Segundo día de Discover-Eat. El turismo rural busca aliados también en las estrellas

Dis­co­ver-Eat, el Con­gre­so Inter­na­cio­nal de Turis­mo Gas­tro­nó­mi­co no Urbano, ha reca­la­do en su segun­da jor­na­da en Cogo­llu­do (Gua­da­la­ja­ra), con­cre­ta­men­te en las Bode­gas Río Negro, don­de los con­gre­sis­tas han teni­do la opor­tu­ni­dad de seguir apren­dien­do sobre las posi­bi­li­da­des que ofre­ce la gas­tro­no­mía como motor del turis­mo y la eco­no­mía rural.

Orga­ni­za­do por Vocen­to Gas­tro­no­mía y pro­mo­vi­do por el Gobierno de Cas­ti­lla-La Man­cha, este foro inter­na­cio­nal ha segui­do mos­tran­do casos de éxi­tos de des­ti­nos rura­les que han creí­do en su cul­tu­ra gas­tro­nó­mi­ca como estra­te­gia de dife­ren­cia­ción. Mues­tra de ello ha sido la expe­rien­cia de Natasha Neda­nos­ka, coci­ne­ra, agri­cul­to­ra y pro­pie­ta­ria del Agro­tu­ris­mo Pirus­ti­ja Neda­nos­ki (Ram­ne, Mace­do­nia del Nor­te). Esta pro­fe­so­ra de len­gua recon­ver­ti­da en empre­sa­ria de turis­mo rural ofre­ce en su fin­ca una expe­rien­cia inmer­si­va culi­na­ria que demues­tra la hos­pi­ta­li­dad de los Bal­ca­nes. “No hace­mos más que lo que hacían nues­tros abue­los cuan­do tenían hués­pe­des: los aco­ge­mos, les damos de comer, les hace­mos sen­tir uno de los nues­tros”, expli­ca Natasha sobre su pro­yec­to. Más allá de tener la posi­bi­li­dad de degus­tar pro­duc­tos y coci­na mace­do­nia, en Pirus­ti­ja Neda­nos­ki el visi­tan­te pue­de aten­der “cla­ses de coci­na, reco­ger las hor­ta­li­zas del huer­to, hacer que­so, reco­ger hue­vos en el corral” en una fin­ca que tie­ne como filo­so­fía el auto­abas­te­ci­mien­to. En defi­ni­ti­va, una expe­rien­cia total que entron­ca con el nue­vo turis­mo que bus­ca una cone­xión real con el terri­to­rio que visi­ta, un víncu­lo que la gas­tro­no­mía favo­re­ce.

La gastronomía se posiciona como el canal ideal para ofrecer al visitante la conexión con el territorio que busca con su viaje

Y de una fin­ca de agro­tu­ris­mo en Mace­do­nia, Dis­co­ver-Eat ha via­ja­do a las taber­nas del Alto Tâme­ga, en Por­tu­gal. De la mano del chef Vítor Adão (Plano, Lis­boa) y la exper­ta en desa­rro­llo rural y comu­ni­ca­ción Tere­sa Vivas, los asis­ten­tes a este foro inter­na­cio­nal han podi­do des­cu­brir el valor que tie­nen como patri­mo­nio gas­tro­nó­mi­co y cul­tu­ral las taber­nas tra­di­cio­na­les de esta zona del Trás-os-Mon­tes por­tu­gués. El pro­yec­to ‘Taber­nas do Alto Tâme­ga’, ini­cia­do en 2004, es una red de res­tau­ran­tes rús­ti­cos y fami­lia­res que sir­ven pro­duc­tos 100% loca­les y de tem­po­ra­da. Una red que se creó con el obje­ti­vo de “revi­ta­li­zar esas casas que iban deca­yen­do y con ello temía­mos per­der un patri­mo­nio increí­ble”, expli­ca­ba Tere­sa Vivas. La recu­pe­ra­ción de estos espa­cios, ade­más de apo­yar la pro­duc­ción de razas autóc­to­nas (como el cer­do bísa­ro o la cabra serra­na tras­mon­ta­na), tam­bién “ha pro­pi­cia­do la lle­ga­da de una nue­va gene­ra­ción de res­tau­ra­do­res y coci­ne­ros que han sabi­do enten­der muy bien el terri­to­rio y tra­ba­jan en cola­bo­ra­ción con los pro­duc­to­res”, des­ta­ca­ba Víc­tor. Un pro­yec­to que demues­tra la fuer­za de la unión y la cola­bo­ra­ción en terri­to­rios rura­les y que ilus­tra que el futu­ro de estas zonas es posi­ble si exis­ten pro­yec­tos intere­san­tes. “El futu­ro de la gas­tro­no­mía y la pro­duc­ción local de esta zona, gra­cias a este pro­yec­to, está aho­ra garan­ti­za­do”, afir­ma­ba ali­via­da Vivas. 

Inci­día en la idea de unión Mar­ta Igle­sias, crea­do­ra de con­te­ni­do y direc­to­ra del pro­yec­to ‘Un lugar en la Ribe­ra’ (La Agui­le­ra, Bur­gos) que pro­po­ne expe­rien­cias enotu­rís­ti­cas y gas­tro­nó­mi­cas a tra­vés de comi­das en gru­pos. Con la idea de “crear siner­gias entre el talen­to de la zona y ‘obli­gar­nos’ a jun­tar­nos”, este pro­yec­to per­mi­te al visi­tan­te cono­cer pro­duc­tos autóc­to­nos y com­par­tir­los con los pro­pios coci­ne­ros y viti­cul­to­res de la Ribe­ra. “La idea es que el que ven­ga de fue­ra pue­da vivir la Ribe­ra con noso­tros”, expli­ca­ba Mar­ta, quien ade­más reve­la­ba que la úni­ca vía de comu­ni­ca­ción de esta ini­cia­ti­va es a tra­vés de las redes socia­les. Para­le­la­men­te, el habi­tan­te de la Ribe­ra lle­ga a enten­der a tra­vés de los ojos del turis­ta “que lo que para noso­tros es el día a día es algo espe­cial, úni­co, que nos dife­ren­cia”, reve­la­ba Igle­sias. 

