Palacio de Canedo by Prada a tope en El Bierzo

Pala­cio de Cane­do en El Bier­zo es obra de José Luis Pra­da o más cono­ci­do entre sus paisanos como Pra­da a tope, fue (y sigue sien­do) un vision­ario, un ade­lan­ta­do a esa época de la España rur­al y pro­fun­da (aho­ra que somos mod­er­nos la lla­mamos España vaci­a­da) y recu­peró viñas y pro­duc­tos de su tier­ra El Bier­zo ponién­do­los en valor.

Palacio de Canedo en El Bierzo
Pala­cio de Canedo

Su pen­samien­to fue claro y pràc­ti­co (no con diva­ga­ciones y con­cep­tos abstrac­tos del mar­ket­ing más téc­ni­co) si la España llena de gente no venía a El Bier­zo, yo lo lle­varé a las grandes ciu­dades y con­taré la his­to­ria gas­tronómi­ca y el paisaje de El Bier­zo.

Salón privado en Palacio de Canedo en El Bierzo
Salón pri­va­do en Pala­cio de Canedo

Pero aún hay más, Pra­da (a tope, no puede ser de otra man­era) vió un pala­cio en medio de El Bier­zo donde otros veían una ruina de casona (a veces es mejor no ver tan­ta tele­visión ) y recon­struyó una casa o pala­cio rur­al has­ta con­ver­tir­lo en el actu­al Pala­cio de Cane­do. Declar­a­do Bien de Interés Cul­tur­al por la Jun­ta de Castil­la y León. Ejem­p­lo de sosteni­bil­i­dad de la época: con­stru­i­do con piedra local, pizarra en el teja­do, abre­vaderos de vacas hoy recon­ver­tidos en lava­manos de su aseo uni­sex (un guiño a la serie de abo­ga­dos Ally McBeal) y muchos otros detalles sólo apre­ci­a­dos por per­sonas sen­si­bles de espíritu elevado.

Palacio de Canedo en El Bierzo
Pala­cio de Cane­do des­de el patio que mira a las viñas

¿Qué es Palacio de Canedo en El Bierzo?

Es hotel con habita­ciones dobles, dobles supe­ri­ores, las junior suite y la suite “el palo­mar” en la torre del Pala­cio. Además es restau­rante de gas­tronomía tradi­cional con difer­entes espa­cios y algún reser­va­do tan­to para even­tos pri­va­dos como bodas o cel­e­bra­ciones y tam­bién para reuniones y/o comi­das de empresas. 

Bode­ga de vinos, aguar­di­entes, Bier­mú, Xam­pra­da y vina­gre. Todo elab­o­ra­do a par­tir de viñe­dos cer­ti­fi­ca­dos de pro­duc­ción ecológica. 

Es eno­tur­is­mo (pre­via reser­va al 987 563 366) para escoger entre difer­entes opciones: visi­ta a bode­ga, pasear por las viñas en el car­ro viñas eléc­tri­co o a ped­ales en bicileta. 

Y una tien­da para lle­varte a casa un tro­zo gas­tronómi­co de El Bier­zo: vinos y las con­ser­vas que elab­o­ran arte­sanal­mente en el mis­mo Palacio. 

Interior de la tienda de Palacio de Canedo en El Bierzo
Inte­ri­or de la tien­da de Pala­cio de Canedo

La Fun­dación com­prende el bosque didác­ti­co de 8 hec­táreas con 53 especies arbóreas dis­tin­tas. Otor­ga el pre­mio a las recu­pera­ciones arqui­tec­tóni­cas del Bier­zo y por últi­mo entre­ga el Pre­mio Cas­taña de Oro a las per­sonas o insti­tu­cones que siem­pre tra­ba­jan en favor del Bier­zo des­de diver­sos ámbitos.

