Tercer día de Worldcanic en Lanzarote: Dos catas únicas de vinos volcánicos y mucho más para cerrar este congreso gastronómico

La tra­di­ción islan­de­sa de cocer su pan de cen­teno en aguas ter­ma­les visi­ta World­ca­nic de la mano del chef de ÓX* (Reikia­vik), Thrainn Freyr Vigfusson.Worldcanic ha cerra­do su cuar­ta edi­ción rei­vin­di­can­do la amplia fami­lia de los vinos vol­cá­ni­cos y reno­van­do su com­pro­mi­so con las gen­tes del vol­cán para seguir en Lan­za­ro­te has­ta 2027, tal y como avan­zó el pre­si­den­te del Cabil­do de Lan­za­ro­te Oswal­do Betan­cort en la jor­na­da inau­gu­ral. “World­ca­nic segui­rá con noso­tros en 2025, en 2026 y en 2027”, ase­gu­ró el pre­si­den­te  mien­tras expli­ca­ba que “Lan­za­ro­te va a seguir posi­cio­nán­do­se como el epi­cen­tro mun­dial sobre gas­tro­no­mía, vul­ca­no­lo­gía y sos­te­ni­bi­li­dad para seguir cono­cien­do la diver­si­dad, la sin­gu­la­ri­dad y la rique­za de las coci­nas y eco­sis­te­mas vol­cá­ni­cos”. 

Worldcanic renueva su compromiso con ‘las gentes del volcán’ y seguirá en Lanzarote hasta 2027

Mues­tra de esa rique­za y sin­gu­la­ri­dad han sido las dos catas úni­cas que han teni­do lugar en la jor­na­da de hoy y que con­fir­ma­ban el buen momen­to que están vivien­do los vinos vol­cá­ni­cos. La Geria, con­cre­ta­men­te las Bode­gas La Flo­ri­da, ha sido pre­ci­sa­men­te el lugar don­de ha trans­cu­rri­do la últi­ma jor­na­da del con­gre­so con la pre­sen­cia de dos gran­des sumi­lle­res que han ilus­tra­do a los asis­ten­tes sobre las carac­te­rís­ti­cas y el valor de esta gran fami­lia de vinos. 

El master sumiller John Szabo defiende que “no existe el vino volcánico, sino los vinos volcánicos, una gran familia que se reparte por todo el mundo”

El que ha sido el pre­mio World­ca­nic de esta edi­ción, el exper­to en vinos vol­cá­ni­cos más impor­tan­te a nivel mun­dial y mas­ter sumi­ller John Sza­bo, ha sido cate­gó­ri­co al afir­mar que “el vino vol­cá­ni­co no exis­te”. No pre­ten­día ser polé­mi­co, bien al con­tra­rio, su inten­ción era la de resal­tar la gran rique­za que exis­te den­tro de la fami­lia de los vinos vol­cá­ni­cos. “Debe­mos hablar siem­pre de vinos vol­cá­ni­cos, en plu­ral”, adver­tía el sumi­ller cana­dien­se, “vinos que se pue­den encon­trar por todo el mun­do y que con­for­man una gran fami­lia en la que cada uno tie­ne sus par­ti­cu­la­ri­da­des pro­pias”. 

La gran varie­dad de vinos vol­cá­ni­cos se debe a que “cada vol­cán tie­ne su pro­pio eco­sis­te­ma y eso se refle­ja en los vinos que cre­cen en sus terri­to­rios”, expli­ca­ba John. Si son vol­ca­nes anti­guos, extin­tos o acti­vos, la com­po­si­ción de la lava o la con­cen­tra­ción de mine­ra­les son ‑entre otros- fac­to­res que afec­tan al vino. Aún con esto, el sumi­ller tam­bién adver­tía que se pue­den esta­ble­cer algu­nos pun­tos de con­tac­to entre todos ellos. “Casi todos los vinos vol­cá­ni­cos son áci­dos, poco afru­ta­dos e inclu­so se pal­pa en ellos cier­ta sali­ni­dad debi­da a la gran con­cen­tra­ción de mine­ra­les en los sue­los vol­cá­ni­cos”, ilus­tra­ba Sza­bo, quien tam­po­co se olvi­da­ba de resal­tar “la den­si­dad y seque­dad de estos vinos deri­va­das de la poca reten­ción de agua que tie­nen los sue­los vol­cá­ni­cos”.