Alrededor de productos autóctonos e identitarios, como el whisky o los quesos, el turismo gastronómico construye atractivos internacionales

¿Qué nos hace deci­dir un des­tino?Tal como se ha pues­to de relie­ve en la segun­da jor­na­da de Dis­co­ver-Eat, en oca­sio­nes, más que una expe­rien­cia es un pro­duc­to lo que ejer­ce de ‘anzue­lo’ para atraer visi­tan­tes a una zona. Es el caso, por ejem­plo, del whisky en Islay (Ìle en gaé­li­co), una peque­ña isla en el oes­te de Esco­cia con muchas des­ti­le­rías de este licor. Con Flo­ren­ce Grey y Ben Sha­kes­pea­re, res­pec­ti­va­men­te pre­si­den­ta y miem­bro del Comi­té Orga­ni­za­dor del fes­ti­val Fèis Ìle, los asis­ten­tes al con­gre­so han podi­do cono­cer de pri­me­ra mano cómo la cele­bra­ción de un fes­ti­val sobre el whisky tie­ne impac­to en la isla más allá de las des­ti­le­rías. “El whisky es el imán que atrae al visi­tan­te, que una vez en la isla tie­ne la posi­bi­li­dad de des­cu­brir todo lo que tene­mos que ofre­cer”, con­ta­ba Ben Sha­kes­pea­re. De hecho, tal como apun­ta­ba Flo­ren­ce Grey, el moti­vo ini­cial de la crea­ción del fes­ti­val hace 40 años fue el de “ense­ñar a los visi­tan­tes la cul­tu­ra de nues­tra isla: nues­tras pla­yas, nues­tro maris­co… Fue­ron las des­ti­le­rías las que vie­ron en el fes­ti­val una opor­tu­ni­dad de pro­mo­ción de su pro­duc­to”. Una rela­ción que se ha mos­tra­do fruc­tí­fe­ra con un fes­ti­val ple­na­men­te asen­ta­do -”ya tene­mos todas las reser­vas para el año que vie­ne com­ple­tas”- y un impac­to eco­nó­mi­co en varios sec­to­res de la isla, ya que el fes­ti­val no solo ofre­ce acti­vi­da­des rela­cio­na­das con el whisky sino que tam­bién hay actos gas­tro­nó­mi­cos, cul­tu­ra­les… “El hilo con­duc­tor del fes­ti­val es el whisky pero en reali­dad habla de noso­tros, de nues­tra comu­ni­dad, de la cul­tu­ra de las per­so­nas de la isla de Ìle”, resu­mía Grey.

Otro pro­duc­to que está ganan­do peso como polo de atrac­ción, por lo que tie­ne de pro­duc­to arte­sano y liga­do a un terri­to­rio, es el que­so. En una mesa redon­da con pro­duc­to­res de varias par­tes de Espa­ña, se ha deba­ti­do tam­bién en Dis­co­ver-Eat de la nece­si­dad de recu­pe­rar téc­ni­cas de pas­to­reo que per­mi­tan ela­bo­rar pro­duc­tos de cali­dad que se con­vier­ten en pro­duc­tos turís­ti­cos en sí mis­mos. Mode­ra­dos por el direc­tor del con­gre­so, Ben­ja­mín Lana, han com­par­ti­do sus expe­rien­cias Jesús ‘Suso’ Mazai­ra, socio y cofun­da­dor de Airas Moniz (Chan­ta­da, Lugo); Juan Oca­ña Mateo, gana­de­ro en Cres­te­lli­na (Casa­res, Mála­ga, Espa­ña); José María Alon­so Ruiz, pre­si­den­te de Que­Red y pro­pie­ta­rio de la Que­se­ría Que­so­ba (San­gas, Can­ta­bria); y Luis de la Vega Yri­sarry,direc­tor de ven­tas en Que­se­ría Fin­ca Val­di­vie­so (Alcá­zar de San Juan, Ciu­dad Real). El cabre­ro mala­gue­ño recla­ma­ba que el con­su­mi­dor ten­ga conciencia:“es impor­tan­te expli­car­le el pro­duc­to para que lo valo­re, así como el tra­ba­jo del cam­po”; de lo con­tra­rio, son ofi­cios y pro­duc­tos arte­sa­nos des­ti­na­dos a des­apa­re­cer. Por ello, muchos de ellos han opta­do por abrir las puer­tas de sus casas a los clien­tes. Coin­ci­dían todos en afir­mar que aho­ra ya vivi­mos un cam­bio -“esta­mos en un momen­to muy dul­ce”, decía Suso Mazai­ra- y esta­mos enten­dien­do que “todos somos res­pon­sa­bles de pre­ser­var el patri­mo­nio, loca­les y visi­tan­tes, pro­duc­to­res y con­su­mi­do­res”. 

