Hyatt Regency Barcelona Tower celebra 20 años como icono hotelero y referente MICE en Barcelona

Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower cele­bra en 2026 su 20 ani­ver­sa­rio, dos déca­das en las que el esta­ble­ci­mien­to se ha con­so­li­da­do como uno de los gran­des ico­nos hote­le­ros del área metro­po­li­ta­na de Bar­ce­lo­na. Des­de su inau­gu­ra­ción en 2006 como Hes­pe­ria Tower has­ta su actual eta­pa bajo la mar­ca Hyatt Regency, el hotel ha sido pro­ta­go­nis­ta de la evo­lu­ción de la ciu­dad como uno de los prin­ci­pa­les des­ti­nos euro­peos para con­gre­sos, even­tos y turis­mo de alto valor aña­di­do

Dise­ña­do por el acla­ma­do arqui­tec­to bri­tá­ni­co Richard Rogers, Pre­mio Pritz­ker (se tra­ta del prin­ci­pal galar­dón y de mayor pres­ti­gio inter­na­cio­nal para hon­rar a un arqui­tec­to en el mun­do y se refie­re a él como el Nobel de Arqui­tec­tu­ra), el edi­fi­cio se ha con­ver­ti­do en una de las silue­tas más reco­no­ci­bles del sky­li­ne bar­ce­lo­nés. Con 105 metros de altu­ra, 29 plan­tas y su carac­te­rís­ti­ca cúpu­la acris­ta­la­da con vis­tas pano­rá­mi­cas de 360 gra­dos, el esta­ble­ci­mien­to ha sabi­do com­bi­nar arqui­tec­tu­ra, inno­va­ción y hos­pi­ta­li­dad para con­ver­tir­se en un refe­ren­te nacio­nal e inter­na­cio­nal.

Diseñado por el prestigioso arquitecto Richard Rogers, el hotel se ha convertido en un icono del skyline de la ciudad y un referente de diseño y vanguardia donde celebrar el auténtico estilo de vida barcelonés

Uno de los momen­tos más rele­van­tes en la his­to­ria recien­te del esta­ble­ci­mien­to tuvo lugar en 2019, cuan­do Hyatt Hotels Cor­po­ra­tion y Hes­pe­ria World alcan­za­ron un acuer­do estra­té­gi­co para intro­du­cir la mar­ca Hyatt Regency en Espa­ña. Tras un ambi­cio­so pro­ce­so de trans­for­ma­ción y repo­si­cio­na­mien­to, el hotel reabrió en 2020 como Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower, con­vir­tién­do­se en el pri­mer Hyatt Regency de Bar­ce­lo­na y el segun­do de Espa­ña. Este cam­bio supu­so un impul­so deci­si­vo para su inter­na­cio­na­li­za­ción, refor­zan­do su pre­sen­cia en los prin­ci­pa­les mer­ca­dos emi­so­res y con­so­li­dan­do su posi­cio­na­mien­to tan­to en el seg­men­to cor­po­ra­ti­vo como en el vaca­cio­nal.

La reno­va­ción incor­po­ró mejo­ras sus­tan­cia­les en dise­ño, tec­no­lo­gía y expe­rien­cia de clien­te. Entre los ele­men­tos más dis­tin­ti­vos des­ta­ca su espec­ta­cu­lar lobby, pre­si­di­do por una pan­ta­lla LED de gran for­ma­to, con­si­de­ra­da una de las mayo­res ins­ta­la­das en un hotel de Euro­pa, con­ce­bi­da como eje de expe­rien­cias inmer­si­vas para even­tos y encuen­tros cor­po­ra­ti­vos.

Actual­men­te, Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower dis­po­ne de 280 habi­ta­cio­nes, inclui­das 41 sui­tes, y espa­cios exclu­si­vos como Regency Club, con­ce­bi­do como un autén­ti­co “hotel den­tro del hotel” para via­je­ros pre­mium.

Si exis­te un ámbi­to en el que Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower se ha con­ver­ti­do en una refe­ren­cia indis­cu­ti­ble es el de reunio­nes, con­gre­sos y even­tos, con­so­li­dan­do su lide­raz­go en el seg­men­to MICE. Con más de 5.000 m² de espa­cios ver­sá­ti­les, capa­ci­dad para has­ta 1.800 asis­ten­tes y un audi­to­rio con afo­ro para 500 per­so­nas, el hotel cons­ti­tu­ye uno de los mayo­res cen­tros de con­gre­sos inte­gra­dos en un esta­ble­ci­mien­to hote­le­ro de Bar­ce­lo­na. Sus ins­ta­la­cio­nes y su pro­pues­ta tec­no­ló­gi­ca han per­mi­ti­do alber­gar algu­nos de los encuen­tros cor­po­ra­ti­vos e ins­ti­tu­cio­na­les más rele­van­tes de las últi­mas dos déca­das.

El emblemático establecimiento, propiedad de Grupo Inversor Hesperia, conmemora dos décadas de dos décadas redefiniendo la hospitalidad premium, la alta gastronomía y el sector MICE en la ciudad Condal

A lo lar­go de su tra­yec­to­ria, el hotel ha sido esce­na­rio de con­gre­sos inter­na­cio­na­les, con­ven­cio­nes, lan­za­mien­tos y even­tos de gran for­ma­to para mar­cas de pres­ti­gio mun­dial como Pra­da, Swa­rovs­ki, Paco Raban­ne —que eli­gió el esta­ble­ci­mien­to para la pre­sen­ta­ción de su fra­gan­cia Olym­pea— o Aston Mar­tin. Pro­pie­dad de Gru­po Inver­sor Hes­pe­ria y ges­tio­na­do por Hes­pe­ria World, el hotel ha desem­pe­ña­do un papel cla­ve tan­to en el desa­rro­llo empre­sa­rial de L’Hospitalet de Llo­bre­gat como en la con­so­li­da­ción de Bar­ce­lo­na como des­tino glo­bal de nego­cios, con­tri­bu­yen­do acti­va­men­te a la dina­mi­za­ción eco­nó­mi­ca y a la atrac­ción de visi­tan­tes de alto impac­to para la ciu­dad.

“Cele­brar los 20 años de Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower es reco­no­cer la evo­lu­ción de un pro­yec­to que ha sido capaz de anti­ci­par­se a las nece­si­da­des del sec­tor y con­so­li­dar­se como un refe­ren­te abso­lu­to en el seg­men­to MICE y del turis­mo expe­rien­cial en Bar­ce­lo­na. Este ani­ver­sa­rio no solo pone en valor nues­tra his­to­ria, sino tam­bién nues­tra capa­ci­dad de inno­va­ción y nues­tra apues­ta por seguir sien­do un motor cla­ve para el posi­cio­na­mien­to de la ciu­dad como des­tino inter­na­cio­nal de refe­ren­cia para via­je­ros cor­po­ra­ti­vos y de ocio”, afir­ma Gon­za­lo Alcá­raz, Direc­tor Gene­ral de Nego­cio de Hes­pe­ria World.

Es el pun­to de encuen­tro de los gran­des pro­ta­go­nis­tas de la esce­na inter­na­cio­nal por su ubi­ca­ción estra­té­gi­ca del hotel, a pocos minu­tos del Aero­puer­to Josep Tarra­de­llas Bar­ce­lo­na-El Prat, del recin­to de Fira Bar­ce­lo­na Gran Via y del cen­tro de la ciu­dad, ha sido deter­mi­nan­te para posi­cio­nar­lo como uno de los prin­ci­pa­les hubs hote­le­ros para el via­je­ro de nego­cios inter­na­cio­nal. A lo lar­go de estos vein­te años, el esta­ble­ci­mien­to ha aco­gi­do a des­ta­ca­das per­so­na­li­da­des del ámbi­to ins­ti­tu­cio­nal, empre­sa­rial, cul­tu­ral y depor­ti­vo. Entre sus hués­pe­des figu­ran Su Majes­tad el Rey Feli­pe VI, la infan­ta Cris­ti­na de Bor­bón y el cineas­ta Peter Jack­son, ade­más de nume­ro­sos líde­res empre­sa­ria­les, crea­do­res de con­te­ni­do e invi­ta­dos inter­na­cio­na­les. El hotel tam­bién se ha con­so­li­da­do como alo­ja­mien­to habi­tual de equi­pos y depor­tis­tas de pri­mer nivel, aco­gien­do a las selec­cio­nes espa­ño­las mas­cu­li­na y feme­ni­na de fút­bol, así como a clu­bes como el Real Madrid, Ath­le­tic Club, RC Cel­ta y Man­ches­ter Uni­ted, entre otros.

La exce­len­cia gas­tro­nó­mi­ca y de ocio han for­ma­do par­te del ADN del hotel des­de sus orí­ge­nes. Su his­to­ria culi­na­ria alcan­zó uno de sus hitos más impor­tan­tes con EVO, el emble­má­ti­co res­tau­ran­te lide­ra­do por el chef San­ti San­ta­ma­ría, que obtu­vo una estre­lla Miche­lin y situó al enton­ces Hes­pe­ria Tower entre las refe­ren­cias gas­tro­nó­mi­cas de la ciu­dad. Hoy esa voca­ción con­ti­núa a tra­vés de una pro­pues­ta expe­rien­cial y en cons­tan­te evo­lu­ción. En el cen­tro de ella se encuen­tra el res­tau­ran­te Terrum, un espa­cio don­de la gas­tro­no­mía con­tem­po­rá­nea y el pro­duc­to local son los gran­des pro­ta­go­nis­tas, tan­to para el via­je­ro inter­na­cio­nal como para el resi­den­te, con su popu­lar pro­pues­ta de menú eje­cu­ti­vo.

