25 años de ATTIS: el legado atlántico de una familia ligada al mar y la viña

“Somos bateei­ros y viti­cul­to­res. Somos del Sal­nés, cria­dos en el mar”. Así defi­nen Robus­tiano y Bal­do­me­ro Fari­ña el ori­gen y la iden­ti­dad de ATTIS Bode­gas y Viñe­dos, el pro­yec­to fami­liar que este año cele­bra 25 años de tra­yec­to­ria en el cora­zón del Val do Sal­nés, cuna del alba­ri­ño y alma de la Deno­mi­na­ción de Ori­gen Rías Bai­xas.

La his­to­ria de ATTIS nace de una for­ma de vida pro­fun­da­men­te liga­da al Atlán­ti­co. Duran­te gene­ra­cio­nes, la fami­lia Fari­ña hacom­pa­gi­na­do el cui­da­do de las viñas fami­lia­res con el tra­ba­jo en las bateas de la ría de Arou­sa, man­te­nien­do un víncu­lo inse­pa­ra­ble entre mar y tie­rra que hoy defi­ne el carác­ter de sus vinos.

La familia Fariña, profundamente arraigada a Meaño y al Val do Salnés, celebra 25 años elaborando vinos que reflejan la autenticidad del paisaje atlántico

La fami­lia pro­du­ce vinos en Mea­ño des­de hace 25 años bajo la mar­ca Attis, y en 2012 cons­tru­yó su pro­pia bode­ga en gra­ni­to, refle­jo de su cone­xión con la tie­rra. Ins­pi­ra­dos en la figu­ra mito­ló­gi­ca de Attis, com­bi­nan tra­di­ción y evo­lu­ción, ela­bo­ran­do vinos que des­ta­can por su fres­cu­ra, carác­ter salino y mine­ral, fru­to del res­pe­to por el entorno y la rela­ción entre el mar y la viña.

Ins­pi­ra­da en la figu­ra mito­ló­gi­ca de Attis, sím­bo­lo de rena­ci­mien­to y cone­xión con la natu­ra­le­za, la bode­ga ha desa­rro­lla­do una filo­so­fía basa­da en la míni­ma inter­ven­ción y en la bús­que­da cons­tan­te de nue­vas expre­sio­nes del alba­ri­ño y del terroir atlán­ti­co. Sus vinos des­ta­can por la fres­cu­ra, la ten­sión mine­ral y el mar­ca­do carác­ter salino que apor­ta la influen­cia oceá­ni­ca del Sal­nés.

La gas­tro­no­mía for­ma tam­bién par­te esen­cial de la his­to­ria fami­liar. Des­de 1986, con la fun­da­ción del res­tau­ran­te fami­liar al pie de la bode­ga, la fami­lia Fari­ña ha vivi­do el vino des­de la mesa, enten­dien­do la gas­tro­no­mía como una exten­sión natu­ral del viñe­do y del mar. Aque­llas pri­me­ras ela­bo­ra­cio­nes case­ras ser­vi­das en el res­tau­ran­te fue­ron el ger­men de lo que hoy es ATTIS.

Tradición marinera, viñedo familiar y una viticultura de mínima intervención definen la filosofía de ATTIS

Actual­men­te, la bode­ga ela­bo­ra alre­de­dor de 20 vinos, muchos de ellos de pro­duc­ción limi­ta­da y fru­to de micro­vi­ni­fi­ca­cio­nes. ATTIS ha sido ade­más una de las bode­gas pio­ne­ras en explo­rar nue­vas vías de crian­za para el alba­ri­ño, uti­li­zan­do mate­ria­les como gra­ni­to, cerá­mi­ca, hor­mi­gón, barri­cas y fudres, siem­pre con el obje­ti­vo de pro­fun­di­zar en la expre­sión del ori­gen. Fiel a su filo­so­fía, Attis apues­ta por una viti­cul­tu­ra de míni­ma inter­ven­ción, don­de cada vino trans­mi­te con hones­ti­dad el lugar del que pro­ce­de. Más que una bode­ga, Attis es el refle­jo de una for­ma de vida: la de una fami­lia que ha sabi­do pre­ser­var el lega­do del Sal­nés mien­tras mira hacia el futu­ro con inquie­tud y crea­ti­vi­dad.

Attis Alba­ri­ño es el vino que mejor repre­sen­ta la esen­cia de Mea­ño, el que lle­va el nom­bre del pro­yec­to fami­liar y el que sir­ve de estan­dar­te de la bode­ga. Fiel a su carác­ter varie­tal, es un 100% alba­ri­ño fru­to de una cui­da­da selec­ción de par­ce­las de Mea­ño. Sus viñas tie­nen una edad míni­ma de 50 años median­te el tra­di­cio­nal sis­te­ma de empa­rra­do en pér­go­la, estan­do orien­ta­das, como es habi­tual en la zona, miran­do al Atlán­ti­co. Armo­nio­so y ele­gan­te, cuen­ta con abun­dan­tes notas de fru­ta blan­ca madu­ra (alba­ri­co­que y melo­co­tón), jun­to a flo­res blan­cas (lirio) y esos toques mine­ra­les y sali­nos que le apor­tan per­so­na­li­dad. La fres­cu­ra carac­te­rís­ti­ca de los alba­ri­ños del Sal­nés se com­ple­men­ta con la cre­mo­si­dad de su crian­za de seis meses sobre lías y el apor­te de una bre­ve estan­cia en fudres de roble. Así, se lle­ga a una boca sabro­sa y poten­te, con una mag­ní­fi­ca aci­dez muy bien inte­gra­da.

PVP ATTIS Alba­ri­ño: 18,70 €

Attis Albariño, emblema de la bodega, representa la esencia del proyecto y del territorio que lo inspira

ATTIS Bode­ga & Viñe­dos es una bode­ga fami­liar situa­da en Mea­ño, en el Val do Sal­nés (Rías Bai­xas), vin­cu­la­da a la fami­lia Fari­ña, que lle­va tres gene­ra­cio­nes tra­ba­jan­do la viña y el mar. Fun­da­da en 2001, refle­ja una filo­so­fía basa­da en el res­pe­to al terri­to­rio, la tra­di­ción y las varie­da­des autóc­to­nas, espe­cial­men­te el alba­ri­ño. Sus vinos, de mar­ca­do carác­ter atlán­ti­co, des­ta­can por su fres­cu­ra, mine­ra­li­dad y notas sali­nas, fru­to del cli­ma oceá­ni­co y los sue­los gra­ní­ti­cos. La bode­ga apues­ta por la míni­ma inter­ven­ción, la expe­ri­men­ta­ción y las micro­vi­ni­fi­ca­cio­nes, com­bi­nan­do téc­ni­cas tra­di­cio­na­les con inno­va­ción. Con unas 28 hec­tá­reas de viñe­do, ATTIS ela­bo­ra vinos que bus­can expre­sar fiel­men­te el pai­sa­je, la cul­tu­ra y la iden­ti­dad del Sal­nés.