Cata de vinos y degustación de algunos platos de la carta

Degustación de vinos de Prada a tope. En el Palacio de Canedo en El Bierzo
Degustación de vinos de Pra­da a tope

✅ Ceci­na con AOVE y viru­tas de queso

Cecina con AOVE y queso. En Palacio de Canedo en El Bierzo
Ceci­na con AOVE y queso

✅ Foie micuit y ceci­na rel­lena de foie

Foie micuit y cecina rellena de foie. En el Palacio de Canedo en El Bierzo
Foie micuit y ceci­na rel­lena de foie

✅ Empana­da de Batal­lón de la madre de Prada

Empanada de Batallón de la madre de Prada. En Palacio de Canedo en El Bierzo,
Empana­da de Batal­lón de la madre de Prada

✅ Lacón pren­sa­do y pimien­tos asa­dos todo casero

Lacón, pimientos asados, queso y vino. En el Palacio de Canedo en El Bierzo
Lacón pren­sa­do y pimien­tos asa­dos caseros. Queso

✅ Bro­cheta de carne roja e higos

Brocheta de carne roja e higos. Palacio de Canedo en El Bierzo
Bro­cheta de carne roja e higos

✅ Cre­ma de limón con cas­tañas en almíbar

Crema de limón con castañas en almíbar. Palacio de Canedo en El Bierzo
Cre­ma de limón con cas­tañas en almíbar

Pala­cio de Canedo

📍Igle­sia, 5. 24546 Cane­do (El Bier­zo) León

☎️ 987 563 366

Reser­vas en la web del restau­rante, hotel o de cualquiera de sus actividades. 

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El patrimonio minero siderúrgico de la provincia de León, la Ruta del Oro y la gastronómica olla ferroviaria

DOS MIL AÑOS DE HISTORIA MINERA EN LA PROVINCIA DE LEÓN

La activi­dad min­era en la provin­cia de León se remon­ta a 2.000 años atrás cuan­do el Impe­rio Romano explotó la may­or mina aurífera al aire libre de ese momen­to en Las Médu­las, en la leone­sa comar­ca de El Bier­zo. De ese pasa­do nos ha queda­do un paisaje úni­co que fue declar­a­do en 1997 por la UNESCO como Pat­ri­mo­nio de la Humanidad. Para extraer el min­er­al dora­do se mod­i­ficó todo el para­je dan­do lugar a lo que aho­ra podemos ver de are­nas mag­néti­ca­mente rojizas y cubier­ta par­cial­mente de cas­taños y rob­les. Se con­sid­era un “Paisaje cul­tur­al” y tien la denom­i­nación de “Par­que Cul­tur­al”. En 1996 se declaró Bien de Interés Cul­tur­al por su interés arque­ológi­co y Mon­u­men­to Nat­ur­al en 2002. 

Paisaje de Las Médulas
Las Médu­las. Fotografía gen­tileza de Car­di­na­lia Comunicación

El apre­ci­a­do oro se extraía por el sis­tema denom­i­na­do “ruina mon­tium”, canal­izan­do los riachue­los de mon­taña y embal­sa­dos en la parte supe­ri­or de la explotación. La mon­taña se horad­a­ba con una com­pli­ca­da obra de inge­niería a base de galerías con fuertes pen­di­entes, soltan­do el agua a través de ellas. La fuerza del agua deshacía la mon­taña y arras­tra­ba las tier­ras doradas has­ta los lavaderos. Este sis­tema se puede vis­i­tar par­cial­mente con un guía especializado. 

Cuan­do se aban­donó la explotación en el siglo III, toda la veg­etación recu­peró su lugar roba­do por el hom­bre, expandién­dose los cas­taños, rob­les, enci­nas y car­ras­cas, quedan­do un paisaje úni­co donde el verde de los árboles con­trasta con los pica­chos y conos roji­zos de la tierra.

LA RUTA DEL ORO EN LEÓN

La Ruta del Oro es una ini­cia­ti­va pues­ta en mar­cha por el Con­se­jo Comar­cal de El Bierzo para dar a cono­cer este impor­tante lega­do de las explota­ciones auríferas. Además de las propias Médu­las, per­mite des­cubrir otras minas como La Leitosa y las situ­adas en las local­i­dades de Cas­tropo­dame y Espinoso de Com­plu­do, así como una impor­tante red de canales con­stru­i­dos con el obje­ti­vo de acer­car el agua des­de los montes y así poder lle­var a cabo la ingente labor de mover toneladas de tierra. 

Posi­do­nio, geográ­fo griego describió la téc­ni­ca emplea­da por las aure­anas: “la tier­ra es arrastra­da por los ríos y las mujeres después de amasar­la, la lavan en tam­ices teji­dos en for­ma de ces­tas para extraer el oro”. Así es como las bus­cado­ras de oro se situ­a­ban en las rib­eras de los ríos del noroeste de la Penín­su­la Ibéri­ca en el siglo I antes de Cristo.

