Tres hoteles boutique en Sóller para vivir y descubrir Mallorca sin prisas y lejos del ruido, para que practiques el Slow Travel

Toda­vía exis­ten luga­res en los que el verano trans­cu­rre sin pri­sas; don­de los desa­yu­nos se alar­gan bajo la som­bra de un patio inte­rior, las calles de pie­dra invi­tan a pasear sin rum­bo o el soni­do más habi­tual es el de una con­ver­sa­ción tran­qui­la. Y sí estoy hablan­do de Mallor­ca. Hay otra isla que res­pi­ra cal­ma y tran­qui­li­dad, des­co­no­ci­da, bueno ya no en cuan­to leas este post por­que ya ten­drás ganas de des­cu­brir esa otra Mallor­ca la que poca gen­te cono­ce.

Por­que si algo defi­ne el lujo en 2026 es la capa­ci­dad de encon­trar cal­ma. Des­co­nec­tar del rit­mo fre­né­ti­co, dis­fru­tar de entor­nos con per­so­na­li­dad y redes­cu­brir des­ti­nos con alma. Estas son las nue­vas prio­ri­da­des de quie­nes entien­den el via­je como una for­ma de bien­es­tar, más allá de las pla­yas aba­rro­ta­das, las lar­gas colas o los encla­ves satu­ra­dos pro­pios de las tem­po­ra­das altas. Lo que vie­ne sien­do el Slow Tra­vel que comien­zas a leer en muchas revis­tas. Éste es el autén­ti­co lujo silen­cio­so y tran­qui­lo.

En el cora­zón del valle de Sóller, uno de los muni­ci­pios más bellos y autén­ti­cos de Mallor­ca, Can Abril, Casa Bou­gain­vi­llea y Solle­ric Petit Hotel repre­sen­tan, pre­ci­sa­men­te, esa mane­ra de via­jar. Tres peque­ños hote­les bou­ti­que del gru­po Sara­to­ga Tra­mun­ta­na Hotels que per­mi­ten des­cu­brir la isla des­de otro rit­mo: el de los pue­blos con alma, los comer­cios de pro­xi­mi­dad, los pai­sa­jes que invi­tan a dete­ner­se y los alo­ja­mien­tos don­de cada deta­lle está pen­sa­do para des­co­nec­tar del rui­do.

Can Abril, Casa Bougainvillea y Solleric Petit Hotel invitan a descubrir una Mallorca más pausada, auténtica y alejada de las aglomeraciones

Lejos de la Mallor­ca más con­cu­rri­da, estos tres refu­gios ofre­cen una expe­rien­cia ínti­ma y sere­na, per­fec­ta para quie­nes bus­can recu­pe­rar algo cada vez más esca­so duran­te el verano: tiem­po, silen­cio y auten­ti­ci­dad.

Can Abril, un reman­so de paz en el cora­zón de Sóller

Ubi­ca­do en una tran­qui­la calle del cas­co his­tó­ri­co de Sóller, Can Abril es un peque­ño hotel bou­ti­que que ocu­pa una casa tra­di­cio­nal mallor­qui­na cons­trui­da en el año 1900. Un edi­fi­cio his­tó­ri­co, que anta­ño per­te­ne­ció a la fami­lia Pas­tor, pro­pie­ta­rios de la fábri­ca de teji­dos situa­da jus­to al lado, y que ha sido trans­for­ma­do en alo­ja­mien­to con encan­to, con­ser­van­do nume­ro­sos ele­men­tos arqui­tec­tó­ni­cos ori­gi­na­les y man­te­nien­do intac­to el espí­ri­tu art nou­veau que carac­te­ri­za a muchas de las casas seño­ria­les de la loca­li­dad.

Can Abril. Espacios comunes
can abril para brid­ge — 10

Con ape­nas diez habi­ta­cio­nes, este hotel se arti­cu­la alre­de­dor de un patio inte­rior ajar­di­na­do que fun­cio­na como autén­ti­co cora­zón de la casa. Allí, entre plan­tas medi­te­rrá­neas y pare­des cen­te­na­rias, se sir­ven los desa­yu­nos con pro­duc­tos loca­les cuan­do el tiem­po lo per­mi­te, con­vir­tien­do cada maña­na en un peque­ño ritual de cal­ma. 

Las habi­ta­cio­nes, amplias y lumi­no­sas, com­bi­nan el carác­ter de la arqui­tec­tu­ra mallor­qui­na con como­di­da­des con­tem­po­rá­neas como terra­zas pri­va­das, zonas de estar, deta­lles de made­ra y una deco­ra­ción que res­pe­ta el esti­lo tra­di­cio­nal de la isla para con­ver­tir la estan­cia en una expe­rien­cia ínti­ma y liga­da al espí­ri­tu de Mallor­ca.

