Mare Restaurante del chef Juan Viu en Cádiz

Mare Res­tau­ran­te del chef Juan Viu es su pro­yec­to más per­so­nal. Todo un home­na­je a su madre en par­ti­cu­lar y a todas esas madres en gene­ral que son capa­ces de hacer ver­da­de­ras mara­vi­llas en las coci­nas fami­lia­res. Y por supues­to a esa gran des­pen­sa que es el mar, y por tan­to a la coci­na mari­ne­ra de Cádiz dón­de está ubi­ca­do este res­tau­ran­te.

Mare Restaurante del chef Juan Viu
Juan Viu gui­san­de­ro

Situa­do en un local pin­ta­do en blan­co, típi­co de Cádiz y de todo el sur penin­su­lar, y con la úni­ca nota de color en azul marino en la entra­da para ren­dir tri­bu­to a ese mar que es el océano Atlán­ti­co que está a esca­sos metros de su res­tau­ran­te. Su inte­rior, con pocos ador­nos, sigue con el blan­co de pare­des y techo, para no per­der deta­lle de esa barra alta de la coci­na a la vis­ta, don­de Juan da los últi­mos reto­ques a los pla­tos antes de ser­vir a los comen­sa­les. Mesas en made­ra y sillas de color azul marino.

Entrada en Mare Restaurante del chef Juan Viu
Entra­da a Mare Res­tau­ran­te

La coci­na de Juan Viu, gui­san­de­ro como le gus­ta defi­nir­se, es de gui­sos para mojar pan (de masa madre, cla­ro está), de recu­pe­rar sabo­res que tenía­mos casi olvi­da­dos en nues­tra memo­ria.

Pan de masa madre
Pan de masa madre

Juan Viu nació en Bar­ba­te en el seno de una fami­lia dedi­ca­da a la pas­te­le­ría, la Con­fi­te­ría Tres Mar­tí­nez. Se for­mó en la Escue­la Supe­rior de Hos­te­le­ría de Sevi­lla, y ha pasa­do por varios tem­plos gas­tro­nó­mi­cos como Lillas Pas­tia (Hues­ca, Car­me­lo Bos­que), Apo­nien­te (El Puer­to de San­ta Maria, Angel León), José Car­los Gar­cía (Mála­ga ‚JSC). Ha ase­so­ra­do a varios res­tau­ran­tes en Sevi­lla, has­ta que se embar­có como jefe de coci­na del Hotel Gas­tro­nó­mi­co La Bre­ña (Caños de Meca) y, a par­tir de ahí, lle­ga­ron las aper­tu­ras de Viu y Barrun­to, en Bar­ba­te. Fue fina­lis­ta a Coci­ne­ro Reve­la­ción en Madrid Fusión 2021.

En Mare Res­tau­ran­te del chef Juan Viu nos pro­po­nen un menú de degus­ta­ción que va cam­bian­do dia­ria­men­te según pro­duc­to de tem­po­ra­da, pero siem­pre es un tri­bu­to a esa coci­na mari­ne­ra de Cádiz acom­pa­ña­do de una selec­ción de vinos úni­cos del Mar­co de Jerez, Cádiz y Anda­lu­cía, y que fue­ron los siguien­tes espu­mo­so Maha­ra, Man­za­ni­lla Velo Flor, Fino Tío Pepe Dos Pal­mas, Cor­ta y Ras­pa, Goya, “La Riva” Man­za­ni­lla Pasa­da, Los Cuar­ti­llos mos­ca­tel vie­jo.

los vinos del menú degustación en Mare Restaurante del chef Juan Liu
Los vinos que acom­pa­ña­ron a la cena

Menú degus­ta­ción

Piri­ña­ca y Dobla­di­llo: qué boni­ta sue­na una ensa­la­da hecha con toma­te, pimien­to y cebo­lla en Cádiz: piri­ña­ca. Y dobla­di­llo o lo que vie­ne sien­do un mon­ta­di­to de pan, caba­lla y mayo­ne­sa, que tie­ne gra­cia la cosa por­que el ori­gen de este nom­bre es de un lugar situa­do en el espi­gón de la Pun­ta de San Feli­pe del puer­to de Cádiz. Y no, no estás en La Haba­na, sino en Cádiz.

