Tres hoteles boutique en Sóller para vivir y descubrir Mallorca sin prisas y lejos del ruido, para que practiques el Slow Travel

Toda­vía exis­ten luga­res en los que el verano trans­cu­rre sin pri­sas; don­de los desa­yu­nos se alar­gan bajo la som­bra de un patio inte­rior, las calles de pie­dra invi­tan a pasear sin rum­bo o el soni­do más habi­tual es el de una con­ver­sa­ción tran­qui­la. Y sí estoy hablan­do de Mallor­ca. Hay otra isla que res­pi­ra cal­ma y tran­qui­li­dad, des­co­no­ci­da, bueno ya no en cuan­to leas este post por­que ya ten­drás ganas de des­cu­brir esa otra Mallor­ca la que poca gen­te cono­ce.

Por­que si algo defi­ne el lujo en 2026 es la capa­ci­dad de encon­trar cal­ma. Des­co­nec­tar del rit­mo fre­né­ti­co, dis­fru­tar de entor­nos con per­so­na­li­dad y redes­cu­brir des­ti­nos con alma. Estas son las nue­vas prio­ri­da­des de quie­nes entien­den el via­je como una for­ma de bien­es­tar, más allá de las pla­yas aba­rro­ta­das, las lar­gas colas o los encla­ves satu­ra­dos pro­pios de las tem­po­ra­das altas. Lo que vie­ne sien­do el Slow Tra­vel que comien­zas a leer en muchas revis­tas. Éste es el autén­ti­co lujo silen­cio­so y tran­qui­lo.

En el cora­zón del valle de Sóller, uno de los muni­ci­pios más bellos y autén­ti­cos de Mallor­ca, Can Abril, Casa Bou­gain­vi­llea y Solle­ric Petit Hotel repre­sen­tan, pre­ci­sa­men­te, esa mane­ra de via­jar. Tres peque­ños hote­les bou­ti­que del gru­po Sara­to­ga Tra­mun­ta­na Hotels que per­mi­ten des­cu­brir la isla des­de otro rit­mo: el de los pue­blos con alma, los comer­cios de pro­xi­mi­dad, los pai­sa­jes que invi­tan a dete­ner­se y los alo­ja­mien­tos don­de cada deta­lle está pen­sa­do para des­co­nec­tar del rui­do.

Can Abril, Casa Bougainvillea y Solleric Petit Hotel invitan a descubrir una Mallorca más pausada, auténtica y alejada de las aglomeraciones

Lejos de la Mallor­ca más con­cu­rri­da, estos tres refu­gios ofre­cen una expe­rien­cia ínti­ma y sere­na, per­fec­ta para quie­nes bus­can recu­pe­rar algo cada vez más esca­so duran­te el verano: tiem­po, silen­cio y auten­ti­ci­dad.

Can Abril, un reman­so de paz en el cora­zón de Sóller

Ubi­ca­do en una tran­qui­la calle del cas­co his­tó­ri­co de Sóller, Can Abril es un peque­ño hotel bou­ti­que que ocu­pa una casa tra­di­cio­nal mallor­qui­na cons­trui­da en el año 1900. Un edi­fi­cio his­tó­ri­co, que anta­ño per­te­ne­ció a la fami­lia Pas­tor, pro­pie­ta­rios de la fábri­ca de teji­dos situa­da jus­to al lado, y que ha sido trans­for­ma­do en alo­ja­mien­to con encan­to, con­ser­van­do nume­ro­sos ele­men­tos arqui­tec­tó­ni­cos ori­gi­na­les y man­te­nien­do intac­to el espí­ri­tu art nou­veau que carac­te­ri­za a muchas de las casas seño­ria­les de la loca­li­dad.

Can Abril. Espacios comunes
can abril para brid­ge — 10

Con ape­nas diez habi­ta­cio­nes, este hotel se arti­cu­la alre­de­dor de un patio inte­rior ajar­di­na­do que fun­cio­na como autén­ti­co cora­zón de la casa. Allí, entre plan­tas medi­te­rrá­neas y pare­des cen­te­na­rias, se sir­ven los desa­yu­nos con pro­duc­tos loca­les cuan­do el tiem­po lo per­mi­te, con­vir­tien­do cada maña­na en un peque­ño ritual de cal­ma. 

