El nuevo vino Casilla del Guapo Sauvignon Blanc 2024 es fresco, auténtico y vibrante


Casi­lla del Gua­po, una de las gamas de la icó­ni­ca bode­ga nava­rra Gran Feu­do, lan­zó este verano del 2025 su nue­vo vino blan­co joven, Casi­lla del Gua­po Sau­vig­non Blanc 2024. Se tra­ta de un mono­va­rie­tal que refle­ja el carác­ter vibran­te y fres­co de la varie­dad sau­vig­non blanc y siguien­do el esti­lo de esta gran mar­ca.

Casilla del Guapo Sauvignon Blanc 2024


Este lan­za­mien­to de la bode­ga nava­rra, reco­no­ci­da por su com­pro­mi­so con la cali­dad y la auten­ti­ci­dad, es el resul­ta­do de una meticu­losa cose­cha noc­tur­na y una fer­men­ta­ción len­ta a baja tem­pe­ra­tu­ra (14–15 °C). Su crian­za sobre lías finas con bat­to­na­ge aña­de equi­li­brio, tex­tu­ra y com­ple­ji­dad, des­ta­can­do su per­fil gas­tro­nó­mi­co. Con una gra­dua­ción alcohó­li­ca de 12,5%, este vino se pre­sen­ta en bote­lla bor­go­ña y se reco­mien­da ser­vir entre 6 y 8°C para resal­tar sus cua­li­da­des.

Este vino nace en Nava­rra, una tie­rra de con­tras­tes que Des­de su ori­gi­na­ria Nava­rra, que apor­ta per­so­na­li­dad y fres­cu­ra a los vinos. La Casi­lla del Gua­po, cuya línea se pre­sen­tó en 2023, mues­tra un color ama­ri­llo limón bri­llan­te en copa. En nariz, sobre­sa­len aro­mas inten­sos y fres­cos a fru­tas tro­pi­ca­les como man­go y melón, jun­to con fru­tas de hue­so, cítri­cos y un deli­ca­do toque her­bá­ceo sobre un fon­do mine­ral. En boca, se per­ci­be vivo y equi­li­bra­do, con una aci­dez refres­can­te que apor­ta per­sis­ten­cia y un final inten­so mar­ca­do por notas fru­ta­les y mine­ra­les.

“Con este Sau­vig­non Blanc bus­ca­mos cap­tu­rar la esen­cia de Nava­rra y ofre­cer un vino con­tem­po­rá­neo que seduz­ca a los pala­da­res más exi­gen­tes”, afir­ma Javier Gar­ba­yo, la quin­ta gene­ra­ción de enó­lo­gos de Gran Feu­do. “Cada eta­pa del pro­ce­so, des­de la ven­di­mia noc­tur­na has­ta la crian­za sobre lías, está pen­sa­da para pre­ser­var la pure­za y fres­cu­ra de la uva, crean­do un vino autén­ti­co y vibran­te”.

Una propuesta innovadora que revela la personalidad de la sauvignon blanc, marcada por la identidad de la bodega y la diversidad del terroir navarro


Casi­lla del Gua­po Sau­vig­non Blanc 2024 es una elec­ción ideal para quie­nes bus­can un vino blan­co joven con carác­ter y fres­cu­ra, sin arti­fi­cios. Resul­ta muy ade­cua­do para acom­pa­ñar comi­das lige­ras, pes­ca­dos y maris­cos, así como para dis­fru­tar en momen­tos de cele­bra­ción como son las fechas de Navi­dad.

La uva pro­ce­de de Casi­lla del Gua­po una de las céle­bres fin­cas de Gran Feu­do. Su viña, con la casi­lla don­de el guar­dián apo­da­do “el gua­po” vigi­la­ba y pro­te­gía el viñe­do, ins­pi­ra a Gran Feu­do para ela­bo­rar unos vinos de cor­te moderno y seduc­tor. Man­te­nien­do la fide­li­dad a sus raí­ces, orien­ta­dos a un públi­co explo­ra­dor, que bus­ca auten­ti­ci­dad sin pre­ten­sio­nes. Es una apues­ta por un esti­lo de vino más actual en línea con las últi­mas ten­den­cias y per­fi­les de con­su­mo. La mar­ca nació jun­to con Hoya de los Lobos, ambas gamas de Gran Feu­do diri­gi­das a hos­te­le­ría, para mos­trar la esen­cia nava­rra más van­guar­dis­ta.

