Las nuevas añadas de los vinos de la colección Antología Miquel Torres. Los vinos más emblemáticos de la Familia Torres

Fami­lia Torres, que des­de hace 150 años ela­bo­ra vinos de gran reco­no­ci­mien­to nacio­nal e inter­na­cio­nal, pre­sen­tó a pren­sa espe­cia­li­za­da el pasa­do 21 de sep­tiem­bre, las nue­vas aña­das de los vinos más icó­ni­cos de esta bode­ga fami­liar.

Loa cin­co vinos de la colec­ción Anto­lo­gía Miguel Torres

Los vinos que com­po­nen esta selec­ta colec­ción Anto­lo­gía Miguel Torres del 2020 son: Mil­man­da 2017, Mas La Pla­na 2016, Reser­va Real 2016, Grans Mura­lles 2016 y la nue­va incor­po­ra­ción a esta exclu­si­va selec­ción de Mas de la Rosa 2017. Estos vinos se carac­te­ri­zan por su ela­bo­ra­ción cui­da­da, pro­ce­den­tes de viñas eco­ló­gi­cas y con una per­so­na­li­dad pro­pia que repre­sen­ta al terri­to­rio, el pai­sa­je al cual per­te­ne­cen y a la uva que ha ser­vi­do de base.

Miquel Torres Mac­zas­sek es la quin­ta gene­ra­ción de Fami­lia Torres que cum­ple 150 años en este 2020

Miquel Torres Maczassek hablando en la presenteación
Miquel Torres Mac­zas­sek

Miquel Torres Mac­zas­sek, quin­ta gene­ra­ción de Fami­lia Torres que cum­ple 150 años en este 2020, fue el encar­ga­do de expli­car uno a uno los vinos de la colec­ción Anto­lo­gía, y lo que repre­sen­tan cada uno de ellos para la Fami­lia Torres, y que se resu­men en sus pala­bras: “son vinos naci­dos en viñas sin­gu­la­res, fin­cas his­tó­ri­cas o ela­bo­ra­dos con varie­da­des recu­pe­ra­das”. A su lado estu­vo acom­pa­ña­do de Josep Saba­rich, direc­tor téc­ni­co, que se encar­gó de deta­llar las carac­te­rís­ti­cas tan­to de las uvas, del sue­lo y de la cli­ma­to­lo­gía de los años en cues­tión. Ele­men­tos que dan carác­ter a cada uno de los vinos por­que cada año es dife­ren­te al otro.

Josep Sabarich explicando las características técnicas de los vinos Antología Miguel Torres
Josep Saba­rich

Los vinos de la Con­ca de Bar­be­rà

Mil­man­da 2017 en la DO Con­ca de Bar­be­rà está liga­da a la recu­pe­ra­ción del cas­ti­llo de Mil­man­da por Fami­lia Torres, ya que for­mó par­te en la Edad Media de la ruta de cas­ti­llos que ser­vían de cobi­jo a los cris­tia­nos en los tiem­pos de la Recon­quis­ta. Se cul­ti­va la uva char­don­nay en sue­lo de car­bo­na­to cál­ci­co con gran capa­ci­dad para rete­ner agua, y que por ser fres­cos sua­vi­zan los rigo­res calu­ro­sos del cli­ma medi­te­rrá­neo.

Grans Mura­lles 2016 de la DO Con­ca de Bar­be­rà, se ela­bo­ra a par­tir de las uvas gar­na­cha, cari­ñe­na, monas­trell, y las varie­da­des recu­pe­ra­das garró y que­rol. El nom­bre de este vino hace refe­ren­cia a las mura­llas que pro­te­gían el Monas­te­rio de Poblet de las gue­rras y mer­ce­na­rios de épo­cas pre­té­ri­tas. En la actua­li­dad se pue­den apre­ciar ese gran muro jun­to a las viñas de Fami­lia Torres como recuer­do de su pasa­do defen­si­vo. Grans Mura­lles 2016 está situa­do entre los 50 mejo­res vinos del mun­do según los pre­mios Decan­ter con 97 pun­tos. Reva­li­da por segun­do año con­se­cu­ti­vo el títu­lo de “Best in Show” en el mayor cer­ta­men inter­na­cio­nal de vinos y que se ha cele­bra­do en la capi­tal del Táme­sis. Es uno de los 4 vinos espa­ño­les en con­se­guir la máxi­ma dis­tin­ción entre las 16.500 refe­ren­cias de todo el mun­do. 

Los vinos más emble­má­ti­cos en el Pene­dès

Mas La Pla­na 2016 en la DO Pene­dès es un mono­va­rie­tal de caber­net sau­vig­non. Su vino ante­ce­sor Gran Coro­nas Eti­que­ta Negra 1970 supu­so poner una pica en Flan­des, mejor dicho en París, ya que en las Olim­pia­das del vino de 1979 cele­bra­das en la capi­tal del Sena, cons­ti­tu­yó un antes y un des­pués al con­se­guir impo­ner­se al res­to de vinos galos que com­pe­tían en este pres­ti­gio­so con­cur­so orga­ni­za­do por la revis­ta Gault Millau, des­tru­yen­do el mito impe­ran­te de la épo­ca de que la uva caber­net sau­vig­non sola­men­te se desa­rro­lla­ba correc­ta­men­te en Bur­deos. En la fin­ca que se cul­ti­va este vino mara­vi­llo­so se están rea­li­zan­do accio­nes para aumen­tar la bio­di­ver­si­tad con un corre­dor bio­ló­gi­co, cubier­ta vege­tal, insec­ta­rio, trac­tor eléc­tri­co, labran­za a caba­llo, zona para las tan bene­fi­cio­sas abe­jas, etc. Este vino pasa por barri­cas de roble fran­cés nue­vas duran­te 18 meses.

Reser­va Real 2016 de la DO Pene­dès. Se ela­bo­ra con los mejo­res raci­mos de caber­net sau­vig­non, caber­net franc y mer­lot de la viña Les Arnes que son sola­men­te 4 hec­tá­reas. Este exclu­si­vo vino nació en 1995 coin­ci­dien­do con la visi­ta real a la bode­ga coin­ci­dien­do con el 125 ani­ver­sa­rio.

El vino icono del Prio­rat

Mas de la Rosa 2017 de la DOQ Prio­rat. Se ela­bo­ra con las uvas cari­ñe­na y gar­na­cha pro­ce­den­te de una his­tó­ri­ca fin­ca en Porre­ra, recien­te­men­te pro­pie­dad de la Fami­lia Torres. Viñas con más de 80 años plan­ta­das en sola­men­te 1,86 hec­tá­reas hace que sea un vino de edi­ción muy limi­ta­da. Se con­ser­va den­tro de la fin­ca la casa dón­de se hacía el vino anti­gua­men­te.

Pro­yec­tos y obje­ti­vos

Tras la pre­sen­ta­ción el Sr. Miquel Torres expli­có los nue­vos pro­yec­tos de la bode­ga como plan­tar viña en El Tos­sal, en la zona más alta del Prio­rat por­que han encon­tra­do ves­ti­gios de que aquí se hacía vino anti­gua­men­te. Los obje­ti­vos para la pró­xi­ma déca­da son la reduc­ción de un 55% de la emsio­nes de CO2 por bote­lla con res­pec­to al 2008, cola­bo­ran­do con los pro­vee­do­res para que sigan este camino, ins­ta­la­ción de foto­vol­tai­ca, cal­de­ra de bio­ma­sa, arqui­tec­tu­ra bio­cli­má­ti­ca, mejo­ra del ais­la­mien­to y la efi­cien­cia ener­gé­ti­ca, pro­yec­to de refo­res­ta­ción, etc. Obje­ti­vos muy ambi­cio­sos pero que son posi­bles, si que­re­mos con­se­guir un mun­do mucho más sos­te­ni­ble.

Fami­lia Torres es miem­bro de la exclu­si­va aso­cia­ción Pri­mum Fami­liae, for­ma­da por 12 fami­lias de viti­cul­to­res que lle­van más de 100 años ela­bo­ran­do pres­ti­gio­sos vinos. Ade­más es la fun­da­do­ra de la Inter­na­tio­nal Wine­ries for Cli­ma­te Action, fomen­tan­do la peda­go­gía de la des­car­bo­ni­za­ción del sec­tor.

Más infor­ma­ción de Fami­lia Torres en su web https://www.torres.es/es/somos/la-familia

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Castelo de Medina: Vendimia Seleccionada 2018 verdejo y sauvignon blanc

La últi­ma pro­pues­ta de vinos de la bode­ga valli­so­le­ta­na Cas­te­lo de Medi­na ads­cri­ta a la DO Rue­da, se lla­ma Ven­di­mia Selec­cio­na­da y se tra­tan de dos blan­cos, un ver­de­jo y un sau­vig­non blanc, idea­les para la pri­ma­ve­ra y por supues­to para todas las esta­cio­nes del año.

Bode­gas Cas­te­lo de Medi­na ocu­pa un edi­fi­cio cons­trui­do en 1996 siguien­do los cáno­nes de la arqui­tec­tu­ra tra­di­cio­nal cas­te­lla­na, es decir a par­tir de ladri­llo, pie­dra, for­ja y made­ra, pero dota­do de la más avan­za­da tec­no­lo­gía para la ela­bo­ra­ción de vinos de cali­dad. Apues­tan por la I+D pero sin per­der de vis­ta los prin­ci­pios tra­di­cio­na­les de ela­bo­ra­ción de toda la vida. Tie­nen más de 180 hec­tá­reas de viñe­do pro­pio en Villa­ver­de de Medi­na (Valla­do­lid), de los cua­les 170 son de varie­da­des blan­cas: ver­de­jo, sau­vig­non blanc, viu­ra y char­don­nay, y las res­tan­tes 10 hec­tá­reas son tin­tas de tem­pra­ni­llo, gar­na­cha y syrah. Pue­den pre­su­mir de muchos pre­mios por sus mono­va­rie­ta­les tan­to de ver­de­jo como sau­vig­non blanc que se pue­den con­sul­tar en su web.

