Cata de vinos de la D.O. Conca de Barberà en el Hotel Mercer

En el inte­rior del emble­má­ti­co espa­cio, de lo que otro­ra fue la torre de defen­sa núme­ro 28 de la mura­lla cons­trui­da por los roma­nos con grue­sas pare­des de pie­dra, y que podrían hablar de his­to­rias que ya son his­to­ria, deco­ra­do con fres­cos ori­gi­na­les medie­va­les mila­gro­sa­men­te recu­pe­ra­dos para su con­tem­pla­ción, per­te­ne­cien­te como una depen­den­cia más del his­tó­ri­co Hotel Mer­cer, se cele­bró la cata de vinos de la D.O. Con­ca de Bar­be­rà, el pasa­do 17 de Sep­tiem­bre,  den­tro de la 4ª Edi­ción de “Hotels amb DO” (Hote­les con D.O.) la sema­na de los vinos cata­la­nes en los hote­les de Bar­ce­lo­na ( del 14 al 20 de Sep­tiem­bre de 2015)

El cul­ti­vo de la vid en esta Deno­mi­na­ción de Ori­gen se remon­ta al siglo I a.C, aun­que es con el esta­ble­ci­mien­to de los mon­jes cis­ter­cien­ses en lo que hoy es cono­ci­do como Real Monas­te­rio de San­ta María de Poblet, cuan­do se impul­sa su plan­ta­ción más exten­si­va, obvia­men­te para su uso en la San­ta Misa. Toda la cata giró alre­de­dor de la uva autóc­to­na de la zona deno­mi­na­da tre­pat, carac­te­ri­za­da por dar un tipo de vino de gra­dua­ción alcohó­li­ca baja, de alre­de­dor de 12 gra­dos, pre­do­mi­nan­do la pimien­ta y aro­mas vege­ta­les en nariz, y en boca acos­tum­bra a ser fres­co y lige­ro. Toda la zona cul­ti­va­ble se encuen­tra situa­da en una depre­sión, rodea­da de mon­ta­ñas, y de ahí le vie­ne el nom­bre de cuen­ca. De sue­los cal­cá­reos, con un micro­cli­ma medi­te­rrá­neo pero con influen­cia con­ti­nen­tal que le pro­vo­ca mar­ca­das dife­ren­cias tér­mi­cas entre el día y la noche que le otor­ga su pecu­liar carác­ter. Este tipo de plan­ta es muy resis­ten­te a las hela­das, en espe­cial a las pri­ma­ve­ra­les cuan­do está nacien­do la flor.

Vinos degus­ta­dos:

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Caba­nal 2014 de la Coope­ra­ti­va Agrí­co­la de Bar­be­rà. De color cere­za, opa­co, con ribe­tes vio­lá­ceos car­de­na­li­cios. Aro­mas en nariz de pimien­ta, gro­se­llas y fram­bue­sas. En boca es muy lige­ro con bue­na aci­dez y poca estruc­tu­ra.

Dome­nio tre­pat del Celler dels Domenys. Domi­nan aro­mas ahu­ma­dos, tos­ta­dos, torre­fac­tos y tam­bién a pimien­tos ver­des. En boca una lige­ra sen­sa­ción dul­ce, sedo­sa.

Josep Foras­ter tre­pat 2013. Aro­mas bal­sá­mi­cos, de soto­bos­que, de pimien­ta negra y de vege­ta­les. En boca es lige­ro, den­tro de los feme­ni­nos.

Ren­dé Mas­deu. En nariz domi­nan los aro­mas de fru­tas del bos­que y bal­sá­mi­cos. En boca una sen­sa­ción de dul­ce y áci­do muy com­pen­sa­da.

CUP 3. Con­tie­ne un 20% de gar­na­cha. Aro­mas a moras y fru­ta seca como los alba­ri­co­ques, tam­bién bal­sá­mi­cos y notas de pimien­ta. En boca la gar­na­cha le da ese pun­to gra­so­so.

Car­les Andreu tre­pat. En nariz se apre­cia la pimien­ta negra, las espe­cias, tam­bién bal­sá­mi­cos y de gra­fi­to (ese carac­te­rí­ti­co aro­ma de cuan­do afi­la­mos un lápiz). En boca es pro­nun­cia­da­men­te áci­do.

Una cata degus­ta­ción que nos dejó un buen sabor de boca a todos los asis­ten­tes.

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Mercer Restaurant Jean Luc Figueras

El barrio bar­ce­lo­nés de Ciu­tat Vella está car­ga­do de his­to­rias y de leyen­das, úni­co para per­der­se sin rum­bo fijo por sus calle­jue­las estre­chas, por las mis­mas que a veces la luz del sol sólo entra de refi­lón, casi de pun­ti­llas y pidien­do per­mi­so a las nubes bajas. Y en este casi labe­rín­ti­co paseo, un pala­cio medie­val feliz­men­te recu­pe­ra­do de pare­des sobrias y des­nu­das, de muros altos y anchos cons­trui­dos con pie­dras gran­des, arcos de medio pun­to, pin­tu­ras poli­cro­ma­das res­tau­ra­das que han aguan­ta­do estoi­ca­men­te el paso del tiem­po, silen­cios de otra épo­ca que se cue­lan por sus pasi­llos, y el impres­cin­di­ble patio medi­te­rrá­neo usa­do como solaz recreo de la noble fami­lia y sus cor­te­sa­nos que resi­dían en esta man­sión. Todo ello da for­ma a este incom­pa­ra­ble con­jun­to don­de se asien­ta el Hotel Mer­cer (5 estre­llas GL) y el res­tau­ran­te homó­ni­mo ges­tio­na­do por Jean Luc Figue­ras.