Pre­vi­a­mente a la lle­ga­da de los romanos, las tribus astures ya bus­ca­ban oro. Esta­ban con­sid­er­a­dos como pueblo por Roma, ya que tenían una estruc­tura social además de ten­er desar­rol­la­do un urban­is­mo definido de sus pobla­dos, for­man­do un cas­tro for­ti­fi­ca­do y situ­a­do en una posi­ción dom­i­nante de visión de los alrede­dores. Den­tro de los cas­tros con­struían sus vivien­das con piedras de los alrede­dores y techum­bre veg­e­tal. Aquí se desar­rol­la­ba la activi­dad domés­ti­ca y la economía familiar. 

Fue Augus­to el que se encar­gó de col­o­nizar el extremo noroeste de la Penín­su­la Ibéri­ca, el úni­co ter­ri­to­rio que le falta­ba de His­pania. A par­tir de entonces los astures comen­zaron a bus­car sus propias riquezas deba­jo de tier­ra, pero para los romanos. Éstos apor­taron nove­dosas téc­ni­cas, como la con­struc­ción de los canales que traían el agua des­de mucha dis­tan­cia. De esta for­ma, se con­struyeron pobla­dos mineros y met­alúr­gi­cos para abaste­cer a los yacimien­tos con útiles y ali­men­tos impul­san­do los asen­tamien­tos urbanos alrede­dor de los cas­tros. Los astures se mod­ern­izaron con sus cam­bios de cos­tum­bres, dejan­do atrás sus prim­i­tivis­mo sis­tema de super­viven­cia, y de autarquía.

El geó­grafo y nat­u­ral­ista romano Plinio el Viejo en su obra Nat­u­ralis His­to­ria describió la extrema dureza del tra­ba­jo de los obreros para la extrac­ción del oro. El escritor Enrique Gil y Car­ras­co describió Las Médu­las como un paisajes de “aspec­to pere­gri­no y fan­tás­ti­co por los pro­fun­dos des­gar­rones y bar­ran­cos de bar­ro encar­na­do”. No es de extrañar que en la imag­i­nación de  los bus­cadores del oro se hayan trans­mi­ti­do de boca a ore­ja cuen­tos y leyen­das de ese pasa­do legendario.

Para enten­der todo este tiem­po dora­do hay que comen­zar por el Aula Arque­ológ­i­ca de Las Médu­las, y com­ple­tar el Cen­tro de Recep­ción de Vis­i­tantes. Subir al mirador de Orel­lán para apre­ciar des­de sus 100 met­ros de altura el gran cir­co de Las Vaiñas, y a sus pies miles de cas­taños roto por el roji­zo de los pica­chos de anárquicas for­mas. Al final se encuen­tran los lavaderos, el lago Sonido y el de Caruce­do

Se puede seguir el camino que lle­va has­ta el Cam­po de Braña donde lle­ga­ban los acue­duc­tos y se con­ser­van var­ios tramos de canales, has­ta las Medulil­las de Yeres y su panorámi­cas vista del resto de Las Médu­las. Des­de el camino que descien­da hacia el pueblo, parte otro itin­er­ario entre cas­taños cen­te­nar­ios y tier­ras de labor has­ta entrar en el laber­in­to de pinácu­los que se alzan por enci­ma de los árboles. Al final se lle­ga a las bocam­i­nas de La Cuevona y La Cue­va Encan­ta­da con leyen­da inclu­i­da de una bru­ja que cui­da el tesoro de la mon­taña. Sus 20 met­ros de altura es una ref­er­en­cia del tra­ba­jo del agua para des­gas­tar los túne­les y provo­car la ruina mon­tium.

Para con­seguir el agua y su fuerza motriz, los romanos crearon una obra hidráuli­ca sin prece­dentes en todo el impe­rio romano, real­izan­do el primer trasvase de agua flu­vial de la his­to­ria entre dos cuen­cas. Se cap­tó el agua del río Eria (de la cuen­ca del Duero) para dársela al río Cabo (de la cuen­ca del río Sil). Se cono­cen actual­mente 600 kilómet­ros de canales que per­mitían un flu­jo con­tin­uo del líqui­do ele­men­to para man­ten­er la pro­duc­ción min­era. Hay más de 60 kilómet­ros de senderos señal­iza­dos que dis­cur­ren por difer­entes canales, sien­do el prin­ci­pal el GR 292, unien­do el Cam­po de Braña, jun­to a Las Médu­las con la local­i­dad de Lla­mas de Cabr­era en las fal­das del pico de La Cruz.