Casa Bou­gain­vi­llea, para des­cu­brir la Tra­mun­ta­na a otro rit­mo

Aco­ge­dor y fun­cio­nal, Casa Bou­gain­vi­llea repre­sen­ta otra for­ma de vivir Sóller: más pau­sa­da, casi como alo­jar­se en una casa medi­te­rrá­nea. Una vivien­da his­tó­ri­ca cons­trui­da a fina­les del XIX, en una de las calles más arbo­la­das de la loca­li­dad. Tras su res­tau­ra­ción, el edi­fi­cio con­ser­va sus ele­men­tos arqui­tec­tó­ni­cos ori­gi­na­les, como muros de pie­dra, vigas de made­ra y sue­los mallor­qui­nes, de esti­lo sen­ci­llo y ele­gan­te. 

Casa Bougainvillea

Las habi­ta­cio­nes, lumi­no­sas y aco­ge­do­ras, se orien­tan hacia el jar­dín o las mon­ta­ñas de la Tra­mun­ta­na, lo que con­vier­te cada des­per­tar en una invi­ta­ción a explo­rar el entorno. Siem­pre que el tiem­po lo per­mi­te, el desa­yuno en su terra­za inte­rior, reple­ta de vege­ta­ción medi­te­rrá­nea, es una de las expe­rien­cias más autén­ti­cas de este peque­ño  hotel. Un momen­to que resu­me per­fec­ta­men­te su espí­ri­tu: tran­qui­li­dad, cer­ca­nía y una hos­pi­ta­li­dad que pone el acen­to en los peque­ños deta­lles.

Solle­ric Petit Hotel, un alo­ja­mien­to para vivir Sóller des­de den­tro

En la ani­ma­da calle Sa Llu­na, la prin­ci­pal arte­ria comer­cial del cas­co his­tó­ri­co, Solle­ric Petit Hotel es un peque­ño hotel bou­ti­que que per­mi­te vivir el pul­so coti­diano de la loca­li­dad. Rodea­do de tien­das, res­tau­ran­tes y cafe­te­rías, com­bi­na la vita­li­dad urba­na del cen­tro con el encan­to sereno del cas­co anti­guo. 

Solleric Petit Hotel

Ubi­ca­do en un edi­fi­cio del año 1900 que en sus orí­ge­nes per­te­ne­ció a la fami­lia Mas­ca­ró, el Solle­ric Petit Hotel ofre­ce un con­cep­to de hotel bou­ti­que pen­sa­do para via­je­ros que bus­can como­di­dad, fun­cio­na­li­dad y una cone­xión direc­ta con el entorno local. 

Sus amplias y lumi­no­sas habi­ta­cio­nes com­bi­nan tra­di­ción y moder­ni­dad, y apues­tan por los tonos cáli­dos y natu­ra­les. Algu­nas cuen­tan con terra­zas pri­va­das o zonas de estar, crean­do espa­cios aco­ge­do­res don­de des­can­sar des­pués de explo­rar las calles de Sóller o las mon­ta­ñas de la Tra­mun­ta­na. 

 La terra­za, don­de se sir­ve cada maña­na el desa­yuno, es una vez el cora­zón del alo­ja­mien­to y des­de don­de se arti­cu­la la tran­qui­li­dad dia­ria. Los espa­cios comu­nes refuer­zan una filo­so­fía basa­da en la liber­tad, la cer­ca­nía y el rit­mo pau­sa­do del via­je.

¿Qué hacer en Sóller? Expe­rien­cias para vivir el valle de Sóller

Sóller no solo es uno de los encla­ves más bellos de la Serra de Tra­mun­ta­na, tam­bién es un pun­to estra­té­gi­co para los via­je­ros que quie­ran des­cu­brir una Mallor­ca que com­bi­na natu­ra­le­za, cul­tu­ra y tra­di­ción medi­te­rrá­nea. La ofer­ta de expe­rien­cias es tan varia­da como autén­ti­ca. La pro­pia loca­li­dad invi­ta a pasear sin pri­sa por su cen­tro his­tó­ri­co, entre calles empe­dra­das, edi­fi­cios moder­nis­tas y pla­zas lle­nas de vida, como la Pla­za de la Cons­ti­tu­ción. La dimen­sión cul­tu­ral del des­tino tam­bién tie­ne un peso espe­cial. Espa­cios como el museo moder­nis­ta Can Pru­ne­ra, el Jar­dí Botà­nic de Sóller o el Museo del Mar per­mi­ten aden­trar­se en su his­to­ria artís­ti­ca, natu­ral. 

Uno de los gran­des ico­nos de Sóller es su his­tó­ri­co tran­vía de made­ra, una peque­ña joya ferro­via­ria que conec­ta el cen­tro del pue­blo con el puer­to en un reco­rri­do de pocos kiló­me­tros pero lleno de encan­to (10 euros por tra­yec­to) que atra­vie­sa huer­tos de naran­jos, calles del cas­co urbano y el paseo marí­ti­mo. Tam­po­co hay que olvi­dar­se del emble­má­ti­co Tren de Sóller, inau­gu­ra­do en 1912 y una de las for­mas más evo­ca­do­ras de lle­gar a este muni­ci­pio des­de Pal­ma. Un ferro­ca­rril his­tó­ri­co, con vago­nes de made­ra, que atra­vie­sa la Serra de Tra­mun­ta­na entre túne­les exca­va­dos en la mon­ta­ña, via­duc­tos y pai­sa­jes de oli­va­res y almen­dros, ofre­cien­do un reco­rri­do pano­rá­mi­co que for­ma par­te del pro­pio atrac­ti­vo del des­tino (el tra­yec­to dura apro­xi­ma­da­men­te una hora y tie­ne un cos­te de 23 a 30 euros por via­je).