Por otro lado, en el cora­zón del hotel, Axis Loun­ge & Terra­ce sor­pren­de con su con­cep­to de coci­na medi­te­rrá­nea rela­ja­da y una des­ta­ca­da coc­te­le­ría de autor en un espa­cio sin­gu­lar en el lobby del hotel. La ofer­ta se com­ple­ta con pro­pues­tas dife­ren­cia­les como Le Petit Chef, una expe­rien­cia inmer­si­va y sen­so­rial que com­bi­na narra­ti­va, pues­ta en esce­na y alta coci­na para ofre­cer un via­je culi­na­rio úni­co, en el que cada pla­to for­ma par­te de una his­to­ria que se desa­rro­lla ante el comen­sal. Asi­mis­mo, espa­cios como Fue­go Terra­ce & Grill amplían la pro­pues­ta hacia el exte­rior, espe­cial­men­te duran­te la tem­po­ra­da esti­val. Ubi­ca­do en la terra­za de Axis, este con­cep­to apues­ta por una expe­rien­cia gas­tro­nó­mi­ca al aire libre con el grill como pro­ta­go­nis­ta, incor­po­ran­do la inno­va­do­ra pro­pues­ta de coci­na a la bra­sa en base al con­cep­to Yaki­ni­ku japo­nés, con­vir­tien­do cada comi­da en un momen­to par­ti­ci­pa­ti­vo y dife­ren­cial.

Ade­más, ini­cia­ti­vas como su brunch lifesty­le, la pis­ci­na y sus amplios espa­cios exte­rio­res han con­ver­ti­do al hotel en uno de los pun­tos de encuen­tro más atrac­ti­vos de la ciu­dad, con­so­li­dan­do su posi­cio­na­mien­to como un autén­ti­co oasis urbano don­de con­ver­gen gas­tro­no­mía, ocio y esti­lo de vida. Es el esce­na­rio de gran­des acon­te­ci­mien­tos y pro­duc­cio­nes audio­vi­sua­les gra­cias a su sin­gu­lar arqui­tec­tu­ra y a sus espa­cios de ins­pi­ra­ción cine­ma­to­grá­fi­ca, Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower se ha con­ver­ti­do tam­bién en una loca­li­za­ción de refe­ren­cia para la indus­tria audio­vi­sual.

Entre las pro­duc­cio­nes desa­rro­lla­das en sus ins­ta­la­cio­nes des­ta­can la serie El Ino­cen­te de Net­flix, pro­ta­go­ni­za­da por Mario Casas, la gala final de Eufò­ria de TV3, Ope­ra­ción Triun­fo 2017 —edi­ción que des­cu­brió a Aita­na— y el video­clip Al filo de la irrea­li­dad de David Bus­ta­man­te.

Más allá de su acti­vi­dad hote­le­ra y empre­sa­rial, Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower ha man­te­ni­do duran­te estos vein­te años un fir­me com­pro­mi­so con la socie­dad. El esta­ble­ci­mien­to ha aco­gi­do nume­ro­sas galas bené­fi­cas y even­tos soli­da­rios impul­sa­dos por orga­ni­za­cio­nes como Fun­da­ción Mi Peque­ño Deseo, Fun­da­ción Alba Pérez, la Asso­cia­ció Cata­la­na de la Sín­dro­me X Frà­gil, Fun­da­ción Kike Osbor­ne o Con ELA, refor­zan­do su papel como espa­cio de encuen­tro para ini­cia­ti­vas con impac­to social posi­ti­vo.

El pasa­do 2 de julio de 2026 se cele­bra­ron los 20 años de un icono de van­guar­dia, la gran noche de Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower. Se reu­nie­ron repre­sen­tan­tes del ámbi­to ins­ti­tu­cio­nal, empre­sa­rial, cul­tu­ral y social de Bar­ce­lo­na. Con­ce­bi­da como una autén­ti­ca decla­ra­ción de esti­lo, la vela­da inclu­yó expe­rien­cias gas­tro­nó­mi­cas exclu­si­vas, show­coo­kings, acti­va­cio­nes espe­cia­les, músi­ca en direc­to y una cui­da­da pro­pues­ta de coc­te­le­ría. La noche cul­mi­nó con espec­ta­cu­la­res inter­ven­cio­nes artís­ti­cas y una impre­sio­nan­te torre de cho­co­la­te con la silue­ta del hotel, fir­ma­da por Enric Rovi­ra. Con esta cele­bra­ción, Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower rin­dió home­na­je a vein­te años de his­to­ria mar­ca­dos por la inno­va­ción, la exce­len­cia, la hos­pi­ta­li­dad pre­mium y el espí­ri­tu cos­mo­po­li­ta que han defi­ni­do su tra­yec­to­ria, al tiem­po que reafir­mó su voca­ción de seguir lide­ran­do el futu­ro de la hote­le­ría, los gran­des even­tos y las expe­rien­cias de alto valor en Bar­ce­lo­na.

Hes­pe­ria World es la ope­ra­do­ra de Gru­po Inver­sor Hes­pe­ria (GIHSA) y res­pon­sa­ble de la ges­tión ope­ra­ti­va de todos los acti­vos del gru­po en Espa­ña y Ando­rra, ade­más de cin­co hote­les de mar­ca Hes­pe­ria en Vene­zue­la. Actual­men­te ges­tio­na 27 hote­les acti­vos de 3, 4 y 5 estre­llas que suman cer­ca de 5.000 habi­ta­cio­nes. Como ges­to­ra mul­ti­mar­ca, ope­ra esta­ble­ci­mien­tos urba­nos bajo la mar­ca Hes­pe­ria y, gra­cias a acuer­dos estra­té­gi­cos con Hyatt, tam­bién bajo las mar­cas Hyatt Regency y Grand Hyatt. En el seg­men­to vaca­cio­nal ope­ra resorts bajo mar­ca Hes­pe­ria y la ense­ña de Hyatt Inclu­si­ve Collec­tion, Secrets Resorts & Spas. Para más infor­ma­ción de todo el gru­po en la web de Hes­pe­ria

Hyatt Regency Bar­ce­lo­na Tower. Avda. Gran Vía de l’Hos­pi­ta­let, 144. L’Hos­pi­ta­let de Llo­bre­gat (Bar­ce­lo­na) Telé­fono 934 135 000. Más infor­ma­ción en la web del Hotel

Discover-Eat finaliza su segunda edición trazando caminos para conseguir mejores pueblos y territorios gastronómicos con futuro

Con­cluía la segun­da edi­ción del Con­gre­so Inter­na­cio­nal de Turis­mo Gas­tro­nó­mi­co no Urbano Dis­co­ver-Eat, orga­ni­za­do por Vocen­to Gas­tro­no­mía y pro­mo­vi­do por el Gobierno de Cas­ti­lla-La Man­cha, con un lla­ma­mien­to a pro­te­ger y reco­no­cer el patri­mo­nio gas­tro­nó­mi­co de las zonas rura­les, a ofre­cer expe­rien­cias al visi­tan­te que lo vin­cu­len al terri­to­rio, a dise­ñar un nue­vo agro­tu­ris­mo que ten­ga en cuen­ta el pro­duc­to arte­sano y la cul­tu­ra tra­di­cio­nal, y a no per­der de vis­ta la hos­pi­ta­li­dad. A tra­vés del cono­ci­mien­to de exper­tos turís­ti­cos como Lind­sey Gallagher, pre­si­den­ta y CEO de Visit Napa Valley y Erik Wolf, direc­tor eje­cu­ti­vo de la World Food Tra­vel Asso­cia­tion, o con ejem­plos de pro­yec­tos exi­to­sos, como el de la recu­pe­ra­ción de la Taber­nas do Alto Tâme­ga (Por­tu­gal), este foro inter­na­cio­nal ha tra­za­do en estos tres días el camino a seguir para que la gas­tro­no­mía siga actuan­do como ele­men­to dina­mi­za­dor del turis­mo rural. Lo resu­mía en la clau­su­ra del con­gre­so el direc­tor del mis­mo, Ben­ja­mín Lana: “la gas­tro­no­mía tie­ne la capa­ci­dad de conec­tar per­so­nas, y per­so­nas con terri­to­rios, y es el fer­men­to sobre el que pue­de cre­cer el futu­ro de lo rural”. 

