Elegir los platos más adecuados resulta crucial para el éxito de cualquier establecimiento
Seleccionar la vajilla para un restaurante es una tarea importante, a la que se le debe prestar la suficiente atención. Hay que tener en cuenta varios factores para asegurarse de hacer la elección más acertada. La vajilla protagonizará la puesta en escena de los platos y, por tanto, la impresión visual que se lleven los clientes. Una buena vajilla para restauración y hostelería debe cumplir con varios requisitos más allá de tener un diseño atractivo.

En primer lugar, la vajilla debe ser totalmente funcional. Es importante que no sea porosa, que resulte fácil de limpiar y de almacenar. Además, hay modelos como la Vajilla Bonna Alhambra que cuentan con una alta resistencia y con garantía antidesportillamiento. Esto es una importante ventaja, ya que resultan mucho más duraderas y evitarán tener que reemplazarlas con frecuencia. En este sentido, la porcelana sigue siendo el material estrella de las vajillas para restaurantes.
Además, la vajilla debe ser acorde al estilo del restaurante y atraer la atención de los comensales. Esta temporada se llevan los platos de colores y estampados vibrantes, que permiten crear combinaciones con gran impacto visual y transmiten dinamismo y frescura a los platos. Este tipo de diseños de vajilla aportan una gran originalidad a la presentación de los platos y se convierten en una potente herramienta de marketing al incitar a los comensales a compartir imágenes en las redes sociales. Vajillas como Ming III Charro o Micenas son ejemplos de este tipo de platos que atraen todas las miradas y dan un toque diferente y elegante a cualquier mesa.
En el otro extremo de diseños, están las vajillas de estilo nórdico y minimalista, que también se siguen llevando. En ellas el blanco sirve de marco para ceder todo el protagonismo a los ingredientes. Son vajillas de estilo sobrio y elegante que aportan un toque moderno a la mesa y tienen la ventaja de encajar bien en todo tipo de ambientes, por lo que son muy versátiles.
Otra tendencia en vajillas para hostelería esta temporada son las vajillas de gres, que cuentan con variedad de texturas y esmaltes, y con platos, bowls y bandejas de formas regulares e irregulares. También se trata de vajillas con una gran resistencia que aportan un toque visual a los emplatados.
Una idea que lleva años triunfando en las mesas de los restaurantes de moda es el utilizar tablas y piezas de madera y bambú para combinar diferentes texturas y vajillas. La madera de acacia y el bambú son muy resistentes y resultan muy prácticos para servir ciertos platos como carnes a la parrilla o embutidos. Dan un toque natural y rústico a la mesa y resultan visualmente atractivos.
Algo parecido sucede con las bandejas y platos de pizarra natural. Aportan un fondo elegante sobre el que destacar ciertos platos y resultan muy resistentes al calor y al frío, además de muy duraderos.
El cristal también ha ganado un gran protagonismo en las vajillas para hostelería. En la actualidad existe una amplia variedad de opciones en cuanto a diseños, formas y tamaños de vajillas de cristal. Los platos de cristal destacan en la mesa por su transparencia y brillo, lo que aporta un aspecto sofisticado y moderno en la presentación de los platos. Resultan muy versátiles para encajar con diferentes tipos de decoración, y aunque a priori no se trata de una material tan resistente como los nombrados anteriormente, en la actualidad existen modelos de cristal templado que ofrecen mayor resistencia a golpes y variaciones de temperatura.