El Cen­tro de Inter­pretación de los Canales en Puente Domin­go Flórez ofrece una visón históri­ca des­de la época astur has­ta los el final de la explotación romana. Más infor­ma­ción en canalesromanos.es

Otro filón de oro lo encon­traron los romanos en La Miedosa de Espinoso de Com­plu­do. El cráter de La Miedosa es tes­ti­go mudo de su pasa­do minero, así como la red de canales o el cas­tro pre­rro­mano de La Coro­na de Murcia.

La Leitosa está con­sid­er­a­da como una de las minas de oro más espec­tac­u­lares de El Bier­zo, al cual se accede a par­tir de Vil­lafran­ca del Bier­zo, entre bosques de cas­taños has­ta la parte baja de la mina donde se con­ser­van estanques de reten­ción y algu­nas galerías sub­ter­ráneas y var­ios caseríos astures: La Corali­na y Cam­po do Cas­tre­lo en Pra­do de Paradiña, El Cas­tril­lón en Ribón y El Cas­tro en Velgueliña.

Las Minas de Cas­tropo­dame lo for­man 5 cuevas excavadas en la pizarra rosa­da, con sus pozos y galerías sub­ter­ráneas y cono­ci­das como cue­va del Mos­qui­to, El Sil, la cue­va Habitación o Dor­mi­to­rio, la de El Moro y El Cor­ralón. Es un paseo de 4 kms. que parte des­de el cemente­rio de Castropodame. 

Más infor­ma­ción en http://www.rutadeloro.com y en https://www.turismodelbierzo.es

MUSEO DE LA SIDERURGIA Y LA MINERIA DE CASTILLA Y LEON.

Este museo autonómi­co y ubi­ca­do en el leonés pueblo de Sabero está ded­i­ca­do a preser­var y difun­di­ar la his­to­ria de estas dos activi­dades. Ocu­pa las insta­la­ciones de la Fer­rería de San Blas, la primera insta­lación siderúr­gi­ca mod­er­na de España, que usó a medi­a­dos del siglo XIX el car­bón min­er­al y el vapor. Es un edi­fi­cio de esti­lo neogóti­co, de piedra y ladrillo, declar­a­do Bien de Interés con cat­e­goría de mon­u­men­to y cono­ci­do como “La Cat­e­dral del Hier­ro”. Hay repro­duc­ciones de la antigua maquinar­ia usa­da para la lam­i­nación del hier­ro lista para fab­ricar dis­tin­tos pro­duc­tos, así como piezas de los equipos de las Brigadas de Sal­va­men­to Minero, la jaula de canarios para la detec­ción ráp­i­da de gas­es, her­ramien­tas para la extrac­ción del car­bón y mucho más. Más infor­ma­ción en la web https://www.museosiderurgiamineriacyl.es

Museo de la Siderur­gia y de la Min­ería. Fotografía gen­tileza del Museo

Des­de el museo se puede ini­ciar la ruta de las minas con más infor­ma­ción en la sigu­iente web http://www.aytosabero.es/turismo-y-ocio/rutas/ruta_las_minas.html

EL PATRIMONIO MINERO EN LA PROVINCIA DE LEON

Del pat­ri­mo­nio minero en la provin­cia de León, después de más de siglo y medio, se puede vis­i­tar la cuen­ca min­era de Sabero, vin­cu­la­da ini­cial­mente a los hornos de la Fer­rería de San Blas. La cuen­ca min­era de Fabero, en El Bier­zo, es la más tardía pero que ha esta­do fun­cio­nan­do has­ta hace muy poco. El Ayun­tamien­to de Fabero jun­to a un grupo de ex mineros vol­un­tar­ios han habil­i­ta­do las insta­la­ciones del Pozo Julia para poder vis­i­tar la sala de máquinas del castil­lete, los ves­tu­ar­ios o la galería sim­u­la­da. La cuen­ca min­era del Bier­zo tuvo su fiebre de oro cuan­do se con­struyó el tren minero Pon­fer­ra­da-Vil­l­abli­no, con­vir­tien­do a la primera en una gran ciu­dad y cono­cién­dose como “la ciu­dad del dólar”. Se ha recu­per­a­do la antigua cen­tral tér­mi­ca de la empre­sa Minero Siderúr­gi­ca de Pon­fer­ra­da para su con­ver­sión en el Museo Nacional de la Energía, para enten­der como era una cen­tral de prin­ci­p­ios del siglo XX y cómo se trans­forma­ba entonces el car­bón en electricidad. 