En el muni­ci­pio nava­rro de Cin­trué­ni­go, Gran Feu­do ela­bo­ra vinos emble­má­ti­cos en una bode­ga con 150 años de tra­di­ción viti­vi­ní­co­la. La cali­dad de sus vinos está ava­la­da por múl­ti­ples reco­no­ci­mien­tos nacio­na­les e inter­na­cio­na­les, que acre­di­tan su dis­tin­ción como la bode­ga más pre­mia­da de Nava­rra. En la actua­li­dad, Javier Gar­ba­yo, la 5ª gene­ra­ción de enó­lo­gos, prio­ri­za varie­da­des autóc­to­nas en la ela­bo­ra­ción de los vinos de la D.O. Nava­rra y mira al futu­ro con pasión y com­pro­mi­so.  La bode­ga Gran Feu­do está cer­ti­fi­ca­da por IFS, uno de los están­da­res más impor­tan­tes y con mayor reco­no­ci­mien­to en cuan­to a segu­ri­dad ali­men­ta­ria en Euro­pa, y tam­bién por el uso exclu­si­vo de ener­gía 100% sos­te­ni­ble.

Más infor­ma­ción en la web de Gran Feu­do y en su per­fil de IG: @bodegasgranfeudo

Las Varas Malvar 2023, el vino que llega a nuestras mesas desde el corazón de La Alcarria

Bien­ve­ni­do al ori­gen. Así arran­ca el rela­to de Alto de Pioz. En el cora­zón del Pára­mo Alca­rre­ño, a 886 metros de alti­tud, se está ges­tan­do algo más que una bode­ga: un pro­yec­to de autor que com­bi­na terri­to­rio, arte, iden­ti­dad y lujo arte­sa­nal. Alto de Pioz nace con raí­ces fami­lia­res en Méxi­co, pero con el alma pro­fun­da­men­te enrai­za­da en La Alca­rria.

Las Varas Mal­var 2023 es la pri­me­ra refe­ren­cia de Alto de Pioz. Un blan­co de guar­da espec­ta­cu­lar, fer­men­ta­do y cria­do en un úni­co fudre de roble fran­cés y afi­na­do en depó­si­tos de hor­mi­gón.

Está ela­bo­ra­do a par­tir de una varie­dad dife­ren­te, autóc­to­na y con un pro­fun­do arrai­go en esta tie­rra: La Mal­var. Poco cono­ci­da, pero con una his­to­ria silen­cio­sa que habla de siglos. La uva pro­ce­de de un viñe­do en vaso de más de 80 años, ubi­ca­do a 66 metros de la divi­so­ria entre La Alca­rria y Madrid, en el para­je cono­ci­do como “Las 80 varas”, jun­to a la Caña­da Real Soria­na Orien­tal, una vía his­tó­ri­ca de tras­hu­man­cia acti­va des­de la Edad Media.

Territorio, arte, identidad y lujo artesanal es lo que representa Las Varas Malvar 2023

Plan­ta­da sobre sue­los arci­llo­sos con aflo­ra­cio­nes cal­cá­reas y bajo un cli­ma con­ti­nen­tal extre­mo, esta mal­var ofre­ce un per­fil ori­gi­nal, con estruc­tu­ra den­sa, sali­ni­dad mar­ca­da y capa­ci­dad de guar­da. Se han ela­bo­ra­do solo 2.300 bote­llas, aun­que no se pre­sen­ta como una edi­ción limi­ta­da: es el ini­cio de un camino.

En nariz: flo­res blan­cas, fru­ta de hue­so, pera, man­za­ni­lla seca y tiza. Al abrir­se, apa­re­ce una nota ele­gan­te de fru­ta tro­pi­cal fres­ca. En boca: sali­ni­dad, volu­men, aci­dez viva y made­ra per­fec­ta­men­te inte­gra­da. Lar­go y com­ple­jo, con ecos de jara, mon­te bajo y soto­bos­que. Ser­vi­cio reco­men­da­do: en copa tipo Chian­ti, a 10–12 ºC, sin exce­si­vo frío.

“Las Varas Mal­var 2023 es un blan­co per­fec­to para abrir una cena de Navi­dad, ideal para dis­fru­tar duran­te la comi­da, pero tam­bién —por su estruc­tu­ra y por la per­so­na­li­dad de la varie­dad mal­var— para acom­pa­ñar con ele­gan­cia un pos­tre tra­di­cio­nal y sen­ci­llo como los hari­na­dos. Su fres­cu­ra y aci­dez apor­tan el con­tra­pun­to nece­sa­rio, mien­tras que la made­ra bien inte­gra­da le suma armo­nía y pro­fun­di­dad.”

El vino se pre­sen­ta en estu­che de made­ra y se acom­pa­ña tam­bién de los hari­na­dos de Pioz, unas empa­na­di­llas dul­ces ela­bo­ra­das con una masa de hari­na, acei­te y vino, relle­nas de uvas fres­cas que con­ser­van su jugo­si­dad al hor­near­se y se espol­vo­rean con azú­car. Un pos­tre humil­de en ori­gen, pero car­ga­do de auten­ti­ci­dad, sím­bo­lo del víncu­lo entre tie­rra, uva y ven­di­mia.

“Las uvas emplea­das para ela­bo­rar estos hari­na­dos pro­ce­den de la mis­ma par­ce­la que las de Las Varas y per­te­ne­cen a la ven­di­mia de este año, refor­zan­do el lazo entre vino, pai­sa­je y tra­di­ción”. La pas­te­le­ra Fátima Gis­me­ro ha rein­ter­pre­ta­do esta rece­ta con su mira­da con­tem­po­rá­nea, con­ser­van­do la esen­cia del dul­ce ori­gi­nal —una masa espon­jo­sa, lige­ra­men­te ani­sa­da, con un pun­to de azú­car por enci­ma y el fres­cor natu­ral de la uva— para crear un gui­ño ele­gan­te al terri­to­rio y a la ven­di­mia.

Estuche de madera con el vino Las Varas Malvar 2023 y los harinados de Pioz de Fátima Gismero

Gis­me­ro fue reco­no­ci­da en 2021 como Pas­te­le­ra Reve­la­ción en Madrid Fusión, y en 2025 reci­bió en París el pre­mio “Dis­co­ver Gem” de La Lis­te, que la dis­tin­guió como una de las gran­des pro­me­sas de la pas­te­le­ría inter­na­cio­nal. Su obra­dor en Pioz —here­da­do del nego­cio fami­liar— ha sabi­do revo­lu­cio­nar la repos­te­ría local, lle­van­do las rece­tas de La Alca­rria al len­gua­je de la alta gas­tro­no­mía, con téc­ni­ca, esté­ti­ca con­tem­po­rá­nea y res­pe­to al pro­duc­to de kiló­me­tro cero.

Su cola­bo­ra­ción en este lan­za­mien­to refuer­za la filo­so­fía de Alto de Pioz: unir vino, terri­to­rio y lujo arte­sa­nal en un mis­mo rela­to. Por­que tan­to el vino como estos dul­ces hablan de raí­ces, de auten­ti­ci­dad y de futu­ro.

Den­tro del estu­che encon­tra­rás tam­bién un tar­je­tón con una ima­gen del viñe­do, en el que apa­re­ce Aure­lio Gar­cía Herráiz, direc­tor téc­ni­co del vino. En él, el pro­pio enó­lo­go hace una refle­xión per­so­nal sobre la ven­di­mia, el ori­gen y la aña­da 2023. Se defi­nen como “No somos una bode­ga más. No aspi­ra­mos a pare­cer­nos. Que­re­mos hacer algo espe­cial. Emo­cio­nar des­de el vino, des­de el ori­gen, des­de lo autén­ti­co. Des­de la his­to­ria y des­de el res­pe­to. Des­de lo cui­da­do. Por­que el lujo del futu­ro será siem­pre lo arte­sano, lo bien hecho, lo espe­cial. Y eso empie­za aquí: en cada eti­que­ta, en cada sor­bo, en cada uva”. Aure­lio está espe­cia­li­za­do en varie­da­des autóc­to­nas, crean­do vinos moder­nos, atre­vi­dos y que des­pier­ten el inte­rés del con­su­mi­dor exi­gen­te.