Ensalada de gambas de Palamós

Ensa­la­da de gam­bas de Pala­mós

Un recin­to de ensue­ño, un oasis de paz den­tro de la vorá­gi­ne con­sue­tu­di­na­ria de la Ciu­dad Con­dal, tras­pa­sar su puer­ta de entra­da de la calle es como si una poten­te máqui­na del tiem­po te abdu­je­ra a una épo­ca pasa­da.

Colitas de gambas

Coli­tas de gam­bas

La coci­na que ejer­ce Jean Luc es alta gas­tro­no­mía acor­de al hotel que lo aco­ge. Pla­tos crea­ti­vos y tra­di­cio­na­les mari­da­dos en armo­nía por Arnau, un tro­va­dor poe­ta ena­mo­ra­do del vino.

Macarrones a la trufa blanca

Maca­rro­nes a la tru­fa blan­ca

 

Lubina con butifarra negra, gelatina de tripa de bacalao y caldo de cabeza de gamba.

Lubi­na con buti­fa­rra negra, gela­ti­na de tri­pa de baca­lao y cal­do de cabe­za de gam­ba.

Jean Luc es con los pla­tos que salen de su fogo­nes como la ver­sos de una poe­sía y Arnau, que con su sin­ce­ra son­ri­sa cau­ti­va­do­ra simi­lar a la aco­ge­do­ra del Pro­fe­ta Daniel en el Pór­ti­co de la Glo­ria, teje, en el difí­cil y pro­ce­lo­so arte del mari­da­je, la per­fec­ta rima con­so­nan­te. Son dos espí­ri­tus ele­va­dos capa­ces de com­po­ner uno de los más her­mo­sos sone­tos gas­tro­nó­mi­cos. El res­to de cola­bo­ra­do­res serían los acor­des de la BSO de este post.

Pà de pessic de avellanas con helado de chocolate.

Pà de pes­sic de ave­lla­nas con hela­do de cho­co­la­te.

Menú degus­ta­do: épi­ca galle­ta oreo relle­na de par­me­sano, deli­cio­sa cre­ma de coli­flor con caviar de la Vall d’A­rán y caviar de acei­te, coli­tas de gam­bas con mem­bri­llo y flo­res casa­do con una copa de Miquel Jané Sau­vig­non blanc. Pic­tó­ri­ca ensa­la­da lle­na de cro­ma­tis­mo con gam­bas des­nu­das de Pala­mós y dados de toma­te for­man­do el color rojo, hojas y ramas finas con sabor a gui­san­te apor­tan el color ver­de y gotas de acei­te de oli­va vir­gen extra jun­to a hojas de flo­res ama­ri­llas son la pin­ce­la­da de este color. Gnoc­chi de eri­zos para poner­se en pie y ova­ción cerra­da con una copa de Fin­ca Els Camps del 2010. Los mejo­res maca­rro­nes (de mi vida) a la tru­fa blan­ca, para llo­rar de emo­ción, ser­vi­do en una no menos ori­gi­nal sar­tén de cris­tal. ¡puro hedo­nis­mo! ¡maca­rro­nes de cul­to!. Sen­sual lubi­na com­bi­na­da con buti­fa­rra negra, gela­ti­na de tri­pa de baca­lao y cal­do de cabe­zas de gam­ba acom­pa­ña­do de una copa de La Come­dia 2012. Para fina­li­zar el apar­ta­do sala­do, un vibran­te cochi­ni­llo con su cos­tra cru­jien­te para cor­tar con la míti­ca y esti­li­za­da nava­ja Laguio­le en Aubrac todo un gui­ño a su ori­gen fran­cés, ser­vi­do de una copa de Abel Men­do­za Torron­tés, un blan­co con una aci­dez capaz de neu­tra­li­zar la gra­sa del gorrino.  Pos­tre dul­ce de pà de pes­sic de ave­lla­nas con hela­do de cho­co­la­te empa­re­ja­do con una copa de Lus­tau East India Sole­ra. Los desea­dos petits fours: fal­so hela­do de cho­co­la­te relleno de acei­te de oli­va, cru­jien­te de cho­co­la­te blan­co y galle­ta de cho­co­la­te negro.

Petit fours

Petit Fours

Exce­len­te menú eje­cu­ti­vo por 39 euros. Menú Gas­tro­nó­mi­co 55 euros.

Hotel Mer­cer Carrer Lle­dó, 7 Bar­ce­lo­na 93–3107480

La BSO de este post es un tema para escu­char con los ojos cerra­dos y sen­tir toda la sen­si­bi­li­dad que ema­na John Legend con la can­ción All of Me Su caris­má­ti­ca voz que sos­tie­ne notas altas y pro­fun­das con mucha ele­gan­cia, te eri­za la piel, te hip­no­ti­za y te con­du­ce mági­ca y melan­có­li­ca­men­te al sue­ño más oní­ri­co y bello en blan­co y negro con final feliz en color.

“Love your cur­ves and all your edges

all your per­fect imper­fec­tions”.