La hospitalidad, la colaboración entre vecinos y una constante capacidad de adaptación, claves en el futuro del gastroturismo rural

La últi­ma jor­na­da de Dis­co­ver-Eat ha teni­do lugar en un espa­cio que con­den­sa muchos de los atrac­ti­vos que se han deta­lla­do en este foro como meca­nis­mos de atrac­ción para el turis­mo rural: un entorno autén­ti­co, un res­tau­ran­te de alta gas­tro­no­mía con una pro­pues­ta liga­da al terri­to­rio, una ofer­ta lúdi­ca dife­ren­cia­da y expe­rien­cial, un pro­yec­to sos­te­ni­ble … Se tra­ta del Molino de Alcu­ne­za, hotel bou­ti­que Relais & Châ­teaux y res­tau­ran­te Miche­lin. Pre­ci­sa­men­te, ha sido el chef del Molino de Alcu­ne­za*, Samuel Moreno, quien ha ini­cia­do la maña­na con un taller de pan arte­sa­nal, al final del cual los con­gre­sis­tas asis­ten­tes han podi­do lle­var­se a casa su pro­pia pie­za. Una acti­vi­dad que bien podría englo­bar­se en el nue­vo para­dig­ma de agro­tu­ris­mo rural, un tema del que se ha habla­do en la mesa redon­da que ha con­ta­do con la par­ti­ci­pa­ción de Car­los Fer­nán­dez, chef en Kàran Bis­tró (Pozo­blan­co, Cór­do­ba); Sal­va­dor Fer­nán­dez, chef en Borre­go (Bullas, Mur­cia); Ama­ran­ta Rodrí­guez, direc­to­ra y jefa de sala de Culler de Pau** (O Gro­ve, Gali­cia, Espa­ña); y José Álva­rez, chef en La Cos­ta* (El Eji­do, Alme­ría).

Con estos res­tau­ra­do­res ubi­ca­dos en zonas fue­ra de los cir­cui­tos turís­ti­cos masi­vos Dis­co­ver-Eat ha abor­da­do los retos del nue­vo gas­tro­tu­ris­mo. El alo­ja­mien­to es en muchos casos uno de ellos, ya que son esta­ble­ci­mien­tos en zonas mal comu­ni­ca­das o con un turis­mo muy esta­cio­nal. Ante ello, muchos han opta­do por ofre­cer “una bue­na mesa y tam­bién una bue­na cama”, expli­ca­ba Sal­va­dor Fer­nán­dez. Un camino que tam­bién ha empren­di­do Culler de Pau don­de los apar­ta­men­tos rura­les son “una pro­lon­ga­ción natu­ral del res­tau­ran­te”, decía su direc­to­ra. Pero, tal como apun­ta­ba, José Álva­rez el reto mayor es qui­zás “la cons­tan­te nece­si­dad de rein­ven­tar­se, de bus­car nue­vas mane­ras de atraer al clien­te”. Como base a todo ello, vol­vían a poner­se de acuer­do los par­ti­ci­pan­tes de esta ter­tu­lia, des­ta­car que no se pue­de per­der de vis­ta el entorno, por­que “si que­re­mos ven­der terri­to­rio, tene­mos que ir de la mano de nues­tros veci­nos, pro­duc­to­res, arte­sa­nos”. Por últi­mo, el chef mur­ciano rei­vin­di­ca­ba la fuer­za de los des­ti­nos rura­les fren­te a la uni­for­mi­dad del turis­mo urbano, en el que actual­men­te “las ciu­da­des son una cal­co­ma­nía una de la otra”.

Los territorios gastronómicos premium se construyen en base a “un relato, un producto identitario de calidad y reteniendo el talento local”

Algu­nas de las cla­ves para con­se­guir que el turis­ta opte por un des­tino no urbano podrían encon­trar­se en los ini­cios del turis­mo, en el siglo XVIII, tal como ha con­ta­do el doc­tor en His­to­ria Feli­pe Vida­les. El cate­drá­ti­co ha mira­do al pasa­do para expli­car cómo los dia­rios de los pri­me­ros via­je­ros ‑bási­ca­men­te polí­ti­cos y cien­tí­fi­cos de la éli­te- “nos per­mi­ten repen­sar el turis­mo actual”. Los via­jes de la épo­ca eran lar­gos, con lo cual “la gen­te iba des­cu­brien­do a medi­da que iba via­jan­do, no exis­tían los des­ti­nos”; de esto debe­ría­mos apren­der y “huir de los des­ti­nos mani­dos, de las gran­des ciu­da­des y des­cu­brir nue­vos terri­to­rios”. Asi­mis­mo, refle­xio­na­ba el his­to­ria­dor sobre has­ta qué pun­to debe­mos aco­mo­dar­nos al turis­ta: “antes se daba al visi­tan­te lo que había, no lo que éste deman­da­ba”. 

Duran­te Dis­co­ver-Eat se ha habla­do reite­ra­da­men­te del poder que tie­ne la gas­tro­no­mía para ser motor de cam­bio en las zonas rura­les pero ¿cómo con­se­guir­lo?. Ha ofre­ci­do algu­nos con­se­jos Car­me­lo Bos­que, chef y pro­pie­ta­rio de Lillas Pas­tia*, repre­sen­tan­te culi­na­rio de la pro­vin­cia espa­ño­la que ha sufri­do una de las revo­lu­cio­nes gas­tro­nó­mi­cas más recien­tes, Hues­ca. Hues­ca ‑que ade­más aco­ge­rá la gala de la Guía Miche­lin el año que vie­ne- “con­cen­tra 8 estre­llas Miche­lin con tan sólo 250.000 habi­tan­tes”; pero Car­me­lo que­ría dejar muy cla­ro que “las estre­llas son la con­se­cuen­cia, no la cau­sa” del éxi­to. Afian­zar una región, gas­tro­nó­mi­ca­men­te hablan­do, pasa antes por “coci­nar a fue­go len­to el terri­to­rio, tener un rela­to, un pro­duc­to de iden­ti­dad de cali­dad y bus­car la exce­len­cia “. Basa­do en la pro­pia expe­rien­cia oscen­se, el chef de Lillas Pas­tia tam­bién adver­tía que se tie­ne que “rete­ner el talen­to”, ofre­cer opor­tu­ni­da­des y crear un eco­sis­te­ma, una red, por­que “no somos com­pe­ten­cia entre noso­tros, nos retro­ali­men­ta­mos, nos ayu­da­mos, y esa es la mane­ra de que el terri­to­rio avan­ce”. Com­ple­men­ta­ba tam­bién esa lis­ta de con­se­jos el con­sul­tor y for­ma­dor de hos­te­le­ría Alfre­do Lachos con la impor­tan­cia de la hos­pi­ta­li­dad: “el pai­sa­je atrae, la gas­tro­no­mía emo­cio­na, pero no hay que per­der de vis­ta el fac­tor humano. Son las per­so­nas las que hacen que el visi­tan­te quie­ra vol­ver”. La gen­te de un terri­to­rio es tam­bién su patri­mo­nio.


El enoturismo se abre a experiencias cada vez más inmersivas, como vendimiar o pisadas a pie, para atraer al visitante

La unión de coci­na y vino es bino­mio de dina­mi­za­ción en muchas zonas rura­les, algo que en Cas­ti­lla-La Man­cha ‑el viñe­do más gran­de del mun­do- coge, si cabe, más sen­ti­do. Del papel del enotu­ris­mo se ha habla­do tam­bién en Dis­co­ver-Eat con San­dra Luque, direc­to­ra téc­ni­ca del Gru­po Pago del Vica­rio (Por­zu­na, Ciu­dad Real); María Cris­ti­na Barre­ro, direc­to­ra de enotu­ris­mo de Bode­gas Mar­túe (Cam­po de la Guar­dia, Tole­do); Víc­tor Fuen­tes, direc­tor comer­cial de Fin­ca Río Negro; y Juan Miguel Tolo­sa, copro­pie­ta­rio de Pagos de Fami­lia Vega Tolo­sa y pre­si­den­te de la Ruta del Vino de la Man­chue­la (Casas-Ibá­ñez, Alba­ce­te). Pre­ci­sa­men­te, el ser la zona viti­vi­ní­co­la más exten­sa impo­ne la nece­si­dad de la dife­ren­cia­ción, algo que según San­dra Luque “se pue­de cons­truir con el enotu­ris­mo, ya que ofre­ce una cer­ca­nía que per­mi­te expli­car­te”. Aña­día Víc­tor Fuen­tes que estas acti­vi­da­des supo­nen tam­bién una opor­tu­ni­dad para “rom­per barre­ras y sacu­dir el esno­bis­mo que a veces hay en el sec­tor”. Coin­ci­dían todos los bode­gue­ros en afir­mar que el enotu­ris­mo ‑como todo en el mun­do rural- no fun­cio­na por sí solo, “cuan­to más acti­vi­da­des se pue­den ofre­cer en una zona, más gen­te ven­drá”. Des­de su sec­tor, apor­tan acti­vi­da­des cada vez más inmer­si­vas como son la par­ti­ci­pa­ción en las ven­di­mias o pisa­das a pie. 

La Trufa Negra de Teruel consigue la IGP y hace brillar a la producción agroalimentaria de Aragón en Europa

La Tru­fa Negra de Teruel aca­ba de hacer his­to­ria al con­ver­tir­se en la pri­me­ra tru­fa negra reco­no­ci­da por la Unión Euro­pea como Indi­ca­ción Geo­grá­fi­ca Pro­te­gi­da (IGP). Un aval inter­na­cio­nal que blin­da a nues­tro gran dia­man­te gas­tro­nó­mi­co como una figu­ra de cali­dad dife­ren­cia­da úni­ca en el mun­do.