Piriñaca y dobladillo en Mare Restaurante del chef Juan Liu
Piri­ña­ca (delan­te) y dobla­di­llo (detrás)

Caba­lla enco­mi­ná ¡Ahí es ná!

Caballa encominá. Mare Restaurante del chef Juan Viu
Caba­lla enco­mi­ná

Piño­nes que le apor­tan un sabor a resi­na, gam­ba blan­ca de Isla Cris­ti­na y moja­ma. Que de este últi­mo pro­duc­to salen fra­ses inge­nio­sas y con chis­pa como estar más tie­so que la moja­ma, o estás más seco que la moja­ma.

Cala­mar gui­sa­do en frío. Con todas sus par­tes, redu­ci­do y acom­pa­ña­do de una mayo­ne­sa, pimien­ta negra y AOVE.

Cara­bi­ne­ro a la rote­ña. Un pla­to típi­co de la veci­na Rota

Carabinero a la roteña
Cara­bi­ne­ro a la rote­ña

Pes­ca­di­lla de la bahía en blan­co. Recu­pe­ra­ción de un pla­to que nos daban de niño cuan­do está­ba­mos algo enfer­mo del estó­ma­go.

Hue­vas de fon­dón (pes­ca­di­lla). Mucha con­sis­ten­cia en este pla­to de apro­ve­cha­mien­to de todas las par­tes de la pes­ca­di­lla.

Bró­to­la fri­ta en ado­bo. Se tra­ta de un pes­ca­do de roca y carro­ñe­ro que se come el res­to de otros maris­cos.

Brótola frita
Bró­to­la fri­ta

Híga­do de rape y sal­sa de almen­dras.

Roba­lo asa­do, pil-pil de pere­jil y chir­las. Otro pes­ca­do que sabe­mos de él en este via­je mari­ne­ro por el menú degus­ta­ción de Juan Viu. Se tra­ta de una lubi­na peque­ñi­ta.

Sofri­to de mi abue­la Tri­ni. Tri­bu­to a su abue­la que le ense­ñó a amar este ofi­cio de coci­nar que tan­tas ale­grías nos da.

Sal­mo­ne­te en su jugo pre­pa­ra­do con sus espi­nas y amon­ti­lla­do.

Gale­te de atún esto­fa­do como un rabo de toro. Un tram­pan­to­jo de un pla­to de car­ne que en reali­dad se tra­ta de un atún.

Melo­co­tón en esca­be­che y nata con cla­vo.

Melo­co­tón

Bonia­to asa­do que esta­mos en tem­po­ra­da con hela­do de vai­ni­lla.

Pape­lón de dul­ces, o lo que vie­nen sien­do los petits fours pero en ver­sión gadi­ta­na.

Pape­lón de dul­ces

La músi­ca que nos acom­pa­ñó en esta cena memo­ra­ble, como no podía ser de otra for­ma, fue fla­men­co de artis­tas como Vicen­te Ami­go con su tema “La tar­de es cara­me­lo”, Niña Pas­to­ri, Anto­ñi­to Moli­na con su “Y te voy a que­rer” entre otros artis­tas que fue­ron sonan­do duran­te la cena.

