Rober Sánchez: “Moverse es un seguro de vida”

“LA ESCUELA ES UN ENTORNO QUE LIMITA EL MOVIMIENTO EN LUGAR DE PROMOVERLO”

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Foto­gra­fía cedi­da por Rober Sán­chez

 

Rober Sán­chez es entre­na­dor per­so­nal y edu­ca­dor para el movi­mien­to. Su libro “Cami­na, sal­ta, bai­la” debe­ría ser lec­tu­ra obli­ga­da en cole­gios, uni­ver­si­da­des o empre­sas. Lo ten­go cla­ro. ¿Sabes cuán­tas horas al día pasas fren­te a una pan­ta­lla? ¿Cuán­to tiem­po estás en una silla? Y a pesar de esos exce­sos, ¿por qué cuan­do lle­ga­mos a casa des­pués de sie­te horas en la ofi­ci­na “des­can­sa­mos” vien­do una serie? La socie­dad ha cam­bia­do dema­sia­do en las últi­mas déca­das y no esta­mos adap­ta­dos para vivir como un “cere­bro con patas”. Es abso­lu­ta­men­te anti­na­tu­ral. Ade­más, como expli­ca Sán­chez, “sobre­vi­vir ya no requie­re movi­mien­to”. Pode­mos ir de la silla de la ofi­ci­na al sillón de casa y del sillón a la cama gra­cias a los click de nues­tro móvil. Y  no es una pelí­cu­la de fic­ción. Pero, ¿de ver­dad solo que­re­mos sobre­vi­vir en nues­tro paso por el pla­ne­ta? ¿De veras que­re­mos enfer­mar por obviar nues­tra natu­ra­le­za huma­na? Segu­ro que no.    

-Tu libro no habla de ejer­ci­cio sino de “movi­mien­to”, así en gran­de…

Cla­ro. Mover­se es mucho más que hacer ejer­ci­cio. No es que se exclu­ya el ejer­ci­cio, que tam­bién sig­ni­fi­ca mover­se. Pero, que yo sepa, inclu­so cuan­do duer­mes te mue­ves. Tus célu­las se mue­ven. Los intes­ti­nos, los pul­mo­nes, el cora­zón… nun­ca paran. No tie­nes alter­na­ti­va. ¿Estás vivo? Te mue­ves.

-Y resul­ta que yen­do al gim­na­sio tres veces a la sema­na y pegán­do­me la cami­na­ta de los domin­gos sigo sien­do seden­ta­ria… ¡Qué chas­co!

Tal vez un poco menos seden­ta­ria que si no lo hicie­ras pero, al fin y al cabo, sí, lo sigues sien­do. Pue­des hacer tú mis­ma los cálcu­los. ¿Cuán­tas horas tie­ne una sema­na? ¿Duran­te cuán­tas te mue­ves de una for­ma pal­pa­ble, visi­ble, evi­den­te? No se tra­ta de estar con­ti­nua­men­te en movi­mien­to pero, sien­do hones­ta, ¿crees que la pro­por­ción entre las dos res­pues­tas es sufi­cien­te? Los aca­dé­mi­cos dirían que eres una per­so­na seden­ta­ria acti­va. Haces algo de ejer­ci­cio pero, si no te mue­ves más a menu­do y pasas mucho tiem­po quie­ta, ya sea sen­ta­da o de pie, de base tu esti­lo de vida es seden­ta­rio.

-Dices que el seden­ta­ris­mo es una “dis­cor­dan­cia evo­lu­ti­va”, cuén­ta­nos.

Visua­li­za como hemos vivi­do los seres huma­nos duran­te más de 200.000 años, antes de la últi­ma gran revo­lu­ción tec­no­ló­gi­ca, la revo­lu­ción digi­tal. Cami­nar, car­gar, tre­par, correr, sal­tar, arras­trar­nos para reco­lec­tar, cazar o explo­rar nue­vas tie­rras eran acti­vi­da­des que for­ma­ban par­te de nues­tro día a día. Este com­por­ta­mien­to for­jó nues­tro cuer­po y, a la vez, deter­mi­nó nues­tras nece­si­da­des de movi­mien­to no sola­men­te en lo refe­ren­te al sis­te­ma loco­mo­tor, sino a toda nues­tra fisio­lo­gía.

-Enton­ces, como afir­mas:” ¿Vivi­mos mejor pero nos move­mos peor?”

Es evi­den­te. A fina­les del siglo XIX Geor­ges Hébert, un ofi­cial encar­ga­do de la pre­pa­ra­ción físi­ca de la Mari­na Fran­ce­sa, ya se dio cuen­ta de ello. En dife­ren­tes misio­nes de res­ca­te, sus sol­da­dos, pre­pa­ra­dos y entre­na­dos bajo meto­do­lo­gías moder­nas, se desem­pe­ña­ban mucho peor que los indí­ge­nas que habi­ta­ban aque­llas tie­rras. Hoy en día, cual­quier per­so­na que viva en el cam­po o el mon­te toda­vía es capaz de lle­var a cabo todas aque­llas acti­vi­da­des y tareas más “ances­tra­les”. El ofi­ci­nis­ta a duras penas pue­de aga­char­se.

-La ver­dad es que tie­nes razón con lo de que “sobre­vi­vir ya no requie­re movimiento”…Qué mie­do, ¿ver­dad?

No tie­ne por qué. En par­te es una ven­ta­ja. No tene­mos que vivir con la preo­cu­pa­ción cons­tan­te de si ten­dre­mos algo que lle­var­nos a la boca maña­na. Hay algo que me da más mie­do: dejar de dar­me cuen­ta que soy un cuer­po y que pue­do mover­me, no hacer­lo y, en con­se­cuen­cia, per­der esa capa­ci­dad.

-El sillón, el móvil, las 8 horas en la ofi­ci­na, vol­ver al sillón…Me sue­na a “sui­ci­do colec­ti­vo”…

Dema­sia­das dis­trac­cio­nes, deseos, res­pon­sa­bi­li­da­des y, al final, des­or­den en nues­tras prio­ri­da­des.

-¿Y cómo me moti­vo para aban­do­nar la pere­za y mover el tra­se­ro pero de ver­dad?

Dejan­do de nece­si­tar o espe­rar a estar moti­va­da. La moti­va­ción es, en reali­dad, nues­tro gran enemi­go. ¿Nece­si­tas moti­var­te para dor­mir, comer, res­pi­rar? Enton­ces, ¿por qué nece­si­tas hacer­lo para mover­te? El movi­mien­to pre­ce­de al pen­sa­mien­to, y no al revés. Pri­me­ro mué­ve­te, por­que lo nece­si­tas, debes, pue­des hacer­lo. El pro­pio movi­mien­to gene­ra­rá más movi­mien­to. Com­pro­ba­rás que lo de la moti­va­ción es un inven­to men­tal inne­ce­sa­rio.

-Pero mien­tras, danos un par de con­se­jos para “sobre­vi­vir en la ofi­ci­na”.

¿Sir­ve cam­biar de tra­ba­jo? Es bro­ma… Lo que más daño nos hace es pasar mucho tiem­po con­se­cu­ti­vo quie­tos, más si es sen­ta­dos. El pri­mer gran hábi­to a inte­grar en nues­tra vida sería inte­rrum­pir esos lar­gos epi­so­dios de seden­ta­ris­mo. ¿Cómo? Por ejem­plo, pue­des pro­gra­mar una alar­ma en el móvil cada hora y mover­te cin­co minu­tos cuan­do sue­ne, hacien­do lo que sea. Des­pués de una jor­na­da te habrás movi­do cua­ren­ta minu­tos.

-Hablas en tu libro de los bene­fi­cios de andar des­cal­zos…

Los pies son un fiel refle­jo de lo que le pasa a nues­tro cuer­po. Fíja­te en ellos. Todo el día ence­rra­dos en una orto­pe­dia que no les deja sen­tir la for­ma, tem­pe­ra­tu­ra, tex­tu­ra del sue­lo y, ade­más, no les per­mi­te mover­se libre­men­te, en toda su ampli­tud y posi­bi­li­da­des. Curio­sa­men­te, los pies son nues­tro pun­to de con­tac­to y apo­yo en el sue­lo, la par­te del cuer­po en la que se ori­gi­na casi todo nues­tro movi­mien­to. Si te des­cal­zas, no solo se move­rán más y mejor tus pies. Tam­bién lo hará el res­to de tu cuer­po.

-De los taco­nes, ¿mejor no hablar?

¿Te ima­gi­nas tener que teclear en tu orde­na­dor o telé­fono móvil con mano­plas?

-Me encan­ta poner­me a hablar en cucli­llas y siem­pre me he sen­ti­do un poco “fri­ki”. ¡¡Resul­ta que hago algo bien!!

La sen­ta­di­lla es una posi­ción que nos ha acom­pa­ña­do duran­te toda nues­tra evo­lu­ción y nos ha ser­vi­do como posi­ción de base para des­can­sar, comer, char­lar, mani­pu­lar obje­tos, ¡inclu­so para eva­cuar!

-Ade­más de estar más salu­da­bles el movi­mien­to nos hace más lis­tos y mejo­ra nues­tro cere­bro. ¿Tal vez esto de mover­nos sea casi como un plan de pen­sio­nes?

Más que un plan de pen­sio­nes, ¡mover­se es un segu­ro de vida! No hay nada que esti­mu­le más a nues­tro cuer­po y al pro­pio cere­bro que el movi­mien­to. Cada vez que nos move­mos, nues­tras neu­ro­nas poten­cian sus cone­xio­nes. Cada vez que rea­li­za­mos un movi­mien­to dife­ren­te, nues­tras neu­ro­nas crean nue­vas cone­xio­nes. Y esto ocu­rre has­ta el final de los días.

-Así que ¿Menos “piru­las” y más movi­mien­to?

En el entorno aca­dé­mi­co a la acti­vi­dad físi­ca se la cono­ce como poli­pill, la “poli­pas­ti­lla”. Sir­ve para todo. No hay tra­ta­mien­to de la mayo­ría de enfer­me­da­des moder­nas, no infec­cio­sas, como la obe­si­dad, la depre­sión, el cán­cer o las enfer­me­da­des car­dio­vas­cu­la­res que no inclu­yan algo de movi­mien­to.

-Supon­go que lo de ir al fisio cada quin­ce días y lue­go tirar­se en el sillón horas y horas vien­do series es un poco …no sé cómo decir­lo…

Te lo digo yo. Tirar el dine­ro.

-Por cier­to, ¿Y si en vez de tan­ta acti­vi­dad extra­es­co­lar los niños sim­ple­men­te corrie­ran, sal­ta­ran y juga­ran más?

