Vino Santiago Ruiz 2021, de la bodega del padre del albariño

De la bode­ga San­ti­a­go Ruiz, fun­da­da por el con­sid­er­a­do padre del albar­iño, lle­ga a los con­sum­i­dores la nue­va cosecha del 2021. Fiel a su cita con la pri­mav­era ya está disponible para dis­fru­tar y com­par­tir con nue­stros seres queridos. 

Elab­o­ra­do a par­tir de las var­iedades autóc­tonas tradi­cionales como son: la albar­iño, pre­dom­i­nante, la godel­lo, la loureiro, la caíno blan­co y la treixadu­ra. Todas estas uvas están plan­tadas en la sub­zona de O Ros­al. Es un jardín baña­do por el río Miño en su flan­co sur hacien­do de fron­tera nat­ur­al con nue­stros veci­nos lusos. Y por el oeste por el bravío Océano Atlán­ti­co que le dará ese carác­ter pro­pio a estos vinos tran­qui­los de la parte más merid­ion­al de las Rías Baixas gallegas. 

Vino Santiago Ruiz 2021
San­ti­a­go Ruiz 2021

La bode­ga de San­ti­a­go Ruiz está impli­ca­da en la sosteni­bil­i­dad acorde con los tiem­pos actuales. Primero en la viña, para preser­var la fau­na y flo­ra de la zona. Y en las botel­las que son más lig­eras para reducir emi­siones y en con­se­cuen­cia dis­minuir la huel­la de carbono.

Ya está disponible la cosecha 2021 de Santiago Ruiz, la bodega del padre del albariño

Las difer­entes var­iedades de uva se sep­a­ran para que evolu­cio­nen sobre sus propias lías que son las que le darán com­ple­ji­dad en boca. Pos­te­ri­or­mente se jun­tarán para realizar el coupage defin­i­ti­vo que sabore­are­mos al abrir algu­na de sus botel­las de la cosecha del 2021. 

La eti­que­ta sigue sien­do la mis­ma como hace 50 años, cuan­do Isabel Ruiz, hija de San­ti­a­go, envió esta mis­mo mapa dibu­ja­do a mano jun­to con la invitación a su boda para que los con­vi­da­dos no se perdier­an. Entonce no existía GPS y la posi­bil­i­dad de extraviarse era bas­tante ele­va­da. Rosa Ruiz, hem­ana de Isabel está al frente de la bode­ga y mantiene vivo el lega­do del padre del albariño.

En la nota de cata visu­al des­cub­ri­mos un vino limpio y bril­lante con refle­jos ver­dosos pro­pios de su juven­tud. En nar­iz notare­mos notas min­erales del sue­lo sobre el que se asien­tan las viñas, cítri­cos y exóti­cas como la chi­r­i­moya, la uva loureiro le apor­ta las notas bal­sámi­cas, y tam­bién de los aro­mas anisa­dos del hino­jo y de la men­ta. En boca tiene una acidez equi­li­bra­da que invi­ta a beber. Ide­al apra acom­pañar pro­duc­tos del mar, aper­i­tivos, la exóti­ca coci­na asiáti­ca, arro­ces y postres de frutas. 

PVP recomen­da­do 13,45€

Más infor­ma­ción en la web de Bode­gas San­ti­a­go Ruiz

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Ya está disponible el albariño Santiago Ruiz 2019