La cuen­ca min­era de Vil­l­abli­no nació en 1919 a par­tir del fer­ro­car­ril minero cita­do ante­ri­or­mente, para dar sal­i­da a la pro­duc­ción de car­bón. No es vis­itable pero sí se pueden ver de for­ma exte­ri­or el Pozo María y el Pozo Calderón.

FERROCARILES MINEROS Y MUSEOS DEDICADOS AL FERROCARRIL

Para los nos­tál­gi­cos del ese vie­jas loco­mo­toras se puede vis­i­tar el Museo del Fer­ro­car­ril de Pon­fer­ra­da https://www.ponferrada.org/turismo/es/museos/museo-ferrocarril el de Cistier­na o el de Brauñue­las. La antigua vía de fer­ro­car­ril minero León-Bil­bao se ha recon­ver­tido en una línea con­ven­cional de via­jeros y es muy recomend­able su real­ización por su belleza paisajís­ti­ca atrav­es­an­do varias cuen­cas min­eras de León. 

De los lar­gos y pesa­dos via­jes de trans­porte del car­bón de León a Bil­bao, los fer­roviar­ios cansa­dos de com­er frío y aún más en época inver­nal se inven­taron la olla fer­roviaria o la puchera o putx­era, como tam­bién se la conocía. Se elab­ora­ba con carne de cer­do, ver­duras y en algu­nas oca­siones se añadía patatas. Se colo­ca­ba en una gran cazuela de bar­ro que se intro­ducía en una estruc­tura metáli­ca para que se coci­nara. En el 2017 se creó la Cofradía de la Putx­era Olla Fer­roviaria en Val­mase­da (Viz­caya) para reivin­dicar esta heren­cia gas­tronómi­ca de un pasa­do cercano. 

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Enoturismo en El Bierzo (León). Sus bodegas y sus uvas más representativas

La mencía y la godel­lo son las uvas reinas de esta comar­ca leonesa

Cruce de caminos de pere­gri­nos en la comar­ca leone­sa del Bier­zo. Allí se unen al francés, la del man­zanal, el olvi­da­do y la de invier­no. Una zona que reúne monas­te­rios, castil­los tem­plar­ios de Pon­fer­ra­da, pueb­los de piedra de mon­taña, bosques de rob­les y cas­taños cen­te­nar­ios que son un espec­tácu­lo visu­al en el roji­zo y ocre otoño. Esconde el para­je de Las Médu­las, una antigua explotación min­era de oro a cielo abier­to de la época de los romanos. Fue declar­a­da por la UNESCO en 1997 como Pat­ri­mo­nio de la Humanidad. Por su parte, Los Ancar­es es Reser­va de la Bios­fera por la UNESCO des­de el 2006. Todo esto, jun­to con sus vinos de mencía y godel­lo, es El Bier­zo, con mucha his­to­ria vivi­da y aún más que contar. 

Se trata de hummus de garbanzo, rábanos, espárragos, zanahorias, empanadas y dos botellas de vino.
Hum­mus de gar­ban­zo de Pro­duc­tos La Huer­ta de Fres­no y vinos Tilenus La Flori­da y Godelia selec­ción godello

El Bier­zo, al oeste la provin­cia de León, ha sido una zona tradi­cional­mente min­era e indus­tri­al. De ese pasa­do minero de Las Médu­las y tras ago­tar sus exis­ten­cias de oro, los romanos nos dejaron como lega­do un paisaje irre­al pero úni­co, con canales que encauz­a­ban el tor­rente del agua ero­sio­n­an­do las mon­tañas para deshac­er­las y extraer su min­er­al dora­do. A par­tir de aquí surgieron espon­tánea­mente lagos como el de Car­ruce­do o el de Somi­do que recogían las aguas sobrantes dan­do lugar a humedales espon­tá­neos que crearon un eco­sis­tema pro­pio. Hay que cam­i­nar por la sen­da de las Val­iñas entre un bosque de cas­taños cen­te­nar­ios, picos de las mon­tañas, galerías y los restos de la explotación romana. Subir al Mirador de Orel­lán nos per­mite ten­er una vista panorámi­ca priv­i­le­gia­da de Las Médu­las.