Rosa Ruiz 2025, el gran vino albariño para un verano gastronómico (y todo el año)

Hay deba­tes que nun­ca se van a cerrar. La tor­ti­lla de pata­ta ¿con cebo­lla o sin cebo­lla? ¿Mar o Mon­ta­ña? Y en el mun­do del vino, una pre­gun­ta que sigue muy pre­sen­te: ¿el vino blan­co está reser­va­do úni­ca­men­te para pes­ca­dos y maris­cos? En Bode­gas San­tia­go Ruiz están con­ven­ci­dos de que las gran­des res­pues­tas nacen alre­de­dor de una mesa. Por ello, con la nue­va aña­da de Rosa Ruiz 2025, su alba­ri­ño de cepas vie­jas, la bode­ga rei­vin­di­ca la extra­or­di­na­ria capa­ci­dad gas­tro­nó­mi­ca de un vino que des­ta­ca por su pro­fun­di­dad, tex­tu­ra y com­ple­ji­dad. Y para ir al fon­do del deba­te han pedi­do la opi­nión a chefs y sumi­lle­res de pri­mer nivel. Sus pro­pues­tas nos abren la men­te a nue­vas posi­bi­li­da­des gas­tro­nó­mi­cas del alba­ri­ño de Rías Bai­xas.

Muy a favor, con mati­ces: Luis Gar­cía de la Nava­rra, jefe de sala y sumi­ller de Gar­cía de la Nava­rra, argu­men­ta a favor del mari­da­je clá­si­co: “La mayo­ría de las regio­nes guar­dan una rela­ción de sus vinos con su gas­tro­no­mía. En el caso de Rías Bai­xas domi­na entre ese viñe­do de blan­co la varie­dad Alba­ri­ño como la rei­na”, seña­la. Sí, pero con mati­ces, se acer­ca más a la pos­tu­ra de Miguel F. Vidal, chef de Ban­cal. “Evi­den­te­men­te el alba­ri­ño fun­cio­na de mara­vi­lla con pes­ca­dos y maris­cos, espe­cial­men­te cuan­do habla­mos de pro­duc­to atlán­ti­co, pero redu­cir­lo solo a eso me pare­ce que­dar­se cor­to”. Toño de Pedro, jefe de sala de El Pedrus­co de Aldeal­cor­vo, va tam­bién en esa línea: “Total­men­te de acuer­do con que el alba­ri­ño siem­pre ha pega­do con pes­ca­dos y maris­cos, por su zona es lo que le mari­da. Pero lue­go, lógi­ca­men­te, están otras sensaciones.Y si no hay en ese momen­to pes­ca­dos y maris­cos, tomár­te­lo mara­vi­llo­sa­men­te con unos embu­ti­dos o unos que­sos o solo”.

Mari­da­jes clá­si­cos (pero menos): Miguel F. Vidal, quien, para más señas, es de La Coru­ña, defien­de que “si habla­mos de un clá­si­co, para mí es difí­cil supe­rar una bue­na mer­lu­za de pin­cho a la galle­ga. Si mari­das con alba­ri­ño fun­cio­na por­que nin­guno inten­ta impo­ner­se al otro. Una armo­nía clá­si­ca que pro­po­ne Luis Gar­cía de la Nava­rra es con “ostras o unas alme­jas al natu­ral, como las del res­tau­ran­te Ber­to. Con alba­ri­ño, creo que es una fusión mara­vi­llo­sa”. Pero Javi Esté­vez, chef de La Tas­que­ría, pro­po­ne una rece­ta clá­si­ca para mari­dar con alba­ri­ño que no es pre­ci­sa­men­te un pes­ca­do. “Tiran­do un poco por Gali­cia, yo me iría a una ore­ja a la galle­ga. Creo que eso fun­cio­na­ría muy bien con ese pun­to de gra­sa y de gela­ti­na que tie­ne la ore­ja y la aci­dez del alba­ri­ño”.

Y mari­da­jes alta­men­te ines­pe­ra­dos en con­tras­te con las pre­pa­ra­cio­nes al natu­ral, hay mari­da­jes ines­pe­ra­dos en los que el alba­ri­ño jue­ga un papel pro­ta­go­nis­ta. Javi Esté­vez sugie­re su rece­ta de “focac­cia ela­bo­ra­da con ten­do­nes y ber­be­re­chos, en la que tie­nes todo ese sabor del mar, pero la tex­tu­ra gela­ti­no­sa de los ten­do­nes. Y esa aci­dez del alba­ri­ño te ayu­da tam­bién a lim­piar”. Ras­go cla­ve tam­bién en las pro­pues­tas de Miguel F. Vidal: “Un curry sua­ve de pes­ca­do o inclu­so un pollo con una sal­sa lige­ra­men­te espe­cia­da. La aci­dez y el aro­ma de muchos alba­ri­ños hacen un con­tras­te muy intere­san­te”. El jefe de sala de El Pedrus­co va un paso más allá: “Alba­ri­ño, con callos, con len­te­jas con sobra­sa­da… Pla­tos que tene­mos en el res­tau­ran­te, ela­bo­ra­dos por mi her­mano Gon­za­lo: sopa de cebo­lla – con el que­so galle­go gal­me­san ralladito-…Y me atre­ve­ría a decir­te con cor­de­ro asa­do y con cochi­ni­llo”.

Y final­men­te ¿dón­de que­da el deba­te? La con­clu­sión es que no hay reglas para dis­fru­tar el vino. Solo el pla­cer de com­par­tir­lo. Aquí, Miguel F. Vidal mar­ca su auto­ri­dad como galle­go: “Ten­go muchos recuer­dos en torno al alba­ri­ño, pero segu­ra­men­te me que­do con una comi­da fami­liar en verano, en una mesa fren­te al mar, con unas nava­jas recién abier­tas, una empa­na­da galle­ga toda­vía tem­pla­da y una bote­lla de alba­ri­ño bien fres­ca pasan­do de mano en mano. Más que un pla­to con­cre­to, recuer­do la sen­sa­ción: con­ver­sa­ción, pro­duc­to sen­ci­llo y ese pun­to de sali­ni­dad que pare­ce que conec­ta direc­ta­men­te con el paisaje”.Ahora te toca vivir­lo a ti. Des­de San­tia­go Ruiz, sugie­ren que te ins­pi­res con su mono­va­rie­tal de alba­ri­ño de cepas vie­jas Rosa Ruiz 2025. Esen­cia de Rías Bai­xas en una bote­lla. Bébe­lo como más te gus­te.

