Encontrar espacios como el restaurante Alma es valorar el auténtico lujo silencioso, relajado, el que sin ruido se cuela en las agendas más gourmets de todo el planeta, de esos sibaritas descubridores de restaurantes únicos con una filosofía estética muy clara de exclusividad y refinamiento.

Es descubrir, mientras comes, a través de sus cristaleras, de su jardín en el centro de Barcelona. Un oasis de paz y tranquilidad donde disfrutar del dolce far niente con una copa de vino, café o un cóctel. Un secreto que hoy os comparto y que viviréis en cuanto entréis por la puerta del Hotel Alma (5 estrellas G.L) dónde está situado. Además tiene la categoría de Monumento por el edificio histórico donde está ubicado. Al entrar en el restaurante fijaros en todos los elementos que le dan calidez como la luz tenue o la madera y en su gran piano de cola en el centro de la sala, toda una declaración de intenciones.

El lujo silencioso es el que cuida los detalles y que no pasan desapercibidos para los estetas del siglo XXI, esos rara avis cultivadores de la belleza, alejados de la rapidez innecesaria y que valoran sus inmaculados manteles, así como el delicado tacto de las servilletas, la elegante cubertería, el refinado cuchillo Laguiole o la fina cristalería para disfrutar de algunos de sus excelentes vinos como Finca La Montesa.

Por supuesto el servicio esmerado, que con una sempiterna sonrisa en la boca, está atento de cualquier necesidad del comensal pero sabe retirarse a tiempo. Para que te sientas en casa y vivas una experiencia de auténtico lujo silencioso.

Ese lujo relajado se aprecia en los platos elaborados con productos fresquísimos y de temporada como los guisantes lágrima o las fresitas del Maresme seleccionados exclusivamente por un productor de proximidad o las verduras procedentes de esa gran despensa que es Navarra. Pescados y carnes de excelente calidad forman parte de su seleccionada carta escogida a diario por su chef Gheorghe Zgardan y su equipo. Su cocina es de mínima intervención, respetando el producto y elaborarlo sin artificios. Menos es más.

Platos que degustamos en el restaurante Alma:
Para comenzar un plato de jamón de bellota 100% ibérico cortado a cuchillo de Señorío de Montanera DOP Dehesa de Extremadura acompañado del excepcional pan de coca de Folgueroles con tomate.

Excepcionales los guisantes lágrima con huevo pochado así como las tiernísimas alcachofas Prat.


Calamarcito relleno de setas y butifarra. Versión del mar y montaña que siempre apetece.

El plato estrella de la casa es la lubina a la sal que está en perfecto equilibrio de sabor, acompañado de un extraordinario pisto que le da color y textura a este épico plato,

Tiernísima la pierna de cabrito lechal.

Para finalizar el apartado salado con un delicioso solomillo de vaca Salers con foie.

Ya en la parte dulce un ron baba de esponjoso bizcocho y un refrescante mousse de yogur con fresitas y albahaca.


Restaurante Alma Barcelona
C/ Mallorca, 260–271 Barcelona
Tel. 932164478
Abierto todos los días Más información en la web del Restaurante Alma