Queso de Acehúche DOP: tradición y sabor elaborado con leche de cabra cruda en Extremadura

El Que­so de Acehú­che DOP for­ma par­te de la deno­mi­na­ción de ori­gen pro­te­gi­da auto­ri­za­da por la Comu­ni­dad Euro­pea y que su soli­ci­tud de ins­crip­ción del nom­bre “Que­so de Acehú­che” se remon­ta a junio de 2019 cuan­do la “Aso­cia­ción de Pro­duc­to­res de Caprino y Que­so de Acehú­che” pidió for­mal­men­te en el Regis­tro de Deno­mi­na­cio­nes de Ori­gen Pro­te­gi­das (DOP) de la Unión Euro­pea. Todo un reco­no­ci­mien­to a este pro­duc­to de cali­dad.

Este que­so extre­me­ño se ela­bo­ra exclu­si­va­men­te a base de leche cru­da para man­te­ner todos sus mati­ces de sabor y aro­ma, de cabras per­te­ne­cien­tes a las razas Mur­cia­na-Gra­na­di­na, Flo­ri­da, Mala­gue­ña, Vera­ta y Retin­ta, ade­más de los cru­ces posi­bles entre ellas. La leche para su ela­bo­ra­ción pro­ce­de de explo­ta­cio­nes gana­de­ras que están auto­ri­za­das y den­tro de la zona geo­grá­fi­ca regu­la­da por la DOP. Se tra­ta de un gana­do tra­di­cio­nal muy liga­do al terri­to­rio y adap­ta­do a las con­di­cio­nes natu­ra­les del mis­mo. 

Los reba­ños de cabras pas­tan en exten­si­vo o semi­ex­ten­si­vo con prác­ti­cas tra­di­cio­na­les de apro­ve­cha­mien­to de los recur­sos natu­ra­les del terri­to­rio, es decir se ali­men­tan en exten­si­vo de la vege­ta­ción espon­tá­nea que se encuen­tra en el camino y para el semi­ex­ten­si­vo se com­ple­men­ta a base de heno, paja, cerea­les, alfal­fa, veza y ave­na pro­ce­den­tes de la siem­bra. La ali­men­ta­ción del exten­si­vo tie­ne un doble bene­fi­cio, por un lado ayu­da a lim­piar el terreno de male­za por don­de pasan, algo así como cabras bom­be­ras que hacen una labor de man­te­ni­mien­to por allí don­de pasan, así como el abo­na­do natu­ral a par­tir de su boñi­ga, crean­do sue­los vivos y fér­ti­les y de esta for­ma man­te­ner el orden natu­ral del eco­sis­te­ma. Si hay que dar­les ali­men­ta­ción suple­men­ta­ria por par­tos, lac­tan­cia o épo­cas  de esca­sez de ali­men­tos pro­vo­ca­dos por las sequías, se le pue­de dar forra­jes, paja y com­pues­tos, inte­gra­dos por cerea­les, legu­mi­no­sas y semi­llas. 

La coagulación es enzimática y madurada al menos 60 días tal como indica el pliego de condiciones del Consejo Regulador

La leche que se obtie­ne del orde­ño es cru­da, no estan­da­ri­za­da, lim­pia y sin impu­res­zas, y en un tiem­po máxi­mo de 2 horas, se trans­for­ma en que­so o refri­ge­ra­da a una tem­pe­ra­tu­ra máxi­ma de 4ºC. La reco­gi­da y trans­por­te de la leche se rea­li­za en con­di­cio­nes higié­ni­cas impe­ca­bles que garan­ti­zan su cali­dad sin supe­rar los 10ºC duran­te todo el tra­yec­to. 

El Que­so de Acehú­che DOP sola­men­te se ela­bo­ra y madu­ra en las que­se­rías ins­cri­tas en los regis­tros del Con­se­jo Regu­la­dor y que cum­plen todas las con­di­cio­nes sani­ta­rias para fabri­car este exce­len­te pro­duc­to con leche cru­da de cabra, como es tener un tan­que de frío exclu­si­vo para la recep­ción y con­ser­va­ción de la leche has­ta su pos­te­rior tra­ta­mien­to y trans­for­ma­ción en que­so.