Las habi­ta­cio­nes, amplias y lumi­no­sas, com­bi­nan el carác­ter de la arqui­tec­tu­ra mallor­qui­na con como­di­da­des con­tem­po­rá­neas como terra­zas pri­va­das, zonas de estar, deta­lles de made­ra y una deco­ra­ción que res­pe­ta el esti­lo tra­di­cio­nal de la isla para con­ver­tir la estan­cia en una expe­rien­cia ínti­ma y liga­da al espí­ri­tu de Mallor­ca.

Casa Bou­gain­vi­llea, para des­cu­brir la Tra­mun­ta­na a otro rit­mo

Aco­ge­dor y fun­cio­nal, Casa Bou­gain­vi­llea repre­sen­ta otra for­ma de vivir Sóller: más pau­sa­da, casi como alo­jar­se en una casa medi­te­rrá­nea. Una vivien­da his­tó­ri­ca cons­trui­da a fina­les del XIX, en una de las calles más arbo­la­das de la loca­li­dad. Tras su res­tau­ra­ción, el edi­fi­cio con­ser­va sus ele­men­tos arqui­tec­tó­ni­cos ori­gi­na­les, como muros de pie­dra, vigas de made­ra y sue­los mallor­qui­nes, de esti­lo sen­ci­llo y ele­gan­te. 

Casa Bougainvillea

Las habi­ta­cio­nes, lumi­no­sas y aco­ge­do­ras, se orien­tan hacia el jar­dín o las mon­ta­ñas de la Tra­mun­ta­na, lo que con­vier­te cada des­per­tar en una invi­ta­ción a explo­rar el entorno. Siem­pre que el tiem­po lo per­mi­te, el desa­yuno en su terra­za inte­rior, reple­ta de vege­ta­ción medi­te­rrá­nea, es una de las expe­rien­cias más autén­ti­cas de este peque­ño  hotel. Un momen­to que resu­me per­fec­ta­men­te su espí­ri­tu: tran­qui­li­dad, cer­ca­nía y una hos­pi­ta­li­dad que pone el acen­to en los peque­ños deta­lles.

Solle­ric Petit Hotel, un alo­ja­mien­to para vivir Sóller des­de den­tro

En la ani­ma­da calle Sa Llu­na, la prin­ci­pal arte­ria comer­cial del cas­co his­tó­ri­co, Solle­ric Petit Hotel es un peque­ño hotel bou­ti­que que per­mi­te vivir el pul­so coti­diano de la loca­li­dad. Rodea­do de tien­das, res­tau­ran­tes y cafe­te­rías, com­bi­na la vita­li­dad urba­na del cen­tro con el encan­to sereno del cas­co anti­guo. 

Solleric Petit Hotel

Ubi­ca­do en un edi­fi­cio del año 1900 que en sus orí­ge­nes per­te­ne­ció a la fami­lia Mas­ca­ró, el Solle­ric Petit Hotel ofre­ce un con­cep­to de hotel bou­ti­que pen­sa­do para via­je­ros que bus­can como­di­dad, fun­cio­na­li­dad y una cone­xión direc­ta con el entorno local. 

Sus amplias y lumi­no­sas habi­ta­cio­nes com­bi­nan tra­di­ción y moder­ni­dad, y apues­tan por los tonos cáli­dos y natu­ra­les. Algu­nas cuen­tan con terra­zas pri­va­das o zonas de estar, crean­do espa­cios aco­ge­do­res don­de des­can­sar des­pués de explo­rar las calles de Sóller o las mon­ta­ñas de la Tra­mun­ta­na. 

 La terra­za, don­de se sir­ve cada maña­na el desa­yuno, es una vez el cora­zón del alo­ja­mien­to y des­de don­de se arti­cu­la la tran­qui­li­dad dia­ria. Los espa­cios comu­nes refuer­zan una filo­so­fía basa­da en la liber­tad, la cer­ca­nía y el rit­mo pau­sa­do del via­je.