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👨‍🍳 @juanviu
📍Pla­za Can­de­la­ria 12 Cádiz
☎️ 689 221 671
Reser­vas en el per­fil de IG y en su web Mare Res­tau­ran­te

© 2023 José María Toro. All rights reser­vedProhi­bi­da la repro­duc­ción total o par­cial de este artícu­lo. Total o par­tial repro­duc­tion of this arti­cle is prohi­bi­ted. Tam­bién prohi­bi­do usar el ping­back. Also prohi­bi­ted ping­back

IV Premios GastroACTITUD, Compromiso con la Tierra. El reconocimiento a 10 artesanos por la calidad de su trabajo y de sus productos

En su cuar­ta edi­ción el por­tal de gas­tro­no­mía GAS­TRO­Ac­ti­tud reco­no­ció con estos pre­mios el tra­ba­jo cons­tan­te de peque­ños arte­sa­nos espa­ño­les, muchas veces anó­ni­mos o poco cono­ci­dos por el gran públi­co, y que hacen posi­ble que lle­guen a nues­tros mesas pro­duc­tos gas­tro­nó­mi­cos de excep­cio­nal cali­dad, que ade­más suman el com­pro­mi­so con la sos­te­ni­bi­li­dad, de res­pe­to a la madre Tie­rra, en una épo­ca que todos tene­mos que hacer algo y ellos lo lle­van hacien­do en silen­cio des­de hace mucho tiem­po.

Premiados IV Edición Premios Gastroactitud 2019

Galar­do­na­dos en la IV Edi­ción Pre­mios Gas­tro­AC­TI­TUD 2019. Foto­gra­fía gen­ti­le­za del por­tal gas­tro­nó­mi­co Gas­tro­ac­ti­tud

 

Ricard Cama­re­na, con una lar­ga tra­yec­to­ria de tra­ba­jo codo con codo jun­to a agri­cul­to­res, pes­ca­do­res, gana­de­ros, y otros ela­bo­ra­do­res de pro­xi­mi­dad a su res­tau­ran­te, de tal for­ma que los pro­duc­tos del terri­to­rio valen­ciano y en su momen­to ópti­mo de con­su­mo se refle­jan en los pla­tos que salen de los fogo­nes de su coci­na, ha sido el padrino en la entre­ga de estos pre­mios 2019 y que han sido para los siguien­tes arte­sa­nos gas­tro­nó­mi­cos:

Alas de Cam­pos (Pichón de la Tie­rra de Cam­pos en Zamo­ra) un ave que había sido con­su­mi­do por reyes y el res­to de la cor­te de Cas­ti­lla y León, y aho­ra en peli­gro de extin­ción, se está recu­pe­ran­do gra­cias al pro­yec­to impul­sa­do por Luis Alber­to Lera del res­tau­ran­te Lera y ges­tio­na­do por la Fun­da­ción Reha­bi­tar Tie­rra de Cam­pos. Con su uso en la gas­tro­no­mía se está con­tri­bu­yen­do a la fija­ción de la pobla­ción rural.

Bode­ga Vic­to­ria Torres Pecis (de la Isla de La Pal­ma) con­ce­di­do a una mujer valien­te que por enci­ma de ten­den­cias y modas quie­re refle­jar en sus vinos el carác­ter de su pai­sa­je. Y así lo escri­bió en su post Noe­mi Mar­tin publi­ca­do el pasa­do 31 de mar­zo de 2017.

Pana­de­ría Panem de Madrid. Los Her­ma­nos Gar­cía rei­vin­di­can los sabo­res de toda la vida, esos que guar­da­mos en nues­tra memo­ria y que como el seve­ro crí­ti­co gas­tró­no­mo de la pelí­cu­la Rata­toui­lle, Anton Ego, o la mag­da­le­na de Proust,  nos tras­la­da a un momen­to, entre ino­cen­te y feliz a par­tes igua­les, de nues­tra vida.

Con­ser­vas Rosa Lafuen­te de Pon­te­ve­dra. Rosa, hija de con­ser­ve­ros, jun­to a sus 4 her­ma­nos le ha dado una vuel­ta a la tra­di­ción fami­liar y con su ima­gen vin­ta­ge de eti­que­tas rosa rei­vin­di­ca la labor y la impor­tan­cia de la mujer en su ela­bo­ra­ción.