“Todos somos responsables de la conservación de nuestro patrimonio”, enfatizan los productores artesanos en Discover-Eat, “desde el local al visitante”

Por últi­mo, Dis­co­ver-Eat ha que­ri­do tam­bién ilus­trar la nece­si­dad de inno­var y ampliar acti­vi­da­des, inclu­so en nego­cios que ya fun­cio­nan, para man­te­ner el inte­rés de los entor­nos rura­les como des­ti­nos turís­ti­cos. En una ter­tu­lia en la que han par­ti­ci­pa­do Blan­ca Moreno, co-pro­pie­ta­ria y direc­to­ra del hotel Molino de Alcu­ne­za (Alcu­ne­za, Gua­da­la­ja­ra); Juan Jesús Val­de­la­na, CEO de Bode­gas Val­de­la­na (Elcie­go, Ála­va); y Susa­na Malón, físi­ca espe­cia­li­za­da en con­ta­mi­na­ción lumí­ni­ca y cali­dad del cie­lo noc­turno; se ha podi­do ver cómo la obser­va­ción de estre­llas es un nue­vo ali­cien­te para el turis­mo en entorno no urba­nos. “Nues­tro cie­lo tam­bién es nues­tro patri­mo­nio”, ase­gu­ra­ba Blan­ca Moreno. La copro­pie­ta­ria del Molino de Alcu­ne­za ha expli­ca­do cómo este hotel bou­ti­que, ha con­ver­ti­do el cie­lo noc­turno en uno de sus prin­ci­pa­les acti­vos, ya que la obser­va­ción de estre­llas “ha pasa­do de ser una acti­vi­dad com­ple­men­ta­ria a un argu­men­to de reser­va”. Adap­tan­do la ilu­mi­na­ción, “más sua­ve, más cáli­da, orien­ta­da hacia aba­jo”, se con­si­gue tam­bién un efec­to más rela­jan­te y de comu­nión con el entorno, rela­ta­ba. En este sen­ti­do, la astro­fí­si­ca recor­da­ba que la con­ta­mi­na­ción lumí­ni­ca “a pesar de no gene­rar aler­tas ins­tin­ti­vas (no sue­na, no hue­le), afec­ta al rit­mo cir­ca­diano humano y a los ciclos vita­les de otros seres vivos”. Por su par­te, en Bode­gas Val­de­la­na se ha apos­ta­do por los “mari­da­jes este­la­res”, que orga­ni­za­dos en julio y agos­to per­mi­ten “cono­cer la his­to­ria de las estre­llas tejien­do un rela­to con un vino y una can­ción”. Así pues, median­te la obser­va­ción del cie­lo o mari­da­jes noc­tur­nos, el turis­mo rural bus­ca alia­dos tam­bién en las estre­llas.

Discover Eat concluye que la gastronomía es el nexo de unión entre sector primario y turismo para potenciar las zonas rurales

Dis­co­ver-Eat, Con­gre­so Inter­na­cio­nal de Turis­mo Gas­tro­nó­mi­co no urbano, ha con­clui­do hoy en Cam­po de Crip­ta­na ponien­do de mani­fies­to que la nece­si­dad de posi­cio­nar turís­ti­ca y gas­tro­nó­mi­ca­men­te las zonas rura­les no debe impli­car la des­apa­ri­ción de la pro­pia iden­ti­dad de estos entor­nos. Tal como comen­ta­ba el direc­tor del con­gre­so, Ben­ja­mín Lana, duran­te su clau­su­ra “el reto es man­te­ner el balan­ce de la vida rural y no con­ver­tir­la en un museo, por­que lo mejor de estas zonas es la auten­ti­ci­dad y eso pasa por­que siga vivien­do gen­te en los pue­blos”.

En este sen­ti­do, Juan Mon­zón, con­sul­tor exper­to en nue­vas tec­no­lo­gías ase­gu­ra­ba que este sec­tor “es un canal ideal para dife­ren­ciar­te, ser úni­co y gene­rar valo­res” y ponía como ejem­plo algu­nos de los nue­vos cami­nos de futu­ro que pasan por “ la hiper per­so­na­li­za­ción de los via­jes, el uso de len­gua­jes adap­ta­dos a cada gene­ra­ción y per­fil de turis­ta o la uti­li­za­ción de tec­no­lo­gías expo­nen­cia­les como la IA, la reali­dad vir­tual y la aumen­ta­da y las herra­mien­tas inmer­si­vas tan­to antes el via­je, como en el duran­te y des­pués”

Auten­ti­ci­dad ha sido segu­ra­men­te la pala­bra más repe­ti­da duran­te todo el con­gre­so y es que, como ha que­da­do paten­te des­pués de las inter­ven­cio­nes de exper­tos de sec­to­res como el turis­mo, la gas­tro­no­mía, la eno­lo­gía, el lujo o el mun­do digi­tal, es la ori­gi­na­li­dad y la excep­cio­na­li­dad de la viven­cia autén­ti­ca lo que pue­de posi­cio­nar las áreas rura­les en el mapa del turis­mo gas­tro­nó­mi­co. Y para con­se­guir­lo, según se ha des­pren­di­do de estos tres días de deba­te, sec­tor pri­ma­rio y turis­mo deben ir de la mano con la gas­tro­no­mía como herra­mien­ta de unión entre ambos sec­to­res. “Cons­truir des­de la trans­ver­sa­li­dad”, tal como han pues­to de mani­fies­to coci­ne­ros, bode­gue­ros, admi­nis­tra­cio­nes públi­cas, exper­tos en turis­mo y en visi­bi­li­dad digi­tal. Pero hacer­lo con un rela­to bien cons­trui­do, en el que cada pro­pues­ta expli­que una his­to­ria, un terri­to­rio, una cul­tu­ra y una tra­di­ción. Es decir, no sub­es­ti­mar la impor­tan­cia del story­te­lling.

