Art Laietà es la nueva identidad de Alta Alella, la marca que agrupa todos los vinos y espumosos elaborados en la finca

La fami­lia Pujol-Bus­quets Gui­llén de Ale­lla, des­pués de tres déca­das dedi­ca­das a la ela­bo­ra­ción de vinos y cavas ade­lan­ta­dos a su tiem­po, ini­cia una nue­va eta­pa bajo el nom­bre de Art Laie­tà. Toda una decla­ra­ción de inten­cio­nes en estas dos pala­bras. Art por­que hacer vino es todo un ofi­cio que requie­re de mucho arte. Por otro lado, Laie­tà es todo un home­na­je al pue­blo de los laie­ta­nos que hace más de 2.000 años cul­ti­va­ban estas tie­rras, y se sien­ten here­de­ros de esa tra­di­ción. Art Laie­tà en pala­bras de Mireia Pujol-Bus­quets, segun­da gene­ra­ción y direc­to­ra adjun­ta de la bode­ga, “es tam­bién una for­ma de expre­sar nues­tra mane­ra de enten­der el vino: con res­pon­sa­bi­li­dad y com­pro­mi­so con la tie­rra.” Arte­sa­nía y ori­gen como ejes iden­ti­ta­rios de la nue­va eta­pa. Las nue­vas eti­que­tas, ins­pi­ra­das en dis­tin­tos len­gua­jes artís­ti­cos (acua­re­la, gra­ba­dos o ilus­tra­ción), expre­san una mira­da per­so­nal sobre los viñe­dos, el mar y el sau­ló. Una nue­va eta­pa que entien­de el vino como una for­ma de expre­sión cul­tu­ral.

El cam­bio de nom­bre repre­sen­ta una evo­lu­ción natu­ral en la his­to­ria de la bode­ga. “No es un pun­to y apar­te, sino la con­ti­nui­dad de una for­ma de hacer basa­da en la per­so­na­li­dad, la sos­te­ni­bi­li­dad y la auten­ti­ci­dad”, des­ta­ca Josep Maria Pujol-Bus­quets, su fun­da­dor. La nue­va mar­ca agru­pa bajo un mis­mo para­guas todos los vinos y espu­mo­sos ela­bo­ra­dos en la fin­ca: des­de los vinos ampa­ra­dos por la DO Ale­lla y la DO Cava has­ta los vinos natu­ra­les del Celler de les Aus, un pro­yec­to pio­ne­ro en la ela­bo­ra­ción de vinos sin sul­fi­tos y de míni­ma inter­ven­ción.

La familia Pujol-Busquets inicia una nueva etapa e imagen bajo el nombre Art Laietà, un homenaje al territorio y a la tradición vitivinícola de los layetanos

Y coin­ci­dien­do con este cam­bio de iden­ti­dad, como un pre­mio del uni­ver­so, ha lle­ga­do la ven­di­mia del 2025, de récord en cali­dad y can­ti­dad des­pués de los últi­mos años mar­ca­dos por la sequía. Una pri­ma­ve­ra gene­ro­sa en llu­vias y un verano seco y salu­da­ble han per­mi­ti­do un desa­rro­llo ópti­mo de la vid y de la uva, con una madu­ra­ción homo­gé­nea y aro­mas con­cen­tra­dos. Los resul­ta­dos apun­tan a una aña­da excep­cio­nal, tan­to por volu­men como por expre­sión y equi­li­brio en los vinos.

Otro moti­vo para cele­brar son las 20 ven­di­mias de revo­lu­ción sin sul­fi­tos. Todos unos ade­lan­ta­dos a su tiem­po. En 2006, la bode­ga ela­bo­ró Bruant, el pri­mer cava sin sul­fi­tos de la DO Cava. Des­de enton­ces, esta filo­so­fía se ha con­ver­ti­do en uno de los pila­res de la casa. Este 2025, la fami­lia cele­bra 20 años de ven­di­mias sin sul­fi­tos, un hito reco­no­ci­do con el Pre­mio a la Mejor Ini­cia­ti­va Joven en los Pre­mios BBVA a los Mejo­res Pro­duc­to­res Sos­te­ni­bles, otor­ga­do por un jura­do for­ma­do por BBVA y El Celler de Can Roca. “Hacer vinos sin sul­fi­tos fue una apues­ta arries­ga­da, pero cree­mos que el futu­ro del vino pasa por la trans­pa­ren­cia y la míni­ma inter­ven­ción”, recuer­da Mireia. “Hoy, estos vinos son el mejor refle­jo de nues­tra mane­ra de tra­ba­jar y de nues­tro terri­to­rio.”


Ubi­ca­da en el cora­zón del Parc Natu­ral de la Serra­la­da de Mari­na, a pocos kiló­me­tros de Bar­ce­lo­na y con vis­tas al Medi­te­rrá­neo, Art Laie­tà con­so­li­da su mode­lo de viti­cul­tu­ra eco­ló­gi­ca sos­te­ni­ble. Este pro­yec­to fami­liar comen­zó en 1991 por Josep Maria Pujol-Bus­quets jun­to a su espo­sa Cris­ti­na Gui­llén, y que aho­ra con­ti­núa su hija Mireia. Des­de el prin­ci­pio han tra­ba­ja­do bajo los prin­ci­pios de la agri­cul­tu­ra eco­ló­gi­ca, recu­pe­ran­do viñe­dos anti­guos de más de 65 años y pre­ser­van­do las varie­da­des tra­di­cio­na­les como la Pan­sa Blan­ca y la Mata­ró.

