48 horas en Lyon. ¿Qué ver y hacer? ¿Dónde comer y dormir?

Los via­jes en tren siem­pre tie­nen ese halo de roman­ti­cis­mo y aun­que algu­nos, entre los cua­les me inclu­yo, eche­mos en fal­ta esos tre­nes que iban más des­pa­cio que los actua­les, ten­go que reco­no­cer que la posi­bi­li­dad de via­jar del cen­tro de mi ciu­dad de ori­gen al cen­tro de mi des­tino es todo un luja­zo y que si ade­más me acor­ta el tiem­po de via­je en los actua­les tre­nes de alta velo­ci­dad y me per­mi­te seguir dis­fru­tan­do del pai­sa­je, enton­ces doble­men­te bueno. La unión de Ren­fe SNCF nos per­mi­te conec­tar un total de 21 ciu­da­des entre Espa­ña y Fran­cia, des­de Madrid o Bar­ce­lo­na has­ta París, Mar­se­lla, Lyon o Tou­lou­se.

Lyon desde el río Saona

Lyon des­de el río Sao­na

 

Lyon, la que fue­ra anti­gua capi­tal de la Galia duran­te el Impe­rio Romano, tuvo una gran pros­pe­ri­dad eco­nó­mi­ca gra­cias al comer­cio de la seda que la con­vir­tió en la capi­tal mun­dial de esta fibra natu­ral. His­tó­ri­ca­men­te se situa­ron con sus talle­res en el nor­te­ño barrio de la Croix-Rous­se (la coli­na que tra­ba­ja) don­de se encon­tra­ban loca­li­za­dos muchos ate­liers de con­fec­ción de telas de seda, y hoy están recon­ver­ti­dos en moder­nos loca­les dedi­ca­dos a la moda y a la gas­tro­no­mía. En la actua­li­dad L’A­te­lier de Soie­rie (33, rue Romain) y Soie­rie Saint-Geor­ges (11, rue Mour­guet)  man­tie­nen vivo ese lega­do comer­cial tan deli­ca­do como ele­gan­te.

La zona de la Croix-Rousse de Lyon

La zona de la Croix-Rous­se de Lyon

 

Entre los hijos más ilus­tres de esta ciu­dad gala están Saint-Exupéry el autor de “El Prin­ci­pi­to” que nació en el seno de una fami­lia aris­to­crá­ti­ca de esta ciu­dad baña­da por los ríos Ródano y Sao­na y que con­ver­gen al sur de la ciu­dad for­man­do la pres­qu’î­le (penín­su­la). El Ins­ti­tu­to Lumiè­re tie­ne su sede en la capi­tal de la region Auver­nia-Ródano-Alpes, ya que aquí cre­cie­ron los her­ma­nos Lumiè­re, inven­to­res del cine­ma­tó­gra­fo y aun­que ellos lle­ga­ron a decir de su inven­to una per­la como “el cine es un inven­to sin nin­gún futu­ro”, tene­mos que dar­les gra­cias a ellos por haber posi­ble la máqui­na de los sue­ños. Y por supues­to, es con­si­de­ra­da como una de las capi­ta­les gas­tro­nó­mi­cas de Fran­cia, por la can­ti­dad de res­tau­ran­tes con estre­lla Miche­lin, y por supues­to por la heren­cia deja­da por Paul Bocu­se, el con­si­de­ra­do mejor chef del siglo XX y uno de los impul­so­res de la nou­ve­lle cui­si­ne y que en home­na­je reci­be su nom­bre Les Halles o mer­ca­do cen­tral de Lyon. Por esa tras­cen­den­cia gas­tro­nó­mi­ca en bre­ve se abri­rá la Cité Inter­na­tio­na­le de la Gas­tro­no­mie en esta ciu­dad fran­ce­sa y que la con­ver­ti­rán en un moti­vo más para visi­tar esta capi­tal fran­ce­sa.

Lyon

Lyon

 

¿Qué ver?

Lyon está car­ga­da de luga­res monu­men­ta­les para visi­tar, ade­más una gran super­fi­cie está ins­cri­ta como Patri­mo­nio de la Huma­ni­dad por la UNESCO, por lo que la cáma­ra de fotos o el móvil no para­rán de fun­cio­nar para inmor­ta­li­zar rin­co­nes bellí­si­mos.

