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El joven chef Diego Dato es el encargado de gestionar la cocina del restaurante Melvin, el tercero abierto por Martín Berasategui en la isla de Tenerife y noveno en España

El joven chef Diego Dato es el hombre de confianza de Martín Berasategui para gobernar los fogones del Restaurante Melvin, el tercero abierto en la isla afortunada de Tenerife y noveno en España. Los dos anteriores abiertos en la isla canaria son M.B., con dos estrellas Michelin y Txoko en el cercano resort de lujo Abama Tenerife. Hay que sumarle dos restaurantes en el País Vasco: el que lleva su nombre, Martín Berasategui, con tres estrellas Michelin y Eme Be Garrote en Donosti. Cuatro más en Barcelona: Lasarte con 3 estrellas de la famosa guía roja francesa gastronómica, Hallo cocktail Bar, Restaurante Oría y el restaurante Fonda España. Además asesora a otros 3 restaurantes en México y dos en República Dominicana.

Restaurante Melvin

Restaurante Melvin

 

Ubicado en el soleado y privilegiado sur de Tenerife, dentro del elegante complejo de apartamentos Las Terrazas de Abama (de la compañía My Way Hotels & Resorts), con vistas imperdibles e impagables al Océano Atlántico y a la próxima isla de La Gomera, que da la sensación de que casi se puede tocar por el juego de la perspectiva, y donde las puestas de sol se convierten en pura poesía, y los platos de este joven chef se fusionan en perfecta armonía con tanta belleza.

 

Restaurante Melvin

Restaurante Melvin

 

La cocina elegida para este tercer restaurante es una fusión de mediterránea con el sabor de los asadores donostiarras que vieron crecer al chef del “garrote” y que es el único cocinero español que tiene actualmente es su curriculum 8 estrellas Michelin. Mimo por el producto, dando prioridad a la materia prima canaria de proximidad, para crear platos de alta cocina completado con una buena oferta de carnes y pescados a la brasa.

Restaurante Melvin

Restaurante Melvin

 

El chef Dato es originario del levante español y por tanto ha crecido entre arroces de su Elche natal, con una formación de campanillas entre grandes espadas de los pucheros y sartenes como el malogrado Santi Santamaría y su mentor Martín Berasategui que desde hace poco le ha dado la alternativa en el Restaurante Melvin, después de su paso por los otros dos restaurantes del grupo en Canarias: M.B. y Txoko.

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El chef Diego Dato. Restaurante Melvin. Fotografía gentileza de Mandarina Comunicación

 

El nombre escogido para el restaurante no ha sido casual, sino que es un claro tributo a Melvin Villarroel, el arquitecto boliviano que creó esta área turística dándole personalidad propia y con el propósito de que perdurase en el tiempo con el máximo respeto posible al entorno.

De su interiorismo destaca la cocina vista para crear una cercanía con los comensales y puedan ser testigos de todo lo que se cuece dentro. Colores naturales para maderas y tapicerías y otorgarle ese plus de calidez y a la par elegante. La terraza exterior al aire libre es maravillosa a cualquier hora del día, pero es especialmente mágica con la caída del sol y con la iluminación nocturna.

  • Croqueta de jamón.
  • Mantequilla de cebolla caramelizada.
  • Base de arroz socarrat con chipirón y su tinta y queso rallado.
  • Pan blanco, focaccia de chorizo y pan de Martin (higos y pasas).
Aperitivos en Restaurante Melvin

Aperitivos: croqueta de jamón, mantequilla de cebolla caramelizasa, base de arroz socarrat con chipirón y su tinta, queso rallado y pan blanco, focaccia de chorizo y pan de Martín (higos y pasas). Restaurante Melvin

 

  • Refrescante salmorejo de cerezas y tomate canario con polvo de queso fresco (Burgo de Arias), anchoas del Cantábrico, pepinillo encurtido y cereza troceada.
Salmorejo de cerezas

Salmorejo de cerezas

 

  • Impresionante ensaladilla rusa de pulpo sobre “Causa” limeña ligeramente picante, sobre base de patata, crema de zanahoria y tierra de aceituna negra.
Ensaladilla rusa

Ensaladilla rusa

 

  • Steak tartar de solomillo gallego sobre gofres de patata.
Steak tartar

Steak tartar de solomillo gallego sobre gofres de patata. Restaurante Melvin

 

  • Tagliatelle meloso de calamar con camarones, crema americana y puré de batatas con ajo asado.
Tagliatelle de calamar

Tagliatelle de calamar

 

  • Almejas gallegas estilo “La Abuela” con ajo y vino blanco.
Almejas gallegas

Almejas gallegas estilo “la Abuela” con ajo y vino blanco. Restaurante Melvin

 

  • Fish & chips “Melvin” con salsa tártara. Seguramente las mejores del mundo mundial.
Fish & Chips