Patios interiores, desayunos tranquilos, calles de piedra y la Serra de Tramuntana como telón de fondo de un verano diferente

La gas­tro­no­mía y los pro­duc­tos loca­les cons­ti­tu­yen otra de las gran­des razo­nes para dete­ner­se en Sóller. El valle es cono­ci­do por sus naran­jos, oli­va­res y peque­ños pro­duc­to­res, que ofre­cen expe­rien­cias como visi­tas a huer­tos tra­di­cio­na­les, catas de acei­te o paseos entre oli­vos cen­te­na­rios. Entre las excur­sio­nes más reco­men­da­das, el agro­tu­ris­mo Eco­vin­yas­sa, que ofre­ce una visi­ta guia­da por los naran­ja­les, expli­ca­ción del cul­ti­vo tra­di­cio­nal, reco­lec­ción de fru­tas en tem­po­ra­da y degus­ta­ción de zumo fres­co (18 euros por per­so­na). Tam­bién la alma­za­ra y casa de Can Det, un oleo­tu­ris­mo en el cen­tro de Sóller cuya pro­pues­ta inclu­ye la visi­ta a una moli­ne­ría de acei­te local, expli­ca­ción de la pro­duc­ción tra­di­cio­nal y degus­ta­ción de AOVES mallor­qui­nes (25 euros por per­so­na).

Sobre Sara­to­ga Tra­mun­ta­na Hotels

Sara­to­ga Tra­mun­ta­na Hotels es una peque­ña colec­ción de hote­les bou­ti­que en Mallor­ca dedi­ca­da a la recu­pe­ra­ción y pues­ta en valor de casas tra­di­cio­na­les de la isla. Con pro­pie­da­des como Can Abril, Casa Bou­gain­vi­llea y Solle­ric Petit Hotel, situa­das en el his­tó­ri­co valle de Sóller, el pro­yec­to apues­ta por pre­ser­var la arqui­tec­tu­ra y el carác­ter de las anti­guas vivien­das mallor­qui­nas, com­bi­nán­do­las con una hos­pi­ta­li­dad con­tem­po­rá­nea y cer­ca­na. Vin­cu­la­da al his­tó­ri­co Hotel Sara­to­ga, la colec­ción pro­po­ne una for­ma más autén­ti­ca y pau­sa­da de des­cu­brir la isla, en cone­xión con el pai­sa­je y la cul­tu­ra de la Serra de Tra­mun­ta­na.

Sobre Hotel Sara­to­ga

Situa­do en el cora­zón de Pal­ma, Sara­to­ga Hotel ha sido reco­no­ci­do des­de su cons­truc­ción, en el año 1962, por su ele­gan­cia clá­si­ca y su ser­vi­cio excep­cio­nal. La his­to­ria de este emble­má­ti­co alo­ja­mien­to se entre­la­za con la de Pal­ma, de cuya evo­lu­ción y trans­for­ma­ción ha sido (y es) tes­ti­go des­de hace sie­te déca­das, has­ta con­ver­tir­se en uno de sus refe­ren­tes. 

Su nom­bre hace refe­ren­cia al famo­so por­ta­avio­nes de la IV flo­ta nor­te­ame­ri­ca­na que solía atra­car en el puer­to de Pal­ma.

Dis­po­ne de 180 mag­ní­fi­cas habi­ta­cio­nes y sui­tes, lumi­no­sas y amplias, deco­ra­das con colo­res sua­ves, mate­ria­les natu­ra­les y equi­pa­mien­to de máxi­mo nivel. Ade­más, cuen­ta con tres pis­ci­nas: la pri­me­ra, en la plan­ta baja (rodea­da de tum­bo­nas); la segun­da (solo para adul­tos), en el roof top (con increí­bles vis­tas a la Cate­dral de Pal­ma), y la ter­ce­ra (cli­ma­ti­za­da) se encuen­tra en la zona Well­ness, con zona de jacuz­zi, gim­na­sio y spa. 