ROSA RUIZ 2025: es un alba­ri­ño entre gene­ra­cio­nes. Un vino que nace del recuer­do de Rosa Ruiz, hija del fun­da­dor de la bode­ga, San­tia­go Ruiz. De su infan­cia entre viñas, de tar­des com­par­ti­das en la anti­gua casa- bode­ga con su padre. Es un alba­ri­ño 100% de cepas vie­jas, ven­di­mia­do a mano y cria­do sobre lías, que expre­sa con auten­ti­ci­dad el alma de O Rosal.

NOTA DE CATA: ROSA RUIZ 2025
A la vis­ta es lim­pio y bri­llan­te, con deli­ca­das tona­li­da­des ama­ri­llo paji­zo. Aro­má­ti­ca­men­te se expre­sa con fres­cu­ra y niti­dez, don­de des­ta­can aro­mas flo­ra­les y cítri­cos, acom­pa­ña­dos de notas de fru­ta ver­de, espe­cial­men­te man­za­na, ras­go dis­tin­ti­vo de la varie­dad. Apa­re­cen, ade­más, suti­les mati­ces de pas­te­le­ría que refle­jan su crian­za sobre lías duran­te sie­te meses. En boca es com­ple­jo y estruc­tu­ra­do, sabro­so y envol­ven­te, con un ele­gan­te toque salino. Los recuer­dos de fru­ta, flo­res y cítri­cos per­ci­bi­dos en nariz se con­fir­man en el pala­dar. El final es lar­go y per­sis­ten­te, sos­te­ni­do por una aci­dez bien equi­li­bra­da.

P.V.P.: 21,50

Sobre San­tia­go Ruiz es la his­to­ria de amor de un hom­bre hacia su fami­lia y su tie­rra. Una bode­ga pio­ne­ra de la Deno­mi­na­ción de Ori­gen Rías Bai­xas que, des­de 1984, ela­bo­ra vinos que refle­jan la esen­cia más pura del pai­sa­je en el que nacen. Here­de­ro de la tra­di­ción viní­co­la fami­liar, en la déca­da de los 80 y ya jubi­la­do, San­tia­go Ruiz deci­dió dedi­car su vida a lo que de ver­dad le emo­cio­na­ba: crear vinos de alta cali­dad ela­bo­ra­dos con las uvas más repre­sen­ta­ti­vas de su región. Des­de enton­ces, cada aña­da ha sido un refle­jo fiel de su espí­ri­tu visio­na­rio. Hoy su lega­do sigue vivo de la mano de Sogra­pe, con más de 44 ha de viñe­do en pro­pie­dad en la sub­zo­na de O Rosal, pre­sen­cia en más de 25 mer­ca­dos y un equi­po pro­fe­sio­nal que bus­ca cap­tu­rar la esen­cia de su crea­dor en cada nue­va cose­cha de los vinos de la bode­ga: San­tia­go Ruiz, un vino fres­co, ele­gan­te y com­ple­jo, ela­bo­ra­do con cin­co varie­da­des autóc­to­nas de la región; Rosa Ruiz, un mono­va­rie­tal de alba­ri­ño pro­ce­den­te de cepas vie­jas; y el mono­va­rie­tal Lou­rei­ro, que inau­gu­ra la Colec­ción Jar­dín de Varie­da­des.

Sobre Sogra­pe Fun­da­da en 1942 por Fer­nan­do Van Zeller Gue­des, Sogra­pe nació para mos­trar la cali­dad de los vinos por­tu­gue­ses al res­to del mun­do. A par­tir de un úni­co viñe­do en el valle del Dou­ro, cen­tra­do en la pro­duc­ción de Mateus Rosé, esta com­pa­ñía se ha vuel­to glo­bal, hacien­do nego­cios en más de 120 mer­ca­dos y en pose­sión de más de 1.600 hec­tá­reas de viñe­dos en Por­tu­gal, Espa­ña, Chi­le, Argen­ti­na y Nue­va Zelan­da. Movi­dos por el pro­pó­si­to de lle­var Amis­tad y Feli­ci­dad a todos aque­llos con quie­nes se rela­cio­na a tra­vés de sus gran­des vinos, camino de éxi­to que vie­ne cons­tru­yen­do des­de hace más de 80 años. Bajo el lide­raz­go de Fer­nan­do da Cunha Gue­des, actual Pre­si­den­te y miem­bro de la ter­ce­ra gene­ra­ción de la fami­lia fun­da­do­ra, la empre­sa líder en Por­tu­gal quie­re difun­dir Sogra­pi­nes por todo el mun­do y afir­mar­se como un cata­li­za­dor de cam­bio posi­ti­vo en la socie­dad, res­pe­tan­do los lími­tes del pla­ne­ta en la cons­truc­ción de un futu­ro más sos­te­ni­ble e inclu­si­vo.

Santiago Ruiz añada 2025 es el primer vino elaborado por el enólogo Chema Ureta

En San­tia­go Ruiz hay años que se sien­ten dis­tin­tos. La aña­da 2025 es uno de ellos. Esta cose­cha mar­ca el comien­zo de una eta­pa muy espe­cial para la bode­ga: es el pri­mer vino ela­bo­ra­do por Che­ma Ure­ta. El enó­lo­go asu­me el reto con un pro­fun­do res­pe­to por el esti­lo que con­vir­tió a San­tia­go Ruiz, el padre del alba­ri­ño, en uno de los nom­bres más autén­ti­cos y emble­má­ti­cos de O Rosal.

El vino que soñó el fun­da­dor ela­bo­ra­do por nue­vas manos. Un coupa­ge de las cin­co varie­da­des emble­má­ti­cas de O Rosal: Alba­ri­ño 85%, gode­llo 5%, lou­rei­ro 5%, trei­xa­du­ra (3%) y caí­ño blan­co (2%). Cada una de ellas apor­ta una his­to­ria dife­ren­te, y en con­jun­to for­man un len­gua­je pro­pio que habla de Gali­cia, de su cli­ma, de sus viñas y de su cul­tu­ra. San­tia­go Ruiz 2025 expre­sa fres­cor, iden­ti­dad y el alma de Rías Bai­xas en cada bote­lla.