Fish & Chips

 

  • Tentadora paella de cerdo ibérico con ajos tiernos y garbanzos.
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Paella de cerdo ibérico con ajos tiernos y garbanzos. Restaurante Melvin

 

  • Terrina de cordero, huesos de pasta fresca con duxelle de hierbas y puré de apio trufado

    Terrina de cordero

    Terrina de cordero

 

  • Esferas de melón en caipiriña con helado de cáscara de limón y sopa de yogur.
Esferas de melón

Esferas de melón

 

Restaurante Melvin en Las Terrazas de Abama. Carretera General del Sur TF-47 Km.8,9 Guía de Isora. Santa Cruz de Tenerife. Islas Canarias.

© 2018 José María Toro. All rights reserved.

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Abama Kabuki

Carretera General TF 47, km 9 386887 Guía de Isora. Tenerife. Islas Canarias. Hotel Abama Golf & Spa Resort

BlogHedonista Entrada a Abama Kabuki

Abama Kabuki

Entrar en el Hotel Abama Golf & Spa Resort ( 5 estrellas G.L. ) es ir directo a un espacio único con sabor al cercano Norte de África, un edificio en color terracota quemada que varía en tonalidades según la iluminación del sol, con vegetación exuberante emulando un oasis del desierto y que guarda todo un complejo de servicios para satisfacer cualquier capricho de ocio de sus clientes. A nivel gastronómico no tiene parangón: 10 restaurantes, y dos de ellos con estrellas Michelin, M.B.,  de Martín Berasategui, que posee 2 y Abama Kabuki, de Ricardo Sanz, condecorado con una de la prestigiosa guía gala.

BlogHedonista Abama Kabuki Nigirs

Nigiris

Acceder al restaurante de cocina japonesa Abama Kabuki es introducirse en un espacio zen de paz y armonía, en una recreación de ese mundo nipón de sonrisas amables, con una decoración minimalista dominada por los colores rojo y negro en sus paredes y con mobiliario de madera oscura en color wengué, todo con el propósito de conseguir un espacio bello y sencillo que no distraiga al comensal su atención de lo que viene a realmente hacer aquí ¡que es comer y disfrutar!.

El origen de la palabra kabuki, tal como lo describe en la introducción de la carta, nació en el siglo XVII como lugar de representación de un espectáculo popular hasta convertirse en lo que hoy se conoce en Tokio como teatro donde los espectadores se llevan su comida y disfrutan con las obras. Abama Kabuki es esa acepción: una excelente interpretación de la buena gastronomía japonesa. Foto Kabuki 3 Todo está cuidadosamente elegido: las combinaciones de sabores y texturas en las diferentes degustaciones, el orden del servicio, los platos propiamente dichos totalmente artesanales traídos expresamente desde el país del Sol Naciente con sus irregulares formas a semejanza de la naturaleza, que le otorga a cada uno de ellos personalidad propia y que realza los alimentos presentados, los maravillosos palillos, evidentemente aquí se come con ellos, que parecen mágicos, dotados de poderes especiales para que hasta el menos habilidoso en estos menesteres sea capaz de llevarse los bocados a la boca con la mayor facilidad del mundo sin que por el camino pierda nada. Este conjunto crea una unidad armónica, de una hermosura extraordinaria, que los sesudos teóricos de la estética y concretamente el filósofo alemán Kant diría que es sublime, como superlativo de belleza o como él definía “lo que es absolutamente grande”. Foto Kabuki 1 El menú degustación tiene varias partes considerando cada una de ellas como unidades diferenciadas. Del apartado Sakizuke, extraordinario el foie con el nombre de Kabuki impreso como un marchamo sobre la delicada pieza. Finísima la berenjena frita con aderezo de miso. En el Otsukuri, muy destacable el Tataki del Chef consistente en un sutil bonito con notas ahumadas para llorar de felicidad. El Sushi compuesto de nigiris y makis es tocar la excelencia, de quitarse el sombrero. En el Kanmi o surtido de postre remarcable el lichi con yuzú y pipa de calabaza caramelizada por un lado y por otro la panna cotta de té matcha acompañado de sus galletas inglesas ¡para tirar cohetes! Foto Kabuki 2 Todo maridado con una botella de Christmann Riesling Trocken, con aromas a flores blancas, a cítricos y frutas exóticas, por su versatilidad hacia los sabores ácidos y salados dominantes en los diferentes platos del elenco de la degustación. Foto Kabuki 18Precio del menú: 100 euros, impuestos y bebidas aparte. Una cena-festival gastronómico para echar las campanas al vuelo y grabar con tinta indeleble en nuestra memoria de las celebraciones sensoriales. ¡Bravo!

Banda sonora de este post: Am I Wrong  de Nico & Vinz 

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