¿Qué hacer en Sóller? Expe­rien­cias para vivir el valle de Sóller

Sóller no solo es uno de los encla­ves más bellos de la Serra de Tra­mun­ta­na, tam­bién es un pun­to estra­té­gi­co para los via­je­ros que quie­ran des­cu­brir una Mallor­ca que com­bi­na natu­ra­le­za, cul­tu­ra y tra­di­ción medi­te­rrá­nea. La ofer­ta de expe­rien­cias es tan varia­da como autén­ti­ca. La pro­pia loca­li­dad invi­ta a pasear sin pri­sa por su cen­tro his­tó­ri­co, entre calles empe­dra­das, edi­fi­cios moder­nis­tas y pla­zas lle­nas de vida, como la Pla­za de la Cons­ti­tu­ción. La dimen­sión cul­tu­ral del des­tino tam­bién tie­ne un peso espe­cial. Espa­cios como el museo moder­nis­ta Can Pru­ne­ra, el Jar­dí Botà­nic de Sóller o el Museo del Mar per­mi­ten aden­trar­se en su his­to­ria artís­ti­ca, natu­ral. 

Uno de los gran­des ico­nos de Sóller es su his­tó­ri­co tran­vía de made­ra, una peque­ña joya ferro­via­ria que conec­ta el cen­tro del pue­blo con el puer­to en un reco­rri­do de pocos kiló­me­tros pero lleno de encan­to (10 euros por tra­yec­to) que atra­vie­sa huer­tos de naran­jos, calles del cas­co urbano y el paseo marí­ti­mo. Tam­po­co hay que olvi­dar­se del emble­má­ti­co Tren de Sóller, inau­gu­ra­do en 1912 y una de las for­mas más evo­ca­do­ras de lle­gar a este muni­ci­pio des­de Pal­ma. Un ferro­ca­rril his­tó­ri­co, con vago­nes de made­ra, que atra­vie­sa la Serra de Tra­mun­ta­na entre túne­les exca­va­dos en la mon­ta­ña, via­duc­tos y pai­sa­jes de oli­va­res y almen­dros, ofre­cien­do un reco­rri­do pano­rá­mi­co que for­ma par­te del pro­pio atrac­ti­vo del des­tino (el tra­yec­to dura apro­xi­ma­da­men­te una hora y tie­ne un cos­te de 23 a 30 euros por via­je).

Patios interiores, desayunos tranquilos, calles de piedra y la Serra de Tramuntana como telón de fondo de un verano diferente

La gas­tro­no­mía y los pro­duc­tos loca­les cons­ti­tu­yen otra de las gran­des razo­nes para dete­ner­se en Sóller. El valle es cono­ci­do por sus naran­jos, oli­va­res y peque­ños pro­duc­to­res, que ofre­cen expe­rien­cias como visi­tas a huer­tos tra­di­cio­na­les, catas de acei­te o paseos entre oli­vos cen­te­na­rios. Entre las excur­sio­nes más reco­men­da­das, el agro­tu­ris­mo Eco­vin­yas­sa, que ofre­ce una visi­ta guia­da por los naran­ja­les, expli­ca­ción del cul­ti­vo tra­di­cio­nal, reco­lec­ción de fru­tas en tem­po­ra­da y degus­ta­ción de zumo fres­co (18 euros por per­so­na). Tam­bién la alma­za­ra y casa de Can Det, un oleo­tu­ris­mo en el cen­tro de Sóller cuya pro­pues­ta inclu­ye la visi­ta a una moli­ne­ría de acei­te local, expli­ca­ción de la pro­duc­ción tra­di­cio­nal y degus­ta­ción de AOVES mallor­qui­nes (25 euros por per­so­na).

