Anita’s by The Sea: Deliciosos platos marineros y arroces junto al mar en Barcelona

Vivir en una ciu­dad jun­to al mar es un ver­da­de­ro lujo, por­que pue­des salir de tra­ba­jar e irte a comer a alguno de sus res­tau­ran­tes que están en pri­me­ra línea, bien con tus amis­ta­des, com­pa­ñe­ros de tra­ba­jo, con la fami­lia o con tu pare­ja.

Anita´s by The Sea es un peque­ño oasis, deco­ra­da como una caba­ña mari­ne­ra con gui­ños indus­tria­les fren­te al Medi­te­rrá­neo don­de ade­más se come muy bien pla­tos mari­ne­ros y arro­ces.

Pro­ba­mos en Ani­ta’s by The Sea


Su pla­to de deli­cio­sas zam­bu­ri­ñas
Mini brio­che de anchoas del Can­tá­bri­co y man­te­qui­lla ahu­ma­da. Deli­cio­so con­tras­te de sabo­res y tex­tu­ras
Boca­di­llo de cala­ma­res

Arroz del día como pla­to prin­ci­pal


Para fina­li­zar chee­se­ca­ke de par­me­sano

@anitasbcn Más infor­ma­ción y reser­vas en su web Ani­ta’s by The Sea
📍Pl. De la Rosa dels Vents, 1. Bar­ce­lo­na
☎️ 936 094 900
⏰ de jue­ves a sába­do de 13h a 24h. Domin­gos de 13h a 19h

Restaurante Carballeira: Tradición y Calidad en Barcelona

Des­de 1944 el res­tau­ran­te Car­ba­llei­ra en Bar­ce­lo­na es todo un refe­ren­te.. Por la cali­dad de su pro­duc­to fres­quí­si­mo y de tem­po­ra­da y por su aten­to ser­vi­cio de años de expe­rien­cia en este local y que cono­cen a los clien­tes habi­tua­les ade­más de rea­li­zar per­fec­tos empla­ta­dos en mesa. Muchos de esos clien­tes que fue­ron acom­pa­ña­dos a sus padres aho­ra vie­nen ellos con sus hijos. Segun­da y ter­ce­ras gene­ra­cio­nes de clien­tes fie­les a este res­tau­ran­te que es para obli­ga­to­ria para dis­fru­tar.

Entra­da al Res­tau­ran­te Car­ba­llei­ra

Deco­ra­do como si fue­ra el inte­rior de un bar­co, con sus pare­des de made­ra y ojos de buey, ade­más de foto­gra­fías en blan­co y negro del barrio de la Bar­ce­lo­ne­ta en los años 50 del siglo pasa­do. Nada más cru­zar la puer­ta de entra­da nos reci­be un expo­si­tor con las pie­zas de pes­ca­do que se pesa­rán y se pre­pa­ra­rán para noso­tros en la coci­na a la vis­ta

Expo­si­tor con el pes­ca­do y maris­co fres­quí­si­mo

Son 80 años de tra­di­ción con el mejor pro­duc­to del mar y de la tie­rra. Pes­ca­do y maris­co traí­do a dia­rio des­de Gali­cia, Can­tá­bri­co y el Medi­te­rrá­neo ade­más de pro­duc­to de tem­po­ra­da de la huer­ta y selec­cio­na­das car­nes. Ade­más de espe­cia­li­da­des galle­gas y arro­ces.

El restaurante Carballeira en Barcelona representa tradición y calidad

Muy intere­san­te car­ta de vinos galle­gos, cata­la­nes, con gran­des refe­ren­cias nacio­na­les e inter­na­cio­na­les.

Pla­tos pro­ba­dos que son una bue­na repre­sen­ta­ción de su car­ta del Res­tau­ran­te Car­ba­llei­ra en Bar­ce­lo­na:

Comen­za­mos con un sur­ti­do de maris­co como ape­ri­ti­vo: cama­ro­nes, ostras, cañaí­llas y espec­ta­cu­la­res per­ce­bes.