Un año más, se ha hecho con pro­fun­do amor por la viña, escu­chán­do­la y res­pe­tan­do sus tiem­pos, repro­du­cien­do la filo­so­fía de vida de San­tia­go Ruiz. Su incon­fun­di­ble eti­que­ta, con el mapa dibu­ja­do para la boda de su hija, es como un mani­fies­to de auten­ti­ci­dad. Cuan­do uno hace lo que de ver­dad le emo­cio­na se nota en el resul­ta­do. Eso pasa con Che­ma y San­tia­go Ruiz 2025. Che­ma entre­ga sus más de vein­ti­cin­co años de expe­rien­cia como enó­lo­go de Rías Bai­xas a la bode­ga que lo empe­zó todo. Lo con­si­de­ra un pri­vi­le­gio. Su obje­ti­vo es lle­gar las per­so­nas de una mane­ra hones­ta y sen­ci­lla. Que beban el vino y lo dis­fru­ten.

Ciclo vegetativo de Santiago Ruiz 2025


Tras un invierno y pri­ma­ve­ra cáli­dos y llu­vio­sos, la viña bro­tó a fina­les de mar­zo de for­ma homo­gé­nea y con bue­nas pers­pec­ti­vas. Hubo fuer­te pre­sión de mil­diu en abril y prin­ci­pios de mayo, pero el cli­ma cam­bió con una de las pri­ma­ve­ras y vera­nos más secos y calu­ro­sos que se recuer­dan, alcan­zan­do los 40 °C y sin llu­vias en tres meses. Esto per­mi­tió una flo­ra­ción per­fec­ta y sin pér­di­das por enfer­me­da­des. La ven­di­mia comen­zó el 26 de agos­to con alba­ri­ño, segui­da de gode­llo, trei­xa­du­ra, lou­rei­ro y ter­mi­nó el 22 de sep­tiem­bre con caí­ño blan­co. Esta­do sani­ta­rio exce­len­te y mos­tos con gran equi­li­brio y tipi­ci­dad varie­tal. Ven­di­mia manual por varie­da­des en cajas de 20 kilos y selec­ción manual en bode­ga. Fer­men­ta­ción de cada varie­dad por sepa­ra­do a tem­pe­ra­tu­ra con­tro­la­da en depó­si­tos de ace­ro inoxi­da­ble duran­te 21 días. Crian­za sobre lías duran­te 4 meses antes de rea­li­zar el coupa­ge defi­ni­ti­vo que bus­ca man­te­ner aña­da tras aña­da el espí­ri­tu ori­gi­nal de San­tia­go Ruiz.

Nota de cata de Santiago Ruiz 2025

Color ama­ri­llo paji­zo con refle­jos ver­do­sos, de aspec­to lim­pio y bri­llan­te. Aro­má­ti­ca­men­te, pre­sen­ta una expre­sión aro­má­ti­ca com­ple­ja y bien inte­gra­da, don­de con­vi­ven los cítri­cos y la fres­cu­ra del alba­ri­ño, las notas flo­ra­les del lou­rei­ro, los mati­ces fru­ta­les del gode­llo y la trei­xa­du­ra, jun­to a recuer­dos her­ba­les y una mar­ca­da mine­ra­li­dad apor­ta­da por el caí­ño blan­co. En boca se mues­tra fres­co y equi­li­bra­do, con una aci­dez viva que apor­ta ten­sión y un final lar­go, cítri­co y sutil­men­te salino.

P.V.P.: 15,50 €

El vino blanco Santiago Ruiz 2024 de la DO Rías Baixas ya está disponible en el mercado

Una aña­da espe­cial la del 2024 en la bode­ga de San­tia­go Ruiz por­que se cum­plen 40 años de la his­to­ria que comen­zó el con­si­de­ra­do el padre del alba­ri­ño, en la pri­vi­le­gia­da sub­zo­na de O Rosal en las Rías Bai­xas galle­gas.

Está ela­bo­ra­do con 5 varie­da­des autóc­to­nas auto­ri­za­das por la DO Rías Bai­xas que son las siguien­tes: alba­ri­ño (81%), lou­rei­ro (4%), cai­ño blan­co (5,5%), trei­xa­du­ra (5%) y gode­llo (4,5%). Viñe­do situa­do en la pri­vi­le­gia­da sub­zo­na de O Rosal a una alti­tud muy baja de 50 a 70 metros sobre el nivel del mar y con orien­ta­ción sur para apro­ve­char todo el impac­to de los rayos sola­res. Son cepas de 20 a 25 años de anti­güe­dad con­du­ci­das en espal­de­ra.

Su ciclo vege­ta­ti­vo estu­vo carac­te­ri­za­do por un invierno y una pri­ma­ve­ra muy llu­vio­so (1.843 litros reco­gi­dos de agua has­ta agos­to) aun­que con tem­pe­ra­tu­ras más cáli­das de lo habi­tual, y cuan­do lle­gó el verano fue bas­tan­te seco (sola­men­te 33 litros entre julio y agos­to repar­ti­dos en 8 días y tem­pe­ra­tu­ras que casi lle­gó a los 30ºC de máxi­mas)

Ven­di­mia manual por varie­da­des en cajas de 20 kilos y pos­te­rior selec­ción manual en mesas tal como se recep­cio­na en la bode­ga. Duran­te 21 días cada varie­dad fer­men­tó por sepa­ra­da en depó­si­tos de ace­ro inoxi­da­ble. Tras este paso, hicie­ron una crian­za de 4 meses con su lías, para pasar al coupa­ge defi­ni­ti­vo siguien­do la filo­so­fía del espí­ri­tu de su fun­da­dor San­tia­go Ruiz. Y se embo­te­lla con la mis­ma eti­que­ta de siem­pre: el dibu­jo a mano de cómo lle­gar a la boda de su hija mayor (enton­ces no exis­tían nave­ga­do­res).

En la nota de cata: el vino es lim­pio, bri­llan­te y con tonos de ama­ri­llo paji­zo. En nariz apa­re­cen aro­mas flo­ra­les carac­te­rís­ti­cas del alba­ri­ño, gode­llo, trei­xa­du­ra y lou­rei­ro, así como notas flo­ra­les y mine­ra­les. En boca es com­ple­jo, ele­gan­te, con cuer­po y equi­li­bra­do. Tie­ne una entra­da golo­sa y un fres­cor muy agra­da­ble.

La bode­ga San­tia­go Ruiz es pio­ne­ra en la DO Rías Bai­xas, des­de 1984 ela­bo­ra vinos que refle­jan el terroir. Cuan­do se jubi­ló San­tia­go Ruiz, en la déca­da de los años 80 del siglo pasa­do, se dedi­có exclu­si­va­men­te a la ela­bo­ra­ción de vinos de alta cali­dad. Es here­de­ro de una tra­di­ción viní­co­la fami­liar que se remon­ta a 1860 y que en la actua­li­dad cogió su tes­ti­go Sogra­pe.