Castelo de Medina Verdejo y Sauvignon Blanc Vendimia Seleccionada 2018

Cas­te­lo de Medi­na Ver­de­jo y Sau­vig­non Blanc Ven­di­mia Selec­cio­na­da 2018

 

Cas­te­lo de Medi­na Ver­de­jo Ven­di­mia Selec­cio­na­da 2018 ha sido galar­do­na­do como Mejor Vino Blan­co Joven de la Guía Vivir el Vino 2020 y es uno los 11 Mag­ní­fi­cos de esta mis­ma publi­ca­ción. Tam­bién ha teni­do reco­no­ci­mien­tos en Fran­cia, así como Meda­lla de Oro en el pres­ti­gio­so con­cur­so Mun­dus Vini 2019 de Ale­ma­nia, y en los Saku­ra Awards 2020 de Japón. En su eti­que­ta está repre­sen­ta­da la luna y dife­ren­tes estre­llas que bri­llan con luz pro­pia en la bóve­da celes­te, en refe­ren­cia a la ven­di­mia noc­tur­na que se rea­li­za para man­te­ner todas las notas que carac­te­ri­za a la ver­de­jo. Ha pasa­do 6 meses en sus lías y pos­te­rior­men­te 3 meses en barri­ca de roble fran­cés, ganan­do en suti­le­za y ele­gan­cia sin per­der la fres­cu­ra de un vino joven. En la cata visual es de color ama­ri­llo lim­pio y bri­llan­te con ribe­tes ver­do­sos pro­pios de su juven­tud. En nariz nos recuer­da a hino­jo, anís y man­za­na, de su crian­za en lías nos trae a la memo­ria las notas de pas­te­le­ría y de la barri­ca lige­ros tos­ta­dos y espe­cias. En boca se mues­tra car­no­so, redon­do, y apa­re­cen las fru­tas y las espe­cias. Per­sis­ten­te retro­gus­to que invi­ta a seguir bebien­do. Para acom­pa­ñar ape­ri­ti­vos, maris­cos, pes­ca­dos azu­les, ahu­ma­dos y car­nes blan­cas.

Castelo de Medina Verdejo Vendimia Seleccionada 2018

Cas­te­lo de Medi­na Ver­de­jo Ven­di­mia Selec­cio­na­da 2018

 

Cas­te­lo de Medi­na Sau­vig­non Blanc Ven­di­mia Selec­cio­na­da 2018 ha sido reco­no­ci­do con Meda­lla de Oro en Mun­dus Vini 2020, en el Ber­li­ner Wein Trophy 2019 y en el Asia Wine Trophy 2019. En su eti­que­ta el pro­ta­go­nis­ta es el astro rey que hace aflo­rar los aro­mas y sabo­res tro­pi­ca­les pro­pios de esta uva. Ha pasa­do 9 meses sobre sus lías. La cata a nivel visual es ama­ri­llo paji­zo con refle­jos ver­do­sos, lim­pios y bri­llan­tes. En nariz apa­re­cen fru­tas tro­pi­ca­les y en boca tie­ne volu­men, de paso untuo­so, gra­so y bien estruc­tu­ra­do. Armo­ni­za con unas oli­vas o anchoas, con que­so, anchoas, ensa­la­das con fru­tos secos, arro­ces, car­nes blan­cas y pes­ca­dos a la plan­cha.

Castelo de Medina Sauvignon Blanc Vendimia Seleccionada 2018

Cas­te­lo de Medi­na Sau­vig­non Blanc Ven­di­mia Selec­cio­na­da 2018

 

Más infor­ma­ción en la web de Cas­te­lo de Medi­na con acce­so direc­to a la tien­da onli­ne para la com­pra de estos vinos o cual­quier otro de la bode­ga, así como con­di­cio­nes de entre­ga, des­cuen­to del 10% mien­tras dure el Esta­do de Alar­ma, etc.

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

 

Jean Leon Xarel.lo 2019 de la gama Nativa, es la última incorporación a la bodega que rinde tributo a la historia de su fundador

La bode­ga Jean Leon ha crea­do Nati­va, una nue­va gama de vinos ela­bo­ra­da con varie­da­des autóc­to­nas cata­la­nas,. Esta colec­ción se estre­na con Jean Leon Xarel.lo 2019, un mono­va­rie­tal de la uva que le da nom­bre, y que sin duda es la que mejor repre­sen­ta el carác­ter del Pene­dès, para con­se­guir un vino fres­co y joven pero con mucho aro­ma, todo un tri­bu­to a la tie­rra que eli­gió su fun­da­dor en los años sesen­ta del siglo XX para ela­bo­rar su pro­pio vino.

JEAN LEON_Xarel.lo_2019_Gama Nativa

Foto­gra­fía gen­ti­le­za de Jean Leon

 

Nota de cata

  • visual: color ama­ri­llo bri­llan­te con ribe­te ver­do­so.
  • nariz: aro­mas cítri­cos, de hino­jo y nuez mos­ca­da para dejar sen­tir de fon­do a fru­ta blan­ca.
  • boca: su ele­gan­te aci­dez nos da fres­cu­ra en toda la boca. Por su crian­za en lías finas nos apor­ta un final sua­ve y endul­za­do por el volu­men y la unto­si­dad.

Mari­da­je

Este vino de pro­duc­ción eco­ló­gi­ca cer­ti­fi­ca­da está pen­sa­do para acom­pa­ñar ensa­la­das, “xató”, arro­ces, ver­du­ras asa­das, que­sos, car­nes blan­cas y pla­tos orien­ta­les.

Eti­que­ta

Bote­lla de color ver­de con eti­que­ta seri­gra­fia­da de 4 bal­do­sas cata­la­nas, don­de están repre­sen­ta­das en las esqui­nas moti­vos vege­ta­les y en el cen­tro de cada una de ella, una estre­lla de 8 pun­tas que repre­sen­ta a la rosa de los vien­tos con sus cua­tro rum­bos late­ra­les. Vie­ne a repre­sen­tar la impor­tan­cia de la fuer­za del dios Eolo y la cli­ma­to­lo­gía para la viti­cul­tu­ra. Este azu­le­jo está fecha­do entre los siglos XVII y XIX, coin­ci­dien­do en el tiem­po con la expan­sión del viñe­do y la comer­cia­li­za­ción de los vinos en el Pene­dès.

La his­to­ria de Jean Leon

Una his­to­ria emo­cio­nan­te y de pelí­cu­la, la de Jean Leon, un visio­na­rio de su tiem­po, hecho a sí mis­mo, y todo un ejem­plo de lucha con­ti­núa ante la adver­si­dad, que como ave fénix se levan­ta­ba de sus pro­pias ceni­zas, y que con­fir­ma que el sue­ño ame­ri­cano se cum­ple. Una exis­ten­cia que bien se podría incluir en el catá­lo­go de “Vidas ejem­pla­res” para leer y apren­der.

Jean Leon, o mejor dicho, Ángel Cefe­rino Carrión, así es como lo bau­ti­za­ron en San­tan­der en 1928, cono­ció des­de muy peque­ño la tra­ge­dia y el tener que rein­ven­tar­se con­ti­nua­men­te. Su ciu­dad de naci­mien­to que­ma­da por un des­vas­ta­dor incen­dio, la dra­má­ti­ca muer­te de su padre y de su her­mano mayor cuan­do ape­nas tenía 13 años, la hui­da a Fran­cia para evi­tar su incor­po­ra­ción al ser­vi­cio mili­tar obli­ga­to­rio, sien­do decla­ra­do pró­fu­go en nues­tro país. Sus 7 inten­tos falli­dos de mar­char­se de Fran­cia como poli­zón en bar­co direc­ción Gua­te­ma­la, y cuan­do lo con­si­gue a la octa­va vez el bar­co no lle­ga a ese país cen­tro­ame­ri­cano sino a Esta­dos Uni­dos. Escon­di­do por el bar­co lo aca­ba des­cu­brien­do un mari­ne­ro negro que le da de comer y ade­más le ense­ña pala­bras en inglés, con­vir­tién­do­se en su ángel de la guar­da duran­te toda la tra­ve­sía. Una vez en la ciu­dad de los ras­ca­cie­los entra a tra­ba­jar como fre­ga­pla­tos en el bar de un parien­te de su padre, tra­ba­ja plu­ri­em­plea­do como taxis­ta con la licen­cia 3055 (núme­ro que dará nom­bre a uno de sus renom­bra­dos vinos), una vez le roban su docu­men­ta­ción apro­ve­cha y deci­de ins­cri­bir­se en USA con el nom­bre de Jus­to Ramón León, y que más tar­de lo con­vir­tió en Jean Leon . Un cúmu­lo de vici­si­tu­des más y por fin una alie­na­ción de pla­ne­tas, una de esas con­jun­cio­nes mági­cas que hay que apro­ve­char sí o sí, hizo que su des­tino cam­bia­ra de ter­cio y cono­cie­ra a Sina­tra, y a James Dean con quién se aso­ció para abrir un res­tau­ran­te has­ta que el acci­den­te de coche trun­có la carre­ra del actor pro­ta­go­nis­ta de la pelí­cu­la Al este del Edén. Final­men­te se deci­dió a abrir La Sca­la por su cuen­ta. Muy bue­na coci­na ita­lia­na, mucha dis­cre­ción, y una bue­na bode­ga de vinos lo con­vir­tió en el epi­cen­tro de Holly­wood, el lugar don­de ver y ser vis­to, don­de todas las estre­llas de la épo­ca que­rían ir a cenar.

Pero para un res­tau­ran­te de cam­pa­ni­llas como el suyo fal­ta­ba tener su pro­pio vino, y en esta labor se puso en 1962 has­ta que encon­tró en el Pene­dès 150 hec­tá­reas dón­de sus­ti­tu­yó las cepas autóc­to­nas y les injer­tó varie­da­des de caber­net sau­vig­non, caber­net franc y char­don­nay. En 1963 plan­tó las cepas del viñe­do “La Sca­la” con el mis­mo nom­bre que su res­tau­ran­te cali­for­niano. En 1967 le lle­gó el turno a las cepas de char­don­nay en el viñe­do deno­mi­na­do “Vin­ya Gigi”, y en 1968 plan­tó en la “Vin­ya Le Havre”. En 1969 lle­gó la pri­me­ra cose­cha de caber­net sau­vig­non en “La Sca­la” con­vir­tién­do­se de esta mane­ra en la pri­me­ra cose­cha de esta uva en Espa­ña y que una vez con­ver­ti­do en reser­va se sir­vió ínte­gra­men­te en el res­tau­ran­te La Sca­la de San­ta Móni­ca Bou­le­vard. A par­tir de aquí fue con­si­guien­do gran­des reco­no­ci­mien­tos en el mun­do viní­co­la. Otro infor­tu­nio, esta vez de salud, en 1994 con un diag­nós­ti­co de cán­cer avan­za­do le vino a agriar toda su ale­gría. Cons­cien­te de su fatal des­tino pasó su lega­do a la Fami­lia Torres como digno segui­dor de su filo­so­fía.