Los últi­mos espá­rra­gos de Nava­rra que ya se aca­ba la tem­po­ra­da.


Alme­ja mari­ne­ra para mojar pan a dis­cre­ción.


Roda­ba­llo sal­va­je de llo­rar


Impre­sio­nan­te tar­ta de que­so que en Car­ba­llei­ra no se com­par­te, se dis­fru­ta solo


Y un pos­tre tra­di­cio­nal que no pue­den fal­tar como la ore­ja de frai­le bien baña­da en anís. Róm­pe­la y ves cogien­do. Es como un vicio

@carballeira_restaurante
📍Rei­na Cris­ti­na, 3. Bar­ce­lo­na
☎️ 933 101 006
⏰ coci­na inin­te­rrum­pi­da des­de las 13 a las 23h todos los días de la sema­na
Reser­vas des­de la web del Res­tau­ran­te Car­ba­llei­ra
Salo­nes para gru­pos, even­tos fami­lia­res y empre­sa­ria­les. Des­de 10 has­ta 35 per­so­nas. Barra en la entra­da para tomar el ape­ri­ti­vo o comer aquí algo rápi­do.

Ethniko Barcelona. Beach Restaurant & Night Club. El restaurante urbano con todo el sabor de la playa de la Barceloneta

Una de las ven­ta­jas de vivir en la Ciu­dad Con­dal es poder dis­fru­tar de las pla­yas que la bañan a unas cuan­tas para­das de metro. La situa­ción pri­vi­le­gia­da del res­tau­ran­te Eth­ni­ko con vis­tas al fren­te marí­ti­mo lo con­vier­ten en un indis­pen­sa­ble de la res­tau­ra­ción bar­ce­lo­ne­sa, ya sea en hora­rio diurno o noc­turno, alter­nan­do su ambien­te de día más hippy ‑y happy- con el urba­ni­ta bar­ce­lo­nés o bar­ce­lo­ne­sa que des­pués de tra­ba­jar bus­ca una ofer­ta gas­tro­nó­mi­ca des­en­fa­da­da pero con sabor y que ade­más sea salu­da­ble. Y así es su car­ta, con opcio­nes healthy, y que ya se ha con­ver­ti­do en una refe­ren­cia den­tro de la Bar­ce­lo­ne­ta para cual­quier momen­to, por su coci­na non stop todos los días de la sema­na.

Terraza exterior de Ethniko

Terra­za exte­rior de Eth­ni­ko Bar­ce­lo­na

 

Su terra­za exte­rior nos tras­la­da a las más gran­de de las islas Pitiu­sas por su atmós­fe­ra ibi­cen­ca. Des­pués de las cenas con­ti­núa abier­to para el ser­vi­cio de copas has­ta las 6 de la madru­ga­da los fines de sema­na. El inte­rior de Eth­ni­ko une toques tro­pi­ca­les con otros de ins­pi­ra­ción ber­li­ne­sa que le apor­ta mul­ti­cul­tu­ra­li­dad así como su clien­te­la varia­da y cos­mo­po­li­ta que le apor­ta una vibran­te ener­gía, suma­do a la luz y color tan medi­te­rrá­neo que inva­de su inte­rior. La gran barra de la sala prin­ci­pal es el pro­ta­go­nis­ta indis­cu­ti­ble del local con sus impre­sio­nan­tes arcos de 5 metros y una mesa cen­tral que se ele­va a la hora de las copas para con­ver­tir­se cada noche en una impro­vi­sa­da pis­ta de bai­le. En el alti­llo se sitúa la sala Ber­lín con su barra pro­pia. Su deco­ra­ción indus­trial nos tras­la­da a los clubs más cool de la capi­tal ale­ma­na. La zona chill de día se con­vier­te en esce­na­rio por las noches que se ani­man siguien­do el rit­mo de la músi­ca en vivo o de djs pro­mo­vien­do la socia­bi­li­dad real entre copa y copa de su varia­da car­ta de cóc­te­les que se ins­pi­ra en sabo­res esen­cia­les como el café, el ver­mut, la albaha­ca, el agua­ca­te, el pome­lo o el jala­pe­ño. Impres­cin­di­bles son sus fies­tas men­sua­les con Check Point, Las Delin­cuen­tes o Detroit Love (Carl Craig).

