Pip: Blog Hedonista ha estado recorriendo Barcelona con tenedor en mano, y el resultado es una semana con más capas que una lasaña regional italiana.
Mara: Exacto. Hoy repasamos cocina vegetal con suscripción, un bistronómico catalán de barrio, un festival gastronómico italiano en el puerto, y alta cocina de sibaritas en Ciutat Vella. Empecemos por la propuesta vegetal que llega directamente a tu puerta.
Cocina vegetal a domicilio: Weilo y la dosis verde sin esfuerzo
Pip: La promesa de Weilo es sencilla y ambiciosa a la vez: que comer más vegetales no dependa de tu energía ni de tu agenda. ¿Cómo resuelven eso en la práctica?
Mara: Con un sistema de suscripción y elaboraciones listas para calentar. El post lo resume así: “la dosis verde necesaria sin la complicación de lavar, cortar y cocinar.”
Pip: O sea, la parte aburrida ya está hecha. Lo que llega a casa son cuatro bandejas de quinientos gramos, alineadas con el Modelo del Plato de Harvard para que los vegetales cubran la mitad de cada comida.
Mara: Los planes van de cuarenta y tres euros al mes por una caja hasta ciento cuarenta y ocho por cuatro, con envío gratuito y un diez por ciento de descuento en el primer pedido. Y detrás del proyecto está la Fundación Dr. Melchor Colet, que apoya la alimentación de colectivos en situación de precariedad.
Pip: Cocina catalana de temporada en un bistronómico con casi veinte años de rodaje: eso es lo que viene ahora.
Embat Bistronomic: veinte años de cocina catalana con producto fresco
Pip: Embat Bistronomic lleva casi dos décadas en el Eixample Dreta haciendo exactamente lo que su nombre sugiere: cocina catalana y mediterránea de producto fresco y de temporada, con técnica contemporánea.
Mara: El post describe su propuesta así: “cocina tradicional catalana y mediterránea de producto fresco y de temporada dándole su toque personal de sabor con las técnicas actuales.” El chef Santi Rebés se formó en el Espai Sucre y trabajó allí antes de abrir este proyecto.
Pip: Eso se nota en el menú: alcachofa a la brasa con yema y oliva negra, tarta tatin de cebolla dulce con gouda madurado, corvina a baja temperatura al estilo thai. Platos que respetan el producto y lo llevan un paso más allá.
Mara: Abre mediodías de martes a domingo y noches de jueves a sábado, con espacio privado para grupos. Una carta de vinos muy escogida completa la propuesta.
Pip: De la cocina de barrio al festival más italiano que ha visto el puerto de Barcelona.
Taste-It: ocho ediciones de Italia en el puerto de Barcelona
Pip: Taste-It es el festival gastronómico de la Cámara de Comercio italiana de Barcelona, y en 2026 celebra su octava edición. La pregunta es qué lo hace distinto de una simple feria de comida.
Mara: La respuesta está en su alcance. El post lo explica: “el visitante podrá disfrutar de más de 20 platos salados y dulces que representan los sabores auténticos de prácticamente todas las 20 regiones que conforman Italia.”
Pip: Veinte regiones en un solo día en la Terminal Grimaldi, con entrada gratuita y platos entre seis y nueve euros. Eso es accesibilidad real.
Mara: Participan trece restauradores con propuestas que van desde los tonnarelli cacio e pepe de Le Cucine Mandarosso hasta los arancini sicilianos de Mizzica, pasando por focaccia de queso, paccheri piccanti con nduja y burrata, y los helados artesanales de DelaCrem.
Pip: Y no es solo comida. Hay talleres de pasta fresca, un bingo musical con premios de los restauradores, la presentación de un libro sobre cultura italiana en Barcelona, y actuaciones en vivo con jazz italiano al caer la tarde.
Mara: También sorteos de viajes a Cerdeña y Baleares, y una zona Kids con la Scuola Italiana di Barcellona. La cita fue el 23 de mayo, de mediodía hasta la una de la madrugada.
Pip: Del puerto al barrio más antiguo de la ciudad, donde Finorri está apostando fuerte por los sibaritas de Ciutat Vella.
Finorri: alta cocina para sibaritas en el corazón de Ciutat Vella
Pip: Finorri nació para quienes, según el propio post, “les gusta la buena mesa, comer bien y beber mejor en un ambiente elegante.” Está junto a la Boqueria, en los bajos del antiguo Hotel Condal, y su diseño lo dice todo: barra alta, cocina abierta, coctelería asesorada por Paradiso.
Mara: El servicio recupera la chaquetilla blanca con galones rojos, y la vitrina expositora muestra con orgullo los productos de temporada: espárragos de Navarra, colmenillas. La carta mezcla clásicos actualizados, como los macarrones Finorri o una crema catalana reconvertida en corte con espuma de moscatel.
Pip: Los calamarcitos rellenos de berenjena, setas y butifarra ecológica de perol suenan a “guiso de mojar pan a discreción.” Eso no es un plato, es una declaración de intenciones.
Mara: Abre todos los días de trece a veintitrés horas y ofrece menús para grupos. Una apuesta clara, como dice el post, por poner en valor Ciutat Vella.
Pip: Cocina vegetal sin complicaciones, bistronómico de barrio con veinte años de raíces, un festival que cabe toda Italia en un muelle, y sibaritas bien atendidos en el casco antiguo.
Mara: La próxima semana, más mesas donde sentarse. Hasta entonces.