Dos catas únicas de vinos volcánicos cierran la  tercera jornada del congreso reivindicando la gran diversidad y calidad de estos vinos

Para demos­trar que “los vinos vol­cá­ni­cos son inigua­la­bles”, Sza­bo acom­pa­ña­ba sus pala­bras con una cata muy espe­cial de vinos vol­cá­ni­cos de diver­sas par­tes del mun­do, des­de Gre­cia pasan­do por Ita­lia, Hun­gría o las islas Azo­res y las Cana­rias.

Ferran Centelles desmonta tópicos y afirma que “la malvasía no existe” porque se trata de un nombre genérico que engloba diversas variedades

De estas últi­mas, y con­cre­ta­men­te de Lan­za­ro­te, ha habla­do tam­bién el sumi­ller Ferran Cen­te­lles quien ha impar­ti­do una cla­se prác­ti­ca y magis­tral sobre mal­va­sía, un tér­mino gené­ri­co de una de las fami­lias de uva más anti­guas del mun­do. El men­sa­je más repe­ti­do duran­te su cata ha sido jus­ta­men­te ese: “la mal­va­sía es un nom­bre gené­ri­co que abar­ca más de 60 varie­da­des, cla­si­fi­ca­das según la can­ti­dad de ter­pe­nos, carac­te­rís­ti­cas orga­no­lép­ti­cas de aro­ma y sabor, y gené­ti­ca­men­te en tres fami­lias muy dis­tin­tas entre sí. Por lo tan­to, la mal­va­sía no exis­te. Hay múl­ti­ples varie­da­des de ella”.

Con­cluía su cata el que fue­ra sumi­ller de elBu­lli afir­man­do que Lan­za­ro­te tie­ne un autén­ti­co teso­ro en su mal­va­sía vol­cá­ni­ca, “un enor­me poten­cial para explo­tar”, pero al mis­mo tiem­po adver­tía que “es nece­sa­rio ven­der­la mejor”.

El chef portugués José Diogo Costa reivindica la singular despensa de Madeira, modelada por el clima subtropical y los fértiles suelos volcánicos de la isla.

La coci­na vol­cá­ni­ca de la jor­na­da ha recaí­do en dos ponen­tes inter­na­cio­na­les de dos pai­sa­jes con­tras­ta­dos: Por­tu­gal e Islan­dia. El pri­me­ro de ellos ha sido José Dio­go Cos­ta, a car­go de las coci­nas del res­tau­ran­te ubi­ca­do en el Reid’s Pala­ce Bel­mond Hotel (William*, Fun­chal, Por­tu­gal), quien ha pues­to en valor la rica des­pen­sa de su Madei­ra natal. Bro­mea­ba el chef dicien­do que “Madei­ra es mucho más que vino y Cris­tino Ronal­do”, una afir­ma­ción que ence­rra­ba una cla­ra rei­vin­di­ca­ción del pro­duc­to local. Expli­ca­ba Cos­ta que la sin­gu­la­ri­dad del pro­duc­to de Madei­ra radi­ca tan­to “en los fér­ti­les sue­los vol­cá­ni­cos de la isla así como en su cli­ma sub­tro­pi­cal, dos carac­te­rís­ti­cas que per­mi­ten cul­ti­var una gran varie­dad de fru­tas y ver­du­ras”. Aña­día el por­tu­gués que dis­po­ner de esta amplia des­pen­sa le ins­pi­ra a José Dio­go Cos­ta al “explo­rar­la a tra­vés del cono­ci­mien­to de la gen­te del lugar, pro­duc­to­res y coci­ne­ros” y con­se­guir así recu­pe­rar ela­bo­ra­cio­nes, téc­ni­cas y rece­tas anti­guas que de otra mane­ra se per­de­rían. 