Jean Leon en la actua­li­dad

Des­de el 2010 está diri­gi­da la bode­ga por Mireia Torres y ha con­se­gui­do que ten­ga el pri­mer reco­no­ci­mien­to de “Vino de Fin­ca” en el Pene­dès a 4 de sus vinos. Se tra­ta de la máxi­ma dis­tin­ción con­ce­di­da por la Gene­ra­li­tat de Cata­lun­ya a vinos pro­ce­den­tes de un úni­co viñe­do, de un tipo de sue­lo con­cre­to y micro­cli­ma para con­se­guir la máxi­ma expre­sión. Todos los vinos tie­nen la cer­ti­fi­ca­ción de orgá­ni­cos des­de el año 2012. Actual­men­te expor­tan a 40 paí­ses.

Más infor­ma­ción en la web de Jean Leon y para com­prar este vino en la tien­da onli­ne sin gas­tos de envío has­ta el pró­xi­mo 29 de mar­zo de 2020 intro­du­cien­do el códi­go ENVIOGRATIS

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

Abadal Picapoll y las propuestas de Vinoteca Origen

La pica­poll es una varie­dad local y tra­di­cio­nal de la zona del Bages, don­de se está recu­pe­ran­do su cul­ti­vo. Una uva que expre­sa el terroir, que dicen los fran­ce­ses, mejor que nin­gu­na otra, dón­de está plan­ta­da des­de hace siglos.

La varie­dad pica­poll se fue aban­do­nan­do por su gran pro­duc­ti­vi­dad pero con poca con­cen­tra­ción de aro­mas. En el caso del Bages y con­cre­ta­men­te entre 1899 y 1890, era la varie­dad más exten­sa de la comar­ca. Des­de 1930, en esta comar­ca así como en el res­to de Cata­lun­ya se entró en un pro­ce­so de reduc­ción del cul­ti­vo viní­co­la que­dan­do un cul­ti­vo resi­dual de pica­poll en todo el terri­to­rio cata­lán, que por otro lado y gra­cias a sus con­di­cio­nes de adap­ta­ción está es la zona más ópti­ma para su cul­ti­vo y don­de mejor se expre­sa.

Vinya Abadal

Viña Aba­dal

 

La uva pica­poll pro­ce­de de raci­mos peque­ños y com­pac­tos, con bayas esfé­ri­cas peque­ñas que sue­len pre­sen­tar mar­cas o “pica­das” en la piel, de don­de le vie­ne el nom­bre. Sus vinos tie­nen un color ver­de-dora­do, con un buen cuer­po y sabor a limón.

Aba­dal, la emble­má­ti­ca bode­ga fami­liar del Bages, no ha para­do por recu­pe­rar esta uva, la pica­poll, como seña de iden­ti­dad de esta comar­ca cata­la­na y que está adhe­ri­da a la D.O. Pla de Bages, has­ta pre­sen­tar uno de sus vinos ense­ña bajo el nom­bre de Aba­dal Pica­poll y ela­bo­ra­da 100% con esta varie­dad de uva.

 

Abadal Picapoll

Aba­dal Pica­poll

 

La nota de cata de la pro­pia bode­ga defi­ne este vino como “sin­gu­lar, ele­gan­te y seduc­tor, com­bi­na las notas cítri­cas, la fru­ta blan­ca (piña y alba­ri­co­que) y las notas flo­ra­les del entorno bos­co­so (hino­jo, lavan­da y men­ta). La fer­men­ta­ción y crian­za de 3 meses sobre lías, le con­fie­ren volu­men y com­ple­ji­dad al vino”.

La crí­ti­ca inter­na­cio­nal y nacio­nal ha cali­fi­ca­do Aba­dal Pica­poll 2018 con 90 pun­tos en la pres­ti­gio­sa Decan­ter, 92 por James Suc­kling, el crí­ti­co esta­dou­ni­den­se de vinos y ciga­rros y ex edi­tor senior de la ofi­ci­na euro­pea de Wine Spec­ta­tor, y con 91 por la guía Peñín de nues­tro país.

Para tomar en cual­quier momen­to del día, y por supues­to para acom­pa­ñar pla­tos de pas­ta, arro­ces y pes­ca­do. Mi pro­pues­ta de mari­da­je es con unos ber­be­re­chos y con cala­ma­res a la roma­na, sus notas cítri­cas acom­pa­ñan a los ber­be­re­chos y lim­pian nues­tra boca del exce­so de gra­sa de los cala­ma­res invi­tán­do­nos a seguir dis­fru­tan­do de estos boca­dos pro­ce­den­tes del mar.

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Aba­dal Pica­poll armo­ni­za­do con ber­be­re­chos y cala­ma­res a la roma­na

 

La bode­ga fami­liar Aba­dal bus­ca ela­bo­rar vinos que expre­sen la sin­gu­la­ri­dad de su pai­sa­je de la zona cen­tro de Cata­lun­ya, con sus viñe­dos en terra­za para com­pen­sar los des­ni­ve­les del terreno, rodea­das de bos­ques que le apor­tan sus notas tan par­ti­cu­la­res de soto­bos­que y de bal­sá­mi­cos, sobre el sue­lo de arci­lla con abun­dan­te pie­dra y usan­do las varie­da­des tra­di­cio­na­les pica­poll y man­dó que for­man par­te de los cul­ti­vos his­tó­ri­cos de este terri­to­rio.

Bodega Abadal

Bode­ga Aba­dal

 

Aba­dal fue fun­da­da en 1983 por Valen­tín Roque­ta, alre­de­dor de la masía Roque­ta. Una his­to­ria fami­liar de viti­cul­to­res que se remon­ta has­ta el siglo XII, más con­cre­ta­men­te en 1199, aun­que exis­ten ves­ti­gios de tra­ba­jos rela­cio­na­dos con la vid ya en la épo­ca roma­na. Los docu­men­tos que con­fir­man estos tra­ba­jos de viti­cul­tu­ra se sitúan en la Masía Roque­ta, situa­da en San­ta María d’Hor­ta d’A­vin­yó, don­de se encuen­tran pren­sas, depó­si­tos de pie­dra, laga­res y otros ins­tru­men­tos de esta épo­ca pre­té­ri­ta. El ini­cio de la acti­vi­dad comer­cial de la fami­lia fue cuan­do Ramón Roque­ta Torren­tó en 1898 se tras­la­dó a Man­re­sa y fun­dó la bode­ga Ramón Roque­ta, per­te­ne­cien­te a la D.O. Cata­lun­ya. Ya en 1983 se sons­ti­tu­yó Aba­dal, de la D.O. Pla de Bages. Más ade­lan­te ven­drían otros pro­yec­tos de la fami­lia Roque­ta.

Den­tro de la web Vino­te­ca Ori­gen pode­mos encon­trar vinos de 3 DO dife­ren­tes: Pla de Bages, Terra Alta y  Cata­lun­ya. Las dife­ren­tes mar­cas del gru­po como son la pro­pia Aba­dal que nos ocu­pa, Lafou, Ramón Roque­ta, Sagris­tía, Mas­sa­lu­ca, La Picos­sa, Vin­ya Nos­tra, Syne­ra y el Acei­te Mas Oli­ve­ras. El elen­co de varie­da­des de uvas tam­bién es amplio como: caber­net franc, caber­net sau­vig­non, char­don­nay, gar­na­cha blan­ca, gar­na­cha negra, maca­beo, man­dó, mer­lot, more­ni­llo, pica­poll, sam­só, sau­vig­non blan­co, syrah, sumoll, tem­pra­ni­llo y xarel.lo. Edi­cio­nes limi­ta­das y en cajas para rega­lar por­que siem­pre hay una bue­na excu­sa para obse­quiar vino, ya sean las fies­tas de Navi­dad, un ani­ver­sa­rio, una cele­bra­ción o como gene­ro­sa mues­tra de agra­de­ci­mien­to.

Códi­go espe­cial de des­cuen­to de un 10% en la web Vino­te­ca Ori­gen con el códi­go HEDONISTA10

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Pop-up Petit R de Ruinart en Mandarin Oriental de Barcelona

Una dele­ga­ción de la expe­rien­cia gas­tro­nó­mi­ca y mul­ti­sen­so­rial Petit R de Rui­nart ha sali­do por pri­me­ra vez de su empla­za­mien­to ori­gi­nal en su Mai­son de Reims. Como pop-up, sola­men­te has­ta el pró­xi­mo 22 de junio, esta­rá dis­po­ni­ble en una nue­va ubi­ca­ción tam­bién muy espe­cial: el jar­dín Mimo­sa del ele­gan­te Man­da­rin Orien­tal de Bar­ce­lo­na.

Petit R de Ruinart

Petit R de Rui­nart

 

Petit R es el rela­to de la his­to­ria de la pri­me­ra Mai­son de Cham­pag­ne en for­ma­to visual y sono­ro com­ple­ta­do con una pro­pues­ta gas­tro­nó­mi­ca exclu­si­va que acom­pa­ña a los dife­ren­tes cham­pag­nes de la Mai­son fran­ce­sa por exce­len­cia e icono inter­na­cio­nal de l’art d’ê­tre fra­nçais.

Man­da­rin Orien­tal, año tras año, nos tie­ne acos­tum­bra­dos a los ciu­da­da­nos de Bar­ce­lo­na y a los visi­tan­tes de la ciu­dad, sean hués­pe­des o no de este exclu­si­vo hotel, a espa­cios efí­me­ros don­de el fac­tor sor­pre­sa, gene­ra­dor con­ti­nuo de ¡Wow! entre el públi­co asis­ten­te, es par­te muy impor­tan­te de su pro­gra­ma­ción. Y jus­to este 2019 cum­ple su déci­mo ani­ver­sa­rio, por lo cual no podían menos que orga­ni­zar un pri­mer even­to para con­me­mo­rar su con­so­li­da­ción como hotel de lujo en Bar­ce­lo­na. Su pri­me­ra pro­pues­ta ha veni­do de la mano de la Mai­son Rui­nart con su expe­rien­cia exclu­si­va y úni­ca, don­de el gus­to y el olfa­to com­par­ten mesa y man­tel con la vis­ta y el oído. Y es entre los cubier­tos, vaji­lla y el man­tel de un blan­co nuclear que actúa como lien­zo, como pan­ta­lla para unas imá­ge­nes que recrean sim­pá­ti­ca­men­te la his­to­ria de la pri­me­ra Mai­son de Cham­pag­ne, al esti­lo de los mapings que vemos en edi­fi­cios his­tó­ri­cos, don­de se narra una his­to­ria, en este caso que nos ocu­pa de la Mai­son, mien­tras se suce­den pla­tos que salen de los fogo­nes del lau­rea­do res­tau­ran­te Moments con dos estre­llas de la famo­sa y orien­ta­do­ra guía roja gala.

