Umai es una invitación a descubrir la auténtica cocina casera japonesa: sencilla, reconfortante y muy ligada a la vida cotidiana. Escrito por Millie Tsukagoshi Lagares y publicado por Cinco Tintas en marzo, este libro celebra la comida como punto de encuentro, memoria y placer compartido.

Umai es una palabra japonesa que significa sabroso, pero también expresa la satisfacción que se siente al comer algo preparado con cariño. Ese espíritu impregna todo el libro: recetas accesibles, ingredientes fáciles de encontrar y una mirada honesta a la cultura gastronómica japonesa. Lejos de la alta cocina o de elaboraciones complejas, Umai se centra en los platos que se preparan en casa, los que unen a familias y amigos alrededor de la mesa.
El libro se estructura en cuatro capítulos —Almuerzos sencillos, Favoritos de la familia, Izakaya en casa y Postres— y propone recetas pensadas para el día a día, muchas de ellas listas en menos de 15 minutos. Desde clásicos como oyakodon, gyuudon, nikujaga u omurice, hasta platos populares como el katsu de cerdo, el kare udon o el okonomiyaki, Umai demuestra que la cocina japonesa es intuitiva, flexible y sorprendentemente cercana. También incluye propuestas para compartir al estilo izakaya, como gyoza, karaage, croquetas japonesas o rollitos fritos, así como platos reconfortantes que evocan la infancia y la tradición familiar.
Además de recetas, el libro introduce al lector en los fundamentos de la cocina japonesa: la importancia del arroz como base de la comida diaria, el papel reconfortante de la sopa de miso, el uso de ingredientes esenciales como el dashi, el miso o las algas, y la sencillez de una despensa bien organizada. La autora explica qué utensilios son realmente necesarios —un buen cuchillo, palillos, ralladores— y cómo adaptar estas recetas a cocinas occidentales, teniendo en cuenta que en Japón la mayoría de los hogares no utilizan horno.
Umai dedica especial atención a la comida como experiencia social. Aparecen los teishokuya, pequeños locales familiares donde se sirven menús caseros equilibrados, y los izakaya, bares japoneses donde se comparte comida y bebida en un ambiente animado. En ambos casos, la comida es un vehículo para crear vínculos, celebrar la amistad y disfrutar del momento.
El capítulo de postres propone dulces japoneses sencillos y poco azucarados, como purin, dorayaki, mitarashi dango o un original plátano frito con caramelo de miso. Muchas de estas recetas no requieren horno y están pensadas para prepararse fácilmente en casa, acompañadas de una taza de té.
Umai es el resultado de ese recorrido personal y culinario: un libro honesto, cercano y profundamente humano que demuestra hasta qué punto la cocina japonesa casera es accesible, diversa y capaz de unir a las personas alrededor de la mesa. Un recetario pensado para periodistas, cocineros y amantes de la gastronomía que buscan entender Japón desde sus sabores cotidianos y desde la emoción de cocinar para los demás.