Teruel no solo lide­ra la pro­duc­ción con más de las dos ter­ce­ras par­tes del total nacio­nal , sino que aho­ra cuen­ta con el máxi­mo reco­no­ci­mien­to a su sabor, su aro­ma pene­tran­te y al tra­ba­jo de nues­tros tru­fi­cul­to­res.

Un éxi­to impul­sa­do por la aso­cia­ción ATRUTER, que lle­va des­de 1997 defen­dien­do y pro­mo­vien­do la cul­tu­ra de la tru­fi­cul­tu­ra en la pro­vin­cia.

La terraza de 1925 Vermutería en el elegante Hotel METT de Barcelona se viste de gala para una edición especial de cócteles el próximo 17 de julio

En una ciu­dad don­de el ver­mut for­ma par­te de la iden­ti­dad cul­tu­ral y social, nace 1925 Ver­mu­te­ría, el nue­vo espa­cio gas­tro­nó­mi­co del Hotel METT de Bar­ce­lo­na que recu­pe­ra el ritual del ape­ri­ti­vo des­de una pers­pec­ti­va actual, sofis­ti­ca­da y pro­fun­da­men­te conec­ta­da con la tra­di­ción local. Más que un bar, 1925 Ver­mu­te­ría se con­ci­be como una expe­rien­cia que cele­bra el tiem­po com­par­ti­do, la gas­tro­no­mía infor­mal de cali­dad y la esen­cia medi­te­rrá­nea. Y, todo ello, a tra­vés de unas vis­tas pano­rá­mi­cas inme­jo­ra­bles.

El pró­xi­mo 17 de julio entre las 18h y las 22h se rea­li­za­rá un even­to úni­co en la terra­za de 1925 Ver­mu­te­ría del Hotel Mett de Bar­ce­lo­na. Se tra­ta de una edi­ción de cóc­te­les exclu­si­vos, en cola­bo­ra­ción con Ketel One Vod­ka, que com­bi­na ele­gan­cia y per­so­na­li­dad, crea­dos para mar­car el rit­mo y acom­pa­ñar las vis­tas y la esen­cia de la terra­za de 1925 Ver­mu­te­ría. El invi­ta­do para esta oca­sión tan espe­cial es Dio­go Rodri­gues Almei­da de la coc­te­le­ría Monk Bar­ce­lo­na.

Ins­pi­ra­da en la edad dora­da de las ver­mu­te­rías bar­ce­lo­ne­sas —luga­res don­de la con­ver­sa­ción, el encuen­tro y la pau­sa eran pro­ta­go­nis­tas—, la pro­pues­ta com­bi­na nos­tal­gia y moder­ni­dad en un entorno cui­da­do­sa­men­te dise­ña­do para rein­ter­pre­tar el pasa­do sin renun­ciar a una esté­ti­ca con­tem­po­rá­nea. Reima­gi­na el ape­ri­ti­vo como un ritual de cone­xión. Con­ser­vas selec­tas, tapas autén­ti­cas y rece­tas ins­pi­ra­das en la for­ma tra­di­cio­nal cata­la­na de comer, se pre­sen­tan con una eje­cu­ción con­tem­po­rá­nea, man­te­nien­do el equi­li­brio entre nos­tal­gia y moder­ni­dad.

La car­ta se cen­tra en tapas y pla­tos para com­par­tir, un home­na­je a los bares más que­ri­dos de Bar­ce­lo­na: gil­das, cro­que­tas de jamón ibé­ri­co, tor­ti­lla espa­ño­la, esca­li­va­da y baca­lao con gar­ban­zos, clá­si­cos que invi­tan a com­par­tir y con­ver­sar, per­fec­tos para saciar el ape­ti­to mien­tras se sabo­rea len­ta­men­te la copa per­fec­ta. En 1925 Ver­mu­te­ría, se invi­ta a los clien­tes a reu­nir­se y reco­nec­tar. Es el lugar ideal para dis­fru­tar «hacer el ver­mut» a dia­rio, con una pre­cio­sa barra y unas vis­tas extra­or­di­na­rias. Ya sea como para­da para un ape­ri­ti­vo infor­mal, un encuen­tro entre ami­gos o una esca­pa­da gas­tro­nó­mi­ca con vis­tas pri­vi­le­gia­das sobre la ciu­dad, la ver­mu­te­ría pro­po­ne un rit­mo dife­ren­te, don­de la pau­sa y el dis­fru­te se con­vier­ten en pro­ta­go­nis­tas.

Sobre METT Bar­ce­lo­na Ubi­ca­do en un edi­fi­cio his­tó­ri­co con más de un siglo de his­to­ria y decla­ra­do hotel monu­men­to, METT Bar­ce­lo­na es un hotel de gran lujo cin­co estre­llas que rein­ter­pre­ta la hos­pi­ta­li­dad lifesty­le des­de una mira­da medi­te­rrá­nea, con­tem­po­rá­nea y expe­rien­cial. Tras una trans­for­ma­ción inte­gral que res­pe­ta su arqui­tec­tu­ra nou­cen­tis­ta y lo pro­yec­ta hacia el futu­ro, el hotel ofre­ce 70 habi­ta­cio­nes y sui­tes, dos pis­ci­nas (una inte­rior y una exte­rior), un área de spa & fit­ness con el exclu­si­vo Val­mont Red Car­pet Spa, club pri­va­do, salo­nes para even­tos y una vibran­te pro­pues­ta gas­tro­nó­mi­ca abier­ta a la ciu­dad, con espa­cios como el Res­tau­ran­te Medi­te­rrá­neo, 1925 Ver­mu­te­ría o el Flo­ri­da Loun­ge by Lla­dró. Ges­tio­na­do por Sun­set Hos­pi­ta­lity Group (SHG), METT Bar­ce­lo­na apues­ta por un mode­lo de “casa abier­ta” que invi­ta a resi­den­tes y via­je­ros a com­par­tir un mis­mo esce­na­rio de bien­es­tar, cul­tu­ra y hos­pi­ta­li­dad autén­ti­ca, en el cora­zón del sky­li­ne bar­ce­lo­nés.

Sobre Sun­set Hos­pi­ta­lity Group (SHG) es un gru­po mul­ti­na­cio­nal líder en hos­pi­ta­li­dad lifesty­le, con una amplia car­te­ra que abar­ca hote­les y resorts, res­tau­ra­ción, day­li­fe, vida noc­tur­na, social gaming y clu­bes para miem­bros. SHG ope­ra en 112 esta­ble­ci­mien­tos en 26 paí­ses, con el com­pro­mi­so de ofre­cer expe­rien­cias de hos­pi­ta­li­dad autén­ti­cas y diver­sas que reúnen a las per­so­nas en todo el mun­do.

Segundo día de Discover-Eat. El turismo rural busca aliados también en las estrellas

Dis­co­ver-Eat, el Con­gre­so Inter­na­cio­nal de Turis­mo Gas­tro­nó­mi­co no Urbano, ha reca­la­do en su segun­da jor­na­da en Cogo­llu­do (Gua­da­la­ja­ra), con­cre­ta­men­te en las Bode­gas Río Negro, don­de los con­gre­sis­tas han teni­do la opor­tu­ni­dad de seguir apren­dien­do sobre las posi­bi­li­da­des que ofre­ce la gas­tro­no­mía como motor del turis­mo y la eco­no­mía rural.

Orga­ni­za­do por Vocen­to Gas­tro­no­mía y pro­mo­vi­do por el Gobierno de Cas­ti­lla-La Man­cha, este foro inter­na­cio­nal ha segui­do mos­tran­do casos de éxi­tos de des­ti­nos rura­les que han creí­do en su cul­tu­ra gas­tro­nó­mi­ca como estra­te­gia de dife­ren­cia­ción. Mues­tra de ello ha sido la expe­rien­cia de Natasha Neda­nos­ka, coci­ne­ra, agri­cul­to­ra y pro­pie­ta­ria del Agro­tu­ris­mo Pirus­ti­ja Neda­nos­ki (Ram­ne, Mace­do­nia del Nor­te). Esta pro­fe­so­ra de len­gua recon­ver­ti­da en empre­sa­ria de turis­mo rural ofre­ce en su fin­ca una expe­rien­cia inmer­si­va culi­na­ria que demues­tra la hos­pi­ta­li­dad de los Bal­ca­nes. “No hace­mos más que lo que hacían nues­tros abue­los cuan­do tenían hués­pe­des: los aco­ge­mos, les damos de comer, les hace­mos sen­tir uno de los nues­tros”, expli­ca Natasha sobre su pro­yec­to. Más allá de tener la posi­bi­li­dad de degus­tar pro­duc­tos y coci­na mace­do­nia, en Pirus­ti­ja Neda­nos­ki el visi­tan­te pue­de aten­der “cla­ses de coci­na, reco­ger las hor­ta­li­zas del huer­to, hacer que­so, reco­ger hue­vos en el corral” en una fin­ca que tie­ne como filo­so­fía el auto­abas­te­ci­mien­to. En defi­ni­ti­va, una expe­rien­cia total que entron­ca con el nue­vo turis­mo que bus­ca una cone­xión real con el terri­to­rio que visi­ta, un víncu­lo que la gas­tro­no­mía favo­re­ce.

