Puerto Fuego es el restaurante de marisquito, arroz y brasa en Barcelona

Maris­qui­to, arroz y bra­sa son el leit­mo­tiv del res­tau­ran­te Puer­to Fue­go en la zona alta de Bar­ce­lo­na.

Un local con mucha luz, con una desea­da terra­za cli­ma­ti­za­da tan­to para los días fríos y llu­vio­sos de invierno como para los días solea­dos y con calo­ret. Mesas y sillas de made­ra y una colo­ri­da pared que pre­si­de la sala que le apor­ta cali­dez y per­so­na­li­dad al espa­cio con un colla­ge de posters como el “Sar­di­nes de la Mer” o el del artis­ta Nephthys Fos­ter de “Lan­gos­ta con limón. Saint-Malo” o el caso escon­di­do pós­ter de la “Ces­ca Chair de Mar­cel Breuer de la escue­la la escue­la de dise­ño BAUHAUS de entre otros. Y espa­cios más ínti­mos jugan­do con el mobi­lia­rio. Inte­rio­ris­mo de Ele­gan­te Stu­dio y par­te crea­ti­va del pro­yec­to de la agen­cia crea­ti­va de bran­ding Sép­ti­mo. For­ma par­te del Gru­po Tra­pío.

Coci­na sin rodeos basa­do en el pro­duc­to, su pro­pues­ta es un res­tau­ran­te des­en­fa­da­do (la vida ya es dema­sia­do seria) de maris­co para comer con las manos, de apu­rar con la cucha­ra de made­ra el soca­rrat de los arro­ces y car­nes y pes­ca­dos pasa­dos por las bra­sas que le apor­tan ese per­fu­me tan par­ti­cu­lar.

Pro­ba­mos:
Deli­cio­sos buñue­los de baca­lao para abrir boca. En su pun­to. Ni más ni menos.


Cara­bi­ne­ro con hue­vos de mojar pan a dis­cre­ción. Pla­to sen­ci­llo para dis­fru­tar.


Albón­di­gas de sepias para reba­nar el pla­to con el pan.

Arroz negro para no dejar ni un grano.


Y para pro­bar la bra­sa roda­ba­llo.


Tar­ta fina de man­za­na de las que te dejan muy buen recuer­do.


Y un pos­tre clá­si­co pero que siem­pre gus­ta: cho­co­la­te, acei­te y sal.

@puerto_fuego
📍Flos i Cal­cat, 18. Bar­ce­lo­na
☎️ 938 780 231
Reser­vas des­de la web y des­de el per­fil de IG
⏰ de lunes a jue­ves de 13h a 0:30h Vier­nes y sába­do de 13h a 1h y domin­go de 13h a 17:30h

El nuevo libro Fish. Cocinar pescado de Marsella a Tokio de la Editorial Cinco Tintas es un viaje por mares, sabores y cultura por seis ciudades costeras

Cin­co Tin­tas ha publi­ca­do este oto­ño FishCoci­nar pes­ca­do de Mar­se­lla a Tokio, un via­je gas­tro­nó­mi­co fir­ma­do por el chef Syl­vain Rou­cay­rol (Tuba Club, Mar­se­lla) y la artis­ta cali­for­nia­na Dela­ney Inami­ne, quien apor­ta al libro una dimen­sión visual úni­ca a tra­vés de foto­gra­fías e ilus­tra­cio­nes iné­di­tas.

Duran­te más de dos años, los auto­res reco­rrie­ron mer­ca­dos, coci­nas y cos­tas con una pre­mi­sa cla­ra: coci­nar con lo que el mar pone al alcan­ce de la mano. Así nacen las seten­ta rece­tas de Fish, ela­bo­ra­das in situ, con pro­duc­tos fres­cos, de tem­po­ra­da, y con el alma de cada ciu­dad impre­sa en cada pla­to.

Este libro está dis­tri­bui­do en capí­tu­los con una para­da en cada ciu­dad de este par­ti­cu­lar reco­rri­do y se des­ta­ca su pes­ca­do o maris­co más local, el que mejor le repre­sen­ta a modo de icono, un mapa de la ciu­dad en cues­tión dón­de comer y beber, tien­das de barrio que mere­ce la pena des­cu­brir y espa­cios cul­tu­ra­les. Y las siguien­tes pági­nas rece­tas con esos pro­duc­tos de pro­xi­mi­dad.