Empre­sa fun­da­da en 1942 por Fernan­do Van Zeller Gue­des, Sogra­pe nació para mos­trar la cali­dad de los vinos por­tu­gue­ses al res­to del mun­do. A par­tir de un úni­co viñe­do en el valle del Dou­ro, cen­tra­do en la pro­duc­ción de Mateus Rosé, esta com­pa­ñía se ha vuel­to glo­bal, hacien­do nego­cios en más de 120 mer­ca­dos y en pose­sión de unas 1600 hec­tá­reas de viñe­dos en Por­tu­gal, Espa­ña, Chi­le, Argen­ti­na y Nue­va Zelan­da. Movi­dos por el obje­ti­vo de lle­var Amis­tad y Feli­ci­dad a todos aque­llos con quie­nes se rela­cio­na a tra­vés de sus gran­des vinos, el espí­ri­tu de fami­lia y la cul­tu­ra de equi­po de máxi­mo ren­di­mien­to que se vive en Sogra­pe son cla­ve en el camino de éxi­to que vie­ne cons­tru­yen­do hace casi 80 años. Bajo el lide­raz­go de Fer­nan­do da Cunha Gue­des, actual Pre­si­den­te y miem­bro de la ter­ce­ra gene­ra­ción de la fami­lia fun­da­do­ra, la empre­sa líder en Por­tu­gal quie­re difun­dir Sogra­pi­ness por todo el mun­do y afir­mar­se como un cata­li­za­dor de cam­bio posi­ti­vo en la socie­dad, res­pe­tan­do los lími­tes del pla­ne­ta en la cons­truc­ción de un futu­ro más sos­te­ni­ble e inclu­si­vo.

Más infor­ma­ción y reser­vas para visi­tar la bode­ga en la web de Bode­ga San­tia­go Ruiz



Vino Santiago Ruiz 2023: Elaboración, variedades de uva y cata

Esta nue­va aña­da del vino San­tia­go Ruiz 2023 refle­ja fiel­men­te el espí­ri­tu de su fun­da­dor que él pen­só en 1984. Del con­si­de­ra­do padre del alba­ri­ño tene­mos este nue­vo vino ela­bo­ra­do con 5 varie­da­des autóc­to­nas de esa pri­vi­le­gia­da zona de las Rías Bai­xas que es O Rosal.

vino Santiago Ruiz 2023
San­tia­go Ruiz 2023

De las varie­da­des usa­das para su ela­bo­ra­ción, la uva alba­ri­ño es la más impor­tan­te en pro­por­ción con un 82%, le sigue lou­rei­ro con un 8%. En ter­cer lugar el caí­ño blan­co con un 6,5%, trei­xa­du­ra con un 2% y por últi­mo la gode­llo con un 1,5%. Cada una de estas varie­da­des en su jus­ta medi­da para dar­le per­so­na­li­dad a este vino.

El vino Santiago Ruiz 2023 refleja fielmente el espíritu de su fundador

Esta­mos en O Rosal don­de se cul­ti­van estos viñe­dos repar­ti­dos en 44 hec­tá­reas con orien­ta­ción sur y un alti­tud baja entre 50 y 75 metros. Los viñe­dos están muy cer­ca de la desem­bo­ca­du­ra del Río Miño y del Océano Atlán­ti­co que nos mar­ca­rán los vinos de San­tia­go Ruiz.

Cada varie­dad se fer­men­ta por sepa­ra­do en depó­si­tos de ace­ro inoxi­da­ble. Una pos­te­rior crian­za sobre lías duran­te 4 meses y lle­ga el momen­to del coupa­ge defi­ni­ti­vo siguien­do el esti­lo mar­ca­do por San­tia­go Ruiz.

A nivel visual en la cata tene­mos un color lim­pio, bri­llan­te y con tonos paji­zos. Los aro­mas flo­ra­les del alba­ri­ño, el gode­llo y la trei­xa­du­ra, a fru­tas como la man­za­na, la pera y cítri­cos. Las flo­res blan­cas se aso­cian al lou­rei­ro. El caí­ño blan­co nos trae la mine­ra­li­dad y notas her­bá­ceas como el lau­rel, la hier­ba­lui­sa y la fres­ca men­ta. En boca nos vie­nen todos los aro­mas desa­rro­lla­dos en nariz. Tie­ne cuer­po, y es ele­gan­te, ade­más de la fres­cu­ra lar­ga que nos recuer­da per­fec­ta­men­te la esen­cia de Gali­cia.

Ideal para acom­pa­ñar de pla­tos de pes­ca­do y maris­co, tam­bién de pas­ta, arro­ces y coci­na asiá­ti­ca.

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Vino Santiago Ruiz 2021, de la bodega del padre del albariño

De la bode­ga San­tia­go Ruiz, fun­da­da por el con­si­de­ra­do padre del alba­ri­ño, lle­ga a los con­su­mi­do­res la nue­va cose­cha del 2021. Fiel a su cita con la pri­ma­ve­ra ya está dis­po­ni­ble para dis­fru­tar y com­par­tir con nues­tros seres que­ri­dos.

Ela­bo­ra­do a par­tir de las varie­da­des autóc­to­nas tra­di­cio­na­les como son: la alba­ri­ño, pre­do­mi­nan­te, la gode­llo, la lou­rei­ro, la caíno blan­co y la trei­xa­du­ra. Todas estas uvas están plan­ta­das en la sub­zo­na de O Rosal. Es un jar­dín baña­do por el río Miño en su flan­co sur hacien­do de fron­te­ra natu­ral con nues­tros veci­nos lusos. Y por el oes­te por el bra­vío Océano Atlán­ti­co que le dará ese carác­ter pro­pio a estos vinos tran­qui­los de la par­te más meri­dio­nal de las Rías Bai­xas galle­gas.

Vino Santiago Ruiz 2021
San­tia­go Ruiz 2021

La bode­ga de San­tia­go Ruiz está impli­ca­da en la sos­te­ni­bi­li­dad acor­de con los tiem­pos actua­les. Pri­me­ro en la viña, para pre­ser­var la fau­na y flo­ra de la zona. Y en las bote­llas que son más lige­ras para redu­cir emi­sio­nes y en con­se­cuen­cia dis­mi­nuir la hue­lla de car­bono.

Ya está disponible la cosecha 2021 de Santiago Ruiz, la bodega del padre del albariño

Las dife­ren­tes varie­da­des de uva se sepa­ran para que evo­lu­cio­nen sobre sus pro­pias lías que son las que le darán com­ple­ji­dad en boca. Pos­te­rior­men­te se jun­ta­rán para rea­li­zar el coupa­ge defi­ni­ti­vo que sabo­rea­re­mos al abrir algu­na de sus bote­llas de la cose­cha del 2021.