Cul­ti­vo Des­te­rra­do (agri­cul­tu­ra, Cádiz) Con una carre­ra bri­llan­te en la indus­tria tec­no­ló­gi­ca, Rafael Mon­ge vol­vió a su San­lu­car de Barra­me­da natal para recu­pe­rar los cul­ti­vos tra­di­cio­na­les que se habían olvi­da­do en los nava­zos (fin­ca pró­xi­ma a la pla­ya). Comen­zó con el de sus padres regán­do­lo con tollo (agua salo­bre) para dar­le el carác­ter salino a sus gui­san­tes de cos­ta, coles, lechu­gas y plan­tas aro­má­ti­cas.

Gana­de­ría Bio­coop de Ouren­se. Situa­do en Verín, tra­tan a los ani­ma­les como seres vivos con todos sus dere­chos, dán­do­le un valor éti­co y sos­te­ni­ble a la cría en exten­si­vo y recu­pe­ran­do razas autóc­to­nas en peli­gro de extin­ción. Han lan­za­do una línea de ham­bur­gue­sas 100% eco­ló­gi­cas pro­ce­den­tes de las razas cono­ci­das como las More­nas del Noroes­te.

Juan Car­los Mac­kin­tosh (atún rojo en Tari­fa) Empre­sa fami­liar que siguien­do artes de pes­ca mino­ri­ta­rios es abso­lu­ta­men­te res­pe­tuo­so con el mar y el medio ambien­te. Atu­nes rojos del estre­cho pes­ca­do con caña y sacri­fi­ca­dos con el méto­do japo­nés lla­ma­do Ike­ji­me que evi­ta el sufri­mien­to inne­ce­sa­rio del ani­mal y mejo­ra la cali­dad de la car­ne. Sola­men­te pes­can por pedi­do y res­pe­ta con rigor las tem­po­ra­das y las vedas.

Que­se­ría Airas Moniz (Lugo) El tesón de 3 per­so­nas que aman su tie­rra, los ani­ma­les, el que­so y el mun­do rural para evi­tar la deser­ti­za­ción huma­na de los pue­blos. Que­sos de pas­ta blan­da o azu­les pro­ce­den­tes de leche de vacas Jer­sey cria­das en liber­tad.

Tru­fas Alon­so (Gua­da­la­ja­ra) La mejor empre­sa tru­fe­ra espa­ño­la que ha tra­ba­ja­do la peda­go­gía y la cul­tu­ra de la tru­fa apro­xi­mán­do­la al con­su­mi­dor final de una for­ma fácil y cla­ra. Detrás de esta empre­sa están Rocío Alon­so y Javier Ace­do en quie­nes con­fían los mejo­res chefs de Espa­ña por la cali­dad de sus tru­fas tan­to las pro­pias como las de impor­ta­ción.

Nue­ces de Ner­pio (Alba­ce­te) De noga­les cen­te­na­rios se obtie­nen estas nue­ces que pre­ser­van el entorno. A la cali­dad de estas nue­ces se suman las cua­li­da­des nutri­cio­na­les com­pro­ba­das por la cien­cia.

Los pre­mios Com­pro­mi­so con la Tie­rra tie­nen el apo­yo incon­di­cio­nal de empre­sas refe­ren­tes en el sec­tor gas­tro­nó­mi­co como Makro  aco­gien­do la cere­mo­nia de entre­ga en su sede de Madrid y NH Hotel Group, com­pa­ñía inte­gra­da en Minor Hote­les, y que se posi­cio­na como la cade­na hote­le­ra gas­tro­nó­mi­ca en Espa­ña con mayor núme­ro de res­tau­ran­tes de refe­ren­cia en alta coci­na: Diver­XO, La Terra­za del Casino y ReLe­van­te.

El pre­mio con­sis­tió en un pla­to de cerá­mi­ca ela­bo­ra­do por el artis­ta Pedro León, del taller de cerá­mi­ca madri­le­ño ArteHoy que pue­de pre­su­mir de que sus vaji­llas están en las mesas de los mejo­res res­tau­ran­tes de Espa­ña.