Sobre Sara­to­ga Tra­mun­ta­na Hotels

Sara­to­ga Tra­mun­ta­na Hotels es una peque­ña colec­ción de hote­les bou­ti­que en Mallor­ca dedi­ca­da a la recu­pe­ra­ción y pues­ta en valor de casas tra­di­cio­na­les de la isla. Con pro­pie­da­des como Can Abril, Casa Bou­gain­vi­llea y Solle­ric Petit Hotel, situa­das en el his­tó­ri­co valle de Sóller, el pro­yec­to apues­ta por pre­ser­var la arqui­tec­tu­ra y el carác­ter de las anti­guas vivien­das mallor­qui­nas, com­bi­nán­do­las con una hos­pi­ta­li­dad con­tem­po­rá­nea y cer­ca­na. Vin­cu­la­da al his­tó­ri­co Hotel Sara­to­ga, la colec­ción pro­po­ne una for­ma más autén­ti­ca y pau­sa­da de des­cu­brir la isla, en cone­xión con el pai­sa­je y la cul­tu­ra de la Serra de Tra­mun­ta­na.

Sobre Hotel Sara­to­ga

Situa­do en el cora­zón de Pal­ma, Sara­to­ga Hotel ha sido reco­no­ci­do des­de su cons­truc­ción, en el año 1962, por su ele­gan­cia clá­si­ca y su ser­vi­cio excep­cio­nal. La his­to­ria de este emble­má­ti­co alo­ja­mien­to se entre­la­za con la de Pal­ma, de cuya evo­lu­ción y trans­for­ma­ción ha sido (y es) tes­ti­go des­de hace sie­te déca­das, has­ta con­ver­tir­se en uno de sus refe­ren­tes. 

Su nom­bre hace refe­ren­cia al famo­so por­ta­avio­nes de la IV flo­ta nor­te­ame­ri­ca­na que solía atra­car en el puer­to de Pal­ma.

Dis­po­ne de 180 mag­ní­fi­cas habi­ta­cio­nes y sui­tes, lumi­no­sas y amplias, deco­ra­das con colo­res sua­ves, mate­ria­les natu­ra­les y equi­pa­mien­to de máxi­mo nivel. Ade­más, cuen­ta con tres pis­ci­nas: la pri­me­ra, en la plan­ta baja (rodea­da de tum­bo­nas); la segun­da (solo para adul­tos), en el roof top (con increí­bles vis­tas a la Cate­dral de Pal­ma), y la ter­ce­ra (cli­ma­ti­za­da) se encuen­tra en la zona Well­ness, con zona de jacuz­zi, gim­na­sio y spa. 

Can Abril. Carrer de Pas­tor, 26 — 07100, Sóller (Balea­res)

www.hotelcanabril.com

Reser­vas: contact@hotelcanabril.com. Telé­fono: 633 155 456

Habi­ta­cio­nes: des­de 185 euros (IVA inclui­do)

Hotel Casa Bou­gain­vi­llea. Carrer de Sa Mar, 81 – 07100 Sóller (Balea­res)

www.hotelcasabouganvillea.com 

Reser­vas: contact@hotelcasabougainvillea.com. Telé­fono: 622 357 885

Habi­ta­cio­nes: des­de 148 euros (IVA inclui­do)

Solle­ric Petit Hotel. Carrer Sa Llu­na, 81 – 07100 Sóller (Balea­res)

www.sollericpetithotel.com 

Reser­vas: contact@sollericpetithotel.com. Telé­fono: 633 155 456

Habi­ta­cio­nes: des­de 127 euros (IVA inclui­do) 

Un fin de semana en Toledo. ¿Qué ver y hacer? ¿Dónde dormir y dónde comer?

A 4 horas des­de Bar­ce­lo­na en tren de alta velo­ci­dad, con inter­cam­bio en la esta­ción de Ato­cha, Tole­do es la esca­pa­da per­fec­ta para un fin de sema­na de des­co­ne­xión mez­clan­do la gas­tro­no­mía, la cul­tu­ra y un hotel con encan­to para dor­mir de la Red de Hos­pe­de­rías de Cas­ti­lla-La Man­cha.

