El maestro Daisuke Fukamura reabre en Barcelona su restaurante como Sushi Omakase Fukamura

La peque­ña taber­na japo­ne­sa de cul­to que era el res­tau­ran­te Fuka­mu­ra ha deja­do esta eta­pa atrás para reabrir este mes de mayo como el exclu­si­vo espa­cio de Sushi Oma­ka­se Fuka­mu­ra esti­lo Tokio, don­de el chef Dai­su­ke Fuka­mu­ra, tra­ba­ja­ra con el mejor pro­duc­to local de tem­po­ra­da jun­to al uso de téc­ni­cas mile­na­rias de la cul­tu­ra gas­tro­nó­mi­ca del país del Sol Nacien­te.

Esta peque­ña taber­na esta­ba apun­ta­da en las mejo­res agen­das tan­to del país como inter­na­cio­na­les por la cali­dez del local, sus pre­cios come­di­dos y pro­duc­to impe­ca­ble. Aho­ra Fuka­mu­ra da ese sal­to al con­cep­to de Sushi Oma­ka­se esti­lo Tokio que sig­ni­fi­ca con­fiar en el chef, en lo que él cree que será lo mejor. Aun­que en Bar­ce­lo­na este con­cep­to no está muy desa­rro­lla­do, Fuka­mu­ra nos trae lo que es tra­di­ción en su país natal y muy espe­cial­men­te en los res­tau­ran­tes de sushi de alta cali­dad. De esta for­ma Fuka­mu­ra con­si­gue su sue­ño de coci­nar sin las ata­du­ras de una car­ta, y des­plie­ga su pro­yec­to más per­so­nal, de tra­ba­jar a su rit­mo, res­pe­tan­do la tem­po­ra­li­dad de los pro­duc­tos loca­les y poner en prác­ti­ca toda su for­ma­ción y dila­ta­da expe­rien­cia en tem­plos gas­tro­nó­mi­cos.

Fukamura reabre como el nuevo templo de Sushi Omakase en Barcelona

Espe­cia­li­za­do en sushi clá­si­co en Asa­ku­sa Sushi Sei con más de 140 años de tra­di­ción, don­de desa­rro­lló su enfo­que autén­ti­co del Oma­ka­se. En 2007 lle­gó a Bar­ce­lo­na para tra­ba­jar como sushi man en Koy Shun­ka, (el res­tau­ran­te japo­nés con una estre­lla Miche­lin), tam­bién tra­ba­jó en otros res­tau­ran­tes como Espai Kru (con los her­ma­nos Igle­sias) o en Shi­bui, (refu­gio de estre­llas de juga­do­res del FC. Bar­ce­lo­na y otros famo­sos loca­les y de paso por la ciu­dad). Su coci­na com­bi­na la rigu­ro­sa téc­ni­ca japo­ne­sa con una sen­si­bi­li­dad per­so­nal que se ale­ja del arti­fi­cio para cen­trar­se en lo esen­cial: el sabor, el equi­li­brio, la emo­ción.

En el cen­tro de la pro­pues­ta está la téc­ni­ca mile­na­ria del nigui­ri edo­mae: ela­bo­ra­do al ins­tan­te, con el pes­ca­do tra­ta­do y el arroz tibio, que res­pe­ta tiem­pos y tem­pe­ra­tu­ras. Des­ta­can tam­bién los mari­da­jes con sake, crea­dos de la mano del kiki­sa­keshi (som­me­lier de sake) y exper­to en gas­tro­no­mía japo­ne­sa, Roger Ortu­ño. Tam­bién sus ela­bo­ra­cio­nes con el tra­di­cio­nal ichi­ban dashi, pri­mer cal­do japo­nés extraí­do de kom­bu y katsuo­bushi, que resal­ta los sabo­res natu­ra­les de ingre­dien­tes loca­les como ver­du­ras de pro­xi­mi­dad o pes­ca­dos del Medi­te­rrá­neo.

El nue­vo res­tau­ran­te Fuka­mu­ra pro­po­ne una expe­rien­cia sere­na, casi cere­mo­nial. Pie­zas de sushi ela­bo­ra­das al momen­to, cal­dos puros, tex­tu­ras deli­ca­das y una aten­ción obse­si­va al pro­duc­to de tem­po­ra­da que mar­can el rit­mo de un menú que varía cada día. Fiel a la tra­di­ción mile­na­ria japo­ne­sa Fuka­mu­ra bus­ca la sen­ci­llez para emo­cio­nar, cons­cien­te de cada pla­to tie­ne un sen­ti­do en su micro­cos­mo y para ellos los ingre­dien­tes tie­ne su armo­nio­so lugar.

En la barra se servirá un menú OMAKASE junto a una selección de sakes  premium sentados en barra sólo para 6 personas

Para acom­pa­ñar el con­cep­to gas­tro­nó­mi­co tam­bién ha adap­ta­do el espa­cio, siguien­do la pro­pues­ta nipo­na del mini­ma­lis­mo, con una ilu­mi­na­ción ínti­ma para las seis pla­zas de esta exclu­si­va barra. Todo pen­sa­do para dis­fru­tar siguien­do el pau­sa­do rit­mo que mar­ca el chef. Las pri­sas, el ago­bio, el stress se que­dan fue­ra en la calle, en cuan­to cru­zas su puer­ta de entra­da entras en un mun­do muy hedo­nis­ta, don­de la cal­ma es la pie­dra angu­lar de su filo­so­fía. Los espa­cios son par­te de este mun­do japo­nés por­que tie­nen que trans­mi­tir equi­li­brio y para ello ha con­fia­do en la refor­ma al estu­dio Sal­và Ortin Arqui­tec­tes de Cata­li­na Sal­và y Héc­tor Ortin. Se han basa­do en tres mate­ria­les natu­ra­les: la made­ra, el ace­ro y el cemen­to ponien­do el foco en la ínti­ma barra como cen­tro de la expe­rien­cia y del diá­lo­go entre el chef oma­ka­se y los sie­te pri­vi­le­gia­dos comen­sa­les.

Sushi Oma­ka­se Fuka­mu­ra C/ Còr­se­ga 479, Bar­ce­lo­na.

Oma­ka­se japo­nés tra­di­cio­nal de menú degus­ta­ción sin car­ta entre 13 ´ó 15 pases (según mer­ca­do) por 95 €. Solo 6 comen­sa­les por ser­vi­cio. Reser­va pre­via obli­ga­to­ria 691710781 por WhatsApp. Más infor­ma­ción en su pági­na web FUKAMURA