Tres vinos para pedir a los Reyes Magos: “Dos Socalcos” El vino que elabora la colombiana Carolina Osorio en la Ribeira Sacra de Galicia, un alvarinho portugués de montaña “Génese” y un vino de baja graduación también portugués “Gurí”

DOS SOCALCOS ela­bo­ra­do por Caro­li­na Oso­rio y su pare­ja Car­los. Esta colom­bia­na se mar­chó a Euro­pa con 18 años dejan­do atrás su Antio­quía natal. Final­men­te se apo­sen­tó en este bellí­si­mo pai­sa­je de la Ribei­ra Sacra, don­de la men­cía es la rei­na de la viti­cul­tu­ra heroi­ca de la zona, con des­ni­ve­les ver­ti­gi­no­sos del 70%. El nom­bre de este vino hace refe­ren­cia a las terra­zas esca­lo­na­das en las lade­ras “socal­cos” y con una eti­que­ta con mucho sig­ni­fi­ca­do: las dos líneas que la atra­vie­san hori­zon­tal­men­te repre­sen­tan esas terra­zas don­de están plan­ta­das las viñas, y las dos for­mas geo­mé­tri­cas se refie­ren a la sim­bo­lo­gía indí­ge­na colom­bia­na para repre­sen­tar la cose­cha. Gui­ños a la región don­de están situa­dos como es Gali­cia, y tam­bién a sus raí­ces colom­bia­nas.

GÉNESE 2024 está ela­bo­ra­do por los enó­lo­gos Manuel y Luís Cer­dei­ra en Mel­gaço, en el nor­te de Por­tu­gal hacien­do fron­te­ra con Gali­cia. Este mono­va­rie­tal de Alva­rinho con uvas de viñas selec­cio­na­das en la pen­dien­te de la mon­ta­ña. Viñe­do en alti­tud que duran­te la madu­ra­ción tie­ne una ampli­tud tér­mi­ca ele­va­da con días solea­dos y altas tem­pe­ra­tu­ras mien­tras que por las noches son sufi­cien­te­men­te frías para man­te­ner la aci­dez. Su vini­fi­ca­ción pasa por una fer­men­ta­ción len­ta en inoxi­da­ble con malo­lác­ti­ca par­cial y pasa un 20% en barri­cas mix­tas que se cons­tru­yen con made­ras de dife­ren­tes orí­ge­nes. Per­te­ne­ce a la DOC Vinho Ver­de.

GURI es un vino moderno de baja gra­dua­ción con ape­nas 8,5% de alcohol que sor­pren­de por su equi­li­brio entre dul­ce y una aci­dez per­sis­ten­te. Per­so­ni­fi­ca la fres­cu­ra y la rebel­día de la juven­tud, no en vano “gurí” según la RAE se refie­re a niño, mucha­cho, muy usa­do en el sur de Bra­sil, Argen­ti­na y Uru­guay. Pro­ce­de de viñas situa­das en sue­lo gra­ní­ti­co y de arci­lla, que le dará estruc­tu­ra y com­ple­ji­dad a los vinos. El viñe­do está pró­xi­mo al mar, que le apor­ta­rá sali­ni­dad, con invier­nos sua­ves y vera­nos calu­ro­sos y secos. Se ela­bo­ra con las varie­da­des Lou­rei­ro que nos apor­ta aro­mas inten­sos y flo­ra­les. La Alva­rinho nos da estruc­tu­ra gus­ta­ti­va. Ideal para armo­ni­zar comi­da pican­te y con espe­cias, tam­bién para pla­tos de sobre­me­sa.

Más infor­ma­ción en la web de Vine­vi­nu y en el per­fil de Ins­ta­gram de Caro­li­na Oso­rio @whatiswine

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