Sigu­ien­do con la escapa­da a la nat­u­raleza los Montes Aquil­ianos nos harán reflex­ionar sobre nosotros mis­mos por su car­ga de espir­i­tu­al­i­dad. Su cer­canía al cielo lo con­vir­tió en el lugar preferi­do para refu­gia­rse del mun­danal rui­do por ermi­taños y ana­core­tas des­de el siglo V has­ta la Edad Media. El Valle del Silen­cio con el Monas­te­rio de San Pedro de Montes y la igle­sia mozárabe de San­ti­a­go de Peñal­ba son la prue­ba pétrea de su pasa­do reli­gioso. El Cam­po de las Dan­zas donde los veci­nos astures cel­e­bra­ban sus ances­trales ritos y algún que otro aque­larre. La Cum­bre del Morredero es la preferi­da por los esquiadores cuan­do el man­to níveo la cubre en el severo invier­no leonés. 

Y la vida sal­va­je de uro­gal­los, osos, lobos y cor­zos se esconde entre los bosques de Los Ancar­es, donde tam­bién encon­tramos las pal­lozas que son edi­fi­ca­ciones ante­ri­ores a los romanos donde vivían las per­sonas y el gana­do com­par­tien­do espa­cio. Impre­scindible recor­rer el Hayedo de Bus­may­or a través de una ruta de 7 kilómet­ros des­cubrien­do cas­cadas de agua. Segu­ra­mente el otoño sea la época más poéti­ca para vis­i­tar este hayedo. 

Gra­cias a la pro­mo­ción del pop­u­lar peri­odista y locu­tor de radio Luis del Olmo (nat­ur­al de Pon­fer­ra­da) cono­ce­mos los españoles el botil­lo, como el pro­duc­to más pecu­liar y pro­tag­o­nista de la gas­tronomía berciana. Recono­ci­do con el sel­lo de Indi­cación Geográ­fi­ca Pro­te­gi­da (IGP) se elab­o­ra con por­ciones de cos­til­la, rabo, espina­zo, pale­ta, car­rillera y lengua. Los pimien­tos asa­dos del Bier­zo son tam­bién IGP y el per­fec­to acom­pañamien­to de platos de carne y pesca­do, además de pro­duc­to impre­scindible de las empanadas. La tern­era del Bier­zo está recono­ci­da como Mar­ca de Garan­tía. Cerezas, cas­tañas, man­zanas reine­tas y peras con­fer­en­cias son tam­bién parte del pat­ri­mo­nio gas­tronómi­co de cal­i­dad del Bier­zo.

La Orden del Císter fue la encar­ga­da de exten­der el cul­ti­vo del vino y su elab­o­ración des­de su base en el Monas­te­rio de San­ta María de Car­race­do. Se ha man­tenido en el tiem­po gra­cias a su micro­cli­ma por su situación priv­i­le­gia­da rodea­da de mon­tañas que la han pro­te­gi­do del frío y húme­do vien­to del Atlán­ti­co por el oeste, así como de los rig­ores de la mese­ta castel­lana por el este. Unido a su sue­lo de pizarra, gran­i­to y are­na ha per­mi­ti­do que en sus tier­ras se cul­tiv­en uvas como mencía y gar­nacha tin­ta para los vinos negros, y Doña Blan­ca, godel­lo, palomi­no y mal­vasía para lo vinos blan­cos. Jun­to a estas uvas autor­izadas por la DO Bier­zo, se acep­tan, pen­di­entes de aprobación por la Jun­ta de Castil­la y León, uvas exper­i­men­tales foráneas como la tem­pranil­lo, mer­lot y caber­net sauvi­gnon. La DO Bier­zo se con­sti­tuyó en 1989 para agru­par y cer­ti­ficar la cal­i­dad de los vinos de la zona. El últi­mo paso ha sido admi­tir la sal­i­da al mer­ca­do de los Vinos de Vil­la y Vinos de Para­je que expre­san la sin­gu­lar­i­dad de esos ter­ri­to­rios donde se cul­ti­va la viña. 