Suelos fértiles y aguas termales que activan la cocina volcánica

Coin­ci­día con Cos­ta en la rei­vin­di­ca­ción del pro­duc­to local, el islan­dés Thrainn Freyr Vig­fus­son. Con él, World­ca­nic repro­du­cía la tra­di­ción islan­de­sa que usa las aguas ter­ma­les de sus múl­ti­ples gei­sers para cocer el pan. En Islan­dia el pan es un un pro­duc­to bási­co -“si no hay pan en nues­tras comi­das, nos fal­ta algo”, con­ta­ba Thrainn- y su tra­di­cio­nal pan de cen­teno se cue­ce a vapor ente­rrán­do­se (pro­te­gi­do) cer­ca de fuen­tes ter­ma­les para que se hor­nee duran­te unas 24 horas al calor natu­ral. “ El resul­ta­do es un pan de inten­so sabor, con per­fec­to equi­li­brio, muy sua­ve y tierno”, expli­ca­ba el chef de ÓX* (Reikia­vik). El pan se acom­pa­ña con la tam­bién tra­di­cio­nal man­te­qui­lla islan­de­sa skyr, que es como “una espe­cie de yogur con un bajo nivel de gra­sas pero muchas pro­teí­nas. Su sabor tie­ne un toque cura­do y un regus­to agrio”, con­cluía Vig­fus­son.

Más infor­ma­ción en la web de World­ca­nic

Segundo día de Worldcanic en Lanzarote: biólogos y chefs ponen en valor las hierbas silvestres que crecen en los suelos volcánicos y mucho más

La geó­lo­ga Maria Manou­sa­ki pone de relie­ve la impor­tan­cia del moni­to­reo de los vol­ca­nes para ela­bo­rar pla­nes efi­ca­ces de pro­tec­ción en caso de emer­gen­cia.La isla de La Gra­cio­sa, ofi­cial­men­te des­de el 2018 la octa­va isla de las Cana­rias, ha sido el esce­na­rio don­de ha trans­cu­rri­do la segun­da jor­na­da de la cuar­ta edi­ción de World­ca­nic, el con­gre­so de las coci­nas y los eco­sis­te­mas vol­cá­ni­cos. Un pai­sa­je excep­cio­nal en el que el con­gre­so ha conec­ta­do con la tie­rra vol­cá­ni­ca y sus pro­duc­tos.  Inclu­so los más humil­des, como es el caso de las hier­bas sil­ves­tres, pro­ta­go­nis­tas de la mesa redon­da de la jor­na­da en la que han par­ti­ci­pa­do Kike Gallar­do, bió­lo­go y chef cores­pon­sa­ble del pro­yec­to El Her­ba­rio Comes­ti­ble Juan Car­los Godoy, téc­ni­co en la Ofi­ci­na de la Reser­va de la Bios­fe­ra del Cabil­do de Lan­za­ro­te, y Mon­tse­rrat Rodrí­guez Mesa, bió­lo­ga del Geo­par­que  de Lan­za­ro­te. 

Los biólogos Juan Cazorla y Kike Gallardo, éste también cocinero, promueven  el uso de las hierbas silvestres que crecen en los fértiles suelos volcánicos por su singularidad y múltiples beneficios

Los tres han des­ta­ca­do las excep­cio­na­les carac­te­rís­ti­cas de los sue­los vol­cá­ni­cos, muy fér­ti­les por la abun­dan­te pre­sen­cia de mine­ra­les y con una alta pre­sen­cia de rofe y jable (fru­tos de la acti­vi­dad vol­cá­ni­ca pre­ci­sa­men­te muy abun­dan­tes en Lan­za­ro­te) que redu­cen la eva­po­ra­ción del agua y faci­li­tan la fil­tra­ción. En esos sue­los cre­cen plan­tas que “a veces deno­mi­na­mos malas hier­bas por puro des­co­no­ci­mien­to”, adver­tía Kike Gallar­do. Este bió­lo­go-coci­ne­ro ani­ma­ba a los coci­ne­ros “a cono­cer­las y usar­las en sus pla­tos para con­se­guir con ello no sólo un apro­ve­cha­mien­to de los recur­sos natu­ra­les sino tam­bién una mayor con­cien­cia­ción sobre el entorno”. Cazor­la refor­za­ba el men­sa­je enu­me­ran­do las múl­ti­ples varie­da­des de las espe­cies, autóc­to­nas y exó­ti­cas, que pue­den encon­trar­se, por ejem­plo, en la isla de Lan­za­ro­te. Es el caso de la ver­do­la­ga, con alto con­te­ni­do en Ome­ga 3; la lechu­gui­lla, muy pare­ci­da al car­do; el que­món, cuyas vai­nas saben a mos­ta­za con un toque pican­te; las vina­gre­ras, con su pun­to áci­do y avi­na­gra­do; o la tune­ra, una plan­ta ver­da­de­ra­men­te mul­ti­pro­pó­si­to.