El vino de la DO Rías Baixas que cada pri­mav­era nos sorprende

Don San­ti­a­go Ruiz, con­sid­er­a­do el padre del albar­iño, fue un avan­za­do a su época, cuan­do después de jubi­larse y en lugar de estar ocioso, dedicó todo su tiem­po libre a la elab­o­ración de vino albar­iño de cal­i­dad. Una tradi­ción famil­iar que se remon­ta has­ta 1860 cuan­do su abue­lo mater­no, Ángel, elab­ora­ba vinos blan­cos. Es su nieto, San­ti­a­go, el que nos ocu­pa en este tex­to, quién le cogió el tes­ti­go y es en 1984 cuan­do mon­tó su bode­ga den­tro de su casa famil­iar, una edi­fi­cación del siglo XVII. Y es aquí donde se encuen­tran las cepas más antiguas de Albar­iño y dónde nace el vino Rosa Ruiz, que toma presta­do el nom­bre de su hija menor, la que ges­tiona actual­mente esta empre­sa, man­te­nien­do la tradi­ción y los últi­mos avances téc­ni­cos para preser­var vivo el recuer­do del vino que elaboró su padre. Es en esta casona donde se puede vis­i­tar, pre­via reser­va, un pequeño museo que guar­da ele­men­tos del pasa­do en la elab­o­ración de estos pres­ti­giosos vinos. 

Como cada pri­mav­era la Bode­ga San­ti­a­go Ruiz saca sus botel­las cosechadas el año ante­ri­or y que ya están lis­tas para dis­fru­tar. Elab­o­ra­do a par­tir de uvas autóc­tonas gal­le­gas como son la Albar­iño, Loureiro, Treixadu­ra, Godel­lo y Caiño Blan­co. Cul­ti­vadas en un viñe­do próx­i­mo a la desem­bo­cadu­ra del Río Miño en el Océano Atlán­ti­co y donde un micro­cli­ma excep­cional le da su per­son­al­i­dad úni­ca a este vino de la DO Rías Baixas. Es aquí donde se encuen­tran las nuevas insta­la­ciones de la bodega. 

La per­son­al eti­que­ta de este vino rep­re­sen­ta el mapa que dibu­jó Don San­ti­a­go Ruiz para que lle­garan los invi­ta­dos a la boda de su hija may­or, en un tiem­po en que no existía GPS y las señales de trá­fi­co no esta­ban en todos los cruces. Como recuer­do de ese emo­cio­nante momen­to quedó ese dibu­jo invitación como ele­men­to car­ac­terís­ti­co para rep­re­sen­tar e iden­ti­ficar a su vino.

En la cata visu­al encon­tramos que es limpio y bril­lante donde los tonos ver­dosos pro­pios de su juven­tud ador­nan el amar­il­lo de su cuer­po. En nar­iz es inten­so y desta­can las notas de fru­ta blan­ca como la pera de agua y la man­zana, tam­bién apare­cen los cítri­cos, bal­sámi­cos de hino­jo y men­ta, así como flo­res blan­cas y cier­tos toques min­erales de su sue­lo. En boca se mues­tra com­ple­jo, de entra­da golosa y una acidez que invi­ta a seguir bebi­en­do mien­tras comem­os un pro­duc­to del cer­cano mar. Bue­na retronasal y acidez muy equilibrada. 

San­ti­a­go Ruiz 2019 para acom­pañar un pulpo de O Percebeiro

Ide­al para acom­pañar los pro­duc­tos pro­pios de la zona como pesca­do y marisco. Tam­bién para armo­nizar con arro­ces un día solea­do de playa, paté y carnes blan­cas, así como aper­i­ti­vo servi­do a su tem­per­atu­ra entre 10 y 11º C a cualquier hora del día y muy espe­cial­mente para esas jor­nadas de calor que se avecinan. 

Más infor­ma­ción y reser­va de vis­i­tas en https://bodegasantiagoruiz.com Rua do Vitic­ul­tor San­ti­a­go Ruiz. 36760 San Miguel de Tabagón, O Ros­al, Pon­teve­dra. España. Telé­fono 986 614 083

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XXIV Feira do Viño do Rosal

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Praza do Cal­vario. O Rosal.