Uno de los sec­to­res que mejor ha com­pren­di­do la impor­tan­cia de ese rela­to ha sido el del enotu­ris­mo. El sec­tor del vino fue el pri­me­ro en enten­der la rele­van­cia de la expe­rien­cia del mun­do rural abrien­do sus bode­gas al visi­tan­te pero con el pasar de los años, y jus­ta­men­te para que esa expe­rien­cia man­ten­ga su ori­gi­na­li­dad, se tie­nen que bus­car nue­vos acti­vos para seguir poten­cian­do esas visi­tas al mun­do rural. De eso ha ver­sa­do la pri­me­ra mesa redon­da de hoy en la que han par­ti­ci­pa­do varios bode­gue­ros del país, como Fran­cis­co Fer­nán­dez (CEO Bode­gas Pago de La Jara­ba, Villa­ro­ble­do, Alba­ce­te); San­tia­go Vivan­co (pro­pie­ta­rio de Bode­gas Vivan­co, Brio­nes, La Rio­ja); Lucía Fer­nán­dez Rive­ra (CEO de Fami­lia Fer­nán­dez Rive­ra, Pes­que­ra de Due­ro, Valla­do­lid) y Rosa Mel­chor, pre­si­den­ta de la Aso­cia­ción Espa­ño­la de Ciu­da­des del Vino (Ace­vin) y de Rutas del Vino de Espa­ña. Para esta últi­ma, los prin­ci­pa­les retos a los que se enfren­ta el sec­tor son “la pro­mo­ción, la comer­cia­li­za­ción, la digi­ta­li­za­ción y la for­ma­ción”; a los que Fran­cis­co Fer­nán­dez aña­día el de “atraer al turis­ta inter­na­cio­nal al entorno rural por­que si lo con­se­gui­mos se dará un sal­to cua­li­ta­ti­vo muy impor­tan­te”. Coin­ci­dían sus com­pa­ñe­ros de mesa con esta visión pero tam­bién aler­ta­ba el pro­pie­ta­rio de Bode­gas Vivan­co de la nece­si­dad de “no caer en la ten­ta­ción de la masi­fi­ca­ción” por­que, en pala­bras de Lucía Fer­nán­dez, “las rutas del vino no son solo una vía de nego­cio, son una mane­ra de cono­cer nues­tra his­to­ria y la gen­te que hay detrás del mun­do de vino” y ese valor no se pue­de des­vir­tuar por­que per­de­ría todo el sen­ti­do. 

Cons­trui­do el rela­to ‑basa­do siem­pre en esa auten­ti­ci­dad del ori­gen- es nece­sa­rio dar­lo a cono­cer, pro­mo­cio­nar­lo y lle­gar al poten­cial visi­tan­te. Gran par­te de la jor­na­da de cie­rre del pri­mer Dis­co­ver-Eat se ha dedi­ca­do jus­ta­men­te a res­pon­der a esa deman­da. 

Mon­zón pro­po­nía des­de la ópti­ca del des­tino y Mati­ja Babić, crea­dor y CEO de Tas­te Atlas (Zagreb, Croa­cia), ofre­cía tam­bién solu­cio­nes des­ti­na­das al visi­tan­te para ayu­dar­le a pre­pa­rar esa expe­rien­cia. Des­de su web Tas­teAtlas, Babić pro­po­ne un “mapa ali­men­ta­rio glo­bal inter­ac­ti­vo en el que cata­lo­ga­mos todas las comi­das del mun­do (cer­ca de 20.000), las valo­ra­mos y veri­fi­ca­mos, con­tan­do con un equi­po exper­to”. Una mane­ra de acce­der a la expe­rien­cia de muchos otros via­je­ros pre­ser­van­do por enci­ma de todo “lo tra­di­cio­nal, por­que es la comi­da de cada lugar la que lo hace espe­cial y úni­co”. 

Se aña­día al deba­te la mesa redon­da en la que han par­ti­ci­pa­do la perio­dis­ta ita­lia­na espe­cia­li­za­da en turis­mo y gas­tro­no­mía digi­tal Anna Bruno; Fran­cis­co Cas­tro, CEO de Aden­tity; la coci­ne­ra y crea­do­ra de con­te­ni­dos Cla­ra Pérez Villa­lón; y Samuel Moreno, chef de El Molino de Alcu­ne­za* (Sigüen­za, Gua­da­la­ja­ra). De sus refle­xio­nes se ha demos­tra­do que el pri­mer paso, como ase­gu­ra­ba Moreno es que “la ima­gen se debe cons­truir en el ori­gen y lue­go pro­yec­tar­la” y hacer­lo en base a “invo­lu­crar a la pobla­ción y pro­mo­cio­nan­do no tan­to la coci­na regio­nal sino la local”, en pala­bras de Anna Bruno. Fran­cis­co Cas­tro y Cla­ra Pérez Villa­lón, por su par­te, afir­ma­ban la impor­tan­cia de no des­es­ti­mar las opor­tu­ni­da­des que ofre­ce el mun­do digi­tal y Pérez Villa­lón augu­ra­ba que en un futu­ro cer­cano “es el pro­pio coci­ne­ro el que se con­ver­ti­rá en el crea­dor de con­te­ni­do y mar­ca de su res­tau­ran­te”. 

El bro­che de oro de la jor­na­da lo han pues­to los coci­ne­ros cán­ta­bros Nacho Sola­na(Res­tau­ran­te Sola­na*, Ampue­ro) y David Pérez (Ron­qui­llo, Rama­les de la Vic­to­ria), quie­nes han actua­do de emba­ja­do­res gas­tro­nó­mi­cos del Alto Asón. El pre­si­den­te de la Man­co­mu­ni­dad del Alto Asón Jesús Ramón Ochoa, quien les ha acom­pa­ña­do, ha agra­de­ci­do el papel de la gas­tro­no­mía en la eco­no­mía de la zona, ya que “el Valle del Asón era el gran des­co­no­ci­do de Can­ta­bria y gra­cias al tra­ba­jo de Nacho y David eso está cam­bian­do”. Una tarea que ambos chefs han coin­ci­di­do en afir­mar está tam­bién en la mano de los visi­tan­tes de la zona, que “son los mejo­res emba­ja­do­res de nues­tro valle”. 