Para recrear Petit R de Rui­nart se ha nece­si­ta­do crear en el jar­din Mimo­sa un cubícu­lo acris­ta­la­do con capa­ci­dad para 12 comen­sa­les que viven al uní­sono esta ani­ma­da expe­rien­cia gas­tro­nó­mi­ca y mul­ti­sen­so­rial crea­da por la artis­ta japo­ne­sa Kana­ko Kuno.

Pla­tos degus­ta­dos:

Unos ape­ri­ti­vos sor­pre­sa para espe­rar la lle­ga­da de todos los comen­sa­les (es obli­ga­to­rio comen­zar pun­tual­men­te todos a la vez para no per­der nin­gún deta­lle).

Una vez den­tro comien­za el ani­ma­do vídeo don­de una ostra vir­tual se con­vier­te en real del pri­mer pla­to del menú degus­ta­ción. La huî­tre es todo un gui­ño al cua­dro “El almuer­zo de ostras” de Jean Fra­nçois de Troy, fecha­do en 1735 y dón­de las ostras se acom­pa­ñan por pri­me­ra vez de cham­pag­ne. Acom­pa­ña­do de Rui­nart Blanc de Blancs.

Ostras en vinagreta suave

Ostras en vina­gre­ta sua­ve, sobre “empe­drat gelée”

 

El segun­do pla­to fue un tur­bot con qui­noa y endi­vias con sal­sa cítri­ca. Mari­da­do con Dom Rui­nart Blanc de Blancs.

Turbot, quinoa y endivias con salsa cítrica

Tur­bot, qui­noa y endi­vias con sal­sa cítri­ca

 

El ter­cer paso en el menú de la noche fue un file­te de pato de Cha­llans al pun­to con flo­res de cala­ba­cín, vege­ta­les y sal­sa del asa­do. Empa­re­ja­do con Dom Rui­nart Rosé.

El cuar­to pla­to fue Laguio­lle, miel, man­za­ni­lla y hier­bas. Enno­via­do con R de Rui­nart.

Laguiolle, miel, manzanilla y hierbas

Laguio­lle, miel, man­za­ni­lla y hier­bas

 

Para fina­li­zar con el pos­tre deno­mi­na­do “Gateau Rui­nart” una tar­ta ori­gi­nal con pasas, pome­lo, ave­lla­na, meren­gue y lavan­da, que se acom­pa­ña con una rami­ta de esta olo­ro­sa plan­ta del pro­pio jar­dín Mimo­sa. Empa­re­ja­do con Rui­nart Rosé.

"Gateau Ruinart"

“Gateau Rui­nart”

 

Rui­nart es la pri­me­ra Mai­son de Cham­pag­ne y se fun­dó hace 290 años. Sus cham­pag­nes se ela­bo­ran a par­tir de la noble uva char­don­nay para ela­bo­rar sus cuvées y son reco­no­ci­dos en todo el mun­do como sinó­ni­mo de savoir fai­re, y tam­bién aso­cia­do a la ele­gan­cia y al lujo. En la actua­li­dad el chef de Cave es Fré­dé­ric Panaïo­tis sien­do el máxi­mo res­pon­sa­ble de con­ti­nuar con esta leyen­da de Cham­pag­ne. Como no podía ser de otra mane­ra, la Mai­son tam­bién está aso­cia­da al arte, comen­zan­do este idi­lio en 1896 cuan­do el artis­ta che­co Alphon­se Mucha creó el pri­mer car­tel para la Mai­son. Des­de enton­ces has­ta aho­ra Rui­nart se ha aso­cia­do con 34 ferias inter­na­cio­na­les y con ins­ti­tu­cio­nes de arte dejan­do que cada año un artis­ta de renom­bre deje volar libre­men­te toda su ima­gi­na­ción y crea­ti­vi­dad solo guia­do por las musas ins­pi­ra­do­ras.

Man­da­rin Orien­tal 5* G.L. es des­de hace tiem­po un refe­ren­te en el bar­ce­lo­nés Pas­seig de Grà­cia por el buen gus­to de sus deta­lles como esta­ble­ci­mien­to hote­le­ro así como la ofer­ta gas­tro­nó­mi­ca a car­go la reco­no­ci­da chef Car­me Rus­ca­lle­da, bien en el res­tau­ran­te Moments (2 estre­llas Miche­lin) a car­go de ella y su hijo Raül Balam, el res­tau­ran­te Blanc, o el jar­dín Mimo­sa. Se com­ple­men­ta con el espa­cio Terrat con el sello del peruano Gas­tón Acu­rio, Banker´s Bar todo un refe­ren­te de coc­te­le­ría y un Spa de más de 1.000 metros cua­dra­dos.

Man­da­rin Orien­tal Group nació en Asia con­vir­tién­do­se en el estan­dar­te del lujo asiá­ti­co con 32 hote­les y 6 resi­den­cias en 23 paí­ses. Es miem­bro del Gru­po Jar­di­ne Mathe­son.

Petit R de Rui­nart está dis­po­ni­ble des­de el 25 de abril has­ta el 22 de junio de mar­tes a sába­do. Turno de comi­da comien­za a las 14 y pre­cio 80 euros. La cena comien­za a las 20:30h y pre­cio 140 euros. Reser­vas: 931 518 781 o por email mobcn-moments@mohg.com

Man­da­rin Orien­tal Pas­seig de Grà­cia, 38–40 08007 Bar­ce­lo­na. Telé­fono 931 518 888

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Las catas-cenas del restaurante Tendiez de Barcelona

Ten­diez, el res­tau­ran­te, bar de tapas y cock­tails del hotel Pull­man Bar­ce­lo­na Skip­per, ha dado el pis­to­le­ta­zo de sali­da a sus sesio­nes de catas y cenas. La cita es cada ter­cer jue­ves de cada mes, a un pre­cio muy demo­crá­ti­co que es impo­si­ble per­dér­se­lo. Una invi­ta­ción para todos los públi­cos, cono nocio­nes o sin, para aden­trar­nos, con­so­li­dar o para ampliar cono­ci­mien­tos y de una mane­ra lla­na y cer­ca­na, por su par­te el res­tau­ran­te Ten­diez, se com­pro­me­te a sor­pren­der­nos perió­di­ca­men­te cada ter­cer jue­ves con una cata dife­ren­te y unos pla­tos que mari­den a los vinos selec­cio­na­dos para la oca­sión. 

Restaurante Tendiez

Res­tau­ran­te Ten­diez

 

La cata rea­li­za­da el pasa­do 21 de febre­ro se lle­vó a cabo, y las pró­xi­mas tam­bién, en el ele­gan­te espa­cio ane­xo semi reser­va­do del res­tau­ran­te Ten­diez, una mesa cen­tral para­pe­ta­da entre una biblio­te­ca que invi­ta a leer y cul­ti­var­se con sus volú­me­nes en una de las pare­des, y por la otra, una gran neve­ra expo­si­to­ra con los vinos de la car­ta del res­tau­ran­te que los con­ser­va a la tem­pe­ra­tu­ra correc­ta y que es a la vez toda una decla­ra­ción de inten­cio­nes de por qué esta­mos allí, obvia­men­te a degus­tar y apren­der de vinos y por últi­mo la coci­na abier­ta para poder obser­var los movi­mien­tos pre­ci­sos, casi de ciru­ja­nos, por los miem­bros que com­po­nen el cen­tro neu­rál­gi­co del res­tau­ran­te. 

Restaurante Tendiez

Res­tau­ran­te Ten­diez

 

Esta pri­me­ra cata estu­vo diri­gi­da por Móni­ca, sumi­ller del equi­po de Vila Vini­te­ca, la refe­ren­cia a nivel esta­tal en gran­des vinos tan­to nacio­na­les como inter­na­cio­na­les así por sus mar­cas exclu­si­vas y su gran ofer­ta de vinos a la avan­za­da para poder com­prar a pre­cios más redu­ci­dos antes de que sal­gan al mer­ca­do al pre­cio que le corres­pon­de, vamos lo que vie­ne sien­do una ope­ra­ción de “futu­ros”. 

Cata en Restaurante Tendiez

Cata en Res­tau­ran­te Ten­diez

 

Móni­ca hizo una cata peda­gó­gi­ca, fácil de enten­der, con expli­ca­cio­nes didác­ti­cas y con una acti­tud pró­xi­ma para per­der ese mie­do irra­cio­nal o esa ver­güen­za al rídicu­lo que nos inmo­vi­li­za ante el pro­ce­lo­so mun­do del vino y de su espe­cí­fi­ca y críp­ti­ca jer­ga, faci­li­tan­do en todo momen­to que los asis­ten­tes pudie­ran pre­gun­tar todo lo que qui­sie­ran y que nun­ca se habían atre­vi­do a ello has­ta enton­ces. Nocio­nes bási­cas de una cata y como empe­zar metó­di­ca­men­te des­de la visual para dis­tin­guir los colo­res tan­to en blan­co como en tin­to y enten­der su edad (más joven colo­res páli­dos en blan­co y ribe­tes vio­lá­ceos en los tin­tos ver­sus colo­res dora­dos y ribe­tes tejas res­pec­ti­va­men­te en los vinos con una edad) lágri­mas que nos indi­can el gra­do alcohó­li­co, es decir fina y rápi­da no tie­nen peso, estruc­tu­ra son bajas en alcohol, por el con­tra­rio si es grue­sa y baja len­ta­men­te nos indi­ca­rá que es un vino más car­no­so, con estruc­tu­ra y más car­ga alcohó­li­ca.  Aro­mas en la cata nasal expli­can­do los pri­ma­rios (vege­ta­les, fru­ta­les y flo­res), secun­da­rios de leva­du­ras con notas de pana­de­ría, bolle­ría y de man­te­qui­lla y los ter­cia­rios que nos lo apor­ta la made­ra de las barri­cas, ya sean de roble fran­cés o el ame­ri­cano más esos pun­tos que pue­den dar el tos­ta­do cuan­do se doman las made­ras en la con­fec­ción manual de la barri­ca. La cata oral comen­zó con la des­crip­ción de las dife­ren­tes zonas de la len­gua y como loca­li­zar­las de tal mane­ra que se acti­va esa sen­sa­ción cuan­do el vino entra en con­tac­to con la super­fi­cie lin­gual, de tal mane­ra que pode­mos dis­tin­guir esos sabo­res dul­ces, sala­dos, áci­dos o amar­go y de esta for­ma com­pren­der el por qué del uso de dife­ren­tes copas para que cai­ga el vino en la zona ade­cua­da de la len­gua.  