Fish es una odisea culinaria entre mares, sabores y culturas. Son setenta recetas nacidas del territorio y una misma idea que lo atraviesa todo: cocinar el pescado que ofrece cada puerto, en el momento justo

Syl­vain Rou­cay­rol comen­zó su carre­ra en Lon­dres, tra­ba­jan­do jun­to a chefs como Daniel Bou­lud y Clau­de Bosi, y des­pués en Dubái con Izu Ani. En 2018, Syl­vain abrió el Menor­ca Expe­ri­men­tal con el Expe­ri­men­tal Group. Coci­nar en una isla don­de es más com­pli­ca­do con­se­guir car­ne que maris­co le ins­tó a tra­ba­jar con pes­ca­do en todas sus for­mas. En 2019, se con­vir­tió en el chef del res­tau­ran­te Mara de París, en el barrio del Marais. La dis­po­si­ción del res­tau­ran­te difi­cul­ta­ba cier­tas tareas, por lo que ser­vir pes­ca­do cru­do se con­vir­tió en una elec­ción obvia. Des­pués tra­ba­jó en Caché y Ama­gat, en el dis­tri­to XX de París, y rápi­da­men­te se labró una repu­tación gra­cias a su domi­nio de los pro­duc­tos del mar. Su carre­ra cul­mi­nó en Mar­se­lla, en el Tuba Club, a pocos metros del mar.  

Dela­ney Inami­ne es una dise­ña­do­ra arqui­tec­tó­ni­ca naci­da en Cali­for­nia que se tras­la­dó a Fran­cia para cur­sar un más­ter tras gra­duar­se en arqui­tec­tu­ra en la UC Ber­ke­ley. Vive en Mar­se­lla con su mari­do, Syl­vain. Desa­rro­lla y diri­ge pro­yec­tos con el gru­po Tuba. Tam­bién tra­ba­ja en pro­yec­tos de arqui­tec­tu­ra, dise­ño y foto­gra­fía entre París y Mar­se­lla.

Fish no es solo un rece­ta­rio. Es un mani­fies­to de coci­na viva, local, hones­ta y crea­ti­va. Entre sus pági­nas con­vi­ven téc­ni­cas tra­di­cio­na­les y ges­tos con­tem­po­rá­neos, pai­sa­jes urba­nos y sabo­res del lito­ral, en una fusión natu­ral de gas­tro­no­mía, arte y via­je. Des­de la sim­pli­ci­dad de una parri­lla­da lis­boe­ta has­ta la pre­ci­sión de una rece­ta japo­ne­sa, pasan­do por cevi­ches cali­for­nia­nos, fri­tu­ras napo­li­ta­nas o el pes­ca­do al horno a la cata­la­na, el libro cele­bra la diver­si­dad que habi­ta en algu­nas de las cos­tas del mun­do. 

«Empe­za­mos por comer­lo todo, explo­rar­lo todo y docu­men­tar­lo todo. Lue­go coci­na­mos, crea­mos, y final­men­te cele­bra­mos: Fish es el resul­ta­do de ese ciclo vital» rela­tan sus auto­res.

Marsella, San Francisco, Lisboa, Nápoles, Barcelona y Tokio son las seis ciudades costeras que salen en el libro Fish y que representan seis miradas al mar

Pen­sa­do para chefs, foo­dies, via­je­ros, dise­ña­do­res y aman­tes del mar, este libro es una invi­ta­ción a coci­nar des­de el terri­to­rio, a escu­char lo que cuen­tan los puer­tos y a sabo­rear el pes­ca­do como patri­mo­nio com­par­ti­do entre cul­tu­ras. 

Fish es un cua­derno de via­je, un rece­ta­rio y una decla­ra­ción de amor al mar. Una obra para quie­nes entien­den la coci­na como explo­ra­ción, memo­ria y expe­rien­cia.

Cin­co Tin­tas es una edi­to­rial inde­pen­dien­te fun­da­da en 2015 y con sede en Bar­ce­lo­na que nace de la pasión y entu­sias­mo de dos her­ma­nos por el mun­do del libro, así como de su com­pro­mi­so con la labor edi­to­rial. Sus manua­les ilus­tra­dos ofre­cen con­te­ni­dos de cali­dad, esco­gi­dos cui­da­do­sa­men­te y edi­ta­dos con rigor y de ámbi­tos tan diver­sos como la gas­tro­no­mía y las bebi­das, el esti­lo de vida salu­da­ble, el bien­es­tar emo­cio­nal y el desa­rro­llo per­so­nal, la astro­lo­gía y la espi­ri­tua­li­dad, la jar­di­ne­ría de exte­rior y de inte­rior y la divul­ga­ción gene­ral.