La eti­que­ta sigue sien­do la mis­ma como hace 50 años, cuan­do Isa­bel Ruiz, hija de San­tia­go, envió esta mis­mo mapa dibu­ja­do a mano jun­to con la invi­ta­ción a su boda para que los con­vi­da­dos no se per­die­ran. Enton­ce no exis­tía GPS y la posi­bi­li­dad de extra­viar­se era bas­tan­te ele­va­da. Rosa Ruiz, hema­na de Isa­bel está al fren­te de la bode­ga y man­tie­ne vivo el lega­do del padre del alba­ri­ño.

En la nota de cata visual des­cu­bri­mos un vino lim­pio y bri­llan­te con refle­jos ver­do­sos pro­pios de su juven­tud. En nariz nota­re­mos notas mine­ra­les del sue­lo sobre el que se asien­tan las viñas, cítri­cos y exó­ti­cas como la chi­ri­mo­ya, la uva lou­rei­ro le apor­ta las notas bal­sá­mi­cas, y tam­bién de los aro­mas ani­sa­dos del hino­jo y de la men­ta. En boca tie­ne una aci­dez equi­li­bra­da que invi­ta a beber. Ideal apra acom­pa­ñar pro­duc­tos del mar, ape­ri­ti­vos, la exó­ti­ca coci­na asiá­ti­ca, arro­ces y pos­tres de fru­tas.

PVP reco­men­da­do 13,45€

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© 2022 José María Toro. All rights reserved

Ya está disponible el albariño Santiago Ruiz 2019

El vino de la DO Rías Bai­xas que cada pri­ma­ve­ra nos sor­pren­de

Don San­tia­go Ruiz, con­si­de­ra­do el padre del alba­ri­ño, fue un avan­za­do a su épo­ca, cuan­do des­pués de jubi­lar­se y en lugar de estar ocio­so, dedi­có todo su tiem­po libre a la ela­bo­ra­ción de vino alba­ri­ño de cali­dad. Una tra­di­ción fami­liar que se remon­ta has­ta 1860 cuan­do su abue­lo materno, Ángel, ela­bo­ra­ba vinos blan­cos. Es su nie­to, San­tia­go, el que nos ocu­pa en este tex­to, quién le cogió el tes­ti­go y es en 1984 cuan­do mon­tó su bode­ga den­tro de su casa fami­liar, una edi­fi­ca­ción del siglo XVII. Y es aquí don­de se encuen­tran las cepas más anti­guas de Alba­ri­ño y dón­de nace el vino Rosa Ruiz, que toma pres­ta­do el nom­bre de su hija menor, la que ges­tio­na actual­men­te esta empre­sa, man­te­nien­do la tra­di­ción y los últi­mos avan­ces téc­ni­cos para pre­ser­var vivo el recuer­do del vino que ela­bo­ró su padre. Es en esta caso­na don­de se pue­de visi­tar, pre­via reser­va, un peque­ño museo que guar­da ele­men­tos del pasa­do en la ela­bo­ra­ción de estos pres­ti­gio­sos vinos.

Como cada pri­ma­ve­ra la Bode­ga San­tia­go Ruiz saca sus bote­llas cose­cha­das el año ante­rior y que ya están lis­tas para dis­fru­tar. Ela­bo­ra­do a par­tir de uvas autóc­to­nas galle­gas como son la Alba­ri­ño, Lou­rei­ro, Trei­xa­du­ra, Gode­llo y Cai­ño Blan­co. Cul­ti­va­das en un viñe­do pró­xi­mo a la desem­bo­ca­du­ra del Río Miño en el Océano Atlán­ti­co y don­de un micro­cli­ma excep­cio­nal le da su per­so­na­li­dad úni­ca a este vino de la DO Rías Bai­xas. Es aquí don­de se encuen­tran las nue­vas ins­ta­la­cio­nes de la bode­ga.

La per­so­nal eti­que­ta de este vino repre­sen­ta el mapa que dibu­jó Don San­tia­go Ruiz para que lle­ga­ran los invi­ta­dos a la boda de su hija mayor, en un tiem­po en que no exis­tía GPS y las seña­les de trá­fi­co no esta­ban en todos los cru­ces. Como recuer­do de ese emo­cio­nan­te momen­to que­dó ese dibu­jo invi­ta­ción como ele­men­to carac­te­rís­ti­co para repre­sen­tar e iden­ti­fi­car a su vino.

En la cata visual encon­tra­mos que es lim­pio y bri­llan­te don­de los tonos ver­do­sos pro­pios de su juven­tud ador­nan el ama­ri­llo de su cuer­po. En nariz es inten­so y des­ta­can las notas de fru­ta blan­ca como la pera de agua y la man­za­na, tam­bién apa­re­cen los cítri­cos, bal­sá­mi­cos de hino­jo y men­ta, así como flo­res blan­cas y cier­tos toques mine­ra­les de su sue­lo. En boca se mues­tra com­ple­jo, de entra­da golo­sa y una aci­dez que invi­ta a seguir bebien­do mien­tras come­mos un pro­duc­to del cer­cano mar. Bue­na retro­na­sal y aci­dez muy equi­li­bra­da.

San­tia­go Ruiz 2019 para acom­pa­ñar un pul­po de O Per­ce­bei­ro

Ideal para acom­pa­ñar los pro­duc­tos pro­pios de la zona como pes­ca­do y maris­co. Tam­bién para armo­ni­zar con arro­ces un día solea­do de pla­ya, paté y car­nes blan­cas, así como ape­ri­ti­vo ser­vi­do a su tem­pe­ra­tu­ra entre 10 y 11º C a cual­quier hora del día y muy espe­cial­men­te para esas jor­na­das de calor que se ave­ci­nan.

Más infor­ma­ción y reser­va de visi­tas en https://bodegasantiagoruiz.com Rua do Viti­cul­tor San­tia­go Ruiz. 36760 San Miguel de Taba­gón, O Rosal, Pon­te­ve­dra. Espa­ña. Telé­fono 986 614 083

© 2020 José María Toro. All rights reser­ved

Axarquía Restaurant

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Situa­do en el cen­tro pea­to­nal de El Prat del Llo­bre­gat, muni­ci­pio per­te­ne­cien­te al Baix Llo­bre­gat, a esca­sos kilo­mé­tros de la Ciu­dad Con­dal. Con este res­tau­ran­te se demues­tra una vez más que hay vida gas­tro­nó­mi­ca intere­san­te más allá del cen­tro de Bar­ce­lo­na.
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Divi­di­do en 2 nive­les: la entra­da pen­sa­da para el tapeo y su par­te inte­rior para dis­fru­tar de los pla­tos de la car­ta. Deco­ra­ción sin flo­ri­tu­ras inne­ce­sa­rias para no dis­traer al comen­sal de lo ver­da­de­ra­men­te impor­tan­te que se vie­ne a hacer aquí: apre­ciar el pro­duc­to y su sabia inter­pre­ta­ción.
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El chef Tomás Rodrí­guez, con 36 años de edad, de los cua­les 20 de ser­vi­cio en los fogo­nes, for­man­do par­te de los equi­pos de coci­na de pri­me­ros espa­das como los Her­ma­nos Torres en Dos Cie­los o con el malo­gra­do San­ti San­ta­ma­ría en Can Fabes o Evo. Tras su paso por estos gran­des cen­tros for­ma­ti­vos vol­vió a su ciu­dad natal, El Prat, para abrir este res­tau­ran­te que lle­va el nom­bre Axar­quía en cla­ro home­na­je a la comar­ca mala­gue­ña de la cual es ori­gi­na­ria su fami­lia mater­na.
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Des­de la aper­tu­ra del local en el 2012 has­ta hoy, su chef ha evo­lu­cio­na­do en este tiem­po, cor­to pero inten­so, y le ha lle­va­do a com­pro­me­ter­se con el pro­duc­to local y de pro­xi­mi­dad del Parc Agra­ri del Baix Llo­bre­gat y sen­tir­se un pri­vi­le­gia­do por tener tan cer­ca esta exce­len­te y úni­ca mate­ria pri­ma que tan­to le incul­có su men­tor San­ta­ma­ría que cui­da­ra y mima­ra.
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Un lus­tro des­pués de su aper­tu­ra ha pre­pa­ra­do un menú degus­ta­ción con 5 pla­tos que repre­sen­tan a cada año de la his­to­ria de este res­tau­ran­te, y que está dis­po­ni­ble des­de el pasa­do 25 de sep­tiem­bre has­ta final de año. A un pre­cio de 65 euros o por 85 euros con un mari­da­je de vinos muy acer­ta­do.
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Pla­tos degus­ta­dos:
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- Ape­ri­ti­vo a base de fla­men­quín de jarre­te relleno de cre­ma de tupi­nam­bos ahu­ma­dos, que­so brie y acei­te de albaha­ca, que fue pre­mia­da en el Con­cur­so Tapa Prat a la mejor tapa téc­ni­ca en octu­bre 2015.
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Flamenquines de jarrete

Fla­men­qui­nes de jarre­te

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- Ravio­li case­ro relleno de foie y hum­mus en cal­do de ver­du­ras del Parc Agra­ri. Acom­pa­ña­do de una copa de Toma Cas­ta­ña mono­va­rie­tal de xarel.lo que lim­pia y des­en­gra­sa la boca.
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Raviolis de foie

Ravio­lis de foie

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Toma Castanya!

Toma Cas­tan­ya!

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- Arroz negro de sepie­tas con alio­li de peras a la vai­ni­lla. Empa­re­ja­do con Inque­do alba­ri­ño de la DO Rías Bai­xas.
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Arroz negro de sepietas

Arroz negro de sepie­tas

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Inquedo albariño Rías Baixas

Inque­do alba­ri­ño Rías Bai­xas

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- Chi­pi­ro­nes a la bra­sa con vina­gre­ta de fru­tos secos. Pla­to enno­via­do con UBE de Ubé­rri­ma con aro­mas a fru­tos secos y a fru­ta de hue­so.
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Chipirón a la brasa

Chi­pi­ro­nes a la bra­sa

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UBE de ubérrima

UBE de ubé­rri­ma

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- Pollo “Pota Bla­va con gam­ba, maíz y coco. Un clá­si­co mar y mon­ta­ña muy bien inter­pre­ta­do. Mari­da­do con Xarel.lo Àmfo­ra 2015 de Vin­yes Sin­gu­lars.
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Pollo

Pollo ” Pota Bla­va” con gam­ba

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Xarel.lo Àmfora 2015

Xarel.lo Àmfo­ra 2015

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- Cane­lón de rabo de toro al vino tin­to. Pre­pa­ra­do con masa de creps. Ser­vi­do con una copa de vino tin­to Piri­ta Crian­za 2012 de D.O.Arribes del Due­ro.
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Canelón de rabo de toro

Cane­lón de rabo de toro

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Pirita Crianza 2012

Piri­ta Crian­za 2012

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- Gra­ni­za­do de san­día, man­go y melón de El Prat para refres­car la boca y pre­pa­rar­nos para la tra­ca final del pos­tre.
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Granizado de sandía, mango y melón de El Prat

Gra­ni­za­do de san­día, man­go y melón de El Prat

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- Torri­ja de leche con­den­sa­da con hela­do de tira­mi­sú capaz de tras­la­dar­nos con sus aro­mas a la Sema­na San­ta mala­gue­ña.
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Torrija de leche condensada con helado de tiramisú

Torri­ja de leche con­den­sa­da con hela­do de tira­mi­sú

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Axar­quía Res­tau­rant Jau­me Casa­no­vas, 6 El Prat de Llo­bre­gat Tel. 931 813 230
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© 2017 José María Toro. All rights reser­ved.

La DO Rías Baixas califica como “Excelente” la añada 2016

Han sido 9 años de ansio­sa e impa­cien­te espe­ra. El 2007 fue la ante­rior aña­da cali­fi­ca­da por la Deno­mi­na­ción de Ori­gen Rías Bai­xas como “Exce­len­te”. Duran­te este tiem­po se ha teni­do que estar expec­tan­te a los infor­mes téc­ni­cos con la des­ilu­sión que pro­vo­ca no poder escu­char la máxi­ma nota. Por fin, el 2016 ha sido el año mági­co y des­pués de las con­clu­sio­nes lle­ga­das en la sesión cele­bra­da el 9 de junio por ese mis­mo Con­se­jo Regu­la­dor toca­ba anun­ciar­lo con mucho orgu­llo, y así lo hizo su Pre­si­den­te D. Juan Gil de Arau­jo, con la ale­gría con­te­ni­da, ante medios espe­cia­li­za­dos: “estos vinos de la Aña­da 2016 poseen una bue­na inten­si­dad aro­má­ti­ca, des­ta­can­do las fru­tas madu­ras, cítri­cos ele­gan­tes y flor blan­ca. En boca es una aña­da madu­ra, que man­tie­ne su fres­cu­ra gra­cias a su buen nivel de áci­do tar­tá­ti­co y una bue­na gra­dua­ción alcohó­li­ca”.