El turismo gastronómico rural reclama más visibilidad porque “estar en el origen no es estar lejos” en Discover-Eat

La segun­da jor­na­da de Dis­co­ver-Eat ha reu­ni­do en Alcá­zar de San Juan a un nutri­do gru­po de coci­ne­ros rura­les, ejem­plos vivos del impac­to que tie­ne la gas­tro­no­mía en la visi­bi­li­dad de un terri­to­rio. Tam­bién se han visi­ta­do otros des­ti­nos inter­na­cio­na­les, y deba­ti­do la rela­ción entre el sec­tor públi­co y el pri­va­do en el desa­rro­llo del turis­mo gas­tro­nó­mi­co no urbano.

Nacho Man­zano, chef del res­tau­ran­te Casa Mar­cial****, situa­do en el muni­ci­pio astu­riano de Arrion­das, “don­de hay más vacas que habi­tan­tes”, cree fir­me­men­te en la capa­ci­dad de la gas­tro­no­mía para atraer turis­tas, “por­que el comer hace que la gen­te reco­rra kiló­me­tros, ya ofrez­cas tra­di­ción o van­guar­dia; si lo haces bien, siem­pre te van a bus­car”, y ha  defi­ni­do como “incal­cu­la­ble el valor de un res­tau­ran­te rural para su terri­to­rio, no solo por la pro­mo­ción, sino por el freno a la des­po­bla­ción, el for­ta­le­ci­mien­to del teji­do local y la rege­ne­ra­ción cul­tu­ral”. Jun­to a él, David Yár­noz, chef en el nava­rro El Molino de Urdá­niz***, ha expli­ca­do que deci­dió que­dar­se en el pue­blo y asu­mir la direc­ción del res­tau­ran­te fami­liar “por la per­so­na­li­dad que desa­rro­llas en tu terri­to­rio, basa­da en la iden­ti­dad que te apor­ta”, recor­dan­do que “con la pri­me­ra estre­lla expe­ri­men­ta­mos un cam­bio de clien­te­la que al prin­ci­pio nos des­equi­li­bró; la segun­da nos ha con­ver­ti­do en des­tino”.

Los chefs Enrique Pérez, Rubén Sánchez-Camacho, Juan Carlos García y el portugués Carlos Teixeira ponen de manifiesto que “la gastronomía actúa como imán para visitantes en zonas no urbanas”

En otra mesa redon­da se han mos­tra­do los casos de Sigüen­za, Tome­llo­so, Bae­za o el vecino Reguen­gos de Mon­sa­raz por­tu­gués, para­das obli­ga­das de la Penín­su­la que han esta­do repre­sen­ta­das en Dis­co­ver-Eat por cua­tro coci­ne­ros tam­bién con estre­lla. Para Rubén Sán­chez Cama­cho, chef en Res­tau­ran­te Epí­lo­go* de Tome­llo­so, el imán de la res­tau­ra­ción en una zona rural es inne­ga­ble. “En 2017 cerré el res­tau­ran­te de Dai­miel, y Dai­miel des­apa­re­ció de las guías. En Epí­lo­go hace­mos una coci­na man­che­ga que invi­ta a cono­cer el entorno, por lo que Tome­llo­so se ha con­ver­ti­do en un des­tino”, ha dicho. Por su par­te Juan Car­los Gar­cía, chef en Van­del­vi­ra*, ha ase­gu­ra­do que en Bae­za “hemos nota­do mucho la evo­lu­ción del turis­mo, pasan­do de 1,78 per­noc­ta­cio­nes por visi­tan­te a 3,30 en 2024, y eso ha sido gra­cias a la gas­tro­no­mía, que ha con­tri­bui­do al desa­rro­llo rural, gene­ran­do nue­vas nece­si­da­des de nego­cios”.

Chef de El Don­cel* (Sigüen­za), Enri­que Pérez cree que ha con­tri­bui­do “a des­es­ta­cio­na­li­zar el turis­mo de nues­tra zona”, y se ha mos­tra­do opti­mis­ta con el futu­ro de la coci­na rural, “por­que poten­cia el cre­ci­mien­to de los peque­ños pro­duc­to­res, que si no des­apa­re­ce­rían”. Jun­to a ellos Car­los Tei­xei­ra, chef en Her­da­de do Espo­rão** (Reguen­gos de Mon­sa­raz, Por­tu­gal) ha reco­no­ci­do que la cla­ve está en dar valor a los recur­sos loca­les, reco­no­cien­do que “siem­pre miran­do a Espa­ña, en Por­tu­gal hemos apren­di­do a no pro­mo­cio­nar todos el mis­mo pro­duc­to, y ensal­zar la rique­za local”.

Las expertas en turismo April Cullom y Elise Botiveau coinciden en recalcar que los destinos de turismo gastronómico “no deben dar nada por sentado, ni bajar la guardia porque es necesario actualizarse constantemente”

En el caso de Dario Cec­chi­ni, pro­pie­ta­rio de Anti­ca Mace­lle­ria Cec­chi­ni en la loca­li­dad ita­lia­na de Pan­zano (Chian­ti), ha sido su ofi­cio de car­ni­ce­ro el que ha pues­to en el mapa mun­dial su peque­ño rin­cón, ais­la­do de la Tos­ca­na. “Soy el últi­mo de mi gene­ra­ción que se que­dó a vivir allí, y vol­ví sin que­rer­lo por nece­si­da­des fami­lia­res. Aho­ra mi bar­be­ro dice que debo cui­dar­me por­que soy la ima­gen del pue­blo”, ha dicho entre risas este “car­ni­ce­ro res­pon­sa­ble, por­que crío a los ani­ma­les con el res­pe­to y agra­de­ci­mien­to que se mere­cen”. En su caso abrió hace 20 años “un espa­cio para la comu­ni­dad, ins­pi­ra­do en el con­cep­to rena­cen­tis­ta, en el que ofrez­co el mis­mo menú para todos, bajo el mis­mo pre­cio”, y con el que regis­tra alre­de­dor de 2.000 reser­vas a la sema­na. 