© 2019 José María Toro. All rights reser­ved

 

 

 

Le Tarn. Région Midi-Pyrénées. France

Hay pala­bras autóc­to­nas que mejor defi­nen las expe­rien­cias que se pue­den vivir en este terri­to­rio fran­cés y que los luga­re­ños rei­vin­di­can del occi­tano como Escar­go­ter (hol­ga­za­near) Espan­ter (asom­brar­se) Fou­si­quer (dejar­se lle­var) o  Tas­tar (degustar).También guar­dan en la memo­ria colec­ti­va expre­sio­nes del tipo Allons‑y a le Pays de Cocag­ne! (una expre­sión equi­va­len­te a “esto es jau­ja”) y que pro­ce­de de la épo­ca en que se cul­ti­va­ba la cocag­ne (unas bolas de la plan­ta de la cual se obte­nía el pas­tel como colo­ran­te) momen­to de gran pros­pe­ri­dad en la zona has­ta que se impor­ta­ron de Amé­ri­ca y Orien­te.

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Foto­gra­fía de Nuria Teje­dor

Pue­blos fran­ce­ses con nom­bres espa­ño­les que nos recuer­da las con­ti­nuas migra­cio­nes huma­nas arri­ba y aba­jo, como home­na­je a esos pue­blos que ayu­da­ron a los Con­des de Tou­lou­se defen­dien­do su terri­to­rio fren­te a las incur­sio­nes de los reyes de Ingla­te­rra. Nom­bres como Cor­des-sur-Ciel es un cla­ro home­na­je a Cór­do­ba. Pam­pe­lon­ne vie­ne de Pam­plo­na. Cadix de Cádiz y Valen­ce d’Albigeois es un tri­bu­to a Valen­cia.

Este depar­ta­men­to fran­cés está pre­pa­ra­do para satis­fa­cer a todos los gus­tos. Des­de pro­pues­tas para los más depor­tis­tas que pue­dan prac­ti­car el ciclo­tu­ris­mo con 28 cir­cui­tos  dife­ren­tes y des­car­ga­bles en la web de turis­mo que está al final del post, entre ellos un impa­ga­ble reco­rri­do por cam­pos de gira­so­les, has­ta rutas gour­met, ya que Le Tarn es una fies­ta gas­tro­nó­mi­ca des­de los meses de abril a noviem­bre de cada año. Comen­zan­do con los espá­rra­gos sal­va­jes que se encuen­tran por los bos­ques y se coci­nan en los res­tau­ran­tes de Cor­des-sur-Ciel al comien­zo de la pri­ma­ve­ra has­ta la fies­ta de la cas­ta­ña en Viter­be ya en pleno oto­ño. Entre medio se habrá fes­te­ja­do todos los pro­duc­tos del terroir: la man­za­na, las setas y por supues­to el vino de Gai­llac. Culi­na­ria­men­te es una zona muy rica y varia­da en pro­duc­tos de alto valor como el famo­so ail rose de Lau­trec. Se está recu­pe­ran­do el aza­frán cer­ca de Mon­tre­don, Jurac, Soual, Saint-Sul­pi­ce, Puy­lau­rens y Cor­des-sur-Ciel. Octu­bre es el mes apro­pia­do para ver los cam­pos flo­ri­dos y teñi­dos de color rojo y es posi­ble visi­tar la plan­ta­ción Safran du Terroir Tar­nais. Lacau­ne sigue cele­bran­do la fies­ta “Sens Porc” (sen­ti­do cer­do) o lo que es lo mis­mo la matan­za del cer­do al comien­zo del invierno pre­pa­ran­do pro­duc­tos tra­di­cio­na­les como el mel­sat (una espe­cie de mor­ci­lla blan­ca hecha con pan, hue­vos y car­ne que debe cocer­se en agua duran­te más de una hora y que se sir­ve fres­co, fri­to o coci­do en sopa. Tam­bién se pue­de secar y comer­se cru­do. La boug­net­te es pare­ci­da al Mel­sat en cuan­to al relleno pero se dife­ren­cia en que está envuel­ta en tri­pa de cer­do. Se cue­ce en acei­te hir­vien­do, dán­do­le for­ma de buñue­lo. Se come fría o asa­da.