Can Abril. Carrer de Pas­tor, 26 — 07100, Sóller (Balea­res)

www.hotelcanabril.com

Reser­vas: contact@hotelcanabril.com. Telé­fono: 633 155 456

Habi­ta­cio­nes: des­de 185 euros (IVA inclui­do)

Hotel Casa Bou­gain­vi­llea. Carrer de Sa Mar, 81 – 07100 Sóller (Balea­res)

www.hotelcasabouganvillea.com 

Reser­vas: contact@hotelcasabougainvillea.com. Telé­fono: 622 357 885

Habi­ta­cio­nes: des­de 148 euros (IVA inclui­do)

Solle­ric Petit Hotel. Carrer Sa Llu­na, 81 – 07100 Sóller (Balea­res)

www.sollericpetithotel.com 

Reser­vas: contact@sollericpetithotel.com. Telé­fono: 633 155 456

Habi­ta­cio­nes: des­de 127 euros (IVA inclui­do) 

El Xalet es el nuevo enclave del Hotel Cala del Pi que acoge sus nuevas suites frente al mar. El lujo silencioso de la Costa Brava

El Hotel Cala del Pi pre­sen­ta “El Xalet”, un nue­vo encla­ve que aco­ge sus nue­vas sui­tes fren­te al mar. Tras la recien­te remo­de­la­ción de sus espa­cios y habi­ta­cio­nes, des­pués de tres años de obras, amplia su pro­pues­ta hacia una expe­rien­cia más ínti­ma y exclu­si­va en ple­na Cos­ta Bra­va. Sus­pen­di­do sobre una cala de aguas trans­pa­ren­tes y conec­ta­do con el pai­sa­je a tra­vés del Camí de Ron­da, entre Plat­ja d’Aro y Calon­ge, el hotel man­tie­ne su esen­cia como refu­gio fren­te al Medi­te­rrá­neo, don­de el lujo se vive des­de la cal­ma, la pri­va­ci­dad y la rela­ción con el entorno. Su ubi­ca­ción pri­vi­le­gia­da per­mi­te acce­der direc­ta­men­te a la pla­ya y dis­fru­tar de paseos jun­to al mar o baños en aguas cris­ta­li­nas sin ape­nas salir del hotel.

Fotos cedi­das


“El Xalet” es una anti­gua casa con encan­to situa­da sobre el Camí de Ron­da, hoy rein­ter­pre­ta­da como un espa­cio exclu­si­vo en una ubi­ca­ción úni­ca. Este encla­ve alber­ga tres sui­tes —Sere­nor, Bri­sa Mari­na y Sa Cal­ma— con­ce­bi­das para ofre­cer una expe­rien­cia más ínti­ma, con amplias terra­zas y vis­tas pano­rá­mi­cas al Medi­te­rrá­neo. Con super­fi­cies de entre 45 y 75 m², vis­tas pano­rá­mi­cas al Medi­te­rrá­neo y amplias terra­zas pri­va­das, estas sui­tes ofre­cen una mane­ra de habi­tar el lujo des­de la sere­ni­dad y la pri­va­ci­dad. Los inte­rio­res apues­tan por un dise­ño ele­gan­te y depu­ra­do, don­de los mate­ria­les nobles, la luz natu­ral y una esté­ti­ca medi­te­rrá­nea con­tem­po­rá­nea crean una atmós­fe­ra cáli­da y atem­po­ral.

El con­jun­to se com­ple­ta con una espec­ta­cu­lar pis­ci­na sus­pen­di­da sobre el mar, con vis­tas direc­tas a la cala del Pi, con­vir­tién­do­se en uno de los gran­des pro­ta­go­nis­tas de esta nue­va apues­ta A ello se suman dife­ren­tes zonas comu­nes —salón, mesa de billar y áreas de des­can­so— pen­sa­das para dis­fru­tar sin pri­sas y con total pri­va­ci­dad. En este mis­mo entorno se encuen­tra Sallu­na, la coc­te­le­ría del hotel, con­ce­bi­da como un espa­cio aco­ge­dor y sofis­ti­ca­do don­de alar­gar la tar­de o dejar­se lle­var al caer la noche. Tam­bién ofre­ce una coci­na lige­ra para dis­fru­tar del ver­mut y el ape­ri­ti­vo al medio­día o acom­pa­ñar con unas tapas su amplia ofer­ta de cóc­te­les de autor. El inte­rio­ris­mo apues­ta por líneas lim­pias que dia­lo­gan con el pai­sa­je.


La expe­rien­cia se com­ple­ta en la mesa, don­de la pro­pues­ta gas­tro­nó­mi­ca refuer­za su víncu­lo con el terri­to­rio y el pro­duc­to de pro­xi­mi­dad. Alma­rí, como res­tau­ran­te prin­ci­pal, lide­ra esta nue­va eta­pa con una coci­na con­tem­po­rá­nea que rein­ter­pre­ta los sabo­res del Empor­dà. Al fren­te, su chef eje­cu­ti­vo, Josep Ayats, impreg­na cada pla­to de la esen­cia de la coci­na tra­di­cio­nal del terri­to­rio, con una pro­pues­ta basa­da en pes­ca­dos fres­cos de la lon­ja del cer­cano Pala­mós y sabo­res medi­te­rrá­neos.