Como impres­cin­di­ble está el Museo de Bellas Artes de Lyon, y es de obli­ga­da visi­ta por la excep­cio­nal colec­ción de pin­tu­ra euro­pea, escul­tu­ra (des­de la Edad Media has­ta el siglo XX) así como la arqueo­lo­gía, y otros obje­tos museís­ti­cos que guar­da celo­sa­men­te este espa­cio.

Un paseo por el Vieux Lyon, que fue en su día el cen­tro de la ciu­dad, don­de se con­ser­van her­mo­sas casas rena­cen­tis­ta for­man­do un excep­cio­nal con­jun­to urbano. Son famo­sos los tra­bou­les, pasa­jes que unen los edi­fi­cios a tra­vés de pasi­llos y patios inte­rio­res que fue­ron usa­dos en muchas oca­sio­nes y siem­pre para esca­par. El más lar­go está en el núme­ro 54 de la pea­to­nal Rue St-Jean y que cru­za cin­co patios has­ta lle­ga a la Rue du Boeuf. Pasear entre sus calles es una deli­cia y parar­se a comer en alguno de sus carac­te­rís­ti­cos bou­chons don­de se sir­ven pla­tos de cas­que­ría es tam­bién memo­ra­ble. La Cathé­dra­le St-Jean, Notre-Dame de Four­viè­re en lo alto de esta coli­na y jus­to al lado la torre metá­li­ca de tele­co­mu­ni­ca­cio­nes ins­pi­ra­da en la Torre Eif­fel son par­tes de este reco­rri­do a pie.

Cathédrale Saint Jean

Cathé­dra­le Saint Jean

 

Una for­ma rela­ja­da de ver la ciu­dad des­de el río Sao­na es coger un bateau para que nos vaya mos­tran­do toda esta par­te tan intere­san­te de Lyon: La Croix-Rous­se, le Vieux Lyon, el moderno y eco­ló­gi­co barro de la Con­fluen­ce, y la Basí­li­ca de Notre Dame, pro­tec­to­ra de la ciu­dad, entre otros monu­men­tos des­ta­ca­bles irán pasan­do por delan­te de nues­tros ojos.

Notre Dame de Fourvière y la Torre de Telecomunicaciones imitando la Torre Eiffel

Notre Dame de Four­viè­re y la Torre de Tele­co­mu­ni­ca­cio­nes imi­tan­do la Torre Eif­fel

 

Para los más acti­vos e incan­sa­ble que nece­si­tan patear y pei­nar la ciu­dad, la solu­ción es la prác­ti­ca y eco­nó­mi­ca city card que per­mi­te des­cu­brir muchos monu­men­tos, museos y expo­si­cio­nes así como usar el trans­por­te públi­co ili­mi­ta­do. De ven­ta en la Ofi­ci­na de Turis­mo de Lyon

Tam­bién exis­te la posi­bi­li­dad de con­tra­tar una visi­ta en Seg­way Tours Comhic

Para nada es una ciu­dad abu­rri­da y las acti­vi­da­des fes­ti­vas se suce­den mes tras mes en Lyon comen­zan­do con el con­cur­so bia­nual Bocu­se d’Or de gas­tro­no­mía en enero, Les Nuits de Four­viè­re ani­man el verano con actua­cio­nes musi­ca­les y de tea­tro, y para fina­li­zar en diciem­bre con la Fête des Lumiè­res ilu­mi­nan­do de map­pings toda la ciu­dad y duran­te 4 días es un her­vi­de­ro de visi­tan­te, entre otros even­tos dig­nos de ser men­cio­na­dos.