Ya se apa­garon las luces de las case­tas ocu­padas por las bode­gas de la sub­zona O Ros­al inte­grante de la DO Rías Baixas y de los pro­duc­tores locales par­tic­i­pantes en esta vigési­ma cuar­ta edi­ción. El eco de las risas y las largas con­ver­sa­ciones has­ta altas e intem­pes­ti­vas horas de la noche se han vola­ti­za­do en el tiem­po. La Igrexa Par­ro­quial de San­ta María ha sido tes­ti­go mudo de estas 3 jor­nadas de sol, ale­gría y alboro­zo, pro­te­gién­donos en silen­cio de la chu­via. El lunes, 18 de Xul­lo, la Praza do Cal­vario de la Muy Leal Vil­la de O Ros­al volvió a su nor­mal­i­dad, los más viejos del lugar volvierona a sen­tarse en sus bares y cafeterías para recor­dar los momen­tos espe­ciales que han vivi­do durante esos 3 días: la visi­ta del Pres­i­dente de la Xun­ta D. Alber­to Núñez Fei­jóo respal­dan­do el recién nom­bramien­to de Fes­ta de Interese Turís­ti­co en Gali­cia, la inter­ven­ción del pre­goeiro , y la exce­len­cia de los vinos de la zona año tras año.

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Copa catavi­nos de la Feira do Viño do Rosal

Los par­tic­i­pantes fueron, como cada edi­ción, las Bode­gas impli­cadas en el desar­rol­lo económi­co de esta zona del sur de la D.O. Rías Baixas lin­dan­do al sur con Por­tu­gal,  actuan­do el río Miño como fron­tera nat­ur­al. O Ros­al es una de las 5 sub­zonas de esta DO gal­le­ga, y ofrecieron para degus­tar sus botel­las de la cosecha 2015 recien­te­mente cal­i­fi­ca­da como “Muy Bue­na”. Un ter­ruño muy espe­cial, que gra­cias a su micro­cli­ma ofrece dos tipos de vino: el albar­iño con uva albar­iña y el ros­al a par­tir de la sabia mez­cla de albar­iño, loureiro y caíño blan­co. Bode­gas como San­ti­a­go Ruiz, con­sid­er­a­do como el padre del albar­iño, Ade­ga Quin­ta Couse­lo, Bode­gas Ter­ras Gau­da, Bode­gas Lagar de Cervera, Bode­ga Altos de Torona, Gran Novás, Pedregales, Gaudi­la, Valmiñor, Quin­ta de la Erre y la des­til­ería gal­le­ga Ginebelle Gin elab­o­ra­da con fru­ta mirabel, albar­iño y su selec­ción de botáni­cos. Tam­bién estu­vo pre­sente un stand del Con­sel­lo Reg­u­lador de la D.O. Rías Baixas y la Ruta do Viño Rías Baixas.

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Rosa Ruiz. O Rosal

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Pazo de Seoane. O Rosal

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Señorío da Torre. O Rosal

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Ter­ras Gau­da. O Rosal

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Altos de Torona. O Rosal

Preparación del pulpo

Preparación del pulpo. O Rosal

Pequeños pro­duc­tores como la con­servera A Ros­aleira que des­de 1940 está espe­cial­iza­da en con­ser­vas gourmet, com­pro­meti­da en el pro­gre­so de la zona con la com­pra de los veg­e­tales a agricul­tores próx­i­mos. Esta empre­sa, que luce con orgul­lo el sel­lo de “Pro­duc­to de Gali­cia”, fue fun­da­da por D. José Sánchez, mae­stro y alcalde de esta población pon­teve­dresa. Un hom­bre inqui­eto y vision­ario para su tiem­po que comen­zó su aven­tu­ra con la elab­o­ración arte­sanal a par­tir de fru­tas para el con­sumo famil­iar. Años más tarde eligió los gre­los, a pesar de las críti­cas en con­tra de sus veci­nos, como primer pro­duc­to del elen­co actu­al de esta con­servera. El tiem­po, ese gen­til­hom­bre que decía Voltaire que colo­ca todos las cosas en su sitio, le dio la razón: sus latas ya for­man parte indis­pens­able del fon­do de muchas despen­sas gal­le­gas y españo­las. La posi­bil­i­dad de ten­er en cualquier momen­to ver­duras selec­cionadas, lavadas y ya lis­tas para su uso ha ayu­da­do a muchas famil­ias a ten­er un primer pla­to rápi­do, económi­co y sano. A los men­ciona­dos gre­los se han unido al catál­o­go las berzas, las judías verdes, las setas al nat­ur­al, los exclu­sivos y deli­ciosos mirabeles en almíbar (la ciru­ela prove­niente de Cen­troeu­ropa que tan bien se ha adap­ta­do a esta zona) la frita­da al nat­ur­al con tomates y pimien­tos, la zara­gal­la­da con tomates, pimien­tos y cebol­las que son la base de la empana­da gal­le­ga, y la de tomate que luce orgul­losa­mente su úni­co ingre­di­ente: Tomate. Sin adi­tivos ni conservantes.