El bien­es­tar se mate­ria­li­za en Lacalm, el spa del hotel, con­ce­bi­do como un reco­rri­do sen­so­rial ins­pi­ra­do en la natu­ra­le­za de la Cos­ta Bra­va, don­de espa­cios como la Cova de Gel y la Cova de Pedra invi­tan a bajar el rit­mo y reco­nec­tar. Esta evo­lu­ción se enmar­ca ade­más en un com­pro­mi­so con el entorno, ava­la­do por el cer­ti­fi­ca­do Biosphe­re 2025. Más que una reno­va­ción, Cala del Pi refuer­za su pro­pues­ta como uno de los encla­ves más espe­cia­les de la Cos­ta Bra­va, don­de cada deta­lle invi­ta a dete­ner­se y dis­fru­tar del Medi­te­rrá­neo

Hotel Cala del Pi está situa­do en pri­me­ra línea de mar, en el cora­zón de la Cos­ta Bra­va, el Hotel Cala del Pi es un exclu­si­vo hotel bou­ti­que adults only. Cuen­ta con acce­so direc­to a la vir­gen Cala del Pi y conec­ta con el Camí de Ron­da, un sen­de­ro que ser­pen­tea entre calas escon­di­das y para­jes de belle­za para­di­sía­ca. El esta­ble­ci­mien­to for­ma par­te de Sallés Hotels Collec­tion, mar­ca pre­mium del gru­po Sallés, gru­po hote­le­ro fami­liar con más de 40 años de expe­rien­cia en hos­pi­ta­li­dad.

El hotel ofre­ce 52 ele­gan­tes habi­ta­cio­nes y sui­tes con vis­tas al Medi­te­rrá­neo, un com­ple­to spa — Lacalm— con zona de aguas, cir­cui­tos y una amplia car­ta de tra­ta­mien­tos y gim­na­sio de 80 m², dos pis­ci­nas exte­rio­res, así como una pro­pues­ta gas­tro­nó­mi­ca basa­da en el pro­duc­to local y de tem­po­ra­da con Alma­rí, res­tau­ran­te de coci­na de autor ins­pi­ra­da en el Empor­dà. Un des­tino que com­bi­na des­can­so, bien­es­tar y gas­tro­no­mía en un entorno natu­ral pri­vi­le­gia­do de la Cos­ta Bra­va.

Descubre el lujo silencioso del Restaurante Alma en Barcelona

Encon­trar espa­cios como el res­tau­ran­te Alma es valo­rar el autén­ti­co lujo silen­cio­so, rela­ja­do, el que sin rui­do se cue­la en las agen­das más gour­mets de todo el pla­ne­ta, de esos siba­ri­tas des­cu­bri­do­res de res­tau­ran­tes úni­cos con una filo­so­fía esté­ti­ca muy cla­ra de exclu­si­vi­dad y refi­na­mien­to.

Es des­cu­brir, mien­tras comes, a tra­vés de sus cris­ta­le­ras, de su jar­dín en el cen­tro de Bar­ce­lo­na. Un oasis de paz y tran­qui­li­dad don­de dis­fru­tar del dol­ce far nien­te con una copa de vino, café o un cóc­tel. Un secre­to que hoy os com­par­to y que vivi­réis en cuan­to entréis por la puer­ta del Hotel Alma (5 estre­llas G.L) dón­de está situa­do. Ade­más tie­ne la cate­go­ría de Monu­men­to por el edi­fi­cio his­tó­ri­co don­de está ubi­ca­do. Al entrar en el res­tau­ran­te fija­ros en todos los ele­men­tos que le dan cali­dez como la luz tenue o la made­ra y en su gran piano de cola en el cen­tro de la sala, toda una decla­ra­ción de inten­cio­nes.

El lujo silen­cio­so es el que cui­da los deta­lles y que no pasan des­aper­ci­bi­dos para los este­tas del siglo XXI, esos rara avis cul­ti­va­do­res de la belle­za, ale­ja­dos de la rapi­dez inne­ce­sa­ria y que valo­ran sus inma­cu­la­dos man­te­les, así como el deli­ca­do tac­to de las ser­vi­lle­tas, la ele­gan­te cuber­te­ría, el refi­na­do cuchi­llo Laguio­le o la fina cris­ta­le­ría para dis­fru­tar de algu­nos de sus exce­len­tes vinos como Fin­ca La Mon­te­sa.

Por supues­to el ser­vi­cio esme­ra­do, que con una sem­pi­ter­na son­ri­sa en la boca, está aten­to de cual­quier nece­si­dad del comen­sal pero sabe reti­rar­se a tiem­po. Para que te sien­tas en casa y vivas una expe­rien­cia de autén­ti­co lujo silen­cio­so.

Ese lujo rela­ja­do se apre­cia en los pla­tos ela­bo­ra­dos con pro­duc­tos fres­quí­si­mos y de tem­po­ra­da como los gui­san­tes lágri­ma o las fre­si­tas del Mares­me selec­cio­na­dos exclu­si­va­men­te por un pro­duc­tor de pro­xi­mi­dad o las ver­du­ras pro­ce­den­tes de esa gran des­pen­sa que es Nava­rra. Pes­ca­dos y car­nes de exce­len­te cali­dad for­man par­te de su selec­cio­na­da car­ta esco­gi­da a dia­rio por su chef Gheorghe Zgar­dan y su equi­po. Su coci­na es de míni­ma inter­ven­ción, res­pe­tan­do el pro­duc­to y ela­bo­rar­lo sin arti­fi­cios. Menos es más.

Pla­tos que degus­ta­mos en el res­tau­ran­te Alma:

Para comen­zar un pla­to de jamón de bello­ta 100% ibé­ri­co cor­ta­do a cuchi­llo de Seño­río de Mon­ta­ne­ra DOP Dehe­sa de Extre­ma­du­ra acom­pa­ña­do del excep­cio­nal pan de coca de Fol­gue­ro­les con toma­te.

Excep­cio­na­les los gui­san­tes lágri­ma con hue­vo pocha­do así como las tier­ní­si­mas alca­cho­fas Prat.

Cala­mar­ci­to relleno de setas y buti­fa­rra. Ver­sión del mar y mon­ta­ña que siem­pre ape­te­ce.

El pla­to estre­lla de la casa es la lubi­na a la sal que está en per­fec­to equi­li­brio de sabor, acom­pa­ña­do de un extra­or­di­na­rio pis­to que le da color y tex­tu­ra a este épi­co pla­to,

Tier­ní­si­ma la pier­na de cabri­to lechal.

Para fina­li­zar el apar­ta­do sala­do con un deli­cio­so solo­mi­llo de vaca Salers con foie.

Ya en la par­te dul­ce un ron baba de espon­jo­so biz­co­cho y un refres­can­te mous­se de yogur con fre­si­tas y albaha­ca.

Res­tau­ran­te Alma Bar­ce­lo­na
C/ Mallor­ca, 260–271 Bar­ce­lo­na
Tel. 932164478
Abier­to todos los días Más infor­ma­ción en la web del Res­tau­ran­te Alma

Can Domo: Agroturismo de lujo silencioso en Ibiza con cocina de productos locales

El lujo silen­cio­so que tie­nes que visi­tar este verano se lla­ma Agro­tu­ris­mo Can Domo Ibi­za y está en el inte­rior de la isla. Lo rural es chic.

Agroturismo Can Domo Ibiza

Entre 15 hec­tá­reas de oli­vos y ale­ja­do de todas las mira­das curio­sas se escon­de este com­ple­jo de agro­tu­ris­mo de hotel y res­tau­ran­te. En esta fin­ca de oli­vos (ela­bo­ran su pro­pio AOVE eco­ló­gi­co) se dis­tri­bu­yen las 8 habi­ta­cio­nes en reha­bi­li­ta­dos edi­fi­cios que en una épo­ca pasa­da tuvie­ron otro des­tino rela­cio­na­do con la agri­cul­tu­ra. Así nos encon­tra­mos con gra­ne­ros res­tau­ra­dos, o la pie­za de El Domo, que fue una anti­gua fres­que­ra con­ver­ti­do en la sala de medi­ta­ción y masa­jes. Todo con­ser­van­do la estruc­tu­ra ori­gi­nal de facha­das de pie­dra (local) seca y pare­des blan­ca. Un con­jun­to con mucho encan­to

Agroturismo Can Domo Ibiza

La gas­tro­no­mía está a la altu­ra y diri­gi­da por Javi Sanz y Juan Sahu­qui­llo del Gru­po Cañi­tas Mai­te nos traen pla­tos ela­bo­ra­dos con pro­duc­tos de la pro­pia huer­ta de ver­du­ras y fru­tas. Más de pro­xi­mi­dad impo­si­ble. El res­to tam­bién es de la pro­pia isla como el porc negre de Ibi­za, pollo de payés, o el cor­de­ro ibi­cen­co. Del mar todo lo que se pes­ca en sus cos­tas

La zona de piscina del Agroturismo Can Domo Ibiza

Pla­tos pen­sa­dos para com­par­tir y dis­fru­tar en fami­lia y/o ami­gos.

Cua­tro eta­pas de los pla­tos que pro­ba­mos:
1️⃣ Para comer con las manos:
Cro­que­tas de Jamón Jose­li­to Mejor Del Mun­do sobre palo­mi­tas de torrezno para dar­le con­tras­tes de tex­tu­ras a este deli­cio­so boca­do

Croquetas de jamón Joselito

Buñue­li­tos de que­so de cabra arte­sano Ses Cabre­tes y mem­bri­llo case­ro
2️⃣ Vege­tal
Toma­tes embo­ta­dos (esta­mos en su tem­po­ra­da natu­ral), lác­teo de cabra de la isla, semi­llas fri­tas y hojas áci­das

Tomate embotados

Vino blan­co Mis­tu­ras tie­ne aro­mas de muchas fru­tas ver­des, con un fuer­te recuer­do de man­za­na ver­de y sua­ves toques de flo­res blan­cas y man­te­qui­lla, fres­co, vibran­te, con una aci­dez per­fi­la­da y recuer­dos de su crian­za en lías finas, buen paso por boca con la mine­ra­li­dad pro­pia de un vino atlán­ti­co.