Duran­te el oto­ño de 2019 abri­rá sus puer­tas nue­va­men­te el Grand Hôtel Dieu con­vir­tién­do­se en la Cité Inter­na­tio­na­le de la gas­tro­no­mie y todo un refe­ren­te mun­dial a nivel gas­tro­nó­mi­co. El edi­fi­cio se fun­dó en el siglo XII, al mis­mo tiem­po que el Pont d’A­vig­non que algu­nos can­tá­ba­mos de peque­ño,  como alber­gue para el cle­ro y más tar­de hos­pi­tal, don­de Rabe­lais escri­bió su Gar­gan­tua y Pan­ta­gruel, y que cerró como cen­tro médi­co y mater­ni­dad en el 2010. Duran­te ese lar­go perío­do de tiem­po de ser­vi­cio se aco­gía a todos los via­je­ros y se inten­ta­ba curar a los enfer­mos con una bue­na ali­men­ta­ción. La filo­so­fía de este nue­vo pro­yec­to es man­te­ner ese espí­ri­tu ini­cial, siem­pre vin­cu­la­do a la gas­tro­no­mía don­de las expo­si­cio­nes per­ma­nen­tes se com­ple­men­ta­rán con las tem­po­ra­les.  Se ten­drá pre­sen­te la apor­ta­ción de los chefs con Estre­lla Miche­lin y tam­bién la popu­lar, rin­dien­do home­na­je a la gas­tro­no­mía fran­ce­sa que está decla­ra­da . Todo un home­na­je a la gas­tro­no­mía fran­ce­sa decla­ra­da por la UNESCO como Patri­mo­nio Cul­tu­ral Inma­te­rial de la Huma­ni­dad. Acor­de con los tiem­pos se ten­drá pre­sen­ta la visión eco­ló­gi­ca, de pro­xi­mi­dad y sos­te­ni­ble. Un espa­cio para los más peque­ños a modo de ludo­te­ca gas­tro­nó­mi­ca “miam, miam” de don­de los peque­ños no que­rrán irse, y los mayo­res sen­ti­rán un poco de envi­dia por este espa­cio tan crea­ti­vo crea­do para ellos espe­cial­men­te. Todo pen­sa­do para que les enfants se ini­cien en la iden­ti­fi­ca­ción de aro­mas (den­tro de una gran cace­ro­la) y una gran boca les ense­ña­rá a comer bien para sen­tir­se bien, con una ali­men­ta­ción varia­da y un esti­lo de vida salu­da­ble. El pri­mer país invi­ta­do para el 2020 será Japón por la gran rela­ción que une Lyon con el país del sol nacien­te (hay muchos chefs japo­ne­ses coci­nan­do en la ciu­dad). A nivel socio­ló­gi­co se estu­dia­rá la evo­lu­ción de las cos­tum­bre culi­na­rias como se trans­por­tan a otras cul­tu­ras y se fusio­nan con ellas. En defi­ni­ti­va, se uni­rá todos los cono­ci­mien­tos que están rela­cio­na­dos en algu­na medi­da con la gas­tro­no­mía.

Grand Hôtel Dieu

Grand Hôtel-Dieu

Ludoteca gastronómica

Ludo­te­ca gas­tro­nó­mi­ca

 

¿Dón­de dor­mir?

  • Sin duda el Hotel Mer­cu­re Lyon Cen­tre Cha­teau Perra­che por la car­ga his­tó­ri­ca que guar­dan sus pare­des, por­que es con­si­de­ra­do Monu­men­to His­tó­ri­co y Patri­mo­nio de la Huma­ni­dad. Se comen­zó a cons­truir en 1902 para dotar a la esta­ción de tren de un hotel para los via­je­ros que hacían la ruta de Paris en direc­ción al Medi­te­rrá­neo. Este esta­ble­ci­mien­to de lujo aco­gió entre sus pare­des deco­ra­das en Art Nou­veau a una clien­te­la de lujo en bus­ca del sol. Pin­to­res de renom­bre como Hen­ri Mar­tin y Ernest Lau­rent o el escul­tor Edgar Boutry, así como una her­mo­sa mar­que­te­ría atri­bui­da al eba­nis­ta Louis Majo­re­lle. Duran­te la Segun­da Gue­rra Mun­dial fue ocu­pa­da por la Ges­ta­po como cen­tro de ope­ra­cio­nes en su lucha con­tra la Resis­ten­cia. Des­pués de todo esto le ha toca­do vivir en una encru­ci­ja­da de cami­nos que la atra­vie­san alre­de­dor suyo resis­tien­do numan­ti­na­men­te, suma­do a que la esta­ción ha que­da­do en segun­do lugar den­tro de la ciu­dad de Lyon que le hizo pasar por un momen­to bajo, has­ta que su direc­to­ra actual, Mar­ta, galle­ga de naci­mien­to pero con diver­ti­do y des­con­cer­tan­te acen­to mexi­cano, adop­ta­do en una de sus estan­cias en nues­tro país her­mano de Amé­ri­ca Cen­tral, se encar­gó de reno­var su inte­rior, revi­ta­li­zar­lo y dar­le el bri­llo que había teni­do en épo­cas pre­té­ri­tas orga­ni­zan­do fies­tas, acti­vi­da­des cul­tu­ra­les y de moda den­tro del reno­va­do hotel. El mobi­lia­rio moderno tan­to en las zonas comu­nes como en las habi­ta­cio­nes con­vi­ve sin fisu­ras con la deco­ra­ción ori­gi­nal de este edi­fi­cio cata­lo­ga­do. En la zona des­ti­na­das a reunio­nes es el pun­to más pro­vo­ca­dor con lava­bos que lla­man pode­ro­sa­men­te la aten­ción. Actual­men­te este cua­tro estre­llas es la refe­ren­cia del todo Lyon, dón­de ver y ser vis­to. Capí­tu­lo apar­te mere­ce sus desa­yu­nos des­pués de un mere­ci­do des­can­so noc­turno, con una amplia selec­ción de ofer­ta tan­to sala­da como dul­ce des­ta­can­do las con­fi­tu­ras de Phi­lip­pe Bru­ne­ton que obtu­vo en el 2004 el títu­lo a “Mei­lleur con­fi­tu­rier de Fran­ce
Mercure Lyon Centre Chàteau Perrache