Pues, evi­den­te­men­te, no haría fal­ta. El pro­ble­ma es que, aun­que ha habi­do algu­nos peque­ños cam­bios, la escue­la es un entorno que limi­ta el movi­mien­to en lugar de pro­mo­ver­lo. Por eso se sue­le dejar la acti­vi­dad físi­ca para las extra­es­co­la­res. Algo que refle­ja muy bien cuá­les son las prio­ri­da­des del sis­te­ma, lamen­ta­ble­men­te. Lue­go nos extra­ña­mos de las esta­dís­ti­cas del seden­ta­ris­mo…

-¿Y un poqui­to de jue­go tam­bién para los mayo­res?

Es una pena que deje­mos de jugar, por­que el jue­go inclu­so entre adul­tos ha sido duran­te toda nues­tra evo­lu­ción la prin­ci­pal vía de trans­mi­sión y apren­di­za­je, un simu­la­cro para la vida real. He escu­cha­do por ahí que no deja­mos de jugar por­que enve­je­ce­mos; enve­je­ce­mos por­que deja­mos de jugar.

-Al final ima­gino que hay que “cam­biar el chip”, ¿esta­mos a tiem­po a cual­quier edad y con cual­quier con­di­ción físi­ca?

Mien­tras hay vida, hay movi­mien­to y, por tan­to, espe­ran­za. El cuer­po, mien­tras está vivo, siem­pre tie­ne capa­ci­dad de adap­ta­ción, apren­di­za­je, rege­ne­ra­ción. Pre­ci­sa­men­te, cuan­do la pier­de es cuan­do no hay vuel­ta atrás, cuan­do ha lle­ga­do el últi­mo día, y se apa­ga. Está cla­ro que es el des­tino para todos, sin excep­ción. La dife­ren­cia no está tan­to en el cuán­do, sino en el cómo.

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Restaurante Pura Brasa Arenas de Barcelona, el asador gastronómico actualizado

Cuan­do Jos­per creó sus repu­tadí­si­mos hor­nos nece­si­ta­ba un show­room don­de poder coci­nar y demos­trar la cali­dad y las posi­bi­li­da­des de su pro­duc­to. Con este leit­mo­tiv nació Pura Bra­sa, el res­tau­ran­te asa­dor actua­li­za­do. Y con este nom­bre tan cla­ri­fi­ca­dor de la filo­so­fía de la casa, que des­cri­be la for­ma de coci­nar de todos o casi todos los pro­duc­tos que salen de su coci­na, nació este res­tau­ran­te.

Interior Pura Brasa Arenas

Inte­rior Pura Bra­sa Are­nas

 

Y el pro­duc­to es el otro pun­tal sobre el que se basa la car­ta de este res­tau­ran­te, bus­can­do la mejor mate­ria pri­ma de tem­po­ra­da por su fres­cu­ra y sabor, como en esta épo­ca inver­nal del año don­de las alca­cho­fas y el calçot asu­men el pro­ta­go­nis­mo has­ta que cojan el tes­ti­go los vege­ta­les que nos rega­la­rá la pri­ma­ve­ra.

Interior Pura Brasa Arenas. Mesa sobre futbolín

Inter­or Pura Bra­sa Are­nas. Mesa sobre fut­bo­lín

 

Car­ta pen­sa­da para com­par­tir, para dis­fru­tar de varios pla­tos, con tapas que han pasa­do por la bra­sa como la tor­ti­lla de pata­tas, los meji­llo­nes, los nachos o la mejor chis­to­rra de Eus­ka­di entre otros pla­ti­llos. Impo­si­ble resis­tir­se a estas ten­ta­do­ras pro­pues­tas para ir con amigos/as, fami­lia­res o con la pare­ja.

Calçots y alcachofas a la brasa

Calçots y alca­cho­fas a la bra­sa

 

A medi­da que la vamos leyen­do en bus­ca de nues­tro pla­to pre­fe­ri­do nos hará son­reír  más de una vez, como la opción de fri­tos pero no acei­to­sos ¡tan de agra­de­cer que se con­tro­le para no dejar sabo­res gra­sien­tos en boca!

 

Mousse de berenjena a la parrilla con salsa romesco

Mous­se de beren­je­na a la parri­lla con sal­sa romes­co

 

Ofer­ta de ensa­la­das para los que se cui­dan, pes­ca­dos sal­va­jes obvia­men­te a la bra­sa del horno Jos­per, de ham­bur­gue­sa como la sim­pá­ti­ca “1,2,3.. ham­bur­gue­sa de payés” ¡segu­ro que te has acor­da­do de alguno de los pre­sen­ta­do­res del famo­so con­cur­so tele­vi­si­vo!, o como la de llo­rar “steak tar­tar de Wag­ye­ga a la bra­sa” que son 225 gra­mos de rubia galle­ga y wag­yu, y de la unión de ambas sale esa nue­va pala­bre­ja gas­tro­nó­mi­ca.

 

Crudités de verduras a la brasa

Cru­di­tés de ver­du­ras a la bra­sa

 

Pla­tos con­tun­den­tes de cele­bra­ción y que ape­te­cen duran­te la épo­ca de frío como la pale­ti­lla de cor­de­ro o el lecha­zo a la bra­sa que nada tie­ne que envi­diar a los que se pre­pa­ran en los hor­nos tra­di­cio­na­les de Cas­ti­lla.

Cazuelita de pulpo a la brasa con una suave muselina de

Cazue­li­ta de pul­po a la bra­sa con una sua­ve muse­li­na de “allio­li”, deli­cio­sa base de puré de pata­ta y pimen­tón

 

Pas­ta fres­ca de hue­vo pre­pa­ra­da al momen­to y que pue­de pre­su­mir de ser home­ma­de.

La pae­lla de seño­ri­to pasa­da por el horno Jos­per. Con todo el sabor y sin ensu­ciar­se las manos.

Lubina a la espalda

Lubi­na a la espal­da

 

Los vege­ta­ria­nos tam­bién tie­nen sus opcio­nes para ele­gir.

Y segu­ra­men­te lo que más nos hará sali­var (como el perro de Pavlov) son las dife­ren­tes pie­zas y cor­tes de car­ne, des­de la más humil­de buti­fa­rra has­ta el solo­mi­llo pasan­do por el cos­ti­llar de cer­do que se ha coci­na­do, como no podía ser de otra for­ma, en el horno Jos­per.

Steak tartar de

Steak tar­tar de “Wag­ye­ga” a la bra­sa

 

Sin duda el apar­ta­do estrella,y que cen­tra­rá nues­tra aten­ción del elen­co de posi­bi­li­da­des de la car­ta, es la “car­ne al peso” pen­sa­da para com­par­tir con las siguien­tes posi­bi­li­da­des: pre­sa ibé­ri­ca de cer­do ali­men­ta­do con bello­ta, chu­le­tón de vacuno o el exce­len­te lomo de wag­yu sin hue­so y que pro­ce­de de gana­do cria­do en Chi­le pero con pedi­grí autén­ti­co japo­nés y que está cer­ti­fi­ca­do su ori­gen de gana­de­ros com­pro­me­ti­do con las bue­nas prác­ti­cas de res­pe­to ani­mal, y tam­bién de sos­te­ni­bi­li­dad del entorno y del medio ambien­te, don­de los ani­ma­les cre­cen y se desa­rro­llan en liber­tad. Por supues­to OGM free, de no haber con­su­mi­do ali­men­to trans­gé­ni­co. Su índi­ce de infil­tra­ción de gra­sa, o BMS está situa­do entre un 30–40% tan del gus­to occi­den­tal.

Lomo de Wagyu sin hueso a peso

Lomo de Wag­yu sin hue­so a peso

 

Este asa­dor actua­li­za­do está situa­do en los bajos del cen­tro comer­cial Are­nas y que ocu­pa lo que fue­ra en un tiem­po pre­té­ri­to uno de los dos cosos tau­ri­nos de la Ciu­dad Con­dal, cer­cano a la Fira de Bar­ce­lo­na, a la Fuen­te Mági­ca de Mont­juïc y a la cén­tri­ca Plaça Espan­ya.

Inte­rior moderno con mesas altas y bajas, algu­nas mon­ta­das sobre reci­cla­dos fut­bo­li­nes que le dan ese pun­to sim­pá­ti­co y des­en­fa­da­do. Coci­na a la vis­ta.

Pura Bra­sa Gran Vía de les Corts Cata­la­nes, 373–385. 08015 Bar­ce­lo­na. Otros res­tau­ran­tes en Ram­bla de Cata­lun­ya y Sant Andreu de Bar­ce­lo­na, Pine­da de Mar, Empu­ria­bra­va y Sin­ga­po­re.

Coci­na non stop abier­ta des­de las 12:30h del medio­día has­ta las 12h de la noche.

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

Hondou Kyonin: Cada vez que sonríes, el universo sonríe contigo

“A veces la bondad más grande es decir no y poner límites”

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Foto­gra­fía cedi­da por Hon­dou Kyo­nin

 

Hon­dou Kyo­nin, “Cho­co­bu­da” para los ami­gos, nació en Méji­co en 1972 y es un mon­je budis­ta y maes­tro Zen tre­men­da­men­te cono­ci­do en las redes socia­les. Ale­gre y sen­ci­llo pero rebo­san­te de sabi­du­ría, “Cho­co­bu­da” lle­na Twit­ter y You­Tu­be de pen­sa­mien­tos lumi­no­sos, de esos que ayu­dan a vivir de una mane­ra más sen­ci­lla. Kyo­nin habla de mini­ma­lis­mo, amor, amis­tad o rela­cio­nes de pare­ja con un sen­ti­do del humor muy espe­cial. Como ejem­plo, el nom­bre de su Blog: “Cho­co­bu­da”, que hace refe­ren­cia al color café de una esta­tui­lla del Buda que com­pró hace muchos años y que refle­ja, según cuen­ta, lo dul­ce y feliz que es la filo­so­fía budis­ta. “Date per­mi­so de no ser nadie” es una de las fra­ses de cabe­ce­ra de este genial maes­tro. En una socie­dad tan exi­gen­te como la que nos envuel­ve, vale la pena escu­char y leer voces que nos lle­nan de liber­tad y amor.

¿Y cómo se le ocu­rrió hacer­se mon­je budis­ta? Supon­go que no sería de un día para otro…

La espi­ri­tua­li­dad, la mode­ra­ción y la medi­ta­ción han sido cons­tan­tes toda mi vida. Cuan­do era niño, me diver­tía hacien­do de curan­de­ro, mon­je o Jedi. Cuan­do juga­ba a “Dra­go­nes y Maz­mo­rras” siem­pre era cha­mán o drui­da. Me intere­sé en el budis­mo por mis maes­tros de artes mar­cia­les. Mi pri­mer maes­tro era coreano y budis­ta seon. Al final de cla­se, siem­pre nos con­ta­ba his­to­rias de per­so­na­jes cla­ve para el budis­mo y su ejem­plo de dis­ci­pli­na. En mi vein­te­na comen­cé a entre­nar budis­mo en un par de comu­ni­da­des, pero fue cuan­do entre­né aiki­do que mi Sen­sei, japo­ne­sa y budis­ta zen, me impul­só a inten­tar prac­ti­car Zen. Así, a los trein­ta años deci­dí for­ma­li­zar mi prác­ti­ca y estu­dian­do el Dhar­ma me di cuen­ta que en la sabi­du­ría del Buda y de Dogen Zen­ji esta­ban las res­pues­tas para salir del sufri­mien­to. Tomé como misión per­so­nal el pre­ser­var y com­par­tir esta sabi­du­ría para el bene­fi­cio de todos los seres.