Zanaho­rias esca­be­cha­das, jurel cura­do, hino­jo sil­ves­tre y naran­ja de la fin­ca


Bimi a la lla­ma, saba­yón de almen­dra ibi­cen­ca, almen­dras tos­ta­das y limón en sal­mue­ra


Alca­cho­fa a la parri­lla, cre­ma car­bo­na­ra de yema, papa­da Jose­li­to y que­so de Mahón cura­do con tru­fa de verano


3️⃣ Pro­teí­na ani­mal

Molle­jas


Chu­le­ta ibé­ri­ca madu­ra­da, sal­sa gravy, pimien­to, cho­co­la­te a la bra­sa y encur­ti­dos

Lubi­na al pil­pil de su colá­geno, lechu­ga fres­ca y cebo­lla tier­na


4️⃣ Pos­tre
Fre­sas esca­be­cha­das y nata chan­tilly

Vinos de míni­ma inter­ven­ción
Pan de masa madre de un pana­de­ro de San­ta Eulà­ria fomen­tan­do la eco­no­mía cir­cu­lar

@candomoibiza
📍Ctra Cala Llon­ga km 7,6 San­ta Eulà­ria des Riu (Ibi­za)
☎️ 971 331059
⏰ de mar­tes a domin­go de 13:30 a 15:30h y de 20 a 22:15h
💶 pre­cio medio res­tau­ran­te 60€ (no dejes de con­sul­tar su web) Más infor­ma­ción en la web de Agro­tu­ris­mo Can Domo Ibi­za

Bodegas HABLA ya lo tiene todo listo para vivir una experiencia eno-astronómica coincidiendo con el equinoccio de primavera

Bode­gas HABLA ha pre­pa­ra­do una expe­rien­cia eno-astro­mó­mi­ca en Extre­ma­du­ra coin­ci­dien­do con el equi­noc­cio de pri­ma­ve­ra el pró­xi­mo 23 de mar­zo. Se tra­ta de HABLA Cos­mos nº 1 “La Luna”. Esta pro­pues­ta es ideal para vivir­la toda la fami­lia o para rega­lar­la con oca­sión del día del padre.

Bodegas HABLA Eno-astronómica en Extremadura

Los equi­noc­cios, que pue­den ser dos: el de pri­ma­ve­ra y el de oto­ño. Se refie­re a los momen­tos de año en los que el astro rey está situa­do en el plano del ecua­dor celes­te. La pala­bra equi­noc­cio pro­ce­de del latín (aequi­noc­tium (aequus noc­te), “noche igual”) y se refie­re a que el día tie­ne una dura­ción apro­xi­ma­da­men­te igual a la de la noche en todo el pla­ne­ta.

Bodegas HABLA Eno-astronómica en Extremadura

Si a nivel astro­nó­mi­co Extre­ma­du­ra dis­fru­ta de los cie­los más des­pe­ja­dos de toda Euro­pa (no están en los paí­ses nór­di­cos como podría­mos pen­sar a prio­ri), por la ausen­cia de con­ta­mi­na­ción lumí­ni­ca y la redu­ci­da con­cen­tra­ción de par­tí­cu­las en la atmós­fe­ra, le suma­mos la situa­ción estra­té­gi­ca de Bode­gas HABLA a las afue­ras de Tru­ji­llo, rodea­do de viñas, y se con­vier­te en el lugar pro­pi­cio para dar la bien­ve­ni­da a la pri­ma­ve­ra y obser­var la bóve­da celes­te con sus millo­nes de estre­llas sobre nues­tras cabe­zas, para dar­nos cuen­ta de lo peque­ñi­tos que somos en la inmen­si­dad del espa­cio.

Bodegas HABLA y su nueva propuesta de enoturismo va de unir los vinos y las tapas con la astronomía

vinos de Bodegas HABLA Eno-astronómica en Extremadura

Por par­te de Bode­gas HABLA se encar­gan del mari­da­je para esta pri­me­ra expe­rien­cia enotu­rís­ti­ca: HABLA Cos­mos nº 1 La Luna con sus dife­ren­tes mari­da­jes de vinos y tapas (todas con alu­sio­nes astro­nó­mi­cas) crea­das para la oca­sión y que son las siguien­tes:

HABLA del Mar mari­da­da con Luna cro­can­te relle­na de sal­món mari­na­do. La sali­ni­dad de este vino fer­men­ta­do bajo el mar le va a la per­fec­ción a este pes­ca­do.

HABLA Rita acom­pa­ña­do de Come­ta de pue­rro con nebu­lo­sa de toma­te de Mia­ja­das. La ele­gan­cia de este vino rosé de Pro­ven­ce armo­ni­za con los sabo­res vege­ta­les y los colo­res rosa­dos de este toma­te extre­me­ño.

HABLA Nº 32 empa­re­ja­do con Saturno de codor­niz con ani­llo de cala­ba­cín. Este Syrah con 12 meses de paso por barri­ca nue­va fran­ce­sa se expre­sa en su ple­ni­tud con esta armo­nía.

HABLA Nº 29 enno­via­do con Ovni de rabo de todo en Mar­te cre­mo­so. Cuan­do la poe­sía entra en la coci­na nos pasa que nos refe­ri­mos a un bao para renom­brar­lo como un ovni. Un vino que es un blend de dife­ren­tes uvas: Mal­bec, Caber­net Franc y Caber­net Sau­vig­non.