La gastronomía se posiciona como el canal ideal para ofrecer al visitante la conexión con el territorio que busca con su viaje

Y de una fin­ca de agro­tu­ris­mo en Mace­do­nia, Dis­co­ver-Eat ha via­ja­do a las taber­nas del Alto Tâme­ga, en Por­tu­gal. De la mano del chef Vítor Adão (Plano, Lis­boa) y la exper­ta en desa­rro­llo rural y comu­ni­ca­ción Tere­sa Vivas, los asis­ten­tes a este foro inter­na­cio­nal han podi­do des­cu­brir el valor que tie­nen como patri­mo­nio gas­tro­nó­mi­co y cul­tu­ral las taber­nas tra­di­cio­na­les de esta zona del Trás-os-Mon­tes por­tu­gués. El pro­yec­to ‘Taber­nas do Alto Tâme­ga’, ini­cia­do en 2004, es una red de res­tau­ran­tes rús­ti­cos y fami­lia­res que sir­ven pro­duc­tos 100% loca­les y de tem­po­ra­da. Una red que se creó con el obje­ti­vo de “revi­ta­li­zar esas casas que iban deca­yen­do y con ello temía­mos per­der un patri­mo­nio increí­ble”, expli­ca­ba Tere­sa Vivas. La recu­pe­ra­ción de estos espa­cios, ade­más de apo­yar la pro­duc­ción de razas autóc­to­nas (como el cer­do bísa­ro o la cabra serra­na tras­mon­ta­na), tam­bién “ha pro­pi­cia­do la lle­ga­da de una nue­va gene­ra­ción de res­tau­ra­do­res y coci­ne­ros que han sabi­do enten­der muy bien el terri­to­rio y tra­ba­jan en cola­bo­ra­ción con los pro­duc­to­res”, des­ta­ca­ba Víc­tor. Un pro­yec­to que demues­tra la fuer­za de la unión y la cola­bo­ra­ción en terri­to­rios rura­les y que ilus­tra que el futu­ro de estas zonas es posi­ble si exis­ten pro­yec­tos intere­san­tes. “El futu­ro de la gas­tro­no­mía y la pro­duc­ción local de esta zona, gra­cias a este pro­yec­to, está aho­ra garan­ti­za­do”, afir­ma­ba ali­via­da Vivas. 

Inci­día en la idea de unión Mar­ta Igle­sias, crea­do­ra de con­te­ni­do y direc­to­ra del pro­yec­to ‘Un lugar en la Ribe­ra’ (La Agui­le­ra, Bur­gos) que pro­po­ne expe­rien­cias enotu­rís­ti­cas y gas­tro­nó­mi­cas a tra­vés de comi­das en gru­pos. Con la idea de “crear siner­gias entre el talen­to de la zona y ‘obli­gar­nos’ a jun­tar­nos”, este pro­yec­to per­mi­te al visi­tan­te cono­cer pro­duc­tos autóc­to­nos y com­par­tir­los con los pro­pios coci­ne­ros y viti­cul­to­res de la Ribe­ra. “La idea es que el que ven­ga de fue­ra pue­da vivir la Ribe­ra con noso­tros”, expli­ca­ba Mar­ta, quien ade­más reve­la­ba que la úni­ca vía de comu­ni­ca­ción de esta ini­cia­ti­va es a tra­vés de las redes socia­les. Para­le­la­men­te, el habi­tan­te de la Ribe­ra lle­ga a enten­der a tra­vés de los ojos del turis­ta “que lo que para noso­tros es el día a día es algo espe­cial, úni­co, que nos dife­ren­cia”, reve­la­ba Igle­sias. 

Alrededor de productos autóctonos e identitarios, como el whisky o los quesos, el turismo gastronómico construye atractivos internacionales

¿Qué nos hace deci­dir un des­tino?Tal como se ha pues­to de relie­ve en la segun­da jor­na­da de Dis­co­ver-Eat, en oca­sio­nes, más que una expe­rien­cia es un pro­duc­to lo que ejer­ce de ‘anzue­lo’ para atraer visi­tan­tes a una zona. Es el caso, por ejem­plo, del whisky en Islay (Ìle en gaé­li­co), una peque­ña isla en el oes­te de Esco­cia con muchas des­ti­le­rías de este licor. Con Flo­ren­ce Grey y Ben Sha­kes­pea­re, res­pec­ti­va­men­te pre­si­den­ta y miem­bro del Comi­té Orga­ni­za­dor del fes­ti­val Fèis Ìle, los asis­ten­tes al con­gre­so han podi­do cono­cer de pri­me­ra mano cómo la cele­bra­ción de un fes­ti­val sobre el whisky tie­ne impac­to en la isla más allá de las des­ti­le­rías. “El whisky es el imán que atrae al visi­tan­te, que una vez en la isla tie­ne la posi­bi­li­dad de des­cu­brir todo lo que tene­mos que ofre­cer”, con­ta­ba Ben Sha­kes­pea­re. De hecho, tal como apun­ta­ba Flo­ren­ce Grey, el moti­vo ini­cial de la crea­ción del fes­ti­val hace 40 años fue el de “ense­ñar a los visi­tan­tes la cul­tu­ra de nues­tra isla: nues­tras pla­yas, nues­tro maris­co… Fue­ron las des­ti­le­rías las que vie­ron en el fes­ti­val una opor­tu­ni­dad de pro­mo­ción de su pro­duc­to”. Una rela­ción que se ha mos­tra­do fruc­tí­fe­ra con un fes­ti­val ple­na­men­te asen­ta­do -”ya tene­mos todas las reser­vas para el año que vie­ne com­ple­tas”- y un impac­to eco­nó­mi­co en varios sec­to­res de la isla, ya que el fes­ti­val no solo ofre­ce acti­vi­da­des rela­cio­na­das con el whisky sino que tam­bién hay actos gas­tro­nó­mi­cos, cul­tu­ra­les… “El hilo con­duc­tor del fes­ti­val es el whisky pero en reali­dad habla de noso­tros, de nues­tra comu­ni­dad, de la cul­tu­ra de las per­so­nas de la isla de Ìle”, resu­mía Grey.

Otro pro­duc­to que está ganan­do peso como polo de atrac­ción, por lo que tie­ne de pro­duc­to arte­sano y liga­do a un terri­to­rio, es el que­so. En una mesa redon­da con pro­duc­to­res de varias par­tes de Espa­ña, se ha deba­ti­do tam­bién en Dis­co­ver-Eat de la nece­si­dad de recu­pe­rar téc­ni­cas de pas­to­reo que per­mi­tan ela­bo­rar pro­duc­tos de cali­dad que se con­vier­ten en pro­duc­tos turís­ti­cos en sí mis­mos. Mode­ra­dos por el direc­tor del con­gre­so, Ben­ja­mín Lana, han com­par­ti­do sus expe­rien­cias Jesús ‘Suso’ Mazai­ra, socio y cofun­da­dor de Airas Moniz (Chan­ta­da, Lugo); Juan Oca­ña Mateo, gana­de­ro en Cres­te­lli­na (Casa­res, Mála­ga, Espa­ña); José María Alon­so Ruiz, pre­si­den­te de Que­Red y pro­pie­ta­rio de la Que­se­ría Que­so­ba (San­gas, Can­ta­bria); y Luis de la Vega Yri­sarry,direc­tor de ven­tas en Que­se­ría Fin­ca Val­di­vie­so (Alcá­zar de San Juan, Ciu­dad Real). El cabre­ro mala­gue­ño recla­ma­ba que el con­su­mi­dor ten­ga conciencia:“es impor­tan­te expli­car­le el pro­duc­to para que lo valo­re, así como el tra­ba­jo del cam­po”; de lo con­tra­rio, son ofi­cios y pro­duc­tos arte­sa­nos des­ti­na­dos a des­apa­re­cer. Por ello, muchos de ellos han opta­do por abrir las puer­tas de sus casas a los clien­tes. Coin­ci­dían todos en afir­mar que aho­ra ya vivi­mos un cam­bio -“esta­mos en un momen­to muy dul­ce”, decía Suso Mazai­ra- y esta­mos enten­dien­do que “todos somos res­pon­sa­bles de pre­ser­var el patri­mo­nio, loca­les y visi­tan­tes, pro­duc­to­res y con­su­mi­do­res”. 