Mer­cu­re Lyon Cen­tre Châ­teau Perra­che

 

Hall del Hotel Mercure Lyon Centre Château Perrache

Hall del Hotel Mer­cu­re Lyon Cen­tre Châ­teau Perra­che

 

Detalle de moldura del interior del Hotel Mercure Lyon Centre Château Perrache

Deta­lle de mol­du­ra del inte­rior del Hotel Mer­cu­re Lyon Cen­tre Châ­teau Perra­che

 

¿Dón­de comer?

  • En el pro­pio hotel Cha­teau Perra­che, bien en su bis­trot de la entra­da o en alguno de sus mag­ní­fi­cos salo­nes deco­ra­dos en Art Nou­veau. Con pla­tos como fri­tu­ra de ape­ri­ti­vos, foie gras con higos, ter­ne­ra con hojal­dre de semi­llas y con fru­tos exó­ti­cos. De pos­tre fru­ta de la pasión con cho­co­la­te blan­co.
Ópera de foie gras y chutney de higos

Ópe­ra de foie gras y chut­ney de higos

 

  • Café Hotel Dieu. 2, pla­ce de l’Hô­pi­tal 69002. Un bar bis­trot don­de se sir­ven espe­cia­li­da­des loca­les y de la región. Pla­tos como tabla de char­cu­te­ría de espe­cia­li­da­des de la región, que­ne­lle de bro­chet (lucio)  o tabla de que­sos pre­pa­ra­das de Saint Mar­ce­llin, Saint Feli­cien.
Tabla de quesos

Tabla de que­sos: Saint Mar­ce­llin, Saint Féli­cien y Bou­che de chè­vre

 

¿Qué com­prar?

Ostras en les Halles de Lyon Paul Bocuse

Ostras en les Halles de Lyon Paul Bocu­se

 

À la marquise

À la mar­qui­se

 

© 2019 José María Toro. All rights reser­ved

 

48 horas en Carcassonne. ¿Qué ver y hacer? ¿dónde comer y dormir?

Su his­to­ria

Car­cas­son­ne en fran­cés y Car­cas­so­na en occi­tano o lengua de oc, está situa­da en el sur de Fran­cia, en la fla­man­te gran región fran­ce­sa de Occi­ta­nia, a medio camino entre Per­pig­nan y Tou­lou­se, y fácil­men­te reco­no­ci­ble des­de la auto­pis­ta que cir­cu­la entre estas dos ciu­da­des galas por su ciu­da­de­la amu­ra­lla­da, un con­jun­to medie­val res­tau­ra­do por Eugè­ne Vio­llet-le-Duc en el siglo XIX y que fue decla­ra­da en 1997 Patri­mo­nio de la Huma­ni­dad por la Unes­co.