Una car­ta actual y moder­na que ofre­ce pro­pues­tas salu­da­bles, vege­ta­ria­nas, vega­nas y tam­bién de bue­nas car­nes y pes­ca­dos. Siem­pre con pro­duc­to de pro­xi­mi­dad, de km.0, y que sean sos­te­ni­bles. Pla­tos de Amé­ri­ca Lati­na com­par­ten pro­ta­go­nis­mo con otros más vis­to­sos de Orien­te.

Pla­tos degus­ta­dos:

  • Gaz­pa­cho de pepino y melón con hela­do de wasa­bi. Refres­can­te para estos días de calor.

Gazpacho de pepino y melón con helado de wasabi

Gaz­pa­cho de pepino y melón con hela­do de wasa­bi

 

  • Tira­mi­sú sala­do: gua­ca­mo­le, que­so con finas hier­bas, beren­je­nas ahu­ma­das y pol­vo de acei­tu­nas. Ori­gi­nal pre­sen­ta­ción de un pla­to dul­ce recon­ver­ti­do en una opción sala­da.

Tiramisú salado

Tira­mi­sú sala­do.

 

  • Colo­ri­do semá­fo­ro de humus: de remo­la­cha, cúr­cu­ma y albaha­ca. Pro­pues­ta de rabio­sa actua­li­dad con mucho color en su pre­sen­ta­ción.

Semáforo de humus

Semá­fo­to de humus

 

  • Car­pac­cio de cala­ba­za a la bra­sa con fre­sa, cham­pi­ño­nes y que­so fres­co. Un jue­go de con­tras­tes de sabo­res, tex­tu­ras y colo­res.

Carpaccio de calabaza

Car­pac­cio de cala­ba­za

 

  • Tier­ní­si­ma bro­che­ta de pul­po.

Brocheta de pulpo

Bro­che­ta de pul­po

 

  • Ensa­la­di­lla rusa con agua­ca­te ahu­ma­do. Un pla­to adic­ti­vo por su per­fu­me de humo y su pues­ta en esce­na delan­te del comen­sal.

Ensaladilla rusa con aguacate ahumado

Ensa­la­di­lla rusa con agua­ca­te ahu­ma­do

 

  • Tata­ki de atún con ensa­la­da de algas.

Tataki de atún

Tata­ki de atún

 

  • Arroz vene­re de maris­co. Esta moda­li­dad ori­gi­na­rio de Chi­na se vuel­ve de un sor­pren­den­te color púr­pu­ra una vez coci­do.

Arroz venere

Arroz vene­re

 

  • Taglia­ta de ter­ne­ra al esti­lo ita­liano con rúcu­la y toma­tes cherry.

Tagliata con rúcula y tomates cherry

Taglia­ta con rúcu­la y toma­tes cherry

 

  • Chee­se­ca­ke de agua­ca­te con piña cola­da. Un pos­tre ideal para los días calu­ro­sos y para aca­bar lige­ro una comi­da copio­sa.

Cheese cake de aguacate con piña colada

Chee­se cake de agua­ca­te con piña cola­da

 

Eth­ni­ko Bar­ce­lo­na. Beach Res­tau­rant & Night Club  Pas­seig de Joan de Bor­bó, 74. 08039 Bar­ce­lo­na. Telé­fono 935 221 977. Hora­rio de domin­go a jue­ves de 11 a 2h y vier­nes y sába­do de 11 a 6h. Direc­to­ra comer­cial: Olga Agui­le­ra con gran­des éxi­tos en sus dife­ren­tes eta­pas por los emble­má­ti­cos loca­les como Sut­ton, Elephant o Dan­za­to­ria.

© 2019 José María Toro. All rights reser­ved

 

Restaurant L’Olivé, un clásico renovado de la restauración barcelonesa que nunca falla

Este cén­tri­co res­tau­ran­te bar­ce­lo­nés acu­mu­la 34 años de expe­rien­cia hacien­do feli­ces a sus clien­tes. Son más de tres déca­das de ser­vi­cio inin­te­rrum­pi­do, excep­to el bre­ve perío­do de cie­rre por la refor­ma, que han apro­ve­cha­do para moder­ni­zar su espa­cio y actua­li­zar pla­tos de la car­ta adap­tán­do­los a los nue­vos tiem­pos, pero sin per­der su esen­cia, como clá­si­co de la esce­na bar­ce­lo­ne­sa de la res­tau­ra­ción que nun­ca falla.

Restaurant L'Olivé

Res­tau­rant L’O­li­vé

 

Para los que habían cono­ci­do el anti­guo L’Olivé les va a gus­tar esta meta­mor­fo­sis, este cam­bio de look, con una deco­ra­ción domi­nan­te por el ver­de oli­va oscu­ro, todo un gui­ño a su nom­bre, que lle­va la fir­ma del estu­dio Láza­ro Rosa-Vio­lán y que en este res­tau­ran­te rom­pe con su per­so­nal esti­lo, y a la vez iden­ti­fi­ca­ble, al que nos tenía tan acos­tum­bra­do. Varias depen­den­cias con­for­man este res­tau­ran­te: la entra­da domi­na­da por su barra para espe­rar a ser sen­ta­do ¡como me gus­ta comen­zar con un cóc­tel! El pasi­llo al come­dor con sus ale­gres mosai­cos del sue­lo que indi­can el camino a seguir, y el mobi­lia­rio en ver­de oscu­ro de esas clá­si­cas coci­nas, con la exce­len­te mate­ria pri­ma a la vis­ta, y detrás, entre los ana­que­les, se pue­de ver la pul­crí­si­ma coci­na en pleno fun­cio­na­mien­to, todo son ine­quí­vo­cas seña­les de que aquí se come bien. Un impres­cin­di­ble horno Jos­per pre­si­de esta sala de ope­ra­cio­nes que es el cora­zón de este res­tau­ran­te. La sala del patio tie­ne ilu­mi­na­ción natu­ral a tra­vés de una cla­ra­bo­ya y sali­da a un jar­dín ver­ti­cal que le otor­ga mucha fres­cu­ra. Jarro­nes y plan­tas rema­tan este esce­na­rio. El salón prin­ci­pal con sus espe­jos que ayu­dan a dar esa sen­sa­ción de ampli­tud y gran­dio­si­dad. Los 4 espa­cios pri­va­dos rodea­dos de arte mag­ni­fi­can esta ele­gan­te expe­rien­cia.

Restaurant L'Olivé

Res­tau­rant L’O­li­vé

 

Un ser­vi­cio impe­ca­ble don­de los vete­ra­nos son men­to­res de los más jóve­nes, diri­gi­do por la aten­ta mira­da de su jefe de sala Albert Alon­so, con muchas tablas acu­mu­la­das.

Restaurant L'Olivé

Res­tau­rant L’O­li­vé

 

La coci­na sigue sien­do igual de sabro­sa o más, pero enla­zan­do con la coci­na salu­da­ble y lige­ra. Pro­vee­do­res esco­gi­dos para cada pro­duc­to y la car­ta de vinos con 125 refe­ren­cias des­de las más clá­si­cas has­ta las más moder­nas y menos cono­ci­das para garan­ti­zar la cali­dad de sus pro­pues­tas. Su chef César Pas­tor, con dila­ta­da expe­rien­cia en otros res­tau­ran­tes, ha poten­cia­do el maris­co, los arro­ces, las suge­ren­cias y ha revi­sa­do gui­sos tra­di­cio­na­les como los callos con gar­ban­zos y el cane­lón de pular­da. Pla­tos de la coci­na tra­di­cio­nal como el rape a la donos­tia­rra se mez­clan con las más moder­nas de lubi­na con sal­sa de estra­gón o el tata­ki de atún a la bra­sa con foie. Los pos­tres tam­bién se han uni­do a esta evo­lu­ción con pro­pues­tas como hela­do de coco con fon­do de cre­ma cata­la­na, tira­mi­sú por par­tes o tim­bal de fre­so­nes con cre­ma cara­me­li­za­da y sor­be­te de limón.