Pos­tre: Llu­via de meteo­ri­tos Pink Panther.

postre en Bodegas HABLA

Extremadura tiene los cielos más despejados de Europa

Por par­te del equi­po de Extre­ma­du­ra, Bue­nas noches son los encar­ga­dos de ense­ñar­nos el cie­lo noc­turno con sus teles­co­pios, sus expli­ca­cio­nes de las cons­te­la­cio­nes y con­tar­nos muchas anéc­do­tas que nos deja­rán con la boca abier­ta mien­tras no deja­mos de mirar a ese cie­lo que cada noche está de fies­ta con sus millo­nes de luces encen­di­das.

telescopio en Bodegas HABLA

Deta­lles de la acti­vi­dad HABLA Cos­mos nº 1 “La luna”: Sába­do 23 de mar­zo a par­tir de las 19:30h. Dura­ción 4 horas apro­xi­ma­da­men­te. Pre­cios: Adul­tos 80€ y niños a par­tir de 3 años: 35€. Más infor­ma­ción y reser­vas en Bode­gas HABLA

Bodegas HABLA

La his­to­ria de Bode­gas HABLA es recien­te ya que se fun­dó en el año 2000, pero escon­de un espec­ta­cu­lar story telling para este vino de lujo silen­cio­so. Comen­zan­do por su nom­bre que pro­ce­de de la leyen­da que per­si­gue al gran artis­ta Miguel Ángel que cuan­do aca­bó su icó­ni­co Moi­sés y dar­se cuen­ta de la belle­za de su obra le dio un gol­pe con su mar­ti­llo y le dijo “Habla”, por­que era lo úni­co que le fal­ta­ba a esta gran escul­tu­ra. Qui­zás su ori­gen ya se escri­bió en 1513. Y siguien­do por el dise­ño en negro de sus ele­gan­tes bote­llas.

tienda de Bodegas HABLA

Su moder­na tien­da de acce­so a la bode­ga con­tras­ta en medio del cam­po extre­me­ño, casi casi como si se tra­ta­ra de una de las gran­des tien­das de la 5ª ave­ni­da de Nue­va York que se hubie­ra tras­la­da­do has­ta aquí. Pasear por el inte­rior de la bode­ga es des­cu­brir sus dife­ren­tes salas higié­ni­ca­men­te asép­ti­cas, casi como un qui­ró­fano. has­ta lle­gar a la impo­nen­te sala de barri­cas, todas de roble fran­cés, que con su gran acús­ti­ca es dig­na de alber­gar algu­na Sin­fó­ni­ca con per­mi­so de los vina­zos que aquí repo­san, no sea que los des­per­te­mos de su boni­to des­can­so.

Interior de Bodegas HABLA

Los vinos de Bodegas HABLA pertenecen a ese grupo del lujo silencioso

Bode­gas HABLA ela­bo­ra vinos eco­ló­gi­cos con un res­pe­to abso­lu­to por el medio ambien­te con sus cubier­tas vege­ta­les que reco­rren el viñe­do para evi­tar la ero­sión del sue­lo y reco­ger el máxi­mo posi­ble de esa nece­sa­ria llu­via. HABLA Esen­cia es la joya de la coro­na, o mejor dicho de la bode­ga, y se ela­bo­ra con lo mejor de cada de las varie­da­des tin­tas. Los HABLAS NÚMEROS son vinos de colec­ción, y que repre­sen­tan una cose­cha úni­ca y que nun­ca más se vol­ve­rá a repe­tir. Lue­go tene­mos Habla del Silen­cio que ha sido ele­gi­do “Mejor vino tin­to joven del año” por la pres­ti­gio­sa Guía Gour­mets 2024. HABLA de la Tie­rra es el más joven de esta joven bode­ga. En vinos blan­cos nos encon­tra­mos con HABLA de Ti, HABLA Duen­de y HABLA del Mar que es el vino fer­men­ta­do bajo el mar. El ele­gan­te rosé Côtes de Pro­ven­ce HABLA Rita que está ins­pi­ra­do en la legen­da­ria Rita Hay­worth. Por últi­mo el Cham­pag­ne Pre­mier Cru Blanc de Blancs MOSES Nº 5 dis­tin­gui­do como Millé­si­me.

Sala de barricas en Bodegas HABLA

Bode­gas HABLA Ctra. A‑V km. 259 Tru­ji­llo (Cáce­res). Más infor­ma­ción en la web de Bode­gas HABLA

Estuche de regalo de Bodegas HABLA

Extre­ma­du­ra, Bue­nas noches se encar­ga des­de hace 8 años de lle­var la cul­tu­ra cien­tí­fi­ca a toda la región des­per­tan­do esa curio­si­dad en los luga­re­ños y ade­más han pro­pi­cia­do un turis­mo astro­nó­mi­co dis­pues­to a pasar noches dis­fru­tan­do de los cie­los extre­me­ños, con su con­si­guien­te nece­si­dad de hote­les y res­tau­ran­tes para satis­fa­cer esta cre­cien­te deman­da. Más infor­ma­ción en la web de Extre­ma­du­ra, Bue­nas noches

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