 

Murallas de la Cité de Carcassonne

Mura­llas de la Cité de Car­cas­son­ne

 

Su loca­li­za­ción geo­grá­fi­ca la con­vir­tió en un impor­tan­te cen­tro de inter­cam­bio comer­cial des­de la épo­ca de la colo­ni­za­ción roma­na. Para pro­te­ger­se de las inva­sio­nes la ciu­dad se pro­te­gió con la cons­truc­ción de un muro en los siglos III y IV y esa par­te de mura­lla roma­na es aún visi­ble. En el siglo V los visi­go­dos ocu­pa­ron la ciu­dad y cons­tru­ye­ron más for­ti­fi­ca­cio­nes que siguen en pie. Los musul­ma­nes tam­bién la toma­ron por bre­ve tiem­po des­de el año 725 has­ta el 759 que fue­ron expul­sa­dos por el rey Pipino el Bre­ve. Lo que hace ver­da­de­ra­men­te impor­tan­te es su cons­truc­ción en sí como for­ta­le­za y los trá­gi­cos suce­sos vivi­dos entre sus mura­llas duran­te la Edad Media en la cru­za­da con­tra los albi­gen­ses cuan­do la ciu­dad era el feu­do de los cáta­ros. En agos­to de 1209 el ejér­ci­to de los cru­za­dos al man­do de Simón de Mont­fort y des­pués de sitiar la ciu­dad duran­te 15 días con­si­guió la ren­di­ción de sus habi­tan­tes.

El cata­ris­mo fue la doc­tri­na teo­ló­gi­ca de los cáta­ros, tam­bién lla­ma­dos albi­gen­ses, y que fue un movi­mien­to reli­gio­so que se exten­dió por Euro­pa Occi­den­tal en el siglo XI y logró lle­gar has­ta el siguien­te siglo entre los luga­re­ños del Midi fran­cés, espe­cial­men­te en la zona lla­ma­da Lan­gue­doc ya que con­ta­ban con la pro­tec­ción de algu­nos seño­res feu­da­les que eran vasa­llos de la Coro­na de Ara­gón. Sus pre­di­ca­dos impli­ca­ba una vida total­men­te asce­ta y renun­cia del mun­do mate­rial para con­se­guir la sal­va­ción divi­na. La Igle­sia Cató­li­ca con­si­de­ró esta doc­tri­na como ale­ja­da de la corrien­te mar­ca­da y tras un pri­mer inten­to de con­ven­cer­los por la pala­bra y la vuel­ta a la ofi­cia­li­dad, se invo­có la ayu­da de la coro­na fran­ce­sa que tam­bién vió una ame­na­za en el poder de los cáta­ros y se erra­di­ca­ron en la men­cio­na­da Cru­za­da albi­gen­se de 1209. El movi­mien­to se fue debi­li­tan­do y se extin­guió final­men­te a fina­les del siglo XIII.

Debe­mos su con­ser­va­ción y res­tau­ra­ción al movi­mien­to artís­ti­co del Roman­ti­cis­mo que puso de moda la Edad Media y más con­cre­ta­men­te a la inter­ven­ción de varias per­so­nas: Pros­per Meri­mée, ins­pec­tor gene­ral de Monu­men­tos His­tó­ri­cos de Fran­cia y el autor de la nove­la cor­ta “Car­men”, que sir­vió de ins­pi­ra­ción para el libre­to de la ópe­ra homó­ni­ma de Geor­ges Bizet, el que se intere­só por las rui­nas de esta anti­gua for­ti­fi­ca­ción defen­si­va y que estu­vie­ron a pun­to de ser demo­li­da. Tam­bién a un arqueó­lo­go local, Cros-May­re­vie­lle y que se pasó su vida supli­can­do por la res­tau­ra­ción de su villa. Y final­men­te Vio­llet-le-Duc, arqui­tec­to, arqueó­lo­go y escri­tor, que con­si­guió que la Com­mis­sion des Monu­ments his­tó­ri­cos en 1844 apro­ba­se su recons­truc­ción como la cono­ce­mos actual­men­te. Vio­llet-le-Duc fue famo­so, y muy con­tro­ver­ti­do, por sus inter­pre­ta­cio­nes en la res­tau­ra­ción de los edi­fi­cios medie­va­les, has­ta el pun­to que fue cri­ti­ca­do dura­men­te por el atre­vi­mien­to de sus solu­cio­nes y aña­di­dos no his­tó­ri­cos como las incor­po­ra­cio­nes en la par­te supe­rior de cada una de las torres de la mura­lla de techos en for­ma de cono que en reali­dad son pro­pios del nor­te de Fran­cia. 