El sis­te­ma de ela­bo­ra­ción del Que­so de Acehú­che DOP sigue las prác­ti­cas tra­di­cio­na­les, y que el pro­duc­tor a base de su cono­ci­mien­to adqui­ri­do con la prác­ti­ca rea­li­za todo el pro­ce­so a par­tir de la coa­gu­la­ción enzi­má­ti­ca de la leche tem­pla­da median­te la adi­ción de cua­jo en las dosis tra­di­cio­na­les. Una vez obte­ni­da la cua­ja­da se some­te a cor­tes suce­si­vos has­ta obte­ner un grano de tama­ño ópti­mo. La cua­ja­da pasa al mol­dea­do, intro­du­cién­do­la manual­men­te en mol­des con el tama­ño estan­da­ri­za­do. Segui­da­men­te se hace un pren­sa­do sua­ve que pro­du­ce un bajo desue­ra­do, y pro­vo­ca una pas­ta algo blan­da y oca­sio­nal­men­te fun­den­te. Tras el des­mol­da­do se sala el que­so y pue­de ser a mano o median­te inmer­sión en sal­mue­ra, usán­do­se exclu­si­va­men­te sal común. Final­men­te se pasa a la fase de madu­ra­ción, en las que se pue­den dar cor­te­zas reme­lo­sas que son las res­pon­sa­bles del aro­ma lige­ra­men­te pútri­do. Esta fase dura al menos 60 días en con­di­cio­nes de tem­pe­ra­tu­ra y hume­dad con­tro­la­das.

El Queso de Acehúche DOP se elabora con la leche de cabras en las queserías registradas en el Consejo Regulador

Duran­te la madu­ra­ción se podrá uti­li­zar la téc­ni­ca tra­di­cio­nal del “sobao” cuan­do ya se está for­man­do la cor­te­za. Y que con­sis­te en lavar los que­sos con las manos hume­de­ci­das con agua, uno a uno, por las dos caras y los bor­des, con el fin de con­se­guir que la cor­te­za sea lisa, homo­gé­nea y con aris­tas redon­dea­das. 

Tan­to la pro­duc­ción de la leche como su ela­bo­ra­ción se ciñe a la zona cen­tro-oes­te de la pro­vin­cia de Cáce­res y más con­cre­ta­men­te a los muni­ci­pios de las comar­cas Tajo-Salor-Almon­te y Valle del Ala­gón, como son Acehú­che (que le da nom­bre), Alcán­ta­ra, Rio­lo­bos, y Zar­za la Mayo­re entre otros pue­blos.

A nivel visual es fácil­men­te reco­no­ci­ble por su eti­que­ta que así lo indi­ca pero igual­men­te por su for­ma cilín­dri­ca y sus caras casi pla­nas. Su peso osci­la entre los 200 y los 1.200 gra­mos. Su diá­me­tro tie­ne que ser como míni­mo de 7 cm y la rela­ción altura/diámetro máxi­ma del 50% 

A nivel orga­no­lép­ti­co su cor­te­za va des­de el ama­rai­llo al ocre oscu­ro y con una lige­ra rugo­si­dad. Duran­te el pro­ce­so de madu­ra­ción se pue­de gene­rar una fina capa vis­co­sa o pega­jo­sa que le da per­so­na­li­dad. Su pre­sen­ta­ción pue­de ser al natu­ral, con pimen­tón o unta­da con acei­te. Las pie­zas que se hayan tra­ta­do con la téc­ni­ca del sobao pre­sen­ta­rán una cor­te­za lisa y aris­tas redon­dea­das. 

Su color inte­rior irá des­de el blan­co has­ta el mar­fil. Su estruc­tu­ra no tie­ne grie­tas, es com­pac­ta y uni­for­me. Si apa­re­cen ojos serán peque­ños y redon­dea­dos y repar­ti­dos des­igual­men­te por toda la pas­ta. 

Ya en boca su tex­tu­ra resul­ta blan­da, lige­ra­men­te fun­den­te, gra­sa, adhe­ren­te y poco gra­nu­lo­sa. De sabor sala­do bajo, áci­do medio, amar­go bajo y pican­te bajo. En las pie­zas de mayor madu­ra­ción estas notas esta­rán más acu­sa­das, pro­pio del tiem­po trans­cu­rri­do. 

En nariz, es de inten­si­dad media-alta pro­pia de la leche de cabra.

Reco­men­da­ble sacar­lo media hora antes de la neve­ra para que se atem­pe­re.

Su pre­sen­ta­ción para el con­su­mo incor­po­ra eti­que­tas de cer­ti­fi­ca­ción que garan­ti­zan su ori­gen y tra­za­bi­li­dad. 

El Con­se­jo Regu­la­dor ha esta­ble­ci­do para la Deno­mi­na­ción de Ori­gen Pro­te­gi­da un logo­ti­po y una eti­que­ta de cer­ti­fi­ca­ción, que incor­po­ra una codi­fi­ca­ción alfa­nu­mé­ri­ca corre­la­ti­va y úni­ca para cada que­so, la men­ción ‘Deno­mi­na­ción de Ori­gen Pro­te­gi­da Que­so de Acehú­che’ y si corres­pon­de, la men­ción “Sobao”.