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Latas vin­tage de la con­servera A Rosaleira

Alén do Val ha hecho del mirabel ecológi­co su ban­dera. Esta fru­ta de col­or amar­il­lo dora­do con pin­tas rojizas, se pro­duce excep­cional­mente en este priv­i­le­gia­do valle del sur de Gali­cia y se com­er­cial­iza en fres­co úni­ca­mente en su perío­do ópti­mo de recogi­da del 15 de Julio al 10 de Agos­to aprox­i­mada­mente. Para el resto del año se puede dispon­er en mer­me­la­da y tam­bién en almíbar.

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Mer­me­la­da ecológ­i­ca de mirable. Alén do Val

Citas exter­nas sobre la Feira y el pregón en: DO Rías Baixas Faro de Vigo  La Voz de Gali­cia Vine­tur Gali­cia Suroeste

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Lec­tura del pregón en la Feira do Viño do Ros­al. Fotografía gen­tileza de Susana F.

Pregón de la Feira:

Sr. Alcalde D. Jesús María Fer­nán­dez Portela, 

Exce­len­tísi­mo Sr. Pres­i­dente de la Xun­ta de Gali­cia D. Alber­to Núñez Feijoo

Sr. Pres­i­dente do Con­sel­lo Reg­u­lador de la DO Rías Baixas D. Juan Gil de Araujo

Demás autori­dades,

Ami­gos y amigas

Boas Noites a todos e a todas.

Mi nom­bre es José María Toro y soy el creador de la web bloghedonista.com En primer lugar, quiero agrade­cer a la orga­ni­zación el poder estar hoy aquí. Para mí, es un gran hon­or y sat­is­fac­ción, a la vez que una gran respon­s­abil­i­dad, ser el pre­gonero de la Feira do Viño do Ros­al en su edi­ción número vigési­mo cuar­ta y aún más cuan­do este año estre­na el títu­lo de Fes­ta de Interese Turís­ti­co en Galicia.

Os voy a con­tar breve­mente y a modo de para­lelis­mo, la relación que me une a vosotros para que no me veáis como un recién lle­ga­do, como un extraño, si no más bien como un pequeño emba­jador de vue­stros vinos, que con mi pequeño gran­i­to de are­na algo he con­tribui­do a su may­or conocimiento.

Era el año 1984, en ple­na déca­da de las hom­br­eras y tam­bién de la movi­da madrileña, cuan­do pisé por primera vez sue­lo gal­lego y conc­re­ta­mente llegué como reclu­ta al cam­pa­men­to mil­i­tar de Figueiri­do, muy cer­ca de dónde aho­ra esta­mos. Venía de lejos, la casa de mis padres esta­ba a más de 1.000 kms. y los medios de trans­porte no eran tan acce­si­bles económi­ca­mente ni tan rápi­dos como aho­ra. Por supuesto no podía ir  a casa en un fin de sem­ana, por lo que fue mi gran opor­tu­nidad para cono­cer más en pro­fun­di­dad esta zona de Gali­cia. Fue en algún bar de Pon­teve­dra dónde me encon­tré cara a cara con vue­stro vino. Cuán­do me di cuen­ta que existía un vino fru­tal, lig­era­mente áci­do, que refres­ca­ba y a la vez invita­ba a acom­pañar otro de vue­stros man­jares: el pesca­do y el marisco.  Tenía 22 años.  A la par, ya se esta­ba ges­tando la DO Rías Baixas.

