Fira del Vi Novell (Feria del Vino Nuevo)

El otoño nos trae algunos momen­tos de melan­colía porque los lar­gos días de playa y sol del ver­a­no se han queda­do atrás. Por con­tra, esta estación nos regala momen­tos úni­cos para vivir y com­par­tir, como esos paseos por bosques cer­canos, cuan­do los árboles se vis­ten con sus mejores galas, y recor­rien­do sus caminos más secre­tos podemos dis­fru­tar de esa pale­ta cromáti­ca tan rica que nos regalan cada año. El monop­o­lizante col­or verde de las hojas, en sus difer­entes gamas, se cam­bian por los ocres, rojos y amarillos.

Copa para degus­tar los difer­entes vinos.

 

Las viñas no son aje­nas a esta trans­for­ma­ción y sus hojas comien­zan a mar­chi­tarse y a caerse en cuan­to entramos en el mes de Octubre. Mien­tras tan­to en las bode­gas del Hem­is­fe­rio Norte, las uvas siguen su evolu­ción has­ta con­ver­tirse en vino. Y es a finales de Noviem­bre cuan­do las difer­entes empre­sa elab­o­rado­ras ya están preparadas para com­par­tir sus vinos  más jóvenes, lozanos y rebosantes de mocedad, cuál ado­les­centes que quieren com­erse el mun­do. Es el momen­to en el cual todo el mun­do que rinde trib­u­to a Baco, cel­e­bra la lle­ga­da de esos vinos con fies­tas conmemorativas.

La barcelone­sa tien­da de vinos Vila Vinite­ca con­mem­o­ra cada año esa nue­va pre­sentación y del elen­co de bode­gas que asistieron probamos los sigu­ientes vinos:

  • Blan­cos: “Temps de flor” de Sumar­ro­ca de la D.O. Penedés. Ges­sa­mi de Gra­mona. El gal­lego Ter­ras Gau­da de la D.O. Rías Baixas. Un Muga blan­co. De Castil­lo de Mon­jardin el que elab­o­ran con la pre­mi­a­da uva chardonnay.
  • Tin­tos: Arta­di, Mur­murón y Ostatu.
De la impli­cación de los com­er­ciantes del bar­rio en esta fies­ta pudi­mos degus­tar las sigu­ientes tapas:
- Macar­rones con pato de la Vinya del Senyor.
- Cal­do con pelota y cas­tañas de la Esco­la d’Hostele­ria Hofmann.
- Ver­di­nas con cen­tol­lo de Llamber.
- Riquísi­mo Pulled pork
- cal­los prepara­dos por Com­erç, 24
Aho­ra toca esper­ar como evolu­cionarán los her­manos may­ores de estos vinos que se con­ver­tirán en cri­an­zas, reser­vas o grandes reservas.
 © 2015 José María Toro. Todos los dere­chos reservados 

Cata con vinos sorprendentes.

IMG_20140212_182343

La cata orga­ni­za­da en el palo­mar (V.T. Castil­la y León) de detrás de la casa (D.0. Yecla) fue todo un der­roche de exce­len­cia (D.O. Toro) por parte del  som­me­li­er que se entregó con la mis­ma pasión que La Faraona (D.O. Bier­zo) cuan­do se sub­ía a un esce­nario, y así nos con­tó algo serio pero tam­bién con muchas risas, es lo que tiene el vino como efec­to secun­dario, anéc­do­tas sobre los cal­dos para restar impor­tan­cia al tema. Paso a paso (D.O. Castil­la La Man­cha), sin nada de impro­visació (impro­visación D.O. Penedés) y como él nos explic­a­ba, a mi man­era (D.O. La Rio­ja) nos trans­mi­tió parte de su saber sobre los aro­mas del vino, algunos espec­tac­u­lares y otros difer­entes como el per­ro verde (D.O. Rue­da). A renglón aparte tam­bién nos enseñó con tiem­po (D.O. Valle de Güí­mar)  a sen­tir los lati­dos del vino (V.T. de Valde­jalón). Mano a mano  (D.O. Castil­la La Man­cha) hici­mos la cata a cie­gas y des­cub­ri­mos las uvas felices con gran per­son­al­i­dad y tam­bién las uvas de la ira (D.O. Méntrida).

Un pro­fe­sion­al con dos dedos de frente (D.O. Calatayud) que le puso demasi­a­do corazón (D.O. Bier­zo) a la cata y ponien­do rum­bo al norte (D.O. Vinos de Madrid) nos pidió a los asis­tentes que le pusiéramos más amor (D.O. Catalun­ya) y con­vir­tiéramos en obje­to de deseo (D.O. Cava)  todo lo rela­ciona­do con este néc­tar ter­re­nal (D.O. Cava) con pro­hibi­ción expre­sa de hac­er el gan­so con el tema para que la bru­ja avería (D.O. Vinos de Madrid) no nos eche una maldición y nos con­vier­ta  en gal­li­nas y focas (V.T. de Mallorca).

Una cata solo apta para tocats de l’ala (toca­dos del ala D.O. Empordà)

Adver­ten­cia 1: este post es un guiño lit­er­ario a la locu­ra que sen­ti­mos los apa­sion­a­dos por el vino usan­do los inge­niosos y a veces extrav­a­gantes nom­bres de las etiquetas.

Adver­ten­cia 2: Cualquiera pare­ci­do con la real­i­dad  es pura casualidad.

La ban­da sono­ra orig­i­nal de este post es mi pequeño hom­e­na­je pós­tu­mo al gadi­tano Paco de Lucía que nos enseñó que un fla­men­co mod­er­no era posi­ble con su tema Entre dos aguas Siem­pre nos quedará la magia de su músi­ca. Aho­ra le toca ale­grar el cielo con sus acordes.

A %d blogueros les gusta esto: