Santiago Ruiz añada 2025 es el primer vino elaborado por el enólogo Chema Ureta

En San­tia­go Ruiz hay años que se sien­ten dis­tin­tos. La aña­da 2025 es uno de ellos. Esta cose­cha mar­ca el comien­zo de una eta­pa muy espe­cial para la bode­ga: es el pri­mer vino ela­bo­ra­do por Che­ma Ure­ta. El enó­lo­go asu­me el reto con un pro­fun­do res­pe­to por el esti­lo que con­vir­tió a San­tia­go Ruiz, el padre del alba­ri­ño, en uno de los nom­bres más autén­ti­cos y emble­má­ti­cos de O Rosal.

El vino que soñó el fun­da­dor ela­bo­ra­do por nue­vas manos. Un coupa­ge de las cin­co varie­da­des emble­má­ti­cas de O Rosal: Alba­ri­ño 85%, gode­llo 5%, lou­rei­ro 5%, trei­xa­du­ra (3%) y caí­ño blan­co (2%). Cada una de ellas apor­ta una his­to­ria dife­ren­te, y en con­jun­to for­man un len­gua­je pro­pio que habla de Gali­cia, de su cli­ma, de sus viñas y de su cul­tu­ra. San­tia­go Ruiz 2025 expre­sa fres­cor, iden­ti­dad y el alma de Rías Bai­xas en cada bote­lla.

Un año más, se ha hecho con pro­fun­do amor por la viña, escu­chán­do­la y res­pe­tan­do sus tiem­pos, repro­du­cien­do la filo­so­fía de vida de San­tia­go Ruiz. Su incon­fun­di­ble eti­que­ta, con el mapa dibu­ja­do para la boda de su hija, es como un mani­fies­to de auten­ti­ci­dad. Cuan­do uno hace lo que de ver­dad le emo­cio­na se nota en el resul­ta­do. Eso pasa con Che­ma y San­tia­go Ruiz 2025. Che­ma entre­ga sus más de vein­ti­cin­co años de expe­rien­cia como enó­lo­go de Rías Bai­xas a la bode­ga que lo empe­zó todo. Lo con­si­de­ra un pri­vi­le­gio. Su obje­ti­vo es lle­gar las per­so­nas de una mane­ra hones­ta y sen­ci­lla. Que beban el vino y lo dis­fru­ten.

Ciclo vegetativo de Santiago Ruiz 2025


Tras un invierno y pri­ma­ve­ra cáli­dos y llu­vio­sos, la viña bro­tó a fina­les de mar­zo de for­ma homo­gé­nea y con bue­nas pers­pec­ti­vas. Hubo fuer­te pre­sión de mil­diu en abril y prin­ci­pios de mayo, pero el cli­ma cam­bió con una de las pri­ma­ve­ras y vera­nos más secos y calu­ro­sos que se recuer­dan, alcan­zan­do los 40 °C y sin llu­vias en tres meses. Esto per­mi­tió una flo­ra­ción per­fec­ta y sin pér­di­das por enfer­me­da­des. La ven­di­mia comen­zó el 26 de agos­to con alba­ri­ño, segui­da de gode­llo, trei­xa­du­ra, lou­rei­ro y ter­mi­nó el 22 de sep­tiem­bre con caí­ño blan­co. Esta­do sani­ta­rio exce­len­te y mos­tos con gran equi­li­brio y tipi­ci­dad varie­tal. Ven­di­mia manual por varie­da­des en cajas de 20 kilos y selec­ción manual en bode­ga. Fer­men­ta­ción de cada varie­dad por sepa­ra­do a tem­pe­ra­tu­ra con­tro­la­da en depó­si­tos de ace­ro inoxi­da­ble duran­te 21 días. Crian­za sobre lías duran­te 4 meses antes de rea­li­zar el coupa­ge defi­ni­ti­vo que bus­ca man­te­ner aña­da tras aña­da el espí­ri­tu ori­gi­nal de San­tia­go Ruiz.

Nota de cata de Santiago Ruiz 2025

Color ama­ri­llo paji­zo con refle­jos ver­do­sos, de aspec­to lim­pio y bri­llan­te. Aro­má­ti­ca­men­te, pre­sen­ta una expre­sión aro­má­ti­ca com­ple­ja y bien inte­gra­da, don­de con­vi­ven los cítri­cos y la fres­cu­ra del alba­ri­ño, las notas flo­ra­les del lou­rei­ro, los mati­ces fru­ta­les del gode­llo y la trei­xa­du­ra, jun­to a recuer­dos her­ba­les y una mar­ca­da mine­ra­li­dad apor­ta­da por el caí­ño blan­co. En boca se mues­tra fres­co y equi­li­bra­do, con una aci­dez viva que apor­ta ten­sión y un final lar­go, cítri­co y sutil­men­te salino.

P.V.P.: 15,50 €