Usted lle­va un blog, una comu­ni­dad onli­ne y es asi­duo de twit­ter ¿Cómo ha hecho com­pa­ti­bles las redes socia­les con la vida silen­cio­sa?

Solo uso las redes socia­les una hora al día para pro­gra­mar men­sa­jes. No las uti­li­zo para efec­tos per­so­na­les y no dis­cu­to con nadie. Son solo un medio de difu­sión para las acti­vi­da­des, cele­bra­cio­nes y artícu­los de mi comu­ni­dad.

Por cier­to, esos men­sa­jes están lle­nos de sabi­du­ría pero tam­bién de sen­ti­do del humor…Imaginamos a mon­jes serios, todo el día medi­tan­do, pero la risa es impor­tan­te para vivir en cal­ma, ¿no?

La risa es vital para la espi­ri­tua­li­dad. Si te fijas, el Buda siem­pre tie­ne una lige­ra son­ri­sa en las imá­ge­nes y esta­tuas. Cada vez que explo­ta­mos en car­ca­ja­das, el uni­ver­so explo­ta de júbi­lo y ale­gría. Cada vez que son­ríes, el uni­ver­so son­ríe con­ti­go. Vivir con humor y encon­trar la come­dia en la vida es impor­tan­tí­si­mo para apren­der de los erro­res y que las difi­cul­ta­des no nos des­tru­yan. Si te tomas en serio, te estás per­dien­do de mucho. Yo nun­ca me he toma­do en serio. ¿Cómo podría con esta cabe­za de melón que me ha toca­do? Al momen­to de ense­ñar Zen, no hay nada mejor que hacer reír a la gen­te para que el men­sa­je que­de.

Y hablan­do de ense­ñar Zen, cuán­do habla­mos de alguien tran­qui­lo, deci­mos medio en bro­ma que es “zen”. Pero, ¿qué es real­men­te el Zen? Así para enten­der­lo de mane­ra sen­ci­lla.

Esa que me comen­tas, es una de las con­fu­sio­nes más gran­des sobre la prác­ti­ca Zen. El Zen es una corrien­te del Budis­mo Maha­ya­na que cree que todos los seres somos Buda. Solo que hay que entre­nar para qui­tar la ven­da de nues­tros ojos y poder ver­lo. Es cier­to que Zen son las cosas boni­tas, tran­qui­las y pací­fi­cas; pero tam­bién es vómi­to, enfer­me­dad, muer­te, pus, polí­ti­cos corrup­tos, cora­zo­nes rotos y gue­rra. Zen es la acep­ta­ción radi­cal de la vida com­ple­ta y sin edi­cio­nes. Es tomar la res­pon­sa­bi­li­dad y con­trol de nues­tros pen­sa­mien­tos, sen­ti­mien­tos y accio­nes. Zen es estar en paz con todas las con­di­cio­nes de esta exis­ten­cia, sin recha­zo y sin crí­ti­cas. Por eso es que es tan difí­cil, por­que esta­mos muy acos­tum­bra­dos a vivir del dra­ma y a echar la cul­pa a fac­to­res exter­nos de todo lo que nos pasa.

Enton­ces no hay Zen sin Budis­mo…

Efec­ti­va­men­te. Zen es una prác­ti­ca com­ple­ta que no pue­de ser par­ti­da en tro­zos a con­ve­nien­cia del ego. Mile­nios y millo­nes de prac­ti­can­tes en todo el mun­do lo demues­tran. La prác­ti­ca Zen se debe tomar com­ple­ta o no tomar­la del todo.

El mini­ma­lis­mo es otra de las filo­so­fías que defien­de. ¿De qué mane­ra nos ayu­da a vivir el “vivir con menos”?

Tener mucho es anti­na­tu­ral. Solo mira la vida ani­mal en todo el mun­do. No hay gace­las que acu­mu­len estam­pi­llas pos­ta­les o libros. No hay focas que ten­gan inver­sio­nes o divi­sas extran­je­ras. El ser humano rom­pe el equi­li­brio natu­ral del uni­ver­so al acu­mu­lar lo que no nece­si­ta, tan solo para aca­ri­ciar su ego. El mini­ma­lis­mo es un esfuer­zo por regre­sar un poco hacia nues­tra ver­da­de­ra iden­ti­dad como seres vivos: tener lo nece­sa­rio para vivir, no más. Al tener poco de todo, hay menos cosas de qué preo­cu­par­se y menos basu­ra qué cui­dar. El mini­ma­lis­mo nos libe­ra del con­su­mo irra­cio­nal y da espa­cio para la con­tem­pla­ción de la vida en un sen­ti­do más pro­fun­do. Tam­bién nos une al flu­jo de la vida y nos vuel­ve per­so­nas más equi­li­bra­das y con más ener­gía para las cosas que en ver­dad impor­tan.

Por cier­to, le he escu­cha­do decir que medi­tar es mini­ma­lis­ta…

Sí…Meditar es lo más natu­ral y mini­ma­lis­ta que pode­mos hacer. Si tie­nes un tra­se­ro y diez minu­tos al día, pue­des medi­tar. No nece­si­ta apps ni libros ni nada. Solo bas­ta sen­tar­se en un lugar segu­ro y cómo­do y poner aten­ción a la res­pi­ra­ción y con­tar exha­la­cio­nes del 1 al 3. Si un pen­sa­mien­to o rui­do te dis­trae, regre­sas a con­tar exha­la­cio­nes del 1 al 3. Así has­ta com­ple­tar diez minu­tos. Si hace­mos esto a dia­rio, pron­to comen­za­re­mos a expe­ri­men­tar bene­fi­cios a la salud y a nues­tra rela­ción con las cosas que nos inquie­tan.

Cosas que nos inquie­tan, men­te sin con­trol que nos lle­va a sufrir…¿Realmente se pue­de parar esto con medi­ta­ción?

Efec­ti­va­men­te se logra con­tro­lar la men­te entre­nan­do medi­ta­ción y expe­ri­men­tan­do día a día con la sabi­du­ría del Buda. Hay una razón por la que esta vía se lla­ma PRÁCTICA Zen. Prác­ti­ca, o sea como lle­var la men­te al gim­na­sio. Es una filo­so­fía que solo fun­cio­na con valen­tía y dis­ci­pli­na. Cuan­do hay paz en la men­te hay que medi­tar vein­te minu­tos al día. Cuan­do hay caos, hay que medi­tar dos horas.

Me encan­ta­ría lograr­lo. Denos algu­nos “tips” para con­ver­tir­nos en “mon­jes urba­nos”…

El pri­mer con­se­jo es ele­gir un camino espi­ri­tual y man­te­ner­se en él duran­te al menos dos años y lue­go eva­luar si es lo que uno quie­re. La espi­ri­tua­li­dad es la espi­na dor­sal de todo lo que hace­mos. Si no prac­ti­ca­mos con dis­ci­pli­na espi­ri­tual, el caos y la con­fu­sión no se deten­drán. Es por la espi­ri­tua­li­dad que pode­mos encon­trar sen­ti­do a todo lo que hace­mos, nos sen­ti­mos en com­pa­ñía de algo más gran­de y pro­fun­do que nues­tro ego, y enton­ces comen­za­mos a ayu­dar al pró­ji­mo. La com­pa­sión y el altruis­mo son expre­sio­nes puras de nues­tra espi­ri­tua­li­dad. En segun­do lugar, hay que vivir solo con lo jus­to nece­sa­rio. Cual­quier exce­so o abu­so sacan de equi­li­brio a todo el uni­ver­so. Enten­der esto es vital para recu­pe­rar la cor­du­ra y la paz. Entre más obje­tos, dine­ro y rela­cio­nes ten­ga uno, hay más caos y sufri­mien­to. Es pre­ci­so, por tan­to, optar por un esti­lo de vida peque­ño y humil­de. Final­men­te, sin impor­tar la vía espi­ri­tual que se eli­ja, la medi­ta­ción debe ser prac­ti­ca­da a dia­rio. No exis­te otra mane­ra de sol­tar las emo­cio­nes con las que nos las­ti­ma­mos o los pen­sa­mien­tos con los que nos enve­ne­na­mos. Medi­tar debe ser par­te de nues­tra higie­ne coti­dia­na.

¿Y ser bon­da­do­so y com­pa­si­vo es com­pa­ti­ble con apren­der a decir “no”?

Sí, por supues­to. A veces la bon­dad más gran­de es decir no y poner lími­tes.

No me que­da cla­ro si el amor empie­za por uno mis­mo o por los demás…

El amor comien­za cuan­do enten­de­mos que no hay dife­ren­cia entre YO y los demás. Somos un solo ser, per­fec­to e indi­vi­si­ble.

Por cier­to, hablan­do de amor, denos un par de con­se­jos para man­te­ner la feli­ci­dad en la pare­ja.

Antes de ver a la per­so­na a tu lado como “pare­ja”, hay que ver­la como un alia­do y el mejor ami­go que jamás has teni­do. Un ami­go com­par­te todo, te apo­ya e impul­sa para salir ade­lan­te. Un ami­go siem­pre está ahí para mar­car tus erro­res y ayu­dar a mejo­rar. Una pare­ja está solo para ser pare­ja y eso ter­mi­na por abu­rrir. Si a tu lado tie­nes al mejor ami­go de tu vida, enton­ces la vida en pare­ja flu­ye de mane­ra natu­ral y feliz.

Me encan­ta una fra­se que leí hace poco en su twit­ter: “Hoy date per­mi­so de no ser nadie”. Explí­que­me…

La vida se nos va tra­tan­do de ser algo y de cubrir expec­ta­ti­vas. Si esa bús­que­da la per­de­mos por un momen­to, lo que encon­tra­mos es la ver­da­de­ra liber­tad del ser. Y si expe­ri­men­ta­mos esa liber­tad, enton­ces no hay lími­tes para alcan­zar nues­tro poten­cial como seres vivos.

Y en cuan­to a lograr ese poten­cial, ¿Cree que nues­tra for­ma de ali­men­tar­nos influ­ye en lo que sen­ti­mos o en como nos com­por­ta­mos?

