Bodega y Viñedos Viña Mayor expresa en sus vinos la Nueva Ribera

Bodegas y Viñedos Viña Mayor está situada estratégicamente en Quintanilla de Onésimo, dentro de la denominada Milla de Oro de la DO Ribera del Duero, en esa escogida zona de apenas 15 kilómetros que va desde Peñafiel, fácilmente reconocible por su castillo con forma de velero que encaramado en una loma parece dispuesto a salir a navegar en cualquier momento por los mares de viña que lo rodean,  hasta llegar a Tudela de Duero. Por el camino y bordeando el río Duero se codean las bodegas más prestigiosas de esta prestigiosa Denominación de Origen junto a Bodegas y Viñedos Viña Mayor.

La DO Ribera del Duero es una tierra de fuertes contrastes térmicos pasando de fríos inviernos a calurosos veranos, unas temperaturas que castigan a la viña y que le da su parte de personalidad junto con el terreno austero de Castilla. Está enmarcada dentro de un clima mediterráneco caracterizado por la continentalidad de su situación geográfica dentro de la Península Ibérica.

Para adaptarse a los nuevos tiempos y conseguir extraer todo lo que este territorio significa y expresarlo en una botella, Bodega Viña Mayor  incorporó recientemente, en el 2015 como directora técnica a Doña Almudena Alberca, la primera mujer española en alcanzar el prestigioso título de Master of Wine, el selecto club de los que más saben de vino, y que lo otorga el máximo referente global en el mundo del vino, el británico Institute of Masters of Wine, y que para situar a los neófitos en la materia está por encima de la titulación WSET (Wine and Spirit Education Trust). Y fue ella, Almudena Alberca, la que reescribió las estrellas del statu quo dominante, para dar un giro de tuerca en todo lo bebido hasta el momento donde la madera lo dominaba todo sin tener en cuenta la fruta originaria de este producto que es el vino, de tal manera que todo su leitmotiv en la bodega desde ese momento fue hacer expresar el territorio de la Ribera del Duero en cada botella que compartimos, porque la mejor botella de vino no es ni la más cara ni tampoco la más premiada, sino que es y será la que se comparte.

Por su parte la bodega ya desde el 2011 está comprometida con el medio ambiente y cuenta con la certificación de Wineries for Climate Protection para hacer frente al cambio climático recuperando los sistemas tradicionales de cultivo.

Vinos de Bodegas y Viñedos Viña Mayor

Viña Mayor Tempranillo Tinto Roble 2017, Viña Mayor Tempranillo Crianza 2015 y Viña Mayor Tempranillo Reserva 2014

 

Viña Mayor Tempranillo Tinto Roble 2017. De vendimia calificada como «Muy Buena», con 3 meses de barrica de roble francés y americano. En la cata visual tenemos un color rojo rubí intenso con brillo azulado propio de su rebosante juventud. Aromas a frutos rojos y negros, también a ligeros tostados procedentes de su paso por las maderas de la barrica. En boca es fresco, rebozante alegría de esa lozanía que se prodiga, de paso ligero y con un final muy sabroso, que apetece seguir bebiendo. Un vino para beber como copa o para acompañar unas tapas de aperitivo, también para barbacoas, carnes asadas como el cordero, platos de pasta, el risotto, legumbres y quesos semicurados.

Viña Mayor Tempranillo Crianza 2015 elaborado a partir de una cosecha calificada como «Excelente» por el Consejo Regulador, ha pasado 12 meses de su existencia en barrica de roble francés principalmente y un pequeño porcentaje en americano de tostado medio. Posterior envejecimiento en botella de 6 a 10 meses. En la cata visual es color rojo rubí intenso. Aromas a frambuesa y fresa, y frutos negros maduros y especias dulces como la canela y la vainilla. En boca su fresca acidez vaticina una buena madurez, de final largo y persistente. Para ennoviar con asados típico de Castilla, carnes rojas, guisos de cuchara, legumbres, quesos curados, paellas y risottos.

Viña Mayor Tempranillo Reserva 2014,  de cosecha calificada como «Muy Buena» realizado a partir de viñedos de tempranillo de gran altura, a más de 900 metros y de más de 60 años de edad. Pasa sus primeros 15 meses de vida en barricas de roble francés y americano, y después un mínimo de 20 meses en botella. En la cata visual es color rojo rubí intenso. Aromas de frutas negras maduras, notas especiadas y recuerdos de cuero y de tabaco. En boca es sedoso, carnoso y muy largo, se aprecia el cuero y el tabaco. Para maridar con arroces de mar y montaña, setas, guisos e incluso algún postre con chocolate.