Durante ese año que duró mi ser­vi­cio mil­i­tar hice 5 via­jes a mi casa en Barcelona, en las cuales siem­pre llev­a­ba un detalle para los míos, que eran 4 botel­las de vino albar­iño, por aquel entonces se conocían así, y un que­so fres­co. Eran otros tiem­pos, en los cuales todo esto se podía subir tran­quil­a­mente a un avión.  No como aho­ra que se hace impens­able por los nece­sar­ios con­troles de seguri­dad exis­tentes actualmente.

Sin darme cuen­ta, me había con­ver­tido en un rep­re­sen­tante de vue­stros vinos y no para­ba de explicar a mis ami­gos de las bon­dades del vino elab­o­ra­do en esta zona de O Ros­al. Al mis­mo tiem­po, ya comen­z­a­ba a ver en la car­ta de muchos restau­rantes y en las incip­i­entes tien­das espe­cial­izadas estos vinos lo cual fue para mí una gran sat­is­fac­ción, no sola­mente por poder­los con­sumir más a menudo si no tam­bién porque sig­nifi­ca­ba que tenía buen cri­te­rio. Las críti­cas pos­i­ti­vas en los medios de comu­ni­cación jun­to con un may­or conocimien­to por el públi­co en gen­er­al acabó de darme el con­vencimien­to de mi buen tino y de mi apues­ta por el vino albar­iño Rías Baixas.

Años más tarde volví de vaca­ciones por esta zona y mostré interés por vis­i­tar algu­na bode­ga, os hablo ya de 1997. Fui un pre­cur­sor del incip­i­ente eno­tur­is­mo de las bode­gas de la DO Rías Baixas.  Quería pro­fun­dizar más en el conocimien­to de vue­stros vinos. 

Todo esto que esta­mos vivien­do en estos momen­tos, no es casu­al si no el resul­ta­do de unos cuan­tos apa­sion­a­dos, ¡porque el vino es pasión! y aven­tureros que por allá los años 80 dieron una vuelta de tuer­ca y salien­do de su zona de con­fort apos­taron por los vinos de cal­i­dad, hacien­do oídos sor­dos de las voces con­trarias. Fue una época dura porque al mín­i­mo error se le hubier­an echa­do enci­ma todos sus paisanos. ¡Cuán­to les debe­mos a esas per­sonas, entre las que tam­bién se encon­tra­ban bodegueros de aquí (de O Ros­al), que imag­i­naron un futuro que hoy ya es presente!

Hace un mes tuve la ocasión de vis­i­tar varias bode­gas de la D.O. Rías Baixas y conc­re­ta­mente de esta sub­zona de O Ros­al. No podéis imag­i­nar la enorme ale­gría que recibí en esas inten­sas 48 horas al des­cubrir nuevas aven­turas, que ya están dan­do que hablar y harán que las miradas de los enól­o­gos y críti­cos inter­na­cionales se vuel­van una vez más hacia esta priv­i­le­gia­da área.

En esa cor­ta estancia des­cubrí vinos mod­er­nos que hablan de tradi­ción y que en su ver­sión más joven seducen con sus aro­mas cítri­cos, a fru­tas de hue­so como el melo­cotón o las ciru­elas, tam­bién notas bal­sámi­cas de lau­rel y men­ta, con paso en boca untu­oso, sali­nos de ese Atlán­ti­co que os regalas sus brisas y sus nieblas. Vinos jóvenes para casar con pesca­dos y mariscos como los berbere­chos al vapor o las deli­ciosas ostras de Arcade.