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Foto­gra­fía de Nuria Teje­dor. Cor­des-sur-Ciel

Cuan­do las nie­blas matu­ti­nas de invierno se des­va­ne­cen apa­re­ce majes­tuo­sa la ville hau­te de Cor­des-sur-Ciel, enca­ra­ma­da en su coli­na for­ta­le­za. Escon­de entre sus medie­va­les calles escon­de sun­tuo­sos pala­cios góti­cos, con­si­de­ra­da la Ville aux cent ogi­ves, está car­ga­da de mis­te­rios como el pozo de la Hall de más de 110 metros de pro­fun­di­dad, los enig­má­ti­cos men­sa­jes en las escul­tu­ras de las facha­das góti­cas, el curio­sos manus­cri­to de los “Sorts des Apô­tres” y las muchas leyen­das del ima­gi­na­rio popu­lar que recaen sobre el nom­bre de las calles que la atra­vie­san: Calien­te, del Paraí­so, Oscu­ra y la del dra­gón que pare­ce que vaya a salir por cual­quier esqui­na. Una para­da gas­tro­nó­mi­ca obli­ga­to­ria es el Musée les Arts du Sucre et du cho­co­lat Yves Thu­riès, mei­lleur ouvrier de Fran­ce.

Le pré­fec­tu­re depar­te­men­tel de Albi, vaut le voya­ge según la famo­sa guía fran­ce­sa de tapas ver­des, con su reco­no­ci­ble y ergui­da cate­dral for­ta­le­za de ladri­llo color rojo dedi­ca­da a Sain­te-Céci­le, es dig­na de admi­rar con avi­dez des­de le Pont Vieux. Es la ciu­dad natal del pin­tor de la Belle Épo­que, Tou­lou­se-Lau­trec,  (des­ta­có por su repre­sen­ta­ción de la vida noc­tur­na pari­sien­se de fina­les del siglo XIX) Entre sus calles empe­dra­das y casas medie­va­les con entra­ma­dos de made­ra y vola­di­zos, se encuen­tra le Palais de la Ber­bie don­de está ins­ta­la­do el Musée Tou­lou­se-Lau­trec con la mayor colec­ción de obras del artis­ta.

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Foto­gra­fía de Nuria Teje­dor. Por­ta­da del libro L’Art de la cui­si­ne de Tou­lou­se-Lau­trec y Mau­ri­ce Joyant

Des­cu­brir Gai­llac y sus viñe­dos que for­man par­ten de la AOC en una moto Solex o con­du­cien­do un Citroën dos caba­llos, un coche que fue un icono de toda una gene­ra­ción por su lige­re­za y sus amor­ti­gua­do­res  ¡daba la sen­sa­ción de sal­tar por los aires al pasar por un bache!, es una for­ma dife­ren­te de cono­cer la cam­pi­ña fran­ce­sa. La tra­di­ción viní­co­la en el Pays de Gai­llac se remon­ta a la épo­ca de los roma­nos, y se pue­de visi­tar des­cu­brien­do her­mo­sos y bucó­li­cos para­jes a par­tir del siguien­te enla­ce Iter Vitis Les Che­mins de la Vig­ne así como de imper­di­ble es el museo del viti­cul­tor que reco­ge la mayor colec­ción de herra­mien­tas vití­co­las (8.000) y de obje­tos rela­cio­na­dos con la vid y el vino de Fran­cia.

Car­maux es la ciu­dad del vidrio. Con­sa­gra­da a este arte, revi­ve la anti­gua tra­di­ción atra­yen­do a arte­sa­nos del sec­tor y dise­ña­do­res.

