La Guía MICHELIN amplía su experiencia en recomendaciones e introduce una nueva distinción en el mundo del vino

Des­de hace 125 años, la Guía MICHELIN reco­no­ce los luga­res y los talen­tos que encar­nan la exce­len­cia en gas­tro­no­mía y hos­te­le­ría, con las Estre­llas MICHELIN crea­das en 1926 y las Lla­ves MICHELIN lan­za­das en 2024. Esta expe­rien­cia en selec­ción se extien­de aho­ra de for­ma natu­ral al vino, refe­ren­cia cla­ve de la expe­rien­cia gas­tro­nó­mi­ca. La Guía MICHELIN lle­va tiem­po des­ta­can­do las car­tas de vinos excep­cio­na­les y a los sumi­lle­res, en par­ti­cu­lar a tra­vés del pic­to­gra­ma “vino” crea­do en 2004 para dis­tin­guir mari­da­jes de alta cali­dad. En 2019 se incor­po­ró el Pre­mio MICHELIN de Sumi­lle­ría para reco­no­cer a los pro­fe­sio­na­les cuyo talen­to per­mi­te mejo­rar la expe­rien­cia de los comen­sa­les gra­cias a una selec­ción del vino y un ser­vi­cio ejem­pla­res. La Uva MICHELIN, nue­va dis­tin­ción de la Guía, des­ta­ca­rá a par­tir de aho­ra las bode­gas de dife­ren­tes regio­nes del mun­do, eva­luan­do su exce­len­cia glo­bal según cin­co cri­te­rios uni­ver­sa­les, apli­ca­dos de mane­ra uni­for­me.“Tras guiar a los aman­tes de la gas­tro­no­mía hacia las mejo­res mesas en más de 70 des­ti­nos y hacia alo­ja­mien­tos excep­cio­na­les en todo el mun­do, la Guía MICHELIN se com­pla­ce en abrir un nue­vo capí­tu­lo con el uni­ver­so del vino. Esta nue­va refe­ren­cia está diri­gi­da tan­to a los neó­fi­tos curio­sos como a los exper­tos apa­sio­na­dos, y des­ta­ca a las muje­res y los hom­bres que, en todo el mun­do, dan for­ma con talen­to y exi­gen­cia a las bode­gas de hoy y de maña­na”, decla­ra Gwen­dal Pou­llen­nec, Direc­tor Inter­na­cio­nal de la Guía MICHELIN.

La Uva MICHELIN (1, 2 y 3 Uvas) se convertirá en un nuevo referente para los amantes del vino en la selección de los mejores dominios vitivinícolas 

En el uni­ver­so del vino, la Guía MICHELIN pre­mia­rá no solo a los domi­nios viti­vi­ní­co­las, sino tam­bién y, sobre todo, a los pro­fe­sio­na­les que les dan vida: viti­cul­to­res, coope­ra­ti­vas, aso­cia­cio­nes, casas matri­ces. Con esta dis­tin­ción, la Guía desea poner de relie­ve his­to­rias úni­cas, cono­ci­mien­tos trans­mi­ti­dos de gene­ra­ción en gene­ra­ción, así como nue­vos enfo­ques deci­di­da­men­te inno­va­do­res y prác­ti­cas con­tem­po­rá­neas, eva­lua­dos bajo una meto­do­lo­gía estric­ta e inde­pen­dien­te. La Guía MICHELIN ofre­ce aho­ra a los aman­tes del vino una refe­ren­cia fia­ble: 1, 2 o 3 Uvas y, ade­más, una selec­ción de domi­nios reco­men­da­dos.

Tres Uvas Pro­duc­to­res excep­cio­na­les. Sea cual sea la aña­da, los aman­tes del vino pue­den con­fiar ple­na­men­te en las ela­bo­ra­cio­nes de la bode­ga.

Dos Uvas Pro­duc­to­res de exce­len­cia, dis­tin­gui­dos por su excep­cio­na­li­dad den­tro de su región, tan­to por su cali­dad como por su con­sis­ten­cia.

Una Uva Pro­duc­to­res de gran cali­dad que ela­bo­ran vinos con carác­ter y esti­lo, espe­cial­men­te logra­dos en las mejo­res aña­das.

Reco­men­da­do Pro­duc­to­res de con­fian­za, selec­cio­na­dos por su cons­tan­cia, cuyos vinos bien ela­bo­ra­dos pro­me­ten una expe­rien­cia de cali­dad.