Sin lugar a duda lo que comes afec­ta cómo pien­sas y cómo te com­por­tas. Por eso es que en la prác­ti­ca Zen siem­pre bus­ca­mos nutrir el cuer­po, no el ego. Estoy segu­ro que mis alum­nos me odian, pero siem­pre les exi­jo que lim­pien su ali­men­ta­ción. La comi­da natu­ral nos cura, la comi­da que pro­vie­ne de una fábri­ca nos enfer­ma en cuer­po, men­te y espí­ri­tu. Gran par­te de nues­tro sufri­mien­to, depre­sio­nes y angus­tia se dan por la mala cali­dad de nues­tros ali­men­tos.

Y hablan­do de ali­men­ta­ción, ¿cómo ve eso de que haya figu­ras del Buda para deco­rar res­tau­ran­tes y hote­les, a veces has­ta en el cuar­to de baño?

El Buda es un icono de la cul­tu­ra que evo­ca tran­qui­li­dad y paz. Pero usar al Buda como deco­ra­ción es cla­ra­men­te igno­ran­te y es una fal­ta de res­pe­to a millo­nes de budis­tas en la his­to­ria huma­na. Cuan­do estu­dias budis­mo entien­des que el Buda no es deco­ra­ción, sino nues­tro maes­tro. No vamos tra­tan­do de cam­biar a la gen­te a dies­tra y sinies­tra, pero al menos en nues­tra prác­ti­ca per­so­nal, lle­va­mos al Buda en nues­tro amor, no en una cami­se­ta.

Ten­go una cues­tión pen­dien­te: cómo apren­der a con­fiar en la vida… ¿Le pode­mos poner el off al mie­do?

Hay que enten­der que el sufri­mien­to siem­pre es opcio­nal. Y lue­go hay que acep­tar que, por más que nos esfor­ce­mos, somos dimi­nu­tos e insig­ni­fi­can­tes com­pa­ra­dos con la vida. Somos peque­ñas expre­sio­nes de la vida sin con­trol alguno sobre lo que suce­de. Acep­tar eso con todo el cora­zón, nos hace con­fiar en la ver­dad de que la vida se mejo­ra a sí mis­ma todo el tiem­po, nos gus­te o no. Cuan­do te entre­gas a la vida, el mie­do se va.

Y para des­pe­dir­nos con opti­mis­mo: ¿Tene­mos el poder de cam­biar el mun­do?

¡Por supues­to! Cada cosa que hace­mos crea ondas, como las de un estan­que. Si actúas con rec­ti­tud y bene­vo­len­cia, gene­ras ondas de bene­vo­len­cia que tocan otras vidas. El cam­bio social nun­ca ha esta­do en la revo­lu­ción ni en la vio­len­cia. El cam­bio ver­da­de­ro es el que se da con la evo­lu­ción y la con­cien­cia.

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© 2020 Noe­mi Mar­tín. All rights reser­ved

Tren Barcelona Cádiz Barcelona. El tren más hedonista que no te puedes perder

Hay tre­nes que NO hay que dejar­los pasar y coger­los ni que sea en el últi­mo minu­to, casi corrien­do, al vue­lo, por­que nun­ca sabe­mos cuan­do vol­ve­rá a pasar. Este tren tan hedo­nis­ta con sali­da en Bar­ce­lo­na y con des­tino Cádiz para lue­go vol­ver a hacer el mis­mo camino al revés se reali­zó por pri­me­ra vez, y casi de for­ma espon­tá­nea en el 2014, y des­de enton­ces no ha vuel­to a cir­cu­lar por las vías férreas que atra­vie­san la Penín­su­la Ibé­ri­ca otro tren con tan deli­cio­sa gas­tro­no­mía, ni tam­po­co tan­to duen­de artís­ti­co y mucho menos jun­tar 9 estre­llas Miche­lin en el mis­mo ferro­ca­rril.

Sara Baras

Sara Baras

 

Del 26 al 29 de abril de este año 2020 tie­nes la opor­tu­ni­dad de vol­ver a vivir una expe­rien­cia simi­lar a la que ya se vivió hace unos años. En esta oca­sión se sen­ta­rán en sus asien­tos los siguien­tes chefs con Estre­lla de la famo­sa guía gala de tapas rojas:

  • Albert Rau­rich del res­tau­ran­te Dos Pali­llos con una estre­lla. Su segun­do local es Dos Pebrots.
  • Albert Adrià de los res­tau­ran­tes Enig­ma, Tic­kets, Hoja San­ta, Pak­ta con una estre­lla en cada uno de ellos. Su últi­mo pro­yec­to es el Mer­ca­do Little Spain en Nue­va York con­jun­ta­men­te con José Andrés.
  • Car­les Abe­llán con su exi­to­so Tapas 24 que siem­pre está lleno, y su más recien­te aper­tu­ra La Barra de Abe­llán.
  • Nan­du Jubany con una estre­lla en Can Jubany, y sus otros res­tau­ran­tes como Petit Comi­té de Bar­ce­lo­na, Can Car­li­tos en For­men­te­ra, Foc Sen­to­sa y Pim Pam Foc en Sin­ga­pur, y los últi­mos Pur y coc­te­le­ría Impur en Bar­ce­lo­na.
  • Paco Mén­dez es el com­pa­ñe­ro de via­je de Albert Adriá en el res­tau­ran­te Hoja San­ta.
  • Andreu Genes­tra con una estre­lla en el res­tau­ran­te homó­ni­mo en el hotel Son Jau­mell de Cap­de­pe­ra de Mallor­ca.
  • Juan­lu Fer­nán­dez con su res­tau­ran­te Lú, Coci­na y Alma tra­jo la la pri­me­ra estre­lla a Jerez.
  • Rafa Zafra y su esti­ma­ción por los pro­duc­tos del Medi­te­rrá­neo que da nom­bre a sus dos res­tau­ran­tes Esti­mar Bar­ce­lo­na y Esti­mar Madrid.
  • Alva­ro Rive­ra en su res­tau­ran­te Yoko, fusio­na la coci­na japo­ne­sa con la medi­te­rrá­nea en su Bar­ba­te natal.
Presentación del tren Barcelona-Cádiz-Barcelona

Pre­sen­ta­ción del tren Bar­ce­lo­na-Cádiz-Bar­ce­lo­na

 

Los otros esce­na­rios ade­más del tren

  • Visi­ta a la emble­má­ti­ca bode­ga de Gon­zá­lez Byass que ini­ció su anda­du­ra en 1835 cuan­do Manuel María Gon­zá­lez la com­pró y le puso de nom­bre Tío Pepe en home­na­je a su tío que fue su men­tor y lo intro­du­jo en el mun­do viní­co­la. En la actua­li­dad es cono­ci­da en todo el mun­do y su últi­mo pre­mio fue en el 2018 como “Mejor Bode­ga de Euro­pa” en los Wine Stars Awards.
  • Hotel Bar­ce­ló Mon­te­cas­ti­llo Golf, cer­ca de Jerez, en un entorno natu­ral úni­co por su belle­za, don­de cuen­ta con un cam­po de golf de 18 hoyos y otras ins­ta­la­cio­nes depor­ti­vas para dis­fru­tar de una estan­cia de autén­ti­co lujo.
  • Baluar­te de los Már­ti­res, es uno de los con­jun­tos defen­si­vos de Cádiz. Fue cons­trui­do en 1676 y reha­bi­li­ta­do en 1990 para dis­fru­tar de imá­ge­nes imper­di­bles y que se gra­ban con tin­ta inde­le­ble en la memo­ria más hedo­nis­ta de quien lo con­tem­pla.

El res­pon­sa­ble de todo este tin­gla­do es Álva­ro Mon­te­ro que como fan de la inter­na­cio­nal­men­te cono­ci­da bai­lao­ra, le pidió a Sara que fue­se la maes­tra de cere­mo­nias y que mon­ta­se una actua­ción úni­ca para los via­je­ros de este tren tan espe­cial. Este bar­ce­lo­nés, e hijo de gadi­ta­nos, ha uni­do de esta for­ma la alta coci­na con la bai­lao­ra Sara Baras, que ade­más actúa como emba­ja­do­ra del cava Blue Fin de Vall­for­mo­sa. 

Blue Fin de Vallformosa

Blue Fin de Vall­for­mo­sa

 

Sara Baras, la musa de este via­je, es bai­la­ri­na, direc­to­ra y coreó­gra­fa de su pro­pia com­pa­ñía de bai­le, Ballet Fla­men­co des­de 1997. Con más de 4.000 repre­sen­ta­cio­nes por todo el mun­do de sus 13 espec­tácu­los de crea­ción pro­pia, ha lle­va­do a este movi­mien­to artís­ti­co del fla­men­co a los luga­res más repre­sen­ta­ti­vos del esce­na­rio musi­cal de cali­dad.

Den­tro del pro­gra­ma gas­tro­nó­mi­co des­ta­ca como pro­ta­go­nis­ta indis­cu­ti­ble el atún rojo sal­va­je de alma­dra­ba, acom­pa­ña­do del cer­do de bello­ta 100% ibé­ri­co de Extre­ma­du­ra de Manuel Mal­do­na­do, el que­so Payo­yo, la pae­lla valen­cia­na, una cata de cin­co vinos con el gran Anto­nio Flo­res, que se defi­ne en su bio de twit­ter como “hace­dor de vinos”, las gam­bas de Roses, caviar de Rio­frío y las ostras de Amé­lie.

El elen­co más fes­ti­vo esta­rá con­cen­tra­do en la figu­ra de Sara Baras, pero arro­pa­da con actua­cio­nes de fla­men­co, magia, humor, el espec­tácu­lo ecues­tre de los caba­llos de Jerez, las diver­ti­das, gam­be­rras y sar­cás­ti­cas chi­ri­go­tas de la Taci­ta de Pla­ta, y la fies­ta Flo­wer Power.

Más infor­ma­ción del pro­gra­ma com­ple­to, moda­li­da­des, pre­cios y reser­va en la web stars­coo­krail

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

Veronica Blume: No estamos tan solos ni somos tan raros como creemos

“Toda la vida escondiendo algo que creía inaceptable y con cuarenta y dos años descubro la inmensa fuerza de verbalizar la verdad”

Veronica Blume

Foto­gra­fía cedi­da por Vero­ni­ca Blu­me

 

Vero­ni­ca Blu­me (1977) es una de las mode­los más impor­tan­tes de los noven­ta. Con die­ci­séis años, en 1993, ganó el con­cur­so “Super­mo­del of the World” y con ello un con­tra­to millo­na­rio con la agen­cia Ford y una fan­tás­ti­ca pero fre­né­ti­ca vida en Nue­va York. Con vein­ti­cin­co, vuel­ve a Espa­ña para tener a su hijo y deci­de cam­biar el día a día de las pasa­re­las por la este­ri­lla de yoga. Hoy Vero­ni­ca Blu­me sigue sien­do bellí­si­ma pero ade­más sabe que la ver­da­de­ra armo­nía no es la del ros­tro ni la del cuer­po sino la que no se ve pero se res­pi­ra. Sus pala­bras trans­mi­ten tan­ta ver­dad que es impo­si­ble no conec­tar con un alma tan trans­pa­ren­te. Aho­ra Vero­ni­ca es una fabu­lo­sa maes­tra de yoga y una mujer valien­te y libre que ha habla­do hace poco de sus pro­ble­mas con la buli­mia cuan­do esta­ba en lo más alto. Tie­ne una voz sere­na y cla­ra que bro­ta direc­ta del cora­zón y escu­char sus pod­casts es real­men­te enri­que­ce­dor. (@veroblume)

“The gara­ge”, tu pre­cio­so cen­tro de yoga en Bar­ce­lo­na, cie­rra sus puer­tas.  ¿Comien­zas otro ciclo en tu vida?