“Todos somos responsables de la conservación de nuestro patrimonio”, enfatizan los productores artesanos en Discover-Eat, “desde el local al visitante”

Por últi­mo, Dis­co­ver-Eat ha que­ri­do tam­bién ilus­trar la nece­si­dad de inno­var y ampliar acti­vi­da­des, inclu­so en nego­cios que ya fun­cio­nan, para man­te­ner el inte­rés de los entor­nos rura­les como des­ti­nos turís­ti­cos. En una ter­tu­lia en la que han par­ti­ci­pa­do Blan­ca Moreno, co-pro­pie­ta­ria y direc­to­ra del hotel Molino de Alcu­ne­za (Alcu­ne­za, Gua­da­la­ja­ra); Juan Jesús Val­de­la­na, CEO de Bode­gas Val­de­la­na (Elcie­go, Ála­va); y Susa­na Malón, físi­ca espe­cia­li­za­da en con­ta­mi­na­ción lumí­ni­ca y cali­dad del cie­lo noc­turno; se ha podi­do ver cómo la obser­va­ción de estre­llas es un nue­vo ali­cien­te para el turis­mo en entorno no urba­nos. “Nues­tro cie­lo tam­bién es nues­tro patri­mo­nio”, ase­gu­ra­ba Blan­ca Moreno. La copro­pie­ta­ria del Molino de Alcu­ne­za ha expli­ca­do cómo este hotel bou­ti­que, ha con­ver­ti­do el cie­lo noc­turno en uno de sus prin­ci­pa­les acti­vos, ya que la obser­va­ción de estre­llas “ha pasa­do de ser una acti­vi­dad com­ple­men­ta­ria a un argu­men­to de reser­va”. Adap­tan­do la ilu­mi­na­ción, “más sua­ve, más cáli­da, orien­ta­da hacia aba­jo”, se con­si­gue tam­bién un efec­to más rela­jan­te y de comu­nión con el entorno, rela­ta­ba. En este sen­ti­do, la astro­fí­si­ca recor­da­ba que la con­ta­mi­na­ción lumí­ni­ca “a pesar de no gene­rar aler­tas ins­tin­ti­vas (no sue­na, no hue­le), afec­ta al rit­mo cir­ca­diano humano y a los ciclos vita­les de otros seres vivos”. Por su par­te, en Bode­gas Val­de­la­na se ha apos­ta­do por los “mari­da­jes este­la­res”, que orga­ni­za­dos en julio y agos­to per­mi­ten “cono­cer la his­to­ria de las estre­llas tejien­do un rela­to con un vino y una can­ción”. Así pues, median­te la obser­va­ción del cie­lo o mari­da­jes noc­tur­nos, el turis­mo rural bus­ca alia­dos tam­bién en las estre­llas.

Arroceria Dalirium inspirada en el genial Dalí acaba de abrir en l’Eixample de Barcelona

Arro­ce­ria Dali­rium es la nue­va arro­ce­ría y coc­te­le­ría de l’Eixample que rin­de home­na­je al mun­do más oní­ri­co de Dalí, al que can­tó Mecano años atrás con su bigo­te roco­co­co y deli­rio colo­ris­ta.

El come­dor prin­ci­pal es un tri­bu­to al autor de la céle­bre fra­se “El surrea­lis­mo soy yo” con foto­gra­fías de todos los tama­ños tan­to de él como de su obra. El rojo domi­na todo el espa­cio alcan­zan­do cotas tea­tra­les en el lava­bo que repre­sen­ta un came­rino muy dali­niano (inclui­das manos salien­do de la pared que casi te van a tocar). Una gran pae­lla pin­ta­da repre­sen­tan­do una de sus obras (por delan­te y por detrás) le aca­ba de dar ese aire melo­dra­má­ti­co tan par­ti­cu­lar que sola­men­te Dalí era capaz de con­se­guir. El res­to de mor­ta­les nun­ca lo con­se­gui­re­mos. Al final del come­dor coci­na a la vis­ta para ver cómo se pre­pa­ra a fue­go len­to los arro­ces y fideuás.

Pla­tos de arro­ces y fideuás y entran­tes a base de tapas, ensa­la­das, tor­ti­llas, embu­ti­dos y que­sos entre otros.

Para hacer boca y espe­rar los 25 minu­tos de rigor de la pre­pa­ra­ción al momen­to de nues­tro arroz pedi­mos:
Fri­tu­ra cru­jien­te de boque­ro­nes con su pan con toma­te.


Cala­ma­res a la anda­lu­za lige­ra­men­te enha­ri­na­dos y fri­tos al pun­to para con­se­guir esa tex­tu­ra cru­jien­te por fue­ra y tier­nos por den­tro. Acom­pa­ña­do de alio­li sua­ve.


Arroz a la llau­na mari­ne­ro con alio­li. El arroz se repar­te por toda la ban­de­ja para con­se­guir que que­de una capa fina, cru­jien­te y lle­na de sabor. Maris­co pela­do y tacos de lomo de baca­lao desala­do y gra­ti­na­dos con alio­li.

De pos­tre cre­ma cata­la­na con su fina capa cara­me­li­za­da que le da esa tex­tu­ra cru­jien­te. Para nues­tra siguien­te visi­ta pedi­re­mos el pos­tre vie­juno “pija­ma” que está com­pues­to de mini flan case­ro, melo­co­tón en almí­bar, hela­do de vai­ni­lla y un toque de nata mon­ta­da.

Cóc­te­les con y sin alcohol con nom­bres alre­de­dor de Dalí, el surrea­lis­mo y Cada­qués.

Arro­ce­ria Dali­rium
Gru­po Pae­lle­ria Gau­dí
📍Ari­bau, 30. Bar­ce­lo­na
☎️ 934 738 838
⏰ todos los días de 12h a 23:45h.
Menús de gru­pos. Más infor­ma­ción en la web de Arro­ce­ria Dali­rium

La Barra del Solomillo: la opción informal del restaurante Solomillo de Barcelona

Ale­xan­dra Bar­ce­lo­na Hotel es uno de los 10 hote­les gas­tro­nó­mi­cos de Bar­ce­lo­na que reafir­ma su pro­pues­ta con el Res­tau­ran­te Solo­mi­llo espe­cia­li­za­do en dife­ren­tes tipos car­nes al peso, pun­to de coc­ción al gus­to y con guar­ni­ción o sin y tam­bién pue­des ele­gir la sal­sa. Pues bien, a pie de calle está La Barra del Solo­mi­llo don­de en un ambien­te infor­mal y más diná­mi­co que su her­mano mayor del pri­mer piso pue­des dis­fru­tar de tablas de embu­ti­dos y jamón de Jose­li­to, que­sos, embu­ti­dos cata­la­nes del pres­ti­gio­so Cal Tomàs, tapas, ensa­la­das fres­cas, ham­bur­gue­sas, plan­cha­dos de focac­cia y pla­ti­llos de Solo­mi­llo como los dados de solo­mi­llo sal­tea­dos con foie poê­lée.

Alre­de­dor de la barra cen­tral, en la mesa alta para com­par­tir o en su terra­za exte­rior es per­fec­to para comer, cenar o tar­dear, ade­más por su cén­tri­ca situa­ción entre Ram­bla Cata­lun­ya y Pas­seig de Grà­cia

Pedi­mos en La Barra del Solo­mi­llo
Tabla de 3 que­sos arte­sa­nos cata­la­nes


Toma­te de tem­po­ra­da (hay que apro­ve­char que aho­ra es cuan­do tie­nen sabor) con burra­ta y albaha­ca. Un pla­to fres­co para hacer más lle­va­de­ro los calo­res del verano.


Espec­ta­cu­lar tar­tar de sal­món. Como ape­te­cen los pla­tos fríos y aún más cuan­do tie­ne sabor y deli­ca­de­za como éste.


Dúo de brio­che de steak tar­tar.


Y una exce­len­te y cre­mo­sa tar­ta de que­so como pos­tre para fina­li­zar dul­ce­men­te esta comi­da.

La Barra del Solo­mi­llo el her­mano peque­ño de @solomillorestaurante
📍C/ Mallor­ca, 251. Bar­ce­lo­na
☎️ 934 677 755
Reser­vas des­de la web del res­tau­ran­te Solo­mi­llo

El restaurante Brisa en el Palau del Mar de Barcelona especializado en arroces y fideuás es un rincón mediterráneo para disfrutar frente al puerto de Barcelona

El nom­bre del res­tau­ran­te Bri­sa en el Palau del Mar de Bar­ce­lo­na hace alu­sión a ese vien­to sua­ve que nos hace un poco más lle­va­de­ros los días de caní­cu­la, espe­cial­men­te cuan­do cami­na­mos jun­to al mar.

Está situa­do en los bajos del Palau de Mar (anti­guo depó­si­to por­tua­rio des­ti­na­do a alma­ce­nar las mer­can­cías que lle­ga­ban por mar y que tie­nen mucha simi­li­tud con los famo­sos docks de Lon­dres o Liver­pool) en en el Port Vell con vis­tas direc­tas a los bar­cos atra­ca­dos del puer­to. Con una terra­za exte­rior con som­bra muy agra­da­ble a base de bre­zo y per­sia­nas ali­can­ti­nas que deja pasar la luz y el aire pero no el sol. Todo un rin­cón medi­te­rrá­neo que con­ser­va esa esen­cia que nos gus­ta: comi­das o cenas fami­lia­res, de ami­gos que com­par­ten mesa y alar­gan la con­ver­sa­ción con su car­ta de cóc­te­les y de via­je­ros que saben dón­de van y apre­cian un deli­cio­so arroz jun­to al mar.

Coci­na a base de pes­ca­dos fres­cos de lon­ja, ver­du­ras de tem­po­ra­da, arro­ces y fideuás muy bien tra­ba­ja­das y una bra­sa en con­ti­nuo fun­cio­na­mien­to.