Un método riguroso y transparente, basado en cinco criterios precisos, aplicados para garantizar una selección independiente y coherente

Guia­da por los valo­res fun­da­men­ta­les de exce­len­cia e inde­pen­den­cia, la Guía MICHELIN apli­ca cin­co cri­te­rios de mane­ra uni­for­me en todo el mun­do para otor­gar su nue­va dis­tin­ción.

  1. Cali­dad de la agro­no­mía: La eva­lua­ción se cen­tra en la salud del sue­lo, el equi­li­brio de las cepas y los cui­da­dos apor­ta­dos a la viña. Todos ellos son fac­to­res esen­cia­les que influ­yen direc­ta­men­te en la cali­dad del vino.
  2. Domi­nio téc­ni­co: La eva­lua­ción se cen­tra en el nivel téc­ni­co del pro­ce­so de ela­bo­ra­ción del vino. Los ins­pec­to­res bus­can una vini­fi­ca­ción rigu­ro­sa y bien eje­cu­ta­da, que refle­je el terru­ño y la varie­dad, sin defec­tos que alte­ren su expre­sión.
  3. Iden­ti­dad: La Guía valo­ra a los viti­cul­to­res y viti­cul­to­ras que crean vinos capa­ces de expre­sar la per­so­na­li­dad, el lugar y la cul­tu­ra que los han mol­dea­do.
  4. Equi­li­brio: Eva­lua­ción de la armo­nía entre aci­dez, tani­nos, made­ra, alcohol y dul­zor.
  5. Cons­tan­cia: Los vinos se eva­lúan a tra­vés de varias aña­das para veri­fi­car su regu­la­ri­dad, inclu­so en años difí­ci­les. La Guía des­ta­ca los vinos que ganan en cali­dad con el paso del tiem­po.

Las futu­ras selec­cio­nes se basa­rán en la expe­rien­cia de ins­pec­to­res espe­cia­li­za­dos en vino, todos ellos pro­fe­sio­na­les y emplea­dos del gru­po Miche­lin. Este equi­po, que for­mu­la sus reco­men­da­cio­nes de for­ma cole­gia­da y con total inde­pen­den­cia, esta­rá com­pues­to por espe­cia­lis­tas del sec­tor viti­vi­ní­co­la y nue­vos ins­pec­to­res espe­cial­men­te incor­po­ra­dos para esta misión. Cada miem­bro de este equi­po inter­na­cio­nal será selec­cio­na­do no solo por sus cua­li­fi­ca­cio­nes, sino tam­bién por su capa­ci­dad para eva­luar domi­nios viní­co­las de todo el mun­do con rigor, inde­pen­den­cia e inte­gri­dad. Anti­guos sumi­lle­res, crí­ti­cos espe­cia­li­za­dos o exper­tos en pro­duc­ción, todos ellos pro­ce­den­tes del sec­tor, estos pro­fe­sio­na­les poseen una expe­rien­cia con­cre­ta y pro­fun­da del sec­tor. Las futu­ras selec­cio­nes refle­ja­rán la exce­len­cia y la cons­tan­cia de los domi­nios reco­no­ci­dos por la Guía MICHELIN.

En 2026, la Uva MICHELIN escribirá su primer capítulo en el corazón de dos territorios míticos: Burdeos y Borgoña

La Uva MICHELIN dará sus pri­me­ros pasos en dos de las regio­nes emble­má­ti­cas del pano­ra­ma viti­vi­ní­co­la mun­dial: Bur­deos y Bor­go­ña. Una elec­ción sig­ni­fi­ca­ti­va, que cele­bra la diver­si­dad, la pro­fun­di­dad his­tó­ri­ca y la rique­za cul­tu­ral del vino fran­cés. La región de Bur­deos se ha con­so­li­da­do a lo lar­go de los siglos como un refe­ren­te his­tó­ri­co en el mun­do del vino. Sus gran­des bode­gas y su repu­tación tras­pa­san nues­tras fron­te­ras. Tie­rra de pres­ti­gio e inno­va­ción, Bur­deos com­bi­na tra­di­ción y pro­yec­ción inter­na­cio­nal. Bor­go­ña se dis­tin­gue por su enfo­que ínti­mo y pro­fun­da­men­te arrai­ga­do en el patri­mo­nio. Sus fin­cas fami­lia­res, de dimen­sión huma­na, dan tes­ti­mo­nio de una tra­di­ción de rigor y dedi­ca­ción en cada eta­pa del pro­ce­so de ela­bo­ra­ción. La trans­mi­sión y la his­to­ria mol­dean la iden­ti­dad local y dan fama a Bor­go­ña en todo el mun­do. Nos vemos en 2026 para la pri­me­ra selec­ción de las Uvas MICHELIN.