La mencía se uti­liza para la elab­o­ración de vinos aromáti­cos y afru­ta­dos, de inten­so col­or y que se puede usar para su cri­an­za en bar­ri­c­as por su capaci­dad de enve­jec­imien­to que en boca ten­drán un paso suave ater­ciopela­do. Raci­mos pequeños y com­pactos, de piel grue­sa. Los mostos tienen un col­or rojo granate, de ele­va­do azú­car y baja acidez. Sus vinos saben a cerezas, moras, arán­danos, regal­iz y grana­da. Ide­al para acom­pañar ver­duras, legum­bres, carnes rojas y que­sos curados.

La godel­lo nos dará vinos con una acidez y un niv­el de alco­hol tiran­do a ele­va­do. De sabor suave a miel y un amar­gor ele­gante. Si se fer­men­tan y crían en bar­ri­c­as de roble desar­rol­larán aro­mas más com­ple­jos de fru­tas, flo­res y de almendras. 

Dos bode­gas que son un ejem­p­lo de su labor para situ­ar la DO Bier­zo en el mapa nacional e inter­na­cional son. Bode­gas Godelia que elab­o­ran vinos con las var­iedades prin­ci­pales de la DO, com­ple­ta­da con prop­ues­tas de eno­tur­is­mo de vis­i­tas a las insta­la­ciones y degusta­ciones de sus vinos más rep­re­sen­ta­tivos o la tien­da online de ven­ta de sus vinos y packs donde el vino se une a la expe­ri­en­cia de dis­fru­tar­lo con una table­ta de choco­late que repro­duce los aro­mas de esos vinos seleccionados. 

Vinos de Bode­gas Godelia y Tilenus de Bode­gas Estefanía 

Bode­gas Este­fanía elab­o­ra difer­entes tipos de vinos con ambas uvas como pro­tag­o­nista en sus 40 hec­táreas de cepas cen­te­nar­ias. Su nom­bre com­er­cial es Tilenus que es el nom­bre del dios celta Teleno (Marte en la mitología romana) y es todo un hom­e­na­je a la época de los romanos cuan­do explotaron el yacimien­to aurífero de Las Médu­las y como reconocimien­to en sus eti­que­tas está graba­da una mon­e­da romana que fue encon­tra­da en uno de los viñedos. 

Más infor­ma­ción en gen­er­al (rutas, activi­dades, tien­das, alo­jamien­to y restau­rantes) en la web de eno­tur­is­mo del Bier­zo http://bierzoenoturismo.com

Ceci­na de León IGP, pimien­tos entre­callaos de La Huer­ta de Fres­no acom­paña­do de una copa de vino de Tilenus de Bode­gas Estefanía

Lista de Bode­gas que inte­gran el eno­tur­is­mo del Bier­zo: Bode­gas Adriá, Bode­ga Cua­tro Pasos, Bode­gas y Viñe­dos Cas­tro Ven­tosa, Bode­gas Peique, Vinos Val­tu­ille, Bode­gas Pit­tacum, Bode­ga Enci­ma Wines, Bode­gas Dominio de Tares, Bode­gas Gance­do, Bode­ga Pérez Caramés, Bode­gas Godelia, Bode­gas Losa­da Vinos de Fin­ca, Viñas del Bier­zo, Bode­ga Casar de Bur­bia, Bode­ga del Abad, Pala­cio de Cane­do y Bode­gas Este­fanía. Para más infor­ma­ción de las activi­dades de las bode­gas que for­man parte del eno­tur­is­mo del Bier­zo en http://bierzoenoturismo.com/organiza-tu-viaje/

Más infor­ma­ción de https://www.godelia.es Antigua Car­retera N‑VI, Km. 403,5. 24547 Pieros / Caca­be­los. (León) España. Telé­fono +34 987 54 62 79

Más infor­ma­ción de https://www.mgwinesgroup.com/bodegas-estefania/ Ctra. de Dehe­sas a Posa­da del Bier­zo, 24390 Pon­fer­ra­da (León) España. Telé­fono +34 987 420 015

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