Y es que, como ha afir­ma­do April Cullom, CEO de ‘5 Sen­ti­dos Pri­va­te Tours’ que pro­mue­ve la sin­gu­la­ri­dad local de Espa­ña en el mer­ca­do nor­te­ame­ri­cano, “el lujo ya no es mate­rial, es una ele­gan­cia rús­ti­ca que obse­quia con viven­cias exclu­si­vas a las que pocos tie­nen acce­so”. Su com­pa­ñía ofre­ce expe­rien­cias que no se encuen­tran en Inter­net y que satis­fa­cen la curio­si­dad culi­na­ria de sus clien­tes. “Somos como cura­do­res de arte que invi­ta­mos a via­jar con los sen­ti­dos, por­que a nues­tros clien­tes les gus­ta vivir en pri­me­ra per­so­na la his­to­ria de sus ingre­dien­tes favo­ri­tos, como el ron­queo del atún en una alma­dra­ba de Bar­ba­te”, ha argu­men­ta­do. En la era de ultra­per­so­na­li­za­ción, se enfo­can “en con­se­guir ese efec­to sor­pre­sa que hace que el clien­te se sien­ta VIP”.

La ponen­cia de Eli­se Boti­veau, emba­ja­do­ra fran­ce­sa en la World Food Tra­vel Asso­cia­tion ha pues­to de mani­fies­to que “Fran­cia fue líder en turis­mo gas­tro­nó­mi­co, pero ya no lo es. Tie­ne una gran his­to­ria y todos los ingre­dien­tes para vol­ver a ser­lo, pero se enfren­ta a gran­des retos, sobre todo en la pro­mo­ción de su entorno rural, como la fal­ta de inver­sión, esca­sez de mano de obra, bajo cono­ci­mien­to digi­tal o gobier­nos muy frag­men­ta­dos”, ha adver­ti­do, des­ve­lan­do que el plan nacio­nal Hori­zon­te 2024 pre­vé un capí­tu­lo para la nece­sa­ria revi­ta­li­za­ción del medio rural, refor­zan­do la agri­cul­tu­ra y con­tri­bu­yen­do a des­cen­tra­li­zar el turis­mo y hacer­lo más inclu­si­vo”.

El carnicero y restaurador italiano Dario Ceccini demuestra que la autenticidad es la mejor manera de diferenciarse y destacar

La alcal­de­sa del Alcá­zar de San Juan, Rosa Mel­chor, ha invi­ta­do a los pre­sen­tes a cono­cer “la rica heren­cia gas­tro­nó­mi­ca de la región, y a muchos de los Qui­jo­tes y San­cho Pan­zas que habi­tan el pla­ne­ta”, cedien­do la pala­bra a la direc­to­ra gene­ral de Turis­mo, Comer­cio y Arte­sa­nía de la Jun­ta de Cas­ti­lla-La Man­cha Ana Isa­bel Fer­nán­dez Sam­per, quien cita­ba la ini­cia­ti­va Raíz Culi­na­ria que desa­rro­lla su gobierno, “en el que la gas­tro­no­mía es el pilar estra­té­gi­co en la pro­mo­ción de la región, y el ele­men­to ver­te­bra­dor que nos uni­fi­ca”, ha apun­ta­do, invi­tan­do a todas las admi­nis­tra­cio­nes a apos­tar por polí­ti­cas públi­cas, sobre todo orien­ta­das a incen­ti­var a empre­sa­rios y autó­no­mos loca­les”. El apo­yo ins­ti­tu­cio­nal es para Rosa Vañó, direc­to­ra comer­cial Cas­ti­llo de Cane­na, lo que ha lle­va­do a Jaén “a ser una de las gran­des refe­ren­cias espa­ño­las de cómo una pro­vin­cia se pue­de rein­ven­tar. Nues­tra Dipu­tación ha sabi­do mar­car la hoja de ruta, y las empre­sas hemos sabi­do con­fiar y tener pacien­cia”, ha con­fe­sa­do.

Tam­bién un váli­do ejem­plo ha sido el expues­to por Lucie Lefè­vre, coor­di­na­do­ra local para Bur­deos de la Great Wine Capi­tals Glo­bal Net­work, una “región famo­sa por el vino, en la que el res­to de las indus­trias debe­mos estar a la altu­ra de las expec­ta­ti­vas. Es un gran reto que nos obli­ga a tra­ba­jar en comu­ni­dad, ayu­dan­do a las peque­ñas empre­sas a que den lo mejor de sí”, ha reco­no­ci­do, citan­do los pre­mios anua­les “Best Of Wine Tou­rism” como una útil inci­ta­ti­va que ha impul­sa­do la exce­len­cia en la región. En la mis­ma mesa, la pro­fe­so­ra de Dere­cho Turís­ti­co y Hote­le­ro y exper­ta en des­ti­nos de turis­mo rege­ne­ra­ti­vo en la Saxion Uni­ver­sity of Applied Scien­ces (Paí­ses Bajos) Almu­de­na Gon­zá­lez Gutié­rrez de León ha expues­to el impor­tan­te papel de la uni­ver­si­dad, “ya que su impar­cia­li­dad favo­re­ce las alian­zas entre el sec­tor públi­co y el pri­va­do, ade­más de con­tri­buir a la moni­to­ri­za­ción del pro­ce­so, a la trans­fe­ren­cia de cono­ci­mien­tos entre dis­tin­tas dis­ci­pli­nas, y fomen­tar la fija­ción del talen­to”. 