Más infor­ma­ción y para reser­var visi­ta de enotu­ris­mo y estan­cia en la casa en medio de la viña en su web Alto de Pioz

El vino blanco Santiago Ruiz 2024 de la DO Rías Baixas ya está disponible en el mercado

Una aña­da espe­cial la del 2024 en la bode­ga de San­tia­go Ruiz por­que se cum­plen 40 años de la his­to­ria que comen­zó el con­si­de­ra­do el padre del alba­ri­ño, en la pri­vi­le­gia­da sub­zo­na de O Rosal en las Rías Bai­xas galle­gas.

Está ela­bo­ra­do con 5 varie­da­des autóc­to­nas auto­ri­za­das por la DO Rías Bai­xas que son las siguien­tes: alba­ri­ño (81%), lou­rei­ro (4%), cai­ño blan­co (5,5%), trei­xa­du­ra (5%) y gode­llo (4,5%). Viñe­do situa­do en la pri­vi­le­gia­da sub­zo­na de O Rosal a una alti­tud muy baja de 50 a 70 metros sobre el nivel del mar y con orien­ta­ción sur para apro­ve­char todo el impac­to de los rayos sola­res. Son cepas de 20 a 25 años de anti­güe­dad con­du­ci­das en espal­de­ra.

Su ciclo vege­ta­ti­vo estu­vo carac­te­ri­za­do por un invierno y una pri­ma­ve­ra muy llu­vio­so (1.843 litros reco­gi­dos de agua has­ta agos­to) aun­que con tem­pe­ra­tu­ras más cáli­das de lo habi­tual, y cuan­do lle­gó el verano fue bas­tan­te seco (sola­men­te 33 litros entre julio y agos­to repar­ti­dos en 8 días y tem­pe­ra­tu­ras que casi lle­gó a los 30ºC de máxi­mas)

Ven­di­mia manual por varie­da­des en cajas de 20 kilos y pos­te­rior selec­ción manual en mesas tal como se recep­cio­na en la bode­ga. Duran­te 21 días cada varie­dad fer­men­tó por sepa­ra­da en depó­si­tos de ace­ro inoxi­da­ble. Tras este paso, hicie­ron una crian­za de 4 meses con su lías, para pasar al coupa­ge defi­ni­ti­vo siguien­do la filo­so­fía del espí­ri­tu de su fun­da­dor San­tia­go Ruiz. Y se embo­te­lla con la mis­ma eti­que­ta de siem­pre: el dibu­jo a mano de cómo lle­gar a la boda de su hija mayor (enton­ces no exis­tían nave­ga­do­res).

En la nota de cata: el vino es lim­pio, bri­llan­te y con tonos de ama­ri­llo paji­zo. En nariz apa­re­cen aro­mas flo­ra­les carac­te­rís­ti­cas del alba­ri­ño, gode­llo, trei­xa­du­ra y lou­rei­ro, así como notas flo­ra­les y mine­ra­les. En boca es com­ple­jo, ele­gan­te, con cuer­po y equi­li­bra­do. Tie­ne una entra­da golo­sa y un fres­cor muy agra­da­ble.

La bode­ga San­tia­go Ruiz es pio­ne­ra en la DO Rías Bai­xas, des­de 1984 ela­bo­ra vinos que refle­jan el terroir. Cuan­do se jubi­ló San­tia­go Ruiz, en la déca­da de los años 80 del siglo pasa­do, se dedi­có exclu­si­va­men­te a la ela­bo­ra­ción de vinos de alta cali­dad. Es here­de­ro de una tra­di­ción viní­co­la fami­liar que se remon­ta a 1860 y que en la actua­li­dad cogió su tes­ti­go Sogra­pe.