¡Efec­ti­va­men­te! Se com­ple­ta un ciclo y empie­za otro… Creo que ha sido la deci­sión mas difí­cil de mi vida y está sien­do un pro­ce­so muy boni­to, lleno de gra­ti­tud y emo­ción. Con “The gara­ge” he apren­di­do lo que es el com­pro­mi­so y tam­bién a creer en mí y a conec­tar des­de un lugar abso­lu­ta­men­te libre de más­ca­ras. Eso no tie­ne pre­cio. Aho­ra ven­drán otros apren­di­za­jes pero “The gara­ge” siem­pre va a ser la pla­ta­for­ma que me cam­bió para siem­pre.

Por cier­to, al mar­gen del yoga, mucha gen­te no sabe que tie­nes una voz muy boni­ta y eres una exce­len­te comu­ni­ca­do­ra. ¿Nun­ca pen­sas­te en dedi­car­te a la radio?

Jaja­ja­ja­ja, muchí­si­mas gra­cias. El for­ma­to de pod­cast siem­pre me gus­tó y ha for­ma­do par­te de mi vida duran­te los últi­mos años. La expe­rien­cia de ser escu­cha­da sin ser vis­ta es muy sana­do­ra y pode­ro­sa para mí…y sí, el mun­do de la radio siem­pre me ha fas­ci­na­do. Tie­ne una magia espe­cial.

Ate­rri­zas, casi sin bus­car­lo y con die­ci­séis años, en el com­ple­jo mun­do de la moda. ¿Qué asig­na­tu­ra de la vida te hubie­ra gus­ta­do apren­der antes de tomar el avión a las pasa­re­las?

El valor de mí mis­ma, la con­fian­za en que, tal y como yo era, era sufi­cien­te. Creo que en la escue­la debe­ría­mos apren­der a medi­tar o a rela­cio­nar­nos con noso­tras mis­mas con res­pe­to. ¡Eso sí sería una herra­mien­ta para toda la vida!

Cuan­do tie­nes vein­ti­cin­co años y estás en lo más alto, apa­re­cen en tu vida tus dos gran­des maes­tros: tu hijo y el yoga. ¿Has pen­sa­do algu­na vez don­de esta­rías si ese test de emba­ra­zo no hubie­ra sido posi­ti­vo?

¡Uh, mie­do me da ima­gi­nar­lo! Creo que el uni­ver­so fue muy gene­ro­so con­mi­go y supe tomar la opor­tu­ni­dad.

Sí por­que hace poco habla­bas con abso­lu­ta trans­pa­ren­cia de la buli­mia. De como el que­dar­te emba­ra­za­da te ayu­dó a luchar para sanar­te. Nos cues­ta ver­ba­li­zar cier­tas cosas de nues­tra vida pero que lige­re­za cuan­do una “con­fie­sa que ha vivido”…¿no?

Gra­bar ese capí­tu­lo de mi pod­cast ha sido el ges­to más pode­ro­so que he hecho … ¿en mucho tiem­po ? … ¿en mi vida? Segu­ra­men­te. Toda la vida escon­dien­do algo que creía no acep­ta­ble y con cua­ren­ta y dos años des­cu­bro la inmen­sa fuer­za de ver­ba­li­zar la ver­dad. La ver­dad es muy pode­ro­sa, ¡me fas­ci­na! Poner pala­bras a las cosas que cree­mos que no son acep­ta­bles es, curio­sa­men­te, una for­ma de conec­tar con la ver­dad de muchos otros. No esta­mos tan solos ni somos tan raros como cree­mos. Sé que no es fácil pero el efec­to no tie­ne pre­cio.

Y con lo que aho­ra sabes de la vida, ¿Vol­ve­rías a ser mode­lo o dirías: “a mí no me pillan”…? ¿O tal vez sí pero de otro modo modo?

No cam­bia­ría nada. Ha sido per­fec­to así. Aun­que si pudie­ra vol­ver a ele­gir no empe­za­ría con quin­ce años, tra­ta­ría de dis­fru­tar­lo más y de reír­me un poco más (de mí mis­ma, prin­ci­pal­men­te).

Momen­tos increí­bles de esos de “guau” habría muchos…

Sí. Lo pri­me­ro que me vie­ne a la cabe­za es el “momen­ta­zo” en el que gané aquel con­cur­so de mode­los en 1993. De un día para otro, boom, otra vida. Había gana­do un pre­mio que no sen­tía que mere­cía , tenía 16 años recién cum­pli­dos y en ese momen­to supe que vivir en Nue­va York for­ma­ba par­te del pre­mio. Como espec­ta­cu­lar, ese momen­to. Lue­go me pasé años tra­tan­do de enca­jar las pie­zas … pero “guau” fue muy “guau”…

Por cier­to, antes las ado­les­cen­tes que­rían ser mode­los, aho­ra “influen­cers”. ¿Han des­pla­za­do las segun­das a esas gran­des mode­los que, como tú, pisa­ban las pasa­re­las con ele­gan­cia supre­ma?

Yo creo que son cosas dis­tin­tas. Las mode­los de los noven­ta eran figu­ras inac­ce­si­bles, apa­ren­te­men­te per­fec­tas, modé­li­cas, que no tenían ins­ta­gram ni solías ver desa­yu­nan­do o al natu­ral. For­ma­ba par­te de la bur­bu­ja pero tam­bién de la magia, del show, las luces y el color de los noven­ta. Otro deta­lle es que sola­men­te salía­mos en revis­tas men­sua­les o cam­pa­ñas de publi­ci­dad. ¡Era otra dis­tan­cia! Hoy ha cam­bia­do todo de for­ma radi­cal. Las “influen­cers” se posi­cio­nan entre el clien­te y la mar­ca , ins­pi­ran, influen­cian a millo­nes de per­so­nas des­de una ven­ta­na mucho más per­so­nal e inme­dia­ta.

En este mun­do que valo­ra tan­to la ima­gen es nece­sa­rio ense­ñar a los niños a mirar hacia den­tro. ¿Se pue­de ense­ñar silen­cio en medio de tan­to rui­do?

Se pue­de y se debe­ría ense­ñar, espe­cial­men­te a los mas peque­ños aun­que sé que es muy difí­cil. Mi hijo tie­ne 16 años y veo el rit­mo, la vorá­gi­ne más bien, en la que vive. Aún así, des­de que es muy peque­ño, hemos ins­ta­la­do un hábi­to muy sen­ci­llo cuan­do la cosa se des­con­tro­la: tres res­pi­ra­cio­nes lar­gas y pro­fun­das. No siem­pre lo quie­re hacer. A veces aca­ba rien­do pero siem­pre trans­for­ma algo a algún nivel.

Y con todo esto de las redes socia­les, se pien­sa (sobre todo los más jóve­nes) que la gen­te bella es la más feliz…

Como madre, vivo alar­ma­da con la visión super­fi­cial que valo­ran los chi­cos aun­que sé que has­ta cier­to pun­to mis ído­los de los ochen­ta tam­po­co eran muy rea­lis­tas. Ellos tie­nen un con­tac­to prác­ti­ca­men­te per­so­nal con sus ído­los lo cual huma­ni­za mucho y me pare­ce bien. Lo que encuen­tro más preo­cu­pan­te es que las redes socia­les son tam­bién la mane­ra en que se rela­cio­nan ellos entre sí y creo que ahí la esca­la de valo­res es peli­gro­sa.

Vivir des­de el amor y la cone­xión con una mis­ma, ayu­da a esca­par un poco del caos dia­rio pero supon­go que eres huma­na aun­que seas yogui­ni….

Muchí­si­mo. Lo que ense­ño es mi pro­pio apren­di­za­je. Como muchí­si­mos, lle­gué al mun­do del yoga con mil pre­gun­tas y nin­gu­na res­pues­ta acer­ca de cómo rela­cio­nar­me con­mi­go mis­ma y con el mun­do des­de una pers­pec­ti­va salu­da­ble. Mi prac­ti­ca me sos­tie­ne, pero eso no sig­ni­fi­ca que pier­da los pape­les a veces. Un yogui , una yogui­ni, no está siem­pre total­men­te cen­tra­do. Se des­vía del camino pero cono­ce el camino de vuel­ta.

Por cier­to, hoy pare­ce que todo el mun­do tie­ne que hacer yoga. Lo que cuan­do tú empe­zas­te era casi de “ilu­mi­na­dos”, aho­ra es “cool”…

Comen­cé en 2003 prac­ti­can­do kun­da­li­ni yoga. En aquel enton­ces era­mos muy pocos y supon­go que la ima­gen que dába­mos era de “raros” por lo menos. Hoy está muy de moda y me pare­ce fan­tás­ti­co que sea así. De una mane­ra u otra, debe­ría lle­gar a la vida de todos. Todo depen­de de si están pre­pa­ra­dos para reci­bir­lo en ese momen­to o si lo reen­con­tra­rán mas ade­lan­te.

Para ir ter­mi­nan­do, cuén­ta­nos un deseo a cor­to pla­zo y un sue­ño más lejano.

A cor­to pla­zo: una vez cerra­do “The gara­ge”, lle­nar mi agen­da de acti­vi­da­des ele­gi­das des­de el cora­zón. Segui­ré dan­do reti­ros y cla­ses. A lar­go pla­zo: unas vaca­cio­nes en Asia.

Vero­ni­ca, detrás de tus pala­bras tan lle­nas de ver­dad, se des­cu­bre un alma aún más boni­ta y sere­na que el cuer­po que la envuelve…Al final eso es lo impor­tan­te, ¿no?

¡Es lo mas impor­tan­te! Lo úni­co impor­tan­te de verdad…¡La pena es que tar­de­mos tan­to en dar­nos cuen­ta!