Otros vinos más elab­o­ra­dos que se dejan en sus lías durante unos meses para ofre­cer­nos aro­mas de pome­los, a pera limon­era, a flo­res como las gar­de­nias o las rosas blan­cas para armo­nizar con pesca­dos como el mero, el rod­a­bal­lo o el lengua­do. Tam­bién para platos exóti­cos como el gua­camole meji­cano o el ceviche peruano.

Por últi­mo, no me voy a olvi­dar de los de añadas muy selec­cionadas de cal­i­dad excep­cional que después de un par de años en sus lías nos obse­quian con aro­mas de melo­cotón maduro, cítri­cos y fru­tos sec­os capaces de ennoviarse con platos más con­tun­dentes de guisos, inclu­so con algún solomil­lo de tern­era gal­le­ga y un deli­cioso foie.

Ya más atre­v­i­do, que no imposi­ble, es jugar a armo­nizar vue­stros vinos con un buen choco­late negro de ele­va­da pro­por­ción de cacao y que con­tengan alguno de los fru­tos men­ciona­dos anteriormente.

Uvas que lo dan todo como la albar­iño con sus inten­sos aro­mas a fru­ta y vol­u­men en boca. Otras que tam­bién son autóc­tonas de vues­tra zona  como la Loureiro con bue­na inten­si­dad aromáti­ca. O la caíño con sus aro­mas de fru­tas exóti­cas, bal­sámi­cos y gran estruc­tura. Sin olvi­darme de la treixadu­ra y la godel­lo que apor­tan sus matices.

Cuan­do me marché para mi casa col­gué en mis redes sociales una foto con un pequeño tex­to que quería refle­jar la melan­colía que iba a sufrir a par­tir del momen­to que volviera a mar­char y ese tex­to no era ni más ni menos que la poesía de Ros­alía de Cas­tro que se despi­de con tris­teza de su Gali­cia natal, me refiero al poe­ma “adiós ríos, adiós fontes”.  No era con­sciente de que volvería tan rápido. 

Fue a los pocos días de lle­gar a Barcelona cuán­do recibí una lla­ma­da en la que me pro­ponían como pre­gonero de esta ya más que con­sol­i­da­da Feira do Viño do Ros­al. Una gra­ta sor­pre­sa y todo un hon­or que me ha brinda­do la opor­tu­nidad de regre­sar a estas tier­ras para seguir cono­cien­do vue­stros exce­lentes vinos. Sin duda, al igual que yo, todos los pre­sentes ten­emos una opor­tu­nidad excep­cional de cono­cer de cer­ca todas las elab­o­ra­ciones que aquí se hacen y de inclu­so degus­tar otros pro­duc­tos típi­cos de esta zona, como los mirabeles, una asig­natu­ra pen­di­ente que ya he podi­do saldar.

Os ani­mo a seguir inves­ti­gan­do con los vinos de guar­da, con cose­chas tardías y a todo lo que dé de sí vues­tra imag­i­nación. No cabe duda de que el poten­cial den­tro de la Denom­i­nación de Ori­gen Rías Baixas en gen­er­al, y de esta sub­zona de O Ros­al en par­tic­u­lar, es enorme y que lle­vará a incre­men­tar aún más el pres­ti­gio de los los vinos de Rías Baixas en todo el mundo.

Para finalizar quiero incidir en ese para­lelis­mo entre vue­stro crec­imien­to y el mío, has­ta lle­gar al día de hoy. Me voy a des­pedir con un con­se­jo: beber con mod­eración porque lo bueno si breve dos veces bueno y con una cita del doc­tor Flem­ing que lo dice todo: la peni­cili­na cura a los hom­bres y el vino… los hace felices. Dis­fru­tad con vue­stro tra­ba­jo, seguir hacien­do estos vinos y sobre todo ser Muy Felices. ¡Vivan los vinos de Rías Baixas del Ros­al y viva la Feira do viño do Rosal!

© 2016 José María Toro. Todos los dere­chos reservados.

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