Empre­sa fun­da­da en 1942 por Fernan­do Van Zeller Gue­des, Sogra­pe nació para mos­trar la cali­dad de los vinos por­tu­gue­ses al res­to del mun­do. A par­tir de un úni­co viñe­do en el valle del Dou­ro, cen­tra­do en la pro­duc­ción de Mateus Rosé, esta com­pa­ñía se ha vuel­to glo­bal, hacien­do nego­cios en más de 120 mer­ca­dos y en pose­sión de unas 1600 hec­tá­reas de viñe­dos en Por­tu­gal, Espa­ña, Chi­le, Argen­ti­na y Nue­va Zelan­da. Movi­dos por el obje­ti­vo de lle­var Amis­tad y Feli­ci­dad a todos aque­llos con quie­nes se rela­cio­na a tra­vés de sus gran­des vinos, el espí­ri­tu de fami­lia y la cul­tu­ra de equi­po de máxi­mo ren­di­mien­to que se vive en Sogra­pe son cla­ve en el camino de éxi­to que vie­ne cons­tru­yen­do hace casi 80 años. Bajo el lide­raz­go de Fer­nan­do da Cunha Gue­des, actual Pre­si­den­te y miem­bro de la ter­ce­ra gene­ra­ción de la fami­lia fun­da­do­ra, la empre­sa líder en Por­tu­gal quie­re difun­dir Sogra­pi­ness por todo el mun­do y afir­mar­se como un cata­li­za­dor de cam­bio posi­ti­vo en la socie­dad, res­pe­tan­do los lími­tes del pla­ne­ta en la cons­truc­ción de un futu­ro más sos­te­ni­ble e inclu­si­vo.

Más infor­ma­ción y reser­vas para visi­tar la bode­ga en la web de Bode­ga San­tia­go Ruiz



Vino Santiago Ruiz 2023: Elaboración, variedades de uva y cata

Esta nue­va aña­da del vino San­tia­go Ruiz 2023 refle­ja fiel­men­te el espí­ri­tu de su fun­da­dor que él pen­só en 1984. Del con­si­de­ra­do padre del alba­ri­ño tene­mos este nue­vo vino ela­bo­ra­do con 5 varie­da­des autóc­to­nas de esa pri­vi­le­gia­da zona de las Rías Bai­xas que es O Rosal.

vino Santiago Ruiz 2023
San­tia­go Ruiz 2023

De las varie­da­des usa­das para su ela­bo­ra­ción, la uva alba­ri­ño es la más impor­tan­te en pro­por­ción con un 82%, le sigue lou­rei­ro con un 8%. En ter­cer lugar el caí­ño blan­co con un 6,5%, trei­xa­du­ra con un 2% y por últi­mo la gode­llo con un 1,5%. Cada una de estas varie­da­des en su jus­ta medi­da para dar­le per­so­na­li­dad a este vino.

El vino Santiago Ruiz 2023 refleja fielmente el espíritu de su fundador

Esta­mos en O Rosal don­de se cul­ti­van estos viñe­dos repar­ti­dos en 44 hec­tá­reas con orien­ta­ción sur y un alti­tud baja entre 50 y 75 metros. Los viñe­dos están muy cer­ca de la desem­bo­ca­du­ra del Río Miño y del Océano Atlán­ti­co que nos mar­ca­rán los vinos de San­tia­go Ruiz.

Cada varie­dad se fer­men­ta por sepa­ra­do en depó­si­tos de ace­ro inoxi­da­ble. Una pos­te­rior crian­za sobre lías duran­te 4 meses y lle­ga el momen­to del coupa­ge defi­ni­ti­vo siguien­do el esti­lo mar­ca­do por San­tia­go Ruiz.

A nivel visual en la cata tene­mos un color lim­pio, bri­llan­te y con tonos paji­zos. Los aro­mas flo­ra­les del alba­ri­ño, el gode­llo y la trei­xa­du­ra, a fru­tas como la man­za­na, la pera y cítri­cos. Las flo­res blan­cas se aso­cian al lou­rei­ro. El caí­ño blan­co nos trae la mine­ra­li­dad y notas her­bá­ceas como el lau­rel, la hier­ba­lui­sa y la fres­ca men­ta. En boca nos vie­nen todos los aro­mas desa­rro­lla­dos en nariz. Tie­ne cuer­po, y es ele­gan­te, ade­más de la fres­cu­ra lar­ga que nos recuer­da per­fec­ta­men­te la esen­cia de Gali­cia.

Ideal para acom­pa­ñar de pla­tos de pes­ca­do y maris­co, tam­bién de pas­ta, arro­ces y coci­na asiá­ti­ca.

Más infor­ma­ción en la web de San­tia­go Ruiz