El eti­que­ta­do final del Que­so de Acehú­che DOP está com­pues­to por la eti­que­ta comer­cial de la Indus­tria Que­se­ra y la eti­que­ta de cer­ti­fi­ca­ción, que se sitúa sobre cada que­so cali­fi­ca­do o frac­ción del mis­mo, de for­ma inse­pa­ra­ble e inde­le­ble (que no se pue­da borrar), sien­do el ope­ra­dor cer­ti­fi­ca­do res­pon­sa­ble final de su buen uso.

Que­se­rías auto­ri­za­das en el siguien­te link https://quesodeacehuche.org/­lis­ta­do-de-ela­bo­ra­do­re­s/

Más infor­ma­ción del plie­go de con­di­cio­nes, esta­tu­tos y regla­men­to en la web de Que­so de Acehú­che DOP

Descubre los tres sabores de los panettones elaborados por Kasa Hanaka para esta Navidad 2024

La maes­tra panet­to­ne­ra, si se la pue­da cono­cer con este nom­bre y la RAE no nos expul­sa, Aya Hana­ka nos trae 3 sabo­res de panet­to­ne para esta Navi­dad 2024 que los ela­bo­ra en su nue­vo obra­dor Kasa Hana­ka, en el cen­tro cívi­co Vil.la Urà­nia de Bar­ce­lo­na.

A par­tir de masa madre y las exce­len­tes mate­rias pri­mas de la más alta cali­dad, pre­pa­ra arte­sa­nal­men­te sus pan­teo­nes sin ace­le­ra­ción de pro­ce­sos. Garan­ti­za un pro­duc­to exclu­si­vo y exce­len­te para todos aque­llos que quie­ran dis­fru­tar del autén­ti­co sabor ita­liano pero con toques exó­ti­cos,

Cada pie­za se pre­pa­ra a lo lar­go de tres días, res­pe­tan­do un pro­ce­so de fer­men­ta­ción natu­ral que le da una tex­tu­ra espon­jo­sa y un sabor inigua­la­ble. Sus tes sabo­res para esta Navi­dad 2024 son los siguien­tes: cane­la, jen­gi­bre y cho­co­la­te blan­co; cho­co­la­te negro al 70%, y mat­cha con cho­co­la­te blan­co.

Están dis­po­ni­bles a la ven­ta en la tien­da onli­ne de  kasahanaka.com o en el pro­pio esta­ble­ci­mien­to, situa­do en C/ de Sara­gos­sa, 29, en Bar­ce­lo­na. Su pre­cio es de 25 euros por uni­dad.

Todo sobre los chocolates Bean to Bar de Blanxart y sus diferentes gamas de producto elaboradas a partir de los diversos orígenes del cacao

La his­to­ria de estos deli­cio­sos cho­co­la­tes Bean to Bar de Blan­xart se remon­ta a 1954 cuan­do el maes­tro bom­bo­ne­ro Fran­cesc Agrás qui­so cono­cer todos los secre­tos para con­se­guir la exce­len­cia en la ela­bo­ra­ción de cho­co­la­te y bom­bo­nes pasan­do por las más selec­tas pas­te­le­rías y bom­bo­ne­rías de Euro­pa.

A su regre­so de este apren­di­za­je fun­dó su obra­dor en el barrio de Les Corts de Bar­ce­lo­na. Fue un visio­na­rio al comen­zar a tra­ba­jar con cacaos de ori­gen, pro­ce­den­tes de Gha­na, Con­go y Gua­ya­quil, lo que hoy se cono­ce como Bean to bar.

Los diferentes orígenes del cacao para elaborar los apreciados chocolates y bombones de Blanxart

De Gua­ya­quil en Ecua­dor tra­ba­jan con el cacao tri­ni­ta­rio que nos impreg­na con sus notas cítri­cas de la naran­ja, tam­bién de la piña, toques de made­ra. Final mar­ca­do por mati­ces espe­cia­dos.

Del Con­go tra­ba­jan con el Cacao Foras­te­ro que se cul­ti­va a los pies de Moun­tains of the Moon y nos apor­ta notas de fru­tos rojos, cítri­cos y espe­cies. El cacao foras­te­ro es una varie­dad que repre­sen­ta alre­de­dor del 80% de la pro­duc­ción mun­dial de cacao.