Vinos catados de Ca N'Estruc

Vinos cata­dos de Ca N’Es­truc

 

Cua­tro vinos ase­qui­bles para una ini­cia­ción rápi­da y defi­ni­ti­va, de la bode­ga Ca N’Es­truc, de la DO Cata­lun­ya, per­te­ne­cien­te al gru­po de Vila Vini­te­ca. Dos blan­cos de dife­ren­te aña­da para encon­trar la dife­ren­cia en el color y tam­bién en los aro­mas y sabo­res: Ca N’Es­truc 2018 mono­va­rie­tal de xarel.lo e Idoia Blanc 2017 de xarel.lo, gar­na­cha blan­ca, maca­beo y char­don­nay. Dos tin­tos para obser­var  asi­mis­mo estas dife­ren­cias: Idoia 2014 de uva syrah (60%) y de gar­na­cha (40%) y L’E­qui­li­bris­ta 2015 de uvas syrah, gar­na­cha y cari­ñe­na.

Entrantes en Restaurante Tendiez

Entran­tes en Res­tau­ran­te Ten­diez

 

Des­pués de ven­cer esos mie­dos ini­cia­les y con la des­inhi­bi­ción pro­pia que pro­vo­ca el pro­bar varios vinos, es uno de los efec­tos secun­da­rios lógi­cos y habi­tua­les sino se escu­pe el vino, se pasó a la cena pre­pa­ra­da para la oca­sión y con­sis­ten­te en tapas a com­par­tir: cucha­ra de lubi­na en sal­mue­ra de remo­la­cha, tar­tar de algas, sali­cor­nia y mayo­ne­sa de planc­ton; bom­bón de foie con fru­ta de la pasión y pan de espe­cias; pul­po envuel­to en kadai­fi con sal­sa romes­co; cro­que­tas cua­dra­das de jamón ibé­ri­co y coca tos­ta­da con toma­te de col­gar y acei­te de oli­va Ten­diez. De pla­to prin­ci­pal pollo del Prat o pota bla­va IGP (reco­no­ci­do por el color azu­la­do de sus patas) des­hue­sa­do, ser­vi­do con ciga­las y sal­sa de vino ran­cio. De pos­tre  tram­pan­to­jo de fal­sa ham­bur­gues de cre­ma hela­da de specu­loos, cho­co­la­te y piña natu­ral.

Pollo Prat IGP o "pota blava"

Pollo Prat IGP o “pota bla­va”

 

Pla­tos fir­ma­dos por el chef titu­lar del res­tau­ran­te Ten­diez, José Sán­chez. Bar­ce­lo­nés for­ma­do en la pres­ti­gio­sa Escue­la de Res­tau­ra­ción y Hos­te­le­ría de Bar­ce­lo­na, defi­ne su coci­na como medi­te­rrá­nea con la cual se sien­te cómo­do y casa­do emo­cio­nal­men­te des­pués de su paso por gran­des tem­plos de la gas­tro­no­mía de la Ciu­dad Con­dal como el ya des­apa­re­ci­do Reno, y don­de apren­dió entre sus fogo­nes de coci­na clá­si­ca bebien­do de la fuen­te, es decir, de la fran­ce­sa. De su paso por Roig Robí vol­vió a los tra­di­cio­na­les pla­tos cata­la­nes y en espe­cial a dis­fru­tar con el pes­ca­do fres­co recién lle­ga­do de la Cos­ta Bra­va. Un pun­to de infle­xión en su carre­ra fue cuan­do entró a cola­bo­rar en el res­tau­ran­te de tres estre­llas Miche­lin del pri­mer espa­da de los puche­ros y sar­te­nes Mar­tin Bera­sa­te­gui. Su for­ja­do en el Hotel Arts  (5 estre­llas G.L.) como chef en el depar­ta­men­to de ban­que­tes y cate­ring, le sir­vió para tomar la alter­na­ti­va ya  como jefe de coci­na del Hotel Euros­tars Grand Mari­na 5 estre­llas G.L. y des­pués de 5 años aquí empe­zó a tra­ba­jar en el Hotel Pull­man Bar­ce­lo­na Skip­per en el 2006 sien­do el chef titu­lar al man­do de sus fogo­nes. 

Falsa hamburguesa

Fal­sa ham­bur­gue­sa

 

Las futu­ras catas orga­ni­za­das son pro­me­te­do­ras y la pró­xi­ma será el 21 de mar­zo y que se tra­ta de un via­je eno­ló­gi­co sin mover­se de la silla del res­tau­ran­te Ten­diez: Rue­da ver­sus Rías Bai­xas, y Rio­ja ver­sus Ribe­ra del Duero. Dife­ren­cias y simi­li­tu­des, tipos de uvas, cli­ma, terreno, dos blan­cos y dos tin­tos fren­te a fren­te que nos per­mi­ti­rá ima­gi­nar­nos diver­sos esce­na­rios para mari­dar con pla­tos de nues­tra gas­tro­no­mía. 

Como avan­ce de las siguien­tes catas, has­ta un total de 9 para este año 2019,  irán sobre los siguien­tes temas: vinos bio del Pene­dès, de vinos inter­na­cio­na­les, de cavas: 2 rosa­dos y dos tra­di­cio­na­les, de vinos cata­la­nes: 2 de la Con­ca de Bar­be­rà y 2 de Cos­ters del Segre, com­pa­ra­ción de un Rio­ja con deno­mi­na­cio­nes de ori­gen más peque­ñas pero con gran­des vinos como es el caso de Cala­ta­yud ( Las Rocas de San Ale­jan­dro), de Madrid ( con el gra­cio­so y cir­cen­se nom­bre El Hom­bre Bala) y de Mén­tri­da (con el cine­ma­to­grá­fi­co y nove­lís­ti­co nom­bre de Las Uvas de la Ira). Para fina­li­zar esta serie y como fin de fies­ta con fue­gos arti­fi­cia­les una cata con vinos de alto nivel: 2 Rio­jas de Pala­cios Remon­do, 1 Prio­rat (Les Terras­ses de Alva­ro Pala­cios)  y 1 Cier­zo (Villa De Coru­llón).

Cada cata y cena al imba­ti­ble pre­cio de 22,50 euros inclui­do el IVA y el par­king en el pro­pio hotel para que no per­der el tiem­po en bus­car apar­ca­mien­to. 

Más infor­ma­ción de nove­da­des y acti­vi­da­des en la web del res­tau­ran­te Ten­diez y en Ins­ta­gram @tendiezbarcelona

Res­tau­ran­te Ten­diez en el Hotel Pull­man Bar­ce­lo­na Skip­per de la Avda. Lito­ral, 10 Bar­ce­lo­na 08005 Tel. 932 216 565. Abier­to des­de las 10h has­ta la 1:30h de la madru­ga­da. Ser­vi­cio a la car­ta des­de las 12h has­ta las 24h. Menú sema­nal por 19,50 euros.

© 2019 José María Toro. All rights reser­ved.

Experto en vinos en 24 horas de la mano de Jancis Robinson y de Planeta Gastro

Tras la lec­tu­ra voraz y casi inin­te­rrum­pi­da de esta obra de la edi­to­ra del Oxford Com­pa­nion of Wine y colum­nis­ta sema­nal en el Finan­cial Times (no sé cuál de estos dos de sus car­gos envi­dio ‑sana­men­te- más), Jan­cis Robin­son, me que­do con la sen­sa­ción de haber asis­ti­do una cla­se inten­si­va de más­ter, a una cla­se magis­tral, ya que es un libro de faci­lí­si­ma lec­tu­ra que se pue­de devo­rar en unas horas o bien degus­tar­lo en unas pocas más.

El libro cons­ta de algo más de 150 pági­nas dis­tri­bui­das en 6 sen­ci­llos blo­ques: una intro­duc­ción bási­ca, cómo ele­gir y cómo catar, cómo selec­cio­nar según la comi­da o la oca­sión y cuán­to gas­tar, qué ins­tru­men­tal exis­te y cómo tra­tar el vino, qué varie­da­des de uva hay y final­men­te cuá­les son las regio­nes viní­co­las exis­ten­tes a nivel mun­dial. A modo de resu­men y para con­so­li­dar el cono­ci­mien­to adqui­ri­do se inclu­ye al final  de la obra un glo­sa­rio de tér­mi­nos con sus defi­ni­cio­nes.

Algu­nas de las curio­si­da­des que se apren­den a lo lar­go de esta lec­tu­ra, y que si no sabía­mos, que­da­rán vagan­do duran­te un tiem­po en nues­tro pen­sa­mien­to son, por ejem­plo, que si no fue­ra por la piel de la uva todos los vinos serían blan­cos. O que inge­rir alca­cho­fas es incom­pa­ti­ble (en cuan­to a mari­da­je se refie­re) con un buen vino. O que el tama­ño per­fec­to de una bote­lla de vino es la de 1,5 litros cono­ci­da como mag­num, y hay un buen moti­vo para ello (tie­ne que ver con la oxi­ge­na­ción del vino, pero ¡no lo des­ve­la­re­mos!). O cómo saber si somos “super­ca­ta­do­res” por nues­tro núme­ro de papi­las gus­ta­ti­vas – tene­mos un 25% de posi­bi­li­da­des de ser­lo – y la impor­tan­cia del olfa­to. O tam­bién que hay vinos, como el Opor­to, que tie­nen mar­gen de mejo­ra has­ta los 40 años. O inclu­so, cómo uti­li­zar nues­tro calor cor­po­ral para calen­tar el vino en caso de emer­gen­cia.

Ade­más de estas muchí­si­mas curio­si­da­des apren­de­re­mos con­se­jos prác­ti­cos, como por ejem­plo, que el pre­cio que debe­ría­mos pagar por una bote­lla no debe­ría ser infe­rior a 12 euros ni supe­rior a 40, o que para el alma­ce­na­je la luz y el olor son malos y la hume­dad es bue­na, o que debe­ría­mos uti­li­zar las tien­das per­so­na­li­za­das de barrio y las redes socia­les para dejar­nos ser per­fec­ta y per­so­na­li­za­da­men­te acon­se­ja­dos.