© 2020 Noe­mi Mar­tín. All rights reser­ved

Primer volumen sobre productos gastronómicos no elaborados de la Bullipedia

Un nue­vo ejem­plar de la fac­to­ría elBu­lli­foun­da­tion, en este caso titu­la­do “Pro­duc­tos no ela­bo­ra­dos. Qué son, cla­si­fi­ca­cio­nes y cate­go­rías”, y que es el pri­me­ro de cua­tro volú­me­nes, aca­ba de ser publi­ca­do para poner luz a pro­fe­sio­na­les, afi­cio­na­dos y curio­sos de este apar­ta­do de la gas­tro­no­mía. Para ello se ha con­ta­do con la cola­bo­ra­ción, para lle­var a buen tér­mino de este ambi­cio­so pro­yec­to, de Agua Vila­juï­ga, el agua mine­ral natu­ral car­bó­ni­ca natu­ral (sin gas aña­di­do), refe­ren­te en el seg­men­to de agua gas­tro­nó­mi­ca, y al ser un pro­duc­to no ela­bo­ra­do fun­da­men­tal de la vida, se ha impli­ca­do de lleno en este gran estu­dio enci­clo­pé­di­co.

Joan Fornós y Ferran Adrià

Joan For­nós, direc­tor gene­ral de Agua Vila­juï­ga y Ferran Adrià

 

En estos cua­tro volú­me­nes de la colec­ción se ana­li­zan los pro­duc­tos no ela­bo­ra­dos usa­dos en la ali­men­ta­ción des­de una visión his­tó­ri­ca y holís­ti­ca, es decir estu­dian­do el todo como algo dis­tin­to de la suma de las par­tes que lo com­po­nen. Siem­pre siguien­do la meto­do­lo­gía Sapiens ins­trau­ra­da por Ferran Adrià. Con la ayu­da de didác­ti­cas ilus­tra­cio­nes, fotos y mapas con­cep­tua­les es des­de ya, la guía de cabe­ce­ra de todo pro­fe­sio­nal que se quie­ra dedi­car o se dedi­que a la gas­tro­no­mía.

Uno a uno se estu­dia en pro­fun­di­dad cada pro­duc­to y usan­do la RAE como ins­tru­men­to de ayu­da se estruc­tu­ra todo el cono­ci­mien­to que has­ta aho­ra esta­ba dis­per­so y sin apa­ren­te cone­xión. De esta mane­ra se des­cri­ben en esta obra los siguien­tes con­cep­tos: tem­po­ra­da de obten­ción, cli­ma más pro­pi­cio para su desa­rro­llo, cali­dad, pre­cio, etc. y otras cla­si­fi­ca­cio­nes que ayu­dan a poner orden y cri­te­rio a estos pro­duc­tos no ela­bo­ra­dos.

El segun­do volu­men está pre­vis­to su lan­za­mien­to en julio de 2020 y ver­sa­rá sobre la “Taxo­no­mía de los pro­duc­tos no ela­bo­ra­dos”, el ter­ce­ro sal­drá en octu­bre de 2020 y tra­ta­rá sobre el cono­ci­mien­to impres­cin­di­ble de un pro­fe­sio­nal que tra­ba­je en un res­tau­ran­te gas­tro­nó­mi­co. El cuar­to apa­re­ce­rá en el pri­mer tri­mes­tre de 2021 y reco­ge­rá la his­to­ria de estos pro­duc­tos no ela­bo­ra­dos.

Agua Vila­juï­ga, “el agua con unos pun­tos de gas”, fue decla­ra­da de uti­li­dad públi­ca en 1904 y des­de enton­ces man­tie­ne intac­ta su fór­mu­la ori­gi­nal. De bur­bu­jas car­bó­ni­cas natu­ra­les, son de estruc­tu­ra muy fina y más abun­dan­tes que las de un agua con dió­xi­do de car­bono aña­di­do, la con­vier­ten en un agua gas­tro­nó­mi­ca y que esté pre­sen­te para mejo­rar la expe­rien­cia de una bue­na mesa.

elBu­lli­foun­da­tion es la fun­da­ción pri­va­da cons­ti­tui­da por Ferran Adrià y el malo­gra­do Juli Soler en el 2013 a par­tir del extin­to elBu­lli­res­tau­ran­te con la volun­tad de seguir pro­mo­cio­nan­do la inno­va­ción y la crea­ti­vi­dad, man­te­nien­do el lega­do de elBu­lli para la socie­dad.

La Bulli­pe­dia es el pro­yec­to enci­clo­pé­di­co de reco­ger y cla­si­fi­car el cono­ci­mien­to des­per­di­ga­do de todo lo que se sabe has­ta la actua­li­dad de ali­men­ta­ción y de gas­tro­no­mía. Su meto­do­lo­gía sis­te­má­ti­ca de apren­di­za­je y orde­na­ción de la infor­ma­ción es cono­ci­do como méto­do peda­gó­gi­co Sapiens.

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

La lubina XXL de Aquanaria en Madrid Fusión 2020

Cómo no podía ser menos, Aqua­na­ria, no fal­tó a la cita anual de Madrid Fusión, la pri­me­ra y segu­ra­men­te la más impor­tan­te del año en Espa­ña. Dón­de todo lo mejor de la gas­tro­no­mía y los gran­des chefs están allí para apren­der y ver y tam­bién para ense­ñar.

La gran lubina de Aquanaria

La gran lubi­na de Aqua­na­ria y su Direc­tor Comer­cial Pedro Sán­chez

 

Aqua­na­ria ha par­ti­ci­pa­do por ter­cer año con­se­cu­ti­vo en este gran cer­ta­men gas­tro­nó­mi­co de Madrid Fusión,  con su lubi­na tama­ño XXL des­ti­na­da prin­ci­pal­men­te a la alta gas­tro­no­mía, con el cla­ro obje­ti­vo de mos­trar­la a los gran­des coci­ne­ros allí pre­sen­tes y para pre­pa­rar ela­bo­ra­cio­nes con algu­nos de ellos que se han con­ver­ti­do en fie­les emba­ja­do­res de la mar­ca.

Aqua­na­ria tie­ne sus ins­ta­la­cio­nes a pocas millas mari­nas de la isla afor­tu­na­da de Gran Cana­ria, en pleno Oceáno Atlán­ti­co, en un paraí­so acuá­ti­co para las lubi­nas ya que por sus corrien­tes mari­nas la con­vier­ten en una de las zonas con mayor bio­di­ver­si­dad de todo el pla­ne­ta. Eso ha supues­to una gran inver­sión tec­no­ló­gi­ca para mon­tar una estruc­tu­ra de esta enver­ga­du­ra en el pro­pio océano.

Propuesta gastronómica con la lubina Aquanaria

Una de las pro­pues­tas gas­tro­nó­mi­cas ela­bo­ra­das con la lubi­na Aqua­na­ria

 

¿Cómo es la lubi­na Aqua­na­ria? Este deli­cio­so pes­ca­do comien­za su ciclo vital con esca­sos 15 gra­mos de peso en el pro­pio Océano Atlán­ti­co, don­de se ali­men­ta has­ta alcan­zar esa desea­da talla XXL, entre 2 y 4 kilos, una vez han pasa­do 4 años de vida. Aqua­na­ria tie­ne sufi­cien­te pacien­cia para espe­rar que la lubi­na lle­gue al tama­ño ópti­mo.

¿Qué comen las lubi­nas de Aqua­na­ria? La ali­men­ta­ción de estas lubi­nas es a base de pes­ca­do pro­ce­den­te de pes­ca sos­te­ni­ble y cer­ti­fi­ca­da como sar­di­na y ancho­ve­ta prin­ci­pal­men­te, y tam­bién de ingre­dien­tes vege­ta­les como legu­mi­no­sas y cerea­les. En nin­gún momen­to se les da sub­pro­duc­tos y muchos menos cár­ni­cos.

Ven­ta­jas de la lubi­na Aqua­na­ria:

  • Pes­ca bajo deman­da para garan­ti­zar la fres­cu­ra del pro­duc­to, evi­tan­do una pes­ca inú­til, de tener que tirar lubi­nas que no se han ven­di­do o con­su­mi­do, por tan­to es una pes­ca racio­na­li­za­da a peti­ción de los clien­tes que des­de 23 paí­ses dife­ren­tes reci­ben las pie­zas soli­ci­ta­das por vía aérea.
  • Cer­ti­fi­ca­do “Libre de ani­sa­kis” que per­mi­te comer­se esta lubi­na inclu­so cru­da. Tam­bién dis­po­nen de otros docu­men­to que ava­lan la cali­dad de la lubi­na cer­ti­fi­ca­da por diver­sos orga­nis­mos de reco­no­ci­do pres­ti­gio.
  • Esta­bi­li­dad de pre­cios que da mucha tran­qui­li­dad al ven­de­dor o res­tau­ra­dor evi­tan­do sus­tos inne­ce­sa­rios por la subi­da de su coti­za­ción, en espe­cial en las épo­cas de Navi­dad.
  • Dis­po­ni­ble todo el año, sin tener que depen­der de posi­bles tem­po­ra­les que impo­si­bi­li­ten salir a pes­car..
  • Cua­li­da­des orga­no­lép­ti­cas úni­cas como con­se­cuen­cia de estar situ­da­dos en una zona de fuer­tes corrien­tes y olea­je que obli­ga a la lubi­na a nadar y esfor­zar­se con lo cual desa­rro­lla múscu­lo y que­ma gra­sa inú­til. Todo esto pro­vo­ca que su tex­tu­ra sea fir­me y jugo­sa, de color naca­ra­do y uni­for­me y de un sabor ele­gan­te, deli­ca­do y sutil.

Los chefs invi­ta­dos para los show­coo­kings en el stand de Aqua­na­ria de Madrid Fusión fue­ron los siguien­tes:

  • Madu­ra­cio­nes de lubi­na en for­ma de embu­ti­dos a car­go del chef Ángel Pala­cios.
  • El chef Julián Már­mol del res­tau­ran­te Yugo The Bun­ker con una estre­lla Miche­lin habló de su expe­rien­cia con esta deli­ca­da lubi­na de Aqua­na­ria.
  • Los tele­vi­si­vos y mediá­ti­cos her­ma­nos Torres, Ser­gio y Javier, con 2 estre­llas de la famo­sa guía gala de tapas rojas y 3 Soles Rep­sol, tam­bién expli­ca­ron las razo­nes por las cua­les han incor­po­ra­do la lubi­na Aqua­na­ria como pro­duc­to en su car­ta.
Hermanos Torres

Her­ma­nos Torres en el stand de Aqua­na­ria de Madrid Fusión

 

  • Nel­son Pérez del Res­tau­ran­te Nel­son en Ari­na­ga de la isla de Gran Cana­ria pre­sen­tó sus pre­pa­ra­cio­nes mari­na­das de la lubi­na Aqua­na­ria.