¿Qué ver?

Dón­de antes se oían el batir de los ace­ros aho­ra se escu­cha la ale­gría de los turis­tas que la visi­tan. Dón­de antes se tenía mie­do de los cru­za­dos al man­do de Simón de Mont­fort inclu­so entre sus mura­llas inex­pug­na­bles, aho­ra su pobla­ción por un día, de habi­tual es muy peque­ña, se divier­te reco­rrien­do esta mag­ní­fi­ca obra defen­si­va que ha que­da­do para la pos­te­ri­dad.

Hay que entrar a La Cité, la más gran­de for­ta­le­za de Euro­pa, por la por­te Nar­bon­nai­se, que es la entra­da prin­ci­pal y que tras pasar la mura­lla exte­rior de 14 torres defen­si­vas y la siguien­te mura­lla inte­rior de 24 torres defen­si­vas, nos da acce­so a la Rue Cros-May­re­vie­lle lle­na de tien­das de obje­tos arte­sa­na­les y de recuer­dos de la visi­ta, has­ta lle­gar a Le Châ­teau Com­tal con visi­ta al Museo lapi­da­rio, la Cour d’hon­neur y la Cour du midi.

Salien­do des­de le Châ­teau Com­tal hay que visi­tar la mura­lla Oes­te para dar­se cuen­ta de la mag­ni­tud de la obra defen­si­va que se cons­tru­yó cen­tu­rias atrás. La Tour de la Jus­ti­ce, la Tour de l’In­qui­si­tion que con­ser­va algún ele­men­to pro­pio de sus temi­bles tor­tu­ras por here­jía y la Tour carrée de l’E­vê­que, son de paso obli­ga­do.

Para impre­sio­nar­se con el horror dan­tes­co de la fra­tri­ci­da bata­lla vivi­da en la liza, cam­po dis­pues­to entre las dos mura­llas inte­rior y exte­rior, hay que acce­der por la Tour St-Nazai­re o la Por­te d’Au­de.

La Basi­li­que St-Nazai­re es impres­cin­di­ble de ver por su vidrie­ras o vitraux y que pro­ce­den de los siglos XIII y XIV. Fue la cate­dral de Car­cas­son­ne has­ta 1801 cuan­do fue sus­ti­tui­da por la actual Cate­dral situa­da en la villa baja o bur­go de Saint-Michel. La actual igle­sia es de ori­gen romá­ni­co del siglo XI y que fue con­sa­gra­da como tal por el Papa Urbano II en 1096. Fue cons­trui­do en el mis­mo lugar que ocu­pó una cate­dral caro­lin­gia pero que por des­gra­cia no que­da nin­gu­na hue­lla en la actua­li­dad. Amplia­da al esti­lo góti­co entre 1269 y 1330

Salien­do de la Cité hay que visi­tar la Bas­ti­de Saint-Louis man­da­da cons­truir por el rey Saint Louis y que ofre­ce un plano regu­lar de los con­si­de­ra­dos de “la ville nou­ve­lle”. La cate­dral de Saint Michel, la igle­sia de Saint Vicent y el reco­no­ci­ble Canal du Midi son algu­nos de sus prin­ci­pa­les atrac­ti­vos.

Colorida calle de paraguas de la Bastide de Saint-Louis

Colo­ri­da calle de para­guas de la Bas­ti­de de Saint-Louis

 

¿Dón­de comer?

  • L’A­te­lier de la Truf­fe 51, rue Tri­vai­lle. Telé­fono 33 4 68 25 92 65 con este escla­re­ce­dor nom­bre, en este coque­to Bar à vins tan fran­cés, su patron Phi­lip­pe Barriè­re y anti­guo res­pon­sa­ble en la Cáma­ra de Comer­cio de la tru­fi­cul­tu­ra en la zona, sir­ve este apre­cia­do oro negro en sus dife­ren­tes opcio­nes mien­tras se acom­pa­ña de alguno de los vinos de la zona. Tru­fas que pro­ce­den de la cer­ca­na Mon­tag­ne Noi­re.
L'Atelier de la Truffe