De Perú obtie­nen el cacao crio­llo blan­co de la zona de Piu­ra que nos rega­la aro­mas de made­ra y taba­co y mati­ces de rega­liz. El caco crio­llo es muy apre­cia­do por su rare­za y por su deli­cio­so sabor Sólo repre­sen­ta el 5% de la pro­duc­ción mun­dial de cacao. Sus árbo­les son deli­ca­dos y difí­ci­les de cul­ti­var, por lo que la pro­duc­ción es infe­rior a la de otras varie­da­des de cacao.

Des­de Bra­sil pro­ce­de las habas del cacao tri­ni­ta­rio que se cul­ti­va en la sel­va del Ama­zo­nas que nos da notas de ave­lla­na tos­ta­da, café, cane­la y cítri­cos. Debe su nom­bre a su pro­ce­den­cia de la isla de Tri­ni­dad, en las Anti­llas, don­de se ori­gi­nó esta varie­dad. El cacao Tri­ni­ta­rio es un híbri­do naci­do en el siglo XVIII del encuen­tro de otros dos cacaos ori­gi­na­rios de Suda­mé­ri­ca: el cacao Crio­llo y el cacao Foras­te­ro. Nació por casua­li­dad, como con­se­cuen­cia de una catás­tro­fe natu­ral: en 1727, un ciclón devas­tó las plan­ta­cio­nes de Crio­llo en la isla de Tri­ni­dad, hacién­do­las prác­ti­ca­men­te des­apa­re­cer. Las pocas plan­tas que sobre­vi­vie­ron se cru­za­ron con plan­tas de Foras­te­ro recién plan­ta­das en la región. El cacao Tri­ni­ta­rio here­da las mejo­res cua­li­da­des de sus padres ama­zó­ni­cos: sus gra­nos tie­nen a la vez la finu­ra aro­má­ti­ca del Crio­llo y la robus­tez del Foras­te­ro. Esta mez­cla le con­fie­re un sabor úni­co con notas afru­ta­das, lige­ra­men­te pican­tes y menos amar­gas que las del Foras­te­ro.

Y por últi­mo de Nica­ra­gua que nace el cacao criollo/trinitario en la región de Was­la­la y nos da mati­ces cítri­cos de limón y naran­ja, piña, jaz­mín y fru­tos secos..

A las gamas tra­di­cio­na­les de pro­duc­tos se suman las table­tas eco­ló­gi­cas, y la más nue­va y adap­ta­das a los nue­vos tiem­pos y hábi­tos de 0% azú­ca­res y 0% edul­co­ran­tes.

¿Cuál es el proceso tradicional de elaboración del chocolate en Blanxart ?

Fie­les a la ela­bo­ra­ción tra­di­cio­nal todo el pro­ce­so de Blan­xart es arte­sano: reci­ben los sacos cer­ti­fi­ca­dos de los dife­ren­tes orí­ge­nes para con­se­guir los mati­ces que carac­te­ri­za a cada table­ta de cho­co­la­te. El siguien­te paso es el tues­te que el maes­tro cho­co­la­te­ro con­si­gue que en su pun­to exac­to los gra­nos libe­ren sus aro­mas. Pos­te­rior­men­te se extien­den y se dejan repo­sar. Una vez están secas las habas se pasa al des­cas­ca­ri­lla­do que con­sis­te en la agi­ta­ción de los gra­nos para obte­ner los nibs. A par­tir de aquí se mue­len los nibs para con­se­guir el licor de cacao que es de color oscu­ro marrón oscu­ro y de tex­tu­ra acei­to­sa. A esta base líqui­da se le mez­cla­rán los dife­ren­tes ingre­dien­tes como el azú­car, la ave­lla­nas, o la cane­la entro otros, para con­se­guir los diver­sos cho­co­la­tes. Se refi­na para con­se­guir una gra­nu­lo­me­tría de 22 micras para con­se­guir una uni­dad de sabor en nues­tro pala­dar.. La arte­sa­nía es pacien­cia y de eso saben un rato en Blan­xart para que así median­te el con­cha­do los cris­ta­les del cacao se aca­ben de rom­per y los aro­mas se libe­ren en toda su inten­si­dad. Una vez el líqui­do se va espe­san­do se vuel­ca en los mol­des para con­se­guir las table­tas de cho­co­la­tes y bom­bo­nes. A los cho­co­la­tes más crea­ti­vos se les aña­den los top­pings en este momen­to. Todo este pro­ce­so no sir­ve de nada sin un alma­ce­na­je correc­to con una tem­pe­ra­tu­ra per­me­nen­te entre 12º y 15º C y una hume­dad rela­ti­va infe­rior a 70%. Ya está todo lis­to para su ven­ta.

Más infor­ma­ción con toda la gama de pro­duc­tos y tien­da onli­ne en la web de Blan­xart