Discover-Eat analiza el papel crucial del turismo gastronómico en el desarrollo de destinos de éxito

“La gas­tro­no­mía gene­ra via­je­ros; esto no es una moda, es una reali­dad. Ocho de cada diez via­je­ros con­di­cio­nan la elec­ción de los des­ti­nos en fun­ción de cómo van a comer, y cua­tro de cada 10 se des­pla­zan has­ta 200 km para ir a pro­bar un res­tau­ran­te”. Así arran­ca­ba Abraham Mar­tín, direc­tor de mar­ke­ting glo­bal de Pan­gea The Tra­vel Sto­re, la jor­na­da inau­gu­ral de Dis­co­ver-Eat, el foro en el que gas­tro­no­mía, turis­mo, iden­ti­dad y desa­rro­llo sos­te­ni­ble en zonas rura­les se han dado la mano des­de Cas­ti­lla-La Man­cha.



Inau­gu­ra­do ofi­cial­men­te por la Con­se­je­ra de Eco­no­mía, Empre­sas y Empleo de Cas­ti­lla-La Man­cha Patri­cia Fran­co Jimé­nez y el Alcal­de de Cam­po de Crip­ta­na San­tia­go Láza­ro López, hoy ha arran­ca­do la pri­me­ra edi­ción del Con­gre­so Inter­na­cio­nal de Turis­mo Gas­tro­nó­mi­co no urbano Dis­co­very Eat, ponien­do en el cen­tro del deba­te la auten­ti­ci­dad del pro­duc­to y su terri­to­rio como argu­men­tos prin­ci­pa­les para el turis­mo de hoy, abso­lu­ta­men­te basa­do en la viven­cia. Tam­bién duran­te la inau­gu­ra­ción ofi­cial del even­to, el direc­tor de Vocen­to Gas­tro­no­mía Ben­ja­mín Lana ha des­ta­ca­do que “el impul­so del turis­mo gas­tro­nó­mi­co tie­ne que ir de la mano de la mejo­ra la cali­dad de la vida de los habi­tan­tes de las zonas rura­les, con pro­yec­tos posi­ti­vos que demues­tren que la vida en los pue­blos tie­ne futu­ro”.



El turis­mo gas­tro­nó­mi­co, pues, está en boga y es cla­ve cono­cer cómo posi­cio­nar­se para atraer a ese via­je­ro expe­rien­cial que es capaz de ascen­der has­ta los 4000 metros de alti­tud del Valle Sagra­do de los Incas, a 50 kiló­me­tros de Cuz­co, para cono­cer el pro­yec­to Mil Cen­tro de Vir­gi­lio Mar­tí­nez, chef en Cen­tral de Lima y mejor chef del mun­do de 2023. El chef peruano ha visi­ta­do el con­gre­so para hablar de la impor­tan­cia de pre­ser­var el patri­mo­nio ances­tral de las comu­ni­da­des indí­ge­nas para crear un valor aña­di­do. “Mi coci­na se basa en la ances­tra­li­dad y los eco­sis­te­mas que pro­por­cio­na cada altu­ra de Perú, des­de la Cor­di­lle­ra de los Andes has­ta la Ama­zo­nía, y por eso es tan impor­tan­te que el comen­sal conoz­ca en per­so­na esos eco­sis­te­mas antes de lle­gar al res­tau­ran­te, una expe­rien­cia inmer­si­va que hace que entien­da y dis­fru­te más cada pla­to, impul­san­do a la vez rique­za eco­nó­mi­ca para el des­tino”, ha dicho.

El chef peruano Virgilio Martínez defiende en Discover Eat la experiencia gastronómica inmersiva, que implica no sólo probar el producto sino “conocer el ecosistema en el que se genera”

Por eso, situar­se en el mapa del turis­mo gas­tro­nó­mi­co es una prio­ri­dad para el entorno rural, pero no a cual­quier pre­cio, y aún que­da camino por reco­rrer. En mesa redon­da Pedro Sán­chez, chef del res­tau­ran­te jie­nen­se Bagá* ha denun­cia­do que “hay mucho cinis­mo, por­que se per­si­gue un pro­duc­to con alma, pero se invier­te poco en con­ser­var­lo. En Espa­ña no cui­da­mos la gas­tro­no­mía, cuan­do debe­ría ser un asun­to de Esta­do”, y ha invi­ta­do a ser crí­ti­cos e inte­li­gen­tes para que el turis­mo de masas no borre el alma del terri­to­rio”. Jun­to a él Gus­ta­vo Bas­sot­ti, direc­tor de Mar­ke­ting de THR Stra­te­gic Tou­rism Advi­sors cree que “se nece­si­ta mate­ria pri­ma, tra­di­ción y cono­ci­mien­to, ade­más de cono­cer tu tipo de via­je­ro y lo que espe­ra de ti”, y Fer­nan­do Val­ma­se­da, CEO del GRUPO RV Edi­press y pre­si­den­te de la nue­va Red de Pue­blos Gas­tro­nó­mi­cos de Espa­ña ha aña­di­do que “es nece­sa­ria la unión entre todos los agen­tes invo­lu­cra­dos bajo un sen­ti­mien­to iden­ti­ta­rio y de per­te­nen­cia, por­que solo se cons­tru­ye un des­tino gas­tro­nó­mi­co con pasión y gene­ro­si­dad”. Se  ha mos­tra­do de acuer­do Joa­qui­na P. Her­nán­dez, CEO de Mag­nus Natu­re, para quien “una bue­na for­ma de unir a todos los agen­tes y cui­dar el alma de un terri­to­rio es crean­do clu­bes de pro­duc­to bajo están­da­res de cali­dad y una mis­ma narra­ti­va”.