Experto en vinos en 24 horas de Jancis Robinson. Planeta Gastro

Exper­to en vino en 24 horas de Jan­cis Robin­son

 

En cuan­to a la pro­ce­den­cia del vino, nos dare­mos cuen­ta de la suer­te que tene­mos de haber naci­do aquí en Espa­ña, con nues­tra DOCa Rio­ja, pero aún así,  nos que­da­rá cla­ro que el mejor vino es el fran­cés, con Fran­cia sien­do la cuna del vino y gran pro­duc­to­ra jun­to con Ita­lia. En Espa­ña tene­mos mucha super­fi­cie con las vides cre­cien­do a sus anchas, y EEUU es el pri­mer mer­ca­do con­su­mi­dor. La auto­ra, ade­más, dis­tin­gue entre “vie­jo mun­do” y “nue­vo mun­do” y hace que refle­xio­ne­mos, nos pare­mos a pen­sar, y nos demos cuen­ta de que ha habi­do una expan­sión hacia nue­vos paí­ses pro­duc­to­res en los últi­mos 40 años que se han cons­ti­tui­do como un copiar y pegar de lo mejor de cada región y varie­dad, des­de Euro­pa hacia Amé­ri­ca y Ocea­nía.

Por lo que res­pec­ta a las varie­da­des de uva, según la admi­ra­da auto­ra, bas­ta­ría con cono­cer unos 10 tipos ‑de los 1300 que hay- y un adje­ti­vo para cada varie­dad, ya que de esta mane­ra podria­mos mane­jar­nos y com­pren­der muchí­si­mas cosas: Caber­net Sau­vig­non, Mer­lot, Char­don­nay, Pinot Noir son varie­da­des apre­cia­das y pre­ci­sa­men­te las que se han ido replan­tan­do en el nue­vo mun­do, pero cada país tie­ne sus pecu­lia­ri­da­des, por ejem­plo, en Espa­ña tene­mos nues­tro tem­pra­ni­llo, Por­tu­gal con­su­me sus rarí­si­mas varie­da­des y en Geor­gia fer­men­tan sus varie­da­des espe­cí­fi­cas ente­rra­das en unas ollas de barro.

Muy útil es la visión que nos trans­mi­te la auto­ra casi al final del libro, sobre pre­sen­te y futu­ro, y es que las dife­ren­cias entre pro­duc­to­res a nivel mun­dial se han redu­ci­do y los pro­duc­to­res de nue­vo mun­do han per­fec­cio­na­do los pro­ce­sos con su tec­no­lo­gía y lim­pie­za. Las nue­vas gene­ra­cio­nes han afi­na­do sus gus­tos y algu­nos pro­duc­to­res tra­ba­jan para que el vino no exce­da de 12 o 13 gra­dos, redu­cien­do el sabor de made­ra con la sus­ti­tu­ción de barri­les por tan­ques de hor­mi­gón o ace­ro y eli­mi­nan­do el tapón de cor­cho por el ries­go de corrom­per el vino. Lo que se hará común entre todos los pro­duc­to­res es inten­tar trans­mi­tir la expre­sión de un lugar, del terroir o terru­ño, con una míni­ma inter­ven­ción en bode­ga, lo que hará que algu­nos ten­gan que reci­clar­se.

Con un esti­lo moti­va­cio­nal, la auto­ra Jan­cis Robin­son ani­ma a los no ini­cia­dos a apro­ve­char esa ven­ta­ja de no tener ideas pre­con­ce­bi­das, a uti­li­zar su pro­pio len­gua­je para des­cri­bir lo que sien­ten en sus catas y les da pau­tas para encon­trar la máxi­ma rela­ción cali­dad-pre­cio en sus adqui­si­cio­nes. Para los exper­tos, apor­ta algu­nas opi­nio­nes per­so­na­les e infor­ma­ción actua­li­za­dí­si­ma sobre las varie­da­des de uva y su loca­li­za­ción mun­dial. Pero este es un libro, en mi opi­nión, sobre todo para aque­llos que sim­ple­men­te hemos sido toca­dos por el vino, en algún sen­ti­do, por algu­na de sus face­tas, y lo que­rría­mos saber todo de él, y por mie­do al ridícu­lo no nos atre­vía­mos a pre­gun­tar. Al aca­bar la lec­tu­ra nos sen­ti­mos posee­do­res de un mayor cono­ci­mien­to y tam­bién y por qué no, con anéc­do­tas que con­tar a nues­tros ami­gos duran­te las comi­das, sin­tién­do­nos ver­da­de­ros exper­tos con una bue­na base para ser­lo y con una visión amplia que hará que degus­te­mos esos sor­bos con toda su ple­ni­tud. En defi­ni­ti­va, este es un libro para todos, que deja con la sen­sa­ción de haber acu­di­do a una cata magis­tral con exper­tos y con esa ilu­sión con­ta­gia­da. Dan ganas de releer­lo y esta vez con la copa Richard Bren­don — de la que la auto­ra se des­ha­ce en elo­gios — en nues­tras manos.

“Exper­to en vinos en 24 horas”, de la Edi­to­rial Pla­ne­ta Gas­tro, a la ven­ta en el Cor­te Inglés, Fnac, La Casa del Libro, y demás libre­rías.

© 2019 Raquel Carrio. All rights reser­ved. 

Marimar Torres presenta sus vinos de California en San Sebastián Gastronomika

En el trans­cur­so del pres­ti­gio­so con­gre­so de San Sebas­tián Gas­tro­no­mi­ka, Mari­mar Torres, cuar­ta gene­ra­ción de la mun­dial­men­te acla­ma­da Bode­gas Torres, pre­sen­tó sus vinos que ela­bo­ra en Cali­for­nia.

En una de las salas del Pala­cio de Con­gre­sos y Audi­to­rio Kur­saal, Mari­mar Torres, expli­có deta­lles, difi­cul­ta­des y curio­si­da­des de como nació todo el pro­yec­to a miles de kiló­me­tros de la fami­lia y de la bode­ga madre en Vila­fran­ca del Pene­dés. De cómo intro­du­jo los vinos Torres en Nor­te­amé­ri­ca a cómo se con­vir­tió en viti­cul­to­ra y bode­gue­ra en una épo­ca que pocas muje­res toma­ban estas ver­ti­gi­no­sas deci­sio­nes rom­pien­do con una situa­ción mucho más cómo­da, y ben­di­to el día que lo hizo para poder hoy dis­fru­tar de sus vinos. Cómo le lle­vó orgu­llo­sa a su padre su pri­mer char­don­nay para que se con­ven­cie­ra de todo lo que esta­ba hacien­do. Nun­ca podrá olvi­dar el sopor­te que tuvo de él, y de su madre a su falle­ci­mien­to, y de quien apren­dió que para el éxi­to se nece­si­ta: “cali­dad, entu­sias­mo y per­ser­ve­ran­cia”, valo­res que Mari­mar nun­ca des­cui­da. Y en honor de sus padres, que hicie­ron reali­dad su sue­ño, bau­ti­zó sus dos viñe­dos con sus nom­bres: Don Miguel, en Rus­sian River Valley, y Doña Mar­ga­ri­ta en Sono­ma Coast, y que hacen un total de 32 hec­tá­reas de viña. Plan­tó sus pri­me­ras cepas de Char­don­nay y Pinot Noir entre 1986 y 1988. Pos­te­rior­men­te cons­tru­yó la bode­ga en 1992 a seme­jan­za de una masía cata­la­na.

 

Marimar Estate

Mari­mar Torres

 

Con la ayu­da del som­me­lier Ser­gi Cas­tro se des­cor­cha­ron y se comen­ta­ron las 6 refe­ren­cias actua­les de la bode­ga cali­for­nia­na, para un públi­co asis­ten­te que se mos­tró ansio­so por pro­bar sus dife­ren­tes ela­bo­ra­cio­nes en la cos­ta oes­te nor­te­ame­ri­ca­na.

El vino ela­bo­ra­do con alba­ri­ño, la varie­dad galle­ga intro­du­ci­da en Cali­for­nia,  la pri­me­ra aña­da es del 2010, y la aña­da degus­ta­da del 2016, que según Mari­mar, mues­tra “el carác­ter clá­si­co del Alba­ri­ño pero mati­za­do por el sol de Cali­for­nia, que le otor­ga una nota ale­gre y vibran­te”.

Mas Cavalls Pinot Noir

Mas Cavalls Pinot Noir. Mari­mar Esta­te

En el apar­ta­do de los blan­cos, La Masía Char­don­nay fue el pri­mer vino que ela­bo­ró Mari­mar, una vini­fia­ción clá­si­ca y de fer­men­ta­ción en barri­ca, que se ha con­ver­ti­do en una de sus refe­ren­cias más reco­no­ci­das. Es ele­gan­te y untuo­so y ha enve­je­ci­do en roble fran­cés duran­te nue­ve meses. En cam­bio, Ace­ro Char­don­nay, como su nom­bre indi­ca, no tie­ne con­tac­to con la made­ra y resul­ta “un vino expre­si­vo, de gran inten­si­dad aro­má­ti­ca”, para Mari­mar.

La Masía Pinot Noir

La Masía Pinot Noir. Mari­mar Esta­te

 

El Pinot Noir La Masía del 2014, es según Mari­mar, “un vino ale­gre, sen­sual, con fru­ta bri­llan­te y un esti­lo muy clá­si­co del Rus­sian River Valley”. Con­tras­ta con el esti­lo más euro­peo del Pinot Noir Mas Cavalls, tam­bién de la aña­da 2014 pero del Viñe­do Doña Mar­ga­ri­ta, don­de las tem­pe­ra­tu­ras son más frías y la influen­cia del océano más nota­ble.

 

Cristina. Marimar Estate

Cris­ti­na. Mari­mar Esta­te

 

Cris­ti­na es el nom­bre del vino icono de Mari­mar Esta­te, lla­ma­do así en honor a su hija. Pro­ce­de del viñe­do Don Miguel. “Es una selec­ción de barri­cas que repre­sen­tan muy fiel­men­te el terroir del viñe­do y tie­nen más poten­cial de enve­je­ci­mien­to; el vino tam­bién pasa más tiem­po en barri­ca de roble fran­cés, un total de 18 meses”, comen­tó Mari­mar.

Pinot Noir 1992

Pinot Noir 1992. Mari­mar Esta­te

 

El pre­sen­te no se pue­de enten­der sin el pasa­do, y para la oca­sión tra­jo  un Pinot Noir de la aña­da 1992, el pri­mer vino tin­to que ela­bo­ró en Cali­for­nia y el año en que su cons­tru­yó su bode­ga en Rus­sian River Valley, que, “sor­pren­den­te­men­te, aún está en exce­len­te for­ma, con una fru­ta muy expre­si­va, a pesar de pro­ce­der en su día de una viña muy joven”.