Catedral primada de Toledo. Toledo donde dormir comer
Cate­dral pri­ma­da de Tole­do

La esta­ción ferro­via­ria ter­mi­nal de Tole­do con su esti­lo neo­mu­dé­jar reci­be al via­je­ro. Es todo un anti­ci­po de la ciu­dad monu­men­tal que encon­tra­re­mos cuan­do reco­rra­mos sus labe­rín­ti­cas calles. Fue inau­gu­ra­do en 1919 y es obra del arqui­tec­to Nar­ci­so Cla­ve­ría y Pala­cios. Está lleno de deta­lles cro­má­ti­cos, celo­sías, bal­do­sas, arcos de herra­du­ra, fri­sos, yese­rías y zóca­los.

La ciu­dad de Tole­do se asien­ta sobre una coli­na rodea­da por casi todos los lados por las aguas del río Tajo for­man­do una penín­su­la. Con­quis­ta­da por los roma­nos a los car­pe­ta­nos, des­pués fue visi­go­da, en el año 711 toma­da por los musul­ma­nes. Y final­men­te recon­quis­ta­da por el rey Alfon­so VI en 1085. Reci­be el nom­bre de ciu­dad impe­rial por­que aquí se asen­tó la cor­te del rey Car­los I has­ta que en 1561 le tomó el tes­ti­go Madrid como capi­tal. Asi­mis­mo se la cono­ce como la ciu­dad de las tres cul­tu­ras por­que aquí vivie­ron duran­te siglos cris­tia­nos, judíos y musul­ma­nes.

Des­de 1986 su cas­co his­tó­ri­co fue decla­ra­do Patri­mo­nio de la Huma­ni­dad y por tan­to la lis­ta es muy exten­sa de monu­men­tos para visi­tar. Des­de la Cate­dral pri­ma­da, la igle­sia de San­to Tomé dón­de se guar­da el famo­so “Entie­rro del Señor de Orgaz” de El Gre­co, la Sina­go­ga del Trán­si­to, San­ta María la Blan­ca, el Monas­te­rio de San Juan de los Reyes, la igle­sia de San Román, y el Museo de San­ta Cruz, entre los más prin­ci­pa­les. En el extra­mu­ros de la ciu­dad encon­tra­mos el Hos­pi­tal de Tave­ra, la puer­ta anti­gua, y la nue­va de Bisa­gra, el Puen­te de Alcán­ta­ra y el Puen­te de San Mar­tín. Una visi­ta al atar­de­cer des­de el Para­dor nos per­mi­ti­rá tener una vis­ta úni­ca de Tole­do, y sal­van­do las dis­tan­cias como la que tuvo en su épo­ca El Gre­co y que tan bien supo pin­tar en sus mara­vi­llo­sas obras de la ciu­dad que lo aco­gió.

Entierro del Señor de Orgaz. Toledo donde dormir comer
Entie­rro del Señor de Orgaz

¿Dónde dormir en Toledo?

El cén­tri­co Hotel Bou­ti­que Adol­fo en la pla­za Zoco­do­ver, el ani­ma­do men­ti­de­ro ofi­cial de Tole­do, es sin duda nues­ta segun­da casa para visi­tar Tole­do. Ade­más per­te­ne­ce a la selec­cio­na­da Red de Hos­pe­de­rías de Cas­ti­lla-La Man­cha que se dis­tin­gue por­que sus miem­bros son hote­les con per­so­na­li­dad y situa­dos en espa­cios úni­cos y sin­gu­la­res. Ocu­pa el edi­fi­cio de vivien­das cons­trui­do en 1907 para Facun­do Gar­cía Mata­mo­ros en esti­lo moder­nis­ta. Mira­do­res cerra­dos de hie­rro y cris­tal, reje­ría geo­mé­tri­ca en sus bal­co­nes y facha­da con deco­ra­ción vege­tal, nin­fas y pilas­tras, la con­vier­ten en un cla­ro ejem­plo de ese esti­lo arqui­tec­tó­ni­co que se impu­so en los albo­res del siglo XX por la bur­gue­sía adi­ne­ra­da de toda Espa­ña y Tole­do no podía ser menos.