Fina Puigdevall con su hija Martina Puigvert (Les Cols**, Olot) y Miguel Ángel Expósito (Retama*, Ciudad Real) confían en la naturaleza volcánica para sus creaciones gastronómicas

Ese apro­ve­cha­mien­to de los recur­sos natu­ra­les que ofre­cen las zonas vol­cá­ni­cas que ha pre­go­na­do la mesa redon­da de la jor­na­da ya lo prac­ti­can los chefs que han par­ti­ci­pa­do en la sesión de hoy. Es el caso de Fina Puig­de­vall y Mar­ti­na Puig­vert, madre e hija a car­go de las coci­nas del gerun­den­se Les Cols** (Olot), en ple­na comar­ca vol­cá­ni­ca de La Garrotxa. La pasión de ambas por su terri­to­rio deri­va tam­bién en el máxi­mo cui­da­do y res­pe­to por las varie­da­des autóc­to­nas, como el alfor­fón de tri­go sarra­ceno, que mue­len en su pro­pio molino y sir­ven en todas sus mani­fes­ta­cio­nes, des­de en grano para el fal­so arroz, en hari­na, en flor o en bebi­da. Tam­bién la judía de San­ta Pau, con el que ela­bo­ran “un pla­to muy vol­cá­ni­co que lle­va tam­bién mani­tas de cer­do, nabo y tocino vege­tal”, o la cebo­lla autóc­to­na “más dul­ce por­que es vol­cá­ni­ca”, con la que ela­bo­ran un deli­ca­do roya­le de cebo­lla que acom­pa­ñan con ros­cón de Olot, migas de pan y rega­liz. Otra para­da impor­tan­te, la flor de sau­co, con la que enri­que­cen bas­tan­tes pla­tos, e inclu­so ela­bo­ran un sua­ve espu­mo­so. 

Otro aban­de­ra­do del pro­duc­to local y de cer­ca­nía es el chef man­che­go Miguel Ángel Expó­si­to quien rea­li­za en su res­tau­ran­te Reta­ma* (Ciu­dad Real) una pro­pues­ta basa­da en el rece­ta­rio tra­di­cio­nal que sacu­de con pasión y moder­ni­dad. El chef aho­ra sabe, y así lo ha expues­to a los asis­ten­tes del con­gre­so, que aun­que anti­guo y extin­to, el sue­lo vol­cá­ni­co de Ciu­dad Real ofre­ce nume­ro­sos bene­fi­cios a sus cul­ti­vos, como por ejem­plo la sin­gu­la­ri­dad de vinos y acei­tes que reco­ge la recien­te Deno­mi­na­ción de Ori­gen Cam­po de Cala­tra­va. “Son un total de 16 muni­ci­pios repar­ti­dos en unos 5.000 m² de exten­sión, pobla­dos de unos 240 edi­fi­cios vol­cá­ni­cos, rodea­dos por lagu­nas y con tem­pe­ra­tu­ras extre­mas, lo que con­di­cio­na su fau­na y flo­ra”. Tie­rra de lin­ce ibé­ri­co, y jaba­lí, abun­dan el águi­la real, cigüe­ña negra, bui­tre negro, per­diz roja, pato, y varie­da­des vege­ta­les como el ajo negro, gla­dio­lo gran­de, gera­nio mal­va o aza­frán ama­ri­llo.

Científicos y cocineros trasladan la multivariedad y potencialidad de flores y hierbas volcánicas a Worldcanic

El apun­te cien­tí­fi­co de la jor­na­da ha sido a car­go de la geó­lo­ga y fun­cio­na­ria en la OASP Earth­qua­ke Plan­ning and Pro­tec­tion Orga­ni­za­tion (Ate­nas, Gre­cia) Maria Manou­sa­ki. La inves­ti­ga­do­ra grie­ga, que ha repa­sa­do los 40 millo­nes de años de acti­vi­dad del arco vol­cá­ni­co grie­go, ha que­ri­do des­ta­car duran­te su inter­ven­ción la impor­tan­cia de la pre­ven­ción. “Con­vie­ne estar pre­pa­ra­dos”, adver­tía Manou­sa­ki mien­tras rela­ta­ba que por ello,  y des­pués de que se detec­ta­rá en 2011 un gran aumen­to de la acti­vi­dad sís­mi­ca des­pués de una erup­ción en la zona de San­to­ri­ni, se creó un comi­té cien­tí­fi­co en su país cuya prin­ci­pal fun­ción es  “el moni­to­reo de los vol­ca­nes para poder ela­bo­rar unos pla­nes efi­ca­ces de pro­tec­ción y de actua­ción en caso de emer­gen­cia”. Aun­que aho­ra el vol­cán esté en fase dur­mien­te, “noso­tros no pode­mos dor­mir­nos”, recor­da­ba la geó­lo­ga.