Para que esto ocu­rra ha teni­do que con­fluir muchas varia­bles posi­ti­vas: llu­via abun­dan­te duran­te el invierno y prin­ci­pio de la pri­ma­ve­ra, con tem­pe­ra­tu­ras más bajas de lo nor­mal. El verano fue muy seco y calu­ro­so lo que ayu­dó a ale­jar posi­bles enfer­me­da­des crip­to­gá­mi­cas. Des­pués de ese estrés hídri­co del perío­do cani­cu­lar, la ben­di­ta y sua­ve llu­via per­mi­tió que la viña se hidra­ta­se, con lo cual la madu­ra­ción fue muy bue­na y el volu­men de la cose­cha muy satis­fac­to­rio.

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Túnel del Vino en el Hotel Casa Fus­ter. Foto­gra­fía gen­ti­le­za de la DO Rías Bai­xas

Apro­ve­chan­do la bue­na coyun­tu­ra, se pre­sen­tó días atrás en Bar­ce­lo­na una nue­va edi­ción del Túnel del Vino den­tro de su peri­plo por Espa­ña, con vinos de esta exce­len­te aña­da del 2016. La cita, en el ele­gan­te Hotel Casa Fus­ter, con­tó con la par­ti­ci­pa­ción de 72 mar­cas per­te­ne­cien­tes a 45 bode­gas de la DO. La elec­ción de la capi­tal cata­la­na res­pon­de a varios moti­vos: por un lado como ciu­dad cos­mo­po­li­ta que es todo un refe­ren­te para el res­to del esta­do así como prin­ci­pal des­tino turís­ti­co euro­peo y mun­dial duran­te todo el año, y por otro lado  para refor­zar ese cre­ci­mien­to de ven­tas del 21% en el últi­mo año en la Ciu­dad Con­dal.

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La Fillaboa 1898 de Masaveu Bodegas

Este vino, La Filla­boa 1898 alba­ri­ño 2010, es la apues­ta más per­so­nal, arries­ga­da y atre­vi­da de la enó­lo­ga, Isa­bel Sal­ga­do, de Bode­gas Filla­boa ampa­ra­da en la DO Rías Bai­xas. A par­tir de esta cose­cha excep­cio­nal optó por expe­ri­men­tar su evo­lu­ción y las posi­bi­li­da­des que podía dar apar­tan­do un depó­si­to de ace­ro inoxi­da­ble del pro­ce­so nor­mal que se rea­li­za­ba cada año. La enó­lo­ga segu­ro que tuvo muchas dudas, noches sin dor­mir y más de un sudor frío de qui­ró­fano reco­rrien­do len­ta­men­te su espi­na­zo cuan­do tomó esta difí­cil deci­sión. Muchas lec­tu­ras, muchos expe­ri­men­tos escu­cha­dos a otros, pero en ese momen­to se lo juga­ba al todo o nada, como en una rule­ta rusa del Gran Casino de Móna­co. O se tira­ban todos esos litros de vino con el tiem­po y se corría un tupi­do velo para no vol­ver a jugar a ser alqui­mis­ta en mucho tiem­po, o todo salía bien y se comen­za­ría a hablar de esa aña­da, hacien­do his­to­ria con reco­no­ci­mien­tos en con­cur­sos nacio­na­les e inter­na­cio­na­les y por supues­to por­que sería el prin­ci­pio de una nue­va era de hacer vinos en esta icó­ni­ca bode­ga galle­ga.

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Han sido 6 lar­gos años de impa­cien­te espe­ra, con medi­cio­nes con­ti­nuas como si de un frá­gil pacien­te en la UCI se tra­ta­se: nive­les de oxí­geno, aci­dez, leva­du­ras, con­trol de tem­pe­ra­tu­ra. Resul­ta­dos que iban ase­ve­ran­do que todo iba bien, por­que la volun­tad del des­tino es que todo lle­ga­ra a buen puer­to.

Para su ela­bo­ra­ción se selec­cio­nó un coupa­ge de uva 100% alba­ri­ño de 8 par­ce­las con sue­los de tex­tu­ra fran­co-are­no­sa, de buen dre­na­je y abun­dan­cia de can­to roda­do. La vini­fi­ca­ción se reali­zó median­te des­pa­li­lla­do, pren­sa­do y des­fan­ga­do está­ti­co. La fer­men­ta­ción alcohó­li­ca se comen­zó en 14ºC para fina­li­zar en 15ºC. La crian­za sobre lías finas. En el depó­si­to se rea­li­za­ron bato­na­ges perió­di­cos para man­te­ner las lías en sus­pen­sión y evi­tar las temi­das oxi­da­cio­nes que pudie­ran per­ju­di­car al vino, como con­se­cuen­cia se ha con­se­gui­do mayor volu­men y redon­dez en boca para dis­fru­tar en algu­nas de las 1.784 bote­llas que ha dado de sí este expe­ri­men­to. Es un alba­ri­ño que man­tie­ne la fres­cu­ra de los jóve­nes y a la vez la com­ple­ji­dad y ele­gan­cia de los gran­des vinos blan­cos que se ela­bo­ran en otras lati­tu­des.

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El nom­bre ele­gi­do para esta genia­li­dad tenía que estar a la altu­ra, esco­gien­do el año 1898 que con­me­mo­ra­ba el pri­mer via­je de los vinos de alba­ri­ño de esta bode­ga, deno­mi­na­da enton­ces “Vino del Con­da­do de la Filla­boa”,  cru­zan­do el Océano Atlán­ti­co rum­bo a Cuba.

Nota de cata:

  • Visual: de color ama­ri­llo paji­zo con tona­li­da­des dora­das, lim­pio y bri­llan­te.
  • Nariz: aro­mas tos­ta­dos, a fru­ta muy madu­ra como los alba­ri­co­ques, a ore­jo­nes, a pana­de­ría de sus lías y algu­na nota bal­sá­mi­ca.
  • Boca: una aci­dez muy bien inte­gra­da con volu­men y lar­ga per­sis­ten­cia.

Filla­boa está den­tro del gru­po de Masa­veu Bode­gas jun­to con Murua en la Rio­ja Ala­ve­sa, Pagos de Araiz en Nava­rra, Leda en Vino de la Tie­rra de Cas­ti­lla y León y Val­ve­rán en Astu­rias.

Pre­sen­ta­ción rea­li­za­da en Uma­mi Bar­ce­lo­na, empre­sa espe­cia­li­za­da en orga­ni­za­ción de even­tos vin­cu­la­dos al mun­do del vino como catas gene­ra­les, per­so­na­li­za­das, ini­cia­ción, diri­gi­da a pro­fe­sio­na­les, enotu­ris­mo y ase­so­ría eno­ló­gi­ca.

Bode­gas Filla­boa

Masa­veu Bode­gas

Uma­mi Bar­ce­lo­na C/ Pere Sera­fí, 15 bai­xos 08012 Bar­ce­lo­na

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