Hotel Boutique Adolfo. Toledo donde dormir comer
Hotel Bou­ti­que Adol­fo

Her­mo­sa­men­te refor­ma­da en su inte­rior que la hacen muy aco­ge­do­ra. Reha­bi­li­ta­ción total­men­te res­pe­tuo­sa con su pasa­do de tal for­ma que con­ser­va los pel­da­ños de made­ra de la esca­le­ra y el pasa­mano de hie­rro for­ja­do. El sue­lo hidraú­li­co y las colum­nas de hie­rro en la cafe­te­ría están per­fec­ta­men­te inte­gra­dos. Tie­ne gui­ños sor­pren­den­tes a un tiem­po pre­té­ri­ro más recien­te y con­cre­ta­men­te al Café Espa­ñol, que estu­vo en los bajos del edi­fi­cio, y que fue el epi­cen­tro lite­ra­rio, artís­ti­co e inte­lec­tual de la ciu­dad cuan­do se inau­gu­ró. Y así se pue­de leer en la pared late­ral dere­cha de la entra­da al edi­fi­cio las rese­ñas de perió­di­cos que se hicieon eco de la aper­tu­ra, como El Día de Tole­do o Las Ocu­rren­cias. Cons­ta de cer­ti­fi­ca­do de la nor­ma de la Biosphe­re, es decir que cum­ple con las espe­ci­fi­ca­cio­nes de adap­ta­ción al turis­mo de los 17 Obje­ti­vos de Desa­rro­llo Sos­te­ni­ble (ODS), a tra­vés del aná­li­sis e indi­ca­do­res de la OMT, el Pac­to Mun­dial, los indi­ca­do­res de la UE y los cri­te­rios del Glo­bal Sus­tai­na­ble Tou­rism Coun­cil (GSTC).

Adolfo y Verónica. Toledo donde dormir comer
Adol­fo y Veró­ni­ca con el exclu­si­vo vino de ela­bo­ra­ción pro­pia Pago del Ama

Ade­más de un per­so­nal aten­to a cual­quier deman­da del clien­te que te hacen sen­tir muy que­ri­do. Una bode­ga con vinos exclu­si­vos como Petrus, Cha­teau Mar­gaux, Pin­gus o Vega Sici­lia para satis­fa­cer cual­quier capri­cho eno­ló­gi­co de los hués­pe­des, bien para dis­fru­tar en la habi­ta­ción o en la terra­za con vis­tas del últi­mo piso. Ame­ni­ties eco­ló­gi­cos y de la cen­te­na­ria fir­ma de per­fu­me­ría Álva­rez Gómez. Entre la ofer­ta de ser­vi­cios a los clien­tes: guía auto­ri­za­do para dis­fru­tar aún más de la visi­ta a Tole­do, entra­das para Puy du Fou, visi­ta enotu­rís­ti­ca al Ciga­rral de San­ta María don­de ela­bo­ran su pro­pios vinos Pago del Ama, o a cual­quier otra cosa que se le ocu­rra al clien­te.

Junior Suite. Toledo donde dormir comer
Junior sui­te
amenities ecológicos. Toledo donde dormir comer
Ame­ni­ti­tes eco­ló­gi­cos y de la per­fu­me­ría Álva­rez Gómez
Hotel Boutique Adolfo. Toledo donde dormir comer
Salón de Hotel Bou­ti­que Adol­fo

Más infor­ma­ción y reser­vas en la web del Hotel Bou­ti­que Adol­fo Pla­za Zoco­do­ver, 14. 45001 Tole­do. Telé­fono 925 252919.

¿Dónde comer en Toledo?