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El joven chef Diego Dato es el encargado de gestionar la cocina del restaurante Melvin, el tercero abierto por Martín Berasategui en la isla de Tenerife y noveno en España

El joven chef Die­go Dato es el hom­bre de con­fian­za de Mar­tín Bera­sa­te­gui para gober­nar los fogo­nes del Res­tau­ran­te Mel­vin, el ter­ce­ro abier­to en la isla afor­tu­na­da de Tene­ri­fe y noveno en Espa­ña. Los dos ante­rio­res abier­tos en la isla cana­ria son M.B., con dos estre­llas Miche­lin y Txo­ko en el cer­cano resort de lujo Aba­ma Tene­ri­fe. Hay que sumar­le dos res­tau­ran­tes en el País Vas­co: el que lle­va su nom­bre, Mar­tín Bera­sa­te­gui, con tres estre­llas Miche­lin y Eme Be Garro­te en Donos­ti. Cua­tro más en Bar­ce­lo­na: Lasar­te con 3 estre­llas de la famo­sa guía roja fran­ce­sa gas­tro­nó­mi­ca, Hallo cock­tail Bar, Res­tau­ran­te Oría y el res­tau­ran­te Fon­da Espa­ña. Ade­más ase­so­ra a otros 3 res­tau­ran­tes en Méxi­co y dos en Repú­bli­ca Domi­ni­ca­na.

Restaurante Melvin

Res­tau­ran­te Mel­vin

 

Ubi­ca­do en el solea­do y pri­vi­le­gia­do sur de Tene­ri­fe, den­tro del ele­gan­te com­ple­jo de apar­ta­men­tos Las Terra­zas de Aba­ma (de la com­pa­ñía My Way Hotels & Resorts), con vis­tas imper­di­bles e impa­ga­bles al Océano Atlán­ti­co y a la pró­xi­ma isla de La Gome­ra, que da la sen­sa­ción de que casi se pue­de tocar por el jue­go de la pers­pec­ti­va, y don­de las pues­tas de sol se con­vier­ten en pura poe­sía, y los pla­tos de este joven chef se fusio­nan en per­fec­ta armo­nía con tan­ta belle­za.

 

Restaurante Melvin

Res­tau­ran­te Mel­vin

 

La coci­na ele­gi­da para este ter­cer res­tau­ran­te es una fusión de medi­te­rrá­nea con el sabor de los asa­do­res donos­tia­rras que vie­ron cre­cer al chef del “garro­te” y que es el úni­co coci­ne­ro espa­ñol que tie­ne actual­men­te es su curri­cu­lum 8 estre­llas Miche­lin. Mimo por el pro­duc­to, dan­do prio­ri­dad a la mate­ria pri­ma cana­ria de pro­xi­mi­dad, para crear pla­tos de alta coci­na com­ple­ta­do con una bue­na ofer­ta de car­nes y pes­ca­dos a la bra­sa.

Restaurante Melvin

Res­tau­ran­te Mel­vin

 

El chef Dato es ori­gi­na­rio del levan­te espa­ñol y por tan­to ha cre­ci­do entre arro­ces de su Elche natal, con una for­ma­ción de cam­pa­ni­llas entre gran­des espa­das de los puche­ros y sar­te­nes como el malo­gra­do San­ti San­ta­ma­ría y su men­tor Mar­tín Bera­sa­te­gui que des­de hace poco le ha dado la alter­na­ti­va en el Res­tau­ran­te Mel­vin, des­pués de su paso por los otros dos res­tau­ran­tes del gru­po en Cana­rias: M.B. y Txo­ko.