Creó el Círcu­lo Mari­mar en el 2004 como club de vinos, para dar a cono­cer la cul­tu­ra del vino en gene­ral, acer­car las cos­tum­bres de la socie­dad nor­te­ame­ri­ca­na y por supues­to de sus vinos. En cada visi­ta que rea­li­za a Espa­ña los socios par­ti­ci­pan en acti­vi­da­des crea­das espe­cial­men­te para cele­brar fes­ti­vi­da­des con sabor nor­te­ame­ri­cano como: Hallo­ween, el espe­ra­do con­cier­to de Navi­dad can­tan­do villan­ci­cos de una cos­ta y la otra del Atlán­ti­co alre­de­dor de un piano de cola en su casa de Sit­ges, o la bar­ba­coa del 4 de Julio de EEUU, entre otras muchas más acti­vi­da­des.

Des­de el 2006 los vinos de Mari­mar Esta­te tie­nen la cali­fia­ción de eco­ló­gi­cos y actual­men­te cuen­ta con el cer­ti­fi­ca­do de sos­te­ni­bi­li­dad que otor­ga la Cali­for­nia Sus­tai­na­ble Wine­gro­wing Allian­ce, de acuer­do con el com­pro­mi­so medioam­bien­tal que siem­pre ha man­te­ni­do la Fami­lia Torres. De espí­ri­tu incan­sa­ble y des­pués del éxi­to con la alba­ri­ño ha empe­za­do a ela­bo­rar un vino de Tem­pra­ni­llo y está expe­ri­men­tan­do con la Gode­llo. Ade­más tie­ne inten­ción de plan­tar algu­nas de las cepas ances­tra­les recu­pe­ra­das por su fami­lia en Cata­lun­ya, como tri­bu­to a su ori­gen.

Para más infor­ma­ción de la bode­ga y de los vinos así como de las pun­tua­cio­nes obte­ni­das en Wine Enthu­siast, Decan­ter o Wine Spec­ta­tor en Mari­mar Esta­te

Para ins­cri­bir­se, cono­cer más a fon­do los vinos de Mari­mar Esta­te y par­ti­ci­par en las acti­vi­da­des del club de vinos entrar en Círcu­lo Mari­mar

© 2018 José María Toro. All rights reser­ved.

 

Cata de Cavas y Vinos de Castillo Perelada

El pasa­do 8 de mar­zo, el emble­má­ti­co Hotel W Bar­ce­lo­na, fue el esce­na­rio per­fec­to para la extra­or­di­na­ria pre­sen­ta­ción y cata de cavas y vinos del Grup Pera­la­da (D.O. Empor­dà) a manos de Ale­jan­dro Rodrí­guez.

Hablar de los cal­dos del Cas­ti­llo de Pere­la­da es hablar de his­to­ria, de tra­di­ción fami­liar y de arte.

Si bien la ela­bo­ra­ción de vinos en dicho encla­ve data de la Edad Media, no sería has­ta 1923   en el que Miquel Mateu, polí­ti­co, apa­sio­na­do del arte y la cul­tu­ra, e hijo del que fue­ra cofun­da­dor de His­pano-Sui­za Damián Mateu, com­pra­ra el con­jun­to monu­men­tal del Cas­ti­llo de Pere­la­da para con­ver­tir­lo en un refe­ren­te artís­ti­co y, por supues­to, para revi­ta­li­zar una impor­tan­te tra­di­ción viti­vi­ní­co­la pre­sen­te en la zona del Empor­dà.

En 1972, Artu­ro Suqué, yerno de Miquel Mateu, lide­ra­ría una trans­for­ma­ción enfo­ca­da en la cali­dad y en la meta de hacer de Pere­la­da una de las más pres­ti­gio­sas bode­gas del país. A par­te, jun­to a su espo­sa Car­men Mateu, inau­gu­ra­ría el reco­no­ci­do inter­na­cio­nal­men­te Fes­ti­val del Cas­tell de Pere­la­da por el que han pasa­do infi­ni­dad de gran­des artis­tas y músi­cos.

Hoy en día, Javier Suqué Mateu se encar­ga de diri­gir el rum­bo de este gran navío apos­tan­do por vinos de cali­dad, plan­tan­do y adqui­rien­do nue­vos viñe­dos y enfa­ti­zan­do la impor­tan­cia del I+D median­te una cons­tan­te inves­ti­ga­ción en tie­rras ampur­da­ne­sas con la fina­li­dad de apro­ve­char esas cua­li­da­des geo­fí­si­cas y cli­ma­to­ló­gi­cas que ofre­ce este terri­to­rio tan ama­do por Sal­va­dor Dalí.

En cuan­to a la D.O. Empor­dà, se carac­te­ri­za por una hete­ro­ge­nei­dad en la tie­rra en la que pri­man la tex­tu­ra are­no­sa y la pobre­za en mate­ria orgá­ni­ca. Sue­len ser sue­los áci­dos que se sitúan des­de el nivel del mar has­ta una altu­ra cer­ca­na a los 260 metros. El cli­ma dis­fru­ta del vien­to de tra­mon­ta­na, que con­tri­bu­ye de mane­ra acti­va a la bue­na salud de las viñas. Con invier­nos sua­ves y vera­nos calu­ro­sos pero tem­pla­dos por el Medi­te­rrá­neo, la tem­pe­ra­tu­ra se sitúa entre los 14 y los 16°C, per­mi­tien­do el cul­ti­vo de varie­da­des de ciclo medio y lar­go. Refe­ren­te a los viñe­dos, son de anti­gua implan­ta­ción, si bien en los últi­mos años se ha ido reno­van­do para adop­tar cier­tos cam­bios varie­ta­les. Las uvas que pre­do­mi­nan son prin­ci­pal­men­te cari­ñe­na y gar­na­cha negra en tin­tos, y gar­na­cha blan­ca y roja jun­to a  maca­beo en blan­cos.

vinos y cavas de Castillo de Perelada

Para esta cata se pre­sen­ta­ron los siguien­tes cavas y vinos:

-Cava Stars Touch of Rosé 2014 (90% gar­na­cha y 10% pinot noir): sien­do un home­na­je a todas esas estre­llas que han pasa­do y pasa­rán por el Fes­ti­val Cas­tell de Pere­la­da, este cava ela­bo­ra­do a par­tir de uvas selec­cio­na­das bajo la D.O. Cava, ofre­ce un color páli­do y rosá­ceo, así como finas bur­bu­jas con for­ma­ción de coro­na. Moderno y agra­da­ble, se mues­tra muy flo­ral en boca, seco, pero con vida áci­da. La pre­sen­cia de fru­ta blan­ca es más que nota­ble.

-Només Gar­natxa Blan­ca 2016 (100% gar­na­cha blan­ca): con uvas pro­ce­den­tes de viñe­dos de entre cin­cuen­ta y sesen­ta años situa­dos en la fin­ca Pont de Molins, se obtie­ne este mono­va­rie­tal com­ple­jo y con alma de man­za­na. A la vis­ta, pre­sen­ta un color ama­ri­llo páli­do con lige­ros toques ver­do­sos. En boca ofre­ce cier­to amar­gor y un gran reco­rri­do. Un cla­ro ejem­plo de lo que es un vino con per­so­na­li­dad.

-Collec­tion Blanc 2015 (64% char­don­nay y 63% sau­vig­non blanc): este joven de cabe­llo rubio bri­llan­te, rebel­de e inten­so debe bue­na par­te de su per­so­na­li­dad a un 5% de char­don­nay que duran­te el 2015 vivió inten­sa­men­te en barri­ca de aca­cia, adqui­rien­do un lige­ro y pecu­liar toque de made­ra que se suma­ría a un per­fu­me de fru­tas dul­ces y tro­pi­ca­les. En boca es redon­do y fres­co, con un lige­ro pun­to car­bó­ni­co.

-Fin­ca Espo­lla 2012 (50% syrah, 30% monas­trell, 8% caber­net sau­vig­non, 6% gar­na­cha y 6% sam­só): con una exten­sión de 21 hec­tá­reas, Fin­ca Espo­lla se sitúa en Les Albe­res, cer­ca de los Piri­neos, y tie­ne como prin­ci­pal carac­te­rís­ti­ca un sue­lo negro, áci­do y piza­rro­so. Este leal escu­de­ro de las car­nes “cor­tas” (pies, carri­lle­ras…) des­ta­ca por un color rojo rubí de capa alta. Encon­tra­mos abun­dan­tes aro­mas de fru­tas rojas, así como a bal­sá­mi­cos. En boca es ele­gan­te y con una aci­dez pro­pia de la tie­rra de la que pro­ce­de.

-Fin­ca Mala­veï­na 2013 (46% mer­lot, 21% caber­net sau­vig­non, 12% caber­net franc, 11% syrah y 10% gar­na­cha): uno de los buques insig­nia de Pere­la­da, esta «bue­na veci­na» nace de 19 hec­tá­reas de arci­lla roji­za y de can­tos roda­dos. Mues­tra en su ros­tro un bello color rojo cere­za y des­pren­de un aro­ma a fru­tos negros con toques tos­ta­dos. Sus besos son redon­dos, car­no­sos, casi cre­mo­sos, y lige­ra­men­te áci­dos, son besos que per­du­ran. Esta veci­na enve­je­ce­rá, por supues­to, pero lo hará de la mejor for­ma, ena­mo­ran­do de nue­vo.

-Aires de Gar­bet 2013 (100% gar­na­cha): De una con­jun­ción dada por el Medi­te­rrá­neo, la cali­dez del sol, la tra­mon­ta­na y el sue­lo piza­rro­so de la fin­ca Gar­bet sur­ge este esplen­di­do tin­to pla­ga­do de recuer­dos a hier­bas medi­te­rrá­neas, bal­sá­mi­cos, torre­fac­tos, mine­ra­les y fru­tos rojos. Pre­sen­ta unos tani­nos madu­ros y sedo­sos, así como un paso por boca agra­da­ble y exten­so. Igual que Fin­ca Mala­veï­na, pre­sen­ta un enve­je­ci­mien­to con buen poten­cial.

-Cava Gran Claus­tro 2012 (45% pinot noir, 45% char­don­nay y 10% xarel·lo): ela­bo­ra­do arte­sa­nal­men­te, se cria­ba en su ori­gen en las bode­gas del claus­tro situa­do jun­to al Cas­ti­llo Pere­la­da. Se tra­ta de un cava bas­tan­te acham­pa­na­do, de apa­rien­cia color ama­ri­llo paja con refle­jos ver­do­sos y bri­llan­tes. Su bur­bu­ja es fina y con­ti­nua, y su sabor, seco y sua­ve, deja ves­ti­gios afru­ta­dos.

