La empresa de fabricación de tapones de corcho natural de alta gama para vinos De Maria Taps se fundó a principios del siglo XX. Tiene su sede social en Cassà de la Selva (Girona). Su producción anual es de aproximadamente 18–22 millones de tapones de corcho. Exportan el 70% a países como Francia, Italia, Alemania, Austria y Portugal.

La extracción del corcho o “saca” se hace de la corteza del alcornoque sin dañar al árbol. Una labor cuidadosa que se realiza entre mediados de mayo y junio hasta agosto dependiendo del clima y la zona. Hay varias sacas del corcho pero la óptima es cuando el árbol alcanza la edad de 55–60 años De esta manera podemos distinguir:
- La primera saca a los 35–40 años de vida y se consigue el corcho bornizo que no es apta para tapones y se usa para pavimentos o paneles aislantes.
- La segunda saca a los 9–14 años siguientes para obtener el corcho segundero. Tampoco es apta para tapones.
- La tercera saca es a partir de los 55–60 años y tenemos el corcho de reproducción que ya es apta para tapones.

Por tanto el promedio de explotación de un alcornoque es de 200 a 250 años para conseguir entre 14 o 15 sacas aptas para producir corcho.
Los tapones de corcho pueden ser de varios tipos y a partir de aquí tendrán diferentes usos en el vino y que son los siguientes:
- Tapones de corcho natural que se usan para vinos de reserva, crianza y de autor.
- Tapones de corcho colmatado que se utilizan en vinos de mesa, de rotación rápida y jóvenes.
- Tapones de corcho microgranulado que igual que los anteriores se emplearán en vinos de mesa, rotación rápida y jóvenes.
- Tapones de corcho 1+1 tienen el mismo uso que los dos anteriores.
- Tapones de corcho aglomerado con discos de corcho natural y que sirven para los vinos espumosos.

El corcho es un material 100% natural, sostenible, reciclable y renovable
El corcho natural como producto proveniente de la corteza del alcornoque se trata de un material 100% natural y sostenible, reciclable y renovable. Se caracteriza por sus propiedades de ligereza, elasticidad por lo que se adapta perfectamente al cuello de la botella , gran adherencia, impermeabilidad, lenta combustión, fácilmente manejable, bajo contenido en agua y excelente aislante térmico y acústico.
Gracias a ser un producto no hermético posibilita una microoxigenación del vino, por lo que posibilita la evolución y maduración del vino, dejando que se exprese con naturalidad En sus tres fases de la evolución permite una mayor oxigenación cuando embotellamos en su primera fase. En una intermedia permite la aportación de oxígeno por parte del tapón. Y por último una aportación mínima en la fase estabilización. El corcho en contacto con el vino puede generar compuestos saludables como la acutisimina A, un fuerte agente antitumoral.
El tapón de corcho al ser un producto en contacto con alimentos cumple una serie de normas según la legislación vigente, y concretamente De Maria Taps tiene las certificaciones de Systecode básico desde el 2007 y el Premium o código de buenas prácticas desde el 2015. Systecode es el sistema de la Federación Europea del Cocho de acreditación por expertos independientes, en este caso por Bureau Veritas, para confirmar que se están usando los buenos métodos de fabración de tapones de corcho. Desde el 2016 está certificado por APPCC el sistema para controlar y analizar los peligros y puntos críticos de posibles contaminaciones de los alimentos por agentes microbianos, físico o químicos. Actualmente De Maria Taps está trabajando para obtener la certificación ISO 22000 de Seguridad Alimentaria.
El corcho natural y la sostenibilidad
El corcho al ser un material natural es totalmente renovable. Además su extracción permite la economía circular por ser una actividad que genera empleo en la zona dónde se desarrolla esta actividad evitando la desertización humana y el abandono de la tierra, conservando los bosques y fomentando la biodiversidad. Si se tiene en cuenta todo el ciclo de vida, la producción de un tapón de corcho fija el doble de su peso en CO2, y con la extracción el potencial de fijación de CO2 se multiplica de 3 a 5 veces. Por tanto podemos concluir que ayuda a retener el cambio climático. Además, añade Joan Enric de Maria, gerente de Maria Taps ” las bodegas que usan tapones de corcho pueden reducir entre un 18% y un 40% el balance de CO2 de sus botellas”.
La huella de carbono de un tapón de corcho de De Maria Taps es de ‑116 g de CO2 según el estudio realizado en enero 2024 por el Institut Català del Suro y la Generalitat de Catalunya. Por un lado cada tapón de corcho para vino emite 8,97 g de CO2. Por otro lado captura 125 g de CO2. Datos medios de las empresas fabricantes de tapones de corcho en Catalunya.
El tapón de corcho en la restauración
Según declaraciones de Alicia de Maria, gerente de Maria Taps “mostrar el tapón de corcho a los comensales y dejarlo en la mesa junto a la botella no solamente es un acto de buen gusto sino también de respeto por el trabajo que hay detrás de cada humilde tapón. Además que nos aporta información sobre el vino”.
El TCA o el mal denominado “olor a corcho”
Desde el departamento de calidad de De Maria Taps afirman que el corcho natural tiene su propio aroma que es totalmente positivo. Ese olor a moho y mal denominado “olor a corcho” o TCA es un compuesto químico externo al corcho. Se debe principalmente a barricas, palees, ambiente de la bodega, productos de limpieza, agua clorada, etc.
Más información en la web de De Maria Taps