Mones­tiés tie­ne inven­ta­ria­das 20 esta­tuas de pie­dra cal­cá­reas poli­cro­ma­das que repre­sen­tan los tres últi­mos epi­so­dios de la Pasión de Cris­to: Cru­xi­fi­ción, Pie­dad y Entie­rro.

Mon­tre­don-Labes­so­nié está orien­ta­da al públi­co infan­til y fami­liar aman­te de los ani­ma­les en su zoo don­de aco­ge 1200 ani­ma­les entre ellos yaks blan­cos y negros, cebú, zorro polar, tigres blan­cos con ojos azu­les, pan­te­ras nebu­lo­sas,

Cas­tel­nau-de-Mont­mi­ral des­ta­ca por su mag­ní­fi­ca pla­za con sus arca­das y en una esqui­na la anti­gua pico­ta, rodea­das de casas cons­trui­das en los siglos XVI y XVII. La sacris­tía de la igle­sias parro­quial se pue­de encon­trar la cruz reli­ca­rio de los con­des de Armag­nac con 450 pie­dras pre­cio­sas.

Puy­cel­ci fue cons­trui­da en la Edad Media alre­de­dor de un monas­te­rio bene­dic­tino del cual sólo que­da la impo­nen­te igle­sia dedi­ca­da a Sain­te Cor­nei­lle.

Rabas­tens fue refu­gio de los here­jes y se cree que Béli­bas­te, el últi­mo de los par­faits cáta­ros vivió en esta ciu­dad con sus muros des­trui­dos por el tra­ta­do de París en 1229 con­tra los albi­gen­ses.

Lau­trec cla­si­fi­ca­da como uno de les plus beaux villa­ges de Fran­ce por sus abu­dan­tes monu­men­tos medie­va­les como el lava­de­ro de Saint Rémy, el molino de vien­to, el horno de pan del con­ven­to de las mon­jas bene­dic­ti­nas así como la cole­gia­ta de Saint Rémy. El famo­so ajo rosa es ori­gi­na­rio de esta ville. La fami­lia del pin­tor Tou­lou­se-Lau­trec es ori­gi­na­ria de aquí.

En Saint Lieux-lès-Lavaur se pue­de visi­tar una colec­ción de mate­rial ferro­via­rio y hacer un paseo turís­ti­co en una anti­gua máqui­na de vapor con final de para­da en el fan­tás­ti­co Jar­dín de Mar­tels.

Por Cas­tres pasa el Camino de Arlés o Vía Tolo­sa­na den­tro de la ruta jaco­bea de los pere­gri­nos ita­lia­nos y fran­ce­ses hacia San­tia­go de Com­pos­te­la. Hay que visi­tar el Musée  Goya con una colec­ción muy intere­san­te de arte his­pano. Los Jar­dins de l’E­vê­ché son obra del arqui­tec­to André Le Nôtre, pai­sa­jis­ta de Ver­sai­lles, y fue­ron cla­si­fi­ca­dos en el 2004 como “Jar­di­nes des­ta­ca­dos”.

En la natu­ra­le­za que rodea Lacau­ne-les-Bains se pue­de seguir las hue­llas del “niño sal­va­je”, encon­tra­do en 1798 en los alre­de­do­res del pue­blo.

Le Sido­bre sor­pren­de por sus pie­dras gigan­tes­cas de gra­ni­to en per­fec­to equil­brio crean­do extra­ñas for­mas para reco­rrer en 15 pun­tos impres­cin­di­bles.

Para una sopren­den­te estan­cia de fin de sema­na o más días en este link wee­kend tarn con una ofer­ta has­ta el 30 de Junio de 2016 a 50 euros por per­so­na y noche. Para más infor­ma­ción y orga­ni­zar unas vaca­cio­nes per­fec­tas en la web ofi­cial de tou­ris­me Tarn

BSO La vie en rose Edith Piaf

© 2016 José María Toro. Todos los dere­chos reser­va­dos.