L’A­te­lier de la Truf­fe

 

L'Atelier de la Truffe

L’A­te­lier de la Truf­fe

 

  • Le jar­din en ville 5, rue des fram­boi­siers. Telé­fono 33 4 68 47 80 91. Encan­ta­dor mul­ti espa­cio con terra­za para el res­tau­ran­te y en su inte­rior en for­ma­to con­cep sto­re con mobi­lia­rio y obje­tos de deco­ra­ción.
le Jardin en Ville

Le Jar­din en Ville

 

  • La Table de Franck Pute­lat 80 Che­min des Anglais. Telé­fono 33 4 68 71 80 70 Con dos estre­llas Miche­lin des­de el año 2012, ofre­ce una coci­na crea­ti­va, res­pe­tan­do los sabo­res de cada pro­duc­to pero con ese toque crea­ti­vo pro­pio de un dos estre­llas de la famo­sa guía roja gala. Una opción más eco­nó­mi­ca es su Bras­se­rie à 4 temps tam­bién del mis­mo chef Franck Pute­lat en 2, Bou­le­vard Bar­bés.
La Table de Franck Putelat

La Table de Franck Pute­lat

 

¿Dón­de dor­mir?

  • Hôtel Ara­gon 15, Mon­tée Com­be­le­ran. Telé­fono 33 4 68 47 16 31.  Hotel de tres estre­llas a 50 metros de la puer­ta prin­ci­pal a la Cité. Habi­ta­cio­nes cómo­das con aire acon­di­cio­na­do. Pis­ci­na exte­rior pri­va­da. Apar­ca­mien­to exte­rior para los clien­tes. Es el alo­ja­mien­to ideal para rea­li­zar una visi­ta tan­to a la for­ti­fi­ca­ción como a la Ciu­dad Baja por su pro­xi­mi­dad a ambas.

Direc­cio­nes gas­tro­nó­mi­cas impres­cin­di­bles:

  • La Fer­me 55, rue de Ver­dun. Es una epi­ce­rie fine espe­cia­li­dad en que­sos de Fran­cia y pro­duc­tos gas­tro­nó­mi­cos galos. Plan­ta a nivel de calle dedi­ca­da a mer­ca­de­ría gour­met y piso supe­rior con todo lo últi­mo en gad­gets para la coci­na y para la pre­sen­ta­ción en mesa.
Surtido de quesos en La Ferme

Sur­ti­do de que­sos en La Fer­me

 

  • Fro­ma­ge­rie Bous­quet  28, rue Char­trand que­sos arte­sano de leche cru­da como el brie de Meaux, St. Feli­cien, Com­té de dife­ren­tes madu­ra­cio­nes, Coeur de Neuf­châ­tel, etc.
Surtido de quesos en Fromagerie Bousquet

Sur­ti­do de que­sos en Fro­ma­ge­rie Bous­quet

 

  • Pâtis­se­rie Remi Tou­ja 10, rue de Ver­dun Para una mira­da dul­ce a sus crea­cio­nes entrar en su web de pas­te­le­ría moder­na, cho­co­la­tes, hela­dos y mer­me­la­das. Ha sido cam­peón de Fran­ce de pos­tres.
Patisserie Rémi Touja

Pâtis­se­rie Rémi Tou­ja

 

  • Cho­co­la­tier Yves Thu­riès 27–28 Pla­ce Car­not. Telé­fono 33 4 68 71 19 81.
  • Les Halles es el mer­ca­do cubier­to en la pla­za Car­not
  •  Domai­ne de Can­ta­lau­ze a las afue­ras de Car­cas­son­ne y con­cre­ta­men­te en la ville de Trè­bes, es un viñe­do don­de ade­más cul­ti­van aza­frán y ela­bo­ran acei­te de oli­va de sus pro­pios oli­vos. Tam­bién ven­den pro­duc­tos regio­na­les, rea­li­zan catas de sus vinos y alqui­lan casas para pasar estan­cias más o menos cor­tas en este mara­vi­llo­so y bucó­li­co viñe­do.
Cata de vinos en Domaine de Cantalauze

Cata de vinos en Domai­ne de Can­ta­lau­ze

 

¿Cómo ir?

