­trar la cali­dad de los vinos por­tu­gue­ses al res­to del mun­do. A par­tir de un úni­co viñe­do en el valle del Dou­ro, cen­tra­do en la pro­duc­ción de Mateus Rosé, esta com­pa­ñía se ha vuel­to glo­bal, hacien­do nego­cios en más de 120 mer­ca­dos y en pose­sión de más de 1.600 hec­tá­reas de viñe­dos en Por­tu­gal, Espa­ña, Chi­le, Argen­ti­na y Nue­va Zelan­da. Movi­dos por el pro­pó­si­to de lle­var Amis­tad y Feli­ci­dad a todos aque­llos con quie­nes se rela­cio­na a tra­vés de sus gran­des vinos, camino de éxi­to que vie­ne cons­tru­yen­do des­de hace más de 80 años. Bajo el lide­raz­go de Fer­nan­do da Cunha Gue­des, actual Pre­si­den­te y miem­bro de la ter­ce­ra gene­ra­ción de la fami­lia fun­da­do­ra, la empre­sa líder en Por­tu­gal quie­re difun­dir Sogra­pi­nes por todo el mun­do y afir­mar­se como un cata­li­za­dor de cam­bio posi­ti­vo en la socie­dad, res­pe­tan­do los lími­tes del pla­ne­ta en la cons­truc­ción de un futu­ro más sos­te­ni­ble e inclu­si­vo.

Más infor­ma­ción en la web de San­tia­go Ruiz