Marisquería O’Peregrino

Lee el artícu­lo en el siguien­te enla­ce Maris­que­ría O’Peregrino

Le Circus de Millesime Madrid 2015

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A gran­des ras­gos Le Cir­cus de Mille­si­me Madrid 2015 vol­vió a sor­pren­der con la pre­sen­ta­ción de nue­vas crea­cio­nes culi­na­rias en gene­ral, y la de Méxi­co, en par­ti­cu­lar, como país invi­ta­do. Si le aña­di­mos las inigua­la­bles recrea­cio­nes oní­ri­cas de ambien­tes cir­cen­ses dise­ña­das para esta edi­ción, la visi­ta se con­vir­tió en todo un espec­tácu­lo para los sen­ti­dos don­de todo esta­ba pre­pa­ra­do para el más difí­cil toda­vía. Pasen y lean
La Real Con­ser­ve­ra Espa­ño­la, empre­sa que data de 1920 y que sólo usa maris­co galle­go en sus ela­bo­ra­cio­nes, emo­cio­nó con sus vasi­tos de alme­jas recu­bier­tos con una sal­sa fría para real­zar el sabor de este molus­co ¡de fue­gos arti­fi­cia­les!, la zam­bu­ri­ña de Cam­ba­dos con agua­chi­le de maíz o la alme­ja de con sopa yoda­da ¡para sen­tir todo la bra­vu­ra del Océano Atlán­ti­co en boca!
Las exqui­si­tas ostras de Daniel Sor­lut (que para un momen­to de urgen­te nece­si­dad se pue­den encon­trar en una de las para­das del madri­le­ño Mer­ca­do de San Miguel) de un sabor poten­te y total­men­te adic­ti­vas. Cómo no podía ser de otra mane­ra pro­ce­den de la pri­vi­le­gia­da zona de Maren­nes-Olé­ron, en la cos­ta oes­te de la Fran­ce, ese excep­cio­nal hábi­tat con una con­di­cio­nes envi­dia­bles para que vivan y se pon­gan así de sabro­sas les huî­tres galas.
Para satis­fa­cer a los más car­ní­vo­ros esta­ban los espe­cia­lis­tas en car­nes selec­tas de La Fin­ca de Jimé­nez Bar­be­ro que asom­bra­ron con sus crea­cio­nes y sus cor­tes.
El color bri­llan­te, ter­so y casi hip­no­ti­zan­te jun­to al olor mag­né­ti­co de las pie­zas de atún de Bal­fe­gó ‑tan apre­cia­da por los hijos del impe­rio del Sol Nacien­te, y por los ori­gi­na­rios del Sol Ponien­te tam­bién- pro­vo­có a los pre­sen­tes sali­va­ción (como el perro de Pavlov) fas­ci­na­ción, tur­ba­ción, sobre­co­gi­mien­to y embo­ba­mien­to (en este orden).
La mejor mixo­lo­gía no podía fal­tar a un even­to como éste,  y ahí esta­ban los bar­ten­ders de Pla­tea Madrid dán­do­lo todo con sus cóc­te­les de autor y sus movi­mien­tos pre­ci­sos de pre­pa­ra­ción de sus com­bi­na­dos como si de moder­nos alqui­mis­tas de algu­na sec­ta secre­ta se tra­ta­sen. Para la cir­cuns­tan­cia los repre­sen­tan­tes del país cen­tro­ame­ri­cano, y para demos­trar que hay vida más allá de las ran­che­ras de Luis Miguel y de los maria­chis, tra­je­ron su tequi­li­ta de Hacien­da Mara­va­tio y el oaxa­que­ño mez­ca­li­to de cul­to Don Sil­ve­rio.
Jor­ge de Andrés, chef del res­tau­ran­te La Sucur­salVer­ti­cal de la capi­tal del Turia, que se crió entre fogo­nes con su madre Loles Sal­va­dor y de quien here­dó su amor al pro­duc­to y la bús­que­da de una coci­na de raíz ‑la que revi­sa los pla­tos tra­di­cio­na­les para dar­les una nue­va dimen­sión- nos rega­ló esa mara­vi­lla de pla­to ins­pi­ra­do en la coci­na popu­lar de los pes­ca­do­res de bar­cas peque­ñas, que reco­gían can­gre­ji­llos para hacer un suquet y le echa­ban unos hue­vos rotos para pos­te­rior­men­te mojar buen pan. ¡Subli­me! o mejor dicho ¡de mas­cle­tá falle­ra!
La Escue­la de Hos­te­le­ría Gam­bri­nus Madrid con Pedro Larum­be a la cabe­za invi­tó a pro­bar el tata­ki mari­na­do con bom­bón de foie recu­bier­to de cho­co­la­te blan­co con lima yoda­da y gro­se­lla. Una explo­sión de sabor en el que cada ele­men­to se sen­tía inde­pen­dien­te­men­te, sin mez­clas.
Para ani­mar la fies­ta ahí esta­ban los del Tea­tro BOde­vil con un extrac­to de su fun­ción Deli­Zia para repar­tir ale­gría, entre­te­ni­mien­to y diver­sión, arran­can­do muchas son­ri­sas en este mari­da­je de espec­tácu­lo y gas­tro­no­mía.
Pd. Ya que­da menos para la pró­xi­ma edi­ción.
Con la cola­bo­ra­ción de Rosa Peñue­las
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