  • Sin duda y de la for­ma más rápi­da y cómo­da es a tra­vés de los tre­nes direc­tos de Ren­fe SNCF en Coope­ra­ción, que une Bar­ce­lo­na, Giro­na y Figue­res con Car­cas­son­ne duran­te el perío­do de verano. Duran­te el res­to del año hay que hacer trans­bor­do.

Más infor­ma­ción

© 2019 José María Toro. All rights reser­ved

Imagine Express salió de Barcelona destino a Paris con 24 participantes de 9 nacionalidades diferentes para desarrollar proyectos innovadores que se presentarán en el 4YFN- Mobile World Congress de Barcelona

Un total de 24 par­ti­ci­pan­tes de 9 paí­ses dife­ren­tes salie­ron de Esta­ció de Sants de  Bar­ce­lo­na con des­tino a Paris el medio­día del 22 de febre­ro en esta 6ª edi­ción de la Ima­gi­ne Express. Duran­te el tra­yec­to tie­nen tiem­po de tra­ba­jar sus pro­yec­tos en equi­pos de tres per­so­nas: un empren­de­dor, un crea­ti­vo y un inge­nie­ro de soft­wa­re. Al lle­gar a la Ville Lumiè­re con­ti­nua­rán tra­ba­jan­do sobre el mis­mo tema y cam­bia­rán las esta­bles vías de hie­rro por los bar­cos flo­tan­tes del río Sena y otros espa­cios vin­cu­la­dos a la comu­ni­dad empren­do­ra de la capi­tal gala. El domin­go 24 de febre­ro estos drea­mers pre­sen­ta­rán sus pro­yec­tos ante inver­so­res y exper­tos que les comen­ta­rán sus pros y con­tras de cada pro­pues­ta y ele­gi­rán las mejo­res solu­cio­nes.

En el tra­yec­to inver­so, ya en direc­ción a la capi­tal cata­la­na, los pro­yec­tos selec­cio­na­dos se aca­ba­rán de pulir con el leit­mo­tiv de pre­sen­tar­los en el mar­co del Mobi­le World Con­gress Bar­ce­lo­na- 4YFN (4 Years from Now)

En esta edi­ción los equi­pos se han cla­si­fi­ca­do en dos gru­pos: los que comien­zan de cero sus pro­yec­tos con una fase de incu­ba­ción y los que ya tie­nen el pro­yec­to más madu­ro y lo lle­van a una fase de ace­le­ra­ción, des­ta­can­do el reto de Ren­fe-SNCF en Coope­ra­ción de ¿Cómo mejo­rar la expe­rien­cia del via­je­ro en un tren de reco­rri­do inter­na­cio­nal? Este equi­po que asu­me esta inci­ta­ción se cons­ti­tu­yó en el Dream Big Ren­fe-SNCF en Coope­ra­ción que se cele­bró el pasa­do 31 de enero en la bar­ce­lo­ne­sa Esta­ció de Fra­nça. El desa­fío con­sis­te en crear una pla­ta­for­ma que conec­ta­rá a todos los via­je­ros del mis­mo tren para un apro­ve­cha­mien­to mejor del tiem­po y que pue­dan enri­que­cer­se mutua­men­te inter­cam­bian­do expe­rien­cias y cono­ci­mien­tos.

Participantes del Imagine Express

Par­ti­ci­pan­tes del Ima­gi­ne Express

 

De edi­cio­nes ante­rio­res, por la cual han pasa­do más de 200 par­ti­ci­pan­tes de un total de 14 paí­ses, se han desa­rro­lla­do más de 50 pro­yec­tos y se pue­de afir­mar que se ges­ta­ron en un tren de alta velo­ci­dad Ren­fe-SNCF entre Bar­ce­lo­na y París y de los cua­les des­ta­can: Phy­sious una apli­ca­ción que usa la reali­dad aumen­ta­da para tra­tar las fobias; Trip4Real es el ser­vi­cio que conec­ta via­je­ros con ciu­da­da­nos loca­les; y, Vin­cles BCN para mini­mi­zar el impac­to de la sole­dad de las per­so­nas mayo­res. En cifras eco­nó­mi­cas, todos estos pro­yec­tos han supues­to cap­tar alre­de­dor de 10MM de euros de finan­cia­ción en estos 4 últi­mos años.

© 2019 José María Toro. All rights reser­ved.