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El chef Die­go Dato. Res­tau­ran­te Mel­vin. Foto­gra­fía gen­ti­le­za de Man­da­ri­na Comu­ni­ca­ción

 

El nom­bre esco­gi­do para el res­tau­ran­te no ha sido casual, sino que es un cla­ro tri­bu­to a Mel­vin Villa­rroel, el arqui­tec­to boli­viano que creó esta área turís­ti­ca dán­do­le per­so­na­li­dad pro­pia y con el pro­pó­si­to de que per­du­ra­se en el tiem­po con el máxi­mo res­pe­to posi­ble al entorno.

De su inte­rio­ris­mo des­ta­ca la coci­na vis­ta para crear una cer­ca­nía con los comen­sa­les y pue­dan ser tes­ti­gos de todo lo que se cue­ce den­tro. Colo­res natu­ra­les para made­ras y tapi­ce­rías y otor­gar­le ese plus de cali­dez y a la par ele­gan­te. La terra­za exte­rior al aire libre es mara­vi­llo­sa a cual­quier hora del día, pero es espe­cial­men­te mági­ca con la caí­da del sol y con la ilu­mi­na­ción noc­tur­na.

  • Cro­que­ta de jamón.
  • Man­te­qui­lla de cebo­lla cara­me­li­za­da.
  • Base de arroz soca­rrat con chi­pi­rón y su tin­ta y que­so ralla­do.
  • Pan blan­co, focac­cia de cho­ri­zo y pan de Mar­tin (higos y pasas).

Aperitivos en Restaurante Melvin

Ape­ri­ti­vos: cro­que­ta de jamón, man­te­qui­lla de cebo­lla cara­me­li­za­sa, base de arroz soca­rrat con chi­pi­rón y su tin­ta, que­so ralla­do y pan blan­co, focac­cia de cho­ri­zo y pan de Mar­tín (higos y pasas). Res­tau­ran­te Mel­vin

 

  • Refres­can­te sal­mo­re­jo de cere­zas y toma­te cana­rio con pol­vo de que­so fres­co (Bur­go de Arias), anchoas del Can­tá­bri­co, pepi­ni­llo encur­ti­do y cere­za tro­cea­da.

Salmorejo de cerezas

Sal­mo­re­jo de cere­zas

 

  • Impre­sio­nan­te ensa­la­di­lla rusa de pul­po sobre “Cau­sa” lime­ña lige­ra­men­te pican­te, sobre base de pata­ta, cre­ma de zanaho­ria y tie­rra de acei­tu­na negra.

Ensaladilla rusa

Ensa­la­di­lla rusa

 

  • Steak tar­tar de solo­mi­llo galle­go sobre gofres de pata­ta.

Steak tartar

Steak tar­tar de solo­mi­llo galle­go sobre gofres de pata­ta. Res­tau­ran­te Mel­vin

 

  • Taglia­te­lle melo­so de cala­mar con cama­ro­nes, cre­ma ame­ri­ca­na y puré de bata­tas con ajo asa­do.

Tagliatelle de calamar

Taglia­te­lle de cala­mar

 

  • Alme­jas galle­gas esti­lo “La Abue­la” con ajo y vino blan­co.

Almejas gallegas

Alme­jas galle­gas esti­lo “la Abue­la” con ajo y vino blan­co. Res­tau­ran­te Mel­vin

 

  • Fish & chips “Mel­vin” con sal­sa tár­ta­ra. Segu­ra­men­te las mejo­res del mun­do mun­dial.

Fish & Chips

Fish & Chips

 

  • Ten­ta­do­ra pae­lla de cer­do ibé­ri­co con ajos tier­nos y gar­ban­zos.

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Pae­lla de cer­do ibé­ri­co con ajos tier­nos y gar­ban­zos. Res­tau­ran­te Mel­vin

 

  • Terri­na de cor­de­ro, hue­sos de pas­ta fres­ca con duxe­lle de hier­bas y puré de apio tru­fa­do

    Terrina de cordero

    Terri­na de cor­de­ro

 

  • Esfe­ras de melón en cai­pi­ri­ña con hela­do de cás­ca­ra de limón y sopa de yogur.

Esferas de melón

Esfe­ras de melón

 

Res­tau­ran­te Mel­vin en Las Terra­zas de Aba­ma. Carre­te­ra Gene­ral del Sur TF-47 Km.8,9 Guía de Iso­ra. San­ta Cruz de Tene­ri­fe. Islas Cana­rias.

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