Res­tau­ran­te Vic­tor Sán­chez Bea­to. En uno de los espa­cios del Hotel Pin­tor El Gre­co, este chef Emba­ja­dor de Raíz Culi­na­ria, el sello gas­tro­nó­mi­co de cali­dad de la Jun­ta de Comu­ni­da­des de Cas­ti­lla-La Man­cha, y 1 Sol Rep­sol por la pres­ti­gio­sa guía espa­ño­la Rep­sol, asu­me el reto de dar de comer a 16 comen­sa­les en una barra en for­ma de “U”. A par­tir de pro­duc­tos de mer­ca­do y por supues­to de tem­po­ra­da el chef Sán­chez Bea­to coci­na y empla­ta sus crea­cio­nes a la vis­ta de los 16 clien­tes por turno.

Pla­tos pro­ba­dos:

  • Ape­ri­ti­vos: Gil­da de boque­rón con vina­gre de arroz y esfe­ri­fi­ca­ción de acei­tua. Una vuel­ta de tuer­ca ima­gi­na­ti­va a la típi­ca gil­da que cum­ple con los prin­ci­pios esta­ble­ci­dos de la famo­sa ban­de­ri­lla “ver­de, sala­da y un poco pican­te” como Rita Hay­worth, la pro­ta­go­nis­ta de la homó­ni­ma pelí­cu­la. Meji­llón tigre en esca­be­che con con­cha comes­ti­ble. Nigi­ri de tocino ibé­ri­co, todo un gui­ño a un deri­va­do de nues­tro pro­duc­to estre­lla. Sand­wich de foie.
Aperitivos. Toledo donde dormir comer
Ape­ri­ti­vos
  • Espá­rra­go de mayo­ne­sa con hue­vo fri­to.
Espárrago. Toledo donde dormir comer
Espá­rra­go
  • Gaz­pa­chue­lo.
  • Arroz suca­rrat con lomo de jaba­lí.
Arroz sucarrat. Toledo dónde dormir comer
Arroz suca­rrat
  • Boni­to del nor­te con hue­vas de pez vola­dor y atún seco.
Bonito del norte. Toledo donde dormir comer
Boni­to del nor­te
  • Cochi­ni­llo con mem­bri­llo y tru­fa de verano.
Cochinillo. Toledo donde dormir comer
Cochi­ni­llo
  • Pas­tel calien­te de maza­pán, que­so y mara­cu­yá. Con­tras­te de tem­pe­ra­tu­ras, tex­tu­ras y sabo­res.

Más infor­ma­ción y reser­vas en la web del Res­tau­ran­te Vic­tor Sán­chez Bea­to C/ Ala­mi­llos del Trán­si­to, 9. 45002 Tole­do

Res­tau­ran­te La Fábri­ca de Hari­nas coci­na local tra­di­cio­nal en el inte­rior del Hotel San Juan de los Reyes. Pre­mio de Gas­tro­no­mía de Cas­ti­lla-La Man­cha y tam­bién Res­tau­ran­te emba­ja­dor Raíz Culi­na­ria, el sello gas­tro­nó­mi­co de la Jun­ta de Comu­ni­da­des de Cas­ti­lla-La Man­cha.

Pla­tos pro­ba­dos:

  • Sur­ti­do de que­sos arte­sa­nos.
Sur­ti­do de que­sos arte­sa­nos
  • Refres­can­te ensa­la­da de tem­po­ra­da.
Ensalada. Toledo donde dormir comer
Ensa­la­da
  • Pre­sa ibé­ri­ca.
Presa ibérica. Toledo donde dormir comer
Pre­sa ibé­ri­ca
  • Dora­da.
Dorada. Toledo donde dormir comer
Dora­da
  • Espu­ma de yogur natu­ral, man­za­na ver­de y cítri­cos.

Más infor­ma­ción y reser­vas en la web del Res­tau­ran­te La Fábri­ca de Hari­nas C/ Reyes Cató­li­cos, 5. 45002 Tole­do. Telé­fono 925 283535.

La Red de Hos­pe­de­rías de Cas­ti­lla La Man­cha agru­pa a todos los hote­les con carác­ter y que están situa­dos en espa­cios úni­cos y sin­gu­la­res den­tro de la Comu­ni­dad de Cas­ti­lla-La Man­cha. Más infor­ma­ción y reser­vas en la web

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