© 2017 Aarón Gon­zá­lez. All rights reser­ved 

Menú degustación modernista dentro de la Restaurant Lover Week en Restaurante Galaxó del Hotel Casa Fuster

«Per­fec­to Sr. Domé­nech, si usted me con­fir­ma que ya tie­ne todos per­mi­sos nece­sa­rios para la edi­fi­ca­ción, pro­ce­da a ello. Avi­sa­ré a la Sra. Fabra para que se per­so­ne en su des­pa­cho y pue­dan con­cre­tar los deta­lles de la obra.»

Así, tras col­gar su pecu­liar y rús­ti­co Gower-Bell, Mariano Fus­ter i Fus­ter, caba­lle­ro de la alta socie­dad mallor­qui­na, pin­tor e indus­trial, segu­ra­men­te habría dado el vis­to bueno al plan­tea­mien­to ofre­ci­do por el res­pe­ta­do arqui­tec­to bar­ce­lo­nés Lluís Domé­nech i Mon­ta­ner para la cons­truc­ción en 1905 de uno de los edi­fi­cios moder­nis­tas más exclu­si­vos y ele­gan­tes de la capi­tal cata­la­na: La Casa Fus­ter.

Situa­do en el núme­ro 132 del con­cu­rri­do Paseo de Gra­cia, el Hotel Casa Fus­ter escon­de bajo su sinuo­sa y mar­mó­rea arqui­tec­tu­ra el res­tau­ran­te Gala­xó. En cla­ro home­na­je a quién fue­ra el señor de la casa, Mariano Fus­ter, el local adquie­re el nom­bre de la cum­bre mallor­qui­na Puig de Galatzó dan­do a enten­der un carác­ter medi­te­rrá­neo que se aúna en per­fec­ta con­so­nan­cia con la van­guar­dia encar­na­da en el espí­ri­tu moder­nis­ta que rezu­ma cada rin­cón del hotel. En pala­bras de Oriol Cani­llas (chef) y Mireia Pelli­cer (maî­tre som­me­lier) «Nues­tra gas­tro­no­mía apues­ta por el pro­duc­to medi­te­rrá­neo, mati­za­do con gus­tos exó­ti­cos. Prio­ri­za­mos el sabor tra­di­cio­nal y la minu­cio­sa com­bi­na­ción de gus­tos; ade­más de una estu­dia­da selec­ción cro­má­ti­ca acor­de con el perio­do moder­nis­ta al que per­te­ne­ce este emble­má­ti­co edi­fi­cio».

Nada más atra­ve­sar la arca­da del Hotel Casa Fus­ter, la sen­sa­ción de via­jar a otra épo­ca e inclu­so a otra dimen­sión, se apo­de­ra del espí­ri­tu de uno. Mobi­lia­rio dota­do de vida gra­cias a sus for­mas orgá­ni­cas, pomos for­ja­dos que ins­pi­ran natu­ra­le­za, jarro­nes que bai­lan al son de tenues luces rega­lan­do mís­ti­cos reflejos…Todo ello da la bien­ve­ni­da, invi­tan­do a aden­trar­se en lo pro­fun­do de este bos­que de már­mol, for­ja y made­ra. Ya en la plan­ta noble, Gala­xó se deja ver tími­da­men­te al final de un dis­tri­bui­dor que lóbre­go, como si fue­ra el momen­to en el que se besan los pár­pa­dos para ini­ciar un boni­to y oní­ri­co via­je, es el encar­ga­do de con­du­cir al comen­sal a su des­tino. El Hada de Azú­car dan­za y dan­za.

Una vez en su inte­rior, un techo que evo­ca un ondu­lan­te mar de pla­ta aco­ge en su fon­do las mesas dis­pues­tas con bas­tan­te espa­cio entre sí para que cada expe­rien­cia sea úni­ca, ínti­ma e inol­vi­da­ble.

Gar­gan­tues­cos arcos de már­mol hacen la fun­ción de guar­dia­nes y de sepa­rar las dife­ren­tes sec­cio­nes del Gala­xó. Mis­te­rio­sos espe­jos añe­jos y que­bra­dos pare­cen por­ta­les a uni­ver­sos de Carroll. Amplios ven­ta­na­les son cubier­tos por impo­nen­tes cor­ti­nas mora­das que como cata­ra­tas de vino, caen y se fun­den en un vacío que esca­pa a la vis­ta de la per­so­na ya sen­ta­da alre­de­dor de unas mesas siem­pre acom­pa­ña­das por escul­tu­ras y moti­vos moder­nis­tas.

Tras un ape­ri­ti­vo de bien­ve­ni­da del chef con­sis­ten­te en un sua­ve gua­ca­mo­le con gam­bas y una selec­ción de sales: la sutil sal rosa del Hima­la­ya, la Flor de Sal con hibis­co y la pode­ro­sa y oscu­ra sal vol­cá­ni­ca de Hawaï, acom­pa­ña­das con pan blan­co y de nue­ces, y de un exce­len­te AOVE como es el leri­dano y eco­ló­gi­co Uma­mi, se pro­ce­dió a la degus­ta­ción de los siguien­tes pla­tos:

aperitivo

Ape­ri­ti­vo moder­nis­ta. Foto­gra­fía de Aarón Gon­zá­lez

-Pica Pica Moder­nis­ta, ele­gan­te y colo­ri­da com­po­si­ción for­ma­da por:

      -Drac del Parc Güell (Cane­lón de cala­ba­cín relleno de mató y vina­gre­ta de pimien­tos de colo­res): un tren­ca­dís a base de vina­gre­ta de pimien­tos mul­ti­co­lo­res cubre a un dra­gón de sua­ve cala­ba­cín que guar­da en su inte­rior una nube de lige­ro reque­són.

    -Vidrie­res Moder­nis­tes (Tar­tar de sal­món con gela­ti­nas de pimien­to, pepino y toma­te): un tar­tar de sal­món fina­men­te cor­ta­do, que evi­ta así la malo­gra­da tex­tu­ra de puré, cobi­ja­do por un méz­clum de hojas jóve­nes al que cada boca­do va son­sa­can­do peque­ños secre­tos de pala­dar. Las gela­ti­nas, dife­ren­cia­das y lle­nas de sabor, apor­tan ese aspec­to visual que le con­fie­re el nom­bre al pla­to.

      -Sagra­da Fami­lia (pata­ta bra­va): unir dos con­cep­tos tan arrai­ga­dos como son las pata­tas bra­vas con uno de los sím­bo­los emble­má­ti­cos no solo del moder­nis­mo cata­lán, sino de la pro­pia iden­ti­dad bar­ce­lo­ne­sa, es todo un acier­to. Más aún cuan­do se da la pri­me­ra den­te­lla­da y la lava de este peque­ño vol­cán empie­za a ver­ter­se por sus cos­ta­dos al mis­mo tiem­po que hace pre­sen­cia en las papi­las del comen­sal.

Un pri­mer pla­to digno de un mural de Mucha en el que colo­res y sabo­res vuel­ven a recor­dar que no se está en un res­tau­ran­te cual­quie­ra. Se acom­pa­ña con un Pri­mer Brut Natu­re de Pere Ven­tu­ra (xarel.lo, pare­lla­da y maca­beo), que apor­ta refle­jos dora­dos y bri­llan­tes.

-Mer­lu­za en suquet de cho­co­la­te con pas­tel de pata­ta y bole­tus: una cama de espon­jo­sas pata­tas es tes­ti­go de este curio­so idi­lio. No se sabe cuán­do el cacao empe­zó su rela­ción con la sire­na, lo que sí es más que evi­den­te es que recos­ta­dos en esos coji­nes de bole­tus, man­tie­nen una rela­ción de ensue­ño, casi prohi­bi­da, que sella­ron con un blan­co e inten­so Prín­ci­pe de Via­na D.O. Nava­rra (char­don­nay). Shos­ta­ko­vich habría com­pues­to una sui­te para esta pare­ja sin dudar­lo.

-Fri­can­dó de ter­ne­ra al ver­mut con naran­jas fres­cas y oli­vas negras: o como el pla­to se trans­for­ma en un cam­po de bata­lla por ver cuál de los ingre­dien­tes per­ma­ne­ce más tiem­po en la men­te y en el gus­to del comen­sal. La pode­ro­sa pero deli­ca­da ter­ne­ra avan­za impa­ra­ble para ganar­se el pues­to de pala­dín moder­nis­ta, “lás­ti­ma” que una naran­ja que no se deja ame­dren­tar por una car­ne tan fina y dul­ce, des­ha­ga todo ese sabor para suplan­tar­lo por un fres­cor lige­ra­men­te áci­do. Esto pro­vo­ca un tira y aflo­ja en el que el comen­sal está desean­do pro­bar otro boca­do de la pri­me­ra para obli­gar al cítri­co a actuar. Has­ta aquí todo sería más o menos sen­ci­llo si no fue­ra por­que otro ele­men­to entra en dis­cor­dia: de for­ma fur­ti­va, las oli­vas negras hacen acto de pre­sen­cia dan­do peque­ñas esto­ca­das tos­ta­das en el pala­dar. Han veni­do, y lo hacen para que­dar­se. Un tin­to joven de Jar­dins Monas­trell D.O. Empor­dà (gar­na­cha, mer­lot, syrah y caber­net sua­vig­non) es tes­ti­go de tan cruen­ta bata­lla.

-Casa Fus­ter (semi­es­fe­ra de mous­se de cho­co­la­te con leche y baño de cho­co­la­te blan­co): líneas cur­vas moder­nis­tas para pre­sen­tar un pos­tre poten­te a la par que lige­ro y, por supues­to, dul­ce. Una pie­za que se podría extra­po­lar al cam­po de la arqui­tec­tu­ra y enca­jar per­fec­ta­men­te en cual­quier obra de Josep Puig i Cada­falch.

postre,

Semi­es­fe­ra de mous­se de cho­co­la­te con leche y baño de cho­co­la­te blan­co. Foto­gra­fía de Aarón Gon­zá­lez

Tras esta degus­ta­ción, se con­clu­ye que Gala­xó es un uni­ver­so para­le­lo, un por­tal al pasa­do ¿o tal vez al futu­ro? En defi­ni­ti­va, se pue­de decir que Gala­xó es un lugar para soñar.

Gala­xó for­ma par­te de la Res­tau­rant Lover Week orga­ni­za­da por Atrá­pa­lo. Del tres al doce de mar­zo, una selec­ción de res­tau­ran­tes de Madrid y Bar­ce­lo­na ofre­ce­rán menús exclu­si­vos a un pre­cio ase­qui­ble e infe­rior al habi­tual: 24 euros más IVA y un euro muy espe­cial que irá des­ti­na­do a cola­bo­rar con la ONG Accem y ayu­dar así a refu­gia­dos y a las per­so­nas más des­fa­vo­re­ci­das.

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