Pla­tos y vinos degus­ta­dos:

  • Fran­so­la de Bode­gas Torres (DO Pene­dès)para acom­pa­ñar los pri­me­ros pla­tos por su fre­cu­ra,  aro­mas de lichi y fru­ta tro­pi­cal.
  • Esquei­xa­da de baca­lao, un pla­to popu­lar de la gas­tro­no­mía cata­la­na que entra muy bien por lo refres­can­te que es. Bajo en calo­rías pero fuen­te impor­tan­te de pro­teí­nas.

Esqueixada de bacalao

Esquei­xa­da de baca­lao

 

  • Deli­cio­sas cro­que­tas de pollo.

Croquetas de pollo

Cro­que­tas de pollo

 

  • Cane­lón de txan­gu­rro cubier­to de cala­ba­cín, mayo­ne­sa de pere­jil, hue­vas de sal­món y toma­te cor­ta­do muy fino.

Canelón de txangurro

Cane­lón de txan­gu­rro

 

  • Rita de Vin­yes Domè­nech (DO Mon­tsant) de notas bal­sá­mi­cas y mine­ra­les.

Rita de Vinyes Domènech

Rita de Vin­yes Domè­nech

 

  • Tar­tar de atún.

Tartar de atún

Tar­tar de atún

 

  • Dul­ces gui­san­tes de tem­po­ra­da con papa­da.

Guisantes con panceta

Gui­san­tes con papa­da

 

  • Espec­ta­cu­lar arroz.

Arroz

Arroz

 

  • Fin­ca Mala­veï­na de Pere­la­da (DO Empor­dà) Vino que expre­sa el terru­ño don­de cre­ce, con influen­cias mari­nas por su cer­ca­nía al mar. De uvas mer­lot, syrah y gar­na­cha. Ater­cio­pe­la­do en boca, y en nariz aor­mas mine­ra­les, a hino­jo y men­ta.

Finca Malaveïna

Fin­ca Mala­veï­na

 

  • Rape a la plan­cha que se ter­mi­na de coci­nar en el horno Jos­per para dar­le ese per­fu­me ahu­ma­do.

Rape a la plancha

Rape a la plan­cha

 

  • Sabro­so chu­le­tón de vaca rubia galle­ga.

Chuletón

Chu­le­tón

 

  • Cho­co­la­te en tex­tu­ras.

Chocolate en texturas

Cho­co­la­te en tex­tu­ras

 

  • Tar­ta de que­so.

Tarta de queso con mousse de maracuyá

Tar­ta de que­so

 

  • Sifón de mara­cu­yá y coulis de fram­bue­sa.

Sifón de maracuyá y coulis de frambuesa

Sifón de mara­cu­yá y coulis de fram­bue­sa

 

El res­tau­ran­te L’Olivé se inau­gu­ró en 1984 por Josep Oli­vé. Con la ayu­da de su hijo, Oriol, ges­tio­nan 4 loca­les más en la Ciu­dad Con­dal: Bar­ce­lo­ne­ta espe­cia­li­za­do en pes­ca­do y maris­co, Paco Meral­go una taber­na de tapas, Bar­ce­lo­na-Milano que fusio­na la gas­tro­no­mía cata­la­na y la ita­lia­na, y por últi­mo Bar Cañe­te la casa de comi­das de las Ram­blas bar­ce­lo­ne­sa. En todos ellos la filo­so­fía que prac­ti­can es la de pro­duc­to y ser­vi­cio al clien­te.

Res­tau­rant L’O­li­vé C/Balmes, 47 08007 Bar­ce­lo­na Telé­fono 934 521 990

© 2018 José María Toro. All rights reser­ved.