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Alma de Protos en el restaurante Bardot de Barcelona

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Interior del Restaurante Bardot

Cuando el enólogo y todo su equipo técnico se marchan a descansar después de una jornada laboral, es el momento que el duende que se esconde entre las barricas de los grandes reservas, su lugar preferido para pasar desapercibido, se ponga a trabajar mimando las uvas recién entradas en la bodega, si es el caso, y/o vigilando las levaduras para que fermenten correctamente en los depósitos de acero inoxidable. En algún momento de la noche también se dará un paseo por las galerías subterráneas que recorren el interior de la montaña en cuya cumbre se alza, inexpugnable y majestuoso a los 4 vientos, el castillo fortaleza de Peñafiel, con su silueta alargada simulando una nave dispuesta a zarpar y surcar los Campos de Castilla*. Ese duende que a veces, y sólo a veces, irá a la nueva bodega, diseñada por el arquitecto Richard Rogers, a visitar al otro duende que vive allí, que habla una mezcla de italiano e inglés, y que lo dejó el barón Rogers de Riverside cuando acabó la obra.

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Verdejo 2014 de Bodegas Protos en la D.O. Rueda

Ese duende, el primero (como el nombre de la bodega en griego), es el que está acompañando a la delegación comercial de Bodegas Protos en su visita por diferentes restaurantes de la geografía española para acercar «sus vinos» al consumidor final. Y como un polizón se coló en la maleta del director comercial para no perderse ni un detalle de las diferentes experiencias, y fue en el barcelonés restaurante Bardot donde lo conocí y me ayudó a profundizar aún más en su historia.

 

El restaurante Bardot está situado en esa privilegiada zona peatonal del final de la calle Enrique Granados a un tiro de piedra de la Avda. Diagonal. Sus mesas la ocupan financieros, abogados, hipsters y  bobo,s (bourgeois-bohème) gourmets. De caprichosa planta en forma de «u», tiene la calidez de los bistrots parisinos, una buena selección de platos, un envidiable catálogo de vinos y para los amantes de la cerveza un buen tirador conectado a dos tanques de Estrella Galicia suspendidos del techo.

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Protos Crianza 2014 «Muestra» D.O. Ribera del Duero

La cata comentada y armonizada con los platos de la cocina de Bardot comenzó con una primera copa, a modo de aperitivo, con el verdejo de la D.O. Rueda, que se tomó de forma distendida en la puerta del restaurante, rico en aromas de manzana, fruta tropical y con un fondo herbáceo. De la misma denominación de origen también probamos el verdejo con un año de barrica, sobresaliendo las notas de las levaduras dándole ese característico aroma a pan. Ya en la mesa comenzaron a salir los diferentes tipos que se elaboran en la D.O. Ribera del Duero, empezando con una primicia y que todavía está en barrica: el Crianza 2014 que saldrá a la venta el próximo enero del 2016. Un vino que a pesar de su juventud ya apunta maneras con sus aromas a frutas del bosque rojas y negras, también de caramelo y balsámicas a medida que se fue abriendo, acompañando a un plato de calamar a la plancha sobre lecho de habitas confitadas y cebolla caramelizada. El segundo en probar fue el Crianza 2012 elaborado con cepas de 20 a 50 años, y que después de 14 meses de barrica se le han quedado aromas de especias y vainilla, manteniéndose la fruta roja del bosque y regaliz. Hermanado con raviolis de foie y salsa agridulce. El siguiente fue un Reserva 2011 con aromas de chocolate, y casado con un risotto de ceps y panceta ibérica. El cuarto fue un Gran Reserva 2006, previamente decantado dos horas antes para oxigenarlo y encontrarnos con esas notas de cuero, tabaco, café, resina y confitura de higos provenzales ennoviado con un rabo de toro deshuesado al vino. El quinto de la noche fue un Gran Reserva 2001 clasificado como excelente, de cepas muy seleccionadas, y con fermentación en barricas de 500 litros, predominando las notas de chocolate y minerales.  Para finalizar una botella de la Finca el Grajo Viejo 2012 de fermentación en barrica francesa con predominio de los tostados y chocolate negro.

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Protos Gran Reserva 2006 D.O. Ribera del Duero

Ese duende, de curiosidad infinita y de adaptación camaleónica a los nuevos tiempos, viene pisando fuerte para contagiar a todo el mundo mundial por la pasión que siente por sus vinos, se llama #AlmadeProtos

*Campos de Castilla es un libro de poesía de nuestro inmortal escritor Antonio Machado.

BSO de este post es el íntimo tema Photograph de Ed Sheeran.

© 2015 José María Toro. Todos los derechos reservados

 

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