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

 

 

 

 

MARILIA: ME SIENTO AGRADECIDA POR LO VIVIDO Y POR LO NUEVO QUE VIENE

“Estoy en construcción”

foto marilia

Foto­gra­fía cedi­da por Mari­lia

 

¿Quién no recuer­da a Mari­lia, la more­na de Ella Bai­la Sola? ¿Quién no ha can­ta­do a voz en gri­to “Amo­res de Barra“o “Mujer Flo­re­ro”? Mari­lia Andrés (1974) for­ma par­te del pasa­do musi­cal y casi per­so­nal de una gene­ra­ción. Pero tam­bién del pre­sen­te y futu­ro por­que sigue can­tan­do y com­po­nien­do can­cio­nes fan­tás­ti­cas. Dis­cre­ta, sen­ci­lla y espi­ri­tual, con­ti­núa emo­cio­nán­do­se cada vez que comien­za a escri­bir una letra, cosa que ha hecho des­de los once años. Fami­liar, cari­ño­sa y ama­ble, esta artis­ta poli­fa­cé­ti­ca y lle­na de ener­gía de la bue­na ha lan­za­do recien­te­men­te su nue­vo sin­gle: “Mi dra­gón”. Escú­chen­lo ya por­que Mari­lia “can­ta sola” y, como siem­pre, de lujo.

Hace poco publi­cas­te el sin­gle “Mi dra­gón”, una can­ción poten­te, de las que lle­gan. ¿Quién es el dra­gón que le da la fuer­za a Mari­lia cada día?

Gra­cias por tus pala­bras. Me ale­gra que te gus­te la can­ción y que trans­mi­ta esa fuer­za. Me encan­ta que cada uno inter­pre­te las can­cio­nes a su mane­ra por eso pre­fie­ro no entrar en mucho deta­lle. A lo mejor, todos tene­mos un “Mi dra­gón”: una fuer­za inte­rior que nos sos­tie­ne y nos ayu­da cuan­do lo nece­si­ta­mos. Qui­zá todos hemos sen­ti­do eso en algún momen­to.

Me pare­ce un tema muy inten­so, muy de cone­xión. ¿Sigues pen­san­do en can­cio­nes de este esti­lo para un futu­ro dis­co?

Yo tam­bién sien­to esa cone­xión. Me gus­ta escu­char que conec­ta­mos con nue­vas can­cio­nes y que segui­mos com­par­tien­do. Soy más dada a no defi­nir un futu­ro dis­co por­que me doy liber­tad total en esta eta­pa. Es una nue­va bús­que­da y estoy abier­ta a expe­ri­men­tar, a las sor­pre­sas, a cam­biar… Me lo per­mi­to. Solo sé que ten­drá mucho cari­ño detrás ‑ya lo tie­ne- y la mayor cali­dad que humil­de­men­te pue­da ofre­cer. Oja­lá sea algo que que­ráis escu­char.

Creo que tie­nes ya dos dis­cos en soli­ta­rio. Duran­te todo este tiem­po en el que algu­nos te han per­di­do un poqui­to la pis­ta, ¿has esta­do siem­pre meti­da en el mun­do de la músi­ca?

Depen­de de lo que sig­ni­fi­que para ti el mun­do de la músi­ca. Yo sien­to que la músi­ca es par­te de mi mun­do y de mi vida siem­pre. Cuan­do escri­bí las can­cio­nes de “Subir una mon­ta­ña” vol­ví a que­rer gra­bar, tocar en direc­to y salir a com­par­tir­lo. Enton­ces me aso­mé de nue­vo a la indus­tria de la músi­ca para apren­der cómo conec­tar con las per­so­nas que qui­sie­ran escu­char­me. Pero sien­to que mi cone­xión con la músi­ca es per­so­nal y aje­na a lo que enten­de­mos por mun­di­llo de la músi­ca. Eso sí, estoy agra­de­ci­da a cada per­so­na que hace posi­ble que una can­ción que escri­bí en mi casa lle­gue a la vida de los que escu­chan can­cio­nes y las dis­fru­tan. Es nece­sa­ria la ayu­da de mucha gen­te para que esto ocu­rra: músi­cos, perio­dis­tas, locu­to­res, comu­ni­ca­do­res, equi­pa­zo en el pro­yec­to… Es el cari­ño y gene­ro­si­dad de muchas per­so­nas que suman, a veces en la som­bra, los que lo hacen posi­ble. Pero por supues­to las que deci­den al final son las per­so­nas que eli­gen escu­char esas can­cio­nes y vie­nen a los con­cier­tos.

Debe ser difí­cil man­te­ner­se en una pro­fe­sión tan volá­til. ¿En algu­na oca­sión pen­sas­te en hacer borrón y cuen­ta nue­va y dedi­car­te a algo total­men­te dis­tin­to de los esce­na­rios?

Sí, pero músi­ca creo que haría siem­pre, de modo más o menos pro­fe­sio­nal, como pudie­ra. Para mí hay pro­fe­sio­nes mara­vi­llo­sas pero la músi­ca siem­pre me ha lla­ma­do con más fuer­za, más que el dibu­jo. Es una nece­si­dad mayor. Bellas Artes es lo que más me ape­te­cía estu­diar antes de que la músi­ca lle­ga­se a mi vida y aho­ra cada vez veo más cla­ro que tenía que ser la músi­ca. Otra cosa son las cir­cuns­tan­cias. Me sien­to afor­tu­na­da por sen­tir esta voca­ción y por tener otras pasio­nes, por hacer algo que me gus­ta cada día, y sobre todo pue­do hacer­lo por­que exis­ten per­so­nas que me ayu­dan y quie­ren escu­char­me. He cono­ci­do a per­so­nas tan mara­vi­llo­sas en este camino que pue­do decir que ese es el mayor rega­lo de hacer músi­ca. No se me ocu­rre una pro­fe­sión más boni­ta, con toda la incer­ti­dum­bre que impli­ca.

Si tuvie­ras que mirar den­tro de la mujer que hoy es Mari­lia, ¿qué cali­fi­ca­ti­vos usa­rías? ¿Qué encuen­tras deba­jo de tu son­ri­sa y tu mele­na more­na?

Con el tiem­po me gus­ta más mirar­me por den­tro. Lo que no me gus­ta mucho es limi­tar­me con cali­fi­ca­ti­vos. La cons­tan­te es que todo cam­bia por den­tro y por fue­ra, así que con­si­de­ro que estoy “en cons­truc­ción”. Creo que he cre­ci­do pero he man­te­ni­do una ilu­sión que reco­noz­co des­de siem­pre y podría decir que es así por­que sigo más a mi intui­ción, me conoz­co y dis­fru­to más de todo

¿Y la artis­ta? ¿Cómo es hoy? ¿Cómo se sien­te?

Me sien­to agra­de­ci­da por lo vivi­do y por lo nue­vo que vie­ne. En lo artís­ti­co sigo apren­dien­do y sien­to que estoy empe­zan­do con cada pro­yec­to. Aun­que sumo expe­rien­cia me sigo emo­cio­nan­do cada vez que empie­zo a escri­bir una can­ción o sal­go a un esce­na­rio. Dis­fru­tar el camino da sen­ti­do a todo el tra­ba­jo que hay detrás. Me sien­to pri­vi­le­gia­da por hacer algo que me gus­ta y por las per­so­nas que me apo­yan y lo hacen posi­ble. Sin ellas no sería igual, no podría hacer­lo tan feliz­men­te. Así que envío un enor­me “gra­cias de cora­zón” a mi equi­po y a todas las per­so­nas que me escu­cháis y apo­yáis.

Hable­mos de redes socia­les. Al aso­mar­nos a las tuyas, resul­tas tre­men­da­men­te ele­gan­te y dis­cre­ta. Sien­do cons­cien­te de que podrías tener mucha más reper­cu­sión mos­trán­do­te más, ¿pre­fie­res man­te­ner tu espa­cio de pri­va­ci­dad a la popu­la­ri­dad por la que muchos y muchas ense­ñan casi todo de sus vidas?

Gra­cias por tus pala­bras. Uso las redes socia­les de la for­ma más natu­ral que pue­do. No cre­cí con ellas y segu­ra­men­te no las apro­ve­cho todo lo bien que podría. Reco­noz­co que hay cosas que me divier­ten más pero me encan­ta el con­tac­to direc­to con la gen­te y con los com­pa­ñe­ros. Por aho­ra no me he plan­tea­do subir otros con­te­ni­dos en mi per­fil pero si tuvie­ra otras cosas que decir y qui­sie­ra, supon­go que lo haría. Tam­bién me pare­ce muy res­pe­ta­ble no usar las redes socia­les. Creo que son una herra­mien­ta mara­vi­llo­sa para conec­tar per­so­nas, pro­yec­tos, can­cio­nes y que cada uno las use libre­men­te como con­si­de­re es par­te de la liber­tad de expre­sión. Sigo pen­san­do y con­fian­do en que es la músi­ca, en mi caso, la que lle­ga a las per­so­nas o no.

En cual­quier caso, en las imá­ge­nes que nos rega­las estás abso­lu­ta­men­te radian­te. Por ti no pasa el tiem­po. ¿Cómo te cui­das físi­ca y, sobre todo, men­tal o espi­ri­tual­men­te?

Gra­cias por lo de radian­te. Hay días que más y otros menos como todos. Me gus­ta cui­dar­me por den­tro y ser vege­ta­ria­na des­de hace diez años me ha ayu­da­do mucho. Fue un cam­bio total en mi vida y a mejor en todo. Me intere­sa cui­dar­me en gene­ral: en todo lo que ingie­ro cul­tu­ral­men­te y sobre todo conec­tar con­mi­go a tra­vés de acti­vi­da­des que me gus­tan, que me hacen sen­tir bien, como el depor­te, la medi­ta­ción, pila­tes o yoga, una bue­na ali­men­ta­ción, cami­nar al aire libre cuan­do pue­do… El reto es bus­car tiem­po para todo. Se pue­de aun­que sea solo unos minu­tos al día.

Por cier­to, ni vino ni cer­ve­za…

Aho­ra mis­mo te diría que como ruti­na ni vino ni cerveza…¡agua y té de diver­sos tipos sobre todo!

¿Y de comer?

Ver­du­ras de mil for­mas. La coci­na orien­tal y la medi­te­rrá­nea me encan­tan. Cada vez más

A pesar de todo y aun­que no se note, han pasa­do los años. Si aho­ra pudie­ras dar­le un con­se­jo de vida a la Mari­lia recién sali­da del ins­ti­tu­to que se hizo famo­sa de gol­pe ¿qué le dirías?

Pues a mi yo de ayer le diría que se lo tome con cal­ma pero que no deje de bus­car su camino y todo irá bien. Fácil decir­lo aho­ra

La ver­dad es que para ser tan jóve­nes, erais unas ade­lan­ta­das a vues­tro tiem­po. Esas letras femi­nis­tas en una épo­ca en las que muchas está­ba­mos salien­do aún del cas­ca­rón eran una mara­vi­lla…

Fue pre­cio­so que tan­tas per­so­nas se iden­ti­fi­ca­sen con aque­llas can­cio­nes y aún hoy tam­bién lo hagan. Obvia­men­te habla­ban de lo que está­ba­mos vivien­do y sin­tien­do muchas y muchos. A veces con la músi­ca ocu­rre eso: algo mági­co que nos repre­sen­ta. Hoy hay muchas más muje­res can­tan­do cosas intere­san­tes pero siem­pre ha habi­do muje­res artis­tas en todos los sec­to­res de la cul­tu­ra, muje­res abrien­do cami­nos, rom­pien­do mol­des e ins­pi­ran­do, como hicie­ron Mari Tri­ni, Ceci­lia, Luz Casal, etc… Ellas y muchas más en algún momen­to nos han sor­pren­di­do y nos han abier­to los ojos. Toda mi admi­ra­ción para ellas y para las que no lle­ga­ron al gran públi­co pero tam­bién han hecho un tra­ba­jo nece­sa­rio.

Todo ese éxi­to de repen­te… Supon­go que fue arro­lla­dor. Hubie­ras ges­tio­na­do tus emo­cio­nes de mane­ra dis­tin­ta si te hubie­ra cogi­do diez años más tar­de, ¿ver­dad?

Sin duda sería una expe­rien­cia dife­ren­te pero me pare­ce bien que ocu­rrie­se así.

Vol­vien­do al pre­sen­te, al futu­ro o sim­ple­men­te a un mun­do ima­gi­na­rio, cuén­ta­me un sue­ño musi­cal. Ima­gí­na­te que un día pudie­ras tocar con quien qui­sie­ras en don­de qui­sie­ras. Te dejo tan­ta liber­tad que no es pre­ci­so que esté ni siquie­ra en este mun­do…

Ima­gino un con­cier­to de muchí­si­mas per­so­nas, gran­de pero ínti­mo, en el que pudie­ran sonar todas las voces que qui­sie­ran can­tar y las que que­re­mos escu­char. En mi caso artis­tas admi­ra­dos como Leo­nard Cohen o Tina Tur­ner, entre otros. Ver­les en direc­to y dis­fru­tar­lo al máxi­mo.

Eres una artis­ta poli­fa­cé­ti­ca, ade­más de can­tar, dibu­jas. Creo que eres la auto­ra de la pre­cio­sa por­ta­da del sin­gle “Mi dra­gón”…

¡Gra­cias por lo de pre­cio­sa! Me encan­ta dibu­jar des­de peque­ña, lo hice antes de coger una gui­ta­rra o escri­bir mi pri­me­ra can­ción. Creo que dibu­jar es a lo que más tiem­po he dedi­ca­do en mi vida. De niña me pasa­ba horas y horas dibu­jan­do… feliz. Lue­go lle­gó la músi­ca y tomó el rele­vo.

Para ir ter­mi­nan­do, reco­mién­da­nos un libro de esos que te hayan dejan­do hue­lla…

El Prin­ci­pi­to de Antoi­ne de Saint Exupéry

¿Y, por últi­mo, un lugar de los que lle­nan el alma?

Astu­rias.

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Maison Carne. Del restaurador francés de Béziers que ha popularizado el chuletón en Barcelona

Mai­son Car­ne en Bar­ce­lo­na luce pare­des ali­ca­ta­das de azu­le­jo blan­co apai­sa­das pro­pias de una car­ni­ce­ría de cam­pa­ni­llas, que des­pren­de una higie­ne asép­ti­ca de qui­ró­fano. Mesas de car­ni­ce­ro recon­ver­ti­das para comer, con su cajón para guar­dar la ser­vi­lle­ta, cubier­tos, sale­ro y pimen­te­ro y su hue­co espe­cí­fi­co para el cuchi­llo de cor­tar la pie­za que nos ser­vi­rán.

Maison Carne en Barcelona
Mai­son Car­ne

Nos reci­be en la entra­da una neve­ra con los cor­tes de las pie­zas que se dis­fru­ta­rán duran­te el día, no con­fun­dir con una cáma­ra espe­cí­fi­ca de madu­ra­ción. La vacas son de la raza fri­so­na que ante­rior­men­te se usa­ron como pro­duc­to­ras de leche para la ela­bo­ra­ción de los apre­cia­dos que­sos par­me­sa­nos. Una vez ago­ta­das su fun­ción ini­cial, pasan 12 meses en los ver­des cam­pos de hier­ba para su pos­te­rior sacri­fi­cio y apro­ve­cha­mien­to como car­ne.

Piezas de chuletón preparadas para su consumo. Maison Carne en Barcelona
Pie­zas de chu­le­tón pre­pa­ra­das para su con­su­mo

Maison Carne en Barcelona es la sucursal del restaurante del mismo nombre en Béziers

Las pie­zas lle­gan a Mai­son Car­ne en Bar­ce­lo­na ape­nas son madu­ra­das y en un máxi­mo de 5 días son con­su­mi­das. Se pre­pa­ran en el horno Jos­per que le da ese toque per­so­nal, garan­ti­zan­do sabor, tex­tu­ra y jugo­si­dad y que se pue­de fina­li­zar al gus­to una vez ser­vi­do en mesa.  Se acom­pa­ña de un nos­tál­gi­co cucu­ru­cho de pata­tas fri­tas y de una refres­can­te ensa­la­da para des­en­gra­sar. Su pre­cio es muy com­pe­ti­ti­vo de 29 euros el kilo y que se pue­de con­su­mir indi­vi­dual­men­te o para un máxi­mo de 2 per­so­nas. Tam­bién exis­te la posi­bi­li­dad de lle­var­te­lo en cru­do por un pre­cio de 20 euros con indi­ca­cio­nes pre­ci­sas para su correc­ta ela­bo­ra­ción y dis­fru­te en casa.

chuletón de 1 kg de Maison Carne en Barcelona
Chu­le­tón de 1 kg de Mai­son Car­ne

La ofer­ta de este res­tau­ran­te poco al uso por estas lati­tu­des, es comen­zar con un paté para tran­qui­li­zar la agi­ta­ción de los jugos gás­tri­cos y que se sir­ve gra­tui­ta­men­te mien­tras se espe­ra pacien­te­men­te que se coci­ne la car­ne. Este tra­di­co­nal Paté de Caba­nes se ela­bo­ra arte­sa­nal­men­te en Dou­zens cer­ca de Car­cas­son­ne.

Paté de Cabanes
Paté de Caba­nes

Quesos franceses para el prepostre

Que­sos fran­ce­ses al peso, según con­su­mes eso pagas, y a 6 euros los 100 gra­mos. Y el elen­co de posi­bi­li­da­des son:

  • Mimo­let­te, con su atrac­ti­vo color naran­ja que pro­ce­de del colo­ran­te natu­ral achio­te (arbus­to) que se le aña­de duran­te su ela­bo­ra­ción. Se pro­du­ce con leche de vaca y es pro­du­ci­do tra­di­cio­nal­men­te en Lille en el nor­te de Fran­cia.
  • Pérail, es un que­so blan­do hecho con leche de ove­ja, ori­gi­na­rio de la región gala de Avey­ron. Se pro­du­ce por el méto­do de fer­men­ta­ción lác­ti­ca.
  • Saint-Mar­ce­llin, está ela­bo­ra­do con leche de vaca, de pas­ta blan­da y cor­te­za fer­men­ta­da. Su nom­bre pro­ce­de de la comu­na homó­ni­ma en el depar­ta­men­to de Isè­re.
  • Four­me d’Am­bert, este que­so de pas­ta azul, de cor­te­za seca y enmohe­ci­da, tie­ne un sabor dul­ce con un lige­ro amar­gor.
  • Bûche de chè­vre Cen­drée, es un rulo de cabra con ceni­za.
Tabla de quesos franceses
Tabla de que­sos fran­ce­ses

La car­ta de vinos y espu­mo­sos de Mai­son Car­ne en Bar­ce­lo­na es cor­ta pero cubre un amplio espec­tro para dife­ren­tes gus­tos y su res­pec­ti­vo pre­cio (inclui­do un Vega Sici­lia Tin­to Val­bue­na por 110 euros), y por supues­to siem­pre está la opción de beber el vino de la casa ser­vi­do en bote­lla mag­num de la cual pagas en fun­ción de lo que hayas bebi­do según un curio­so cen­tí­me­tro que mide la can­ti­dad res­tan­te de vino en cada ampo­lla (máxi­mo 24 euros). Un vino real­men­te bueno para su pre­cio y que se pro­du­ce arte­sa­nal­men­te por la cave Coopé­ra­ti­ve d’ Embres et Cas­te­la­mau­re con AOC. Para los cer­ve­ce­ros una lager a pre­sión segu­ro que los deja­rá satis­fe­cho y aún más su valor de 50 cl por 4 euros.

Muchos guiños a la gastronomía francesa en Maison Carne en Barcelona

Vino de la casa
Vino de la casa

Los pos­tres se sir­ven a 6 euros y pue­den ser tan­to una mous­se de cho­co­la­te, piña, cre­ma cata­la­na, el famo­so borra­cho y la chee­se­ca­ke de la casa.

Borracho
Borra­cho

Los niños tie­nen una ofer­ta a 8 euros la ham­bur­gue­sa y sus pata­tas fri­tas.

En la opción take away por 20 euros la pie­za de 1 kilo, pue­des ele­gir la pie­za que más te gus­te de la neve­ra expo­si­to­ra y se entre­ga con un ejem­plar de 6 pasos a seguir para que la expe­rien­cia en casa sea total­men­te pla­cen­te­ra:

  1. Con­ser­var el chu­le­tón en neve­ra entre 3 y 7 gra­dos como máxi­mo duran­te 5 días.
  2. Sacar el chu­le­tón de la neve­ra unas 3 horas antes de coci­nar para que se atem­pe­re.
  3. Ablan­dar la car­ne masa­jean­do la pie­za unta­da en AOVE.
  4. Pre­fe­ri­ble­men­te ele­gir una opción al car­bón para obte­ner un sabor lige­ra­men­te ahu­ma­do.
  5. Dejar repo­sar el chu­le­tón de 4 a 5 minu­tos antes de comer.
  6. Comer­lo solo o con la gen­te que te gus­ta.

Mai­son Car­ne

  • 30, Blvd Jean Jau­rès, Béziers (Fran­cia)
  • Carrer de Mallor­ca, 204. Bar­ce­lo­na. Telé­fono 934 609 745. Hora­rios: de mar­tes a sába­do de 12:30 a 16h y de 20 a 0h.

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

Brindis hedonista

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Brin­do por los ama­bles y son­rien­tes.

Por la gen­te valien­te.

Por esos que se atre­ven a dar los bue­nos días

sin mos­trar­te los dien­tes.

Por las que aman el mun­do

hacién­do­lo calien­te con sus abra­zos lim­pios.

Por los que van de fren­te a cora­zón abier­to.

Por las que no te juz­gan.

Por los que te com­pren­den.

Por ellas va esta sidra.

Por ellos brin­do siem­pre.

Por las que vue­lan alto para bus­car su rum­bo.

Por los que son pacien­tes.

© 2020 Noe­mi Mar­tín. All rights reser­ved