La bodega celebra una vendimia 2025 excepcional, de récord, tanto en calidad como en cantidad, además de sumar 20 vendimias sin sulfitos, una apuesta pionera reconocida con el Premio a la Mejor Iniciativa Joven en los Premios BBVA a los Mejores Productores Sostenibles 2025

Los viñe­dos, plan­ta­dos en lade­ras y terra­zas, se sitúan en Ale­lla, Teià y Tia­na, cuna del cava de cali­dad des­de prin­ci­pios del siglo XX. En 2023, la bode­ga anun­ció una inver­sión de 2,5 millo­nes de euros des­ti­na­da prin­ci­pal­men­te a la adqui­si­ción de nue­vas hec­tá­reas de cul­ti­vo en Ale­lla y Tia­na. Actual­men­te cuen­ta con 68 hec­tá­reas de viñe­do pro­pio y pre­vé alcan­zar más de 80 hec­tá­reas en 2028, con una inver­sión con­ti­nua en la recu­pe­ra­ción de viñas his­tó­ri­cas y varie­da­des tra­di­cio­na­les como la Pan­sa Blan­ca (Xarel·lo) y la Mata­ró (Monas­trell). Su mode­lo está basa­do en el con­trol de todo el pro­ce­so, el res­pe­to por el terri­to­rio y el com­pro­mi­so con la sos­te­ni­bi­li­dad.

Las nue­vas plan­ta­cio­nes per­mi­ti­rán aumen­tar las reser­vas de lar­gas crian­zas de la bode­ga, refor­zan­do la cali­dad y el futu­ro de sus vinos y cavas. “Cada nue­va viña que plan­ta­mos es una for­ma de garan­ti­zar el futu­ro de la viti­cul­tu­ra”, sub­ra­ya Josep Maria. Por su par­te Mireia con­clu­ye: “Los viti­cul­to­res cul­ti­va­mos la tie­rra, la cui­da­mos y la orde­na­mos: tene­mos una res­pon­sa­bi­li­dad social y ambien­tal. Nues­tras viñas actúan como cor­ta­fue­gos natu­ra­les, pro­te­gien­do el entorno y pre­ser­van­do la bio­di­ver­si­dad que da vida e iden­ti­dad a nues­tro pai­sa­je”.

En 2017, Vall­ci­re­ra fue reco­no­ci­da como Para­je Cali­fi­ca­do por el Con­se­jo Regu­la­dor de la DO Cava, una dis­tin­ción que recom­pen­sa años de tra­ba­jo ela­bo­ran­do cavas de alta cali­dad, con per­so­na­li­dad pro­pia y pro­fun­da­men­te liga­dos al terri­to­rio. Ade­más, se tra­ta del úni­co Para­je Cali­fi­ca­do eco­ló­gi­co des­de sus orí­ge­nes y situa­do en un par­que natu­ral, un reco­no­ci­mien­to a la zona viti­vi­ní­co­la de Ale­lla por sus carac­te­rís­ti­cas edá­fi­cas, cli­má­ti­cas, oro­grá­fi­cas e his­tó­ri­cas excep­cio­na­les y sin­gu­la­res. El año 2022 tam­bién fue cla­ve para la bode­ga, ya que la DO Cava le otor­gó el sello de Ela­bo­ra­dor Inte­gral —garan­tía de tra­za­bi­li­dad y ori­gen—, cer­ti­fi­can­do el carác­ter dife­ren­cial del terri­to­rio Serra de Mar. Con esta nue­va zoni­fi­ca­ción y la inclu­sión de la bode­ga en Gran­des Pagos de Espa­ña en 2024, se pone en valor el lega­do y la sin­gu­la­ri­dad del entorno de Art Laie­tà.

El proyecto consolida su apuesta con más de 80 hectáreas de viñedo propio previstas para 2028, reafirmando su compromiso por la agricultura ecológica

Para­le­la­men­te, como pri­mer ela­bo­ra­dor de cava sin sul­fi­tos del Con­se­jo Regu­la­dor (des­de la ven­di­mia de 2006), la fami­lia sigue fir­me en su obje­ti­vo de ofre­cer los mejo­res vinos natu­ra­les bajo la línea del Celler de les Aus. Actual­men­te, es Mireia Pujol-Bus­quets, segun­da gene­ra­ción y direc­to­ra adjun­ta, quien lide­ra la apues­ta de la bode­ga por la sos­te­ni­bi­li­dad. En 2025, con la cele­bra­ción de 20 ven­di­mias sin sul­fi­tos, esta tra­yec­to­ria fue reco­no­ci­da con el Pre­mio a la Mejor Ini­cia­ti­va Joven en los Pre­mios BBVA a los Mejo­res Pro­duc­to­res Sos­te­ni­bles, otor­ga­do por un jura­do for­ma­do por BBVA y El Celler de Can Roca.

“Arte­sa­nía y ori­gen” defi­nen la esen­cia de Art Laie­tà: una bode­ga fami­liar diná­mi­ca, que avan­za con entu­sias­mo y ambi­ción de mejo­ra, don­de la visión de Josep Maria y el impul­so de Mireia se unen para crear vinos y cavas que expre­san con auten­ti­ci­dad la iden­ti­dad del terri­to­rio.

ART LAIETÀ (Alta Ale­lla) Camí Baix de Tia­na, s/n. Ale­lla 08328 Tel: 93 469 37 20. Más infor­ma­ción y para reser­var visi­tas de enotu­ris­mo en la web de Art Laie­tà