Pasión y sen­ti­mien­to iden­ti­ta­rio son, sin duda las cla­ves de dos de los des­ti­nos gas­tro­nó­mi­cos más impor­tan­tes del mun­do, como el Valle de Napa cali­for­niano y la región ita­lia­na de la Tos­ca­na. “La belle­za de la ciu­dad de Flo­ren­cia es uno de nues­tros valo­res a des­ta­car y pre­ser­var des­de el siglo XIV, pero aho­ra debe­mos tener tam­bién en cuen­ta la emo­ción del via­je­ro al dis­fru­tar de otros atrac­ti­vos como el gas­tro­nó­mi­co, y fomen­tar su dis­tri­bu­ción por el res­to de los terri­to­rios”, ha argu­men­ta­do Fran­ces­co Tapi­nas­si, direc­tor gene­ral de la Agen­cia de Pro­mo­ción Turís­ti­ca de la Tos­ca­na. Jun­to a él esta­ba la perio­dis­ta Cla­ra Sva­ne­ra, res­pon­sa­ble de turis­mo feme­nino de la mis­ma agen­cia, quien ha des­cri­to el pro­yec­to Des­tino Muje­res “basa­do en la auten­ti­ci­dad, la segu­ri­dad, el bien­es­tar y la sos­te­ni­bi­li­dad, que da visi­bi­li­dad a muje­res pro­fe­sio­na­les de la región que impul­san el éxi­to del des­tino”. 

Por su par­te Lin­sey Gallagher, pre­si­den­ta y CEO de Visit Napa Valley, ha ase­gu­ra­do en su inter­ven­ción que “es fun­da­men­tal pre­ser­var el terri­to­rio y apo­yar la indus­tria local, para lo que es útil la tasa turís­ti­ca y sobre todo, rein­ver­tir todo el bene­fi­cio que gene­ra el turis­mo en crear un des­tino úni­co y atrac­ti­vo dota­do de con­te­ni­dos más allá del vino, una repu­tación que nos ha sal­va­do de catás­tro­fes como las recien­tes pan­de­mia o incen­dios. Y como ejem­plo ha des­ta­ca­do ‘Viva la bue­na vida’, una de las cam­pa­ñas actua­les con las que bus­ca atraer al con­su­mi­dor de lujo, cuyo impac­to posi­ti­vo se cifra en millo­nes de dóla­res y miles de pues­tos de tra­ba­jo para los cin­co pue­blos que com­po­nen el Valle.

El turismo experiencial está cambiando el concepto de lujo, ahora ligado “a una conexión auténtica con el territorio”

El pri­mer día de Dis­co­very Eat tam­bién ha abor­da­do en intere­san­te mesa redon­da la nue­va defi­ni­ción del lujo y su apli­ca­ción a la gas­tro­no­mía y el turis­mo. “El lujo se basa en la dife­ren­cia­ción por pro­duc­to, o por ser­vi­cio, y lae cali­dad y la arte­sa­nía es lo que dife­ren­cia al lujo espa­ñol”, ha afir­ma­do Lucía Toro, direc­to­ra gene­ral de Nuba, agen­cia de via­jes que dise­ña y comer­cia­li­za sus pro­pios pro­duc­tos bajo la pre­gun­ta ‘qué quie­res vivir’, y no ‘dón­de quie­res ir’. Por ello apues­ta por un cono­ci­mien­to pro­fun­do de sus clien­tes enfo­ca­do a la micro­per­so­na­li­za­ción de la expe­rien­cia, e impul­san ini­cia­ti­vas como Sha­pes by Nuba, para cons­truir expe­rien­cias iné­di­tas basa­das en el arte, la enogas­tro­no­mía y el bien­es­tar. Ha par­ti­ci­pa­do tam­bién el direc­tor gene­ral de Aba­día Retuer­ta Enri­que Vale­ro, para quien “el lujo es el tiem­po de cali­dad que le ofre­ce­mos a nues­tros clien­tes; más que una bode­ga o un hotel somos ges­to­res de feli­ci­dad”, ha expli­ca­do. Por­que el turis­ta aho­ra es un via­je­ro que bus­ca una cone­xión autén­ti­ca con el entorno. “La cul­tu­ra y la gas­tro­no­mía son nues­tro Sili­con Valley, y debe­mos creér­nos­lo y con­fiar en ello por­que está en nues­tro ADN”, y ha pun­tua­li­za­do que la for­ma­ción es nece­sa­ria, “para dar por enci­ma de la expec­ta­ti­va que gene­ras”.

Y el lujo es tam­bién “ver­dad y auten­ti­ci­dad” para Pepe Simón Gámez, CEO de la mala­gue­ña Dehe­sa Mon­te­ros, quien con­si­de­ra que “es fun­da­men­tal su micro­seg­men­ta­ción, para lo que hay que cono­cer bien cada mer­ca­do y su tipo de clien­te”, y ha suge­ri­do “bus­car y encon­trar un equi­li­brio para no per­der era auten­ti­ci­dad en un mer­ca­do turís­ti­co satu­ra­do en el que al local no se le pre­gun­ta qué quie­re para su terri­to­rio”. Por últi­mo, esta­ba tam­bién pre­sen­te Ramón Cobo, fun­da­dor de la mar­ca Wool­Drea­mers en Mota del Cuer­vo (Cuen­ca), don­de su fami­lia lle­va 100 años y cua­tro gene­ra­cio­nes tra­ba­jan­do la lana de mane­ra arte­sa­nal. “Debe­mos cui­dar los ofi­cios que hacen sin­gu­lar a un terri­to­rio, y para ello con­vie­ne vin­cu­lar de for­ma más estre­cha el sec­tor pri­ma­rio con el con­su­mi­dor final, ase­gu­ran­do una tra­za­bi­li­dad com­ple­ta que atien­da la sos­te­ni­bi­li­dad medioam­bien­tal, pero tam­bién la socio­eco­nó­mi­ca y la cul­tu­ral”, ha des­ta­ca­do.