Exquisita cocina afrancesada en Ares Restaurant de Barcelona

Ares Res­tau­rant, en pleno cen­tro de Bar­ce­lo­na, es de para­da obli­ga­to­ria, para una cita román­ti­ca, para que­dar con tus ami­gos y/o fami­lia y por supues­to una reu­nión de tra­ba­jo. Por su ambien­te ele­gan­te, afran­ce­sa­do, de bis­tro, de esas deli­cio­sas casas de comi­das gala don­de todo, abso­lu­ta­men­te todo, tie­ne un por qué.

Es el pro­yec­to más per­so­nal de la fami­lia Fort-Ari­ño, empren­de­do­res cata­la­nes apa­sio­na­dos de la gas­tro­no­mía que deci­die­ron lan­zar­se al nego­cio de la res­tau­ra­ción cuan­do des­cu­brie­ron en un via­je a París, la exce­len­cia y el hedo­nis­mo alre­de­dor de la comi­da y la bebi­da en el país vecino. Aquí cada miem­bro de la fami­lia apor­ta su pasión y su saber de la coci­na y de los exce­len­tes vinos fran­ce­ses.

El padre se encar­ga de la car­ta líqui­da y de tener vinos y espi­ri­tuo­sos de las gran­des Mai­son fran­ce­sas y tam­bién de peque­ños ela­bo­ra­do­res. Ade­más es de los pocos res­tau­ran­te de Bar­ce­lo­na que pue­de pre­su­mir de ser emba­ja­dor del pres­ti­gio­so Cham­pag­ne Bollin­ger. Mien­tras la madre y la hija se encar­gan de la gas­tro­no­mía y que el alma del local esté vivo.

La exce­len­cia del pro­duc­to y por supues­to de tem­po­ra­da es el leit­mo­tiv de este res­tau­ran­te medi­te­rrá­neo fran­cés., como el brio­che
de boga­van­te con encur­ti­do de apio; la bulla­be­sa (que no se pre­pa­ra de for­ma puris­ta como un gui­so con sus pie­zas de pes­ca­do y torra­da, sino que la sir­ven sofis­ti­ca­da y lige­ra, con más inten­si­dad, sin cal­do y con cama de bis­que para degus­tar ple­na­men­te los sabo­res del mar); la sopa de cebo­lla con cru­jien­te de Gru­yè­re; el len­gua­do de Nor­man­día a la meu­niè­re con hue­vas de tru­cha de los Piri­neos; el solo­mi­llo ros­si­ni con foie poë­lé y milho­jas de pata­tas; el steak tar­ta­re cor­ta­do a cuchi­llo y ser­vi­do con man­te­qui­lla de mos­ta­za de Dijon; las pata­tas cru­jien­tes con tru­fa fres­ca y par­me­sano o los fetuc­ci­ne a la zari­na. De pos­tre, tar­tas ins­pi­ra­das en la tra­di­ción gala..

Pro­ba­mos en Ares Res­tau­rant

Impre­sio­nan­te selec­ción de panes de masa madre con sur­ti­do de man­te­qui­llas: de mos­ta­za de Dijon, de anchoa y de sal­sa de Café de París.

Pata­tas cru­jien­tes con que­so par­me­sano y tru­fa negra.


Brio­che de boga­van­te, encur­ti­do de apio y mayo­ne­sa chi­potle.

Sopa de cebo­lla con Gru­yè­re. Esta rece­ta popu­lar se aca­bó exten­dien­do por todo el mun­do en el siglo XIX.

Len­gua­do, de las frías aguas de Nor­man­día, a la meu­niè­re con hue­vas de tru­cha de los Piri­neos. Esta rece­ta clá­si­ca fran­ce­sa se renue­va en este res­tau­ran­te.

Bulla­be­sa con pes­ca­do de roca y lan­gos­ti­nos de Sant Car­les de la Rápi­ta. Este pla­to tra­di­cio­nal fran­cés ori­gi­na­rio de Mar­se­lla lle­ga a ser una exqui­si­tez en este res­tau­ran­te.

Solo­mi­llo Ros­si­ni con foie poë­lé y milho­jas de pata­ta. Este pla­to home­na­je al com­po­si­tor Ros­si­ni y crea­da por el chef Marie-Antoi­ne Carê­me, une la gas­tro­no­mía con la músi­ca y refle­ja la opu­len­cia culi­na­ria del siglo XIX.

Deli­cio­sa tar­ta Paris Brest, que como su nom­bre indi­ca es ori­gi­na­ria de la región de París. Se com­po­ne de una coro­na de pas­ta choux pare­ci­da a la con­fec­cio­na­da para hacer los pro­fi­te­ro­les, par­ti­da hori­zon­tal­men­te por la mitad y relle­na de cre­ma muse­li­na con pra­li­né de ave­lla­na.

Ares Res­tau­rant
Ram­bla de Cata­lun­ya, 29 – Bar­ce­lo­na / Tel. 932 803 661 @ares.restaurante Más infor­ma­ción en la web
Hora­rios: Abier­to de mar­tes a sába­do de 12 a 24h; Domin­go de 12 a 17h.