Cena maridaje en el restaurante MUG con los vinos de Bernaví

El pasado 27 de abril, el restaurante MUG celebró un primer año de vida repleto de éxitos y emociones, así como el posicionarse como una de las principales referencias gastronómicas italianas en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

De unos años para aquí, L’Hospitalet de Llobregat se ha convertido en ese bosque lleno de piedras preciosas y misterios pendientes de ser descubiertos y exhibidos con orgullo. El restaurante MUG puede decirse que es uno de ellos.

Situado en el número 14 de la calle Roselles, en el barrio del Centre de la ciudad, MUG se erige entre pequeños edificios y calles cuasi peatonales característicos de la parte más rústica y antigua de la villa, de una forma tímida, invitando a la curiosidad.

Interior del Restaurante MUG

Interior del Restaurante MUG. Fotografía gentileza de ARte de MARTE Studio

Tras pasar una puerta corredera de cristal y dejando atrás un coqueto y elegante escaparate de productos puramente italianos, uno se da cuenta de que MUG no es el típico restaurante italiano de manteles a cuadros, enormes aceiteras y olores a leña (con mucha humildad y sabiduría, reconocen que éste es el principal motivo por los que no se sirven pizzas: si no hay leña, no hay pizza). Con una decoración refinada, ARte de MARte Studio se ha encargado de buscar la luz en cada rincón, esencial para apreciar los originales y coloridos emplatados de este restaurante, así como de dotarlo de sublimes detalles, como por ejemplo una peculiar carta de vinos o unos centros en los que se conjugan el campo y la cocina, ayudando a definir la personalidad única del local.

Pared con mensaje

Pared con mensaje de la filosofía del Restaurante MUG. Fotografía gentileza de ARte de MARte Studio

Marco Buonocore, propietario y cabeza pensante en la cocina de MUG, ha sabido encontrar y, por qué no, crear la necesidad de mostrar la verdadera cocina italiana huyendo del pasta & pizza que inunda las ciudades de medio mundo. Nacido en Roma e hijo de restauradores, Marco se ha encargado de traer aromas y sabores transalpinos, peculiares de cada región, y combinarlos de manera óptima con productos de la tierra de primera calidad. En sus palabras «en MUG ofrecemos platos típicos de toda Italia y disfrutamos enseñando a la gente aquellos productos que aquí no se conocen, e incluso los tratamos de un modo diferente. Consideramos de fundamental importancia la calidad de la materia prima, máxime en algo tan conocido e imitado como es la cocina italiana»

Fotografía gentileza de ARte de MARte Studio

Fotografía gentileza de ARte de MARte Studio

En este primer aniversario, MUG organizó una cena maridaje con los excelentes «vinos terraltinos» de Bernaví (D.O. Terra Alta). Para ello, contó con la presencia de Marco Bernava, uno de los apasionados viticultores y fundadores de Bernaví. Al igual que Buonocore, Bernava ha combinado las esencias italianas y las catalanas para la creación de unos vinos con gran personalidad, vinos que hablan de la tierra y de las añadas.

Instalados en Mas Vernet (Terra Alta, Tarragona), los viñedos de Bernaví aprovechan las características y peculiaridades de una zona pre litoral en la que confluyen climas mediterráneos y continentales, con escasas precipitaciones y con los constantes vientos Garbí y Cerç para llevar a cabo una viticultura concienciada con el medio ambiente, respetando el equilibrio del ecosistema mediante la gestión de cover crops (cubierta vegetal), con marcos de plantación reducidos y con una gestión fitosanitaria integrada.

Vinos de Bernaví

Vinos de Bernaví. Fotografía de Aarón González

Los platos y vinos ofrecidos en la noche fueron:

Panino con Mortadella: pan de cristal con Mortadella D.O.P Bologna (con pistacho), ricota al cebollino, rúcula, tomate seco y mayonesa de lima. Se acompaña de NotteBianca (garnacha blanca), un blanco de 2016 cuya uva se ha vendimiado durante la noche con intención de mimar una viña nonagenaria. Criado en inoxidable con sus delicadas lías, destaca un color paja brillante con reflejos verdosos. En nariz, predominan notas lácticas y herbáceas como el anís mientras que, en su paso por boca, presenta un volumen considerable, untuoso y a la vez salino, equilibrado y persistente.

Panino con Mortadella

Panino con Mortadella. Fotografía de Aarón González

Una primera pequeña y vistosa combinación en la que cada bocado, cada sorbo, ofrece diferentes sabores y emociones. Un contraste tanto visual como, por extrapolación, gustativo que recuerda a la «Musa Metafísica» de Carrà, en el que tonos ocres, arenosos y amarfilados conviven con amarillos, rojos o verdes para mostrar una obra excelsa.

Carbonara «a modo mio»: una versión moderna y joven de la carbonara compuesta de supplì al guanciale (albóndiga de risotto rebozada con carrillera curada de cerdo) y rigatoni relleno de ricota y guanciale crujiente. Todo ello con una salsa carbonara estrictamente romana a base de yema de huevo, pimienta negra molida y pecorino romano rallado.

Se regó con Ventuno (garnacha y morenillo), un primaveral y elegante rosé del 2016 de color coral pálido y delicado olfato con partes florales y sutiles frutos rojos. Su paso por boca se caracteriza por huir de la prepotencia golosa de los rosados: se muestra seco, con cierto toque tánico, más ácido que salino y equilibrado.

Vino y plato que casan a la perfección y en el que la acidez de Ventuno se encarga de limpiar el paladar de la grasa dejada por una carbonara original y única.

Risotto al gorgonzola, radicchio e prosciutto di Parma: si como de una tragicomedia de Federico Fellini se tratase, multitud de sensaciones se enfrentan en este plato. La achicoria, señora amarga, no sabe si pasar las noches con el dulce, pero a la vez salado prosciutto de Parma o con el sobrio y contundente gorgonzola. Ante tantas dudas, decide citarlos en este plato frente la atónita mirada del público, el cual, acompañado por un tinto 3D3 (garnacha negra, syrah y merlot) disfruta de la situación.

Risotto al gorgonzola

Risotto al gorgonzola. Fotografía de Aarón González

3D3 fusiona las tres identidades y rasgos propios de las variedades con las que se elabora para ofrecerse como un vino polivalente y versátil, apto tanto para acompañar platos complejos como para copeo. A la vista, prima un color rubí con reflejos violeta En la fase olfativa matices de frutos rojos se confunden con notas especiadas y balsámicas mientras que en el paladar presenta el tanino propio de la uva merlot, así como su redondez y persistencia.

Carrillera ibérica con polenta y romero: un soberbio ejemplo de cocina circular, sin fronteras, en el que la cocina italiana se encuentra con la española. Una ópera en la que una tierna y delicada carrillera ibérica yace sobre un lecho de polenta soñando en un mar de seda de la mano de Negreita (morenillo y montepulciano), tinto del 2014 y máxima expresión de lo que Bernaví representa: una fusión de culturas.

La uva morenillo, autóctona de la Terra Alta, se une a la montepulciano, característica de la zona adriática de Italia, para ofrecer un caldo rubí intenso, con notas de tierra, de monte bajo mediterráneo y de cuero, propio de sus 12 meses en barrica grande de roble de Eslavonia. En boca, se presenta elegante, homogéneo, con tanino envolvente y retro nasales intensos.

Un maridaje excepcional que, unido a la aria «Vesti la Giubba» de la famosa ópera de Ruggero Leoncavallo «Pagliacci», emocionaría al más rudo de los comensales.

Coppa Gianduia: crema de tiramisú sobre base de tierra de chocolate con gianduia, una crema típica del Piemonte a base de avellana, cacao y leche, mermelada de fresas y nocciolini, unas galletitas de Chivasso elaboradas con clara de huevo, avellana y azúcar. Una dulce reivindicación del chocolate y el cacao como reyes de un postre que, con tranquilidad, se podría tomar sentado al lado de la escultura pintada en el cuadro «La recompensa del adivino» de Giorgio de Chirico.

Coppa Gianduia

Coppa Gianduia. Fotografía de Aarón González

Se acompaña de un tinto Ca’Vernet (cabernet franc y cabernet suavignon) color rojo picota.  De olfato intenso con frutas negras y especias como la pimienta, en boca es carnoso con tanino dulce y sedoso, muy equilibrado y persistente.

La cena se despidió a modo de sorpresa con un MMXI (garnacha negra, cariñena, cabernet y merlot), un poderoso tinto con 24 meses de crianza. A la vista, muestra un color picota mientras que en nariz ofrece notas de frutos rojos, especias y cacao. En el paladar se comporta de forma elegante, con un buen equilibrio y taninos dulces.

Sin duda una noche llena de cultura, fusión y buen hacer, en la que quedó patente el buen estado por el que pasan tanto MUG como Bernaví, talentos jóvenes pero llenos de experiencia y con ganas de revolucionar sus respectivos ámbitos.

Para finalizar, se haría bien en recordar una frase que guarda el local:

«Non si può pensare bene, amare bene, dormiré bene, se non si ha mangiato bene»

Restaurante MUG Carrer Roselles, 14 08901 L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona) Teléfono 935 187 6363

Vinos Bernaví

© 2017 Aarón González. All rights reserved.

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