Pro­ba­mos en el res­tau­ran­te Bri­sa
Zam­bu­ri­ñas con man­te­qui­lla de hier­bas


Cala­ma­res a la anda­lu­za con mayo­ne­sa de kim­chi que le da ese toque áci­do (que nos ayu­da a refres­car des­pués de cada boca­do fri­to) y pun­zan­te que nos ale­gra y nos hace adic­to.


Pan con toma­te que no fal­te.

Fideuá de sepia, alme­jas y gam­bas. Deli­cio­sa.


De pos­tre coulant de té mat­cha y cho­co­la­te blan­co

@brisapalaudemar
📍Plaça de Pau Vila, 1 (Palau de Mar) Bar­ce­lo­na
☎️ 931 311 549
⏰ abier­to todos los días des­de las 11h. De domin­go a jue­ves has­ta las 00h y vier­nes y sába­do has­ta las 00:30h
Reser­vas des­de la web

Museo Territorial Campos del Renacimiento cumple su V aniversario revalorizando su rico patrimonio cultural en Tierra de Campos (Palencia)

El Museo Terri­to­rial Cam­pos del Rena­ci­mien­to es un pro­yec­to expo­si­ti­vo sin­gu­lar que bus­ca reva­lo­ri­zar el impor­tan­te patri­mo­nio cul­tu­ral que alber­ga la comar­ca palen­ti­na de Tie­rra de Cam­pos.  Se tra­ta de una ini­cia­ti­va cul­tu­ral fru­to del tra­ba­jo con­jun­to de la Dió­ce­sis de Palen­cia y la Dipu­tación de Palen­cia, que se ha vis­to enri­que­ci­da con la cola­bo­ra­ción de la Fun­da­ción Las Eda­des del Hom­bre y el apo­yo de la Jun­ta de Cas­ti­lla y León.

Foto cedi­da

Cuna del Rena­ci­mien­to en Espa­ña

La comar­ca de Tie­rra de Cam­pos des­ta­ca por ser cuna de la revo­lu­ción artís­ti­ca y cul­tu­ral que supu­so el Rena­ci­mien­to en la penín­su­la ibé­ri­ca. En cua­tro de sus loca­li­da­des (Bece­rril de Cam­pos, Pare­des de Nava, Cis­ne­ros y Fuen­tes de Nava) se pue­de ver una de las mayo­res con­cen­tra­cio­nes de arte rena­cen­tis­ta de nues­tro país. Loca­li­da­des don­de nacie­ron, vivie­ron y tra­ba­ja­ron en sus talle­res algu­nos de los pro­ta­go­nis­tas fun­da­men­ta­les para enten­der el Rena­ci­mien­to en Espa­ña. Cam­pos del Rena­ci­mien­to, por lo tan­to, ofre­ce una opor­tu­ni­dad excep­cio­nal de visi­tar pie­zas de arte úni­cas en los luga­res don­de fue­ron con­ce­bi­das, ade­más de reco­rrer los mis­mos espa­cios en los que con­vi­vie­ron Pedro y Alon­so Berru­gue­te, Jor­ge Man­ri­que, Ale­jo de Vahía o Fran­cis­co Giral­te en estas cua­tro loca­li­da­des.  

Foto cedi­da

El Museo Terri­to­rial Cam­pos del Rena­ci­mien­to es una herra­mien­ta indis­pen­sa­ble para enten­der cómo el Rena­ci­mien­to cam­bió la for­ma de vivir la fe y de mirar el mun­do a tra­vés de un nue­vo huma­nis­mo que da vida, espa­cio y sen­ti­mien­to a cada obra de arte. Este perio­do es, sin duda, cla­ve para enten­der el arte tal y como hoy lo cono­ce­mos. El Rena­ci­mien­to, en con­tra­po­si­ción con el medie­vo, bus­ca el rea­lis­mo huma­ni­zan­do. Esta bús­que­da de lo humano influ­ye en todas las artes y es espe­cial­men­te visi­ble en la pin­tu­ra y escul­tu­ra que pue­de des­cu­brir­se en el museo terri­to­rial.  

Un pro­yec­to sin­gu­lar  

Cam­pos del Rena­ci­mien­to nace de la unión de los museos parro­quia­les de Bece­rril de Cam­pos, Pare­des de Nava, Cis­ne­ros y Fuen­tes de Nava en un iti­ne­ra­rio expo­si­ti­vo sin­gu­lar que supo­ne orde­nar un inmen­so catá­lo­go artís­ti­co rena­cen­tis­ta de incal­cu­la­ble valor. Esta fusión en un museo terri­to­rial cons­ti­tu­ye un reco­rri­do de unos 50 kiló­me­tros que nos lle­va a cada una de las cin­co eta­pas que con­fi­gu­ran las cin­co igle­sias sedes del museo: la igle­sia de San­ta María, en Bece­rril de Cam­pos; San­ta Eula­lia, en Pare­des de Nava; las igle­sias de San Pedro, por un lado, y San Facun­do y San Pri­mi­ti­vo, por otro, en Cis­ne­ros; y, por últi­mo, la igle­sia San­ta María, en Fuen­tes de Nava. Cin­co empla­za­mien­tos, en sí mis­mos un impor­tan­te recla­mo monu­men­tal, que aco­gen en su inte­rior pin­tu­ras, escul­tu­ras, docu­men­tos y otros obje­tos artís­ti­cos que per­mi­ten acer­car la his­to­ria y rique­za patri­mo­nial de Tie­rra de Cam­pos al públi­co visi­tan­te en un per­fec­to diá­lo­go entre arte, fe y cul­tu­ra. Una expe­rien­cia terri­to­rial que per­mi­te no solo cono­cer el inmen­so patri­mo­nio artís­ti­co que ate­so­ra el museo sino des­cu­brir tam­bién los impor­tan­tes recur­sos turís­ti­cos y patri­mo­nia­les de las cin­co loca­li­da­des que lo alber­gan.   

Un tesoro de obras de arte renacentistas en el corazón de Palencia

Aun­que las visi­tas a los tem­plos pue­den rea­li­zar­se de mane­ra inde­pen­dien­te, Cam­pos del Rena­ci­mien­to es, en sí mis­mo, una ruta cul­tu­ral y patri­mo­nial en un museo repar­ti­do en cua­tro loca­li­da­des y cin­co sedes. Con­cre­ta­men­te, el iti­ne­ra­rio se ha con­fi­gu­ra­do de la siguien­te mane­ra:  

Bece­rril de Cam­pos

El pun­to de par­ti­da de Cam­pos del Rena­ci­mien­to es la loca­li­dad de Bece­rril de Cam­pos, muni­ci­pio his­tó­ri­co situa­do a 15 kiló­me­tros al noroes­te de la capi­tal palen­ti­na. Allí encon­tra­mos la Igle­sia de San­ta María, que aco­ge la pro­pues­ta expo­si­ti­va titu­la­da ‘Tie­rra de María’. Esta igle­sia alber­ga obras de Pedro Berru­gue­te y una impor­tan­te colec­ción de quien fue­ra vecino de la loca­li­dad, Ale­jo de Vahía. Esta pri­me­ra sede, ya con­ver­ti­da en museo en el año 1973, cuen­ta, ade­más, con tallas de Juan de Juni y Fran­cis­co Giral­te y se carac­te­ri­za por ser un edi­fi­cio en el que apre­cia su esti­lo pre­do­mi­nan­te­men­te góti­co jun­to a res­tos romá­ni­cos e incor­po­ra­cio­nes rena­cen­tis­tas y barro­cas.

Foto cedi­da

Ade­más de visi­tar la sede del museo en esta loca­li­dad, se pue­den dis­fru­tar otros atrac­ti­vos artís­ti­cos de altí­si­mo valor: como la pla­za por­ti­ca­da de Bece­rril, los res­tos de su anti­gua mura­lla, la igle­sia mudé­jar de San Mar­tín, la igle­sia de San Miguel o la de San Pedro Cul­tu­ral.

Para­da obli­ga­to­ria es tam­bién el Canal de Cas­ti­lla a su paso por la loca­li­dad, don­de se pue­de ver uno de sus tres rama­les, el deno­mi­na­do Ramal de Cam­pos. Este se inte­gra de mane­ra ple­na en el cas­co urbano de Bece­rril y, sobre él, está edi­fi­ca­do el Puen­te de San Juan.

Pare­des de Nava

El segun­do hito de esta ruta expo­si­ti­va lle­va el nom­bre de ‘Cris­to y su Igle­sia’ y lo encon­tra­mos en la igle­sia de San­ta Eula­lia de Pare­des de Nava, res­tau­ra­da para este pro­yec­to. En su torre se pue­den dis­tin­guir dife­ren­tes esti­los, como el romá­ni­co, góti­co y mudé­jar, y en su inte­rior aco­ge un impre­sio­nan­te con­jun­to de pin­tu­ras, escul­tu­ras, docu­men­tos y orfe­bre­ría, así como una colec­ción de ves­ti­men­tas litúr­gi­cas úni­ca. Esta segun­da mues­tra se ubi­ca en las salas que rodean el tem­plo en sus lados nor­te y sur y fina­li­za ante una de las joyas de este reco­rri­do: las pin­tu­ras de Reyes de Judá, en el reta­blo mayor de la igle­sia, la obra maes­tra de Pedro Berru­gue­te. Des­ta­can en la serie el Rey David, de pene­tran­te mira­da, el Rey Salo­món y el Rey Eze­quías. Y fren­te al altar, en uno de los late­ra­les, tam­bién se pue­de ver otra de las mara­vi­llas de este tem­plo: su órgano, data­do en 1780 y obra de Tadeo Orte­ga, uno de los maes­tros orga­ne­ros más des­ta­ca­dos de Cas­ti­lla y autor de un buen núme­ro de órga­nos barro­cos de la pro­vin­cia de Palen­cia.  

Foto cedi­da

Esta segun­da para­da nos per­mi­ti­rá reco­rrer las calles del que fue­ra el muni­ci­pio con más habi­tan­tes de la pro­vin­cia de Palen­cia has­ta bien entra­do el siglo XX y cono­cer mejor a dos de sus hijos: Pedro y Alon­so Berru­gue­te, que desa­rro­lla­ron allí gran par­te de su carre­ra; así como de una de las gran­des figu­ras de la lite­ra­tu­ra rena­cen­tis­ta: Jor­ge Man­ri­que.

Ade­más de la Igle­sia de San­ta Eula­lia, es impres­cin­di­ble cono­cer tam­bién las igle­sias de San Mar­tín, de San­ta María o de San Juan; el con­ven­to de San­ta Brí­gi­da; las ermi­tas de la Vera Cruz y de Nues­tra Seño­ra del Car­men o las caso­nas seño­ria­les pre­sen­tes en las calles del muni­ci­pio.

Cis­ne­ros

Nues­tra Igle­sia’ es el epí­gra­fe que da nom­bre a las pie­zas expues­tas en esta ter­ce­ra para­da de la mues­tra, que están ubi­ca­das, en este caso, en las naves de dos tem­plos habi­li­ta­dos e inter­ve­ni­dos para for­mar par­te del iti­ne­ra­rio museís­ti­co. En la pri­me­ra de las sedes que se pue­den visi­tar, la igle­sia de San Facun­do y San Pri­mi­ti­vo, se encuen­tra un cen­tro de inter­pre­ta­ción de las techum­bres mudé­ja­res y en el pres­bi­te­rio de la segun­da, la igle­sia de San Pedro, pue­de ver­se una pro­yec­ción audio­vi­sual bajo el gran­dio­so reta­blo mayor de Fran­cis­co Giral­te. Des­ta­ca en esta visi­ta la impor­tan­cia de la figu­ra del Car­de­nal Cis­ne­ros, quien lle­gó a gober­nar la Coro­na de Cas­ti­lla en dos oca­sio­nes y cuyos ante­pa­sa­dos pro­ve­nían de esta villa. Esta figu­ra que será eje vehi­cu­lar de este tra­mo expo­si­ti­vo.

La segun­da sede en Cis­ne­ros, igle­sia dedi­ca­da a San Pedro, pre­sen­ta un dis­cur­so narra­ti­vo orga­ni­za­do en tres blo­ques. El pri­me­ro de ellos nos aden­tra en la his­to­ria de la loca­li­dad des­de los pri­me­ros pobla­do­res, hacien­do refe­ren­cia a los perio­dos de mayor apo­geo eco­nó­mi­co y artís­ti­co. El segun­do apar­ta­do es el más amplio y está inte­gra­do por un nume­ro­so con­jun­to de obras de arte, fun­da­men­tal­men­te escul­tu­ras, que nos ser­vi­rán para enten­der la impor­tan­cia que ha teni­do la Igle­sia para las gen­tes de estas tie­rras. Final­men­te, el ter­cer blo­que inclu­ye una bue­na mues­tra de pie­zas de orfe­bre­ría.

Fuen­tes de Nava

El iti­ne­ra­rio museís­ti­co hace su últi­ma para­da en Fuen­tes de Nava, loca­li­dad que lle­gó a con­tar con has­ta cin­co igle­sias. La últi­ma sede de Cam­pos del Rena­ci­mien­to se encuen­tra en la igle­sia de San­ta María. Entre los innu­me­ra­bles teso­ros que alber­ga este tem­plo des­ta­can su arte­so­na­do mudé­jar poli­cro­ma­do, con una mag­ní­fi­ca con­ser­va­ción tras su res­tau­ra­ción, o la escul­tu­ra de la Asun­ción rea­li­za­da por Ale­jo de Vahía.  

En Fuen­tes de Nava des­ta­ca tam­bién la torre de la igle­sia de San Pedro, de 65 metros y de esti­lo tar­do­gó­ti­co. Esta torre cam­pa­na­rio es cono­ci­da como la ‘Estre­lla de Cam­pos’ y es la ima­gen más carac­te­rís­ti­ca de este muni­ci­pio terra­cam­pino. En el inte­rior del tem­plo, des­ta­ca su reta­blo mayor, obra de Juan de Val­ma­se­da, así como otras obras de Alon­so Berru­gue­te y Juan de Villol­do, entre otros.

Muy cer­ca de Fuen­tes de Nava se encuen­tra, ade­más, el hume­dal de la Lagu­na de la Nava, cono­ci­do popu­lar­men­te como ‘Mar de Cam­pos’, que for­ma par­te del Espa­cio Natu­ral la Nava y Cam­pos de Palen­cia y en la que habi­tan 254 espe­cies de aves dife­ren­tes.

Cin­co sedes en cua­tro muni­ci­pios que ofre­cen la opor­tu­ni­dad de cono­cer mejor la eta­pa his­tó­ri­ca de mayor esplen­dor de esta comar­ca palen­ti­na y que supo­nen un via­je por el arte, la cul­tu­ra y la fe. El Museo Terri­to­rial Cam­pos del Rena­ci­mien­to es, por lo tan­to, un pro­yec­to común crea­do como dina­mi­za­dor cul­tu­ral en las cua­tro loca­li­da­des que for­man par­te del iti­ne­ra­rio expo­si­ti­vo.

Más infor­ma­ción, hora­rios y com­pra de entra­das en la web de Cam­pos del Rena­ci­mien­to

Vuelven los maridajes estelares en Bodegas Valdelana en la Rioja Alavesa: cata de vinos bajo el cielo estrellado

Des­de hace más de una déca­da, cada verano, Juan Jesús Val­de­la­na y Juan Val­de­la­na, padre e hijo, invi­tan a los aman­tes del vino a un via­je mági­co bajo el cie­lo noc­turno del Jar­dín de las Varie­da­des, don­de las cons­te­la­cio­nes y los vinos de la fami­lia se encuen­tran y cuen­tan his­to­rias.

Foto cedi­da

Este even­to ha sido galar­do­na­do como Best Of Mejor Expe­rien­cia Enotu­rís­ti­ca, un reco­no­ci­mien­to que ava­la la exclu­si­vi­dad y la cali­dad de una pro­pues­ta que solo pue­de dis­fru­tar­se en Bode­gas Val­de­la­na.

Foto cedi­da

El even­to dura unas 4 horas y comien­za a las 19:30 h. en la bode­ga anti­gua, don­de los asis­ten­tes pue­den dis­fru­tar de una visi­ta en uno de sus edi­fi­cios del siglo XV.

Foto cedi­da

Ter­mi­na­do el tour por el museo, el even­to con­ti­núa en el Jar­dín de las Varie­da­des, un bal­cón sobre el río Ebro loca­li­za­do a 2 kiló­me­tros de la bode­ga. Allí, entre viñe­dos, se sir­ve una cena y una selec­ción de vinos Fami­lia Val­de­la­na mien­tras atar­de­ce en este para­je de Rio­ja Ala­ve­sa. ¡Y todo acom­pa­ña­do de músi­ca en direc­to!

Cuan­do el sol cae, se apro­ve­cha la ausen­cia de con­ta­mi­na­ción lumí­ni­ca para ini­ciar la cata este­lar. Se degus­tan has­ta cin­co vinos de Bode­gas Val­de­la­na guia­dos por Juan­je y Juan Val­de­la­na, que conec­tan las cons­te­la­cio­nes con la his­to­ria y cul­tu­ra del vino ayu­da­dos de un láser espe­cial que ópti­ca­men­te alcan­za la estre­lla para que pue­das seguir la luz del láser para que la iden­ti­fi­ques correc­ta­men­te.

Infor­ma­ción prác­ti­ca

Los Mari­da­jes Este­la­res de Bode­gas Val­de­la­na se cele­bra­rán los sába­dos 11, 18 y 25 de julio, y el 1 y 8 de agos­to.

Las pla­zas son limi­ta­das y el pre­cio de la entra­da es de 79 euros.

Reser­va de entra­das: tien­da onli­ne https://www.bodegasvaldelana.com/­tien­da/­ma­ri­da­je-este­la­r/, lla­man­do al 945606055 o al 620217411 o escri­bien­do un email a reservas@bodegasvaldelana.com.

Bode­gas Val­de­la­na. Puen­te Barrihue­lo, 67–69, 01340, Elcie­go, Ála­va Tel: 945 606 055 y 620 217 411 y en la web de Bode­gas Val­de­la­na